La ultraderecha sigue marcando el debate político de este país, a veces con temas de gran calado, y otra con auténticas estupideces alzadas a primer plano porque sencillamente...¿no hay otros temas más relevantes? ¿O es todo una estrategia consensuada para que ellos parezcan cavernarios y los otros seres de luz? ¿De qué va todo esto?
La última polémica es el veto paternal que la caverna quiere implantar en Murcia, una región enriquecida súbitamente, pero poblada en su gran mayoría por gañañes: de ahí han salido Zaplana y Trillo, padres de una escuela de entender la vida pública de gran calado. No es casual que Vox haya ganado por escaños en las últimas generales, y que inmediatamente después la ejecutiva regional haya dimitido porque "no dábamos abasto" (había mucho trabajo).
Digo veto paternal para no caer en operación de mercadotecnia política por la que la ultraderecha pretende pasar por un servicio de telefonía lo que es un veto, un veto ideológico a la programación escolar. Básicamente consiste en que los padres, si alguna actividad o contenido curricular les parece que no es de recibo (guiño, guiño a la vergüenza de la concertada), pueden vetar esa actividad para su prole.
La ultraderecha ha acotado el debate en torno a las charlas de sexualidad que, al parecer, reciben adolescentes en colegios, y donde les enseñan, en edad crítica, que la naturaleza no es binaria, y que en vez de distribuirnos cual campana de Gauss entre hombres y mujeres heterosexuales, hay un porcentaje muy significativo -pero que siempre será minoría- de personas que no se etiquetan en ese binarismo.
Ha sido un tema recurrente del pensamiento ultra en los últimos lustros. Conociendo la caverna de donde salen -algunos incluso de colegios que segregan por género- es normal que crean que lo que recibe su prole es propaganda para que, con complejas técnicas de hipnotismo, su Marcos o su Inés acaben adorando falos y vulvas, respectivamente. Como si fuese así de fácil.
Y esto por no entrar cuando sale el tema de las minorías de la minorías (creo que se corresponden con el resto de siglas de LGTB), que es entonces cuando cortocircuitan por completo. En vez de enfocar el tema por la vía de que tanto a la izquierda como a la derecha les iría mucho mejor ocupándose de las mayorías y sus problemas -una vez que esas minorías de las minorías ya tienen un grado de tutela efectiva de sus derechos reales muy amplio- se ceban en lo más grotesco del asunto.
Si tienen el estómago de echar un vistazo por encima de alguna cuenta de Twitter del facherío repugnante verán que están llenas de vídeos de locas que dan cursos de sexualidad, no necesariamente en colegios, pero para ellos es lo de menos. Lo importante es que se vea a un travelo hablando con fichas escolares, o una lesbiana de cúbito supino explicando donde están las diferentes partes que la talladora de la Venus de Willendorf intentó ubicar.
Será que es mucho mejor que un torero vaya a dar clases a colegios -visualicen por un momento cómo se viste un torero, y si difiere mucho de una drag-queen- o que la Policía vaya a centros escolares, cuando no van científicos ni panaderos. Y las horas perdidas de trabajo efectivo en la calle les computan como horas laborales efectuadas: en propaganda de lo buenos que son.
Ese debería ser el debate, en cuantas horas efectivas de enseñanza realmente útil reciben los escolares, una vez descontadas presentaciones chorras y vídeos que ponen en clase para ahorrarse la lección. Como eso afecta a una gran masa de votantes que son los profesores -750.000, hay que cagarse para creerlo- y sí que sería una revolución en el sistema, mejor levantar la polémica sobre un tema que es...una estupidez.
El veto parental no puede existir, y el Gobierno hace bien poniéndose firme en el asunto. Es ilegal, y es un retroceso propio de una edad en que desde el bando ultra se les llena la boca con lo de "libertad para elegir" (el médico, el banco, ahora dicen que también la compañía de tren), cuando hay cosas que son comunes para todos, y es el Estado central el que lo fija, no una autonomía surgida con el régimen del 78, otra autonomía artificial.
A la polémica no le ha venido nada bien que la bocazas y gagá Celaá haya dicho que los hijos no pertenecen a los padres, en otra frase desafortunada de esta millonaria vasca. Lo explicaban mucho mejor los que sí que hicieron el gran esfuerzo para la educación en España con el babyboom y la generación que vino con el desarrollismo y el piso en propiedad -o pagadero en cómodas letras- y que se puso a procrear nada más llegar a las ciudades.
Colegios colapsados, clases en barracones, autobuses escolares para llevar a alumnos a distritos más alejados y donde había plazas libres. De esa época quedan los razonamientos de esos padres que agradecian la escolaridad pública, universal y gratuita que hacía a todos los que pasaban por el sistema porque, y esta es el núcleo del asunto, no querían que fuesen como ellos.
No querían que fuesen pobres e ignorantes, y si el hijo/a les salia estudioso por el camino, mucho mejor. Ahora hemos vuelto cuarenta años atrás, donde los padres quieren que sus hijos sean como ellos, y que en esta polémica artificialmente inducida por la ultraderecha significa que quieren que sean ignorantes (solo hay papá y mamá, chicho y chica) y brutos -lo que no te gusta lo puedes vetar-, perpetuando así la herencia generacional de incultura y entrecejo poblado que siempre tendrá Murcia, por muy ricos que ahora sean.
Como el clima político está atrincherado entre los de la libertad y el resto, es fácil intuir que Madrid -la región de la arrogancia, si no tenemos algo lo compramos- se sumará a esto del veto parental, y solo por menoscabar al Gobierno, cuando el auténtico tema no son las chorraditas de una clase de una hora sobre sexualidad u otros contenidos que los ultras puedan considerar polémicos, sino sobre las horas efectivas de educación que reciben los escolares. Como es un tema mucho más serio, jamás tendrá relevancia alguna, mucho mejor la mongolada azuzada por la ultraderecha para reafirmar la autoridad del "cabeza de familia", por usar su terminología.
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Qué vergüenza ha dado desde el inicio el caso de este italiano. Por lo menos la noticia de su última fechoría indica que ha sido despedido de todos los sitios: porque lo que hace no es física, es política. Acabará de Ministro de Educación de Salvini.
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Valdecaballeros, el Lemóniz extremeño, revertirá a la Comunidad Autónoma: los planes que tienen para la instalación te sorprenderán por su imaginación y vanguardismo.
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Oposiciones que no se cubren, precisamente las que requieren mayor capacitación. ¿Casualidad? No, es el modelo de país.
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Oviedo eterna e invicta. El Oviedín de siempre.
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Pongan a una enferma mental a hacer la reseña de un disco en la era del #MeToo y saldrá esto. Será que no se ha dado cuenta del nombre del grupo. Por cierto, es un dis-ca-zo.
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Está muy bien y documentado todo el artículo, pero yo lo enmarcaría más bien en el contexto de unos tipos de interés tan bajos, y tan mal rendimiento de las inversiones, que muchos grandes capitales están inviertiendo en productos que antes despreciaban simplemente para especular con ellos.
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¡Otro caso parecido al de Enric Marco! ¡Todavía más morboso!
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"Su música me daba igual. Su estilismo... Sí. Yo quería ser como David Bowie". Por lo descrito, como el Bowie del Low. Por las fotos, no lo consiguió.
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Breaking news sobre la generación mejor formada de la Historia: hasta para volver les tienen que ayudar. Se relata el caso de una secretaria a la que han pagado 1600 euros por "el billete, la mudanza de algunos muebles, y el viaje de su perra".
Blog personal sobre cuestiones sociopolíticas. No es un blog de antipolítica. El autor tiene sus opiniones, que casi nunca coinciden con las de ningún partido ni ningún medio de comunicación.
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sábado, 18 de enero de 2020
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viernes, 30 de octubre de 2015
Una historia de la generación mejor formada
Vivimos una época de eclosión de medios de comunicación, un fenómeno inédito desde la Transición, y originado por diferentes causas: el negro horizonte laboral, la inversión de fortunas particulares y creer que se tiene un discurso diferenciado, además de las facilidades tecnológicas para llegar al gran público.
Uno de esos nuevos medios es Ctxt, fundado por rebotados de El País y de notable sesgo de izquierdas, al menos una izquierda reconocible en algunos de sus preceptos, por trasnochados que sean. Se publica todos los jueves, y lo hace exclusivamente por Internet, sin veleidades de papel. Consiste en largos análisis y columnas de opinión, y entrevistas de esas kilométricas, tan de moda últimamente. Es un medio equiparable a otros que existen desde hace mucho tiempo en Europa, y de los que solo cabe preguntarse por qué no los había en nuestro país.
En Ctxt colaboran algunas firmas conocidas, pero especialmente desconocidas. Es el caso de Francesc Miralles (@arrosabanda) y Pep Campabadal (@ppsoe2000), notables twitteros -aunque solo sea por el número total de mensajes emitidos- y vinculados a medios que, a pesar de su gran antigüedad, jamás han tenido relevancia alguna, como La página definitiva, un espacio de internet que es de entretenimiento, y después todo lo demás. El problema del humor como vehículo es que después nunca te van a tomar en serio.
¿Qué cojones quiero contar? Simplemente una historia de la generación mejor formada, esa que se ha alumbrado entre dolorosos partos de la crisis, y que día a día da lecciones de saber comportarse bien. Disculpen la larga introducción y puesta en contexto (nunca mejor dicho), y paso ya al grano de algo que creo que merece la pena ser contado, y quedarse flotando por el hiperespacio a ver si alguien lo lee alguna vez: lo crean o no, esa parece ser la finalidad de todos esos nuevos medios. Alguien habrá. Algún día.
El pasado 15 de octubre Ctxt publicó este artículo, firmado a cuatro manos por nuestros protagonistas. Es un artículo sencillo y de corte anglosajón, compuesto de ocho preguntas como ocho flechas dirigidas a Ciudadanos, el partido inflado desde el poder para ofrecer una alternativa que no sea la de Podemos al voto protesta originado por el descubrimiento de la corrupción masiva de nuestro sistema político. El partido que pretende cambiar España con un programa, aún por presentar, compuesto de "esto lo arreglo yo", soluciones dificilmente extrapolables a nuestro país ("el más antiguo de la Tierra") y redactado por gente de dudosa procedencia y peores aspiraciones.
No es el tema. Ni el partido, ni las preguntas. El tema es que el artículo -los autores están haciendo un libro al respecto, hoy en día todo el mundo hace un libro, lo del primer párrafo es extrapolable a la industria editorial- provocó una reacción en el mismo día de C´s y, así funciona la profesión y la generación mejor formada, un plagio en toda regla de eldiario.es.
Este medio está dirigido por Nacho Escolar, que seguramente conocerán por su faceta multimedia (músico, bloguero, tertuliano) y no por ser hijo de periodista, de nombre Arsenio,y también poeta en su tiempo libre, que es todo el disponible. En él anida mucho odio y rencor, consustancial a su ideología, y algunos colaboradores que viven de eso, como el profundamente desagradable Iñigo Saiz de Ugarte (@guerraeterna), o la loca peinagatos de Oviedo que tienen en Economía, una de esas que ve el mundo en blanco, o negro.
Tengo que reconocer que al plagiador @andresgil no lo tenía controlado, pero en mi descargo diré que jamás leo el medio en cuestión, salvo esas exclusivas desopilantes que publican dia sí y día también, y de las que nadie se hace eco. El plagio es evidente, descarado y salvaje, y cualquiera lo puede ver en los enlaces facilitados. No lleva mucho tiempo, poco más que el corta pega realizado con un poco de adorno.
A raíz del desagradable incidente, que dice muchísimo de la persona que lo practica y del medio que lo ampara, los directores de Ctxt y eldiario.es se enzarzaron por twitter en acusaciones y justificaciones, porque por ridículo que les parezca aún tenían el cuajo de justificar el plagio, con la manida excusa de que "han citado". Funciona como un salvoconducto para, una vez "citado", sacar el sable y sablear. O el fusil. Y fusilar, en el argot de esa profesión despeñada.
La disputa estuvo aderezada por el auténticamente retard de @guerraeterna, un dogmático de viejo cuño, de esos que sólo ven lo que les interesa, y para los que el mundo está constituido en buenos y malos. Fijense en este tweet, donde dice que no ha leído el articulo original, el plagiado, "y el autor tampoco". Si es así, ¿por qué cita? ¿se cita lo que no se lee? Pillado en su contradición, ha seguido para delante. No en vano, es seguidor del baloncesto, y ningún Terrados le va a quitar de su hobby. Él, tan aficionado a las explicaciones ocultas y las manos negras. Empezando por las suyas.
Yo no entiendo a esta gente. Bueno, si los entiendo. Igual que entiendo al gitano del Rastro, al que pide ayudas sociales teniendo una tele de última generación en casa, y un poco como creo entender este país, lleno de pillería, ladrones e hipocresía. O eso creía.
Para mi pasmo, ni Campabadal ni Miralles han dicho ni mú. Hasta una vaca, cuando ve pasar el tren, emite un sonido. Aunque no comprenda el fenómeno, que no es el caso. Ni mú. Será que, imbuidos de Gramsci (¿o era Ana Obregón?) pensarán que lo bueno es que hablen de uno, pero que hablen. Aunque sea por cita. Es como una consigna que se ha tendido sobre ellos y su entorno: no entramos.
Así se explica que uno de los dirigentes de La página definitiva, donde empezaron y siguen vinculados, aparente desconocer el tema, y responda genéricamente ("lo que está bien está bien, y lo que está mal está mal", se diría en el pueblo) a la cuestión. ¿A qué se debe esta postura de avestruz, que como todos ustedes saben esconde la cabeza mientras deja el culo completamente expuesto y ofrecido?
Porque ha sido así: te plagian de manera escandalosa, y no comentas nada. Ni siquiera un "me da igual", sino una postura rajoyana de hacer como que no existe el asunto. Pertenecen a la generación mejor formada, pero parece que eso no es suficiente. Ni leer, ni estar al tanto de lo que pasa, ni seguir las grandes líneas de la realidad. No: el ultraje de un plagio no merece mayor comentario, pero después darán lecciones por ahí de lo que está bien y lo que está mal, de los buenos y de los malos, del marco alemán y de la peseta española, cuando en la hora de tomar partido en una causa que nunca ofrece duda se han quedado callados. Y eran parte directamente implicada. Muy significativo.
***
Muy divertida columna sobre por qué no se debe vender el Nobel de Economía como un Nobel científico.
***
Grandes cagadas urbanísticas de Vitoria. Es curioso que en una de las ciudades de España que mejor aprueban en este aspecto también tenga varios cadáveres excelsos.
***
Scarfolk Council. Esto va de lo mismo, pero en serio. O no.
***
La Autovía del Olivar. Impresionantes los dos últimos párrafos. Por lo que tienen de propaganda añadida.
***
¿No les parece que todas estas estaciones de tren remodeladas en Gran Bretaña son espantosamente iguales entre sí?
***
Una noticia que resume muy bien varios temas muy españoles: Galicia y su espeficidad, el negocio de la seguridad privada, y el mercado laboral.
***
Otro motivo para amar Escocia.
***
¿Se acuerdan de Palomares? Tuvo una entrada en este modesto espacio. Ahora quieren solucionar lo de hace 50 años, pero lo que llama la noticia es que aparece una nueva unidad de medida, con visos de ser tan aplicable como la conocida "como x campos de fútbol": la piscina olímpica (última línea del penúltimo párrafo)
***
Maravillosa historia con Bill Viola y Bielorrusia.
Uno de esos nuevos medios es Ctxt, fundado por rebotados de El País y de notable sesgo de izquierdas, al menos una izquierda reconocible en algunos de sus preceptos, por trasnochados que sean. Se publica todos los jueves, y lo hace exclusivamente por Internet, sin veleidades de papel. Consiste en largos análisis y columnas de opinión, y entrevistas de esas kilométricas, tan de moda últimamente. Es un medio equiparable a otros que existen desde hace mucho tiempo en Europa, y de los que solo cabe preguntarse por qué no los había en nuestro país.
En Ctxt colaboran algunas firmas conocidas, pero especialmente desconocidas. Es el caso de Francesc Miralles (@arrosabanda) y Pep Campabadal (@ppsoe2000), notables twitteros -aunque solo sea por el número total de mensajes emitidos- y vinculados a medios que, a pesar de su gran antigüedad, jamás han tenido relevancia alguna, como La página definitiva, un espacio de internet que es de entretenimiento, y después todo lo demás. El problema del humor como vehículo es que después nunca te van a tomar en serio.
¿Qué cojones quiero contar? Simplemente una historia de la generación mejor formada, esa que se ha alumbrado entre dolorosos partos de la crisis, y que día a día da lecciones de saber comportarse bien. Disculpen la larga introducción y puesta en contexto (nunca mejor dicho), y paso ya al grano de algo que creo que merece la pena ser contado, y quedarse flotando por el hiperespacio a ver si alguien lo lee alguna vez: lo crean o no, esa parece ser la finalidad de todos esos nuevos medios. Alguien habrá. Algún día.
El pasado 15 de octubre Ctxt publicó este artículo, firmado a cuatro manos por nuestros protagonistas. Es un artículo sencillo y de corte anglosajón, compuesto de ocho preguntas como ocho flechas dirigidas a Ciudadanos, el partido inflado desde el poder para ofrecer una alternativa que no sea la de Podemos al voto protesta originado por el descubrimiento de la corrupción masiva de nuestro sistema político. El partido que pretende cambiar España con un programa, aún por presentar, compuesto de "esto lo arreglo yo", soluciones dificilmente extrapolables a nuestro país ("el más antiguo de la Tierra") y redactado por gente de dudosa procedencia y peores aspiraciones.
No es el tema. Ni el partido, ni las preguntas. El tema es que el artículo -los autores están haciendo un libro al respecto, hoy en día todo el mundo hace un libro, lo del primer párrafo es extrapolable a la industria editorial- provocó una reacción en el mismo día de C´s y, así funciona la profesión y la generación mejor formada, un plagio en toda regla de eldiario.es.
Este medio está dirigido por Nacho Escolar, que seguramente conocerán por su faceta multimedia (músico, bloguero, tertuliano) y no por ser hijo de periodista, de nombre Arsenio,y también poeta en su tiempo libre, que es todo el disponible. En él anida mucho odio y rencor, consustancial a su ideología, y algunos colaboradores que viven de eso, como el profundamente desagradable Iñigo Saiz de Ugarte (@guerraeterna), o la loca peinagatos de Oviedo que tienen en Economía, una de esas que ve el mundo en blanco, o negro.
Tengo que reconocer que al plagiador @andresgil no lo tenía controlado, pero en mi descargo diré que jamás leo el medio en cuestión, salvo esas exclusivas desopilantes que publican dia sí y día también, y de las que nadie se hace eco. El plagio es evidente, descarado y salvaje, y cualquiera lo puede ver en los enlaces facilitados. No lleva mucho tiempo, poco más que el corta pega realizado con un poco de adorno.
A raíz del desagradable incidente, que dice muchísimo de la persona que lo practica y del medio que lo ampara, los directores de Ctxt y eldiario.es se enzarzaron por twitter en acusaciones y justificaciones, porque por ridículo que les parezca aún tenían el cuajo de justificar el plagio, con la manida excusa de que "han citado". Funciona como un salvoconducto para, una vez "citado", sacar el sable y sablear. O el fusil. Y fusilar, en el argot de esa profesión despeñada.
La disputa estuvo aderezada por el auténticamente retard de @guerraeterna, un dogmático de viejo cuño, de esos que sólo ven lo que les interesa, y para los que el mundo está constituido en buenos y malos. Fijense en este tweet, donde dice que no ha leído el articulo original, el plagiado, "y el autor tampoco". Si es así, ¿por qué cita? ¿se cita lo que no se lee? Pillado en su contradición, ha seguido para delante. No en vano, es seguidor del baloncesto, y ningún Terrados le va a quitar de su hobby. Él, tan aficionado a las explicaciones ocultas y las manos negras. Empezando por las suyas.
Yo no entiendo a esta gente. Bueno, si los entiendo. Igual que entiendo al gitano del Rastro, al que pide ayudas sociales teniendo una tele de última generación en casa, y un poco como creo entender este país, lleno de pillería, ladrones e hipocresía. O eso creía.
Para mi pasmo, ni Campabadal ni Miralles han dicho ni mú. Hasta una vaca, cuando ve pasar el tren, emite un sonido. Aunque no comprenda el fenómeno, que no es el caso. Ni mú. Será que, imbuidos de Gramsci (¿o era Ana Obregón?) pensarán que lo bueno es que hablen de uno, pero que hablen. Aunque sea por cita. Es como una consigna que se ha tendido sobre ellos y su entorno: no entramos.
Así se explica que uno de los dirigentes de La página definitiva, donde empezaron y siguen vinculados, aparente desconocer el tema, y responda genéricamente ("lo que está bien está bien, y lo que está mal está mal", se diría en el pueblo) a la cuestión. ¿A qué se debe esta postura de avestruz, que como todos ustedes saben esconde la cabeza mientras deja el culo completamente expuesto y ofrecido?
Porque ha sido así: te plagian de manera escandalosa, y no comentas nada. Ni siquiera un "me da igual", sino una postura rajoyana de hacer como que no existe el asunto. Pertenecen a la generación mejor formada, pero parece que eso no es suficiente. Ni leer, ni estar al tanto de lo que pasa, ni seguir las grandes líneas de la realidad. No: el ultraje de un plagio no merece mayor comentario, pero después darán lecciones por ahí de lo que está bien y lo que está mal, de los buenos y de los malos, del marco alemán y de la peseta española, cuando en la hora de tomar partido en una causa que nunca ofrece duda se han quedado callados. Y eran parte directamente implicada. Muy significativo.
***
Muy divertida columna sobre por qué no se debe vender el Nobel de Economía como un Nobel científico.
***
Grandes cagadas urbanísticas de Vitoria. Es curioso que en una de las ciudades de España que mejor aprueban en este aspecto también tenga varios cadáveres excelsos.
***
Scarfolk Council. Esto va de lo mismo, pero en serio. O no.
***
La Autovía del Olivar. Impresionantes los dos últimos párrafos. Por lo que tienen de propaganda añadida.
***
¿No les parece que todas estas estaciones de tren remodeladas en Gran Bretaña son espantosamente iguales entre sí?
***
Una noticia que resume muy bien varios temas muy españoles: Galicia y su espeficidad, el negocio de la seguridad privada, y el mercado laboral.
***
Otro motivo para amar Escocia.
***
¿Se acuerdan de Palomares? Tuvo una entrada en este modesto espacio. Ahora quieren solucionar lo de hace 50 años, pero lo que llama la noticia es que aparece una nueva unidad de medida, con visos de ser tan aplicable como la conocida "como x campos de fútbol": la piscina olímpica (última línea del penúltimo párrafo)
***
Maravillosa historia con Bill Viola y Bielorrusia.
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martes, 22 de octubre de 2013
Yo si me avergüenzo
Tengo una marcada querencia por los libros de política española, de difícil origen y explicación. Una de las razones es que siempre acaban saldados y, por tanto, a su justo precio; otro que son muy zafios, casi tanto como sus protagonistas; y la última, por no extenderme mucho, porque son un insustituible bálsamo contra cualquier veleidad de transcendencia.
Por una apuesta perdida y por obligación me he visto obligado a leer No os avergonceís, un panfleto de reciente aparición cuya autoría corresponde a Beatriz Talegón, esa genuina representante de "la generación mejor formada de la Historia" que se hizo famosa hace un nueve meses por su discurso youtubizado en un congreso sin la más mínima transcendencia: ni por los ponentes, ni por el enclave, ni por la temática.
Era en Cascais, eran los jóvenes socialistas de no se donde, y era un brindis al sol, donde la simpática Talegón aprovechó su tribuna para criticar el hotel donde se hospedaban. No era una crítica de TripAdvisor, era una crítica del tipo de esas niñas preadolescentes que también suben al estrado durante algún mitín del Partido Comunista Cubano y lanzan una encendidas soflamas que sonrojan a cualquiera.
Como vivimos tiempos de zozobra y de mucha estupidez, Talegón saltó al estrellato. No es que lo evitase, es que se subió a la ola y desde entonces surfea encima, con desigual suerte. Su fenómeno es paralelo al del descrédito de la política, la piojosa movilización del quincemismo y el Principio de Peter.
Ahora la editorial Destino, especializada en ese género de subproductos a través de su colección Imago Mundi (et errumabo ego te, añadiría yo) da tribuna literaria a Talegón, que desaprovecha la oportunidad: subtitulado La joven socialista que apuesta por regenerar la política, sus 172 páginas son un ejercicio de necedad que no cuida nada, ni siquiera las formas.
El panfleto está dividido en dos partes muy diferenciadas, asimétricas y sin ninguna amalgama entre ellas: la primera es un largo excurso sobre los años de democracia y la segunda es un manifiesto político, que supuestamente refleja el pensamiento y las aspiraciones de Talegón. Yo creo que esto último lo logra con creces, para demérito de la autora.
Talegón dice que en la escuela le enseñaban cosas como "las tablas de valencias, las eras geológicas", pero no "inteligencia emocional, del lenguaje no verbal. De la importancia de aprender a ser feliz (...) nos pusieron una línea de salida y empezaron a calificarnos con números: del más listo al más tonto. Así, con descaro", se supone que el mismo descaro que ella tiene para presentar este libro, y la editorial para pedir 12´90 euros a cambio. Más adelante (pág 66) añade que en la escuela se tiene que "desarrollar aptitudes como la empatía, la habilidad para resolver conflictos, técnicas de relajación..."
Después de todo este llamamiento a la meritocracia y a la cultura del aprendizaje y el esfuerzo, el libro avanza a ritmo de canciones, de las que autora no duda en dedicar páginas enteras a reproducir letras, y encabezar cada capítulo con estribillos de gente como Nacho Vegas y menciones a Sidonie o M-Clan. Este es el nivel, señores. El futuro era esto: la generación mejor formada de la Historia.
En muchos pasajes del panfleto queda muy claro que a Talegón le han escrito el libro. Nacida en 1983, afirma sobre el Quinto Centenario del Descubrimiento de América, celebrado en 1992: "La pregunta que muchos nos hacíamos ya entonces era cómo se podía hablar de "descubrir" si, cuando Colón había llegado allí, ya había gente. Lo que nació como un planteamiento infantil ahora se convierte en crítica. Quizá sea más acertado decir que en aquel momento una parte del mundo conoció a la otra, un encuentro de culturas, dicho suavemente". Precisamente el lema de 1992, repetido hasta la saciedad, fue "el encuentro de culturas", mucho más que descubrimiento.
No merece la pena detenerse en los muchos ejemplos que hay de esto, y de la propia incapacidad de Talegón (con el 11-S, que tenía 18 años, afirma que "no entendíamos nada, pero no nos sorprendió llorar junto a nuestro padres al ver a la gente saltar desde las ventanas al vacío") y de su escribano para no cometer errores (pág 95, se afirma que "explotó el tanque del buque Prestige", donde seguramente tanque es un vehículo militar de tracción con oruga; en la pág 98, que Rafael Simancas ganó las elecciones regionales madrileñas de 2003), hasta el punto de (pág 101) afirmar que "el 11 de marzo había huelga de estudiantes en las Universidades de Madrid. Por eso algunos nos quedamos a estudiar en casa". Ya. Con esos resultados.
Si algo le interesa a una trepilla de tres al cuarto como Talegón es medrar. Por eso apenas cita su vinculación al PSOE en todo el libro. Parece que ella es un electrón libre y que el partido pasa por ahí, se cruza y ella sigue revoloteando y libando de por aquí y por allá. Hasta que llega el momento programático, y también un poco morganático.
Su primer punto es la reforma del sistema electoral, basado en que todos los votos sean iguales. No habla de distrito único, porque probablemente no sabe lo que es ni lo que significa, pero ahí lo deja. Por supuesto, está a favor del chaconiano "primarias y listas abiertas" -especialmente de lo primero, que encarnan muy bien- y la propaganda anguitiana de "cumplir el programa", limitar mandatos, excluir a sentenciados o imputados por corrupción, Tasa Tobin, "creacción de una banca ética de carácter público", renta básica para la ciudadanía y más tonterías quincemistas o directamente perroflautas ("el Estado ha de asegurar fuentes de información pública veraces e imparciales", quizás recreando la cadena de medios del Movimiento).
El libro deja una profunda desazón, ya apuntada desde el título. A mí me da vergüenza que alguien así pueda tener voz -y libro- en el debate político. Que alguien con 30 años no sea capaz de hilvanar algo más coherente o denso. Que esa misma persona se incluya dentro de la famosa generación mejor formada de este país. Para esto. Y vendrán peores que Talegón, seguro.
Por una apuesta perdida y por obligación me he visto obligado a leer No os avergonceís, un panfleto de reciente aparición cuya autoría corresponde a Beatriz Talegón, esa genuina representante de "la generación mejor formada de la Historia" que se hizo famosa hace un nueve meses por su discurso youtubizado en un congreso sin la más mínima transcendencia: ni por los ponentes, ni por el enclave, ni por la temática.
Era en Cascais, eran los jóvenes socialistas de no se donde, y era un brindis al sol, donde la simpática Talegón aprovechó su tribuna para criticar el hotel donde se hospedaban. No era una crítica de TripAdvisor, era una crítica del tipo de esas niñas preadolescentes que también suben al estrado durante algún mitín del Partido Comunista Cubano y lanzan una encendidas soflamas que sonrojan a cualquiera.
Como vivimos tiempos de zozobra y de mucha estupidez, Talegón saltó al estrellato. No es que lo evitase, es que se subió a la ola y desde entonces surfea encima, con desigual suerte. Su fenómeno es paralelo al del descrédito de la política, la piojosa movilización del quincemismo y el Principio de Peter.
Ahora la editorial Destino, especializada en ese género de subproductos a través de su colección Imago Mundi (et errumabo ego te, añadiría yo) da tribuna literaria a Talegón, que desaprovecha la oportunidad: subtitulado La joven socialista que apuesta por regenerar la política, sus 172 páginas son un ejercicio de necedad que no cuida nada, ni siquiera las formas.
El panfleto está dividido en dos partes muy diferenciadas, asimétricas y sin ninguna amalgama entre ellas: la primera es un largo excurso sobre los años de democracia y la segunda es un manifiesto político, que supuestamente refleja el pensamiento y las aspiraciones de Talegón. Yo creo que esto último lo logra con creces, para demérito de la autora.
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| Los cinco primeros son libros, el último es otro tipo de papel |
Talegón dice que en la escuela le enseñaban cosas como "las tablas de valencias, las eras geológicas", pero no "inteligencia emocional, del lenguaje no verbal. De la importancia de aprender a ser feliz (...) nos pusieron una línea de salida y empezaron a calificarnos con números: del más listo al más tonto. Así, con descaro", se supone que el mismo descaro que ella tiene para presentar este libro, y la editorial para pedir 12´90 euros a cambio. Más adelante (pág 66) añade que en la escuela se tiene que "desarrollar aptitudes como la empatía, la habilidad para resolver conflictos, técnicas de relajación..."
Después de todo este llamamiento a la meritocracia y a la cultura del aprendizaje y el esfuerzo, el libro avanza a ritmo de canciones, de las que autora no duda en dedicar páginas enteras a reproducir letras, y encabezar cada capítulo con estribillos de gente como Nacho Vegas y menciones a Sidonie o M-Clan. Este es el nivel, señores. El futuro era esto: la generación mejor formada de la Historia.
Sonaba en la radio una canción desenfadada, Bailando, de Alaska y los Pegamoides. Símbolo de que, tras el susto del "¡se sienten, coño!", la sociedad española movía la pierna, movía el pie, movía la tibia y el peroné; tenía el cuerpo muy mal, pero una gran vida socialEl libro, aunque comparto generación con Talegón, no está dirigido a mí. Está dirigido a eso informe llamado "masa" y que el político identifica como "votante", con una mezcla horrorosa de datos romos y vacíos, además de hitos muy comunes, con una extraña retahíla cuando elenca los escándalos de De la Rosa (pág 52): "Grand Tibidabo, la Operación Wardbase, el caso Icsa-Impasa, el caso Telecinco", que ni un avezado lector de Jesús Cacho sería capaz de descifrar, no les digo ya la propia Talegón.
En muchos pasajes del panfleto queda muy claro que a Talegón le han escrito el libro. Nacida en 1983, afirma sobre el Quinto Centenario del Descubrimiento de América, celebrado en 1992: "La pregunta que muchos nos hacíamos ya entonces era cómo se podía hablar de "descubrir" si, cuando Colón había llegado allí, ya había gente. Lo que nació como un planteamiento infantil ahora se convierte en crítica. Quizá sea más acertado decir que en aquel momento una parte del mundo conoció a la otra, un encuentro de culturas, dicho suavemente". Precisamente el lema de 1992, repetido hasta la saciedad, fue "el encuentro de culturas", mucho más que descubrimiento.
No merece la pena detenerse en los muchos ejemplos que hay de esto, y de la propia incapacidad de Talegón (con el 11-S, que tenía 18 años, afirma que "no entendíamos nada, pero no nos sorprendió llorar junto a nuestro padres al ver a la gente saltar desde las ventanas al vacío") y de su escribano para no cometer errores (pág 95, se afirma que "explotó el tanque del buque Prestige", donde seguramente tanque es un vehículo militar de tracción con oruga; en la pág 98, que Rafael Simancas ganó las elecciones regionales madrileñas de 2003), hasta el punto de (pág 101) afirmar que "el 11 de marzo había huelga de estudiantes en las Universidades de Madrid. Por eso algunos nos quedamos a estudiar en casa". Ya. Con esos resultados.
Dependerá de todos nosotros que sigan llenándose las páginas de este libroes el colofón a esa primera parte, y todo un arrebato de originalidad por parte del negro que lo ha escrito. Quizás el próximo panfleto se haga con crowfunding, o con wiki, o con unas primarias entre los candidatos a negro. De eso va la segunda parte.
Si algo le interesa a una trepilla de tres al cuarto como Talegón es medrar. Por eso apenas cita su vinculación al PSOE en todo el libro. Parece que ella es un electrón libre y que el partido pasa por ahí, se cruza y ella sigue revoloteando y libando de por aquí y por allá. Hasta que llega el momento programático, y también un poco morganático.
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| Efectivamente: Cuba es una isla |
El libro deja una profunda desazón, ya apuntada desde el título. A mí me da vergüenza que alguien así pueda tener voz -y libro- en el debate político. Que alguien con 30 años no sea capaz de hilvanar algo más coherente o denso. Que esa misma persona se incluya dentro de la famosa generación mejor formada de este país. Para esto. Y vendrán peores que Talegón, seguro.
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