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miércoles, 26 de abril de 2023

#FreeWilly (las familias perfectas)

Mejor que una familia
Se vendían como una familia, hasta el punto de dejar la empresa si uno de los suyos era represaliado por portarse en el trabajo como si estuviese en una cuadra, y familia han sido al final. Vaya que si lo han sido. 

La cuchipanda formada por los antiguos empleados de la SER, felizmente emigrados a la COPE allá por 2010-2011, acaba de cumplir el destino manifiesto de todas las familias -reales o impostadas- que se venden como perfectas: una monstruosidad donde se cometen las peores fechorías, y donde se intentan silenciar para que no transciendan. 

Es el timo de la familia perfecta. Aquí nos vendieron durante décadas eso mismo en torno a la Familia Real, un sitio donde los abuelos viven en casas distintas desde hace décadas, con amantes notorias y visibles, y donde la actual Reina tiene una hermana suicida, con alta probabilidad de que el último empujón lo diese el hecho del gran ascenso social de su hermana, con la que compartía padres y una extraña grafía en el nombre. Y mejor no hablamos de cuñados -alguno de ellos ha pasado por la cárcel- o nietos. 

 La familia, por si no lo sabían, es el entorno social predominante donde se producen los abusos sexuales, y no en extrañas discotecas o por llevar minifalda. Por supuesto, esa estadística incluye a menores. Y les cuento esto para que levanten las cejas cuando alguien use la falsa metáfora de "una familia" para lo que son cuchipandas, camaderías, wolfpacks  bromances, y que aquí y en Lima, o en las cochimbambas, funcionan siempre así: hay unos líderes, y otros pelotillas-mascotas-subalternos que hacen de bufones, a rebufo. 

Ese el contexto necesario para entender lo conocido hace un par de días. Un miembro de la redacción de deportes de la COPE, agrupada en torno a la enseña de Tiempo de Juego (incluso intentaron robar el nombre de Carrusel Deportivo, los muy felones) presuntamente habría logrado importantes sumas de dinero de sus compañeros a base de un camelo consistente en un cáncer costosísimo de curar, y especialmente persistente. 

El relato, tal y como ha ido contando en exclusiva el medio inmobiliario de ultraderecha El Confidencial, es básicamente así. Una historia más de sableo entre supuestos amigos ("una familia"), un hecho periódico bien se trate de peñas quinielistas que se fracturan el mismo día en que se produce la ansiada y ludópata noticia, familias sin herederos directos el día en que los primos y parientes lejanos se empiezan a repartir los despojos, o gregarios vinculados toda la vida a un líder, en el momento en que el líder firma el último contrato. Ahí están los límites de la amistad, si algún día existió. 

La noticia no tendría particular importancia, salvo por las risas al ver las muuuuy frecuentes fotos de compadreo y juerga de unos que salían vestidos como una peña de pueblo, todos igual. El periodismo es una secta, incluyendo heredar en los hijos el puesto o la corresponsalía, y como tal se comportan. Si ellos han fomentado un clima cerrado y de vestuario masculino, con todos sus ritos tribales de iniciación y permanencia, pues que con ello vivan. 

Mucho mejor que una familia

El problema viene con lo que se va conociendo del caso, y las escasas explicaciones de los interesados. El supuesto timador todavía no ha abierto la boca -hay una corte de que soy compañero, coño apostados las 24h delante del domicilio de sus padres, porque con 55 años seguía viviendo en el hotel que algunos llaman hogar-, y lo que ha dicho el patriarca de su otra familia, la que no es biológica, es sumamente revelador. 

En la primera noticia publicada en El Confidencial se apuntaba a que las fuertes sumas de dinero entregadas podían tener origen en una "caja de patrocinadores" que se la guisarían y comerían entre todos los de la cuchipanda, esto es: una caja opaca tanto a la empresa -propiedad de la Conferencia Episcopal, financiada con 295 millones de euros al año por el Estado, por todos nosotros, más otras exenciones de todo tipo- como para Hacienda. 

Es por eso que el pater familias Paco González dijo en su primera alocución pública:

"Nos gustaría decir algo, pero no podemos. No podríamos decir mucho porque es algo de ámbito privado y personal, muy íntimo, pero en este caso no podemos decir nada porque no sabemos. Si algún oyente dice 'me gustaría saber todo de esto, qué ha pasado'; a nosotros también nos gustaría, nos encantaría. Nos gustaría saber toda la verdad, pero no la sabemos, así que no podemos decir nada"

Existe una palabra para lo que intenta expresar: omertà. Saber saben, igual que todos sabemos que todavía no han interpuesto una denuncia por estafa, timo o exceso de amistad. Podían hacerlo, y todavía no lo han hecho. Es una parte fundamental de su trabajo: callar, callar y callar. Por eso lo hacen tan bien. De hecho, lo único que ha querido matizar el asturiano de Tineo es sobre el asunto económico, porque es lo que realmente les preocupa.

Y no es el dinero que les haya sisado a base de mentiras su amigo, sino su procedencia. "No hay ningún fondo de maniobra, ningún fondo de publicidad; la redacción de deportes tiene un presupuesto anual fijo y lo gestionamos lo mejor que sabemos". Ajá.  Hoy, de hecho, el medio amigo El Confidencial ya se las tiene muy tiesas y pone claramente que hay una prima de la Conferencia Episcopal si consiguen ser líderes de audiencia, y que esa prima era para contratar "nuevos colaboradores". Una prima de productividad, vamos. 

Ejemplo de transacción opaca y en efectivo
Esa es la trola, y no el cáncer "con metástasis en la espalda" del bufón de la familia. Todo el asunto económico suena a trola. Primero, que hayan podido estar haciendo entregas de 10.000 euros semanales durante varios meses, sin ningún tipo de control ni recibí. ¿Fue transferencia? ¿Fue en cash? ¿En teoría no está prohibido cualquier pago en metálico superior a 1000 euros? Se habla de una cifra total cercana al medio millón de euros, lo que demuestra lo desconectados que están de la realidad, y que solo ven series americanas de ficción: seguramente pagues eso por tratar un cáncer en EE.UU, pero no aquí, y menos en la clínica del Opus Dei que tiene un concierto histórico con la Conferencia Episcopal desde hace muchos años. En España, si un cura tiene cáncer, va a Pamplona. Y después, a rezar. 

Timados, y con razón. Paralelamente se ha sabido que Guillermo Willy Valadés, el supuesto timador, cobraba de la COPE a través de una empresa, algo severamente prohibido por la legislación laboral y mercantil. 100.000 euros al año para uno que ni siquiera hablaba en antena. Cobros regulares a través de una empresa, cuando realiza una actividad laboral exclusiva en otra empresa significa que tenía que estar a sueldo, y no lo estaba. Y no es el único que mantiene esa relación laboral fraudulenta con la emisora de los obispos, y los que se rien y explotan a las personas con depresión. 

Eso debería ser tema de investigación, únicamente con lo conocido, para Hacienda (los pagos de decenas de miles de euros a cargo de un fondo de origen desconocido llamado "presupuesto anual fijo" (sic)) y también para el Ministerio de Trabajo que dirige la Tucán, y que sacaba pecho y nariz de haber enviado una inspección a las famosas auditoras. Como no van a hacer nada de oficio, habrá que usar los canales que deja la democracia actual que, al igual que las familias, jamás se deberían vender como perfectas, pero que tiene sus resortes. Y hay que usarlos, claro que sí. 

Desde hace años cualquier ciudadano puede denunciar por aquí cualquier pago en efectivo del que se haya tenido conocimiento, y también cualquier "injusticia laboral" por medio de un canal anónimo, mucho más divertido de rellenar. Yo, en aras del bien público, les pongo la información aquí para que se enteren en Inspección Laboral:

Nombre o razón social: RADIO POPULAR, S.A-COPE.

Nombre comercial: CADENA COPE

Provincia: MADRID

Ciudad: MADRID

Dirección: Calle Alfonso XI, nº 4, Madrid

Código postal: 28014

Actividad económica: Otros

Horario: Día Completo

INFORMACIÓN SOBRE IRREGULARIDADES OBSERVADAS

 Trabajadores sin contrato y falsos autónomos

 Trabajo incompatible con la prestación de desempleo, incapacidad temporal, jubilación, etc... [Valarés se estaba tratando de un cáncer pero aparentemente seguía trabajando...]

  Pago de cantidades que no figuran en nómina y no declaradas a la seguridad social (En "B")

 Trabajadores con contratos temporales irregulares

Trabajadores con jornada superior a la firmada en contrato (contratos a tiempo parcial irregulares)

 Incumplimientos en materia de jornada, horas extraordinarias y vacaciones

En cuanto al campo libre sobre el posible fraude laboral, yo he puesto esto:

Informaciones periodísticas sobre Guillermo Valarés, trabajador desde 2011 de la COPE, indican que cobraba del programa a través de una sociedad mercantil unipersonal, Valadés Comunicaciones S.L, de la que él era administrador y socio único.

Al tratarse de una relación continuada en el tiempo, y con ingresos muy similares año tras año, ruego que la Inspección de trabajo actue con arreglo a la Ley y a la legislación vigente [para imponer la sanción correspondiente al empleador y el empleado, y que compruebe que no es una práctica generalizada en una empresa que está financiada en gran parte con fondos públicos, a través del Concordato Iglesia-Estado de 1977] [Esto ya no cabía por la limitación de 600 caracteres]

Hacedlo por Willy.  Además de estar sufriendo un ominoso cáncer con metástasis, también sufría una relación laboral injusta por la que probablemente no se había podido independizar teniendo ya 55 años. #FreeWilly. Hacedlo por el. Y por su familia

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En Extremadura también se apuntan a la moda de la Universidad gratis: "la matrícula solo me ha costado 6€".  Después pasan cosas como esta: neoingenieros con 28 años.
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Luchando por su herencia: así está de desesperado.
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En breve saldrán los apóstoles del fin de la libertad en Internet, la censura que nos atenaza y bueno, la habitual serie de tópicos que ya se trataron aquí. A mí  la sentencia me parece de sentido común, el mismo que utilizo cuando empecé a moderar previamente los comentarios, hace ya muchos años. No tiene que venir el TEDH a crear jurisprudencia.
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Qué grande es Pete Souza, el Riefenstahl de nuestra época. 

miércoles, 2 de marzo de 2022

Kesselschlacht en Ucrania

Códigos de identificación rusos

En contra de lo que la propaganda en esta parte del mundo está repitiendo, la estrategia militar rusa en Ucrania está siendo bastante exitosa. Hoy se cumple una semana del comienzo de la invasión y los atacantes controlan la totalidad de la costa del Mar de Azov, después de que Mariupol cayese esta noche tras un cerco de varios días. 

Al otro lado de Crimea la situación es más o menos semejante: Jerson está rodeada y los vehículos de avanzadilla se ven en la principal estación de tren, y la ciudad portuaria fluvial de Nikolayev -donde se construyeron gran parte de los barcos de guerra de la Unión Soviética- completamente tomada desde hace días. El destino del último gran puerto de Ucrania está cantado: Odessa quedará rodeada por tierra en unos días, cerrando por completo el acceso de Ucrania al mar.

Son días de no dejarse llevar, como siempre en las guerras, por la propaganda. Las redes están inundadas de imágenes de columnas de abastecimiento rusas destruidas, y supuestos expertos militares pontificando sobre la falta de preparación, deserciones y demás tonterías sin soporte real alguno, al menos para la magnitud de lo que afirman. La realidad es que el ejército ruso está logrando sus objetivos de manera bastante eficaz y rápida, usando el tiempo como arma. 

Quienes creían en una guerra relámpago -qué malas son las metáforas, y qué efectivas en la gente que no entra en el fondo del asunto- pues dirán que han acertado y los rusos han fracasado. Nada más lejos de la realidad. La estrategia está muy clara desde hace días: avance rápido sobre Kiev y Jartov sin entrar a tomarlas, mientras se asienta  un corredor continuo por tierra entre Rusia y Crimea. Sin prisa. Una vez caída Kiev, cerrar toda la parte oriental del país -con la ciudad más importante de la zona en el centro, Dnipro- en un gran embolsamiento. 

Esa es la palabra clave, con la que el ejército ruso se ha manejado históricamente, tras haberlo aprendido a marchar forzadas de la Alemania nazi: en un campo de operaciones tan grande y tan poblado dispersamente, y con un oponente tan débil y desorganizado -han llamado al combate a cualquier varón-, habiendo ganado la superioridad aérea, el Kesselschlacht es la medida más eficaz.

Más si, como se está viendo, el ejército ocupante usa la táctica de los alienígenas de V, el presentarse como amigos y hermanos. Hay vídeos de civiles parando columnas de blindados a la manera de Tiananmen y, en contra de lo que cabría esperar, no han recibido una ráfaga de balas ni se han quedado debajo de la rueda de oruga. Si así fuese, no duden que nos lo hubiesen mostrado, y cien veces. Rusia aspira a una posguerra manejable, y eso no es viable si en cada pueblo por el que pasan -al principio iban por carreteras principales, ahora ya hay imágenes de caminos secundarios e incluso algún campo a través- dejan un reguero de cadáveres. 

Ese es otro asunto. Las máquinas de propaganda de ambos bandos están funcionando a pleno rendimiento y confieso que he sido un poco ingenuo al pensar que la primera guerra con teléfonos móviles por doquier iba a dejar una gran muestra de vídeos; los hay, pero en mucha menor cuantía de la que cabría esperar, y todos cortados por el mismo sesgo, independientemente del bando. No hay muertos en combate. 

Esas mismas columnas de logística y a veces de blindados referidas antes se muestran con vídeos tomados desde un coche como de casualidad, como que acaba de suceder y lo estamos viendo en falso directo, cuando la realidad es que no hay ni un cadáver. Columnas de diez o quince unidades, completamente calcinadas, y ni un cadáver. A nadie le interesa mostrar las atrocidades de la guerra, y lo que le haya pasado a los soldados invasores que hayan sobrevivido al fuego y las llamas. Vamos, es que no se ha visto ni uno carbonizado. 

Y es mejor así. Es la guerra más caliente de la posguerra fría, y es también la guerra con el hiperacceso a redes sociales, donde la sociedad del sentimiento se expresa y se muestra más voluble a la siempre perversa acción de la propaganda. Abundan los ejemplos en la historia -por ejemplo, el hundimiento del Lusitania- donde una emoción colectiva a partir de un hecho puntual se troca, en pocas horas y gracias al fértil sustrato que trae una guerra, en decisiones no lógicas, y tomadas desde los sentimientos. 

A pesar de los incesantes titulares del New York Times y otros medios perfectamente alienados -y ¡ay! del que rompa la columna, bien prieta-, no hay masacres en Jartov ni en Kiev. No hay bombardeos de edificios de viviendas -aún no, veremos como se desarrolla la lucha urbana en esas grandes ciudades planificadas a lo soviético, con grandísimos espacios y distancias- ni un mercado de Sarajevo que vender a la opinión pública e, inmediatamente, a los que toman las decisiones. 

De momento. Ucrania, como era de esperar, está perdiendo la guerra y a gran velocidad. Es ahora cuando empiezan las presiones para establecer una zona de restricción aérea sobre Ucrania, por parte de insensatos belicistas perfectamente conscientes de que eso supone una acción de guerra. Usan, por supuesto, razones como "proteger a los refugiados", como si estuviesen siendo víctima de algún hostigamiento, pero la razón principal es que quieren cambiar el curso de la guerra. 

Ahí está por ejemplo la Unión Europea -noten como EE.UU, que prometió el oro y el moro a Ucrania, está completamente de perfil en este asunto-, prometiendo en boca de su representante gagá "suministrar aviones de combate" a Ucrania, como si fuese un videojuego. Lo dijo y se quedó tan ancho, y su mentira duró 24 horas. Como tantas otras de Josep Borrell, un hombre superado por los acontecimientos y por su edad, además de un evidente declive cognitivo. 

No puedes suministrar aviones de combate a un país salvo que sean de modelos que ya estén usando, porque si no tendrían que ir con sus pilotos y red de apoyo. En eso consistió la Legión Condor, que no hace falta explicar. Caído de su fantasía, a Borrel le informaron que solo hay unos sesenta aviones de combate soviéticos en países de la Unión Europea, los únicos que podrían usar pilotos ucranianos, y sus dueños se han negado a donarlos porque saben perfectamente que es una acción de guerra. Preguntado sobre cómo pretendía llevarlos al frente, un Borrel que institivamente hubiese dicho "volando", se contuvo y dijo "estamos en guerra y no voy a dar ayudas al enemigo"; traducido: no tengo ni puta idea de lo que digo, y ni siquiera de las consecuencias. 

Pero ahí queda la frase, "estamos en guerra". Primero empezaron con sus medidas (iluminar con los colores de la bandera ucraniana edificios, expulsar a Rusia de Eurovisión) y después, azuzados por la opinión pública y el hazmerreir evidente, medidas que respaldan la declaración entrecomillada. "Estamos en guerra". En una cascasa de decisiones, muchos países se han apresurado a anunciar envios de armamento defensivo a Ucrania, y en cantidades francamente apreciables y con origen realmente sorprendente: miles (miles, 1000+) misiles antitanque unipersonales por parte de Finlandia y Suecia, países neutrales y no alineados en la OTAN y, el más notable, 200 MANPAND -leer esta vieja entrada sobre el tema- por parte de Holanda, en un claro guiño al avión derribado sobre Donestk en 2014, con casi 300 nacionales a bordo. 

España, que en un principio anunció chalecos antibalas y equipos NBQ -como si vas a una fiesta y llevas cava de Valencia-, ha corregido sobre la marcha, y anunciaba ayer envío de armamento de verdad, sin especificar cúal. Por supuesto, sin pasar por la Comisión del Congreso que tiene que vigilar la exportación de armamento. Nadie quiere quedarse atrás en el primer esfuerzo bélico de la Unión Europea, consistente en enviar equipos y material, porque tampoco hay coordinación para nada más. 

Es una escalada, sin embargo. Comparada con los que abogan por establecer una zona de exclusión aérea -ningún país de la Unión Europea podría- es un juego de niños, pero un paso significativo, así como que Alemania haya roto su tradicional contención presupuestaria en Defensa, anunciando un gasto extra de 100.000 millones de euros, después de tres décadas resistiendo las presiones de EE.UU al respecto. Lo ha hecho, para que quede constancia, con un gobierno rojiverde en el poder. Da miedo pensar en qué podrá gastar ese dinero uno de los ejércitos del mundo con equipamiento más moderno y actualizado. La perversa maquinaria de la lógica de la guerra, y leerán un poco más abajo esta frase de nuevo, ya se ha puesto a rodar.

Con este escenario, volermos a lo anteriormente planteado. Mucho ojo con una guerra así en una sociedad hiperconectada e hiperemocional a través de redes sociales y otros mecanismos mucho más perversos que los que tenía Hearst y el hundimiento del Maine, aunque beban de la misma fuente. Una intensificación de la lucha en Ucrania, una ruptura en la compuerta de la censura de ambos bandos para no mostrar muertos ni atrocidades, una bomba caída en una guardería, y esta sociedad en la que estamos inmersos se convertirá, en un plazo breve de tiempo, en un Kesselschacht de odio y venganza, y que explotará en una única dirección: la que nos llevan indicando los medios de propaganda desde hace una semana, la pura y simple guerra. 

Por último, Borrel respondió ayer a una pregunta evidente de un periodista (minuto 10´23"): ¿Temen que Rusia ataque esos envíos de armamento europeo? "Ya ha anunciado que tan pronto como entren en terreno ucraniano lo hará (silencio) Es la lógica de la guerra" ¿Eso sería un acto de guerra contra Europa? "Seamos serios. No podemos pretender que los rusos vean el envío de armas y [con sorna] cómo lo mandan los europeos lo vamos a dejar pasar", para después evitar afirmar que estamos en guerra con Rusia

¿Se dan cuenta de que ya estamos embolsados en la lógica perversa y circular de la guerra, y que puede estallar por cualquier parte? ¿O soy yo el único? Están ya todos los ingredientes. Vivimos en un Kesselschlacht y no somos muy conscientes de lo que eso supone.

***

De esto se ha hablado poquísimo, y permanece oculto para el historiador que dentro de unas décadas estudie el año 2022: el máximo responsable de los espías alemanes estaba en Ucrania la noche de la invasión, y tuvo que ser rescatado por un operativo especial tras haberse perdido la primera evacuación. Seguro que estaba de turismo, cuando EE.UU ya había anunciado lo que iba a pasar. 

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Interesante entrevista a un miembro de la farándula:

o nos retratan como una Galicia tercermundista o bien como la de la cocaína, me gustaría que se hiciera algo de la juventud gallega o de las empresas de I+D. Pero el público reclama esto porque la cocaína es muy cinematográfica y televisiva

Sí, yo soy pesimista por naturaleza, pero mis padres ya lo eran. Todo lo veo negro y eso que me va como dios

Me está dando la sensación de que soy subnormal en esta entrevista

No hay nada como asumirlo.

lunes, 3 de marzo de 2014

Extrañas derrotas en el Mar Negro

Como suele pasar en este país, y en otros de "nuestro entorno", cada vez que surge una crisis geopolítica, nuestros medios de propaganda se llenan de expertos surgidos de debajo de las piedras, páginas de periódicos con siluetas de barcos y aviones asociadas a cantidades que muestran el "balance militar" y páginas enteras de lugares comunes, tópicos, incultura y absoluto desconocimiento de un mínimo de conocimiento militar.

Estamos hablando de Ucrania, pero vale para Siria, Libia, Taiwan, Sudán del Sur y lo que les venga en gana. Seguro que si han llegado a este recóndito espacio de la ciberesfera ya habrán leído varias veces tonterías sin mucha relevancia actual sobre los tártaros, el siglo XVIII y la noche de los tiempos, cuando lo que importa es el aquí y el ahora.

Yo no voy a entrar en esos temas bizantinos (pequeño guiño a Justiniano), aunque me fascina la obcecación en presentar a Ucrania como una especie de imperio Austro-Húngaro o Yugoslavia (por eso la cárcel de nacionalidades), cuando es lo más normal conociendo su extensión -el país más grande de Europa tras Rusia, más que Francia- y, especialmente, su ubicación. Lo siento por los ucranianos, pero están en un sitio muy malo, quizás el segundo peor sitio después de Polonia.

A cualquiera familiarizado con los caóticos y heterogéneos temas que se tratan en este rincón no le debería sorprender el enfoque que voy a aportar a la actual crisis ucraniana. Lo que sigue es un relato aproximado de hechos ciertos y comprobables -pierdan su tiempo en los enlaces- y alguna elucubración que intentaré fundamentar.

El viernes 7 de febrero se inauguraron los JJ.OO de invierno en Sochi (Rusia), un evento ideado y planificado por Vladimir Putin y su corte para mayor gloria de su país y de ellos mismos: exactamente como hacen todos los países que albergan los fastos olímpicos, pero aquí acrecentado con un gasto muy elevado, una discutible ubicación y un dato muy concreto. A diferencia de otros jerarcas mundiales, que suelen asistir a la ceremonia de inauguración, clausura y alguna otra competición donde tengan medalla segura, el antiguo espía de la KGB estuvo en el recindo olímpico la mayoría de los días.

Coincidiendo con esta glorificación personal, la prensa occidental desató una furibunda campaña de propaganda antirusa, con los periódicos más conservadores a la cabeza. Que si las instalaciones eran cutres, que si Rusia es una dictadura, que si los chechenos...todo, todo, todo reproches aplicables (y aún mucho peor) al nauseabundo régimen comunista chino, el mismo que celebró los JJ.OO en 2008 ante aplausos occidentales y, una vez apagada la llama, lanzó una represión digna de su perversa ideología contra los uigures, los musulmanes no-Han que viven en el extremo noroccidental del país.

En esta acción ha destacado especialmente el WSJ, que ha dedicado portadas casi diarias a ridiculizar a Putin, incluyendo una del día final donde caricaturiza al presidente ruso con un nivel digno de Beria. Como ya saben que en este mundo sólo hay ocho-diez medios que ofrecen noticias propias (y el resto replican) la operación de propaganda ya estaba hecha. El supuesto capital de popularidad al rebufo de los JJ.OO -que han sido bastante exitosos en muchos aspectos- totalmente dilapidado. Y desde el primer momento.

¿Y qué hago hablando de los JJ.OO? Bueno, aquí empieza lo interesante. Desde 1936 el tránsito de los Dardanelos y el Bósforo, los dos caprichos geográficos que dan acceso al mismo mar que baña Ucrania y Sochi, está regulado por un tratado internacional, uno de los tantos que hubo que componer en la larga y fracasada postguerra de la Gran Guerra Mundial.

En el mismo, conocido como Convención de Montreux, se estipula que cualquier buque de guerra en tránsito desde o hacia el Mar Negro tiene que informar a las autoridades turcas de su paso. En su tiempo fue un apaño de Reino Unido y Francia hacia su antiguo enemigo en la Gran Guerra, y para alejarlo de la tentación de volverse a alinear con Alemania.

El apaño continuó, con gran éxito, en la Guerra Fria, especialmente por sus claúsulas de limitación de tonelaje y del calibre de las armas. Los soviéticos tenían el Mar Negro como un Mare suyum -y en verdad lo es- y los estadounidenses apenas podían enviar buques menores de la VI Flota. Y ahí sigue vigente, con alguna enmienda. Es muy útil en esta historia porque los buques de guerra de países no ribereños del Mar Negro tienen que informar de su entrada y, atención, de su fecha previsa de salida.

Con el extraño y exótico motivo de los JJ.OO y el consiguiente comodín de "ayudar en el combate contra el terrorismo", los EE.UU tenían en el Mar Negro desde el 3 de febrero los buques USS Ramage (un Arleigh-Burke con AEGIS) y el USS Mount Whitney, el buque insignia de la VI Flota, que supuestamente sólo tiene armas defensivas. Entre los dos suman una tripulación de 600 hombres, dos tercios de los cuales en el segundo buque, supuestos marines (carne de cañon) formados en guerra electrónica (la especialización más compleja de un militar). Ya. 

La decisión la tomó el Pentágono el 20 de enero pasado, cuando lo de los JJ.OO se sabía desde hace siete años. Pueden aducir que fue a raíz de los atentados en Volgogrado, pero ese tipo de atentados no requieren la presencia de dos buques de combate. Son cañonazos para moscas. Y ni tan siquiera cañones. El USS Mount Whitney. Ya.

Hace un par de años, en una ocasión que viene al pelo, lo definí como "un buque de combate poderosísimo, pero no tiene ningún cañón". Es un buque de guerra electrónica, capaz de guiar todo el grupo de combate de la VI Flota y de interceptar, filtrar y sabotear todas las comunicaciones de un país. Al mismo tiempo. En el mundo militar, cuando algo es tecnológicamente posible, den por sentado que ya existe. Y todos tenemos en mente a la NSA en cuanto pasamos nuestras ideas desde el cerebro a cualquier medio electrónico.

Ya quedó atrás la política de las cañoñeras y los acorazados. Algo como el USS Mount Whitney  (o el futuro USS Zumwalt) se bastan de sobra para conseguir los efectos deseados. ¿Qué hacía el buque insignia de la VI Flota, que no es precisamente un buque-escuela de los que se envían como parte de los agasajos entre potencias marinas, en el Mar Negro justo cuando se ha producido lo de Ucrania? Ustedes pueden creer que combatiendo el terrorismo en Sochi. Yo no me lo creo.

USS Mount Whitney

Lo de Ucrania: lo que era una protesta callejera heterogénea y muy delimitada fue creciendo durante la disputa de los JJ.OO, azuzada por unas imágenes de propaganda que incluso los propios periodistas no dudaban en elogiar. Las fotos del Maidan parecían sacadas por los mejores periodistas, no ya del fotoperiodismo, sino de las pasarelas de moda. En fin, como en Libia: carteles perfectamente diseñados colgando de ventanas, un vídeo de un tía que parece modelo hablando de los héroes (aquí no son terroristas ni alborotadores) y el aroma familiar de la propaganda orquestada e in crescendo.

Este se produjo en la vigilia de la clausura de Sochi, con el muy panoli de Putin ocupado en otras cosas. Francotiradores sin identificar, pero identificados unánimente por nuestros medios de comunicación como gubernamentales, dispararon contra la multitud concentrada en la principal plaza de Kiev. El presidente ucraniano, razonablemente elegido en elecciones libres, plurales y con observadores occidentales, tras intentar alcanzar un acuerdo con la UE para reconducir la situación -y donde la UE cambió de palabra a las 24 horas, dejándolo vendido- perdió el poder en una noche de fin de semana. En una noche.

Yanukovich haría lo normal en estos casos en los que los medios de propaganda occidental empiezan a decir -como con Gadafi, que supuestamente estaba volando camino de Venezuela- que hay un vacío de poder: llamaría a los capitanes de las regiones militares y a los gobernadores civiles -por este orden- para afirmar su autoridad. Estos, a su vez, intentarían comunicarse entre ellos. Y si no podía ser, buscarían la información en los medios de propaganda generalistas, los mismos que propagaron machonamente que el presidente ya no estaba en Kiev. No debió funcionar nada esa noche, porque en 24 horas Yanukovich había perdido un poder que nadie, salvo una minoría muy concentrada y localizada, había puesto en cuestión.

Mientras tanto todo esto pasaba, el USS Mount Whitney navegaba en el Mar Negro.

De hecho, ha salido de ahí el 27 de febrero, tras estar tres días en Estambul. La caída de Yanukovich fue en la noche entre el 22 y el 23 de febrero. Se fue un dia antes de acabar los JJ.OO. Lo más gracioso es que su  buque escolta está en reparaciones. De hecho, desde las primeras informaciones sobre el USS Rampage este ha cambiado al  USS Taylor. Que ha tenido un accidente. Que han  relevado al comandante. El accidente, eso sí, bien cerquita de un puerto amigo. Por favor, lean el anterior enlace. O este, donde explican con la palabra adecuada ("charada") el cambio de nombre de los barcos

El USS Mount Whitney ya no está en la zona. Misión cumplida. Por si acaso, cumpliendo la fecha de salida por los estrechos turcos, prevista para el final de los fastos olímpicos. Un accidente muy oportuno el de su escolta, que desvía atenciones. Una derrota -por itinerario del barco- hábilmente modificada. ¡Menos mal que los terroristas no atacaron Sochi el último día, cuando la flotilla americana ya estaba en otra misión! ¡Con la bonita contribución que han hecho, durante dos semanas estacionados a 20 millas de la costa rusa y en aguas internacionales!

El mismo día de la caída de Yanukovich sacaron y pasearon a la corrupta Timoshenko para que el consumidor habitual de propaganda pudiese digerir bien la lógica de bueno/malo (con el detalle de la silla de ruedas, ojo) y, no habiendo pasado 24 horas, ya se habían tomado todas las residencias de lujo gitano-asiático de la oligarquía política caída, caída porque entró en pánico por razones desconocidas teniendo todo con ellos. Toma de residencias que surte un gran efecto en la opinión pública: eran malos y robaban.

Al igual que en 2004 con la revolución naranja, cuando a la organización con base en Langley (Virginia) le dio por sembrar se supuestas revoluciones de colores y espontáneas la geografía del mundo que no tiene bajo su control (aquel año fue Birmania y una república centroasiática ex-soviética, además de Ucrania), operación saldada con desigual éxito, todo huele a operación orquestada.

Ni revolución popular, ni ansias de Europa de una Ucrania entendida como un todo. Lo decía muy bien Hobsbawn: con la caída de la URSS, se dió la situación inédita de un imperio que caía manteniendo todo su arsenal. Desde entonces, la política de EE.UU ha sido aislar a Rusia, como demuestra el escudo antimisiles, que sólo los lectores de La Razón y Tony Blair pueden creer que sea para evitar los petardos de Irán o Corea del Norte.

Ucrania es una pieza muy ambiciosa en el Gran Juego, quizás demasiado. La operación ha sido genial (en serio, piénsenlo bien) y prácticamente incruenta. Habrá que ver como reacciona Putin, de momento conformándose con Crimea, otro abalorio en la colección de ex-joyas imperiales como Kalingrado, Abjazia, Transniester, al igual que las Malvinas, Gibraltar o Hong Kong lo eran o lo son del Imperio Británico. Y ya verá como en las próximas elecciones libres de Ucrania gana los prooccidentales, a pesar del peso demográfico de los prorusos. La democracia es la forma de refrendar lo que se consigue con las armas. Electrónicas, en este caso.
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¿Quien se acordará de esta noticia cuando nos caiga encima la siguiente campaña de propaganda antiRyanair?  Extremadura, la región donde uno de cada tres trabajadores lo es del sector público.
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Artículo-denuncia en El País. Fíjense en el jeto del redactor y lo insulso de lo denunciado. Lo que hay que plantearse es por qué se propuso ese plan ferroviario, con el consentimiento de Pepiño Blanco. En pleno 2010. Lo propuesto no se construirá en este generación ni en la siguiente. Y casi mejor así.
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Más de trenes. El AVE andaluz (porque se empeñó la Junta) entre Sevilla y Antequera está paralizado. Ahora lo quieren convertir en circuito de pruebas. 
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Escocia tiene posesiones territoriales a 300 millas de su costa. ¿Y Cataluña que? Quiero una reivindicación de Alghero ¡ya!
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La India quiere poner un impuesto a la comida-basura...La India, donde todavía hoy hay episodios de hambruna....
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Siguen saliendo los proyectos-fantasma para dar uso al puerto soviético de El Musel. Y no paran en sus pretensiones de castillos en el aire. Incluso un desguace de barcos. De hecho, hasta han dado vida-zombie a la ZALIA.
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Burgos, Polo de Promoción Industrial.  Ni citan los XXV años de paz, que desmemoria....
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Un thinktank alemán estima que su país necesita 120.000 millones de euros en infraestructuras en los próximos 10 años...Que pidan fondos de cohexión...

lunes, 16 de enero de 2012

Se va el caimán

El mejor animalillo político de Peridis
Desconfíen de los análisis que vayan a leer por ahí sobre la reciente muerte de Fraga, cuyos mayores hitos políticos verán también reflejados en una cuidadosa mezcla entre anécdotas chuscas y años señeros. Esta misma mañana he escuchado que su mayor mérito se encuentra en la Transición, un mérito atribuible casi por automatismo a cualquier jerarca del franquismo, y cuya razón última se encuentra en el propio concepto que nos han machacado de la Transición.

Lo de Fraga y este país es de verlo y no creerlo. Quizás la mayor prueba es que un personaje tan conocido y tan importante en la configuración de la actual democracia española no tiene ni una mísera biografía que no pase por ser una hagiografía (las hay con fotos y todo) laudatoria sobre la figura, que en algunos momentos de su vida llegó a cultivar el culto a la personalidad -el fraguismo- sin ningún tapujo.

Lo que sigue es un pequeño resumen de la vida de Fraga, así como lo veo yo, sin perder de vista que alguien que sobrevive tanto tiempo y en tantos regimenes distintos es porque tiene una habilidad política innata, la misma que caracteriza su acción: el resistir, el inmovilismo, lo gris. La pregunta vital a la que hay que responder en una persona que ha tenido esas cotas de responsabilidad en esos momentos es muy sencilla: ¿habría sido diferente España sin Fraga? Sí, y mucho mejor.

Hijo del que sería alcalde de Villalba (Lugo interior: riánse de la España secular) durante la Dictadura de Primo de Rivera, Fraga nació poco antes de esta, en la lejana fecha de 1922. Con el turnismo, vamos. Probablemente no fuese consciente de esto, pero es algo que modela su manera de concebir la política y con la que edificó su mayor legado, que le transciende en gran medida.

Fue número uno de sus múltiples promociones a cargos públicos, estableciendo una norma que ha continuado el partido que formó, integrado en sus partes más altas por gente con los mismos méritos, en una especie de meritocracia burocrática que haría estremecer a Schumpeter o a Orwell. Lo primero, el Estado, y ahí dedicó gran parte de su obra en su pasó por el mundo académico.

En su rápido ascenso dentro de la estructura del franquismo, el joven e hiperactivo Fraga pasó por sitios tan dispares como el Instituto de Cultura Hispánica (un intento neoimperial hacia Iberoamérica, muy del gusto de Falange y del primer franquismo, pero cuyo hálito llega hasta el Cervantes actual) y el Instituto de Estudios Políticos, actual CEPC, que era el think tank de la época. De ahí salían importantes mamotetros destinados a justificar la dictadura, lo órganico, el partido único y el Sindicato Vertical, al mismo tiempo que se acogía a Carl Schmitt para que orientase un poco con su clarividencia a lo que iba surgiendo.

Con 40 años y en 1962 pasa a ser Ministro de Información y Turismo hasta 1969. A él corresponde la idea de los teleclubs, que era poner una tele en cada pueblo para que pudiesen tragar la propaganda del régimen , consistente en niños prodigios, charadas y nada de información relevante. Hoy leerán lo de la Ley de Prensa e Imprenta de 1966, que continúo la censura militar vigente desde 1939 dándole una pátina de libertad: básicamente consiste en que el primer artículo garantiza la libertad de información y el segundo la deroga, aunque permitió abrir resquicios por los que se colaron los no adictos al régimen. En Turismo convirtió a España en la costa de Europa, creó la red de Paradores Nacionales -aunque ya había un intento anterior- y se vendía a sí mismo como joven y reformador, incluyendo el mitificado y casposo baño en Palomares. Hacía propaganda y turismo, especialmente de el mismo.

En 1969 cayó en desgracia tras haber intentado poner una zancadilla a los opusdeistas con el Caso MATESA, que por sí sólo explica todavía hoy tantas cosas de este país, y se fue de Embajador a Londres. Hay unas fotos tremendas donde se deja retratar con bombín y tuxedo, de tan simpático y aperturista que era. La propaganda llegará a un momento en que nos venderán que estuvo "exiliado" en Londres, ya lo verán, de tan demócrata que era.

No duró mucho ahí, pero la imagen de Fraga viviendo el swinging London de los sesenta, o paseando por Carnaby Street inquieta a cualquiera. ¿Se imaginan un encuentro entre Fraga y Twiggy? Tremendo, aunque hay equivalentes con Joselito y Marisol. Volvió a España rápidamente, porque el hecho biológico estaba rondando y había que tener posiciones en plaza. En los años entre 1970 y 1975 está el Fraga más poliédrico, alternando la empresa privada (llegó a tener acciones de la empresa que acabaría fundando El País, que en su origen se concibió como órgano de alabanza hacia su persona, pero cuando se desvinculó acabó siendo una cosa muy diferente), sus múltiples iniciativas políticas y el enconado esfuerzo de asomar la cabeza donde fuese y como fuese: si repasan las revistas de corazón de la época es muy habitual verlo.

Muerto su paisano Franco y hechos los respectivos honores, Fraga es nombrado Vicepresidente y Ministro de Gobernación (de los grises) por Arias Navarro, el chacalito de Málaga. Imaginénse: se ha muerto el dictador y hay un Ministro al que le gusta la autoridad, la notoriedad y los flashes dispuesto a promocionarse entre su electorado natural. Resultado: varios muertos en represiones de huelgas y manifestaciones, aunque no todo el mérito es de Fraga, que no estaba dando a la porra o al gatillo. La Policía era la que era, y no hay duda de que se ordenó mano dura, pero tampoco disparos a la barriga al modo Casas Viejas.

La pérdida de confianza del Rey en Arias Navarro y el nombramiento de Suárez sacan a Fraga del Gobierno, por lo que ya se puede dedicar plenamente a lo suyo: promocionarse. Funda Alianza Popular (su énesima marca política de la época) tras el verano del 1976, y concurre a las elecciones de junio de 1977 con nada menos que otros siete exministros del franquismo. Con esa tropa, inútil hablar de propósitos o ideologías. Eso sí, era un demócrata e  hizo mucho en la Transición, como si duda dirán en El Parte de hoy.

La apuesta de Fraga fue un fracaso rotundo, y así sería siempre: menos del 10% de los votos y 16 diputados, y con el mismo sistema electoral de ahora. Estaba claro que los españoles se equivocaban al no apostar por un político honesto, íntegro, nada cabezón y nada arrogante. En 1979 Fraga les dió una nueva oportunidad y los españolitos, que ya se sabe que no se pueden gobernar por sí solos, el 6% de los votos y 10 diputados a su nuevo invento político, a pesar de que se vendía como el autor único de la neonata Constitución.

En el famoso 23-F el apuesto gallego era de los que no sabían nada: vamos, el líder de la derecha no sabía nada de un intento golpista militar y decimonónico que pretendía poner un Gobierno de paja liderado por un paisano. Aún así, fue de los que se tiró cuerpo a tierra con el primer tiroteo (al techo), al revés que Suárez, Carrillo y Gutiérrez Mellado, los únicos que estuvieron a la altura de las circunstancias.

Con los socialistas en el poder lanzaba furibundos ataques desde la tribuna de oradores del Congreso, incluyendo unos muy divertidos apoyando la guerra sucia contra ETA, que seguramente ya hayan sido borrados de las actas. En 1986, con una soberana derrota a pesar de la reconversión industrial, a Fraga le hicieron ver (bueno, ya se lo habían hecho ver en esas elecciones, presentando aquel efímero partido de derecha rancia que fue el encabezado por Roca) que no valía como cabeza de lista de un partido de derechas por su tremendo pasado, pero el se resistía a creerlo.

Así fue: primero promocionó a Herrero de Minón, a Tocino, después a Hernández Mancha, a Gallardón y por último a Aznar, un poco a regañadientes. De este época data su mayor legado político, ese que le transciende y le supera: la unidad de la derecha en España, único país de Europa donde sucede algo así. Fraga siempre lo había intentando, y de hecho su acción política durante la Transición se basa en eso, lástima que la UCD le minase el caladero de votos, por muy centrista que quisiera pasar.

Con su ansia de figurar, encabeza la candidatura de Alianza Popular a las primeras elecciones al Parlamento Europeo que se efectuan en España, las de 1987: tampoco ganó, claro, pero apareció en todos los carteles electorales. De esa época también es muy meritorio los dos escaños de Ruiz-Mateos. En 1989, para ganar por fin en algo y dejando a Aznar al frente de AP, se presenta a las elecciones a la Xunta de Galicia, hablando en gallego y adoptando un discurso regionalista (ese es el término querido, y no autonómico) con mucha gaita, folklore pobre y axuda do Apostol.

Gana, cómo no. En su tierra Fraga es un mito, como la vaca y el coche. Ahí se queda 15 años con sucesivas mayorías absolutas, mientras la región seguía siendo de las más pobres de Europa (por debajo del 75% de la renta media europea) y todos los medios comprados y ensalzando su figura. Todavía en 2004, y ya completamente gagá (el término lo utilizó su paisano Rajoy para definirlo) se publicaba un publireportaje en la Voz donde se volvía a insistir en ese mito que rodea a las personas autoritarias o que venden imagen de que mandan: que nunca duerme, que aprovecha los viajes en coche para una siestecita como mucho.

Hablar del horror construido en Compostela bajo la palabra "cultura", la revitalización del Camino de Santiago, el recinto ferial de Silleda o el Prestige daría para mucho, pero es ya un Fraga crepuscular, al que invitan a Madrid para ponerlo como un jarrón chino en los Congresos Nacionales del Partido Único de la derecha que el ideó -y que le salió bien, por una vez en la vida-, una especie de Di Stefano al que hay que aguantar sus salidas de tono. Con su ánimo de aferrarse al poder, fue propuesto senador por su CC.AA y ahí estuvo hasta hace nada, porque las recientes elecciones del 20-N fueron las primeras en las que se quedó sin ningún cargo.

Gris, inmovilista, escasamente creativo (ideó el sistema político español esperando un turnismo, y también lo logró), con un pasado increíble (¿se imaginan a un Ministro de una dictadura dando lecciones en una democracia en otro país que no fuese España?), el mejor epitafío y realidad no puede ser otro que este: tras 50 años en el poder, nadie se ha atrevido a escribir una biografía digna de tal nombre sobre mí.
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Pasa esto mismo en el País Vasco y sería una de las primeras noticias a nivel nacional. Como pasa, y pasa frecuentemente, en otra región folklórica, no pasa nada.
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Según el Ministro de Economía De Guindos, muy bien retratado en la entrevista, la burbuja inmobiliaria comenzó en España en 2004. Antes no, que para eso gobernaban los suyos y el formaba parte del equipo. Hace falta ser caradura.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Trenes menores

No todo es AVE en cuanto a medios ferroviarios en este país: al calor del gran chute de dinero que supuso la especulación y el desenfreno urbanístico de los últimos quince años, también se idearon o crearon algunos ejemplos de locura sobre raíles de metal que, lejos de alcanzar los 300 km/h, están a la par del famoso AVE en cuanto a gasto e irresponsabilidad respecto al dinero de todos.

Al conocido -y ya comentado por aquí- tranvía de La Coruña (comunicaba nada con nada, simplemente daba un paseo), que por pionero y lunático siempre merece un recuerdo, incluso en la hora de su defunción, se unen muchos más. Sin ánimo de ser exhaustivos, ¿ustedes han oído hablar del tranvía de Jaén?

La U.T.E de Jaén, un Plan E encubierto.
Jaén es la capital de la provincia homónima, tradicionalmente de las más pobres y desfavorecidas de España, cuya economía gira en torno al olivo y sus derivados. Esto incluye el Land Rover Santana, que creo que también ha quebrado tras devorar ingentes recursos públicos, y el supuesto núcleo industrial de La Carolina, que hay que ir a verlo para creerlo. Por lo de "núcleo" e "industrial".

Hace dos años, según se puede leer en la inusualmente completa y satisfactoria entrada de la wikipedia en español (en inglés es otro cantar: qué maravilla de contenidos y qué completismo) el PSOE local decidió emprender este proyecto, de tal manera que llegase a punto para las elecciones locales de mayo de 2011.

Imaginénse hacer un tranvía con diez paradas en dos años. En casco urbano. Por ponerles una referencia, el de Edimburgo lleva cuatro años y todavía no se le espera, que es una expresión que viene muy a cuento en este tema. ¿Cómo se logra algo así? Con muchas horas extras, pagando mucho más dinero y seguro que hay algo de las ideas subyacentes en el Plan E en su realización.

El caso es que llegó para la fecha de mayo de 2011. Y lo hizo como se esperaba: de manera propagandística (un viaje para captar votantes) para inmediatamente después cerrar. Inmediatamente después de producido el voto. No dejen de advertir el tono crítico de la noticia, nada aséptica y yendo al fondo de la cuestión.
En pesetas. Para que lo entiendan.
Querían tener 13.000 pasajeros/día -una locura teniendo en cuenta que Jaén es capital de una provincia agraria, y la gente se desplaza en coche-, y lo que tienen es una infraestructura de 100 millones de euros (aportados por la Junta de Andalucía), por la que se pagan 7´7 millones de euros al año, y que no funciona. Y si algún día lo hace, no será rentable.

De momento, el alcalde del PP que salió elegido abrumadoramente en las municipales de mayo de 2011 ya dijo que jamás se montaría en el tranvía, además de haber emprendido una campaña extrañísima contra algo que, para bien y para mal (más de esto que de lo primero) ya está construido. Supongo que el siguiente paso será dejar que las vías se oxiden. En sus viriles alegatos contra el tranvía se incluyen cosas como "el impacto ambiental" (es urbano) o "el caos circulatorio" (apenas tiene intersecciones y va sobre plataforma exclusiva), pero ya saben que aquí lo cuenta es ir siempre a la contra.

Veremos qué fin acaba teniendo el tranvía jienense, donde no es descartable que los vagones -en cuanto el PP coja el poder autonómico andaluz en marzo de 2012- se revendan y la plataforma ferroviaria se convierta en una carril bici y para pasear el perro, con una inversión de 100 millones de euros.
Menuda tripulación
Otro tranvía que ha saltado a la fama últimamente es el de Parla, una apuesta personal de Tomás Gómez cuando era alcalde de esta localidad de la periferia de Madrid. Alstom -la empresa que se suele llevar los contratos de tranvías- no había cobrada nada por parte del Ayuntamiento en concepto de mantenimiento desde 2008, y la deuda subía ya a 6´5 millones de euros. Por supuesto, y como suele pasar en la economía real y no en la imaginada por los políticos, la empresa ha suspendido el servicio ante el impago.

El tranvía, que funcionaba desde 2007, costó 129 millones de euros, que incluyen la desviación presupuestaria del 40%, algo ya prácticamente de rigor en todas las obras públicas. Aquí hay un buen resumen de las principales magnitudes de este otro tren menor descarrilado. No es el único en Madrid, la comunidad que sirve de ejemplo de la gestión del Partido Popular, y que ofrece estas otras cosas.

El llamado metro ligero fue un invento de la Comunidad de Madrid cuando empezaron las estrecheces presupuestarias, y que no es más que un tranvía. Tiene dos líneas: una comunica por la zona norte unos desarrollos inmobiliarios de esos de casas vacías, gente solitaria paseando y perro y algún polígono industrial; otro comunica una de las mayores zonas bien de España, la compuesta por los municipios de Boadilla y Pozuelo, pero lo hace de tal manera, con tal número de paradas planificadas con ánimo completista y no eficiente, que nadie lo coge. ¿Nadie? Bueno, sí, las empleadas del hogar de las numerosas casas unifamiliares de la zona, tras esperar un buen rato en el andén.

El servicio es deficitario, pero queda subsumido dentro de la gran propaganda consiste en repetir machaconamente las bondades del Metro de Madrid, aunque esto sea un tranvía. Bondades reales o imaginarias, porque con el tren ligero (un tranvía, insisto) también se idearon grandes planes, donde la rentabilidad o la oportunidad (que no el oportunismo) eran la menor cuestión.

Nótese el abundante número de enseñas autonómicas
Las inversiones de la Comunidad de Madrid en sistemas de transporte ferroviario siempre son ingeniosas. Ahí está la paralizada línea a Navalcarnero, construida como un desafío al Ministerio de Fomento de Magdalena Álvarez, y que sirvió para que Esperanza se sacase su enésima foto con casco y lanzase sus puyitas contra el Gobierno central. Bien, pues con parte de la plataforma ejecutada, el proyecto está completamente paralizado, y lo acabarán pasando al Estado.

Ahí está el ejemplo de la conexión ferroviaria entre Parla y San Martín de la Vega, ejecutada por la comunidad para que los imaginarios visitantes pudiesen acudir en ferrocarril de cercanías al proyecto lúdico-inmobiliario de Parque Warner, otro fracaso bajo todos los aspectos. Construido en un erial de yeseras y chaparrales, el parque temático tenía asociada una fenomenal cifra de casas a construir: de ahí el tren, y no para llevar visitantes, que siempre prefieren el coche. Las casas no se ejecutaron y ahí quedó el empalme ferroviario, como testigo mudo. Costó 85 millones de euros en 2002 y cierra en 2011 con apenas 600 usuarios al día, a un coste de explotación de 3´3 millones de euros al año.
El AVE regional, y no es de Coren

Ya ven que no todo es AVE en cuanto a despilfarro ferroviario en nuestro país. Sin embargo, también hay AVE que se planifican como trenes locales, con paraditas cada poco tiempo y sin ninguna conexión. Es el caso del llamado AVE gallego, que se inaugura dentro de unos días que recorrerá el trayecto La Coruña-Santiago-Orense. Objeto de un interés personal y paleto por parte del actual ministro de Fomento, el no casualmente gallego Pepiño Blanco -hasta tal punto de licitar en funciones importantes adjudicaciones-, esta última obra será el mayor ejemplo de tren menor.

Con unos estudios de viabilidad forzados y exagerados para justificar la inversión, la realidad es que la costosísima infraestructura se ha ideado para...el funcionariado, como se explica en esta noticia. Hasta tal punto que se pondrán horarios específicos. Y también descuentos de hasta el ¡57%!. Resumen: dinero público (subvencionado) para pagar dinero público, porque ese tren no captará otro tráfico.

Por precio y ganancia de tiempo, la gente corriente seguirá usando los medios tradicionales y, si cabe alguna duda, ¡quedará en servicio el tren tradicional!. En principio, esto esta bien, el problema es que la demanda no irá al nuevo y caro AVE, se mantendrá en el actual. Resumen: en el AVE viajarán unos cuantos funcionarios, desde luego no lo más apropiado para una inversión del calibre de un tren de alta velocidad.

El periodismo, siempre crítico y al acecho sobre este tipo de fenómenos de despilfarro y mala planificación de los recursos públicos, ya ha podido disfrutar del viaje en el moderno tren AVE. La crónica ha salido así: con nervio, acerada y al núcleo de la cuestión. Y lo que nos espera de propaganda en los próximos días sobre esta línea ferrea, epítome de tren menor.
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Lo que quieren es llenar todo de chalets, pero lo venden como espacio para "abrir un taller de pintura o una quesería". No disimulan nada; y si lo hacen, es casi peor.

viernes, 28 de octubre de 2011

Estatuas monumentales democráticas

Una forma poco honrosa de llevar a Wilson
Como saben de anteriores entregas de este modestísimo blog aperíodico, heterodoxo y domesticado, el tema de la estatuas monumentales atrae al autor de todas estas líneas.

Para establecer la par conditio necesaria, en esta entrega trataré -a raíz de una coincidencia cronológica- dos estatuas recientemente levantadas en dos países democráticos, no se vayan ustedes a pensar que eso de gigantismo+estatuas es algo exclusivo de la dictaduras.Por cierto, ¿han visto ustedes alguna estatua de Gadafi en las gloriosas imágenes de la liberación de Libia? Pues eso mismo.

Praga es una ciudad maravillosa. Lo era antes de la II G.M y, tras la gran contienda, quedó maravillosamente intacta al no haber sido nunca línea de frente. Destino ineludible para cualquier aficionado a la arquitectura (sólo por la Villa Müller de Loos merece la pena la visita) y el urbanismo (Opatov, el gran desarrollo de Praga IV en los setenta, es el mejor ejemplo de la concepción comunista de esta disciplina), la ciudad alberga altas cumbres de casi cualquiera de las artes humanas.

Eso incluye la Historia. Praga fue siempre la capital de la República Checo-Eslovaca (escrito así), el país que surgió de la rapiña y el reparto del Imperio Austrohúngaro tras la I G.M, en parte propiciada por los famosos puntos de Woodrow Wilson, el idealista presidente de EE.UU. En su honor se erigió en 1928 una estatua de cuerpo entero mirando de frente a la principal estación de trenes de la ciudad dorada.

En 1941 los nazis la quitaron de su lugar según la historia oficial, que siempre tiene sus matices, puesto que fue realmente un checo. La resistencia checa (si no han ído nunca hablar de ella no se preocupen, a Heynrich tuvo que ir a matarlo un comando de paracaidistas) hizo a partir de que se fueran los nazis -que nunca tuvieron apoyos locales, ya saben- un pequeño homenaje en lo que quedaba del pedestal, pero un año después y en pleno clima de Guerra Fría, y con los comunistas checos estaban a punto de dar el golpe de estado institucional que les daría el poder en el auténtico estado centroeuropeo, se borró hasta el más mínimo vestigio.

Con el tiempo, el urbanismo comunista pasaría una autopista por delante mismo de la estación, que también perdió su condición de central a favor de la de Holesovice, construida en un barrio industrial en un meandro del Moldava. La antigua estación no podía ampliarse más, y la bellísima arquitectura art-noveau (obra de Josef Fanta, otro más de la larga lista de checos geniales) adquirió un tono decrépito, mientras por debajo se hacía una renovación a base plástico y kitch, también muy estimable.

En el año 1989 los checos recuperaron la democracia, y la autopista se rebautizó como Wilsonova, así como la estación, que sin embargo siguió decrépita. En el 2008 se empezó a barruntar la idea de volver a poner una estatua de Wilson en el mismo emplazamiento, con una génesis y un desarrollo que pueden leer en detalle aquí. Lástima la fecha prevista de finalización: se ha adelantado en nueve meses.

Si comparan la foto de época, verán que el pedestal está francamente rebajado: son otros tiempos. La estatua es prácticamente un calco de la original, obra de Polasek (en el exilio llegó nada menos que a director del Art Institute de Chicago, y durante 30 años). Si ya son harto infrecuentes las estatuas a un presidente de EE.UU fuera de este pais, el hecho de que se vuelva a poner una adquiere la categoría de evento, algo a lo que han sido sensibles los medios de este país, acostumbrados a ese antiamericanismo primitivo que impera por todo el mundo.

No en los países ex-comunistas, desde luego. Ellos saben perfectamente lo que significan los EE.UU y su apuesta decidida por la libertad: ahí son prácticamente fans del país de las barras y las estrellas, aunque también se pueden ver este tipo de adhesiones en Holanda (constreñida entre Francia, Alemania y Reino Unido) o los países escandinavos, con la excepción de Suecia.

Eso sí, no hasta el punto de erigir una estatua a un presidente de un país extranjero. Quizás si debiesen su independencia al idealismo singular de un gran hombre la historia sería diferente. En todo caso, los checos son un pueblo especial para estos temas: en Praga pueden asimismo disfrutar de la mayor estatua ecuestre del mundo -dedicada a un caudillo medieval, recuperado por los comunistas para su adoctrinamiento-, el pedestal en recio mármol pulido de la mayor estatua de Stalin -ahora lugar de skaters y con una escultura de un metrónomo encima-  y, apenas a 100 metros del reinstaurado Wilson, de una estatua a la amistad checo-soviética que es un conocido icono del movimiento homosexual, por razones obvias.

Seguro que en su momento no recibieron tantos honores como Wilson, porque hasta incluso la de Stalin estuvo muy breve tiempo en pie -ya corrían tiempos de la desestalinización- y, en un pueblo dado a fabular e inventar leyendas, se dice que la estatua del bigotudo de Georgia yace en el fondo del Moldava. Los honores incluyen la presencia del presidente Klaus, del expresidente Havel (no es fácil verlos juntos, salvo para estas cosas) y de Madeleine Albright, la antigua secretaria de Estado, de origen checo. Pueden ver los discursos y las fotos aquí.

Es ya una tradición en Praga. Por una parte, las estatuas embarazosas por su tamaño; por otra parte, las estatuas a líderes democráticos. No hace mucho también se inauguró, y nada menos que en la entrada más noble al complejo del castillo -en sí mismo, una ciudad dentro de la ciudad- una estatua a Masaryk, el presidente de la independencia, formado en EE.UU.

Y ahí precisamente nos vamos en este último repaso a las estatuas. En Washington, una ciudad ideada para este tipo de monumentos (y también para la simbología masónica) y que es goce para cualquier persona interesada en estos aspectos y en los de la Humanidad en general (ver el Smithsonian), se acaba de inaugurar una estatua dedicada a Marthin Luther King, el activista de los derechos de las minorías que murió asesinado en los turbulentos años sesenta.

Bautizado con el nombre del último gran hereje de la Iglesia Católica, es bastante dudoso que al homenajeado le hubiese gustado verse ennoblecido en un gran estatua de mármol blanco, pero ha acabado así tras nada menos que ¡veinte años! de proyecto. Todo se puede leer en la maravillosa entrada de la Wikipedia, donde explican que entre los donantes al proyecto se incluyen el matrimonio Gates, la Walt Disney, Tommy Hilfiger y George Lucas, que para algo desgravan impuestos por acciones de este tipo.

En el discurso inaugural, el presidente Barak Obama (encarnación viva de parte del sueño de King) dijo estas bellas palabras: "And so, as we think about all the work that we must do –- rebuilding an economy that can compete on a global stage, and fixing our schools so that every child -- not just some, but every child -- gets a world-class education, and making sure that our health care system is affordable and accessible to all, and that our economic system is one in which everybody gets a fair shake and everybody does their fair share, let us not be trapped by what is. We can’t be discouraged by what is. We’ve got to keep pushing for what ought to be, the America we ought to leave to our children, mindful that the hardships we face are nothing compared to those Dr. King and his fellow marchers faced 50 years ago, and that if we maintain our faith, in ourselves and in the possibilities of this nation, there is no challenge we cannot surmount."

Obama, reciente rebautizado por Thomas L. Friedman como Barak Kissinger Obama -ver la guerra de Libia- acabará teniendo su propio memorial en Washington, y seguramente antes de que pasen 50 años. Para entonces, es muy probable que las estatuas monumentales siguen surtiendo el mismo servicio que hasta ahora: propaganda. Y diversión, claro.
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El reproche es increíble. El artículo está muy bien escrito: en estilo, forma y retranca. Lástima que toda la historia sea para llorar.
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¡Qué mal encajan las críticas -cinematográficas- algunos!  El cine español es intocable.
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España cañí. Que los ponga a hacer tortillas. Sí, sí de esa de patatas, las que vulgarmente se llaman "tortillas españolas".
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Jo, siempre me ha gustado la parafernalia electoral -y tengo una pequeña colección-, pero esto es demasiado.   Me parecen más fáciles de conseguir -y más en línea con mi colección- esta otra iniciativa.
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Teodorín Obiang, el hijo del amigo de José Bono, se ha gastado tres millones de dólares en cachivaches de Michael Jackson. Nosotros también tutelamos la transición ecuatoguineana, como hacemos también en Cuba o en el Sáhara. Cada día que pasa están más cerca de la democracia.


jueves, 20 de octubre de 2011

Muere Gadafi, la democracia llega a Libia

Eso dice el pie de foto. ¿Los grafittis son recientes?
Al final la caída de Gadafi se ha parecido -en su resolución final- a la de Ceacescu: unas imágenes en primer plano de su cara hinchada, muerta y pálida. Siete meses ha costado obtener el trofeo visual, que ahorra engorrosos juicios públicos, marca un rompeaguas claro y viene preñado de heraldos de prosperidad, cambio, pluralidad y esperanza.

Después de siete meses de propaganda, la caída del líder africano no se iba a quedar atrás. Las primeras informaciones dijeron que un ataque con aviones de la OTAN le había dejado herido en las piernas cuando estaba saliendo en un convoy desde Sirte; después que había muerto en una furgoneta que lo trasladaba a un hospital (¿hospital?), más tarde que estaba refugiado en una cañería muy grande de esas que le gustaban, lo último a la hora de escribir esto es que ha caído combatiendo, y al parecer hay un vídeo.

A saber. Esta muerto, que era lo que se pretendía desde el principio. La ocasión es muy propicia para, una vez establecido el insoportable nivel de propaganda que siguió los primeros momentos del conflicto, repasar algunos de los momentos más vergonzosos de estos últimos meses, sin ánimo de ser exhaustivo, y simplemente para apuntar y dejar constancia de cómo se parece la propaganda entre sí independientemente de la geografía, la época, el conflicto y los protagonistas.

¿Alguien se acuerda de las cuevas de Tora Bora? Pues fue allá por el 2002, al poco del comienzo del ataque a Afganistán (ya van diez años de guerra en esta país indomable), cuando nos dijeron que el malvado Bin Laden se había refugiado en una serie de túneles e instalaciones militares excavadas nada menos que a cota 5.000 metros en un área inhóspita -todavía más- del país centroasiático.

La imagen, que evocaba las fantasías lúbricas de los aficionados a los temas militares (parecía una base de Spectra, la organización enemiga de James Bond) caló mucho, incluso por encima del paradisiaco nombre del paraje, más propio de una isla de la Polinesia francesa. Y ahí que nos dijeron que estuvieron bombardeando los B-52 días y noches enteras, aunque nadie fue a comprobar los cráteres que siempre dejan.

Este tipo de obras civiles son muy frecuentes en África
En teoría, ahí se quedó Bin Laden hasta que este mismo año nos dijeron que no, que había sobrevivido, que vivía en una casa de "un millón de dólares" -siempre hay que indicar que el enemigo es millonario, aunque la casucha esa no valiese ni un tercio de la mitad de una cuarta parte de esa cifra- y que lo habían matado y enterrado "según el rito islámico" en mitad del Índico, se supone que sin sufrir vejación alguna.

Pues con Gadafi ha pasado lo mismo. No faltó ese clásico de la propaganda del malvado oculto en una cueva, en este caso en los fabulosos túneles subterráneos ideados para irrigar el desierto. No faltaron tampoco las entrevistas a ingenieros alemanes (este binomio como sinónimo de calidad empieza a ser tan cansino como pertinaz+sequía) que afirmaban muy seguros que por esos túneles se podía viajar en tanque (sin duda, muy útil con su torreta giratoria) y demás cosas.

Otro clásico de la propaganda al que hemos podido asistir en la caída de Gadafi es la del agua contaminada, un clásico de todas las guerras. ¿Alguien se acuerda de nuestros soldados patrullando por los pantanos poco después del 11-M? El agua envenenada por el enemigo es un clásico desde la antigüedad y, por no irse muy lejos, ahí está el agua fluorada por los comunistas que ridiculizaba Kubrick en Teléfono Rojo ¿volamos a Moscú?.

En fin, hay cientos de ejemplos de la propaganda más abyecta durante todo este tiempo, pero el mejor ejemplo lo tuvimos hace bien poco, cuando el día antes de la ejecución de Gadafi esa demócrata llamada Hillary Clinton estuvo por Libia repartiendo limosna a los rebeldes (como si no fuesen a disponer de los fondos soberanos libios que hay por el mundo) y, especialmente, con una misión muy particular: recomprar parte de las armas que les había suministrado para que no caigan en manos equivocadas.

De hecho, en la noticia de arriba se dice claramente que, de los 135 millones de ayuda proporcionada por EE.UU a los insurgentes (ahora ya, liberadores), que nunca ha sido para armas (esa nunca deja factura), nada menos que ¡40 millones! son para recomprar los MANPADS de los que modestamente hablaba aquí, en un post premonitorio.

Todas las guerras se parecen entre sí. Su propaganda también. El desempeño de sus contendientes también. Ahora, muerto Gadafi, seguro que ven algún titular de esos por ahí. Quizás no ahora, pero más adelante. Pondrá algo así: "2011. El régimen de Gadafi muere y la libertad llega a Libia". Yo lo he visto escrito -y nada menos que el diccionario Oxford de Historia- sobre 1975 y la entrada de "España". Al tiempo.
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Mientras acabo de escribir esto, Rubalcaba obtiene su supuesta gran baza electoral. No bastará. Todo demasiado burdo y telegrafiado, como últimamente le sale todo a este gran intrigador.
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Maravilloso titular. Firma un tal Pío. Será periodista: pio, pio, pio.

domingo, 9 de octubre de 2011

Qué bello es el comunismo

Campesina en bicicleta (1935), Deneika
Uno de los síntomas visibles de los Quince Años de Despilfarro fue el aumento en cuanto a número y calidad de exposiciones más o menos artísticas en la capital del Reino de España, Madrid. También en otras partes, pero especialmente en el escaparate donde cada vez se concentran más y más museos o "contenedores culturales", muchas veces contraprogramándose unos a otros y, signo de los tiempos, con una calidad cada vez peor.

De aquellos años se podrían destacar muchísimas cosas, pero a título meramente indicativo basta recordar la exposición de Picasso en el MNCARS en 2009, donde literalmente se trajo todo el Museo de París dedicado a este artista francés (si el Greco es de Toledo, Picasso es francés), aprovechando que estaba cerrado por remodelación. El precio no fue barato, no, pero eso es de lo menos: aquí a presumir mucho, que de eso se trata.

Al menos el criterio artístico estaba justificado. Poco después hubo cambios en este museo de arte, que es malo y feo,  y cuya ampliación de 2004 daría para una buena serie de post sobre el despropósito, la envidia y la megalomanía. El cambio más significativo fue el fichaje de Manuel Borja-Villel, un experto en arte que pasó a encabezar el MNCARS, y a darle una impronta personal-política.

Lo primero, tras anunciar las típicas chorradas de abrir el museo a la ciudad -si ya es gratis los domingos...-, consistentes básicamente en cerrarlo a las nueve de la noche en días de diario y seguir con el gratis total, llevar a músicos a tocar en las dependencias pedidas como necesarias y vacías de solemnidad, y otras actividades crematísticas, fue remodelar la exposición permanente.

Una sala específica para la escultura Trípoli-Bengasi. Equal Parallel (¿qué pasa? Si en el Guggenheim de Bilbao Gehry diseñó una sala específicamente para otra escultura de Richard Serra, aquí no vamos a ser menos), cuatro gilipolleces varias y, especialmente, un nuevo recorrido por los fondos propios del MNCARS, de natural pobres.

En este nuevo recorrido algo sorprendía sobremanera, pero tampoco especialmente. Copiando una sala de la Tate Modern, se dedicaba un lugar destacado a los artistas de la primera época de la Revolución Soviética, así como también a la II República y, en general, una propaganda nada disimulada de todo lo "obrero" o, directamente, comunista.

La mayor parte de esos artistas que desarrollaron su obra entre 1917-1925 se dedicaban a la propaganda del nuevo régimen bolchevique. Entusiastas, geniales -no puede caber ninguna duda-, pero terriblemente equivocados. Muchos lo pagaron con su vida, o el exilio. De todo eso no se aprende nada en ese recorrido expositivo, que se presenta en bruto, con su función primigenia de propaganda. Y desde hace tres años se suceden las exposiciones del género en Madrid, como una plaga.

En la sala de exposiciones del Canal Isabel II ha habido una de Rodchenko y Popova, todo el verano ha habido una en el CaixaForum del Paseo del Prado sobre arquitectura utópica revolucionaria, pero interesa especialmente una de 2010en el MNCARS sobre la fotografía "obrera". Aquí pueden ver una de las actividades paralelas para oler el sabor de la exposición.

El evento, fascinante y lleno de documentos (venía montada de la Tate, por eso) causa perplejidad después de un recorrido que, sin ser un visitante exhaustivo, duraba un mínimo de dos horas. Primero, por una novedad que nunca había visto en el Museo de arte contemporáneo más importante de España: los textos de las publicaciones originales estaban traducidos.

Leyéndolos -propaganda comunista pura y salvaje- se recuperaba todo ese vocabulario caduco propio de esa ideología, pero que ahí tenía una finalidad muy concreta: si era una exposición de fotografía obrera, ¿por qué estaban traducidos los textos en las cartelas? ¿Qué finalidad cumplía? Pues setenta y ochenta años después, exactamente la misma.

Asimismo, y como segundo punto sorprendente de la exposición, también había un ánimo completista y universalizador: no faltaban ejemplos de "fotografía obrera" de sitios tan pintorescos como los paises escandinavos, Grecia o la mismísima Galicia, con unas fotos impresionantes de pescadores. Ya saben la cantinela: el internacionalismo obrero, y eso de "uníos".

Y tercero y último, y por mucho que lo busqué, no había absolutamente ninguna referencia al gulag o los campos de internamiento de obreros en aquel paraíso del proletariado que fue la Unión Soviética. ¿No tienen valor artístico las fotos de época de las poblaciones-modelo en Siberia? Antes de que lo pregunten, existen y cómo: eran motivo de orgullo. Y el que quiere más información, se puede leer el gran libro de Anne Aplebaum sobre el tema, ameno y muy buen escrito, que para eso le dieron el Pulitzer.

Conclusión: uno salía de las dos horas de propaganda comunista -si se es un poco incauto y pardillo- clamando contra las injusticias del mundo, porque aparentemente en la propia exposición no había nada que te hiciese plantearte que a lo mejor el problema estaba en su propia concepción sectaria y ajena a cualquier criterio artístico.

Pero bueno, aquí lo importante es que vean que, de unos años a esta parte, en Madrid hay una corriente especializada en exposiciones y artistas de este periodo concreto. En la mayoría de los casos se llega a la exaltación pura y dura, porque si una obra que se concibió como propaganda la presentas sin ninguna contextualización, sigue surtiendo sus efectos.

En este otoño recién empezado de exposiciones, se añade una nueva y maravillosa a la notable lista de exposiciones soviéticas, en la nada sospechosa de veleidades Fundación Juan March. Esta vez el honorado es el gran Alexander Deneika , un poco posterior al periodo revolucionario y, para el que esto escribe, un absoluto genio en lo suyo: la propaganda del socialismo realmente existente. Les aseguro que si van a ver la exposición con ánimo crítico se lo pasarán en grande, con esos seres humanos robotizados, esos operarios deshumanizados y maquinizados, ese socialismo real.

En Público, ese diario que rivaliza con La Razón y El Mundo en cuanto a patetismo y sectarismo, han saludado el evento como se merece. Firma el comisario Peio H. Riaño, que es capaz de poner de subtítulo una auténtica soflama, y quedarse tan ancho: " una exposición sobre el artista ruso que iluminó la propaganda idílica que exigía Stalin para la dictadura del proletariado". Ejem.

Pero lo realmente interesante de su teletipo de la agencia ITAR-TASS son las declaraciones del comisario (esta vez sí, comisario al cubo) de la exposición, un tal Manuel Fontán del Junco ("Hemos evitado que las obras se vean solo como un mero ejercicio de kitsch academicista", advierte el comisario, que es como decir que han logrado venderlo como lo que es, pura propaganda), que ha llamado a su monstruito Una Vanguardia para el Proletariado, otra soflama digna de aparecer con letras doradas bajo cualquier estatua monumental de esas que había por el Imperio Soviético hace la barbaridad de veinte años.

"El marxismo no es sin más una ideología, sino que es mucho más justo considerar que es una ideología estética. Es muy frecuente hablar de la vanguardia en términos políticos. La tesis de Marx es un lema artístico: Transformar no es entender, transformar es cambiar las cosas'. La mirada formalista nos hace ver tratamientos políticos de cuestiones formales y tratamientos formales de cuestiones políticas", dice Fontán.

Fascinante, ¿verdad? El marxismo es una idelogía estética: tanto El Capital, tanto ¿Qué hacer?, y resulta que sólo querían hablar de estética. Será por eso de que Lenin estuvo en Zürich cuando lo del Dadá, o que este auténtico iluminado nos quiere alumbrar una nueva criaturita de invención suya: hombre, lo que hicieron estaba mal (tampoco lo dice, y no creo que lo diga), pero aquí estamos por lo bello de las cosas.

El periodista-comisario no se queda atrás y endosa este párrafo: "Cuando uno observa la obra de Deineka la indulgencia puebla el juicio del rol del artista en un momento como aquel. Debió ser muy difícil escapar del rol de ilustrador cuando Stalin exigía la transformación de la realidad. A fin de cuentas, era mucho más radical tratar de establecer la dictadura del proletariado y abolir el derecho a la propiedad, que sustituir la figuración por las abstracciones de cuadrados blancos y negros. Vamos, que a la vanguardia le salió un competidor muy complicado y no le quedó más remedio que aplicar sus métodos a sus intenciones".

¡Lo dice claramente! ¡Hay que ser "indulgentes"! No voy a caer en la trampa fácil de decir que una exposición equivalente de los grandes artistas que desarrollaron su obra bajo la ocupación nazi (entre ellos el comunista Picasso, que no tuvo ningún problema para continuar en París durante toda la ocupación de cuatro años, pintando y viviendo tranquilamente) sería imposible, porque cada uno es muy listo de ver la "indulgencia" con la que se ve una cosa y otra, pero ahí tienen el párrafo: el auténtico artista, el radical, el de vanguardia, fue Stalin.

Y si queda alguna duda, aquí está el último párrafo: "Y a pesar de todo, no son cuadros que hagan una mímesis de la realidad, son cuadros que hacen una mímesis del sueño soviético. Y "frente a la gran experimentación social de Stalin, el experimento artístico de Rodchenko se quedó en gaseosa". Pero Fontán tiene más burbujas en la recámara: "La situación de los artistas del realismo socialista no es tan diferente a la de los artistas contemporáneos, unos están sometidos a criterios del mercado y los otros a los puramente artísticos o políticos".

¿Les suena de algo? Vamos, que un artista bajo la dictadura de Stalin "no es tan diferente" que un artista contemporáneo, "sometido a los criterios del mercado". Me parece que aquí estamos ante el enésimo caso de biógrafo que empatiza con el biografiado, o en este caso, de comisario y periodista que, tratando un tema de propaganda, acaban haciendo propaganda de la propaganda. Y ya son varias exposiciones en el mismo sentido.

Tanto, tanto, que hasta coinciden en el tiempo. Para este otoño cultural-soviético en Madrid también tenemos otra exposición del mismo jaíz, titulada La caballería roja. Creación y poder en la Rusia soviética de 1917 a 1945, aunque el ínclito Riaño titula su crónica con un ¡Que vienen los rojos! para captar al lector de su pasquín. El lugar es la Casa Encendida, el equivalente al CaixaForum por parte de CajaMadrid, o como se llame ahora. El resultado es más o menos el mismo: propaganda comunista disfrazada de arte.
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[Textos en negrita en el original]
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Propaganda abyecta. Un emisario que penetra 1´5 kms. en el mar no es "alta mar"; el "sanbenito" no desaparece con ese truco, porque el pestilente olor de ENCE -una empresa papelera- no se puede meter en un tubo y enviarlo a "alta mar"; y bueno, si tienen la paciencia de leer la noticia, verán que las aguas negras de la villa de 10.000 habitantes se vierten a la ría íntegramente.
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Ya está comprada.
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Enésimo ataque de El País a Ryanair. Es sólo una foto, pero es la que escojen para ilustrar la noticia. Cualquier subvención, y no sólo las que realizan a las aerolíneas, distorsiona el mercado, insisto: cualquier subvención. Lo demás es pura demagogía y caza de brujas contra una compañía que ha inventado un nuevo modelo de negocio -copiado e imitado por doquier- y que -¡qué quieren que les diga!-, deja en retornos de esa subvención (personal de aeropuerto, consumo, turismo, etc.) mucho más que la cuantía de esa ayuda (p.e, 8´5 millones al año en Asturias, en León llegan a 45 euros de media por pasajero), o al menos mucho más que otras actividades ultrasubvencionadas como el teatro, la ópera, gran parte de las titulaciones de universidades públicas, la propaganda institucional y...sigan la cuenta, porque en este país esta subvencionado hasta el papel de vater. Por cierto, en Ryanair todavía no se paga este último detalle, pero si algún día se establece así, habremos avanzado en esa noble causa de que cada uno pague lo que consuma.
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Un buen análisis de los claroscuros en los trenes de alta velocidad.
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El Pocero si pudo hacer dación en pago. El si, porque se cumple de nuevo la máxima de que si debes 150.000 euros, tienes un problema con el banco; si debes 1.000 millones, es el banco el que tiene problemas.