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lunes, 26 de noviembre de 2018

Un libro de agricultura que termina siendo un reflejo de Andalucía

Que prácticamente nadie de los que vayan a leer esto conozca la editorial Guadalmazán debería ser un buen síntoma. Radicada en Córdoba y especializada en el mantra de la divulgación científica sus bellamente presentados libros tienen un contenido vacío y próximo a cero, lo que sin duda contribuye a su irrelevancia.

Forma parte del grupo Almuzara, la editorial que tiene Manuel Pimentel, aquel wannabe del aznarato que se piró al final de la Primera Legislatura de la Reconquista de España, y que también dejó preñada a Alicia Sánchez-Camacho cuando ambos tenían compromisos matrimoniales con otras personas ajenas a su intercambio de fluidos. Pimentel, el mismo que no pagaba a sus autores por premios como el Hotel Monasterio San Miguel Puerto de Santa María, y si no creen que haya podido existir un premio así, compruébenlo aquí.

Almuzara y Guadalmazán forman parte de la industria cultural andaluza, en la que no hace falta abundar mucho. Viven de la compra pública de ejemplares, y compran manuscritos de autores que jamás podrían publicar en ninguna otra editorial, porque estas buscan el rédito económico. El resultado se nota, y solo así se explica un libro como el que es objeto de este post.

De entrada, un tomo de más de 800 páginas y que se titula Historia General de la Agricultura. De los pueblos nómadas a la biotecnología demuestra ambición y un bastante buen reclamo para el lector, a pesar del disparatado precio de 44 euros de vellón, tan típico de la edición española. El autor es Jose Ignacio Cubero que, adivinen qué, es profesor de Genética y Mejora de plantas en la Universidad de Córdoba, la misma ciudad que la editorial.

A pesar de su pantagruélico título, el primer chaparrón de realidad llega con el índice, donde los 26 capítulos tienen abundantes subíndices, algunos realmente rebuscados, cuando no todos. Y, como era de temer en un producto de la universidad española y afrontado a la edad de 80 años, la parte de la prehistoria prevalece ante todo -más de la mitad del libro- y al siglo XX dedica únicamente ¡las últimas 50 páginas!

Es como volver a esas clases de Historia contemporánea donde el profesor dejaba la lección, a final del curso, al borde de la Guerra Civil o con la fundación de la ONU, y se excusaba diciendo que no había tiempo para más, después de haber perdido el año académico en explicar batallas de Mambrú o, en este caso, controversias bizantinas sobre la fundación de las ciudades o las lenguas arawak.

El libro es un disparate de principio a fin, y cuelga sobre toda la lectura la impresión de que son apuntes de clase empaquetados, porque la seguridad de que va a acabar siendo el libro de cabecera en las facultades agrarias de Andalucía no me la quita nadie: al final de cada capítulo hay un resumen (llamado "visión de conjunto" por prurito editorial) y hasta tablas de fechas presentadas educadamente como "algunas fechas", que no son más que apelotonamientos cronológicos de hechos históricos de dudosa relación con el tema del libro.

Pero bueno, ¿no cuenta nada relevante en 800 páginas? Depende lo que se considere relevante. A la síntesis del amoniaco de Faber le dedica apenas una línea, pero los descacharrantes pies de página abundan en cosas como que "Plinio adjudica a Apicio" la descripción primigenia del foie-gras, o que "San Juan Bautista se alimentaba de langostas y miel silvestre (...) Le faltaba algo de fibra para una dieta equilibrada". ¡Caray para una Historia General de la Agricultura! ¡Que descenso al detalle intranscendente, y qué desprecio por los momentos copernicanos!

El libro, a estas alturas, ya es una chirigota. Carece de índice onomástico -si intentan buscar la mención a Faber lo tendrán que hacer a ojo-, pero tiene un capítulo final titulado "Plantas" que no es más que una relación alfabética de nombres comunes y su correspondiente en latín según Linneo y una bibliografía de seis páginas -para un libro de 800- dividida en tres apartados: "Obras de carácter general", "Obras de autores antiguos" y "Obras de referencia", que escasamente se citan en las páginas del libro.

Será para el alumno que quiera aumentar conocimientos. Confirmando su carácter de manual y para que no se haga bola a los catetos que lo tengan que leen por obligación para pasar el trámite académico, jalonan el volumen grabados y fotos de temas agropecuarios, muchos de ellos a ¡doble página! y sin relación alguna con el capítulo o el periódico histórico en donde se encuentra en ese momento el volumen.

¡Y qué decir de la redacción! Caótica es poco. El autor va adelante y atrás, hace chistes de gracejo dudoso y frases que desatan la carcajada en mitad de la noche, lo que no es poco: "No sabemos cúal fue la primera parcela sembrada, si es que alguna vez hubo una "primera"" (pág 227), o un excurso sobre la mujer y la cocina que me produce vergüenza reproducirlo aquí (pág 446).  Por supuesto, abundan los modismos como "Muchos dirán" (¿Quienes? Qué vergüenza en un autor universitario), palabras de moda como globalización (mundialización, que sería más adecuada en gran parte de la obra, apenas se usa) y los pruritos típicamente españoles, como demostrar que las Hawaii fueron descubiertas por un compatriota, y no por Cook. Pena que no haya ninguna referencia a Gibraltar.

A ver, editorial cordobesa, autor cordobés, tema agricóla. ¡Sí! ¡No podía faltar el olivo! El libro está salpimentado con paratextos que interrumpen el esquema para entrar más en detalle -es un decir- en plantas en concreto o temas, llamados "recuadros". Bien, el olivo lo hace ¡cinco ocasiones!, en vez de unificarse en una sola, y en el último de ellos (epígrafe 24.5.4.1.1, ojo al dato) empieza así:

No podía faltar en un libro de Historia de la Agricultura escrito en España un pequeño recuadro dedicado al aceite de oliva. Hoy lo superan en volumen y en conocimiento universal otros muchos aceites (...) pero ninguno es un zumo de fruta como lo es el aceite de oliva de primera extracción
¡Ea! Va siendo hora de acabar esto. Alguno recordará que en el subtítulo del libro se citaba la palabra biotecnología, que aparece en la portada del libro. Bien, le dedica dos páginas que podrían haber sido redactadas por un iletrado, básicamente el improbable consumidor final de este libro. Y recuerden el cargo académico que ocupa el autor.

Desde hace algunos años, como fruto del avance de la sociedad española y la pérdida de complejos que tan bien nos podría explicar Pimentel, el mundo editorial español propone obras con las que contaban desde hacía décadas las otras grandes culturas nacionales del mundo: desde atlas históricos sobre la industrialización hasta compendios generales de cualquier rama del saber. ¿Si fuera lo hacen, porque aquí no? Bueno, porque lo hacen mejor y no estafan al lector con un título falso y un desafío intelectual formidable afrontado por alguien de 80 años. Lo que era un viaje a través de la historia de la humanidad por medio de uno de los saberes que la definen termina siendo un retrato de un país, una época y una región.  
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Fantástica entrevista a la creadora de Quilette.
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Para todos aquellos interesados en lo austrohúngaro, la Biblioteca Nacional de Austria tiene un maravilloso buscador on-line de todas las publicaciones periódicas que conserva.
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Desconocía esta gallegada propia del desarrollismo, "La Ciudad de las Rías". Leyendo este libro especializado resulta todo aún más espantoso. 
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Muy interesante a lo que ha llevado la búsqueda de petróleo: un campo de explotación a 260 km de tierra firme y a 2000 metros de profundidad. Y funciona.
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El primer Ministro de Japón visita Darwin en el 75º aniversario del bombardeo nipón sobre la ciudad australiana. En aquella ocasión reventaron los depósitos de combustible, obligando a construir unos subterráneos que nunca se llegaron a usar. El expansionismo chino hará de este lugar del mundo un sitio clave a medio plazo.

viernes, 17 de enero de 2014

Un puerto con un futuro negro (y VII)

El primer Musel, antes de los tráficos siderúrgicos
¿Es posible que haya sido tan mal diseñado e ideado el superpuerto soviético de Gijón? ¿Cómo se pueden haber cometido tantos desastres, apenas parcialmente esbozados en esta larga serie? La respuesta es sí, parcialmente. Lo hecho hasta ahora tiene difícil solución, lo que se trata es de lograr encauzarlo para que la mole y su presencia en el mar y en la tierra sea lo menos sangrante posible. Arreglar el daño hecho.

No será así en la playa de Gijón. Se trata de un inusual arenal por lo grande -en términos cantábricos- y, especialmente, por lo urbano. Ya en los proyectos previos a la construcción del nuevo dique de cuatro km. se contempló una propuesta que sencillamente dejaba la playa convertida en una piscina, y se descartó finalmente. En el proyecto construido, el arenal se ha convertido en una piscina, pero no por la ausencia de olas, sino porque en pleamar queda completamente sumergido.

Pasó este verano en plena temporada turística -Gijón combina de una manera extraña y bizarra tener industria pesada con un turismo de masas concentrado en dos meses de verano- y causó gran conmoción. A lo mejor los lugareños pensaban que la macrobra portuaria, con ayuda de la Virgen de Covadonga, no iba a tener incidencia el único icono genuino de la ciudad. Como se lee aquí, alguna todavía lo relaciona todo en un melting pot que ríase usted de la fabada y sus pesadas digestiones.

Carta de navegación de Gijón, antes de  El Musel
Lo peor, como siempre en estos casos, ha sido la propaganda interesada. Desde las autoridades se dice que es "un fenómeno natural" -tanto que no se conocía desde que se tiene memoria, archivos o registros- e incluso un comité de sabios (para la ocasión, reunidos con fotógrafo) son capaces de afirmar sin rubor que la obra portuaria ha sido beneficiosa para la playa. Me pregunto con qué habrán untado a esos mentirosos.

Este es uno más de los ejemplos -quizás el más visible para la masa- del "daño hecho". Sin embargo, queda mitigar el daño económico de la obra de El Musel, que va camino de los 4500 millones de euros devorados -incluyendo el nuevo trazado ferroviario a la meseta- sin que se haya movido ninguna mercancía nueva, más allá de la arena de la playa de Gijón.

Esperen. No todo es negativo. En los últimos meses se han autorizado los primeros trabajos (de manera urgente, yo creo que para que la vergüenza no salte a nivel nacional) para unir la regasificadora a la red general, distante 30 km, y a ver si desde ahí se enchufa al decadente mapa de ciclo combinado español; se ha avanzado un poco en el proyecto de estación intermodal (contenedores+tren+transporte por carretera) en la ZALIA; se han abierto nuevas lineas regulares de ferries a Inglaterra e Irlanda: subvencionados, sí; y esta curiosa noticia, sin duda de propaganda -el propio redactor muestra su extrañeza- sobre un aumento espectacular del tráfico de graneles a última hora,  para cerrar el balance del año un poco mejor,  pero lejos de las mejores cifras registradas. Antes de la ampliación, claro. 

Me gusta esta imagen de la ZALIA como un cráter
Hasta tal punto circula el Prozac por El Musel que, la propia y enchufada presidenta del puerto, deja este titular para la historia de una infraestructura endeudada hasta lo imposible, a la que le salen problemas por todas partes y preguntas pertinentes ("¿Es la ZALIA algo estratégico?") que se tenían que haber hecho antes, pero que aterra que se planteen ahora, especialmente por si la respuesta es negativa.

La realidad, obviada por las instituciones, la dice claramente este especialista tal cual es: "no creo que antes de 15 años esté terminado todo el puerto". Si bien es cierto lo que dice, que una infraestructura así se planifica a años vista, no es menos cierto que Castilla nunca será Alemania, y que este puerto ideado para competir con Rotterdam (se lo juro, y si no lean íntegro este interesantísimo enlace) jamás operará a ese nivel, sencillamente porque no hay hinterland, y que aquí lo que ha habido es exceso de grandonismo, ambición, insensatez, y despilfarro puro y duro.

Qué asco de placa. De todo.
No hay hinterland en Castilla, y ni siquiera en Asturias. La región y la ciudad (miren esta espeluznante noticia) pierden habitantes en una continúa sangría que sólo se acentuará con el paso de los años, bien sean esos quince aventurados por el experto, o esos veinte o treinta que se comerá el ajuste de la Gran Recesión, en acertada definición de Vidal-Foch. Mientras tanto, el puerto soviético seguirá ahí, con toda probabilidad vacío e infrautilizado.

Respondiendo a la pregunta del inicio, una ampliación del puerto, más una zona logística, más una nueva conexión con la meseta, tenían su atractivo y su viabilidad, pero no el macrodique construido, la macroZALIA y el doble túnel de 22 km. bajo la montaña ideado para AVE. Sin uso alguno. Ni por territorio, ni por evolución demográfica, ni por simple escala el Puerto de Gijón, "diseñado para competir con Rotterdam", será nunca viable. Sin embargo, seguirá estando ahí. Y la playa sin arena. Un puerto con un futuro negro.
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[Actualización del 30/01/2014] Autorizan construir el gasoducto que tiene que unir la inútil regasificadora de El Musel porque "hay riesgo de colapso de la red en Asturias". El informe lo ha hecho Enagás, la misma empresa que posee la planta del puerto de Gijón.Yo creo que no hay que explicar nada más, ¿verdad? [Actualización del 03/03/2014] Unos días después, ya está hecha la información de propaganda. ¡Es todo tan bonito!
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En Japón piensan en un tren de levitación magnética que unirá Tokio con Osaka en ¡una hora!.  Eso sí, sería para 2045 (dentro de 32 años), a un coste descomunal y en un contexto de pérdida de población. Al menos se plantean estas cuestiones, no como en España.
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Interesante artículo sobre la situación de los cinco aeropuertos andaluces.
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El terrorista y líder sandinista Daniel Ortega -que varias veces ha intentado perpetuarse en el poder, y al final lo ha logrado- dijo esto cuando vendió su país a los chinos: "¡Llegó el día, la hora de alcanzar la tierra prometida!". La capacidad de corrupción del comunismo no tiene límites. Me dice gente familiarizada con el país que por las calles de sus ciudades y pueblos penden efigies enormes de Chávez y del propio Ortega.
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A pesar del tono catastrófico de la noticia -muy propio del inframedio donde sale-, a mí me parece bien.  21% del IVA al cine, y que así por lo menos que vuelva al Estado algo del dinero que se gasta en mantener a Maribel Verdulera y sus correligionarios.
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Muy interesante artículo sobre cómo las restricciones presupuestarias han modificado -para mejor- la estrategia militar global de EE.UU. De eso saben mucho en Irán y el reciente e histórico acuerdo.
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"La casa natal de Picasso, en Málaga, añadirá a su colección soldaditos de plomo, un zapato de piel marrón y un alfiler que pertenecieron al artistas cuando era niño, donados por Maya, su hija mayor". Es la misma ciudad donde se va a instalar una franquicia del Pompidou (el Malaguidú) y que se quiere vender como polo cultural....
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Estaría bien que los días tuviesen 36 horas, o vivir dos vidas seguidas para poder leer todo esto, o siquiera estar al tanto. Cada vez es más imposible. 

sábado, 10 de noviembre de 2012

Morirás en Barakaldo

Lugar exacto de la ejecución hipotecaria
Barakaldo es margen izquierda de Bilbao, donde antes había industria pesada y donde ahora hay pisos residenciales, otro ejemplo más del devenir de España, incluso en sus zonas menos españolas. Ayer una mujer de 53 años, que iba a ser desahuciada por no pagar su hipoteca, se suicidió tirándose del balcón de la casa que habitaba sin ser suya, justo a la altura de uno de los vestigios industriales de los antiguos altos hornos de la zona.

El suceso venía poco después de otros hechos similares a lo largo de la geografía española, especialmente destacado el de un kioskero de Granada que se había suicidado pocos días antes y en el momento de ser desahuciado por no poder afrontar una hipoteca de 240.000 euros; si, han leído bien: un pobre granaíno de la popular coplilla que, siendo kioskero, había contraído una deuda con el banco de esa cuantía.

Como este Gobierno -y también el anterior- gobierna a base de hechos luctuosos, como se ha podido comprobar tras los sucesos que llevaron a la muerte a cuatro jóvenes en una macro-party de Madrid en fechas recientes y la subsiguiente clausura y prohibición municipal de utilizar recintos públicos para estos eventos -que son los únicos en los que se puede emplear la hiperabundancia de estos edificios-, ayer el presidente de Gobierno ya anunció que intentará modificar la ley para que no se produzcan estos suicidios por desahucio.

Y eso que es registrador de la propiedad.

Todo esto es un despropósito. Dicen que hay ya 400.000 desahucios en España, y pocos me parecen por el volumen de crédito contraído para comprar ladrillo -muchas veces como segunda residencia o inversión- en los Quince Años de Despilfarro en España. Si hay 400.000 desahucios en España, hay al menos el doble de personas que sigue metiendo dinero en esa inversión llamada ladrillo, a pesar de que jamás va a ver retorno alguno de esa masiva movilización de capital hacia un bien inmueble, en muchos casos el ahorro de toda una vida: gente que paga por algo que ya no es que no valga el precio que alguna vez tuvo, es que directamente vale mucho menos.

Sin embargo, el que compró debe pagar. Para eso está la Ley Hipotecaria, con su especial consideración por el tipo de bien contratado, los plazos y la cuantía. Si no puedes pagar, se ejecuta la hipoteca, y no vale la dación en pago. No vale. Lo sabía el que compró la casa, lo sabía el banco y lo sabe el presidente del Gobierno registrador de la propiedad.

Tomemos como ejemplo el trágico suceso de Barakaldo. Según han publicado los medios, la suicida tenía 53 años y llevaba nada menos que 30 trabajando en la empresa de transportes local, actualmente en el puesto de responsable de recursos humanos. La ecuación de nuestro mercado laboral consistente en antigüedad en el puesto + relevancia del puesto arroja eso que están todos ustedes pensando: un sueldazo bajo cualquier perspectiva.

No se trata del caso de un kioskero granaíno ni de una familia de inválidos (en estos casos  es especialista el periódico 20 minutos, parece que los desahucios afectan especialmente a gente lisiada y con grados de incapacidad superiores al 66%), sino de una persona que mantenía su trabajo -y qué trabajo-, su familia y -aquí está la clave- su estatus social.

Militante y ex-edil socialista en Eibar, nadie en el barrio dice saber que estaba a punto de ser desahuciada. Difícil de creer habida cuenta que la casa llevaba en el mercado inmobiliario desde hacía un año, y más difícil de creer sabiendo lo cotillas que son los vascos -por pocos y por estar apretujados- hacia el vecino. Me da a mí que ha sido un nuevo caso de esa variante local, acendrada por décadas de conflicto político-social, de mirar hacia otro lado. ¿Que no sabían? Y un cuerno. Hasta la foto de la casa salía en Internet.

Al parecer, la familia consistente en hombre, marido e hijo de 21 años entró en la casa en 2006, y en el momento del deceso todavía debía 214.000 eurazos de hipoteca. Haciendo cuentas, la mujer suicida entró a pagar la casa con nada menos que 46 años, en pleno pico del boom inmobiliario, y seguramente para pagar una cifra altísima, por encima de los 250.000 sólo de hipoteca. Nadie informa de si tenían otra casa en propiedad -por el perfil de familia todo indica que sí-, o por qué se embarcó en el pago de otra nueva casa y de esa cuantía a esa edad.

En 2006 le quedaban 20 años de vida laboral y 250.000 euros de deuda. No parece una buena operación. Será que en 2006 alguien la encañonó a la altura de una sucursal bancaria y la obligó a suscribir una hipoteca por un bien construido al lado de un residuoo fabril, a razón de 12.000 euros al año. Ni siquiera esta me parece una cifra muy alta: si hubiese optado por el alquiler, serían algo menos de 1.000 euros al mes. Pero no, quiso ser propietaria bajo las condiciones de la Ley Hipotecaria.

Las noticias, centradas en los sensiblero y la gazmoñería más ramplona, no dicen cuando dejó de pagar la hipoteca, ni por qué dejó de hacerlo teniendo empleo, y muy bien remunerado. Tampoco por qué no optó por el alquiler. Sólo ponen fotos de sus vacaciones, seguramente en sitios más exóticos que Benidorm o Plentzia. Vacaciones pagadas a crédito, supongo.

Mientras el registrador de la propiedad de Pontevedra prepara la ley populista ad-hoc, quiero poner mi impresión del caso y su tratamiento mediático. Una persona que se suicida porque la van a desahuciar, teniendo hijos y familia sin ningún otro problema aparente, tiene un problema que va más allá de la índole económica.

La suicida de Barakaldo perpetra su acto porque es clase media que no asume su ida a menos: yo todavía no he visto ninguna noticia de ecuatoriano o rumano suicidado por la hipoteca, y bien que la sufren y en condiciones más penosas que una señora vasca con 30 años de empleo en empresa pública e incluso pasado como edil público en un municipio de más de 50.000 habitantes, no precisamente un pueblo. Ahí hay un problema mental, o de no saber afrontar la realidad.

La reacción de los medios va en el mismo camino. La suicida de Barakaldo encaja en el perfil de clase media con el que todo el mundo consumidor de medios se puede identificar, aunque dudo mucho que conozcan a una edil municipal: mediana edad, hijo ya criado, con deudas increíbles de contraer, y por cuatro paredes con ladrillo. Ahí está el drama y el éxito de esta historia. La empatía, digamos, aunque notarán que a mí no me ha afectado.

Estoy completamente seguro, y seguro que no discrepan mucho conmigo, que si el suicida hubiese sido un pobre emigrante, o siquiera un habitante de Albacete a nivel de pueblo, la noticia no hubiese tenido tanto impacto. La clase media española se suicida por no poder afrontar el pago de una hipoteca; ya, pero hay que ver qué tipo de clase media, qué tipo de hipoteca ha contraído y, especialmente, por qué no lo conocía el vecindario ni los allegados: por la vergüenza social.

El mismo mecanismo que empujó a tanta gente -y no banqueros encañonando a clientes por la calle- a adquirir propiedades que no se podían permitir, y que era el "no ser menos" que los demás, es el mismo que hace que nadie cuente sus penas con la vivienda; los inmigrantes, como no tienen problemas para contar sus penas económicas, no tienen porque pasar esa vergüenza social. Ahí está el drama personal de la ex-edil del PSOE suicida, al margen de los números de sus finanzas personales, que tampoco parecen tan diferentes de tantos otros ciudadanos que no han optado por la vía fácil del suicidio.

De hecho, creo que estoy escuchando el cuchicheo de sus vecinos durante el año en que el propietario de la casa la puso de nuevo a la venta y el trágico desenlace de esta historia. Esperen: lo estoy escuchando de verdad. Ninguno sabía nada. Seguro, seguro: la espiral del silencio, que en el contexto vasco adquiere siempre esos matices localistas y folcklóricos. 

Morirás en Barakaldo, especialmente cuando vienes de Eibar, tiene título de canción del rock radical vasco de los ochenta, que tanto vivió del desmantelamiento industrial y su mitología asociada. Sin embargo, ahora ya no hay bardos que canten esta triste historia, ni medios de comunicación ni clase política a altura de poder contar con sentido y en su contexto la historia de la ex-edil suicida con 53 años y 214.000 euros de deuda hipotecaria.
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Coincidiendo con el Congreso del Partido Comunista Chino, El País -que está que da pena- publica esta noticia muy del gusto occidental: que viene el lobo. Si leen bien el panfleto, verán que está lleno de errores (un acorazado llega a poner), exageraciones y fantasías. Viene sin firmar, lo que demuestra un poco de vergüenza, o no se si será por la huelga. 

jueves, 23 de agosto de 2012

Cosas que no se creen (VII)

Enric González adopta la valiente postura de sacar el tema de la inmigración como problema, a la que dedica esta sucinta frase: "No fastidiemos. Esa idiotez se desmonta por sí misma".

La inmigración ha sido un problema

Su postura recuerda mucho a la que utilizó Mariano Rajoy es su extremadamente fallida campaña de 2008, la única de la historia de España donde se sacó -de refilón y con el temario bien acotado- este importante tema. Su asesor mexicano de campaña le aconsejó que cualquier interpelación sobre este tema debería ser zanjada así: "soy gallego".

Entiéndase por esa frase que, por su condición de oriundo de esta región ultraperiférica y esquiva con la modernidad, hasta el punto de seguir enviando a sus ciudadanos a la emigración -la segunda ciudad más poblada de gallegos tras Vigo es Buenos Aires-, ya lo decía todo.

Como si un hijo de la burguesía de provincias tuviese algo que ver esos gallegos analfabetos y con bocio que emigraban a los peores países de América y a centroeuropa, y que lo primero que hizo tras acabar la carrera de Derecho fue sacarse una oposición de Registrador de la Propiedad....vamos, justo lo contrario a lo que es la aventura y el drama de la emigración.

En fin, quédense con la cantinela evidente de que personajes tan diametralmente opuestos como Enric González y Mariano Rajoy zanjen el tema con una frase hecha, corta y que sirve para evitar el tema. Es la postura oficial, tanto, tanto, que los dos grandes partides políticos españoles decidieron que tampoco iba a ser tema de debate en la campaña electoral para el 20 de noviembre de 2011.

Precisamente porque una parte muy importante de la población -la que tiene más contacto vecinal con la inmigración- lo considera un problema, la inmigración no forma parte del debate público político o mediático de este país. Ahí está el ejemplo del imparable ascenso de un impresentable como Anglada -en 20 años, presidente de la Generalitat-, aupado a un importante poder municipal en Cataluña tras haber sabido aprovechar los resortes de un discurso antiimigración en una región compuesta por inmigrantes de otras regiones de España. No hay mayor tirano que el que ha sido esclavo.
 
Curiosamente -no tanto-, el PP local ha pescado votos en el mismo caladero que Anglada, pero en Badalona y con un personaje entre grotesco y simiesco, jamás desautorizado desde Madrid, porque todo lo que sea crecer en Cataluña esta bien, a costa de lo que sea.Y mejor no hablemos de la fuerte implantación municipal de un partido predarwinista como España 2000 en Valencia, esa región modelo de tantas cosas.

La inmigración no ha sido un problema: han venido a ocupar puestos de trabajo que los españoles no estaban dispuestos a ocupar, y de paso se han encontrado con una sociedad que daba sanidad, educación y seguridad personal a unos niveles que jamás soñaron con conocer, por no hablar de vacaciones pagadas, derecho a cobrar un sueldo sin trabajar y todo tipo de regalías que conocemos como "Estado de bienestar".

Se lo encontraron así, y no fue creado para ellos. Para cualquiera que piense que la emigración ha sido un problema, que tenga en cuenta que en España hay 2 millones de gitanos (no hay cifras exactas) que jamás han cotizado, expertos usuarios del estado de bienestar, y contra los que jamás se carga las tintas. No vinieron de ningún sitio, ya estaban aquí y se les puede reprochar los mismo que Anglada o el discurso más primario contra la inmigración dice habitualmente.

Yo nunca he visto trabajar a un gitano en los trabajos en los que sí veo mano de obra inmigrante: cuidando a personas necesitadas, en el tajo, tras la barra de un bar, en la sanidad pública, en los servicios de limpieza, en tiendas que abren con el sol y cierran cuando la luna está bien alta, en un taller mecánico y las tareas del campo.

Cataluña, la tierra de Enric González, que decide no entrar en el tema de la inmigración, también tiene muchos gitanos, al margen de la rumba. Evidentemente, comparto la postura del periodista de que la inmigración no ha sido un problema, pero estaría bien explicarlo y no quedarse en la respuesta automática que tanto abunda en este tema, porque cuando el poder político y mediático pacta no entrar en un tema, es que el tema existe y es problemático.

Grado de acuerdo con el artículo: 100%
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La pensión media de jubilación (contributiva) alcanzó los 948,81 euros/mes en agosto. La pensión media de todo el sistema fue de 831,54 euros. Vamos, que puedes haber cotizado toda tu vida y sólo cobrarás de media unos 100 euros más que viudos, inválidos, huérfanos y no contributivos, los otros pensionistas. Este sistema no se tiene en sí. No es ya su esquema piramidal, es que es tremendamente injusto.
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Según un informe de la Comisión Europea, la deuda pública española superará el 100% del PIB para el año 2020. Y eso en el más conservador de los escenarios, en los más probables se pondrá en un 110%. Estaría bien dedicar una serie de artículos a lo que significa eso: bibliotecas sin libros de novedad, infraestructuras decrépitas, imposibilidad de acometer inversión alguna. Simplemente ir pagando la deuda, que se pidió para mantener programas o inversiones improductivas por sí mismas. Es lo que tiene pagar la deuda al 7% o al 8%.
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Interesantísimo artículo sobre la burbuja de aeropuertos en China.Está todo centralmente planificado desde el XII Plan Quinquenal (y no es broma). Aquí otras imagenes curiosas sobre el demencial urbanismo de ese país. 
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Historia parcial e interesada sobre el Centro Niemeyer de Avilés. Empieza mal (califica de década el periodo comprendido entre 1991 y 1997, cuando se gestó y se inauguró el Guggenheim), está escrito con el ojo del culo y quiere ser un tirón de orejas, cuando en realidad es simplemente una caca de vaca. Asturiana, por supuesto.Titular "purgar sus excesos" en una región que ha construido un puerto soviético sin uso, que quiere un AVE sólo de pasajeros, que tiene un Calatrava inútil y horrible -perdón por la redundancia- y en la que todo es "grandonismo" (exceso) es una ironía de muy mal gusto.

viernes, 17 de junio de 2011

Un chivo expiatorio perfecto

Me gusta la Fórmula Uno y Suiza
Menudos tiempos que nos han tocado vivir, y lo peor está por llegar. A la creciente ola de antipolítica, donde en las últimas semanas se ha añadido un Borbón espetando un "minuto de la fama" a una plebeya ciudadana (tanta educación, tanto Máster en Canadá, y se acaba así) y un desafio golpista en la constitución del Parlament catalán -uno de los sucesos singulares más graves en los treintaypico años de Constitución y Estado Autonómico-, se añaden las tensiones sobre la deuda española (que se paga al mismo nivel que en el año 2000, añadiendo lastre a la improbabilísima recuperación) y un Tribunal Constitucional donde los jueces hacen fronda, tienen adscripción política y tienen que dirimir asuntos de vital importancia paralizados desde hace años.

Es un panorama de crisis. Y no de crisis económica. Cuando salgamos de esta, a ver que queda, porque mejor no entramos en el sistema sanitario (con Feijoo incapaz de reconocer que tiene su sistema en quiebra, y pidiendo auxilio en cualquier parte), la rediviva pinza IU-PP (voto útil), los paupérrimos datos de evaluación educativa en la siempre excelsa y excelente Comunidad de Madrid (un 2´7 en Matemáticas. Sobre base diez) o el inicio del desprendimiento de la careta por parte de UPD, la marca blanca del PP.

En fin, todo esto les parecerá mucho más importante, y sin duda lo es, que lo que está pasando la famosa familia Botín, muy recordada recientemente en múltiples carteles que portaban los zarrapastrosos e ingeniosos idealistas programáticos  que poblaban las plazas, porque apellidarse Botín y dedicarte a banquero es dejar ya preparado el chiste.

Como ya tuve ocasión de contar en otro lugar, hace un par de años un traidor consiguió robar datos de clientes, cuentas y cantidades en territorio suizo, concretamente del poderosísimo HSBC. Los facilitó a las autoridades francesas y estas, en mor de la buena colaboración, transmitieron los datos de los contribuyentes españoles a sus homólogos al otro lado de los Pirineos. Se hace lo mismo con los terroristas, ¿por qué no con los defraudadores?

A pesar de los requerimientos de la ciudadanía, de lo goloso del caso y de los nombre implicados, jamás se supo nada sustancial de los 659 defraudadores que todavía tenían que regularizar su situación con el fisco español, qué les voy a decir de los otros 1.300 cuyos delitos fiscales ya habían prescrito. Hasta ayer. Al parecer, en junio de 2010 -miren en enlace de antes para seguir la cronología- Hacienda ya comunicó a la familia Botín que sabían lo de sus cuentas opacas en Suiza.

Un año. Con un requerimiento formal para ponerse al día sobre las declaraciones de IRPF e Impuesto sobre Patrimonio entre 2005 y 2009, porque todo lo anterior ya había prescrito. Y había mucho anterior. Mucho. Según la explicación de los Botín, el origen de ese dinero está nada menos que en 1936, cuando Emilio Botín Sanz de Sautuola (Emilio Botín II, o Emilio Botín padre, según con quien hable usted) había puesto a buen recaudo parte del capital del banco, que ya se sabe que fue año tumultuoso en España.

Este auténtico español (ni para los nacionales ni para los rojos: la tercera España de Ortega y Marañón) murió en 1993, por lo que sus herederos han estado la friolera de ¡17 años! sin declarar esos bienes a Hacienda. Diecisiete ejercicios fiscales. Y lo han hecho porque les han pillado de lleno. Conscientes de la gravedad de la situación, regularización su situación ¡al mes siguiente del requerimiento!, en julio de 2010. Un capítulo más de la atribulada herencia de Emilio Botín II, que quizás tenga que ser revisada.

Pero, ¿cúanta era la cantidad defraudada? No se ha facilitado, simplemente la cantidad regularizada: 200 millones de euros por cuatro ejercicios fiscales. Hagan sus cálculos, pero sale una cifra fabulosa, mucho más allá de los "ahorrillos del abuelo". También que llevase setenta años defraudando a Hacienda, el y toda su familia, cosa que ningún medio ha destacado porque el Santander es un formidable inversor en educación, deporte (¡cuanto forma la Fórmula Uno! Probablemente "la persona que descubra la vacuna del SIDA" no esté estudiando, sino viendo los autos locos) y, eccoli qua, los medios.

¿Y cómo se ha llegado a saber esto? Bueno, esta es la finalidad de este modestísimo post, que nadie leerá. Al parecer, la Agencia Tributaria comunicó a Anticorrupción que, debido a que no ha tenido tiempo para comprabar si las regularizaciones (¡pagaron en un mes!) estaban bien o si todavía se adeudaban cantidades, ha solicitado una denuncia "preventiva".

Al parecer, todavía se está en fase de "acopio y análisis de la diferente documentación", que a los afectados no les ha sido posible aportar "toda la documentación requerida" (¿¿¿¿????), y que está se mide por metros lineales de estantería, redactada al parecer en "inglés y francés", con "complejidad en las estructuras patrimoniales" y un "elevado número de investigados". Lo normal cuando estamos hablando de cosas que se remontan a 70 años. Figurénse si removiendo no aparece algún maletín de Botín Sanz de Sautuola con el águila del III Reich.

La familia Botín ha dicho que ya pagaron todo lo que tenían de pagar, mientras los técnicos del Ministerio de Hacienda han dicho que han recibido un "trato de favor", al tener una segunda oportunidad para pagar voluntariamente, algo que se escatima al ciudadano corriente. El que tiene una cuenta corriente en un banco, digamos como el Santander, y no en una oficina en Suiza de un banco radicado en Hong Kong.

La denuncia sigue así: el juez de Anticorrupción ha designado a dos peritos de la Delegación Central de Grandes Contribuyentes, que deberán dedicarse exclusivamente a investigar el expediente y, al parecer, su ingente cantidad de papeleo. Se supone que actuarán independientemente y no estarán sometidos a presiones de ningún tipo en su labor, como los jueces del Constitucional, por ejemplo.

En fin. La noticia va mucho más allá, evidentemente. Su impacto internacional ha sido tremendo: el auge del Santander es algo que descoloca en las plazas financieras tradicionales, que no se explican el poderío de este banco -y cualquiera que conozca Santander podrá compartir esta incredulidad-, particularmente en Londres. Allí el Santander colocó hace poco como máxima responsable a Ana Patricia Botín, también heredera del abuelito que colocó los ahorros en Suiza hace setenta años, y que exige a los presidentes de los bancos con actividad en la City una estricta honorabilidad. Por esa misma razón se quedó fuera el famoso Alfredo Saéz (consejero delegado, ya antes en Banesto de Mario Conde), que tiene pendiente un paso por la cárcel dada su condena por el caso Olabarría. Actualmente hay recurso en el Constitucional -tercera vez que sale en este post- y Botín ha pedido el indulto a Zapatero.

Pero no es ese el impacto que me interesa destacar. Hoy está siendo la Junta General de Accionistas, que no hace falta explicar lo que significa, que para eso estamos en una economía de mercado. Perdonen el chiste fácil ahora que estamos tan soliviantados con el "no nos representan". Hoy. La Agencia Tributaria pasó el expediente a Anticorrupción el 13 de mayo, y el 23 de mayo -un día después de las elecciones- el fiscal jefe Anticorrupción iniciaba las diligencias que se supieron ayer, seguramente movido por su independencia y sin hablar antes con el Fiscal General del Estado, Conde-Pumpido, el mismo que hablaba con la embajada de EE.UU por el caso Couso y que es designado por el Gobierno.

Esta es la sucesión temporal. Por tonterías como estas sacaron al siglo y medio de tradición vizcaína del BBVA, que ahora está regido por un gallego de una aldea de Lugo que tenía una agencia de inversión, ya ven ustedes la movilidad social que hay en España. No creo que Botín acabe en la cárcel (el juez aplicará el artículo 305.4 del Código Penal, que evita el paso por la cárcel), pero va a quedar como un defraudador justo en el peor momento, justo cuando la masa algarada quiere un pim-pam-pum al que darle. Un muñeco de trapo relleno de billetes, que no es un político, y que por lo tanto es perfecto para esta función. Ya ven que calendario más apropiado, y cómo ha transcendido su nombre y el de toda su familia.

España, año 2011
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Camino de la anarquía. La noticia, en sí misma, es delirante, pero emparenta con esas de ganaderos gallegos que entran en un Lidl a volcar la leche francesa, y que tampoco son detenidos por la Policía. O simplemente molidos a palos.
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"Tras el carbón, el futuro está en el turismo". No se queden únicamente en lo de las pérdidas, sino en el paupérrimo número de visitantes: 1.821 personas en cinco meses, lo que da una cifra de unos 12 visitantes por día, sin descontar los días de cierre por fiesta y por el descanso semanal. Doce al día. Apunte: es uno de los museos más visitados.
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Y del otro atraso, ¿quien o qué os sacará? ¿por qué es secular?
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Una salvajada, fruto de la ignorancia y pensar que "renovable" es algo así como "maravilloso". Esto es peor que una térmica.
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Otra noticia para asustar viejas relativa a la capacidad militar China: un casco de portaaviones soviético con 20 años de antigüedad que jamás llegó a finalizarse. Además, EE.UU sabía perfectamente a dónde iba ese casco cuando permitió el Tránsito por los Dardanelos -hubo que hacer la vista gorda sobre el Tratado que regula el tráfico en el estrecho otomano- de esa chatarra soviética hace unos años. Uhhhhhhhhh, uhhhhhhhhhhh, China es una potencia militar........uhhhhhhhhhhhh, uhhhhhhhhhhhhh China va a superar a EE.UU...uhhhhhhhhhh

domingo, 20 de marzo de 2011

Las bombas aliadas no alcanzan personas, sólo objetivos

Chinook supuestamente libio en perfecto estado hasta ayer
Ayer a las 17: 45 aviones militares franceses alcanzaban sus primeros objetivos sobre suelo libio. A esa misma hora, el peculiar presidente de esta gran nación comparecía en rueda de prensa tras la cumbre urgente en la que otros jerarcas de las democracias habían decidido bombardear Libia.

Empezó su rueda de prensa diciendo precisamente eso, como en las películas: que sus aviones ya estaban bombardeando. Como en las películas de pesadilla, me refiero. El panorama era desolador, porque la foto de grupo se había hecho bajo un gran cartelón donde se podía leer algo sobre Libia o algunas otras tonterías puestas en letras grandes, las de la propaganda.

Miren, yo creo -como dijo Obama al recoger su Premio Nobel de la Paz (sic) en Oslo- que hay guerras justas e injustas, guerras que se tienen que combatir sí o sí, o guerras que necesitan otro desarrollo. Yo creo que una guerra a Gadafi siempre es justa, y sobran los motivos desde hace décadas, lo que me fastidia especialmente es la sensación, repetida guerra "humanitaria" tras guerra "humanitaria", es que hay mucho de engañifa y aguachirri tras cada una de estas acciones. Me molesta la propaganda obtrusa y siniestra con la que nos bombardean.

Los primeros objetivos alcanzados por la aviación francesa fueron cuatro tanques en las inmediaciones de Bengazi. Para ello emplearon a diez aviones de combate, cuatro de reabastecimiento en vuelo y seis AWACS. De los primeros, seis Rafale acantonados en Saint-Dizier, y cuatro Mirage 2000-D repartidos entre Nancy y Dijon, en el noroeste del país. El País dice hoy, en portada y sin ruborizarse, "20 cazas", porque en la ignorancia, el desinterés y la propaganda todo suma igual: manzanas con peras, por ejemplo.

Rafale volviendo a base. Sólo hay dos góndolas vacías por aparato.
Parece que había especial interés porque la primera acción fuese por parte de los franceses, quizás para suturar las heridas -aún supurantes- de Irak, quizás para evitar la parte más negativa para EE.UU, que como siempre llevará la parte del león de las operaciones militares. Fíjense en la imagen superior distribuida por la propaganda francesa, con dos de los Rafale atacantes volviendo a la base.

De las nueve góndolas de amarre de armamento por aparato, sólo están vacías dos. Conserva cuatro misiles aire-aire y tres depósitos de combustible (los pepinos grandes más cerca de los reactores), debido a lo largo del desplazamiento hasta Libia. Esto condiciona la eficacia de la acción: dos bombas por aparato dan doce bombas arrojadas. Cuatro tanques destruidos. Propaganda eficaz, porque el grueso del ataque vino después.

Efectivamente, unas horas después el Alto Mando de EE.UU comunicaba que su flota y la del Estado número 51 de la Unión (Reino Unido) habían lanzado 112 Tomahawks sobre objetivos libios, singularmente baterías antiáereas según la doctrina estratégica imperante. Los misiles de crucero habían sido lanzados desde buques en la zona, singularmente los destructores USS Barry y USS Stout, y los submarinos USS Providence,  USS Florida, y USS Scranton.

Por supuesto, porque estamos en esta parte del bando contendiente, nos habían informado las semanas antes de las "masacres" -ni una imagen, han llegado a decir que los leales a Gadafi se llevaban los cuerpos-, de ciudades destruidas (ni una imagen) y de misiones humanitarias que implicaban llevar buques de guerra hasta puertos soberanos libios. Ahora nos dicen que caen cuatro tanques y 112 misiles que nunca se equivocan sobre "objetivos".

Los tanques no se conducen solos, hay un mínimo de cuatro hombres por unidad. Las baterías antiaéreas tampoco, con un mínimo de tres personas. Eso, obvio es decirlo, hay que sacarlo implícitamente de la propaganda militar consistente en el éxito de estas operaciones quirúrjicas, donde supuestamente nunca hay bajas. Me atrevo a decir que ayer hubo más muertos en suelo libio que en cualquier otro día desde que estallase el conflicto, allá por el 15 de febrero. Y no hacen falta imágenes, basta saber la eficacia de las armas de occidente y el número que se han arrojado. Sin embargo, las bombas caen sobre objetivos, no sobre personas. Y disculpen si soy subjetivo en esta peculiar medida de la vida humana.
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Japón y su caza stealth. La brecha tecnológica entre los nipones y los chinos se mide en décadas, pero es mucho mejor azuzar el fantasma del incremento del presupuesto militar chino en un 12%. Si muchos analistas cifran la inflación en la dictadura comunista en torno a un 10%, el incremento se queda en un 2%...
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Un buen ejemplo de propaganda. Huele mal todo. Especialmente inquietante la silueta de las bombas arrojadas sobre Belgrado, a falta de mejores éxitos militares. Y también la musiquilla final. Por favor, no dejen de fijarse en la fecha del vídeo. Y en la siniestra silueta del "gran éxito" de las bombas lanzadas sobre Belgrado.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Que acaben ya las Olimpiadas


El mundo se apresta a iniciar otros JJ.OO de la vergüenza. Tras las citas señeras de Berlín 1936, Moscú 1980 o Seul 1988 -el país era una dictadura militar, pero a Samaranch, uno de tantos catalanes que prosperaron y medraron en el franquismo eso no le importaba- el COI concedió la organización de unos Juegos a otro país lamentable, reflejo de los peores males que acechan a la humanidad en el próximo siglo.

Pekín 2008 ya está marcando hitos difícilmente comparables. Los países participantes se han amoldado a la censura previa, a enviar robots-atletas que no opinen -y les amedrentan a ello- y los periodistas, esa cadena de transmisión necesaria, cumplen su función de mensajeros al más puro estilo de la propaganda de un país comunista: las grandes obras del pueblo, la sociedad nueva y dinámica, el modelo alternativo, la felicidad.

Desde hace un mes, uno no puede informarse en ningún medio sin encontrarse de sopetón con propaganda camuflada de una dictadura comunista. Yo no creo que la democracia sea un método viable para un país de 1.700 millones de habitantes -por favor: no me saquen el sistema de la India, que es un país de castas-, pero de ahí a que me vendan las glorias logradas por una élite burocratizada de líderes embalsamados en vida media un trecho.

En China se plasma el hombre-masa, la negación de la individualidad del ser humano. La contaminación y la lucha por los recursos en un mundo cada vez más carente de ellos. Y la superstición: todavía estoy a la espera de que algún medio se cachondee de que los JJ.OO vayan a empezar el día ocho del mes ocho del año ocho a los ocho de la tarde, y todo porque el ocho es el número de la suerte para esa extraña civilización. Ese es el mundo que nos espera, mezcla de ciencia y tecnología mezclada con superstición. Y encima lo están publicitando.

Pero bueno, que mejor que unos JJ.OO. Un evento que pretende implantar una "tregua olímpica" en conflictos abiertos mientras se disputa un espectáculo deportivo es, simplemente, una superchería más. La negación de la racionalidad, mucho más que la guerra en sí. Seguiré las competiciones olímpicas con la misma curiosidad con la que leo las revistas científico-médicas: no dejan de ser la aplicación práctica. Pero por favor, la propaganda de la dictadura comunista, del futuro horrible que nos espera a medida que avance el modelo chino, que se la guarden para ellos. Y que acaben ya las Olimpiadas.