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martes, 4 de mayo de 2021

La mayoría ha hablado

 

Los familiarizados con este espacio para minorías ya conocerán mi teoría de que si el PP presenta un estropajo a los elecciones de la comunidad o el ayuntamiento de Madrid, ganaría igualmente. La gente por aquí es conservadora, bien por herencia familiar -la gran expansión vino con el anterior régimen, donde muchos prosperaron-, bien por desconfianza de las alternativas, si las hubiere. No sirve de nada llamar a una "movilización histórica", porque los votantes de derecha también se movilizan, y los de centro cambian su voto si ven su estabilidad amenazada. 

El PP ha ganado en Madrid en un contexto de una guerra internacional donde no pintabamos nada (2003), y donde recibimos la peor de las consecuencias. El PP ha ganado en Madrid, o conseguido mayoría para gobernar, en medio de una corrupción espesa y nítida al mismo tiempo, y en sucesivos ciclos electorales (2011, 2015, 2019). El PP ha ganado en Madrid, en definitiva, con decenas de miles de muertos atribuibles a su gestión, e incluso ha doblado sus resultados (2021). 

Eso es hoy. No necesita ni presentar programa -basta un lema, "libertad", y un folio en blanco enviado a las casas de todos los electores-, porque no hace falta. La teoría del estropajo, plasmada de manera contundente. No tendría por qué hacerlo de manera diferente. Díaz Ayuso es la continuación natural de la chabacanería y el populacherismo implantados por Esperanza Aguirre y continuados por la ladrona de cremas y de títulos. Ellas ganaron, Díaz Ayuso también. A su electorado no le importa su baja formación, ni sus evidentes lagunas cognitivas, de todo tipo y amplio espectro. Gana, y arrasa. 

Ha reintegrado todo el voto perdido en Ciudagramos -un partido burbuja, como también se dijo por aquí-, y ni uno solo de esos votos cedidos durante algunos ciclos electorales ha ido a parar al PSOE, reflejo evidente de que era un partido nodriza -o marca blanca- y que ha servido para su función. Además, a la espera de lo que digan importante pholithologos con másters en la universidad Vanderbildt, ha tomado votos de la izquierda moderada, ante el frentismo caduco y estúpido con el que se ha presentado la oposición en esta campaña. 

¿Votar al PSOE de un líder inane -que ya tenía puesto en el Defensor del Pueblo, y al que el adelanto electoral pilló de sorpresa- que iba a ser un rehén de Pablemos en caso de una fantasiosa victoria de la izquierda? ¿Uno que hace gala de ser gris, como la propaganda electoral y la foto sacada de un casting de película de Fesser? Y más cuando la campaña se ha centrado en que la candidata del PP iba a ser rehén de Vox: pues la mejor forma de que no lo sea, es dándole una mayoría holgada, o mayoría suficiente, en lenguaje pepero. 

A la espera de los resultados definitivos, el PP se va a quedar a cuatro o cinco escaños de la mayoría absoluta. No necesita ni siquiera que Vox entre en el Gobierno, por mucho que ladrase el dueño de Villa Tinaja durante su aventura de mes y medio. Basta con que Vox se abstenga en la investidura, y habrá un Gobierno monocolor, y los negocios y las comisiones seguirán siendo la moneda de cambio común en Madrid. 

La izquierda presentó estas elecciones como un plebiscito de muchas cosas que no eran Madrid. Que si la única gran ciudad europea que no es progresista, que si la ultraderecha en las instituciones -y lo dicen los que callaron con el 1-O catalán y la persecución político-judicial posterior-, que si que "hable la mayoría". Y vaya si ha hablado. Madrid, y especialmente la región, es de derechas. Punto. Ya se sabía, y hoy ha quedado demostrado de una manera muy evidente. 

Es difícil, sin embargo, que se vaya a entender la lección. En dos años habrá de nuevo elecciones, esta vez diluidas con el resto de las CC.AA que no tienen sistema de voto particular, y también las municipales. No habrá tanto de ese "Madrid, Madrid, Madrid" que tanto molesta fuera de aquí, y con razón. Ojalá para entonces no se presenten de nuevo los contendientes con el cansino ahora o nunca que ha impregnado todas estas elecciones, pero es mucho esperar en el bando perdedor. Por eso es importante dejar reflejado algunas cosas relevantes para explicar lo sucedido hoy. Dos años no son nada, pero la memoria falla incluso en plazos tan cortos. 

En el momento de escribir esto, el PSOE apenas saca un diputado por encima de Más Madrid, y ambos se quedan a más del doble del PP. Los de Errejón, que ha llevado un papel muy discreto en esta campaña, apenas suben 4 diputados. Se podría decir que se consolidan -los cuatro años al frente de la alcaldía, aunque con otras siglas, fueron muy positivos-, pero eso no basta. No basta con esa campaña estúpida de "Mola Mazo Madrid", y el culto a la figura de una pinturera que parece llamada a empresas menores. 

Al menos sacan más del doble de diputados que el Partido Comunista y su marca electoral Pablemos, que apenas pasa de siete diputados a diez, un aumento pírrico, habida cuenta de que han presentado a su mayor activo (ojo, a lo mejor no lo es) con un discurso mesiánico y un scendo in piazza ridículo. Madrid podrá ser de derechas -algo que jamás podrán entender-, pero no es tan tonto como para creerse el discurso caduco, gañán e infantil de uno que se presentaba como decisivo, y que obtiene 10 de los 136 diputados en liza. 

Quizás sea ahora el momento de pensar por qué los partidos no han sacado en campaña la gestión de las residencias durante la epidemia de Covid-19. Como en tantos otros procesos electorales de este Régimen del 78 se ha pactado dejar a un lado ciertos temas de la agenda pública, a saber en función de qué cálculos electorales. Hace poco más de un año que morían miles de ancianos en Madrid bajo un auténtico plan Wansee que empezaba por no darles atención hospitalaria -en algunos casos, ni médica ni paliativa-, y el tema ni ha salido en campaña. Un-maldito-año,y ya se ha olvidado, vía amortización.

Era mucho mejor plantear la campaña en términos de democracia o fascismo (sic), apelar a unos supuestos obreros en chándal que no son más que clases pasivas y extractivas no muy diferentes de los que odian por clase, y arrastrar detrás suyo por puro seguidismo a un PSOE incapaz de proponer ideas o siguiera algo de izquierdas ("no tocaremos la fiscalidad", fue uno de los mantras de Gabilondo), esperando un colapso de las derechas, ante tan abrumadoras ideas. Colapso ha habido, pero era el esperado. 

Ciudadanos vive los estertores de su existencia, un poco más duradera e intensa que la de UPyD. Siguen manteniendo, a nivel de España, un poder regional y municipal que desaparecerá en 2023, porque lo suyo no lo remonta ya nadie. Como dijo acertadamente Pablo Iglesias en el único debate electoral a seis, el candidato voluntarioso del partido del Ibex-35 no había renunciado a su acta de diputado nacional  porque "las encuestas dice que no sacará acta de diputado regional". 

Tampoco era una predición como para ganar un premio. Como tampoco lo será decir que Pablo Iglesias, Premio Nacional de Licenciatura, durará mucho como diputado raso en la Asamblea de Entrevías (Vallecas). Su ego no va a poder con la irrelevancia que le ha concedido el electorado, de manera abrumadora. Eso lo saben aquí, y en Lima, y quizás también lo sepa Irene en Galapagar. Ya en campaña un medio de derechas dijo que estaba planificando su salto a la televisión nacional de la mano de Roures, que es el escenario que le pega. Desde luego, mucho más que el trabajo de líder del quinto partido más votado en un parlamento autonómico. Él, que venía a asaltar los cielos, o a salvar a los madrileños de la ultraderecha. 

Queda ver que este gran Narciso se arrogue también del hecho de que Vox no vaya a entrar en el Gobierno, algo en plan "la gran movilización ha sido en gran parte por mi culpa [muchos han votado para joderte, tan cual] y, en parte, Ayuso nos debe la victoria". Peores cosas se han visto, y peores nos quedan por ver en los dos años y medio que quedan de Gobierno de coalición a nivel nacional. De hecho, lo peor está por venir. 

Cuando en enero de 2020 se formó el primer Gobierno de coalición en cuarenta años del Régimen del 78 fue con un pacto con fórceps donde algunos advertimos que, si no salía bien -si no se agotaba la legislatura, si no hacían auténticas políticas de izquierda, si se perdía el tiempo y las energías en estupideces posmodernas-, en las siguientes elecciones podría empezar un largo ciclo de hegemonía de la derecha. Muchos van a extrapolar a nivel nacional el extraordinario resultado del PP en Madrid, cuando no siempre tiene traducción directa. 

El PP, por ejemplo, es un partido irrelevante en Cataluña, Navarra y País Vasco, y parece que el cambio de tendencia logrado en Valencia tiene visos de permanencia. Y sin eso, no se pueden ganar unas elecciones generales, salvo que la izquierda en el poder las pierda por dedicar el tiempo a políticas de género, transgénero, pobreza energética, Agenda 2030 .y tantas y tantas estupideces que han jalonado, además del Covid-19, su primer año y medio en el Gobierno. Quedan dos años y medio para invertir esa tendencia, porque si no, lo de Madrid llegará a toda España, incluso la más irredenta. 

Que las políticas de izquierda no sean dar dinero a fondo perdido, y presumir de ello (Renta mínima, ERTE). Que se pueden hacer otras cosas. Que la mayoría nunca van a ser esas minorías para las que hacen las políticas más visibles, y que no representan nunca más que a ellos mismos. Que la mayoría ha hablado en Madrid, y lo ha hecho de manera contundente. Que en dos años no se puede volver a ir con el mismo discurso. Que hay temas que se quitan de la opinión pública y se sustituyen por esa perniciosa política de sentimientos que nada aporta. No es tan difícil darse cuenta. La mayoría lo ha hecho.

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Un año con las bibliotecas cerradas, siempre con la excusa del Covid-19. No podía ser en otros sitio que en #MafiAsturias. 

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Diez años de cárcel para el antiguo presidente de Asaja Valladolid, que se pulió dos millones de euros para la formación de jóvenes agricultores en vicios varios. Siempre hay que seguir el rastro del dinero para la formación, en gran parte de origen europeo, para descubrir casos como estos. Y para explicar por qué en España siguen pasando cosas de generación a generación. 

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Un día habría que estudiar cómo El Escorial, junto con Aranjuez el único pueblo de Madrid que no es espantosamente horrible, se ha convertido en una gran ciudad, perdiendo todo su carácter. Probablemente ya será demasiado tarde. Relacionado con esto, este buen artículo donde se mezclan política, urbanismo y demografía, como si pudiesen presentarse de otra manera que no fuese esta.

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Interesante actualización sobre las locas de Astorga que asesinaron a Isabel Carrasco. 

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Un Guardia Civil condenado por traficar con tres toneladas de hachís pide reincorporarse a la Benemérita porque antes y después de su detención, su conducta había sido "irreprochable". Merece la pena entrar en el enlace, donde explican que la sentencia de este caso de tráfico de drogas se retrasó nada menos que 15 años, quien sabe para favorecer a quien, o a quienes. 

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Murcia, qué bonita y hermosa eres, hará que en su Universidad pública sea aún mejor premiando a los que tengan "méritos docentes" -años chupados como profesor asociado por sueldo inferior a un camarero- sobre los que tengan "méritos de investigación", que la cosa se estaba poniendo chunga con tanto índice internacional donde no vale haber publicado en "Annals of Totana" o "Journal of Alcantarilla Review". Vamos a más.

jueves, 10 de diciembre de 2020

La izquierda agita la Cañada Real

¿Dónde estará el conmutador de la luces de la piscina?

La noche pasada morían varias personas en una nave industrial abandonada en el barrio del Gorg (Badalona), demostrando por una parte que en Barcelona y su área todavía hay terreno para mucha más gentrificación -y ojalá venga pronto y sea extensa- y, por otra parte, los males que atenazan a este país, en su extensión. 

Al parecer, el incendio se produjo porque se cayó una vela en uno de los colchones donde dormían los numeroso ocupantes ilegales de la nave, porque ningún ser humano es ilegal, pero es ilegal que estén donde están. Noten en la lastimera crónica de La Vanguardia enlazada -un periódico en barrena, con analfabetos funcionales como Pedro Vallín ejerciendo de vates- cómo se destaca que "Los inquilinos de la nave no constituían ningún problema de inseguridad en el barrio", cuando ni siquiera eran inquilinos, pero hay que poner la propaganda buenrollista siempre.

Se da la circunstancia de que en Badalona gobierna el PP con el conocido lepenista García Albiol, el único político preVox que agitó la siempre peligrosa bandera de los peligros de la inmigración. Vilipendiado por todos -y con razón-, ha vuelto a la Alcaldía después de que una coalición lo impidiese al poner al frente a un alcalde de la tercera fuerza más votada que resultó ser un borracho crónico. Y fijénse la fecha de cúando lo pillaron.  

No se, parece que en Badalona pasa algo que va más allá de llamar "inquilinos" a okupas, esa clase de problemas que las fuerzas políticas del turnismo y sus muletas (llámense Ciudagramos o Podeis) siempre evitan porque es mejor hablar de los transexuales -una minoría dentro de una minoría-, la ablación, las políticas de género, los libros de texto gratuitos, o la eutanasia. Es por eso mismo que los votantes de Badalona, oh pesar de los pesares, han vuelto a depositar su voto en Albiol. Porque a lo mejor la convivencia no es tan apacible como la pintan. Nunca lo es. 

De manera similar en Madrid ha vuelto a la actualidad la Cañada Real. De manera resumida se puede decir que es el mayor asentamiento chabolista de Europa occidental, una vergüenza y aberración dejado medrar por las diferentes administraciones, hasta el punto de que alcanza más de 20 km. de longitud, en un terreno que debería ser público, pero que está okupado de facto desde hace mucho tiempo, demasiado. Como esa extensión abarca diferentes Ayuntamientos -Madrid capital uno de ellos-, y como a nadie le interesa resolver la situación, ahí sigue, para vergüenza de una ciudad y un país que en los años ochenta invirtió ingentes recursos en acabar con el chabolismo, y casi lo consiguió. 

Todos se pasan pasan la pelota. Nadie tiene la culpa de la Cañada Real, una no go zone que haría las delicias de esos que van a los barrios del sur de Chicago o de Minneapolis para enseñar la segregacion racial y económica, cuando la tienen aquí al lado. Ahora la Cañada Real y su vergüenza continua son noticia porque están sin luz eléctrica desde hace dos meses y medio. 

Hartos de los continuos pinchazos y colapsos de la red por los cultivos industriales de marihuana, la compañía eléctrica ha cortado el suministro a toda la zona. Un suministro que no era tal porque, al ser viviendas ilegales, no pueden tener fluido eléctrico regular. Es algo que se tenía que haber hecho mucho antes, pero aquí topamos de nuevo con la connivencia de las autoridades. 

Los okupas de la Cañada Real se han ido hoy mismo enfrente de la sede de la Concejalía de Vivienda de Madrid a pedir "sus derechos" -ninguno, de hecho- y, aquí viene lo grave, la asquerosa izquierda les ha secundado, hasta unos límites nauseabundos. Han sacado todo su arsenal vacío y de sensiblería noña y, visto que lo del asentamiento ilegal es irresoluble en una democracia -en otros sitios se haría con bulldozer-, el asunto tiene visos de convertirse en uno de los recurrentes durante la legislatura. 

Díaz Ayuso da para lo que da -apenas un monigote-, pero hoy hay estado brillante en la Asamblea de Madrid -precisamente ubicada a sabiendas en Vallecas en los años 80, como símbolo de la lucha contra el chabolismo- cuando la carcundia de una ideología que se muere le ha sacado argumentos como "niños que no pueden estudiar" o "niños que pasan frío", porque no valen para nada más. Merece la pena reproducir lo dicho por la presidenta regional:

"Para tener los Porsches ahí aparcados, bien; para pagar las facturas que es lo que está provocando esos cortes, no"(...)"Si para ustedes Otegi es un hombre de paz, estos delincuentes serán ingenieros agrónomos que estarán haciendo algún tipo de estudio"

Aquí, al margen de lo chabacano y lo impresentable que pueda ser Díaz Ayuso, volvemos al tema de qué quiere hacer la izquierda con los problemas de seguridad y de delincuencia que se plantean en una gestión de Gobierno. Ya se vió lo que intentó Carmena en Lavapiés con aquella especie de "jurados populares" que eran una puta aberración, más digno de una publicacion de los Testigos de Jehová donde las personas aparecen comiendo fruta con los leones, que de alguien con responsabilidades políticas. 

Y lo que quiere hacer la izquierda en estos asunto es esto: nada. Venden como ejemplar y envidiable la convivencia entre entre grupos de delincuentes que viven del robo y de la economía sumergida -y sin intención alguna de salir de ahí jamás- y entre el resto de las personas, que son las que votan. Después pasa lo que pasa cada cuatro años, y nadie se lo explica. Especialmente ellos. 

Peor ha sido lo perpetrado durante la tarde por el programa de la SER en Madrid, presentado por un lametraseros profesional llamado Javier Casal, uno que hacía la pelota a su contertulio Francisco Granados,  y que después se sorprendía de que fuese un corrupto. Han hecho un programa especial desde la Cañada Real -¡se viene campaña! ¡saquen el chubasquero para la mierda!- que merece la pena que escuchen, aunque no sean residentes en Madrid, o el tema les importe lo mismo que un anacardo. Se lo digo porque es una antología del disparate y la propaganda

Niños -mucho, su voz era lo más importante-, frío,  sensiblerismo barato, conculcación de la legalidad porque "las personas...", ninguna solución, un cura -en la cadena que,cuando no tienen nada que poner, ponen algún asunto sexual de la Iglesia- ,y propaganda viciada y nociva. Devolver la electricidad a un asentamiento ilegal que no debería existir no es viable, y noten como apenas se trata el tema de que consumían electricidad de gratis, porque nadie tenía contador. 

Mucho ojo con esto, porque esta izquierda desnortada y sin objetivos -su Supremo Líder ya los ha cumplido todos al sentarse en un Consejo de Ministros y tener un chalet con 2000 metros cuadrados de propiedad- se juega bastante en este debate, que interesa más a los ciudadanos de lo que se pueda creer. Ya es bastante malo ser conscientes de que, en el mundo inmediato, un 20% de la población va a vivir del puto cuento (llámenlo ingreso mínimo vital o salario mínimo) como para que encima lo hagan con todos los suministros gratis, que es otra pretension de la Berdadera Hizquierda -ningún corte de suministro básico como agua, luz o gas-, o con una vivienda legalizada de facto construida sobre suelo público. 

Y quédense con esta paradoja: si el incendio de Badalona se produjo porque se cayó una vela al suelo, es porque no estaban conectados a la red eléctrica. En Madrid ni se plantean que, dado que no tienen luz para estudiar, que se pongan velas; que si no tienen electricidad para la calefacción, que se pongan una estufa catalítica. En Madrid se da por hecho que tienen "derechos", cuando por estar viviendo donde están viviendo, el único derecho que tienen es a irse con 48 horas de antelación antes de que se derribe su casa y se devuelva al estado natural esa patrimonio usurpado a todos, pero que no parece importar a esa izquierda de postureo que dice hablar en nombre de todos. Esa izquierda que volverá a perder en las siguientes elecciones -anticipadas o no-, porque siempre agita los debates equivocados.

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Maravillosa Segunda Marcha Verde marroquí. Primero abren la espita que siempre estará apuntada sobre Canarias -una semana de cayucos y pateras con miles de personas que hay que enviar a la Península, porque no hay patio trasero en las islas- y después EE.UU reconoce la ocupación de facto de Marruecos sobre el Sáhara a cambio del reconocimento de Israel por parte de la dictadura corrupta alauita. Y quien no quiera ver que ambas jugadas están relacionadas es un ciego. 

Ha habido más noticias en estas dos semanas relacionadas con la antigua posesión española que en las dos décadas precedentes. Esto es así. 

Lo más gracioso ha sido la reacción de la inútil e incompetente al frente de Asuntos Exteriores (Spain is back!), que ha dicho que se tienen que cumplir las resoluciones de la ONU. Que lo que diga EE.UU no tiene validez. EE.UU, el mismo país que envió inmediatamente a Colin Powell -nada menos- a estrechar manos entre España y Marruecos tras el incidente de Perejil, no tardando más de 48 horas desde la desocupación del islote. Guste o no, las relaciones en esta parte del mundo -la única en donde el Islam hace frontera y no está en conflicto abierto- se miran con lupa en los sitios importantes. Lo siguiente será Ceuta y Melilla, dos enclaves indefendibles.

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Un organismo que analiza y tipifica los rascacielos del mundo. Una página web increíble.
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Se empieza con el "consume productos de tu región", y se acaba haciendo esta sandez.
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Un titular esperanzador, que sin embargo lo único que revela es una mala redacción periodística.
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Un buen ejemplo de cómo funciona la Mafia mundial de la droga.
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"La gran puta de Murcia es Cartagena". Después piden que nos los tomemos en serio.

martes, 1 de diciembre de 2020

Hay Zendal para rato (y no será por epidemias)

Muy de Victor Klemperer

Su medio de comunicación favorito ya le habrá hecho llegar la información sobre la inauguración hoy mismo del hospital de propaganda Isabel Zendal, una instalación típicamente del régimen que se vive en Madrid, el Estado de Obras de Licinio de la Fuente. Sin saber muy bien cual será su contenido (eso de "hospital de pandemias" no se lo creen ni sus autores intelectuales), al acabar este post quizás sepan realmente para qué se ha construido. 

No tiene finalidad, pero tiene nombre. Algo es algo. Y dice mucho que se llame oficialmente "Hospital de Emergencias Enfermera Isabel Zendal", igual que dice mucho esas calles andaluzas que se llaman "Poeta García Lorca" o "Arquitecto Gaudí". Es todo tan berlanguiano que hay que empezar por el nombre, un nombre que tiene que explicar lo que era la desconocida Isabel Zendal, otra aupada al catálogo de deidades hispanas ahora que ya no se lleva poner el santoral a hospitales. 

Yo no voy a entrar en los datos, típicamente franquistas, sobre camas, tiempo en realizar la obra, sobre sus dotaciones de personal -para eso están los sindicatos de clase-, y sobre el triste espectáculo del líder nacional del PP apareciendo por sorpresa. Está todo muy claro para cualquiera, así como la idea copiada del régimen comunista chino, cuando en febrero también alzó otro tenderete para ganar la batalla de la propaganda. Recuerden esto: en el mismo día en que se inauguraba este pseudohospital (¿puede haber un colegio sin profesores? ¿puede haber una comisaría sin policías?) morían en España 442 personas por Covid-19. 

Mente superior domina mente inferior

La cosa es mucho más compleja que el trumpismo mediático en que ha convertido la imagen de la región Miguel Ángel Rodríguez -el jefe de comunicación de Aznar, ahora de Ayuso-, basado en decir siempre cosas tontas adrede ("un hospital al lado de un aeropuerto, para servir a los turistas"), para que así el populacho esté todo el  día alimentado, y reproduzca continuamente en bucle -a modo de chismorreo- esos artificios ideados (como los menús escolares de pizza y sandwiches), mientras lo auténticamente importante pasa de soslayo. 

De momento, el hospital -que lo llamemos así ya indica cómo ha calado la propaganda- ha costado 100 millones de euros, sin contar personal, la partida más costosa a la hora de inaugurar nuevas dotaciones públicas. Es un sobrecoste (ahora llamado "desviación presupuestaria") del 100%, en la más pura tradición de la región donde campó a sus anchas una red clientelar basada precisamente en esos sobrecostes y conocida policialmente como Gürtel. 

Como aquí da todo absolutamente igual -estoy convencido que si el Partido Podrido presentase un trapo usado como candidado ganaría igualmente-y  se pueden repetir esquemas y mentiras porque el electorado no va a cambiar su voto, lo importante es centrarse en lo que realmente hay. Si no hay doctores, si no hay quirófanos, si solo hay un techo cubierto y unas instalaciones tendidas en tres meses -ya verán cómo va a estar eso a corto plazo-, ¿qué hay realmente en el Isabel Zendal?.

Lo de siempre. Aprovechando el clima de emergencia nacional y acoso imaginado a Madrid, se ha tramitado de urgencia -sáltandose legalmente todos los procolos para control y auditoría de las cuentas-una instalación presentada como hospital, pero que ya va a tener un edificio anexo con techos de 12 metros, el standard internacional para almacenenes robotizados. Dicen que es para hacer de depósito de suministros para emergencias sanitarias, pero la cercanía al aeropuerto probablemente le de otro uso. 

Así con todo. Gente que ha trabajado en la obra indica que la calidad de la obra es paupérrima, a juego con su adyacente Instituto de Medicina Legal, esa instalación abandonada de la Ciudad de la Justicia corrupta, y puesta a punto a marchas forzadas (¿les suena?) en marzo pasado para hacer de morgue improvisada. Fue en 2008 cuando su autor renunció a su autoría, pero nunca hay que olvidarlo.  Por cierto, jamás ha vuelto a construir en Madrid, y eso que es madrileño. 

¿El Zendal o el final de El Arca Perdida?

Una calidad paupérrima, pero fácilmente adaptable. Ya pueden ver las imágenes. El Zendal parece un hangar o un reciento ferial. No hay ningún tipo de detalle arquitectónico que lo diferencie. Está hecho a propósito así, para que después pueda ser alguna otra cosa, porque nadie se cree lo de las "pandemias". Entonces, ¿cual es ese propósito? 

Muchos apuntan a la expansión del recinto ferial de IFEMA, largamente aplazada, quizás esperando a que Sheldon Adelson vuelve a pasar por aquí y ofrezca un Eurovegas a cambio de cerrar la institución ferial. Es un opción nada descabellada, porque está a apenas medio kilómetro de los pabellones existentes y, aunque en medio hay una autopista, en otros países se solucionan esos incovenientes con un monorrail, una infraestructura de la que carece Madrid y que, como ya describieron los Simpson, trae el progreso y el futuro a la ciudad que la encarga. Como el Metro Ligero (llamado tranvía en el resto del mundo).

Yo sin embargo auguro un futuro inmediato como centro hospitalario. No por un repunte inminente de la epidemia existente y que ha permitido la construcción por el trámite de urgencia, sino por las corrientes del subsuelo (la longue duree según alguien de los Annales) con las que hay que ver Madrid en su conjunto. 

En Madrid gobierna el mismo partido desde hace 30 años, y va a seguir más tiempo. El partido hace y deshace, y gobierna la ciudad-región -que es un distrito federal- como un cortijo de su propiedad, que hace extensiva a todos los españoles porque Madrid es España y España es Madrid, o algo así. Es esa prolongada permanencia el poder, y de una manera tan corrupta, lo que permite interpretar el auténtico significado del Isabel Zendal. 

Uno de mis géneros fotográficos favoritos

Antes de caer en desgracia -el Máster, y las cremas caídas en el bolso- la anterior Ayuso conocida como Cristina Cifuentes había presentado lo que iba a ser el proyecto estrella de su hégira, lamentablemente interrumpida antes de tiempo. Ya nadie se acuerda, pero en fecha tan reciente como 2018 la chabacana heredera de Esperanza Aguirre -la longue duree de la que hablabamos- dejó para la posteridad esa imagen que me gusta tanto del político posando frente a maquetas arquitectónicas. 

Fue apoteósico. Nada menos que un plan para expandir el Hospital de La Paz -se llama así por los XXV años de Paz del franquismo, esa fenomenal campaña de propaganda de 1964, y que todavía hoy tiene eco: volvemos a lo de los nombres, y todo lo que nos dicen- en una obra faraónica que iba a durar ¡once años! y costar de entrada 550 millones, lo que se traduce en al menos 1100 millones finales, siguiendo el esquema Zendal-Gürtel. 

Ya solo este proyecto merecería una serie de post en este espacio, pero noten que en sus medios de propaganda no sale nada de este asunto. Ojo al montante, y ojo a quien presentó el proyecto. A pesar de la pérdida para la vida política de Cifuentes -bien engarzada ahora en el show business, porque cuando se es chabacana todo es monte-, el proyecto ha seguido adelante. Se hizo un concurso de ideas que fue en sí mismo un primor, y ganó la opción de unos arquitectos españoles. Cómo no.

Al parecer, no hubo nada mejor que un proyecto que hace crecer verticalmente el Hospital de una manera soviética, porque cuando se recalificó la adyacente Ciudad deportiva del Real Madrid para hacer "las Cuatro Torres", a nadie se lo ocurrió pensar que los hospitales son estructuras vivas que siempre están creciendo, y que hubiese sido oportuno hacer una reserva de suelo para futuras expansiones.  Ganaron el concurso, que prevía en sus bases siete meses adicionales para explicar los pormenores, algo nada baladí: cómo hacer una macroampliación -la volumetría media sube hasta 22 plantas, por ejemplo- sin interrumpir demasiado la actividad normal de un Hospital que atiende a gran parte de la zona norte de Madrid capital, y gran parte de las ciudades-satélites en ese punto cardinal, como Alcobendas, Colmenar Viejo, Tres Cantos o Algete, porque el Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes da para lo que da (un ala entera está vacía a pesar de tener 16 UCIs de verdad porque pertenece a un fondo de inversión)

El primer render del Zendal: pabellones

¿Empiezan a entender lo de los once años de obras? ¿En una ciudad que se jacta y presume de enterrar una autopista urbana en tres años? ¿De tener el 90% de las infraestructuras -era mentira, pero síganme- para unos JJ.OO ya hechas? ¿De hacer un hospital "de emergencias" en dos meses? ¿De montar el tenderete sanitario de IFEMA en dos semanas? Once años no eran viables, y no lo van a ser. Un hospital en obras -todos lo están, salvo que se haga de nueva planta- es muy incómodo, muy sucio y se tarda en ver la foto de la propaganda electoral. 

Ahí va a venir el auxilio del Isabel Zendal. Y su uso hospitalario, paradójicamente. Para acelerar las obras en La Paz, el Zendal va a atender las urgencias hospitalarias leves -ingresos no quirúrgicos, y demás- de toda el área sanitaria que cubre el macrohospital donde Franco defecaba "heces con forma de melena", según los partes médicos de 1975, y donde su yerno el Marques de Villaverde le sacaba fotos intubado y agonizante. Es un área sanitaria enorme, que cubre más de medio millón de personas. 

Por supuesto, esto es algo que sabe la clase dirigente madrileñita, que actua en sordina pero con un plan muy trazado. De estos días consta también la reforma del conocido como Nudo Norte -distante 300 metros en línea recta de La Paz-, para intentar aplacar ese gran caos urbanístico y viario donde confluyen varias autopistas y carreteras que funcionan como autopistas, en una actuación conjunta y nada casual con lo que se está contando en este post. 

Entonces, ¿por qué no tratar al populacho ("ciudadanía") como sujetos adultos y explicarles todo junto y de una vez? Porque no se puede, y no todo es reprochable a la derecha que hace y deshace en Madrid. Imaginen que, de entrada, Ayuso o alguno de sus subalternos -el Consejero de Sanidad, por ejemplo- se dirige a los alcaldes del norte de Madrid y les dice que durante unos años sus habitantes van a ser desviados al tenderete que es y será el Zendal. En menos de 24 horas la izquierda montaría movilizaciones con sus eslóganes romos ("Sanidad Pú-bli-ca", "ba-lon-cest-to"), y la pérdida de votos en unas zonas de fuerte voto al Partido Podrido se darían por descontado. 

Cotizarás 40 años al sistema piramidal de la SS

Empezarán las obras en La Paz -y lo van a hacer inminentemente- y "ante los inconvenientes y para facilitar la estancia a los enfermos", los desviarán de manera humanitaria al Zendal.  Después, cuando todo ya haya pasado, y las jugosas comisiones por la macroobra repartidas, también se hará la ampliación del muy cercano Ramón y Cajal, otro hospital construido como el culo y separado de la Paz por la M-30, que encima en ese tramo va en trinchera. 

Hay Zendal para rato. Se ha repetido el modelo de las estaciones de trenes "provisionales" con las que ADIF infectó todas las ciudades de España mientras prometía jugosas recalificaciones para pisos en los terrenos desafectados de servidumbre ferroviaria. Esas estaciones "provisionales" ya cumplen décadas, sin que todavía se haya visto ni plantado la primera piedra de la estación "definitiva", exactamente igual que con los famosos barracones en los patios de los colegios públicos. 

Como siempre en estos casos, lo más divertido va a ser ver cómo todos esos medios que hoy se están mofando -y con razón- del Hospital de propaganda Isabel Zendal modularán su discurso a medida que uso como Hospital satélite de otros grandes hospitales -prácticamente todos tienen planes de ampliación- se normalice, todo dentro del teatrillo informativo que es Madrid. Y lo modularán porque volverá el Acto de Fe consistente en decir "la mejor sanidad pública del mundo", "líderes mundiales en transplantes", y toda la mierda goebbelsiana que rodea la Sanidad en este país. Si no fuese así, hoy estarían diciendo que es indigno llamar hospital a lo presentado hoy, pero nadie lo hace. 

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(Relacionado con lo anterior) Esta línea regular de pasajeros va a durar menos que el AVE Toledo-Cuenca, suprimido a los diez meses de su lanzamiento porque iba vacío siempre.

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Con la obra soviética del Túnel ferroviario de Pajares inservible más de una década después de ser horarada, y en gran parte por las tremendas filtraciones de agua, el Estado se pone a hacer más túneles en la zona, esta vez para mejorar la seguridad de los túneles para tráfico por carretera. Lean con detalle la declaración de impacto ambiental positiva, que es una vergüenza cómo está redactada y lo que dice. 

Ya verán cuando caiga el agua a chorretones y por encima de cualquier caudalímetro, y los sobrecostes de una carretera de explotación privada.

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Hay que reírse sin ningún tipo de moderación ante las sucesivos intentos de La Montaña por intentar ser algo más de lo que es. La única región del norte de España que ha considerado necesario hacer un "Museo de Nosotros" (Museo de Cantabria) no ha tenido suficiente, y quiere más. Mucho ojo a los próximos descubrimientos de puertos fenicios, e incluso íberos.

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Maravilloso: la línea 9 del metro de Barcelona acumula ya 5000 millones en sobrecostes. Por supuesto, está sin acabar, y se antoja que todo el tramo por Sarriá también será complicado. Me imagino las grietas en edificios, y los habitantes poniendo querellas millonarias. Si ya ha pasado en el Carmel....

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Lacrimógena historia de whitetrash de la periferia madrileña. Lo más normal de casa, normalizado: divorciada con tres hijos, otro de comportamiento obsesivo-compulsivo manifestado en grafitear, dos adolescentes que queman cosas (y son exculpados por el periodista, al que le parece normal), y un tío de 26 años con un dogo argentino y que mata a golpes a otro. 

Un pueblo como otro cualquiera. Como otro cualquiera de Madrid, quiero decir. 

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En el noroeste de Murcia pueden estar siete meses sin ver ni una gota de lluvia, y eso ya ni es noticia. 

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Es increíble la cara dura que algunos le ponen a la vida: este buscavidas busca la paguita por un recurso emparentable a esos que aducen "contaminación electromágnetica" y similares. Es como de tebeo Bruguera, de Vázquez. 

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Urbanizar, construir, cementar. No importa donde, siempre se presentará como "inversión". 



martes, 10 de diciembre de 2019

En este país no se salta un puente ni Dios, por muchos muertos que haya

Ocho muertos en cinco días en las cárceles españolas, ese país "equiparable a los de su entorno".  Ocho muertos de personas tuteladas por el Estado, incapaz de evitar que siete de ellos muriesen por sobredosis de pastillas proporcionadas por ese mismo Estado. El drama carcelario de España, que por una vez salta a los titulares tipo B de los medios de propaganda.

Porque ocho muertos cantan mucho. En número, y en circunstancias. En 2017 murieron 147 reclusos,  y solo la mitad por causas naturales. En 2018 las cifras empeoraron, hasta nada menos que 210 muertos mientras cumplían condena en la cárcel o en un centro hospitalario, un 30% más, un porcentaje perfectamente compatible con un país que presume de ser líder mundial en democracia, o en transplantes de órganos.

Si han tenido la delicadeza de pinchar en los enlaces, habrán observado que ambos datos han sido facilitados por Instituciones Penitencias a preguntas parlamentarias de Jon Iñatirru, el representante público que algunos llaman batasuno y que es de los que más se ganan su sueldo en base a hechos concretos.

Evidentemente, ningún congresista o senador del bipartidismo o de los nuevos partidos -y qué viejos son ya algunos- va a interesarse por el tema, preocupados como están de poner banderas, de ampliar derechos a minorías dentro de las minorías -derechos de los que ya disfrutan-, o de hacer más purgas en su partido. ¿Por qué van a interesarse por el denigrante drama de las muertes carcelarias, si nadie lo ve?

Precisamente por eso mismo se dan casos como el ya comentado hace dos años por aquí, el del hasta tres veces dado por muerto, y donde están las claves de este deriva. En contra de lo que dicen los sindicatos -sindicatos de funcionarios- sectoriales, no es por falta de dotación de medios, porque hace falta ser sinvergüenza para en casos tan evidentes sacar la murga de que hay que dar más plazas o máquinas de rayos X.

¿Cómo se puede ser tan vil, cuando se dan casos de muertos bajo custodia del Estado a los que no se practica la autopsia, o que mueren seis días antes de que se comunique su deceso a la familia? Pues se puede, porque al parecer la causa está en que la plantilla de médicos carcelarios está envejecida, o no se cubren las plazas disponibles.

Será que eso es lo que justifica que hasta tres facultativos certificasen la muerte de un paciente vivo. Tres, uno detrás de otro y pisoteando el informe anterior del compañero, por no decir fusilando.   Pero da igual que medio o noticia se busque, todas acaban diciendo que faltan medios humanos, e incluso gran parte de los informes extraoficiales sobre el drama carcelario los hacen los propios trabajadores de instituciones penitenciarias, para acabar metiendo la cuñita de "queremos más".

Ninguna autocrítica, por supuesto. Esto es España. ¿A qué quieres que te gane?

Pues a un puente con ocho fiambres carcelarios. ¿Es casualidad que este pico de decesos coincida con uno de los periodos vacacionales más deseados por los trabajadores? Por supuesto que no, igual que los peores accidentes de aviación o de tren -un saludo al Alvia que llegaba a Santiago el día homónimo- coincidan casualmente con el inicio, el fin o el transcurso de fechas señeras del calendario.

Vaya de entrada que en este país un puente no se lo salta ni Dios. Porque tengo derecho. Eso incluye a trabajadores de sectores críticos, como sabe cualquier que haya tenido que estar ingresado en un hospital por una dolencia leve, y que sabe perfectamente que no va a ver el alta hasta pasado el puente porque el facultativo que lleva el caso no va a aparecer por ahí. En cuatro días. O en cinco.

Y qué decir de esos buses o metros que circulan un sábado con horario de festivo o, en el peor de los casos -cuando el puente es puente de verdad, o sea, cuando un día laborable se queda ensandwichado entre dos festivos- donde  todos los días pasan a ser automáticamente de horario festivo. ¡Qué les voy a contar de esos buses urbanos que tienen previsto circular ese día a primera hora,  y te tiras media hora en la parada, y ni se ha visto ninguno de los servicios programados!

O esas piscinas cubiertas de poblachones, que se dotaron de ese equipamiento imprescindible como medida de reconversión y de fijar población, pero que casualmente cierran durante un mes en Navidad porque no va a haber usuarios, cuando lo que realmente pasa es que hay gente que no va a trabajar. O museos. O bibliotecas. Siempre en puentes o periodos vacacionales señalados. ¿Denuncia el sindicato sectorial cuando pasa eso? Noooo, porque hay que defender al trabajador. Y seguro que conocen ejemplos similares y de muchos otros sectores.

Pues eso mismo pasa en las cárceles, que por eso están gestionadas por funcionarios. Y son tan funcionarios los tres forenses que certifican muertes inexistentes como los celadores y los que dispensan los medicamentos, y en esto último me quiero detener.

Ante el leve revuelo ante los ocho fiambres en cinco días, los medios de propaganda del Estado ya nos han dado la pildorita azul para encontrar una explicación: siete de los decesos han sido por sobredosis de barbitúricos, donde por una parte se escurre el bulto de cómo entra tanta droga en una cárcel (¡se han muerto por una droga legal! ¡las cárceles funcionan! ¡No pueden salir y tampoco puede entrar nada!) y por otra se plantea otra pregunta.

¿Sobredosis de barbitúricos? ¿A cuanta dosis tienen acceso? Pues resulta que "al no disponer de personal suficiente para trabajar los días de fiesta, los reclusos reciben el tratamiento para varios días, lo que multiplica el riesgo de sobredosis", una situación que ya se da normalmente los fines de semana -el viernes se da la medicación para el sábado y el domingo-, y que se multiplica en los puentes, aunque esto no se diga explícitamente. 

Recuerden que un funcionario de prisiones trabaja una semana y descansa otra -un motivo poderoso que lleva a muchos a opositar para ser carcelero-, pero ahora resulta que no es suficiente con esa prebenda laboral y tampoco se salta un puente, que para eso es español y yo me he sacado una oposición. Ha habido ocho muertes en el sistema carcelario español porque ha habido un puente de cuatro días. El jueves pasaron la ración de barbitúricos para el viernes -41º aniversario de Con la Que Todos Nos Hemos Dotado-, el sábado, el domingo -Inmaculada Concepción, el dogma católico más estúpido junto con la infabilidad del Papa- y el lunes, festivo por la Gracia de Dios porque los festivos que caigan en festivo se pasan automáticamente al día siguiente. 

Y da igual que se trabaje en sectores críticos como Policía, bomberos, médicos o carceleros. Estaría bien un estudio sobre cómo estos otros sectores también tienen un efecto puente, al mismo tiempo que son conocidos históricamente por pedir equiparación salarial ya, más medios y plazas, y más especialistas. Pero no pasará, porque los puentes también son sagrados para los que deberían investigar el asunto.
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Galicia es esto: medio Gobierno del tercer mandato de Feijoo ya tenía cargos públicos con Fraga, que lo dejó en 2005..... Renovación es una palabra que no existe en gallego. Como tantas otras, por otra parte.
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Fardos de hachís flotando en Murcia. Seguro que no indica un tráfico constante y es un hecho puntual.
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Increíble historia: una mujer estuvo grabando en casettes de vídeo toda la programación televisiva americana desde 1979. Había sido archivista, era comunista, y millonaria gracias a haber comprado acciones de Apple en sus orígenes.
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Fantástico artículo de Art Spiegelman sobre el origen de los comics de superhéroes.

jueves, 31 de mayo de 2018

Hace una semana (diez años)

El Régimen del 78 busca perpetuarse, y hoy se ha vivido la penúltima escenificación del vodevil interminable con el que se pretende salvar a unas instituciones metidas hasta el gaznate en la corrupción más negra e indecente. Paralelamente, los medios de propaganda han estado bombardeando continuamente con el "hace una semana ni se podía imaginar esto", casi como si de un briefing se tratase. En fin. Lo que sigue es una reconstrucción del contexto que ha llevado a que triunfe una moción de censura a cargo de un grupo parlamentario que cuenta con ochenta y pocos diputados, esto es: menos de la cuarta parte del Parlamento.

Hace una semana salió la primera sentencia del caso Gürtel, que ha tenido 10 años de recorrido, varios muertos y unas penas de cárcel muy abultadas para la trama civil, pero mucho menores para la trama política. En el camino el partido en el poder, y que representa en gran medida El Poder, ha conseguido expulsar de la carrera judicial al juez que autorizó las escuchas judiciales, nombrar magistrados afectos, y negar la evidencia de lo que la sentencia ha establecido: existió "al menos desde 1989 y hasta 2008" una red de enriquecimiento a través de concesiones políticas arbitrarias, por decirlo finamente.

Se sabía desde hace 10 años lo que implicaba todo lo descubierto, fundamentalmente en un pendrive que, al igual que una bolsa de sangre ciclista, pudo evitar su destrucción en cuanto se desplegó la operación encubrimiento para intentar salvar al otro partido que garantizaba el turnismo querido por "los padres de la Constitución".  Desde entonces, se ha vivido el inicio del fin del actual régimen político, que habrá que ver si llega a los 49 años que duró la Primera Restauración.

La crisis sistémica -descubrir que el Partido del Poder es una banda extorsionadora que pedía pagos a las empresas, y se repartía parte de esos pagos en sobresueldos en negro- fue intentada camuflar de muchas maneras, e incluso contempló un cambio en la jefatura del Estado que nadie había reclamado y pedido, supuestamente por un elefante muerto en Botswana. Para añadir más dificultad al contexto, ha coincidido con una crisis económica que se ha prolongado una década -como se vaticinaba en su origen, y resultó ser cierto- y de la que se ha salido con mayores desigualdades en términos de renta y de la eterna fractura entre campo y ciudad que ha habido siempre en España.

Un cóctel perfecto que se completa con la emergencia de dos nuevas formaciones políticas -sin necesidad de haber reformado la Ley Electoral- con interés en ser hegemónicas, fruto del cambio generacional y de un cierto hartazgo en la sociedad al pelillos a la mar con el que las fuerzas tradicionales han manejado los crecientes desafíos, incluyendo el secesionismo catalán, tratado con mano dura y cerrazón, con el resultado de presos políticos, exiliados y un hostigamiento generalizado al disidente. Se mire por donde se mire, España es un Estado en crisis, y lleva así una década.

Por eso lo de hace una semana resulta tan falso. Cualquiera sabía que el PP ("respetamos las decisiones judiciales", salvo cuando nos afectan) iba a resultar condenado en cuanto se pudieron sortear, algunas veces de manera milagrosa, las innumerables trampas legales para impedir que el proceso se pudiese plasmar en una sentencia, como lograron con el Caso Naseiro que era básicamente lo mismo que la Gürtel. Y ese cualquiera incluye a los Poderes que hacen que un Estado se mantenga en pie, incluso con la inoperancia de parte de sus componentes.

De manera casi mágica, y para crear el clima adecuado, en fechas igual de recientes ha aparecido un pie de un militar del Yak-42 en Turquía -llevaba ahí 15 años, sale ahora- y una prisión incondicional para Eduardo Zaplana, antiguo hombre fuerte del partido, y que entre otros méritos contaba con haber sido el hombre de confianza de Rajoy entre 2004 y 2008, en la legislatura en la que el principal partido de la oposición usó la bronca constante y el 11-M como arma política.

Qué casualidad. Es casi como el empujoncito final para crear la adecuada atmosfera. Como si no bastase lo del Máster falso, las mentiras sobre mentiras, pues te sacamos también el robo barriobajero de potinges para la cara. Hace una semana nadie sabía nada de una moción de censura, pero en el fondo todos los que mueven esto lo sabían. El PP se iba a enrocar en no reconocer lo que significa la sentencia de la Gürtel -que deja como mentiroso a Rajoy en su comparecencia-, con lo que eso significaba para la esencia de las estructuras del Estado, con grave riesgo de arrastrar hacia el abismo a partes vitales del mismo.

En este sentido fue significativa la comparencia de la mujer fuerte del partido María Dolores de Cospedal, en una comisión de investigación del Parlamento. Fue hace unos días, llegando a cuestionar la validez de la sentencia, y a amenazar a uno de los Parlamentarios: "eso no me lo dices en la calle", cuando le dijo que su marido también estaba implicado. A este nivel de corrupción y desfachatez se ha llegado.

Hace una semana Pablo Iglesias, líder único de una de las formaciones emergentes del Parlamento -no existía hace cuatro años, para que se hagan la idea- le sugirió a Pedro Sánchez, líder del otro partido del turnismo tras haber derrotado a la dirección del mismo y la candidata oficialista que lo asesinó políticamente, que tenía que presentar una moción de censura. Por decencia, porque una banda mafiosa de oficio y beneficio no podía seguir al frente del Gobierno de la nación, sea lo que sea lo que significa nación en España.

No lo hacía él mismo porque tiene incluso menos de los 85 escaños del PSOE, y porque hace un año hizo una moción de censura que acabó con idéntico resultado que los escasos precedentes que ha habido de este instrumento parlamentario en las más de cuatro décadas de Régimen del 78. Por una vez, además, el partido neocomunista ofrecía su apoyo al PSOE, después de cuatro años intentando destrozarlo y aprovechar sus votos.


Lo demás ya es conocido: el ambiguo PNV ha dicho que ofrecerá sus cinco escaños al éxito de la moción de censura, dejando al PP en solitario con su partido muleta, ese que lidera encuestas con 32 parlamentarios, como si existiesen los vuelcos electorales de ese tipo, saliendo desde tan bajo. Insuficientes para superar la moción de censura por lo que mañana, salvo tamayazo -no descartable por la taifa andaluza del PSOE-, Rajoy volverá a la oposición, donde estuvo entre 2004 y 2011.

Todo apunta a que será el fin político del sexagenario registrador gallego, incapaz de incubar un sucesor -porque jamás pensaba dejar el poder, siguiendo los usos políticos de su zona- y que se ha dedicado a rebanar cabezas de manera elegante desde su posición de autoridad. Finalmente le han rebanado la cabeza extrañas fuerzas coaligadas ante su inmovilismo, su encogimiento de hombros ante la corrupción, y la firma convinción de que iba a volver a ser el candidato en 2019. Un candidato corrupto hasta la médula, y ojalá ahora saquen de nuevo esta indecencia.

Cae Rajoy, y el Gobierno resultante del PSOE -ya ha asegurado que mantendrá los presupuestos aprobados, oh casualidad, justo antes de la sentencia de la Gürtel- será meramente instrumental antes de las elecciones, que bien pueden ser anticipadas al fin de la legislatura que pudo ser posible gracias a su propia abstención. Es lo que quieren todos los partidos, especialmente Ciudadanos, que espera rebañar los votos del desencanto del PP,  en ese movimiento de pasar una y otra vez la tarjeta de crédito por encima del cristal espejado.

Este Gobierno frágil del PSOE podrá hacer muy poco, salvo recabar protagonismo para Pedro Sánchez -ahora mismo ni siquiera es diputado y no podía ni intervenir en el Parlamento, por lo que el líder de facto de la oposición era Rivera- y así quitarlo al líder de Podemos, quizás la finalidad última de toda esta operación.

Decían que el bipartidismo había acabado, y el nuevo Gobierno será del PSOE, logrando así 36 años ininterrumpidos de PPSOE. Yo no creo que haya nada que celebrar, salvo la huida de Rajoy, incapaz siquiera de sentarse esta tarde en el Parlamento, en un vivo reflejo de cómo ha interpretado siempre la política parlamentaria.
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Murcia ciudad aprobó 240k viviendas en lo que va de siglo sin plan ambiental. Y, si necesitan agua, se roba un poco más del Tajo. Qué vergüenza de país.
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Buen resumen, con abundante documentación, del conocido caso del Petromocho, epítome de #MafiAsturias.
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Interesante artículo sobre los recuerdos falsos con los que nuestro cerebro nos engaña. Destaca particularmente el gráfico sobre la memorización.
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Archivo digital de la Biblioteca Nacional con fotos de la Guerra Civil.
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Maravillosa infografía sobre los ríos que nacen en los Alpes