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sábado, 18 de enero de 2020

Pin neandertal

La ultraderecha sigue marcando el debate político de este país, a veces con temas de gran calado, y otra con auténticas estupideces alzadas a primer plano porque sencillamente...¿no hay otros temas más relevantes? ¿O es todo una estrategia consensuada para que ellos parezcan cavernarios y los otros seres de luz? ¿De qué va todo esto?

La última polémica es el veto paternal que la caverna quiere implantar en Murcia, una región enriquecida súbitamente, pero poblada en su gran mayoría por gañañes: de ahí han salido Zaplana y Trillo, padres de una escuela de entender la vida pública de gran calado. No es casual que Vox haya ganado por escaños en las últimas generales, y que inmediatamente después la ejecutiva regional haya dimitido porque "no dábamos abasto" (había mucho trabajo).

Digo veto paternal para no caer en operación de mercadotecnia política por la que la ultraderecha pretende pasar por un servicio de telefonía lo que es un veto, un veto ideológico a la programación escolar. Básicamente consiste en que los padres, si alguna actividad o contenido curricular les parece que no es de recibo (guiño, guiño a la vergüenza de la concertada), pueden vetar esa actividad para su prole.

La ultraderecha ha acotado el debate en torno a las charlas de sexualidad que, al parecer, reciben adolescentes en colegios, y donde les enseñan, en edad crítica, que la naturaleza no es binaria, y que en vez de distribuirnos cual campana de Gauss entre hombres y mujeres heterosexuales, hay un porcentaje muy significativo -pero que siempre será minoría- de personas que no se etiquetan en ese binarismo.

Ha sido un tema recurrente del pensamiento ultra en los últimos lustros. Conociendo la caverna de donde salen -algunos incluso de colegios que segregan por género- es normal que crean que lo que recibe su prole es propaganda para que, con complejas técnicas de hipnotismo, su Marcos o su Inés acaben adorando falos y vulvas, respectivamente. Como si fuese así de fácil.

Y esto por no entrar cuando sale el tema de las minorías de la minorías (creo que se corresponden con el resto de siglas de LGTB), que es entonces cuando cortocircuitan por completo. En vez de enfocar el tema por la vía de que tanto a la izquierda como a la derecha les iría mucho mejor ocupándose de las mayorías y sus problemas -una vez que esas minorías de las minorías ya tienen un grado de tutela efectiva de sus derechos reales muy amplio- se ceban en lo más grotesco del asunto.

Si tienen el estómago de echar un vistazo por encima de alguna cuenta de Twitter del facherío repugnante verán que están llenas de vídeos de locas que dan cursos de sexualidad, no necesariamente en colegios, pero para ellos es lo de menos. Lo importante es que se vea a un travelo hablando con fichas escolares, o una lesbiana de cúbito supino explicando donde están las diferentes partes que la talladora de la Venus de Willendorf intentó ubicar.

Será que es mucho mejor que un torero vaya a dar clases a colegios -visualicen por un momento cómo se viste un torero, y si difiere mucho de una drag-queen- o que la Policía vaya a centros escolares, cuando no van científicos ni panaderos. Y las horas perdidas de trabajo efectivo en la calle les computan como horas laborales efectuadas: en propaganda de lo buenos que son.

Ese debería ser el debate, en cuantas horas efectivas de enseñanza realmente útil reciben los escolares, una vez descontadas presentaciones chorras y vídeos que ponen en clase para ahorrarse la lección. Como eso afecta a una gran masa de votantes que son los profesores -750.000, hay que cagarse para creerlo- y sí que sería una revolución en el sistema, mejor levantar la polémica sobre un tema que es...una estupidez.

El veto parental no puede existir, y el Gobierno hace bien poniéndose firme en el asunto. Es ilegal, y es un retroceso propio de una edad en que desde el bando ultra se les llena la boca con lo de "libertad para elegir" (el médico, el banco, ahora dicen que también la compañía de tren), cuando hay cosas que son comunes para todos, y es el Estado central el que lo fija, no una autonomía surgida con el  régimen del 78, otra autonomía artificial.

A la polémica no le ha venido nada bien que la bocazas y gagá Celaá haya dicho que los hijos no pertenecen a los padres, en otra frase desafortunada de esta millonaria vasca. Lo explicaban mucho mejor los que sí que hicieron el gran esfuerzo para la educación en España con el babyboom y la generación que vino con el desarrollismo y el piso en propiedad -o pagadero en cómodas letras- y que se puso a procrear nada más llegar a las ciudades.

Colegios colapsados, clases en barracones, autobuses escolares para llevar a alumnos a distritos más alejados y donde había plazas libres. De esa época quedan los razonamientos de esos padres que agradecian la escolaridad pública, universal y gratuita que hacía a todos los que pasaban por el sistema porque, y esta es el núcleo del asunto, no querían que fuesen como ellos.

No querían que fuesen pobres e ignorantes, y si el hijo/a les salia estudioso por el camino, mucho mejor. Ahora hemos vuelto cuarenta años atrás, donde los padres quieren que sus hijos sean como ellos, y que en esta polémica artificialmente inducida por la ultraderecha significa que quieren que sean ignorantes (solo hay papá y mamá, chicho y chica) y  brutos -lo que no te gusta lo puedes vetar-, perpetuando así la herencia generacional de incultura y entrecejo poblado que siempre tendrá Murcia, por muy ricos que ahora sean.

Como el clima político está atrincherado entre los de la libertad y el resto, es fácil intuir que Madrid -la región de la arrogancia, si no tenemos algo lo compramos- se sumará a esto del veto parental, y solo por menoscabar al Gobierno, cuando el auténtico tema no son las chorraditas de una clase de una hora sobre sexualidad u otros contenidos que los ultras puedan considerar polémicos, sino sobre las horas efectivas de educación que reciben los escolares. Como es un tema mucho más serio, jamás tendrá relevancia alguna, mucho mejor la mongolada azuzada por la ultraderecha para reafirmar la autoridad del "cabeza de familia", por usar su terminología.
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Qué vergüenza ha dado desde el inicio el caso de este italiano. Por lo menos la noticia de su última fechoría indica que ha sido despedido de todos los sitios: porque lo que hace no es física, es política. Acabará de Ministro de Educación de Salvini.
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Valdecaballeros, el Lemóniz extremeño, revertirá a la Comunidad Autónoma: los planes que tienen para la instalación te sorprenderán por su imaginación y vanguardismo. 
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Oposiciones que no se cubren, precisamente las que requieren mayor capacitación. ¿Casualidad? No, es el modelo de país.
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Oviedo eterna e invicta. El Oviedín de siempre. 
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Pongan a una enferma mental a hacer la reseña de un disco en la era del #MeToo y saldrá esto. Será que no se ha dado cuenta del nombre del grupo. Por cierto, es un dis-ca-zo.
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Está muy bien y documentado todo el artículo, pero yo lo enmarcaría más bien en el contexto de unos tipos de interés tan bajos, y tan mal rendimiento de las inversiones, que muchos grandes capitales están inviertiendo en productos que antes despreciaban simplemente para especular con ellos.
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¡Otro caso parecido al de Enric Marco! ¡Todavía más morboso!
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"Su música me daba igual. Su estilismo... Sí. Yo quería ser como David Bowie". Por lo descrito, como el Bowie del Low. Por las fotos, no lo consiguió.
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Breaking news sobre la generación mejor formada de la Historia: hasta para volver les tienen que ayudar. Se relata el caso de una secretaria a la que han pagado 1600 euros por "el billete, la mudanza de algunos muebles, y el viaje de su perra".

jueves, 29 de noviembre de 2018

Only in Spain: "Pasé de ser otro más de la tele que escribe libros a experto internacional en Leonardo"

El supuesto retrato auténtico de Leonardo, con el supuesto experto. 

Por una parte, está la generación mejor formada, y por otra el preocupante auge de las pseudociencias, las creencias milagrosas, las pseudoterapias, la ludopatía que simplemente esconde un analfabetismo funcional en Matemáticas, y los antivacunas. Si se representase todo en un diagrama de Venn habría entre ambos colectivos un gran espacio de interconexión, amplísimo.

Es tanta, tanta la estupidez, y tantos y tantos los que se dejan engañar por los mismos métodos que existían cuando España era de norte a sur un país de catetos, que nadie se debe extrañar de la historia de este post, donde se toca una rama que no suele aparecer habitualmente en los medios de propaganda, igualmente afectada por el dualismo entre mejor formada y, por decirlo en breve, la estupidez: el arte. La cultura. La divulgación. El saber.

Christian Gálvez es un conocido rostro de la televisión, especialmente porque lleva nueve años seguidos presentando Pasapalabra, un programa que mezcla famosos con una parte final de quizshow, ideal en el concepto de televisión familiar que tiene Planeta, la propietaria de Antena 3 y también del periodico ultra La Razón, porque ambas cosas son compatibles.

Gálvez, natural de Móstoles (Madrid), ha desarrollado en los últimos años una obsesión patológica por la figura de Leonardo Da Vinci, publicando libros -entre ellos, una serie infantil que ya va por once volúmenes- a un ritmo imposible, y todo a raíz de un primer libro en el que "mezcla la vida y obra del genio florentino con el concepto de coach", según se lee en la Wikipedia.

Casado con la gimnasta Almudena Cid, a la que conoció en el programa que presenta allá por 2010, es muy improbable que en este matrimonio haya anidado la lechuza de la sabiduría. Ella es simple y básica como solo una deportista profesional esclavizada desde la tierna infancia puede ser (baste ver alguna entrevista) y él se matriculó en la Universidad de primer curso, para después dedicarse al mundo del espectáculo.

Sin embargo, para la propaganda es "un erudito en Leonardo Da Vinci". Que hasta le han nombrado "especialista a nivel mundial". "El reconocimiento permitirá al comunicador participar en la exhumación, recuperación del ADN y reconstrucción facial de Leonardo da Vinci", como si de un catedrático italiano se tratase, experto en mil campos del saber al nivel de Eco, Magris o un Bobbio.

Será de tantos años presentando Pasapalabra, que algo se le ha quedado. Cualquiera verá que la propaganda y la estulticia han convertido a Gálvez en un experto ideal para que los mismos que consumen la caja tonta entre las 19:00 y las 21:00 crean que realmente sabe algo, porque ¡cómo un chico tan guapo y tan majo no va a saber de eso! ¡seguro que ha hecho más méritos que cualquiera que esté en una Universidad! ¡La Rey Juan Carlos esa! ¡Yo me compro su libro! ¡O lo que sea!

Y en ese lo que sea viene el revival de estos últimos días. A pesar de ser una noticia ya sabida, el nausebundo El Mundo ha vuelto a lanzar el globo, de la mano del infraser Iñako Díaz-Guerra, uno de esos que combina sabiduría futbolística con babyexplotation y con un consultorio sentimental. Un renovador del periodismo, capaz de hacer una entrevista-promoción con preguntas sonrojantes que dan lugar a que Gálvez pueda decir "he dedicado toda mi vida a la autoformación" sin que nadie le replique.

vi La última cena por primera vez, en Milán, y todavía coleaba El Código Da Vinci, de Dan Brown. Como también soy miembro de la Asociación Española de Sindonología (estudio de la Sábana Santa), que el libro mezclase todo aquello y señalase a Leonardo como creador de la Sábana Santa me atrajo, pero ahí no me pillan: independientemente de lo que sea o deje de ser la Sábana Santa, hay un documento de venta a la Casa de Saboya en 1453 y Leonardo nació en el 52. Por muy genio que sea...
El genio es el que te ha creado el personaje, Christian. Un chorlito de Móstoles, un rostro guapo de la tele, haciéndose pasar por experto en algo, pero que cuando se tiene que explicar dice estas cosas:

Leonardo murió fracasado y triste porque fue ilegítimo, iletrado, con altas probabilidades de ser disléxico, bipolar, con déficit de atención... Y a pesar de eso nunca se rindió. Pero fracasó en Florencia, en Milán, en Venecia, en Roma y sufrió lo que sufren los jóvenes hoy en día: fuga de cerebros. Se tuvo que ir a Francia.
¡Ajá! ¡Fuga de cerebros cuando fue Francisco I de Francia el que conquistó el Milanesado y por eso se puso a su servicio! ¿O quizás nos está queriendo decir el erudito Gálvez algo con eso de fuga de cerebros? ¿Una confesión? ¿Un exilio de una parte de su cuerpo? Y no se pierdan como cuela su discurso de coach, de supérate a tí mismo, en su forzada relación con Da Vinci.

Entre frases como "Leonardo no pintó una Gioconda amarilla, simplemente está amarilla de vieja. A partir de ahí se puede hacer toda la literatura que quieras" o "Mi labor es la búsqueda de restos biológicos en manuscritos originales de Leonardo" Ojo que llega el momento CSI: Móstoles: "Colaboro con la Biblioteca Nacional, tenemos allí dos códices y hago documentación histórica para intentar saber en qué partes de esos originales podría estar su ADN" (¡suerte en eso de sacar ADN de una huella dactilar, Christian! ¡A tí también, Iñako, que eres el nuevo Pedro Simón!), nos dice su auténtica cultura: "sacrifico muchos hobbies. Me encantaría seguir en el equipo de fútbol con los colegas, o jugar más horas a la Play o leer más comics. Pero no puedo. Mi vida son la tele y Leonardo"

¡Y sacar pasta, rufián! Resulta que Gálvez y la banda que le rodea han montado una exposición sobre Leonardo en Madrid. Son fechas navideñas y parece ser que es tradición que todos aquellos que durante el año no hacen nada cultural se rasquen el bolsillo en estas entrañables fechas de Antena 3, y se acerquen al cine, al teatro, al Circo del Sol, a un musical e incluso a alguna exposición, pero no de esas de cucamonas, una "donde se aprenda".

La Sala de Alhajas (ahora rebautizado como "Palacio") es un edificio en el centro de Madrid que pertenecía a Caja de Madrid. En los días de vino y rosas la poderosa Fundación Caja Madrid hacía exposiciones muy ambiciosas ahí, totalmente gratuitas y gastándose un pastón en traer obra pictórica de colecciones extranjeras: algunas de las mejores exposiciones de la historia de la ciudad se han visto ahí, muy por encima de las del Reina Sofia.

Después vino la desgracia y todos sabemos como acabó Caja de Madrid. En los últimos años el "Palacio" ha sido abierto para mercadillos de Navidad de esos con periodistas reconvertidos a fabricantes de delantales, sociólogos que ahora hacen lámparas con troncos de madera y arquitectos vendiendo tafetán, seguro que saben de lo que hablo. Lo que puedes encontrar en un chino, pero vendido cinco veces más caro. Y la tradición va a continuar.

Esta Navidad hay exposición de Leonardo, y ¿adivinan quien es el curator? El mostoleño. El mismo que dice "No nos engañemos, yo soy otro tipo de la tele que escribe libros. No niego eso. Vendo una marca personal y profesional desde hace once años", y a fe que no engaña a nadie, salvo a sus televidentes. La muestra la monta la empresa Iniciativas y Exposiciones (más de lo primero que de lo segundo) y, según El País, tiene realidad virtual y el supuesto retrato auténtico de Leonardo, descubierto por uno de los nuevos amigos de Gálvez en fecha tan improbable como 2009.

Es una doble muestra, puesto que la BNE ha sacado en coincidencia una exposición satélite donde muestra los Códices Madrid I y Madrid II, de sus propios fondos. En el Palacio de Alhajas cobran 14´5 euros por mostrar luces y cachivaches, en la BNE no cobran nada, porque para eso su sala de exposiciones es una de las mejores que hay. En una está lo falso y lo inventado, y en otra esta lo real. En una está el negocio, y en otra lo que es de todos.

Al parecer, Gálvez va a donar su parte como curator a una ONG -¡es Navidad!-, que ya sacará lo suyo con la venta de libros para iletrados. Todo lo demás de los 14´5 euros de la entrada irá a la empresa, siguiendo ese modelo de negocio que estuvo en Roma durante muchos años, en Piazza del Popolo: la exposición permanente con reproducciones de "los inventos de Leonardo", que no son más que cachivaches de madera, y que al parecer también está en otras muchas ciudades. Ventajas de llevar muerto 500 años y no tener que pagar derechos a ningún heredero ni a nadie.

Gracias al poderoso efecto arrastre de la tele, la exposición estará llena y con colas a lo Doña Manolita de esos padres deseosos de dar una cultura a sus hijos, y que en vez de darles un buen libro los van a llevar a un perfecto TIMO donde un busto parlante de la televisión se hace pasar por experto mundial de una figura que le es ajena desde el principio hasta el fin.  Es una perfecta metáfora de lo que es España en el año 2018.
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Muy fan de toda la obra de Julian Montague 
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El aeropuerto de León, donde ZP gastó 80 millones de euros sin viabilidad alguna, sin vuelos.  Y ahora, con el AVE a Madrid (2h15´), nadie cogerá un avión, salvo charters a Canarias.
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(relacionado con lo anterior) El AVE a Zamora se inauguró en plena campaña electoral para las generales de 2015, con el beneplácito de la Junta Electoral. 
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Noticias propias de nuestra normalidad democrática.
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10 cosas a la que David Bowie dijo "no".
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El cañón espacial soviético.
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Este libro tiene una pinta magnífica, y se basa en mapas y sentido común poco ortodoxo.
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Los suizos y su obsesión por los búnkeres y refugios atómicos 
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Otro ejemplo de la ruinosa gestión de Ruiz-Gallardón en el Ayuntamiento de Madrid 
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Buena entrada sobre los celeberrimos monumentos yugoslavos a la lucha partisana
Y más relacionado de lo que se quisiese con este link, una galería fotográfica con una explicaciones sin desperdicio. Hay un hype que lleva años sobre esos monumentos yugoslavos, cuando los auténticos lugares de memoria, y más recientes, son estos. Mucho menos espectaculares, y por eso menos conocidos. Como siempre.

miércoles, 6 de abril de 2011

Fukushima mon amour

¿Dónde había quedado lo de Fukushima? Sepultado bajo sucesivas capas de noticias supuestamente más importantes -por ejemplo, las dos guerras neocoloniales en las que está metida Francia en lo que considera su patio trasero- la central sigue sin estar controlada y, obvio es decirlo, sigue emitiendo partículas radioactivas. Evidentemente, todo ese agua vertida para intentar refrigerar a lo bruto había tenido que ir a parar a alguna parte: además de la que se iba evaporando por las altas temperaturas de la central, el resto se fue acumulando donde lo suelen hacer los líquidos, en el fondo. Considerando las cantidades vertidas, ya no cabía más en el volumen de las estructuras -por otra parte, seriamente dañadas- de Fukushima, por lo que ha filtrado hacia el terreno y de ahí al vecino mar, que presenta unos índices de radiactividad que exceden en ¡miles de veces! la normal.

La última operación en este monstruo de pesadilla ha sido verter al mar 11.500 toneladas de agua. 10.000 vienen de la acumulada en la estación depuradora y los conductos subterráneos, las otras 1.500 toneladas de agua contaminada procede de los reactores 5 y 6, los que supuestamente no tenían problemas. Esos reactores, si van a expulsar agua, será por fuerza con un nivel de contaminación radioactiva mucho mayor que ese yodo y ese cesio del que nos dicen que el primero es inocuo a los ocho días y el segundo a los treinta años, por lo que le da tiempo a recorrer toda la cadena trófica varias veces.

Estas son las fugas controladas, claro. Como lo fueron también las explosiones en la primera cubierta de los reactores, producidas por una acumulación de hidrógeno todavía no explicada. Después están las fugas no controladas -toma oximorón-, como la que ha estado produciendo el reactor número dos por una fisura de 20 cms. y que ha elevado el nivel de radiación en el agua marina colindante con la central hasta niveles 7´5 millones de veces superior a la norma en cuanto a cesio y 1´1 millones de veces en yodo.

A lo mejor la cifra abruma, pero 7´5 millones de veces son muchas. También 1´1 millones, y más si lo combinamos con la vida radioactiva de 30 años. Dicen que ya han cerrado la fuga, pero hasta que aparezca otra. Todas esas fugas son consecuencia de la ingente cantidad de agua vertida para intentar frenar el desastre, porque los primeros días se perdieron intentando salvar la central: la empresa TEPCO operó con criterios básicamente empresariales y no los de seguridad.

Como prueba de esta codicia no hay suceso más luctuoso que saber que esta compañía electríca solicitó hace unos días, porque es un procedimiento anual que se repite mecánicamente y nadie se dio cuenta de lo desfavorable de la situación sobrevenida tras el maremoto del 11 de marzo pasado, la licencia para construir los grupos 7 y 8 de Fukushima, algo sobre lo que llevaba insistiendo desde 1995.

Una nueva chapuza más. O no. Quizás los responsables de la compañía, que hace tan sólo diez días daban como gran noticia que cerrarían la central, todavía esperaban salvar todo el sistema de redes electrícas que ahora no llevarán energía, ni voltaje, ni amperios para una nueva encarnación de esta pesadilla de central, concretamente la pesadilla 7 y la pesadilla 8. Parece que los cables eléctricos y todo el sistema de tendido, que imagino formidable para sacar los 6.000 Megavatios que producía Fukushima, se quedarán como mero soporte para los pájaros que, incautos ellos, se posen ahí. Pájaros que después llevarán la radioactividad donde quieran, pero esa es otra historia.

viernes, 18 de marzo de 2011

There will be blood (Oil!)

Hermanando blogs
Hoy les traigo el título original de una película americana de 2007, que me han dicho que es bastante buena. A mí me interesa el título, incluso el de la novela en la que se basó primigeniamente (entre paréntesis). Si no les gusta, a lo mejor les parecen más apropiadas las versiones en castellano peninsular (Pozos de ambición) o argentino y méxicano (Petróleo sangriento)

No hay mejor título para la película que se acerca a su fase de desarrollo o nudo -pasada ya la presentación- y cuyo rodaje está basado en Libia. Ayer el Consejo de Seguridad de las NN.UU autorizó, en una medida con poquísimos precedentes por su urgencia y celeridad, el uso de la fuerza para actuar sobre la actual situación en el país mediterráneo. Se trata de la resolución 1970 de este organismo que sigue sin hacer cumplir las más famosas resoluciones sobre los territorios ocupados en Palestina.

Ya tiene entrada en la wikipedia y se pueden ahorrar leer la tremenda hipocresía diplomática de la resolución en bruto, nunca mejor dicho. No dejen de reparar en el hecho de que ha sido impulsada por el representante libio ante la ONU, uno de los primeros en desafeccionarse del régimen de Gadafi, debió ser como en el tercer o cuarto día de las protestas, cuando lo de las "masacres".

No habrá zona de exclusión aérea, simplemente se autoriza un uso extensivo de "la fuerza", el embargo de armas (para eso ya están recientemente aseguradas con un cambio de régimen las fronteras de Túnez y Libia, además de infestado de barcos el golfo de Sirte y las costas de Trípoli y Bengazi), congelación de bienes y cuentas en el extranjero vinculadas a los jerarcas del régimen y bueno, la obligación de los estados miembros de prestar ayuda humanitaria, la coartada necesaria. Lo tienen in extenso aquí.

Probablemente se preguntarán porque el famoso Consejo de Seguridad (cinco miembros permanentes con derecho a veto, 10 rotatorios) no demuestra igual celo en Birmania -esa provincia china-, Corea del Norte -ese experimento del estalinismo y el ultranacionalismo-, Israel -ejem-, Georgia o Zimbabwe, por ponerles algunos ejemplos. Las razones hay que buscarlas en el subsuelo de cada país, pero como es una explicación evidente, maniquea, manoseada y realmente burda, dejémosla para otro día.

A Libia se va con todo. La zona de exclusión aérea no sirve para gran cosa y por eso se autoriza genéricamente "la fuerza", que engloba lo primero. Y todo tampoco significa gran cosa para la potencia militar de Occidente, que siempre recupera para la ocasión la palabra de la II Guerra Mundial "aliados". Como va a ser un ejercicio de tiro al blanco, algunos países muy pintorescos han sido los primeros en apuntarse a la refriega.

No me refiero a Francia,que ya ha dicho que los primeros bombardeos tienen que ser en "horas" -antes de que la familia Gadafi saque los papeles de la financiación electoral de 2007, a ser posible-, o Reino Unido -como expliqué en otra ocasión, siempre voluntarios en cualquier sarao militar-, me refiero a Dinamarca (¿?), que ya había anunciado días antes que tenía cuatro F-16 dispuesto a ir a bombardear, o Canadá, dispuesta a enviar seis F-18 con el mismo fin.

No todos los días se presenta la oportunidad de hacer un ejercicio con fuego real enemigo, aunque sepan perfectamente que es inofensivo. Previamente, y como establece el uso de la doctrina militar de EE.UU, caerán los misiles de crucero sobre los búnkeres del régimen, a ver si por casualidad lo descabezan. Si alguno se desvía a la embajada china, pues habrá sido un error del GPS.

Por su parte, Gadafi ayer lanzó un nuevo llamamiento en su línea de locura. Como es tabú hablar de las enfermedades mentales, y de los líderes políticos más, hace tiempo que en las democracias convivimos con políticos en ejercicio con Alzheimer, paranoia u otro tipo de dolencias psiquicas graves. En las dictaduras se da por hecho que están chiflados. El Gadafi actual no es muy diferente del que bombardea el Chad en los ochenta, financiaba ataques terroristas o minaba el Mar Rojo, pero ahora es todavía más malo.

Fíjense que ayer tuvo la osadía de compara su marcha sobre Bengazi con la de Franco sobre Madrid en 1939. Daría para un buen post la admiración que Franco ejerce sobre los dictadores -no en vano ganó una guerra civil de tres años y se mantuvo en el poder casi cuatro décadas sin ninguna revuelta en un país relativamente desarrollado y europeo- de ayer, hoy y siempre, por los méritos antes reseñados.

El problema es que el ejemplo no es muy bueno. Franco intentó marchar sobre Madrid en 1936 y dio media vuelta. En 1939, gracias al golpe de Casado, entró sin pegar un sólo tiro, como hizo en Barcelona. España es así. El baño de sangre vino después, y durante bastantes años. Supongo que Gadafi desconoce todo eso: lo raro sería que lo supiese.

En fin, al margen de esto, también ha anunciado que en el momento en que se vean atacados -más incluso que deteniendo soldados uniformados de potencias extranjeras en su propio territorio, como hace semanas- atacarán a los buques estacionados frente a sus costas. Pues muy bien. No creo que lleguen a lanzar ni un misil que no sea un Scud.

Lo que es seguro es que habrá sangre. Lo ha autorizado la ONU. Y después, petróleo, porque ya verán que los pozos van a salir intactos.
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En este pintoresco gráfico de El País, destinado a jugadores de Risk, no sobresale la habitual tontería de considerar las fuerzas de Libia bajo listín de revista de armas (como el que utiliza una foto de cuando tenía 23 años y tiene 50 años), perfectamente inmaculadas e indemnes, sino también eso de "zonas prohibidas para la aviación de Sadam". Me he estado riendo un buen rato.
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Un análisis bastante racional, si es que cabe cuando se dicen años, y a continuación se añade (o siglos) entre paréntesis. Porque no es lo mismo uno que ciento.

jueves, 17 de marzo de 2011

La nube radioactiva llegará a California mañana

Una explosión "controlada". Tu sentido común no vale un higo
Hola amigos, mientras los agentes interesados en la industria nuclear, la física nuclear a nivel académico o la simple y pura propaganda siguen diciendo que la gravísima situación de la central de Fukushima no revestirá mayor problema, lo cierto es que esta acertada animación del NYT indica que la nube radioactiva llegará a California y la costa de Canadá mañana mismo.

Seguramente no pasará nada, claro. Como no iba a pasar nada en el reactor número cuatro, y ahora resulta que el Ejército de EE.UU dice que es el mayor emisor de radiaciones "intensas". O el parte de bajas oficial, donde se habla de veintipico trabajadores irradiados, dos "desaparecidos" -si que es grande la central, sí, que se llega a perder la gente- y demás bajas de diverso tipo, aunque con un elemento en común: una central nuclear descontrolada.

No voy a hacer una recopilación de las chaladuras que se han leído estos días por ahí. En El País han entrevistado a varios físicos nucleares -uno de ellos llegó a afirmar que no iba a haber ningún muerto-, cada uno de distinto pelaje y galones a mostrar, todos muy cautos a la hora de hablar de las consecuencias. Que cada uno lo busque, que bastante propaganda y altavoces han tenido a su disposición.

Ahora cambiarán y dirán "claro, no nos informaron". Tampoco a mí, pero en estas situaciones siempre hay que temer lo peor y sospechar de la información oficial, ya de por sí propaganda para el consumo de las masas y, en estas situaciones de crisis total, aún más. Por ejemplo, en este maravilloso blog -sin ironía- se atiza a la propaganda y al mismo tiempo se sigue cayendo en lo mismo: "El alcance de lo peor de Fukushima va a ser, fundamentalmente, japonés y quizá de algunas zonas periféricas". Miren el enlace con el que empezaba.

Ya, ya: llegará radiación tamizada, inexistente, "un bichito que si se cae de la mesa, se muere" y todo eso, especialmente si la comparamos con la que se van a comer los japoneses, aunque según el mismo autor "las dosis de radiación medidas fuera del perímetro de seguridad hasta el momento son en total tan cancerígenas y teratogénicas como un paquete de cigarrillos". Será eso.

Ahora bien, queda el plutonio. Al parecer, la empresa pública francesa AREVA (70.000 empleados) estaba experimentando en el reactor número tres con un combustible a base de plutonio. Quizás sea por eso por lo que cuentan con tan buena y previsora información en el país de las baguettes, la Torre Eiffel y las 58 centrales nucleares. También se juegan una buena parte del pastel nuclear que, ahora mismo, se ha caído de la mesa. Boca abajo, como siempre.

El plutonio es, dentro de lo nuclear, lo peor. De momento sale cesio y los materiales más volátiles. El plutonio, si acaba saliendo, dará bastantes más problemas. Una vida media en organismos vivos de 200 años. Quizás no llegue a California el plutonio, pero si llegará a la cadena trófica y, sin conocer muy bien las corrientes marinas del Pacífico, no hace falta ser un Magallanes para recorrer el mar en su totalidad, simplemente ser un pez.

Pero bueno, ¿para que estar alarmados? Total, para eso Japón está en el "Extremo Oriente" y no, por ejemplo, en el "Cercano Magreb". Y como no es una economía exportadora, no tengo porque temer que el chip de mi próximo ordenador vaya a venir irradiado con Cesio-137, porque para entonces las autoridades de mi país ya habrán subido los umbrales máximos permitidos de radiación. O el motor de mi Toyota.

Lo nuclear es bueno y es tu amigo. Salvemos los puestos de trabajo del sector, a pesar de tratarse de centrales amortizadas y con caducidad vencida. Este vídeo se hizo una semana antes del accidente de Fukushima. Riamonos todos, ahora que podemos.
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Un muy buen preguntas-respuestas sobre Fukushima en Le Monde.
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Entrevista de lectura casi obligatoria.
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Al parecer, Libia financió la campaña presidencial de Sarkozy en 2007. Suena un poco a pataleta sucia por el reconocimiento que ha dado Francia a los rebeldes, pero después de los casos de la Ministra de AA.EE -ya dimitida- haciendo sus vacaciones en Túnez, y otro alto cargo en Egipto, todo a gastos pagados por los sátrapas locales, es bastante plausible.
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La propaganda continúa en Libia, con periodistas amaestrados escribiendo fielmente cualquier tontería: "ayer emplearon por primera vez dos cazabombarderos Mig abandonados por el Ejército del Aire tras salir de estampida los pilotos y oficiales en los primeros días de la revuelta. Atacaron, decía el Consejo Nacional, un navío de guerra en el Mediterráneo".

miércoles, 16 de marzo de 2011

El peligro está en el reactor número cuatro

Chinook camino del reactor tres
Las peores noticias están llegando desde primera hora de la mañana. En esta imagen sacada del footage de la televisión japonesa se ve a un Chinook camino de Fukushima con la intención de dejar caer su carga sobre el núcleo del reactor tres.
Lo que parecía una vasija que iba a resistir -no como el de Chernobyl- se ha perdido completamente, porque sólo así se explica que ya esté hablando de tirar agua directamente al reactor, o incluso ácido bórico. Como en Chernobyl.

A estas alturas de la película de pesadilla que nos está tocando vivir en lo que me parece el suceso más importante de la última década ya no se puede creer nada de lo que digan las autoridades japoneses, completamente desbordadas por la situación. Se perdieron las primeras y preciosas horas intentando salvar la central y evitando utilizar agua de mar para la refrigeración del núcleo -la corrosión hace que jamás se pueda volver a utlizar, si es que había alguna posibilidad-, y ahora ya sirve de poco.

Nos dicen que los operarios tienen que descansar, y si lo hacen es porque el nivel de radioactividad es tan alto que no pueden hacer labores continuas. En Chernobyl había turnos de ¡seis minutos! y una cadena humana. También nos dicen que el Ministro de Sanidad nipón ha autorizado elevar el límite legal de radiación para así lavarse las manos por los trabajadores que se están exponiendo a radiaciones que intuyo mortales de necesidad. Fantástico. Como dice un amigo mío, es que en las democracias son más finos.

Perdonen la referencia, pero aquí ya hay que hacer como en el 11-M. Cuando salía Acebes en la tele para anunciar una nueva nueva, hacía ya varias horas que la había comunicado la SER. En este caso hay que darle toda la razón a la Agencia de Seguridad Nuclear Francesa, la única que desde el domingo -cuando se mezclaban noticias esperanzadoras con feos indicios- ha ido diciendo lo que después se ha confirmado de manera lamentable.

Lo último que han dicho a la hora en que escribo esto es que el problema principal no va a venir de los conocidos reactores dos y tres -y eso que el helicóptero ya no puede actuar debido a la alta radioactividad, algo que puede indicar que la vasija está más dañada de lo que se dice-, sino del reactor cuatro, que ya ha sufrido dos incendios.

El cuatro, que está pegadito a los anteriores y un poco separado de los cinco y seis, se parece a estos dos últimos en que en el momento del maremoto estaba desconectado de la red por labores de mantenimiento. Sin embargo, ha empezado a calentarse y, lo que es más grave, el problema viene de la piscina donde se guarda el material radioactivo agotado.

Ahí no hay protección. El calor de los incendios ha hecho evaporarse el agua y ahora no hay posibilidad de bombearla de nuevo. Ahí no hay que esperar a la vasija ni la protección: si se incendia, el material radioactivo iría directamente a la atmósfera. Lo he leído aqui, en lo que parece el sitio más serio y previsor sobre la crisis. En lo que va de mañana no han vuelto a decir nada del reactor número cuatro. Y el tiempo sigue corriendo.
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Miren que wikileaks más interesante conocemos hoy. La AIEA había advertido a Japón de los riesgos de sus reactores en caso de terremoto, hace dos años. El País, que también tiene acceso a wikileaks, no debía haber buscado un documento de este tipo, por eso lo publican en el Telegraph.
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De lo mejor que he leído sobre el peor de los escenarios posibles en Japón. Bien escrito, divulgativo y sin catastrofismos añadidos: la realidad ya es suficientemente aterradora.
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Vaya, parece que la vasija del reactor ya no es tan segura como decían.
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¿Conclusión? En España, que es un país que no sabe de sequías, Cofrentes, Trillo, Garoña y Almaraz se construyeron en nuestro secano. Fantástico el dato ese de una central con 19 reactores, supongo que cerca también habrá monedas de tres euros y un periodista analfabeto, que nunca falta en estas salsas. Y yo pidiendo una conclusión, qué ingenuidad. Sólo saben copiar y reproducir, y encima mal.
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Militares. Nube radioactiva. El viento.

martes, 19 de febrero de 2008

El PP hace una propuesta razonable

Hasta ayer, el PP estaba realizando una precampaña que se podría calificar de anti-. Lo que no eran iniciativas del contricante ampliadas (si uno promete x puestos de trabajo, el PP prometía x+1, y así con las plazas de guardería, el inglés, los kms. de AVE y todo lo que fuese computable numéricamente) eran otro tipo de iniativas de motu propio, como el bastante infeliz programa de integración. Sin embargo, ayer se abrió un horizonte de expectativa, por utilizar ese lenguaje de la Escuela de Chicago que los dirigentes del Partido Popular conocen de lectura, pero no han asimilado.

La noticia la publica hoy El País, y es una filtración interesada del programa político del PP: ellos si apuestan por la energía nuclear. De momento, España cuenta con ocho centrales nucleares de las nueve que llegó a tener. En 2002 se cerró Zorita, una central con forma de platillo volante, la huella más destacada de su diseño de los años 50. Anteriormente le había pasado algo parecido a Vandellós II, pero esta vez fue por el incendio que sufrió, el incidente nuclear más grave en Europa Occidental. Para 2009 está previsto el cierre de Garoña, al culminar sus 40 años de vida útil estipulada, pero que podría tirar muchos más. El PSOE ha dicho que ese es el futuro de las nucleares en España: a los 40 años se jubilan.

Es un grave error. La energía nuclear, una vez instalada, solo produce grandes beneficios. Sus mayores problemas son la elevada inversión inicial que requiere, en torno a los 4.000 millones de euros actuales. Eso sí, una vez running, una moderna central produce 1.000 MW y sin depender de ningún factor ambiental más que el correcto suministro de agua de refrigeración. Eso es algo de lo que no pueden presumir ni los molinos de viento (¡Gigantes! ¡Son gigantes, amigo Sancho!), ni las placas solares, ni la muy fantasiosa energía maremotriz. Es la gran trampa de las renovables, que están subvencionadas al 30%.

Una de las grandes pesadillas económicas que legó el franquismo a la joven España democrática fue el demencial programa nuclear. No es que el muy ágrafo general de El Ferrol, o más bien los tecnócratas que le asesoraban, quisiese disponer de la bomba nuclear, aunque algo de eso había. No les bastó con inundar España de astilleros inservibles, altos hornos y fábricas de artesanía que hubo que cerrar en los años ochenta, es que pretendían plantar ¡29 centrales nucleares!. Tal cual. Algunas llegaron a estar muy cerca de implantarse, como Lemoniz en la bocana de la ría de Bilbao (2.300 millones de euros constantes invertidos), y tenían una distribución geográfica pintoresca: la de Xove en Lugo, para alimentar la fábrica de Inespal (el aluminio y la electrólisis es lo que tiene) o la de Cabo Cope en Murcia.

La fortísima inversión inicial requerida llevó a las eléctricas españolas al punto de la quiebra, y los bancos que financiaban a una situación no muy lejana. Aún así, en España el 25% de la energía eléctrica que se consume tiene origen nuclear. No está mal, pero muy lejos del 80% francés. Ahora es cuando hay que meter la propaganda ecologista: lo de los residuos, lo de Chernobil y que las nucleares son feas. A lo primero, el mejor argumento es decir que, mientras los ecologistas confían en el desarrollo de tecnologías que mejoren las muy ineficientes renovables, niegan esa misma capacidad de evolución a la gestión de residuos nucleares. Así de talibán es el pensamiento ecologista, que en muchos momentos bordea el integrismo más puro, cuando no la hipocresía. Les explico: Italia, ese país que tiene que servir de referente en lo que no se hace, cerró sus tres centrales nucleares tras un referendum popular en 1987. En teoría, no tienen energía nuclear. En la práctica, importan un buen montón de megavatios de Francia, que la produce nuclearmente. Cosas de Italia. Cosas de los ecologistas.

En cuanto a Chernobil, fue un accidente en el contexto de la Guerra Fría. Hace un par de años la comisión de la ONU quitó mucho hierro al asunto, porque todo se dramatizó en ese contexto de Rambo III y el Gran Satán. Ahí está que los otros dos grupos de Chernobil siguieron funcionando 15 años más, sin ningún problema. O que Kiev, que está a 50 kms., no se vió afectado por los caprichos del viento, que tuvo a bien llevar la nube tóxica a las marismas de Pripet, en Bielorrusia, un territorio desolado y muy poco poblado. Y lo mismo con Three Mille Island o el accidente de Japón en 1999, los otros de la triada de gravísimos. Menos lobos. En cuanto a que las nucleares son feas (cambien el adjetivo por malas, perversas, satánicas) es una tontería. Es la energía eléctrica más barata de producir, sólo arroja a la atmósfera vapor de agua, no produce gasto ecológico en el trasiego de camiones o barcos llenos de carbón (bastan unas cuantas varillas de uranio, el desplazamiento de un buque grande en toda su vida) y en un país avanzado y moderno como España su instalación y mantenimiento no tienen porque causar ningún problema. Bravo a la propuesta del PP, y ánimo a que fomenten la instalación de nuevas plantas.