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jueves, 13 de diciembre de 2018

Primero hay que tener algo que contar

Allá por los días de vino y rosas del primer zapaterismo, y dentro de su visión näif del mundo, se creó el Premio Nacional de Comic. Se podía haber seguido viviendo perfectamente sin él, pero ya saben cuáles eran las batallas culturales y sociales de entonces. Mientras otros premios nacionales se reservan a carcamales y vacas sagradas de su áerea, este del cómic es un premio reservado al compromiso, la tontuna y cualquier cosa que esté de moda.

No es de extrañar que en su última edición haya ido a parar una ilustradora, que es al cómic como un fotógrafo al cine, o como un cono de carretera a la circulación víal. La galardonada es la valenciana Ana Penyas con la obra Estamos todas bien, el primer comic que hace en su vida. Sí, con el primer comic que hace en su vida se lleva el Premio Nacional.

¡Pues seguro que es una obra maestra! Todo lo contrario. La obra carece de cualquier interés y es una burla mayúscula a este género, tanto en la forma como en el fondo. La historia no puede ser más simple y ramplona: es la historia de las dos abuelas de la autora y sus vicisitudes de la vida en la posguerra española, donde no hay nada ni especial, ni destacado, ni que merezca la pena.

Todo esto del cómic -ahora llamado novela gráfica de manera amplia, por eso de lo complejitos- tiene una pequeña burbuja desde hace unos años, cuando las editoriales tradicionales que siempre habían despreciado el medio viraron tímidamente para intentar copar todos lo nichos de mercado. Y no todos los géneros del cómic, no.

Concretamente, ha sido el comic femenino. De autoras, de sus (ego)temas y de chorradas, con varios elementos en común: historias absolutamente romas, y un nivel gráfico deleznable, porque lo importante es transmitir. Hay sellos que editan varios títulos al año imposibles de diferenciar entre sí, por mucho que las autoras y las portadas sean distintas.

Estamos todas bien está publicado por Salamandra Graphic que, según leo en su web, es un sello de la editorial homónima que "nace con la vocación de publicar los títulos más interesantes y representativos de una especialidad que, dentro del mundo del cómic, aglutina los autores que aúnan una gran creatividad plástica con una auténtica proyección literaria de sus textos"

Ajá. Seguro que es el caso de la obra que nos interesa, donde esa "proyección literaria" brilla por su ausencia.  La obra son encadenados de estampitas (recuerden: la autora es ilustradora) sin ningún nexo común salvo el aburrimiento de la vida normal de una persona de esa edad, que se resume así: boda, hijos, ver la tele.

Una página completa de diálogos
Aquí no hay una epopeya de lo cotidiano, ni nada que se le parezca. Son los mismos tópicos sobre las mujeres aderazados de chismes de pueblo -con toques almodovarianos a lo Volver, no en vano una de la abuelas es de Honrubia- y esos hombres que siempre son distantes, o fríos, o tendentes a la violencia. Todos y cada uno de los tópicos son recorridos con absoluta inadidad, la palabra que mejor define toda la obra.

Es bastante evidente que este comic ha sido galardonado con el Premio Nacional por el simple hecho de que tocaba dárselo a la obra de una mujer, la primera galardonada en once años desde su creación. El problema es que no basta con ser mujer para que algo sea bueno, ni tampoco ser un autor reconocido para que todo lo que salga de su pluma sea bueno.

El primer requisito para publicar,  y no digo para galardonar, es tener algo que contar. Así ha sido desde siempre, al menos cuando existía la figura del editor. Contar algo nuevo, diferente o innovador, o quizás lo mismo de siempre pero con un enfoque distinto, que no se haya visto, que sugiera algo. Tener algo que contar, no es tan difícil.

En Estamos todas bien se tira seis páginas para una historieta absolutamente intranscendente sobre un plato de lentejas, y las últimas diez páginas sobre "la vida es aburrida, ¿eh?". Una absoluta tomadura de pelo, otra más de esta ola de cómic escrito por autoras y no se para qué publico, aunque me lo imagino: el mismo que es incapaz de abrir un solo libro, incurriendo en los tópicos más aceptados sobre el medio.
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Muy buen análisis de la función que tuvo Podemos en el éxito de la moción de censura a Rajoy
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Uno de los muchos timos que hay en la minería de carbón es lo de las "explotaciones privadas". Toda la  minería es pública por medio de las subvenciones -a la explotación, al consumo, a las prejubilaciones- y, encima, cuando la empresa quiebra o cierra, el Estado tiene que asumir la recuperación de las zonas afectadas. Aquí un buen y vergonzoso ejemplo. Por supuesto, jamás persigue a los responsables del "negocio".
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Fascinante artículo sobre Samotlor, el yacimiento de petróleo más importante de la Unión Soviética, y todavía hoy un auténtico gigante en su categoría.
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Interesante reportaje sobre la realidad subvencionada del plátano canario.  La mejor subvención es la que no existe: si el plátano canario fuese tan diferente y sabroso, la gente se pelearía por comerlo.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Un puerto con un futuro negro (III)

Parque de carbones adyacente al puerto de El Musel
Se conoció a mitad del año 2012, cuando la montaña de carbón en el desertíco y kilométrico espigón de la ampliación del puerto de El Musel era ya visible a km. de distancia. También el polvo negro que llevaba el viento, que como sabrán sopla fuerte cerca del mar.

Goldman Sachs, el banco de inversión que esta en todas las salsas, estaba empleando la vasta superficie para acopiar carbón, especular con él, y después revenderlo a mejor precio. Se descargaba en otra parte del puerto -recuerden: en la ampliación no hay nada, incluyendo grúas- y, por medio de camiones, se apilaba en grandes montañas.A la espera del mejor postor.

Goldman Sachs se dedica a lo que se dedica. Simplemente estaba haciendo un experimento para usar el carbón como una commodity más, acercando la producción de una mina de su propiedad en Colombia -lo crean o no, el país sudaméricano es uno de los mayores exportadores mundiales del mineral- a los mercados consumidores europeos. ¿Dónde almacenarlo? Nada mejor que en un puerto olvidado, vacío y desesperado, hasta el punto de prestarse a esta operación.

Una operación en la que el puerto sirve de burra y poco más, un jub en terminología de los políticos (escrito hub en inglés), con ganancia también para los sindicatos porque se hace una de sus especialidades: el mover cosas de sitio, aunque no sirva para nada. La auténtica ganancia era para Goldman Sachs, que ni siquiera tenía que invertir en infraestructuras para la carga y descarga. Es más: han estado a punto de que se agradeciese su filantrópica labor especuladora. Lo de los puestos de trabajo, ya saben. No se cómo andará el tema de la fiscalidad, pero tratándose de Hombre de Oro Sachs, muy conveniente. O inexistente.

La operación sólo se conoció cuando el primer barco ya había descargado su carga. El "contrato" había sido firmado por el equipo directivo saliente, con estas ventajosas condiciones, sin duda muy apreciadas por Goldman Sachs: "La firma de un contrato con el puerto facilitaría al broker diferir en la aduana el pago del IVA en España hasta que vendiera el carbón al consumidor final, dado que cabría la posibilidad de reexportar parte o la totalidad del mineral a terceros países por vía marítima".

O, directamente, a la térmica adyacente al puerto en caso de que no hubiesen podido especular mucho con el carbón. Que para eso está al lado. Total, ¿para que traer más carbón si ya tenemos este que los señores americanos han dejado aquí para hacernos un favor? De hecho, no tardando mucho, las primeras 50.000 toneladas de carbón tuvieron ese destino. No deja de ser curioso que El Musel, ideado hace un siglo como puerto exportador de carbón se transformase hace décadas en puerto importador y ahora lo sea especulador.

El carbón, como ya dicho, venía de Colombia, concretamente de la mina El Cerrejón, una veta increíble situada cerca de la frontera venezolana y de la parte norte del lago Maracaibo: es la mina pefecta: vetas gruesas, explotación en superficie, y al lado del mar, con un puerto exportador comunicado con una línea de tren específica. Auténtica integración vertical: del subsuelo al mercado. El financiero, claro. El coste por tonelada (incluyendo flete hasta el destino) es de 60 euros, y poco más da que los 5.000 mineros empleados -todos negros, como la mayor parte de la población del Caribe colombiano- vivan en condiciones medievales, incluyendo una persecución sindical de la que estarían orgullosos en Sudáfrica.

 Ese mismo mineral, sin ningún tipo de valor añadido adicional -¿como se logra valor añadido con una commodity que se quema sin ningún proceso de transformación? Simplemente especulando- se puede vender a 100 euros tonelada, una ganancia que, hoy por hoy, no dan los caladeros naturales de Goldman Sachs. Que por algo es banca de inversión, igual que la ampliación de El Musel se hizo con un crédito del Banco Europeo de Inversiones, ahora mirado con lupa por la agencia europea anticorrupción. Distintos tipos de inversiones, me temo. O de corrupción.

Al final, y por una mezcla de la propia Mafia local (al entierro de su madre fue toda la clase política, como en Sicilia), el cambio de gobierno regional y de equipo gestor del Puerto, además de cierto revuelo a nivel popular por la vinculación sentimental de la zona con el carbón, el proyecto se marró y no hubo más avances en el plan de Goldman Sachs de llegar a almacenar 600.000 toneladas de carbón en el erial de la ampliación portuaria.  Pero ahí queda el precedente.

Igual que el mercado de futuros para el carbón, una realidad muy presente. Fíjense si no en que este año se descargó todo el consumo del año de una vez,  con el efecto colateral de inflar el tráfico del puerto con tanto trasiego  y acopio por adelantado. Eso sí, no sabemos que Hidroeléctrica del Cantábrico ha pagado el carbón más barato o más caro, o simplemente a qué precio lo ha pagado. De hecho, con el carbón no se suele saber nada, porque sigue siendo un negocio redondo: como se quema, no queda ninguna traza para investigar. Y las toneladas se calculan a ojo, especialmente una vez que bajan del barco.

En contra de lo que le pueda decir su medio de propaganda ecologista, el carbón tiene mucho futuro. Como todos los negocios rentables. De hecho, es la fuente de energía fósil con mayores reservas probadas -da para un consumo actual de aquí a 200 años-, mejor repartidas -no hay un estrecho de Ormuz del carbón- y con mayor capacidad instalada para transformarse en energía eléctrica. En Alemania lo tienen muy claro. Alemania, donde han gobernado los verdes y van a cerrar las nucleares. En general, lo tienen muy claro en todos los países desarrollados.

Aquí no. Se construyen regasificadores sin viabilidad alguna, se desata una fiebre del oro a la caza de la subvención por los "huertos solares", o por las "eólicas", y se arrumba el carbón como fuente de energía, incluso defendiendo unos fantasmagóricos intereses nacionales, como si la nación fuese Langreo, Ponferrada o el norte de Palencia. Importar carbón sale barato, mucho más que extraerlo aquí, pero no hace falta que lo haga Goldman Sachs. Tampoco hace falta construir un superpuerto para almacenarlo. Es simplemente tener una política de Estado clara, incluso en sus consecuencias.

De todo eso ha faltado en esta historia. Sin embargo, todavía siguen por ahí los sonidos de las campanas. Y el puerto vacío, claro: la última ocurrencia ha sido hacer un jub del hierro. Por supuesto, la operación no dejaría nada en la depauperada economía local, igual que jub fallido del carbon, pero como indica la noticia "de esta forma, se podría dar sentido a la ampliación del puerto de El Musel que, desde que se terminó la obra en enero del año pasado, prácticamente no tiene actividad, excepción hecha de la construcción de la regasificadora de Enagás y de la habilitación de una superficie de 100.000 metros cuadrados como zona de acopio de graneles".

Pues eso. Lo que nos queda por ver. O por "dar sentido".

viernes, 15 de noviembre de 2013

Un puerto con un futuro negro (II)

Render muy idealizado sobre la ampliación de El Musel. Con uso.
La regasificadora para dar algo de uso al puerto soviético de El Musel costó 370 millones de euros, pero ese no es el principal gasto de la instalación. Por supuesto, no se incluyen los gasoductos ni el resto de infraestructuras necesarias para dar funcionamiento y salida a la instalación, como suele ser habitual en todas esas obras públicas, donde destaca el caso de las autopistas y autovías licitadas sin conexiones ni enlaces. O esos hospitales públicos sin equipamiento. O sin accesos. Simplemente la carcasa exterior.

El principal gasto es su simple mantenimiento, como detallan en esta noticia escrita con odio, rencor y falta de apego a la realidad, en la más pura tradición del periodismo español. Fíjense que primer párrafo: pues lo han conseguido. Y el tiempo les ha dado la razón, la que siempre tuvieron -por una vez- los ecologistas. Al final, no han sido esos los argumentos tomados en cuenta por el Tribunal Supremo para declarar ilegal la instalación, sino uno que estaba bien presente.

Por normativa europea, y que siempre es de mucho sentido común, una instalación de ese tipo no puede estar a menos de 2 km. de distancia de un núcleo habitado. Aunque Gijón es una ciudad extraordinariamente compacta, desde hace muchas décadas tiene una pequeña mancha urbana de casas encaramadas encima del puerto, que el anterior ayuntamiento intento eliminar declarandolas ilegales en el PGU, a su vez declarado ilegal tiempo después.

Fue una operación torticera, de la que no se supo nada hasta que apareció en el documento, y que, visto en perspectiva, sólo tenía como finalidad facilitar la instalación de la regasificadora inútil. Se llegaron a manejar fantasmagóricos informes sobre si esas viviendas estaban en terreno inestable, fuentes contaminadas repentinamente con mercurio, y demás tretas que darían para una novela de Oscar Wilde con Mr. Scrooge. En el barrio, apodado El Muselín (y lo era así antes de El Muselón inútil), se ha celebrado la sentencia judicial con júbilo.

Muy bien. Batalla ganada, pero no la guerra. Lo cual nos sigue dejando con el mismo problema de entrada: ¿qué hacer con el superpuerto vacío? Darle uso. ¿Cómo se da uso a un puerto que no tiene las conexiones exteriores construidas, incluyendo el nuevo túnel de Pajares con coste de 3.000 millones de euros? De manera muy, muy díficil.

Fíjense que uno de los usos posibles es ¡construir un almacén de productos tóxicos! ¡En el parte del puerto más cercana a zona poblada! Se trata de los productos clasificados como ADR y DIR según la directiva europea de productos peligrosos, y van desde los explosivos hasta los químicos, pasando por los corrosivos, peróxidos orgánicos e infecciosos. También radioactivos, aunque la empresa interesada -que obviamente lleva el término green en su nombre dice que sólo haría acopio de productos químicos. El analisis ecologista de esta nueva iniciativa vuelve a ser el más acertado.

Además, el puerto está en quiebra.  Tiene 465 millones de deuda neta y, como buen organismo público, planea venderse a trocitos, especialmente las partes más rentables, que no son precisamente las de la ampliación. A precio de saldo, claro.  Además, la clásica operación de refinanciar la deuda -gran parte de la nueva obra se hizo con un crédito del Banco Europeo de Inversiones- y aplazar el pago para cuando todos los responsables del desaguisado hayan muerto. De viejos.O de ricos, cobrando indemnización.

Tal es así que el presidente de Puertos del Estado se plantea la viabilidad del puerto, con un coste total de la obra de ampliación cercano a los 1.000 millones, y sin ningún recurso propio para hacer las obras de conexión terrestre. Las últimas cuentas anuales publicadas son desastrosas e indican la quiebra técnica: deuda de casi 500 millones de euros, apenas 1´5 millones de euros de ingresos netos. Peor aún: las cifras de trasiego del puerto retroceden a niveles de hace 15 años.

Sin embargo, empieza a verse una luz al final del túnel. O una costa después de la tormenta: en los 10 primeros meses de este año ha habido un incremento de mercancías del 5%. ¿A qué se debe esto en un contexto de crisis económica, con unos tráficos cautivos por el consumo de la siderurgia y la central térmica? ¿Cómo puede haber crecido el tráfico de mercancías en un puerto infrautilizado y mal planificado, que ni siquiera puede dar salida terrestre a su trasiego? Pues simplemente no moviendo la carga del muelle. Lo verán en el siguiente post.
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El Corte Inglés consigue refinanciar el 100% de su deuda. Con 27 bancos diferentes. A 8 años. Con un interés del 4%, pero ni siquiera eso confirman. Interés del 4% cuando el precio del dinero está al 0´25%. Bueno, propaganda para el que se la crea. 

viernes, 14 de septiembre de 2012

Cosas que no se creen (IX)

El decálogo de Enric Gónzalez va tocando a su fin, y qué menos que abordar uno de los topicazos más habituales en estos tiempos o, en expresión del periodista catalán, cosas que no se creen.

La culpa es de los políticos

Pues no, no se cree. Atribuir la culpa de todo a una instancia superior, o extranjera, forma parte de los recursos más antiguos de la humanidad para dar causa a cosas cuya origen se encuentra en el azar, en la naturaleza o en su propia desidia como individuos. Y donde se pone políticos se pueden poner "los Dioses", "el tiempo" o el empedrado, ya me entienden. Parece que la opinión de González va en ese sentido:

"Claro. Todo es culpa de esos políticos a los que nadie vota. Ya." Este es un tema interesante: Enric González vivió en Italia durante una de las hégiras de Berlusconi, y seguramente pudo contrastar de primera mano que ningún italiano confiesa jamás haber votado al empresario constructor y de la televisión. Aquí la gente que votó al PSOE en 2008 callaba a finales de la legislatura, y la que votó al PP ya está callando a principios de la legislatura; de hecho, ahora mismo decir que has votado al PP puede ser una cosa extremadamente impopular, a pesar del nombre del partido.

Son las dos caras de un mismo fenómeno: se vota al que se vota porque se vota, pero después nadie parece haberlo votado; es más, dicen que la culpa es de ellos, y no suya por haberles votado. El fenómeno, que ya digo que es muy antiguo, va a más con el alarmante incremento de la antipolítica y el "todos son iguales", que lo único que demuestra es que el que lo dice es subnormal profundo. No es poca cosa. 

"Echemos un vistazo a nuestro alrededor: jueces, grandes empresarios, grupos de comunicación, estrellas televisivas. Mirémonos a nosotros mismos. Visto lo visto, ¿qué clase de políticos esperamos tener?"  Aquí Enric González explica perfectamente el fenómeno: los políticos no vienen de un cuerpo social extraño, ni son alienígenas -que es como se representa desde hace décadas a los nazis, como no-alemanes-, vienen de la misma sociedad que los vota. 

El "mirémonos a nosotros mismos" viene a incidir en algo en lo que creo firmemente: la mayor parte de la gente que conozco, con contadísimas excepciones, se comportaría de igual o peor manera que los vilipendiados "jueces, grandes empresarios, grupos de comunicación, estrellas televisivas" y políticos de estar en su situación. O peor, insisto. ¿Por qué? Porque vienen del mismo contexto social y cultural, de servirse del Estado mientras puedas, de auténtica negación de lo público y su servicio, de vivir al día y después ya veremos. Y no, no creo que me relacione con ex-convictos, delincuentes o echados a perder.

"Pues eso es lo que hay" Ni más, ni menos: lo que hay en España en el siglo XXI: y son todos españoles y no emigrantes, que quince años después de la Gran Inmigración siguen sin acceder a puesto alguno de poder, relevancia social o impacto mediático. Nuestros problemas son exclusivamente nuestros, porque formamos parte de la misma sociedad.

Eso sí, Enric González no va tan allá y se centra en los -cómo no- partidos políticos: "Y si hemos consentido que los partidos se convirtieran en máquinas recaudadoras (por la vía legal y la ilegal) y avasallaran el terreno que debían ocupar las instituciones, los profesionales y la ciudadanía, algo de culpa nos tocará a la gente". La partitocracia: el mayor ejemplo era el País Vasco, donde si eras joven y con algo de inquietudes era casi imposible escapar del entramado de la izquierda abertzale, que iba con sus ramificaciones de partido desde grupos senderistas hasta la violencia callejera, pasando por todos los puntos intermedios, incluyendo el bar, o la herriko taberna

Yo ese modo de integración vertical social por medio de un partido no lo he visto en ninguna otra parte de España: sólo alguien interesado en vender el actual sistema de partidos, y la democracia a la que sustenta con su importante función de canalizar los votos y la expresión ciudadana, como una especie de dictadura, está interesado en colar esa mentira: el que se ha querido mover al margen de partidos en España lo ha conseguido, por lo menos hasta un nivel muy próximo a las altas esferas. 

No tarda mucho Enric González en escribir explícitamente lo que viene apuntando: "Es muy probable que la actual clase política se desplome, como en otros países quebrados". Es lo que le gustaría a él: que el PSOE acabase como el PSI de Pietro Nenni, Sandro Pertini, Bettino Craxi y Giuliano Amato, sólo por citar a los dirigentes más destacados de un partido que fue nuclear en la vida política italiana y desapareció en un sólo año, 1992, al igual que la Democrazia Cristiana.

Esa circunstancia es muy cara a todos los arribistas, agoreros, quincemistas informados -los hay, pero pocos-, golpistas y apocalipticos. De hecho, aquí en España Pedro J. Ramírez vive obsesionado con lograr algo parecido, y que lo pueda ver en vida. Es más: ha dedicado gran parte de su vida profesional y personal a lograr tal objetivo, al menos en lo que al PSOE se refiere. En eso están ahora muchos, desde Gregorio Morán que anuncia en su columna la inminente desaparición de un partido de 130 años de historia (los comunistas siempre han odiado al PSOE, por razones obvias y mezquinas) hasta los upeidistas que aspiran a crecer en votos a costa del PSOE, pasando por una amplísima gama de poderes fácticos, tantos como caben entre los dos ejemplos que he puesto.

Ese suceso, de haberse producido, tendría que haber sido en las elecciones andaluzas de marzo: no pasó de milagro y, de momento, el PSOE tiene cuerda para rato, hundido el proyecto chipiguay de Chacón y Barroso, y con un PP en el poder que hace todo el trabajo a la oposición, ya muy bien trabajado en la campaña electoral de noviembre de 2011, básicamente centrada en adelantar lo que el PP haría una vez en el Gobierno. 

Me temo que habrá partitocracia para rato, con sus males y sus virtudes. "No basta con trabajar y pagar los impuestos, hay que vigilar y exigir":  mientras fluía el dinero a crédito, todo quedaba endulzado. A lo mejor ahora habría que incrementar esa labor de vigilancia y exigencia de la ciudadanía, y eso es labor individual de cada uno. 

Hasta incluso el propio Enric González reconoce esa pervivencia de la partitocracia, que de existir se basa en la estupidez de la masa que les vota: "Si creen que lo que vendrá luego será mejor, hicieron bien en votar a (“la crisis es un tema opinable”) y a Rajoy (“los españoles merecen un Gobierno que no les mienta”), o a esos líderes nacionalistas que se envuelven en la bandera para encubrir lo que trincan". Y eso que el artículo está escrito antes de la histórica manifestación de la Diada de 2012. 

Grado de acuerdo con el artículo: 80%
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"Un estudio dice que el AVE gallego tendrá más usuarios que el catalán" Lo publica El País, sin ninguna crítica aparente. Lo ha hecho UGT, que cifra el número de usuarios para este enorme sumidero de dinero público en ¡cuatro! millones, cuando la CC.AA gallega tiene menos de tres millones de habitantes.
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Inaugurado el mayor puente atirantado del mundo. Está en la zona de Vladivostok, y comunica la capital rusa del Pacífico con una isla de 5.000 habitantes, pero con grandes planes de desarrollo: una residencia presidencial -para Putin, que seguirá siendo presidente de por vida-, expansión de la gran ciudad en torno a la que orbita, desarrollo de hoteles...en fin, una Hainan a la rusa, pero sin clima subtropical. Y bueno, como siempre pasa en este tipo de infraestructuras, tiene ante todo una finalidad propagandística, y más en una región a 10.000 km. de Moscú y demasiado cerca de China. Ha costado 1.000 millones de dólares.

En google maps pueden ver las obras de construcción, y la peculiar geografía de la isla, atravesada por un fiordo largo y estrecho.
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Ehhhhhhhh....sí, vale, de acuerdo, pero mientras sean jóvenes, para que puedan aplicar en su vida lo aprendido. El problema es que aquí se pone a estudiar todo el mundo como una especie de pasaporte a no se sabe qué -bueno, una vida de lujo y hedonismo, según la publicidad-, incluyendo gente muy mayor. Por no hablar de los ninis, que ni trabajan ni estudian, a pesar de que la educación en España es francamente accesible. Ahora se están quejando de que la FP va a costar 180 euros ¡por todo el año! Es que antes era gratis. Como todo. Hasta quejarse.
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Todo el primer párrafo es digno de El Mundo Today. Sin embargo, es la realidad: en casi 50 años de historia nunca ha dado beneficios. Algunas semanas después sale esta otra noticia, que pone en su justo valor esos resultados económicos: 140 millones de pérdidas si no fuese por las transferencias del Estado.
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De la serie esto no es como Grecia, hoy un pequeño guiño al país vecino, Portugal. Resulta que han desaparecido 135.000 niños y niñas portugueses: no es que un imitador de Herodes haya convertido el país en un charco de sangre infantil, es que esos niños sólo existían en las estadísticas, gracias a padres y madres que los declaraban para pagar menos impuestos.

Si investigan, en España saldrán cosas parecidas.

viernes, 17 de junio de 2011

Un chivo expiatorio perfecto

Me gusta la Fórmula Uno y Suiza
Menudos tiempos que nos han tocado vivir, y lo peor está por llegar. A la creciente ola de antipolítica, donde en las últimas semanas se ha añadido un Borbón espetando un "minuto de la fama" a una plebeya ciudadana (tanta educación, tanto Máster en Canadá, y se acaba así) y un desafio golpista en la constitución del Parlament catalán -uno de los sucesos singulares más graves en los treintaypico años de Constitución y Estado Autonómico-, se añaden las tensiones sobre la deuda española (que se paga al mismo nivel que en el año 2000, añadiendo lastre a la improbabilísima recuperación) y un Tribunal Constitucional donde los jueces hacen fronda, tienen adscripción política y tienen que dirimir asuntos de vital importancia paralizados desde hace años.

Es un panorama de crisis. Y no de crisis económica. Cuando salgamos de esta, a ver que queda, porque mejor no entramos en el sistema sanitario (con Feijoo incapaz de reconocer que tiene su sistema en quiebra, y pidiendo auxilio en cualquier parte), la rediviva pinza IU-PP (voto útil), los paupérrimos datos de evaluación educativa en la siempre excelsa y excelente Comunidad de Madrid (un 2´7 en Matemáticas. Sobre base diez) o el inicio del desprendimiento de la careta por parte de UPD, la marca blanca del PP.

En fin, todo esto les parecerá mucho más importante, y sin duda lo es, que lo que está pasando la famosa familia Botín, muy recordada recientemente en múltiples carteles que portaban los zarrapastrosos e ingeniosos idealistas programáticos  que poblaban las plazas, porque apellidarse Botín y dedicarte a banquero es dejar ya preparado el chiste.

Como ya tuve ocasión de contar en otro lugar, hace un par de años un traidor consiguió robar datos de clientes, cuentas y cantidades en territorio suizo, concretamente del poderosísimo HSBC. Los facilitó a las autoridades francesas y estas, en mor de la buena colaboración, transmitieron los datos de los contribuyentes españoles a sus homólogos al otro lado de los Pirineos. Se hace lo mismo con los terroristas, ¿por qué no con los defraudadores?

A pesar de los requerimientos de la ciudadanía, de lo goloso del caso y de los nombre implicados, jamás se supo nada sustancial de los 659 defraudadores que todavía tenían que regularizar su situación con el fisco español, qué les voy a decir de los otros 1.300 cuyos delitos fiscales ya habían prescrito. Hasta ayer. Al parecer, en junio de 2010 -miren en enlace de antes para seguir la cronología- Hacienda ya comunicó a la familia Botín que sabían lo de sus cuentas opacas en Suiza.

Un año. Con un requerimiento formal para ponerse al día sobre las declaraciones de IRPF e Impuesto sobre Patrimonio entre 2005 y 2009, porque todo lo anterior ya había prescrito. Y había mucho anterior. Mucho. Según la explicación de los Botín, el origen de ese dinero está nada menos que en 1936, cuando Emilio Botín Sanz de Sautuola (Emilio Botín II, o Emilio Botín padre, según con quien hable usted) había puesto a buen recaudo parte del capital del banco, que ya se sabe que fue año tumultuoso en España.

Este auténtico español (ni para los nacionales ni para los rojos: la tercera España de Ortega y Marañón) murió en 1993, por lo que sus herederos han estado la friolera de ¡17 años! sin declarar esos bienes a Hacienda. Diecisiete ejercicios fiscales. Y lo han hecho porque les han pillado de lleno. Conscientes de la gravedad de la situación, regularización su situación ¡al mes siguiente del requerimiento!, en julio de 2010. Un capítulo más de la atribulada herencia de Emilio Botín II, que quizás tenga que ser revisada.

Pero, ¿cúanta era la cantidad defraudada? No se ha facilitado, simplemente la cantidad regularizada: 200 millones de euros por cuatro ejercicios fiscales. Hagan sus cálculos, pero sale una cifra fabulosa, mucho más allá de los "ahorrillos del abuelo". También que llevase setenta años defraudando a Hacienda, el y toda su familia, cosa que ningún medio ha destacado porque el Santander es un formidable inversor en educación, deporte (¡cuanto forma la Fórmula Uno! Probablemente "la persona que descubra la vacuna del SIDA" no esté estudiando, sino viendo los autos locos) y, eccoli qua, los medios.

¿Y cómo se ha llegado a saber esto? Bueno, esta es la finalidad de este modestísimo post, que nadie leerá. Al parecer, la Agencia Tributaria comunicó a Anticorrupción que, debido a que no ha tenido tiempo para comprabar si las regularizaciones (¡pagaron en un mes!) estaban bien o si todavía se adeudaban cantidades, ha solicitado una denuncia "preventiva".

Al parecer, todavía se está en fase de "acopio y análisis de la diferente documentación", que a los afectados no les ha sido posible aportar "toda la documentación requerida" (¿¿¿¿????), y que está se mide por metros lineales de estantería, redactada al parecer en "inglés y francés", con "complejidad en las estructuras patrimoniales" y un "elevado número de investigados". Lo normal cuando estamos hablando de cosas que se remontan a 70 años. Figurénse si removiendo no aparece algún maletín de Botín Sanz de Sautuola con el águila del III Reich.

La familia Botín ha dicho que ya pagaron todo lo que tenían de pagar, mientras los técnicos del Ministerio de Hacienda han dicho que han recibido un "trato de favor", al tener una segunda oportunidad para pagar voluntariamente, algo que se escatima al ciudadano corriente. El que tiene una cuenta corriente en un banco, digamos como el Santander, y no en una oficina en Suiza de un banco radicado en Hong Kong.

La denuncia sigue así: el juez de Anticorrupción ha designado a dos peritos de la Delegación Central de Grandes Contribuyentes, que deberán dedicarse exclusivamente a investigar el expediente y, al parecer, su ingente cantidad de papeleo. Se supone que actuarán independientemente y no estarán sometidos a presiones de ningún tipo en su labor, como los jueces del Constitucional, por ejemplo.

En fin. La noticia va mucho más allá, evidentemente. Su impacto internacional ha sido tremendo: el auge del Santander es algo que descoloca en las plazas financieras tradicionales, que no se explican el poderío de este banco -y cualquiera que conozca Santander podrá compartir esta incredulidad-, particularmente en Londres. Allí el Santander colocó hace poco como máxima responsable a Ana Patricia Botín, también heredera del abuelito que colocó los ahorros en Suiza hace setenta años, y que exige a los presidentes de los bancos con actividad en la City una estricta honorabilidad. Por esa misma razón se quedó fuera el famoso Alfredo Saéz (consejero delegado, ya antes en Banesto de Mario Conde), que tiene pendiente un paso por la cárcel dada su condena por el caso Olabarría. Actualmente hay recurso en el Constitucional -tercera vez que sale en este post- y Botín ha pedido el indulto a Zapatero.

Pero no es ese el impacto que me interesa destacar. Hoy está siendo la Junta General de Accionistas, que no hace falta explicar lo que significa, que para eso estamos en una economía de mercado. Perdonen el chiste fácil ahora que estamos tan soliviantados con el "no nos representan". Hoy. La Agencia Tributaria pasó el expediente a Anticorrupción el 13 de mayo, y el 23 de mayo -un día después de las elecciones- el fiscal jefe Anticorrupción iniciaba las diligencias que se supieron ayer, seguramente movido por su independencia y sin hablar antes con el Fiscal General del Estado, Conde-Pumpido, el mismo que hablaba con la embajada de EE.UU por el caso Couso y que es designado por el Gobierno.

Esta es la sucesión temporal. Por tonterías como estas sacaron al siglo y medio de tradición vizcaína del BBVA, que ahora está regido por un gallego de una aldea de Lugo que tenía una agencia de inversión, ya ven ustedes la movilidad social que hay en España. No creo que Botín acabe en la cárcel (el juez aplicará el artículo 305.4 del Código Penal, que evita el paso por la cárcel), pero va a quedar como un defraudador justo en el peor momento, justo cuando la masa algarada quiere un pim-pam-pum al que darle. Un muñeco de trapo relleno de billetes, que no es un político, y que por lo tanto es perfecto para esta función. Ya ven que calendario más apropiado, y cómo ha transcendido su nombre y el de toda su familia.

España, año 2011
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Camino de la anarquía. La noticia, en sí misma, es delirante, pero emparenta con esas de ganaderos gallegos que entran en un Lidl a volcar la leche francesa, y que tampoco son detenidos por la Policía. O simplemente molidos a palos.
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"Tras el carbón, el futuro está en el turismo". No se queden únicamente en lo de las pérdidas, sino en el paupérrimo número de visitantes: 1.821 personas en cinco meses, lo que da una cifra de unos 12 visitantes por día, sin descontar los días de cierre por fiesta y por el descanso semanal. Doce al día. Apunte: es uno de los museos más visitados.
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Y del otro atraso, ¿quien o qué os sacará? ¿por qué es secular?
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Una salvajada, fruto de la ignorancia y pensar que "renovable" es algo así como "maravilloso". Esto es peor que una térmica.
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Otra noticia para asustar viejas relativa a la capacidad militar China: un casco de portaaviones soviético con 20 años de antigüedad que jamás llegó a finalizarse. Además, EE.UU sabía perfectamente a dónde iba ese casco cuando permitió el Tránsito por los Dardanelos -hubo que hacer la vista gorda sobre el Tratado que regula el tráfico en el estrecho otomano- de esa chatarra soviética hace unos años. Uhhhhhhhhh, uhhhhhhhhhhh, China es una potencia militar........uhhhhhhhhhhhh, uhhhhhhhhhhhhh China va a superar a EE.UU...uhhhhhhhhhh

domingo, 28 de noviembre de 2010

Wikicotilleo

Ya está aquí la nueva hornada de cotilleos filtrados por Wikileaks. Como a estas alturas todo el mundo sabe en que consiste el portal de información libre de Julian Assange no merece mucho la pena explicar el procedimiento de la filtración, la veracidad de la fuente ni su efecto. Habrá que detenerse, pues, en el contenido.

Si hace unos meses el contenido era sobre las redes militares estadounidenses y las acciones de guerra empleadas en Afganistán e Irak, ahora el protagonismo son las comunicaciones de las delegaciones diplomáticas estadounidenses repartidas por todo el mundo. A mí me parece muy bien que todo esto se pueda saber -al menos una vez en la vida, no creo que vuelva a pasar- y también sirve, como esa maravillosa película de los Cohen Burn after reading, para desmitificar el valor de la información, el de la diplomacia y el de las instituciones establecidas.

Convenientemente, para que así pudiesen tener preparados sus especiales antes de la publicación oficial en wikileaks, una serie de publicaciones de importancia mundial y tendencia progresista (NYT, Guardian, Le Monde, Repubblica, Der Spiegel y El País) recibieron los 250.000 documentos con una anticipación no precisada, pero que ha permitido al semanario alemán tener toda su tirada impresa para estar mañana en los kioskos -las primeras noticia salieron esta tarde por un periodista que ya había visto un ejemplar para la venta en Basel, Suiza- y al resto de medios empezar a bombardear a eso de las siete y media de la tarde.

¿Y bien? Pues poca cosa. Cotilleos de diplomáticos, algo en lo que son especialistas. Por favor, no caigan en el recurso rápido de que esto es una provocación contracorriente y que lo escribo con tal de no postrarme ante el Dios revelado de los documentos: me parece bien que se publiquen, pero no dicen nada relevante. Son cotilleos dignos del ¡Hola!. Evidentemente, en tal volumen de información y para analistas avezados, habrá alguna cosa para sonsacar, pero los primeros titulares son tristísimos.

Les pongo varios ejemplos: Gaddafi usa botox, Berlusconi organiza orgías con mujeres al borde la edad legal, Sarkozy se cree un reyezuelo, "la política rusa está en manos de Vladimir Putin, a quien se juzga como un político de corte autoritario" y, en definitiva, "los lectores descubrirán al acceder a las sucesivas crónicas detalles insospechados sobre la personalidad de algunos destacados dirigentes y comprobarán el papel que desempeñan las más íntimas facetas humanas en las relaciones políticas". Cotilleo puro, o sencillas tonterías ya sabidas ("la apuesta de la diplomacia norteamericana por el derrocamiento del general panameño Manuel Antonio Noriega" o el glorioso titular "Espías en la Embajada de Berlín". ¿Espías en Berlín? ¿Seguro? Pues será la primera vez). Y por entregas sucesivas.

"Mañana EL PAÍS ofrecerá detalles, por ejemplo, sobre las sospechas que la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, despierta en Washington, hasta el punto de que la Secretaría de Estado llega a solicitar información sobre su estado de salud mental". Pues eso, para el que lo quiera leer. Aprecio mucho la labor de filtrado, contextualización y marco que ofrece el periodismo para no tener que arrojarse al proceloso y trabajoso oficio de leer 250.000 documentos legales, pero insisto en lo del cotilleo. Si eso es lo mejor que pueden sacar, a mí me interesa bien poco.

Una de las mayores víctimas de todo este asunto es la Diplomacia. Con esta filtración masiva quizás acabe calando en el gran público una realidad rara vez manifestada, que no es otra que las delegaciones diplomáticas trabajan para y por el espionaje, en sus más variadas modalidades. Por eso cada vez que hay un rifirrafe de altura expulsan a oscuros agregados culturales (espías), porque todos y cada uno saben la función que ejercen las embajadas en suelo extranjero, cada una con sus propios medios y responsabilidades.

Lllegados a este punto, y para que vean hasta que punto es bastante hipócrita toda la misión diplomática, recordar esta noticia de 1998. En los bombardeos de la OTAN en Belgrado un misil "inteligente" -¡toma pedazo de oximoron!-, que se guían por satélite y no tiene posiblidad de fallo en su objetivo, fue a impactar directamente contra la Embajada China en Serbia. No contra la embajada de Polonia o la de Egipto, sino contra la de China.  La explicación oficial fue tan absurda que recordó a la de un deportista cazado con un positivo: habían utilizado para codificar el objetivo un mapa de los años ochenta, cuando el edificio no era una delegación diplomática y si un edificio oficial del Ministerio de Interior serbio. Me imagino a un soldado escaneando un plano en papel y metiendo un diskette en el misil...los chinos, evidentemente, no tragaron con la explicación, pero tampoco fueron muy allá: estaban espiando los vuelos y las tácticas de los aviones stealth, que al final no lo eran tanto.

De este tipo de cosas, como en la primera oleada de filtraciones sobre la guerra de Irak y Afganistán, si que me hubiese gustado leer y conocer. De este cotilleo diplomático bien poco. Eso sí, estoy seguro que se consiguirán más titulares con lo del botox de Gadaffi y la enfermedad mental de la nueva Evita que con el deficiente uso de los suministros y artillería en los dos primeros años de la ocupación en Mesopotamia. Eso no interesa a nadie. El periodismo, como suele pasar en estos casos, se traga un nuevo gol con los wikileaks.
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Este es el cambio del modelo productivo español. Dentro de la economía integrada que es la Unión Europea somos, por clima y vocación, la Florida turística. Y claro, hay que ofrecer todo tipo de servicios. Cada vez más industrializados y eficientes.
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La contaminación atmosférica en las grandes ciudades es una de las noticias más habituales en Europa. En Madrid no, porque hasta hace poco el Ayuntamiento ocultaba los datos, o los daba con retraso, además de colocar las estaciones de medición dentro de parques o cualquier otra treta. Hace una semana presentó un página web donde se podía seguir en tiempo real los índices de contaminación. Este es el resultado. A partir de ahora será habitual la información y un nuevo caballo de batalla político. En España ninguna gran ciudad hace restricciones de tráfico por contaminación, porque este es un país maravilloso donde, a pesar de tener un parque automovilístico viejo y con diesels de hace 30 años circulando -contaminan como seis coches-, el aire es puro y la cañita, bien tirada y fresquita.
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Estamos hablando del mayor empresario minero de España. Bueno, el mayor empresario minero es el Estado, que mantiene por vía de subvenciones algo que se tuvo que cerrar en los ochenta. Es todo un teatrillo. Por eso paga. Con dinero público. Y para el 2014, que es cuando se agota la última prórroga lograda para la minería del carbón, de nuevo a sacar la tramoya y el escenario a la calle: los mineros haciendo una marcha y reclamando su salario al Estado y no al empresario. Un famoso sindicalista del sector dice, en una noticia relacionada con la anterior y del mismo día, "que no entiende nada". Pues es muy fácil: la mejor mina de carbón es la que no existe, y estas dos noticias validan esta afirmación de puro sentido común. En todo caso, aquí tienen unos datos.
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Quejas y lamentos varios. Lo mejor es no admitirles de entrada, después se crea una masa incapaz de asumir que la investigación es una pirámide: todo el mundo se cree el mejor. Y todavía ven emigrar como una tragedia, a pesar de ser de donde son.
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Viajes de autor. ¿Habría alguien interesado en aguantar nueve días a este subproducto de España?
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Andrew Marr, uno de los periodistas más famosos de la BBC y autor de varios bestsellers, opina esto de la gente que tiene un blog.