Tres siglos antes del nacimiento de Cristo que da origen a nuestra cronología nació en Siracusa el gran genio de Arquímedes. De su rango universal dan fe el famoso principio que lleva su nombre, el tornillo de agua o la polea compuesta, todos inventos o descubrimientos que se siguen usando hoy en día sin variaciones sustanciales.
Uno de sus inventos más famosos fueron los llamados espejos ustorios, que según la leyenda concentraron el poder del sol en un rayo que consiguió hacer arder la flota de Marco Claudio Marcelo, el general romano que quería tomar la ciudad griega de Siracusa. Con posterioridad, un gran número de sabios intentó reproducir el invento, quizás olvidando que los romanos tomaron finalmente la ciudad, y dieron muerte a Arquímedes.
No fue hasta 1747 cuando el gran sabio de la Ilustración francesa Conde de Buffon erigió cuatro aparatos con grandes lentes cóncavas en Le Jardin des Plantes, que en la época era Le Jardin du Roi. En total había unas 150 lentes que concentraron la luz reflejada en una plancha de madera situada a unos 50 metros. La gran multitud concentrada para la ocasión vio como empezaba a salir humo de la madera.
Con escasa aplicación militar -ayer y hoy uno de los motores del avance científico-, el invento fue arrumbado y hoy en día prácticamente solo se usa para encender la llama olímpica cada vez que se inicia el ciclo olímpico, tradición por cierto recuperada por los nazis para los JJ.OO de Berlín 1936. Sin embargo, está en la base de la última innovación militar del arsenal de los EE.UU.
Desde hace unos meses el USS Ponce, un buque de desembarco anfibio bastante antiguo pero muy usado últimamente -estuvo en Libia, por ejemplo- cuenta entre su dotación con un LaWS, que no es más que un sistema de láser capaz de destruir pequeños objetivos. A diferencia del invento de Arquímedes, no extrae su energía -y son solo 30 kw- del sol, pero no deja de ser un haz de luz concentrada en un objetivo.
Asimismo, y al igual que hace 2300 años en la costas del már Jónico, es un arma defensiva: sirve para defenderse de drones y de pequeños botes, precisamente la mayor amenaza que pueda tener la US Navy en estos tiempos. La última gran batalla naval fue en el Golfo de Leyte en 1944, y desde entonces ni ha habido, ni hay perspectivas de que vuelva a haber ninguna a largo plazo.
Las amenazas no están en destructores ni cruceros, sino en pequeñas embarcaciones o vehiculos de bajo coste cuya neutralización supone siempre un gasto mayor. Un Tomahawk, por ejemplo, cuesta 569.000 dólares, eso sin contar el coste de transporte y almacenamiento. Con el nuevo LaWS el coste se reduce al equivalente a encender una bombilla.
Son estas las diferencias que hacen viable el mastodonte que es el aparato militar americano. Mientras los grandes programas militares -alguno reseñado aquí- no terminan de arrancar en cuanto al número de unidades totales por las lógicas restricciones presupuestarias, se van implementando otras soluciones menos aparatosas y visibles, pero igualmente efectivas para la realidad de principios del siglo XXI.
Aquí lo explican muy bien: el coste de un disparo del láser -que ha costado 40 millones de dólares, pero cuyo coste bajará exponencialmente de ser producido en masa- es de solo 59 céntavos de dólar, cuando un Javelin de los que se usan en Afganistán para destruir casas de adobe se va ya a los 70.000 dólares.
¿Por qué no se instala en vehículos terrestres, más sabiendo que se puede usar en función "parpadeo" para colapsar sistemas de transmisión y comunicación? Seguramente porque la Convención de Ginebra -en su revisión de 1995- prohibe el uso de armas láser con humanos, y es mucho más fácil topar con un objetivo humano en tierra que en mar. Si el actual láser puede destruir un drone o un esquife, seguramente también puede hacer lo mismo con un ser humano. No consta que se haya ensayado con ese fin, pero cuando algo es tecnológicamente posible...
En un delirio steampunk se hubiesen podido imaginar acorazados Dreadnought de principios del siglo pasado equipados con aparatosos espejos cóncavos, enzarzados en batallas navales quemando cascos de cuatro metros de hierro de espesor, pero eso nunca fue viable. Ni siquiera cuando los barcos eran de madera. Sin embargo, ahora Arquímedes estaría orgulloso: sus espejos ustorios parecen tener vida al fin, 2300 años después, y en combate naval. O lo que sea enfrentarse con un buque de guerra de tecnología puntera a un cayuco o un avión teledirigido, porque otro uso posible no se atisba.
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Uno de los tíos más inteligentes detrás de Podemos ofrece una entrevista muy interesante para cualquier tipo de lector. Lectura obligada.
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En contraposición, este artículo de la eurodiputada avilesina de Podemos con el tren como objeto da pena. Miren como empieza, y lo del "efecto barrera". Es como si pongo a mi caballo a redactar sobre el tren.
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Este es el economista de cabecera de Syriza, el Podemos griego. Ministro de Economía. Aunque en la entrevista no deja de decir verdades de barquero, fíjense en el tono. Especialmente en el deseo de que España pase por lo mismo.
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Para la historia pequeña de los que pasan facturas a El País.
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El Nobel de Economía Jean Tirole -por cierto, un Nobel que va a un sitio como Toulouse, en absoluto la típica ciudad donde ejerce un galardonado: una especie de Edimburgo de los Pirineos- y un interesantísimo artículo sobre un paper de 2002 con implicaciones muy actuales sobre la "tasa Google".
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El país de Afimsa y Forum Filatélico saca pecho de esto. Auténtica #marcaEspaña
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Interesante post sobre eso que se llama feísmo gallego, con impostado tono académico que apenas oculta que está lleno de vulgaridades como que 1) el feísmo está por todas partes 2) el problema viene por los de la ciudad, que van al campo cargados de tópicos 3) y demás mierda propia de la zona. Es muy divertido si, en una segunda lectura -o en una primera, qué narices- imitan el acento gallego, que es mucho más que la sonoridad de una lengua: es una manera de estructurar un pensamiento. O algo así.
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El tercer túnel de la risa, paralizado. Si se llega a inaugurar, será con seis años de retraso. En la mejor de las previsiones.
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En general, la divulgación científica produce monstruos como este. Es un post interesantísimo sobre...sobre....todo. Leánlo.
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Noticia de Galicia: despilfarro de dinero, el hijo del alcalde, la incuria, as pedras.
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Así se las gasta el periodismo español.
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Para que no se vea la aplastante carga fiscal que hay en la región para mantener a la mayoría de la población. Siempre en aras de distribuir la riqueza, esto es: hacer pobres a los que trabajan, y permitir que los que viven sin trabajar -un porcentaje altísimo en Asturias- puedan seguir haciéndolo.
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Una historia fantástica
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Se vende una casa de Frank Lloyd Wright por 400.000 dólares. No es broma. Por lo que costaba un piso en Parla de 100 metros cuadrados no hace muchos años.
Blog personal sobre cuestiones sociopolíticas. No es un blog de antipolítica. El autor tiene sus opiniones, que casi nunca coinciden con las de ningún partido ni ningún medio de comunicación.
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sábado, 7 de febrero de 2015
El espejo ustorio de Arquímedes
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miércoles, 30 de octubre de 2013
Espías y fuerza bruta
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| Casco a la manera de los Ironclad del s. XIX |
En los astilleros que la Marina estadounidense tiene en Maine se botó el primer ejemplar de la nueva serie de destructores USS Zumwalt, que aún tardará un par de años en entrar en servicio, cuando reciba toda su equipación de armamento y telecomunicaciones. El resultado final es un buque con una estética muy parecida a los primeros acorazados de metal del siglo XIX, especialmente por el casco.
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| Torre de mando |
Es el primero de una serie de sólo tres buques -las restricciones presupuestarias, pero especialmente los costes disparatados y crecientes de todo programa de armamento avanzado- que supone todo un salto al siglo XXI de los buques de guerra. Aunque se habían previsto inicialmente 32 barcos de este tipo, se fueron reduciendo a 10, luego a 7 e incluso hay sobre la mesa una propuesta de dejarlos solo en 2; de momento, se ha autorizado la construcción 8 unidades más de la generación anterior de buques, la Arleight-Burke.
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| Nótese el tamaño del remolcador |
Con dos debería bastar para las necesidades estratégicas de EE.UU. El buque es simplemente una plataforma de guerra electrónica y un lanzador de misiles de crucero (hasta 80, contando los defensivos Sparrow S/A), con un puñado de armas defensivas, dos cañones navales de 155 mm. muy mejorados (podrán alcanzar objetivos a más de 100 km, algo increíble en un cañón de ese calibre y retráctil) y un plataforma para un helicoptero o drones. Todo, con sólo 140 miembros de tripulación. Todo, en un buque que es más grande que el USS Arizona -el famoso barco cuyo pecio se puede ver en Pearl Harbour-, pero que pesa la mitad.
Está bien poner estas cosas de vez en cuando, porque en breve saldrá de nuevo la campaña de propaganda sobre la supuesta carrera armamentística china, un país que está en la edad de piedra tecnológica en cuanto a armas, y que está sometido a un embargo de este tipo de productos desde 1989 -y ojalá se mantenga siempre-, una campaña periódica destinada a asustar.
EE.UU sigue siendo, y lo será hasta al menos la segunda mitad del siglo, la única superpotencia del mundo, gracias a buques como el USS Zumwalt, que adelantan la tecnología existente en varias décadas. Ah, y en caso de duda también saben lo que estás pensando o planeando con bastante solvencia y discrección, como demuestra el feo asunto de espías vendido como caso Snowden.
lunes, 25 de mayo de 2009
Otra vez con la bomba de Corea del Norte
La falta de la más mínima cultura militar hace que el ciudadano medio trague cualquier tipo de mentira sobre armamento o geoestrategia. Es tremendo como una y otra vez medios supuestamente serios cuelan las mismas mentiras y las mismas amenazas fantasmagóricas, sin que nadie abra la boca y diga que todo es un teatro y una mascarada.Por no irse muy lejos, baste recordar la intervención de Colin Powell en el Consejo de Segurida de la ONU, cuando la preparación diplomática del ataque a Irak en 2003. El inteligente militar sacó un bote minúsculo de cristal y dijo que con eso Irak podría hacer un montón de cosas. Por supuesto, no dijo que en cualquier tipo de arma lo importante es el vector de lanzamiento. Les pongo un ejemplo: si yo tengo una bomba-H y no tengo con que lanzarla, me explota en el mismo lugar. Irak no tenía ningún vector de lanzamiento (llegaron a sacar avionetas de cartón diciendo que con eso podrían lanzar un ataque en 10 minutos) y, como supimos después aunque Hans Blix ya lo decía desde hace tiempo, tampoco tenía ninguna arma química o biológica. Y de tenerla, no cabe en ese bote mostrado en aquella vergüenza que fue vender la agresión a Irak.
Colin Powell sabía de lo que hablaba. Después todos han dicho que la inteligencia militar les dio pruebas falsas, pero no es excusa suficiente en alguien que ha ostentado las cuatro estrellas y sabe de lo que habla, por mucho que fuese más político que militar. Sin embargo, Powell sabía a quien iban dirigidas sus palabras: a una inmensa mayoría de la humanidad que, cuando les dicen las palabras "misil" o "bomba" se imagina un pepino como los de las películas, capaz de llegar a cualquier parte, destruir cualquier cosa y, especialmente, muy fácil de conseguir, como si se comprase en un zoco. Y esa inmensa mayoría de la humanidad incluye puestos de muy alta responsabilidad.
Les cuento todo esto por lo que está pasando con Corea del Norte. El régimen estalinista vive de la ayuda internacional (sí señores, es así: igual que Cuba pero sin turismo) y claro, con la crisis económica esa ayuda se ha reducido. ¿Cúal es la manera de volver a reclamar atención y pactar sotto voce más arroz y frijoles para sacar de la hambruna a sus 25 millones de habitantes? La amenaza con armas fantasmagóricas de las que Occidente sabe perfectamente que no son ningún riesgo (salvo para los propios norcoreanos) y, sin embargo, sigue el juego el juego a la dictadura asiática.
Ya fue así en 2005-2006. La dictadura personalista de Kim Jong-Il anunció que tenía la bomba nuclear, que es como si yo digo que he estado en la Luna. Después, para demostrar que era verdad algo que a todas luces no es cierto, hizo estallar una gran carga de explosivos, de tal manera que se registrase el temblor sísmico. Y todos le dieron la razón: "tienen la bomba nuclear". Bueno, pues es men-ti-ra. Y Occidente lo sabe perfectamente, como también lo saben los rusos y los chinos, países con los que hace frontera. Cuando hay una explosión nuclear no basta con el temblor sísmico, que puede ser logrado con una gran carga de explosivos. Los nazis lo hicieron en 1945 en Pomerania, para intentar asustar a los soviéticos. La única manera de verificar la reacción nuclear es que se liberan a la atmósfera unos isótopos muy específicos, una especie de ADN nuclear. Bien, pues ya han pasado tres años y pico de la supuesta prueba nuclear norcoreana y todavía se siguen buscando esos isótopos.
La ocasión fue aprovechada por los norcoreanos para negociar unas ayudas muy ventajosas que han permitido languidecer a ese régimen oprobioso otros años más, pero se han cortado a raíz de la crisis económica. Como las economías de planificación centralizada son así, se avecina un invierno de hambruna, una circunstancia familiar para los sufridos coreanos al norte del paralelo 38, por lo que la casta dirigente vuelve a repetir la operación: ayer otra "bomba nuclear" y tres misiles tierra-aire. Los misiles tierra-aire no son misiles como los de las películas, esos que destruyen ciudades y bla-bla-bla, son misiles de tecnología soviética de los 60, muy gordos (para que se vean bien en las paradas militares y porque toda la tecnología soviética gastaba mucho combustible) y que si se lanzan sin un objetivo aéreo no pasan de fuegos artificiales, con colas de humo muy vistosas.
Bueno, pues hoy ya tienen los titulares muy gordos en todos los periódicos y telediarios. Una vez más, el analfabetismo militar hace estragos. Para más escarnio, hoy han vuelto a lanzar dos misiles, terribles, con un alcance de ¡130 kms.!, por lo que probablemente son una evolución de los Frog (código OTAN) soviéticos, unos misiles tácticos que sí, en puridad son balísticos, pero una vez más no son como los que aparecen en las películas ni los que nos venden los medios de comunicación. Hay que decirlo francamente: los misiles que tiene Corea del Norte, como los que tiene Irán, son una birria, como no se puede esperar menos de unos régimenes (el persa un poco menos) que viven en la edad de piedra tecnológica, la que han querido sus dirigentes para sus esclavos. Resumen: ni tienen la bomba ni tienen el vector de lanzamiento.
La historia de los misiles balísticos empieza en la Alemania nazi y de la mano de un absoluto genio del siglo XX y de la historia de la Humanidad como fue Wernher von Braun, que dio un salto de décadas en una tecnología de la que se intuían sus posibilidades y se habían hecho pruebas, pero que llevó a un estadio que aún hoy no pega nada con el nivel tecnológico de la II Guerra Mundial, igual que el Proyecto Manhattan y la bomba nuclear. Así fue que nada más concluida la guerra se lo llevaron con todos los honores a EE.UU y fue el artífice del proyecto Saturno, que llevó el hombre a la Luna. Los soviéticos se tuvieron que contentar con recoger lo que no se había volado en Peemünde, donde se fabricaban las V-2, y a partir de ahi y con sus espías en EE.UU desarrollar su propia tecnología de misiles balísticos.
El famoso Scud no deja de ser una V-2 estilizada y de muy poca precisión. Los misiles que tienen Irán y Corea del Norte son Scud modificados para ponerles más carga de combustible y, a veces, más carga útil militar, pero eso es lo más difícil. Ojo, estamos hablando de una tecnología de ¡1944!. Es absolutamente mentira que Irán o Corea del Norte tengan misiles que, con grandes esfuerzos, puedan ir más lejos de 1.500 kms. Sin embargo, nos venden la doble mentira de que cuentan con esos vectores de lanzamiento y, más mentira aún, que cuentan con algo más que explosivos para rellenar las cabezas. Entonces la pregunta es ¿por qué lo hacen?
Simplemente porque todo esto es un teatrillo para justificar altos presupuestos militares en una era en la que EE.UU no afronta ningún desafío estratégico, para justificar la presencia militar en Japón y Corea del Norte (sobran las razones, pero parece que siempre hay que buscar más, como en la agresión a Irak) y porque es muy rediticio vender el miedo a unos países que, en el caso de Corea del Norte, se han quedado en la Edad de Piedra tecnológica.
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¡Que aberraciones produce la política de la subvención! ¡Lo que importa es que sea nuestro! ¡Abajo cualquier otro criterio! ¡Viva la locura!
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