jueves, 9 de abril de 2020

Diario de la peste (XXVI): el "hemos ganao" de la propaganda contra la realidad

Ayer se produjo el primer traslado hospitaliario interregional de un infectado por Covid-19. Soria es una provincia de solo 90.000 habitantes que contaba antes del inicio de la crisis con únicamente 10 UCIs. Al mismo tiempo, presenta una de las mayores tasas de contagio por habitante del país, de tal manera que a pesar de todas las UCIs habilitadas, hospitales de campaña y demás instrumentos de la propaganda aplicados a provincias más pobladas y famosas, el llamado colapso sanitario se ha producido en Soria, que no importa a nadie.

Por supuesto, la propaganda única ha presentado el caso como un ejemplo de la solidaridad y tal. El paciente ha sido llevado al San Pedro de Logroño, donde la misma propaganda nos ha dicho que "solo hay 33 UCIs ocupadas de 45 disponibles", no vaya a ser que algún riojano piense que se deja de atender a un paisano por atender a un vecino. La solidaridad y sus límites.

Llevan tres semanas con eso de que otras CC.AA se ocuparán de enfermos desplazados, pero el primer caso se ha dado cuando la propaganda ya vende un relajamiento masivo. Hoy El Parte ha vuelto a ser el de siempre: apenas alguna cobertura internacional, denuncia de la situación de las residencias catalanas (con los 4260 cadáveres de Madrid muy frescos) y más de la mitad de su duración dedicados a la Semana Santa vacía y entrevista al idiota integral de Mikel Iturriaga (el de El País de las Tentanciones, ahora llamado El Comidista) sobre cómo hacer bizcochos y torrijas. Actualidad informativa.

Ya saben, lo de todos lo días son lunes, pero hoy es Jueves Santo y se tiene que notar. Incluso con el Presidente del Gobierno reconociendo entre risas, ante las preguntas del portavoz de Bildu, que habrá una nueva prórroga del estado de alarma más allá del 26 de abril y todavía con 630 muertos al día en España, y más de 5700 contagios que se han producido forzosamente en familias que tienen un miembro con un trabajo esencial, porque si  no jamás saldrían las cuentas de dónde se han contagiado.

Peor es el caso en la Comunidad de Madrid, donde no han tenido que trasladar a ningún paciente -se creaban UCIs de un día para otro, perdón UCIs habilitadas-  y que hoy únicamente han rebajado en un muerto su siniestro balance de más o menos 230 muertos al día, pero donde las fanfarrias de la victoria alcanzan niveles goebbelsianos. La ida Díaz Ayuso ha dicho que el tenderete de IFEMA se desmontará "a finales de mayo, porque hay que hacer ferias para verano" y que "jamás permitiré un rebrote de la enfermedad para octubre o noviembre".  Anuncia cosas "positivas" para dentro de meses, cuando la situación todavía cambia día a día.

Es parte del demencial discurso de esta impresentable, capaz de presentar como una victoria que "el jueves y el viernes serán días laborables para el profesional sanitario (...) les retribuiremos esos días como festivos", que es lo que efectivamente son. La guerra es paz de Orwell, o el nivel de demencia al que ha llegado el aparato que gobierna Madrid. En todo caso, todo dentro de la política de hemos ganao, oé, oé, oé, con 630 muertos diarios, y susceptibles de estabilizarse en cifras no muy inferiores.

Curiosamente, o no tanto, nadie dice lo el pico ya ha pasado, que sería lo más adecuado hablando de un pico y de una curva que jamás fue enseñada con gráficos y proyecciones por ningún político en ninguna CC.AA, y mucho menos en el Gobierno nacional. A saber por qué. ¿Temor a un rebrote, especialmente ahora que las presiones para volver el día 26 al trabajo son tan fuertes? ¿Temor a que un vídeo con un explícito hemos ganao se convierta en un nuevo "es como una gripe" a lo Lorenzo Milá? Muy probablamente.

Vean si no los ejemplos de Singapur y Japón. El primer país, siempre presentado como un ejemplo de eficacia tecnocrática, contuvo la primer ola del virus con sus tradicionales medidas represivas, incluyendo la obligatoriedad de mascarillas. No impuso el confinamiento, pero ahora lo ha hecho porque se ha vuelto a disparar la cifra de contagios y de muertes, justo al poco de proclamar sotto voce su victoria. Y una nueva ola de la que no pueden sacar la trazabilidad de cada caso, su mayor preocupación. Se lo pongo como contraste porque aquí ni siquiera tenemos test, como para preocuparnos por el origen de cada caso. Singapur, sin embargo, es pequeño y poco ejemplificativo para España.

En Japón es al contrario: más grande y con muchos ejemplos que tomar, ya lo verán cuando nos saludemos todos a distancia. Tras contener la primera fase del virus gracias a su praxis social y que es un país preparado para estas desgracias (¡seguro que esconden los muertos! ¡quieren salvar los JJ.OO! ¡Alemania también esconde a sus muertos!) se ha visto obligado a limitar los movimientos en siete prefecturas y establecer medidas de confinamiento puntuales en varias zonas, para evitar que esta segunda ola pueda superar a la primera.

Aquí ya hemos visto que algunos responsables políticos -no solo Ayuso, también los que gobiernan en Galicia, Asturias o Baleares, que hoy no ha tenido ningún muerto- dicen entrelíneas que lo peor ya ha pasado, y que hay que estudiar la reapertura de la industria, sea en un caso pesada (siderurgia) y en otra turística. Sin decirlo claramente, trabajan en un escenario inmediato de vuelta a una relativa normalidad.

Un escenario que todos los expertos dicen que es precipitado, y que supondría salir de las medidas excepcionales antes que Italia, que nos llevaba una semana de adelanto en la epidemia y que mantiene sus medidas hasta bien entrado mayo. Aquí el 26 de abril empieza a ser una fecha mágica, incluso con el anuncio de que seguramente se amplie el estado de alarma, pero que será una prórroga más llevadera.

Ese es el discurso oficial. La realidad va por otras vías. Dentro de la propaganda gubernamental de estos días ha habido dos detalles que no deben pasar inadvertidos. Detalles de preparación para unos efectos del virus que no se han visto, como el cacareado "traslado de enfermos entre territorios", y que cuando se han visto ha sido entre sitios tan irrelevantes como Soria y La Rioja.

El primer detalle es que el Ejército del Aire ha transformado uno de sus A-400 (el fiasco comercial del avión sevillano, el mismo que se estrelló en su vuelo de demostración) en un hospital volante, con capacidad para tres UCIs y otros ocho pacientes menos severos. Se presenta ahora, cuando en teoría el pico ya ha pasado.

No dudo que pueda tener sus beneficios cuando la peste se propague a otras partes donde nuestros soldados defienden nuestras libertades, ejerciendo el mismo tipo de diplomacia que los aviones rusos aterrizando con suministros en Italia y EE.UU, además de los indudables beneficios de aparecer en los medios de comunicación y parecer que el Ejército sirve para algo, aunque este equipamiento haya llegado tarde. Como todo.

El otro detalle, y sin duda está copiado de Francia -igual que los drones para asustar a paseaperros están copiados de China-, es el haber presentado un AVE habilitado (tres vagones) para trasladar infectados (24) por Covid-19. Un AVE, como lo oyen. El mismo tipo de tren cuyo diseño radial hace que todos tengan que pasar por Madrid, no en vano el foco de la infección.

Este tipo de equipamientos ya los veo más difíciles de exportar. Ni a Portugal, por el famoso ancho de vía ibérico, ni a Francia, que ya tiene los suyos y los mueve con mayor eficacia. ¿Por qué los presentan ahora, y con que fin? Usted puede pensar que para dar la impresión de que estamos preparaos, y sin duda es una opción plausible, o también puede pensar que en previsión de un severo repunte en Madrid, la ciudad que jamás colapsó (con 4260 personas dejadas morir en una arrumbadero de ancianos), a medida que se relajen las medidas.

Tengan en cuenta que ni el A-400 medicalizado podría hacer el trayecto Soria-Logroño -no hay aeropuerto en el primer caso, y en el segundo Agoncillo ya lo dice todo con su nombre-, ni el AVE medicalizado podría hacer el mismo trayecto en tren, al carecer de vías. Ese avión y ese tren se han hecho por algo: por disponibilidad de dinero público -ya lo notarán en su nómina, y da igual que sean empleados públicos o privados- y de tiempo, y porque en medio de la propaganda sobre el hemos ganao parece que hay algo de previsión para el segundo pico, una posiblidad muy real mientras no haya vacuna contra el Covid-19.
***
Son como niños. Malcriados, caprichosos y de intereses primarios. Quieren ser queridos, también. Aquí un vídeo de los uniformados desinfectado la plaza pueblo de la sierra de Guadarrama con un dron. ¿Efectividad? Escasa, pero han podido usar su juguetito y que parezca que es útil. Que son útiles, cuando son un estorbo. 

miércoles, 8 de abril de 2020

Diario de la peste (XXV): las estadísticas detrás de "ha sido fin de semana"

"Todos los días son lunes", repetía militarmente el impresentable del JEMAD Villarroya, una parodia dentro de la paradia que supone su trabajo. Lo miraban con incredulidad la Secretaria de Estado de Transporte y M.A Oliver, e insistía: "todos los días son lunes, porque en una guerra no se descansa". Ya saben, todos somos soldados, hay una primera línea y esta batalla (partido) la vamos a ganar.

No le han tomado en serio. España es España, el país donde los aviones militares -y civiles- se estrellan en vísperas de festivo o en puentes, donde los trenes de ultimísima tecnología exportados a Arabia Saudía cambio de una comisión de 100 millones de euros al Jefe del Estado descarrillan en Galicia en vísperas de Santiago y donde, en definitiva, se notan perfectamente los puentes y festivos. Les remito a este post sobre el asunto.

Viene a cuento porque el lunes hubo un repunte de nada menos que 100 muertos en la curva descente de decesos por Covid-19. Me tocó escuchar el avance informativo en la SER, y lo dijo la gallegaza Mariola Lourido, que inmediatamente restaba importancia a 100 cadáveres más porque "es fin de semana y las autoridades tardan en compilar los datos, las CC.AA no actualizan" y demás ZARANDAJAS típicas de la propaganda. Por supuesto, dio más énfasis a los recuperados y todo eso, siguiendo los cánones de la emisora y el régimen informativo unitario.

En plena crisis nacional, que ya se ha cobrado 15.000 vidas -más que el desastre de Annual y otras catástrofes históricas de este país-, en pleno llamamiento orweliano a "todos somos soldados" y la sangrante moral de victoria del Presidente del Gobierno, en pleno escándalo creciente porque algunos se han puesto a hacer matemáticas básicas y salen miles de muertos no contabilizados, resulta que se acepta como excusa para alteraciones en la curva que "son datos de fin de semana".

Como lo están leyendo. Parece que hay gente que no se cree soldado de esta batalla, y con eso no me estoy refiriendo a ustedes o yo mismo, sino a gente con responsabilidades como hacer el cómputo correcto de muertos, o llevar la secuencia lógica de una epidemia. ¿Y saben por qué? Porque en este país, por mucha pandemia que haya, el sábado y el domingo no se lo salta nadie. Y estoy seguro que el JEMAD Villarroya tampoco.

Recuerden este detalle cuando les bombardeen de nuevo con la insolaridad holandesa, finesa o alemana. Ni siquiera con cifras estables de 700 muertos al día es imposible sacar de la dinámica de sabado, sabadete a los de la primera línea, para los que ya están pidiendo pagas extras, pagas que no piden para los camioneros o cajeras, por supuesto. Supongo que esto también explica esos vídeos de subnormal profundo de sanitarios (palabra que antes se empleaba para retrete, mutada ahora en sustituta de "personal sanitario", mucho más descriptiva) haciendo el gilipollas dentro de hospitales, disfrazados incluso con ese material que tanto dicen que escasean.

Lo peor viene ahora. Ayer la excusa para el repunte era el fin de semana, quizás la institución española más arraigada. Hoy martes la cifra ha sido incluso mayor que la del lunes, otros 750 muertos de vellón para ir tragando con el Resistiré y el realmente obsesivo uso de la metáfora luz al final del túnel, que es la que está de moda esta semana. ¿Alguien ha dicho el fin de semana? No, simplemente se pasa por encima y se incide en bajan los ingresos hospitalarios, cuando la cifra de infectados sigue en 4000 al día, y de esos 4000 van a morir el 5%, otros 200 muertos más para dentro de tres semanas. Haya fin de semana de por medio o no.

4000 de los que no se sabe cómo se han infectado, habida cuenta de que hace diez días que se paralizaron todas las actividades no esenciales. Los test masivos siguen sin aparecer, ahora sustituidos por un estudio muestral a 60.000 familias españolas para ver la prevalencia del virus. Y sin test masivos sigue infectándose la gente masivamente, porque 4000 infectados al día en la cuarta semana de confinamiento es un fracaso paliativo.

Los medios de propaganda nos muestran imágenes aéreas de los centros de las ciudades vacíos, pero es que ahí ya no vive nadie. Y el que vive ya se ha ido a su segunda residencia, saltándose la operación jaula de pacotilla desplegada por las FSE, que todavía hoy tienen que hacer llamamientos masivos para que nadie se mueva de su casa. Supongo que saben perfectamente el carácter deflectivo de los españoles hacia las normas, hasta tal punto que reconocen que está habiendo un "relajamiento en el cumplimento del confinamiento". Lo reconocen ellos mismos, que llevan puestas 200.000 multas.

Yo quiero imágenes de los barrios, de donde vive la gente. De esas hay pocas, salvo cuando es para estigmatizar. Tras tres semanas, anteayer la Comunidad de Madrid publicó su mapa de afectados por áreas. Lo hizo en un mapa chusquero sin desglose estadístico y sin liberar el data set con el que se ha configurado, que en los tiempos del big data es como dar un mapa en la época de las exploraciones sin escala y sin indicar el norte y el sur.  Es un mapa para salir al paso de lo que se intuye que la locomotora de España haya estado tres semanas sin proporcionar una información que sacaría con un chasquido de dedos (¡incluso en fin de semana! ¡Madrid nunca duerme!), especialmente cuando otras CC.AA lo han hecho.

El mapa presenta pocas sorpresas, dentro de sus limitaciones. A nivel regional, la zona más afectada es Leganés. Los medios de propaganda nos dicen que es "por su población envejecida", pasando de manera descarada por el hecho de que los infectados por Covid-19 del foco primigenio de Valdemoro fueron desviados al Severo Ochoa de Leganés incluso antes del cierre nacional por el estado de alarma. La otra zona más afectada, dentro de los municipios más poblados, es el corredor del Henares, no por casualidad donde está Torrejón.

¿Empiezan a intuir para que ha servido el mapa? Para insistir en la idea-fuerza de que en Madrid no hay focos, y nunca lo ha habido. A nivel capitolino, el distrito más afectado es Puente de Vallecas (Vallecas se reparte en dos distritos), donde TeleMadrid tuvo a bien desplazar una reportera el día que se conoció ese dato.

Por supuesto, estaba en la calle, en ese presencialismo estúpido de los medios de comunicación que hace que siempre que cae la primera nevada envíen a un becario a pasar frío a Piedrafita do Cebreiro (en ese momento hay que subir la mantita y decir "menos mal que estamos en casa", como cuando sacan un niño desnutrido),  o que ahora mismo hace que el corresponsal de El Ente en Londres lleve dos días apostado delante del St. Thomas, a ver si Boris Johnson la diña.

La periodista estaba en la acera de enfrente al mercado municipal que hay en la Avenida de la Albufera, la calle central del distrito. Yo no daba crédito a lo que estaba viendo: parecía un día normal, con todo lleno de gente (lleno, pero no atiborrado), la mayor parte sin apurarse. Seguro que habían salido a una compra. O al estanco. Al kiosko no creo, por las cosas que venden.

Ni que decir tiene que la gente de ultraizquierda razonará -es una ironía- que en Puente de Vallecas hay más contagios por Covid-19 porque es un distrito discriminado y todo eso que ponen siempre, como si cuando uno tiene 14 años llegase el Estado y te pusiese el porro en la boca, o la litrona. O que si no te lavas los dientes -perdiendo después una parte importante de la renta durante toda la vida en la higiene dental paliativa- es porque el Estado es opresor y siempre va en contra de los pobres.

¡Y no faltará ese urbanista que te diga, citando a grandes popes, que la gente se ve obligada a salir más a la calle en los muchos Puente de Vallecas que hay en España porque las casas son más pequeñas y menos higiénicas! No se, quizás lo mejor sería preguntar a Pablo Iglesias, antiguo habitante del distrito sobre las elecciones que uno hace a lo largo de su vida, incluyendo las personalísimas. ¿Salgo a la calle a que me de el aire y de paso pille el Covid-19, o me quedo en casa como me piden las autoridades y así evito pillar el virus y contagiarlo? De ahí la duda.

Serán esas las causas, a falta de que inventen otra más. Noten que, por ejemplo, no se conoce que en Puente de Vallecas haya una de esas residencias para ancianos que acumulan decenas de cadáveres sin que las autoridades hagan algo más que sorprenderse cuando las descubren, como han hecho hoy mismo al reconocer que ha habido 4260 fallecimiento en el mes de marzo en esos recintos de arrumbamiento social. No habían hecho las cuentas hasta hoy. Era fin de semana. O había que esperar al final del mes. En plan Wansee nunca tendrá padres, ni documentos.

Y digo lo de las residencias porque el segundo distrito más afectado de Madrid capital es Latina, donde está situada la residencia Monte Hermoso, la de los 56 muertos en el último recuento de hace una semana. Son esas cosas las que tiran para arriba en el cómputo total de un distrito que, por otra parte, es muy diferente de Puente de Vallecas, y que se alarga como una serpiente estrecha desde el Manzanares hasta Águilas, donde impera un urbanismo disperso que no desentonaría en Bratislava o Nizhi Novogrod: hay más de cinco kilómetros de distancia.

Por supuesto, ni un dato desagregado sobre el distrito Centro, Chamberí o Salamanca, cuando en ciudades como Nueva York -con las que Madrid se compara de tú a tú cuando arrecia la propaganda, ¿no tenemos acaso el Museo del Prado?- puedes ver datos desagregados de Brooklyn Heights, Cypress Hill o Astoria con solo mover el cursor del ratón, y ya de por sí son unidades administrativas mucho más pequeñas.

Las administraciones se tiran los trastos sobre el desbarajuste estadístico, quizás siguiendo lo que hace el propio centro de seguimiento epidemiológico de Fernando Simón: "usamos los criterios de la OMS", cuando la realidad es que les ha venido muy bien a todos. En vez de 1500 muertos al día e incluso más, se ha capeado el pico de la curva con soluciones lingüisticas y propandísticas como "ha sido fin de semana", "las residencias no están comunicando los datos" o "ya se ve la luz al final del túnel" con 750 muertos recientes sobre la mesa.

Se hacen los sorprendidos, y al mismo tiempo no han tenido reparos en ir haciendo una morgue improvisada detrás de otra, porque no daban abasto. O sea que sorpresa la justa. Sin duda, después de cómo han gestionado a nivel municipal, autonómico y estatal esta crisis saldrá una renovada confianza en las instituciones, las mismas que decían "es como una gripe" o animaban a llenar las calles disfrazados de violeta para después ir escondiendo cadáveres en las estadísticas, y después hacerse los sorprendidos cuando se suma dos más dos y faltan miles de cadáveres.

¡Y suerte tenemos que es un virus con una letalidad oficial del 10% -España tiene hoy 150.000 infectados y 15.000 muertos-, imagínense si llega a ser del 45%, como el ébola! 

martes, 7 de abril de 2020

Diario de la peste (XXIV): la "vacuna española"

Por ahí está la vacuna
Menudo juego que están dando a la buitrera periodista la enfermedad de Boris Johnson. No es porque sea un antiguo colega -con mucho más talento que el 99% de los que ejercen la profesión-, sino porque el político populista apostó en un principio por la inmunidad de grupo como respuesta a la infección por Covid-19, para después ir reculando y acabar siendo, involuntariamente, una de las caras de esta crisis mundial. "Pandemia", para los horteras.

Hoy el canal 24 horas de El Ente ha hecho hasta dos conexiones cada media hora con el corresponsal en Londres, apostado desde las 07:30 en una de las puertas secundarias de acceso al enorme complejo hospitalario de St. Thomas, situado enfrente de las Casas del Parlamento y a medio camino entre Vauxhall y la noria del Milenio. No había nada nuevo que comentar, salvo el moooorbo, el auténtico motor de toda la historia.

No se preocupen en demasía, igual que no lo hicieron por Begoña Primera Dama, Irene Segunda Dama Montero (por Tania Sánchez, no por otra cosa) o por la desaparecida Carmen Calvo, que hace diez días estaba con "síntomas leves" y así debe seguir, cosas de ingresar por el MUFACE en la Clínica Quirón. ¿No decían que el virus no entiende de fronteras ni de clases? Pues eso.

El Primer Ministro británico, que habrá llevado la mala vida que se presupone a un colegial de Eton  y periodista con menos talento que Hitchens, está bien y no necesita respirador, información detallada ofrecida desde los medios de su país y de la que carecemos en el nuestro cuando cae un líder, bien sea como vicepresidenta, o bien como el mongol de la barba azafranada y la mirada cameleónica.

En este país lo más normal es que los políticos lleven una vida secreta. Si lo hacía el Jefe del Estado, con amante y Bostwana, no lo van a hacer sus subalternos. Es tan secreta que en 42 años de Régimen jamás ha habido un lío de faldas público -ni se le espera-, ni ninguna noticia médica que pueda afectar a los miembros del Gobierno, incluyendo ese Abel Matutes mantenido como un vegetal en la primera legistlatura de Aznar, porque el de El Pilar quería acabar los cuatro años sin ningún cambio ministerial.

Si estos son los condicionantes del Régimen, no les extrañe que durante esta crisis hay Ministros completamente desaparecidos. Será cosa del confinamiento, o será que sus Ministerios y competencias no valen para nada. Para nada, incluso en un contexto de cierre casi completo de sus actividades.

El ejemplo más (in)visible es el Rodríguez Uribes, el tolay que la FSM ha puesto en Cultura para tener un candidato a las elecciones de Madrid en 2023. Con el sector completamente paralizado porque no producen nada esencialmente vital, y jamás lo harán (ya están viendo la producción cultural de este mes de encierro, digna de Barrio Sesamo: hoy en La Uno estrenan una comedia sobre el asunto protagonizada por titiriteros profesionales), la cultura ha pedido al Ministro planes específicos, que es básicamente lo que piden siempre.

La eterna crisis del teatro llevada a la hipérole con los cines, librerías y demás tinglados culturales cerrados. La situación está dando para escenas de humillación total, como los propietarios de tiendas de libros pidiendo que se los trate como un bien de primera necesidad y que, ahora más que nunca, "la gente tiene tiempo para leer pero no puede comprar libros".

Vamos a ver, si una reciente encuesta decía que un 40% de los hogares españoles no tiene ni un libro, no lo van a comprar ahora. Y en el otro 60% habrá libros sin leer o que bien se pueden releer, una actividad muy digna que, empero, no proporciona ningún beneficio al "sector industrial del libro", igual que no lo hacen las bibliotecas, de las que nadie se acuerda y que fueron de los primeros sitios clausurados porque, como bien saben, estaban siempre atestadas.

¡Lo que nos espera en la reseca de este confinamiento! Un hacedme casito del sector cultural del tamaño del papo que se gastan habitualmente en los Goya o defendiendo la validez de un libro de Mónica Carrillo, esa escritora que lo es por su talento y no por salir en El Parte del chamizo de los Lara. Solo por eso está bien bien que el Ministro del ramo no comparezca: me imagino los insultos desde el otro lado del televisor de los que si están sacando adelante el país desde sectores estratégicos al ver las reclamaciones de los del gramo de farlopa y el taconeo como arte.

Otro Ministro desaparecido es Manuel Castells. Venirse desde Berkeley para esto. Es que no hay consideración alguna, hombre. La verdad es que tiene excusa porque es grupo de riesgo, pero algún comunicado suyo en la línea de "que las Universidades hagan lo que quieran" -al fin y al cabo, para eso está la cacareada autonomía universitaria, que ríete tu de la catalana- ahondan en la impresión que siempre ha dado: que está de vuelta de todo y que si le pones un daiquiri y un sombrero de paja seguiría siendo el mismo.

Y seguro que hay más ejemplos (¿no había acaso 22 o 23 Ministerios? ¿Por qué nunca sale Reyes Maroto con la gran industria paralizada?), pero yo me quería detener en el Ministro de Ciencia, el inefable astronauta Pedro Duque. Cuando Iván Redondo consumó su operación de marketing-instagram con el primer Gobierno de Pdr Snchz (¡un saludo a Maxim Huerta! ¡Y a la valenciana mentirosa!) en la SER se les hacía la boca hojaldre con ese "fichaje".

Después vino la propaganda de vender a este hombre extremadamente limitado como si fuese un científico (si está en Ciencia, será científico ¿no?), cuando en su bagaje está haber sido astronauta porque el Estado español pagó el precio del viaje (López-Alegría no era lo suficientemente español, como tampoco lo es Max Aub) y decirnos eso que es "de San Blas" (el arrabal más grande de Madrid, y quizás el peor), pero no decirnos tanto que está casado con una diplomática de carrera, de tan alto que ha subido.

Pues bien, este Ministro por la gracia de Iván Redondo hizo un día una comparencia pública. Ingeniero aeronaútico de titulación, entiende de biología lo justito para saber el mecanismo de la reprodución humana. Es, sin lugar a ninguna duda, uno más de esos miles de españolitos que estos días han aprendido lo que es una PCR, que es a la bioquímica como el alfabeto a la biología o los números primos a las matemáticas.

Rey de la estulticia -fustigador de las pseudociencias, pero que elogiaba una pseudociencia antes de ser Ministro "porque le había ido muy bien a mi madre"-, hace cuatro días dijo, con virilidad enhiesta de las que le gustan al JEMAD Villarroya, que "es posible que la primera vacuna efectiva contra el coronavirus sea española" (pueden poner sus risas aquí, con letra clara y legible).

Paralela a las campañas de propaganda en curso en torno a "hay más curados que muertos" y "esto podía haber pasado aquí como en cualquier otro sitio" -de la que forma parte la mofa sobre Boris Johnson- está la campaña en torno a la excelencia y preparación de nuestros reputados virólogos. ¿No constituyó acaso Pdr Snchz un "comité de expertos" a las dos semanas de la Gran Mortandad? ¿A las dos semanas de comparencias diarias de uniformados contando anécdotas de robagallinas y cuatreros que se saltan el confinamiento? Pues así lo hizo, y no antes porque no debía tener necesidad.

Un "comité científico" del que la mitad de los integrantes e integrantes dejaron declaraciones públicas en enero y febrero del tipo "tiene una letalidad muy baja", "China no lo está controlando bien", "son medidas exageradas" y el magnífico "es como una gripe", que tanto gustaba a Fernando Simón, nuestro Boris Johnson. Ese es el asesoramiento de Pdr Snchz y Salvador Illa. También el del astronauta Pedro Duque, en órbita con el dinero del contribuyente.

Es lo que el propio Pdr Snchz ha llamado el frente científico, porque en su calenturienta imaginación estamos librando una guerra. Un frente científico que, en boca de su principal responsable, llega a decir majaderías como que la vacuna del Covid-19 se va a descubrir en España, y lo dice riéndose porque aquí no hay vergüenza para nada. ¿14.000 muertos antes de que acabe la semana? "Obtendremos la vacuna española", pero mientras tanto no hay ni mascarillas, ni siquiera reactivos para hacer PCRs.

Huelga decir que el Ministerio y otros organismos han regado de millones a proyectos científicos presentados -con gran reflexión y tino, como suele ser habitual cuando hay que hacerlo a toda velocidad- a convocatorias ad hoc, y dotadas con 24 millones de euros, que no se ven en la ciencia española casi nunca. Se pueden imaginar la calidad resultante de lo que va a salir de ahí, y que desde luego jamás va a ser la vacuna del Covid-19, pero si mucho proyecto del tipo Atención sociosanitaria temprana a pacientes de Covid-19 o Covid-19: un desafío pedagógico para los docentes.

Lo que ya no cuenta Pedro Duque, porque le suda el barbo y lo primero que hizo como Ministro fue pegarse un viaje a la Antártida a costa del contribuyente, es que dentro del Estado de Limosna en el que estamos -ver la entrada sobre la cuenta corriente en el Banco de España para donaciones de particulares-, el Gobierno ha dispuesto mediante un Decreto-Ley una medida de mucho mayor impacto para la ciencia española que el mercachifle montado en torno a la "vacuna española" para el Covid-19.

Un Decreto-Ley donde se recoje que "el Gobierno podrá disponer de la Tesorería de los organismos y agencias públicas" para la lucha contra el enemigo. Esto es: el CSIC y otros organismos de investigación van a perder fondos porque el Gobierno que animaba a salir disfrazado de violeta a las calles el 8-M hace una gestión horrorosa de la crisis, incluyendo dilapidar los recursos públicos de maneras innombrables

De la Policía y Guardia Civil no van a quitar ni un mísero fondo, de la ciencia sí. Da igual cuando leas esto. Después pasa lo que pasa: a quejarse de lo de país de camareros (menos mal que el dueño de Villa Tinaja se acuerda de sus votantes potenciales, a los que cubrirá con su escudo social de vibranium vallecano), a inventarse planes de retorno de nuestros cerebros cuando haya elecciones y, cuando vienen mal dadas -y van a ser años así- a quitar de donde siempre, para que después vaya un incapaz como el astronauta de San Blas a vender humo con una vacuna española estúpida e inútil. E imposible.
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Maravilloso. Se quejan los periodistas amargamente del formato de comparecencias públicas de los responsable gubernamentales e institucionales con la crisis del Covid-19. El jefe de prensa monclovita filtraba las preguntas y no dejaba lugar a réplica, desde ayer se hacen por videoconferencia.

La primera experiencia ha sido inolvidable. Con todos sus problemas técnicos esperables y demás, pero con esto que no nos quita nadie: se queda el micrófono abierto y se oye cómo un periodista sin identificar -pero ya lo harán los uniformados- dice ""yo no tengo la culpa de que usted no tenga estudios y se haya tenido que meter a Policía". Es cierto que se oyen risas y Ábalos sonrie. Y es aún más cierto lo que se ha dicho. 
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A estas alturas ustedes ya estarán enterados del rocambolesco incidente sucedido ayer en Aldea del Cabo, un pueblo de Toledo en esa zona de la provincia que es el tercer extrarradio de Madrid. Yo no voy a repetirlo por aquí, en gran medida porque la cronica de eldiario.es es estupenda y un magnífico ejemplo de buen periodismo: están todos los datos, horas y sucesos. Ojalá hubiese más así. 

Simplemente abundar en lo ya comentado sobre la chacalita leonesa Margarita Robles, que va por libre. Debe ser que como es juez, va cubierta. Esta actuación vergonzosa -en épocas de crisis siempre hay gente que intenta medrar en su propio partido- debería ser un punto y final a su actuación, que ya se prolonga por demasiado tiempo en la política. Sus días se tuvieron que acabar con Belloch, su valedor, cuando ambos filtraban información a Pedro J. Ramírez. 

lunes, 6 de abril de 2020

Diario de la peste (XXIII): lo llaman "arcas de Noé" y tiene otro nombre

Don Valeriano, con más medallas que un JEMAD
Hoy la propaganda viene fuerte: España lleva dos días seguidos sin alcanzar los setecientos muertos por una doble vía. No los alcanza por quedarse a cota seiscientos y pico, y no los alcanza porque pasó, por arte de magia, de la cota 800 a la cota 600 sin pasar por la cota intermedia de 700. Un gran éxito estadístico, sin duda. ¡Y sin efecto fin de semana, donde las siempre perezosas CC.AA no comunican bien sus datos!

Contrasta especialmente la fanfarria de la propaganda -que se aferra a estos datos, como era previsible- con el hecho de que los ingresados en la UCI han seguido incrementándose día tras día y ya están por encima de los 7000, y están siendo magníficamente atendidos por esa magia de la metáfora y el concepto ya descrito por aquí de UCI habilitada. En un recinto ferial habilitado.

Y no es suficiente, como refleja la tercera morgue habilitada en Madrid, desde donde los medios de propaganda insisten que es mucho peor lo que pasa en Cataluña, a pesar de que las cifras indiquen lo contrario. Que si se confinó Igualada y sus municipios limítrofes, en Madrid no se ha hecho con ninguna zona, y se tiene que deducir todo a partir de los más de 2000 muertos en residencias, y de las tres morgues habilitadas con capacidad para cientos de cuerpos.

Entonces, si por fin están consiguiendo doblegar la curva (estamos consiguiendo, porque todos somos soldados), ¿a qué vienen las nuevas medidas anunciadas por el Gobierno? Algunas las apunto Pdr Snchz en su comparecencia del sábado, y el domingo ampliaron el radio tras la reunión telemática con los 17 presidentes de CC.AA. Por la tarde lo confirmó el Ministro de Sanidad, y hoy es moneda corriente en todos los medios de propaganda.

Al parecer, el Presidente del Gobierno ha pedido -al mes de las primeras medidas contra el Covid-19- que los presidentes de las CC.AA hagan un listado de edificios públicos y privados susceptibles de ser usados contra la epidemia. Esperemos que salga mejor que el listado de 370 hoteles que podían seguir abriendo para atender a sanitarios y FSE, y que era un listado anticuado realizado hace diez años donde la mitad de los hoteles ya no existían, como se puso por aquí.

La intención es crear -ojo a la metáfora, que se las trae- "arcas de Noé". Lo anuncian ahora, con más de seiscientos muertos al día, una cifra que tenderá a estabilizarse durante muchas semanas en cifras que no van a bajar de la mitad. Al día. ¿Y qué es un "arca de Noé"? Pues un recinto habilitado (hoteles, polideportivos, pabellones) para que asintomáticos pasen la cuarentena ahí.

¿Y cómo van a saber quien es portador del virus? Pues con los famosos test rápidos, de una fiabilidad escasa y que en el mejor de los casos solo acierta un 80% de los diagnósticos, al contrario que una PCR. Recuerden, porque la memoria es traicionera, que durante las primeras semanas de emergencia sanitaria por el Covid-19, y ante la imposibilidad de hacer pruebas para todos (pero sí para políticos y jugadores de fútbol de Primera División, entre otros) te hacían el diagnóstico y seguimiento por teléfono, y creo que todavía hoy en día sigue ese servicio. Es parte de lo que llaman la mejor Sanidad del mundo: autodiagnostícate, y púdrete en casa sin que te vea un médico ni nadie te haga la prueba. Si aún así insistes en ponerte malo, acude a un hospital público donde a lo mejor te envían a IFEMA y sales en la tele.

El resultado ha sido catastrófico (ca-tas-tró-fi-co), y de ahí las nuevas medidas. Según un estudio hecho en la Conserjería de Salud de la Generalitat Valenciana -una comunidad gobernada por rojos y antiespañoles que ha hecho una gestión ejemplar de la crisis, y con una consejera que cada vez que hablaba transmitía conocimiento y tranquilidad-, el 25% de los infectados por Covid-19 lo ha sido en su ámbito familiar. Vamos, que lo de la cuarentena y el aislamiento en casa es difícil de practicar.

Es por eso, y no por otra razón, por la que el Gobierno va a implentar la nueva medida de confinar ulteriormente a asintomáticos -cuando los diagnostiquen, claro- e infectados con síntomas leves en otro tipo de recintos habilitados. Y lo hace porque saben perfectamente que hasta ahora bajaban a hacer la compra, al estanco, a pasear el perro y a hacer la misma vida familiar que habían hecho durante estas tres semanas de confinamiento. La misma.

Si el virus se incuba durante un máximo de tres semanas, y llevamos tres semanas de confinamiento, los que ahora están entrando en los hospitales es gente que se ha infectado cuando en teoría ya no tenía donde hacerlo, salvo los que trabajan en el sector sanitario. Son los cálculos más elementales, después hay que tener en cuenta que las dos primeras semanas de confinamiento había que ir al trabajo incluso si eras teleoperador o si trabajabas en el tajo, y que eso no es confinamiento ni nada.

La falta de medidas expeditivas, y la perspectiva de un plateau de contagios sangramentemente altos durante muchas semanas, ha llevado al Gobierno a proponer e implementar esas "arcas de Noé", según el Ministro Illa "manteniendo los derechos de las personas". Curioso matiz, eh, y significativo de lo que van a ser realmente esos recintos de la metáfora bíblica.

Probablemente su Rocky Barea (o Pérez-Reverte) de alcoba no se lo ha dicho nunca, pero entre las primacías hispanas más notables (descubrir América, inventar el submarino, aislar el elemento del vanadio en Mexico, el futbolín y la fregona) se encuentran algunas que no son para presumir mucho: el primer bombardeo desde un avión -en 1912 en África- y haber inventado los campos de concentración, a cargo de general Valeriano Weyler en la insurreción de Cuba a finales del siglo XIX.

Superado en número y energía por el enemigo, el violento y racista militar se le ocurrió confinar a los criollos cubanos en campamentos rodeados de alambradas y torres de vigilancia, inventando para el siglo XX el moderno campo de concentración, llamado en su época "Reconcentración" (de la misma raíz que "Reconquista" y "Restauración"). Le sirvió de poco, porque perdió la guerra, y tampoco hay mucha gente que recuerde su indudable aportación a la Historia de la ignominia.

Ahora, más de 120 años después, el Gobierno de turno vuelve a aplicar el concepto que subyace detrás de confinar a población civil en recintos aislados para que no salgan y contagien (sus ideas, sus virus) a los demás, y el concepto es campo de concentración y no "arca de Noé". Y quien pone campo puede poner perfectamente recinto habilitado (de concentración).

Por cierto, el experimento saldrá así-así: esa tasa de fiabilidad de los test rápidos (¿te harías un test rápido de cáncer? ¿y uno de SIDA?) del 80% hará que ingrese mucha gente que no sea positiva en Covid-19 en esos remedos de los campos de concentración de Weyler, pero a buen seguro que saldrá del recinto siendo portador. Vamos, con una fiabilidad del 100%. La cuestión es si lo hará con los pies por delante o no.

Y, con esa misma fiabilidad del 80%, habrá mucha gente portadora que de negativo y podrá seguir contagiando a su familia y compañeros de trabajo, porque lo que no se ha hecho jamás en este país durante este mes es un confinamiento masivo a lo chino, la única medida demostrada para frenar la expansión de una epidemia.

Tampoco se preocupen en exceso por acabar arrumbado en una cama de un polideportivo: según el Ministro Illa, el confinamiento será "voluntario". Tan voluntario que si no lo haces, ya se encargarán los fascistas de balcón de señalarte por la calle y los medios de propaganda de ser "insolidario" por no querer ir a un "arca de Noé", que al fin y al cabo en la Biblia era un recinto habilitado para llevar...animales.

domingo, 5 de abril de 2020

Diario de la peste (XXII): el virus entiende de gestiones, no de territorios

Lo contaba ayer el notable periodista Miguel González de El País. Especializado en asuntos militares, estos días ha entrado a forma parte de la claque gubernamental propia de un estado de alarma, y sus crónicas difieren en muy poco a estar leyendo un comunicado emitido por el Ejército, de la misma manera que su colega Ana Terradillos de la SER es la portavoz del Ministerio del Interior desde hace demasiados años, y se considera a sí misma "periodista".

La Operación Balmis es un fracaso sin paliativos, y el enésimo intento de normalizar al Ejército en la sociedad -que es de lo que se trataba, porque no pueden ayudar en nada significativo- hace aguas por todas partes. Él no lo puede poner abiertamente, pero deja sus crónicas trufadas de pequeños detalles sobre lo morrocotudo de un Ejército integrado con sus aliados y un Ejército plenamente operativo y cualquier otra zarandaja que hayan leído en estos 40 años de vender lo imposible.

Recordarán que el Estado ha enviado el buque Galicia a Melilla. En El Parte ha salido varias veces, con extenso detalle en que cuenta con nosecuantas camas, nosecuantas UCIs y hasta "helicóptero medicalizado". El envío responde a que Ceuta y Melilla son los dos únicos territorios cuya Sanidad depende íntegramente del Estado, y para "dar apoyo", dado que en un brote virulento de Covid-19 no tendrían donde ir.

Pero, ¿hay un brote virulento en los dos enclaves españoles en África continental? No, simplemente hay que hacer ver que se movilizan los recursos del Estado, especialmente los inútiles. Lo mejor viene cuando se entra al detalle de la noticia, y se ve que el Galicia va sin ningún médico a bordo y, que en todo caso, tendría que ser la Sanidad militar el que los proveyese. Para eso, que hubiesen envíado el ElCano, para fomentar con el velamen desplegado eso de "la moral de victoria" de la que habla Pdr Snchz, y para llenar el pañol de popa (y el de proa) con eso que se exporta tan bien desde Ceuta y Melilla.

Día tras día el JEMAD Villarroya nos desglosa el número de residencias de ancianos desinfectadas por los 3.500 militares desplegados en la Operación Balmis, la función para la que han quedado -y que hacen una minoría- dado que ni la Policía ni la Guardia Civil quieren hacer patrullas conjuntas con los militares, especialmente por los problemas de mando.

Ante la indefinición, el Estado ha enviado a los utilísimos militares a una función fantástica, digna de Berlanga: a vigilar las fronteras, no vaya a ser que, aprovechando el Covid-19, entren hordas de portugueses y franceses cruyando el Guadiana o los Pirineos. Es especialmente destacado el primer caso, puesto que el país con el que compartimos la Península Ibérica cerró la fronteras cuando la situación se desmadró en España, y ha sabido contener el virus en una cifra razonable de pocos centenares de muertos.

Y es importante el orden: Portugal cerró la frontera con España para cualquier tráfico que no sea de mercancías -lo mismo que hizo Marruecos-, y por mucho que se esfuerce el Ministerio de la inutil González Laya, se hizo porque nuestro país es ya el segundo foco mundial de la peste. Son los portugueses lo que no quieren que entren españoles en España, y no al revés.

Contrasten ahora este revelador hecho con la fotografía con la que ayer Miguel González ilustraba su despacho desde el frente (por usar la terminología del JEMAD Villarroya, y porque hoy es domingo aunque todos los días sean lunes) donde se ve a dos militares españoles con la galbana que les caracteriza patrullando un puesto fronterizo secundario en Pontevedra. La foto está sacada desde el lado portugués -vean el cartel y lo que indica- y se ve claramente como el paso está bloqueado con barreras de hormigón [Ahora mismo no está disponible en la web]

Un esperpento consistente en que Portugal cierra fronteras, y es en lado español donde se vigilan y patrullan, no vaya a ser que los relativamente indemnes portugueses quieran, aprovechando nuestra debilidad, viajar conscientemente a uno de los focos mundiales de la peste para provocar un ulterior problema a nuestra nación, la más antigua del mundo, incluso más que la portuguesa. La estampa se repetirá en otros muchos puntos, afortunadamente todos cubiertos por nuestro Ejército profesional y de profesionalidad extrema.

"El virus no entiende de territorios" es una consigna que vomita la propaganda oficialista para justificar la gestión centralizada de la crisis sanitaria, y que ha llevado a esperpentos como el tenderete de IFEMA, donde han relajado las condiciones para que al menos un familiar pueda acompañar a su ser querido en sus últimas horas, cosa imposible de hacer en un hospital y con un infección vírica a sus anchas, pero que ahora es posible en IFEMA en un gesto de magnanimidad de las autoridades. "El virus no entiende de territorios", pero parece que puede diferenciar entre un recinto hospitalario y un recinto ferial habilitado como tenderete hospitalario, perdiendo en el proceso capacidad infecciosa. Pura magia.

Se va revelando, con poca sorpresa, que el virus no entenderá de territorios, pero sí entiende de gestiones.  De eso se trata en toda esta crisis. De gestionar bien o mal, y España va a acabar así como el país más afectado en relación a su tamaño. Si Portugal fuese una región de España con sus once millones de habitantes, una sencilla extrapolación de la tasa de muertos y contagiados haría del país una de las zonas más afectadas del mundo, y resulta que no, a pesar de tener más de 30 vuelos al día entre Madrid y Lisboa cuando ya se llevaba una semana de contagio comunitario descontrolado en la capital de España.


 ¡Y tanto que entiende de gestiones!  Vean sino la gráfica adjunta, donde se ve la desigual evolución de los infectados en España e Italia según las regiones-foco. Es muy sencilla y de fácil interpretación, debidamente contextualizada. En Italia se confinó Lombardía y después todo el país, donde antes de ese confinamiento ya tomaron medidas con la gente que volvía a sus regiones desde Lombardía: reclusión en sus domicilios y seguimiento.

De ahí que en su gráfica particular se vea como las curvas entre Lombardía y el resto de las regiones tienden a confluir: en el primer caso van bajando lentamente, y el segundo van subiendo lentamente respecto a su evolución prevista. Comparen con el caso español, donde se optó por exportar la peste de Madrid a todas partes, y donde jamás se han aplicado medidas de confinamiento específicas para la región capital (ni siquiera en focos concretos, que siguen siendo desconocidos para la opinión pública, no así para las autoridades): las líneas confluyen rápidamente, hasta que se produce la magia y divergen todavía más rápido. El resto de las regiones superan a Madrid, que por una vez cede -con desgana- su primacía a lo que siempre han llamado "las regiones".

La gráfica se completa con esas noticias que hay en los medios no madrileñitas ("prensa regional") sobre esos simpáticos vecinos de la capital que cogieron el coche o el tren para acudir a "segundas residencias" o la casa del pueblo a pasar la cuarentena, y lo hacen mirando el número de tarjetas sanitarias expedidas en la Comunidad de Madrid que están en situación de desplazamiento. Tan sencillo como eso.

El modelo de dispersión de la peste elegido por las autoridades ha hecho que España sea ya el segundo país del mundo por número de contagios, y en breve lo será por número de muertos, pero no teman porque ya tenemos el oro mundial en relación al número de habitantes entre los países grandes y medianos. Y tengan la seguridad de que nadie, nadie, nadie se hará responsable de la irresponsabilidad de no haber cerrado Madrid, y haber puesto a patrullar al Ejército en los puntos de entrada y salida.

Porque es ahí donde tenían que haber estado, y no en la frontera con Portugal y Francia.

sábado, 4 de abril de 2020

Diario de la peste (XXI): ya anuncian (otra vez) la Transición

And so on...
Esta vez Pdr Snchz ha cambiado su comparencia pública de los sábados. En vez de dejar para la noche el anuncio de los 15 días adicionales de confinamiento -camino del mes y medio- lo ha hecho por la tarde, casi una hora dando la chapa entre el discurso ensayado durante toda la semana (hagan la prueba y verán que lo podría haber dicho el lunes o el martes, y encajaría perfectamente) y con las preguntas filtradas por el comisario político M.A Oliver, un chacalito amamantado en la SER.

Se supone que así se podrán implementar mejor las nuevas medidas y evitar ese pasto abonado para la ultraderecha de "un BOE publicado de madrugada" y demás sandeces que preocupan a la gente con problemas en los esfínteres urinarios. El problema es que no hay ninguna medida nueva: ninguna, salvo prorrogar las existentes. Ha dejado lo de la obligatoriedad de las mascarillas para cuando "haya stock suficiente" y que se venderán a un precio fijo fijado por el Gobierno. Al margen de esto, que en si mismo es una no-medida, nada nuevo. Sin embargo, en su muy acompasado discurso ha dejado caer varios asuntos, alguno de ellas muy preocupante.

Como sabrán, el actual régimen político que hay en España se fundamenta en la legitimidad otorgada por Franco al que crió como el hijo que nunca tuvo, y que después se desprendió grácilmente de todo el poder que le había concedido, para articular eso que se llama "Monarquía Parlamentaria". El contrato legal que se vendió al pueblo español se llama Constitución Española.

Por esas cosas de este país, la Constitución es una especie de entidad divina autosuficiente que no necesita modificación alguna, de tan pluscuamperfecta que es. Fíjense si no en el idiota de Pablo Iglesias y su concubina, que de criticarla duramente para auparse al poder han pasado a ser unos belivers de tomo y lomo, con la fe de converso que se espera en estos casos donde alguien baja con las tablas de la Ley desde el Monte Sinaí hasta Villa Tinaja (Galapagar)

Desde el trágala del referendum constitucional de 1978, nuestra magna obra colectiva (tan colectiva que por eso tiene siete padres) solo ha sido modificada en dos ocasiones, apenas unos retoques cosméticos, y los dos han sido por la presión exterior. Para los españoles nos valía de sobra (igual que las Leyes Fundamentales y el Fuero de los Españoles), pero resulta que para vender eso de que somos europeos y equiparables a los países de nuestro entorno no. 

Una modificación en 1992 en plenos fastos de ese año para poder firmar el Tratado de Maastrich, y otra en 2010 para poner techo a la deuda, también forzada por Europa. Por supuesto, la Constitución y las Leyes Orgánicas que desarrollan los preceptos contenidos en ella necesitan muchas modificaciones, incluyendo que en la misma ni siquiera aparecen citadas las denominaciones de las CC.AA, que son el Estado y desempeñan sus funciones según lo recogido en sus estatutos de autonomía.

Aragón se llama Aragón como se podría llamar Cabezoneríalandia, Galicia se llama Galicia como se podría llamar Cimmeria, y así con los diecisiete ejemplos, que bien podrían ser treinta o cuarenta, porque tampoco hay límites. Es solo un ejemplo más de los muchos que hay en los casi 180 artículos de la Constitución, y solo la increíble cerrazón en torno al cambio constitucional de los dos partidos del turnismo han llevado a que, 42 años después de su promulgación, a que sea un instrumento increíblemente ineficaz para los desafíos que pueda tener el Estado en el año 20 del siglo XXI, pero extremadamente eficaz para mantener lo que ya hay, al fin y al cabo la ideología-fuerza del franquismo y sus herederos.

Pdr Snchz lo está descubriendo a golpes. Hoy lo ha dejado caer en al menos tres ocasiones. La Ley Orgánica de 1981 que desarrolla el estado de alarma recogido en la Constitución para aplicar la represión en el País Vasco es una antigualla jurídica, pero que les voy a explicar yo en un país que dice que todos los españoles son iguales ante la Ley y día tras día publica en el BOE la sucesión de títulos nobiliarios, o que excarcela hace dos años a Zaplana en vísperas de Navidad por "una leucemía terminal", y el eterno anaranjado paseando por la playa.

El presidente del Gobierno ha dejado caer que la norma es poco eficaz para una pandemia, especialmente por el requisito de tener que someterse al refrendo del Parlamento cada quince días, pasando de puntillas en que se ideó para la represión de españoles por parte de españoles, y de ahí el necesario control parlamentario. "¿Ampliará el estado de alarma más allá del 26 de abril?" "Será otra cosa diferente", ha respondido Snchz a su periodista teleñeco, sin especificar qué medidas legales tiene para mantener a la gente encerrada -no las hay-, ni si se puede ampliar el estado de alarma por unidades de tiempo inferiores a la quincena. Esto se lo digo por si están haciendo planes entre el 26 de abril y el 10 de mayo.

Después de esto, vendrá una cerrada defensa de la Constitución Española y de sus Leyes Orgánicas, porque son perfectas y si Snchz las quiere cambiar es para implantar una dictadura bolivariana y nacionalizar los medios de comunicación, como en una famosa polución nocturna de ese conocido redactor de ultraderecha que firma en cabeceras tan prestigiosas como Muy Interesante. Aquí no hay jamás una autocrítica, y hace tiempo que la Constitución Española ha transcendido este mundo, incluyendo lecturas públicas como si fuese el Corán. Con El Quijote hacen lo mismo, porque es la mejor obra del mundo mundial.

No ha sido el único matiz que se ha percibido en el discurso de Sánchez. También ha dejado caer que estudian implantar una App similar a las que han funcionado en Asia para hacer la trazabilidad del Covid-19 y sus infectados, una especie de salvoconducto para circular y, especialmente, para ser identificado. Evidentemente, no lo ha formulado de esta manera, sino que se ha referido vagamente a "soluciones telemáticas (tragar saliva)".

Por muy útil que pueda ser, produce pavor en el país de Villarejo y siete agentes del CNI asesinados en un único golpe en Bagdad por ir los siete juntos. El país de la T.I.A como servicios de inteligencia obligando a sus ciudadanos a tener una App espía con la excusa de la emergencia sanitaria. En Madrid, donde siempre van un paso por delante en cualquier tipo de distopías ballardianas, ya tienen algo así y resulta que facilita datos personales y sanitarios a operadores privados, que en cuanto pase el asunto te bombarderán ofreciendo servicios de pago para tus dolencias. Que en otros países de nuestro entorno no se plantee algo así no les debe haber servido de referencia. O sí.

Sin embargo, ahí lo ha dejado el Presidente del Gobierno. Que están estudiando las medidas para cuando se empiece a relajar el confinamiento, y entre ellas está la "solución telemática", de regusto eichmanniano. Porque la harán obligatoria, igual que han hecho obligatoria la teledocencia sin tener en cuenta que hay alumnos sin los requisitos técnicos para aprovecharla, porque en las mentes primitivas todo lo que sea tecnología suena a magia. O milagro.

Y por último me gustaría detenerme en otro matiz observado en el -por otra parte aburrido y sin novedad alguna- anuncio de quince días adicionales de confinamiento. Pdr Snchz ha desechado en tres ocasiones usar la palabra "desescalada" -en sí mismo horrorosa, es verdad- para referirse a lo que él llama "doblegar la curva", esto es: a lo que va a venir en el inmediato futuro. Como sabemos por el espejo ustorio chino e italiano, y en un tema tratado en la anterior entrada, tras el pico de la curva no viene la bajada del Mortirolo.

Lo que viene es un plateau muy estable, y para ese periodo Pdr Snchz ha insistido mucho en usar el término transición. Si se han quedado ojipláticos no les culpo en absoluto. Si hay un término mágico en el que se fundamente el ideario sentimental del actual régimen -el ideario jurídico ha sido explicado más arriba- ese es transición, la palabra fierabrás que todo lo cura y justifica en este régimen donde hasta el Jefe del Estado (emérito) ha tenido que trincar 100 millones de dólares para mantener su ritmo de vida.

¿Que Serrano Suñer murió en la cama ya entrado el siglo XXI y con más de cien años? "La Transición cerró las heridas" ¿Que en este país jamás se depuró la policía política y que siguió torturando bien entrada la democracia y haciendo desaparecer a ciudadanos, algunos bajo cal viva? "La Transición permitió abrazar a los abuelos que se habían enfrentado en la Guerra Civil" ¿Que en este país se ha mantenido 100.000 millones de riqueza en paraísos fiscales por parte de las fortunas que sostuvieron al régimen de Franco? "En la Transición nos otorgamos derechos y libertades para nuestra convivencia".

Y así todo. Durante 42 años. La Constitución por un lado y, cuando ya tiene la cara ladeada del bofetón, otro sopapo por el otro lado con lo de la Transición. El alfa y el omega del argumentario de los creyentes en este Régimen. Por eso es tan preocupante que, teniendo todo un repositorio de palabras y conceptos para definir lo que es bajar una curva de contagios en un problema de salud pública, el idiota de Pdr Snchz y los que le escriben los discursos hayan tenido que recurrir a Transición, que no es un término matemático, ni sanitario, ni epidemiológico. Es lo que es en este país.

Y no es otra cosa que un sinónimo de amnesia&viva la vida. Cuando haya otros 10.000 muertos adicionales en esa Transición y apenas pasen por encima por ellos entenderán perfectamente su significado implícito.


viernes, 3 de abril de 2020

Diario de la peste (XX): hasta un 200% más de muertes por el Covid-19

Hoy Pdr Snchz ha hecho su primer pública en seis días. Ha ido a visitar una empresa de Móstoles (Madrid) que fabrica ventiladores mecánicos de esos que súbitamente -hace un mes no sabía que existían, porque "era como una gripe"- son necesarios, hasta el punto de que es probable que la visita fuese para incautar y militarizar la fábrica: pasará de fabricar diez a la semana (Móstoles no es el  Ruhr) a cien a la semana, según han informado en mi medio de propaganda.  Una inversión de capital público será la responsable de este milagro de panes y peces.

Para su visita, de la que estaban avisados los medios y así poder ofrecer la instantánea de un presidente en acción después de seis días desaparecido, el líder político del país ha tenido a bien lucir guantes y mascarilla, un outfit realmente inusual porque no estaba visitando un centro médico, al contrario: estaba visitando un puto chamizo en un un polígono industrial de naves y talleres mecánicos, pero actualmente es lo único que puede publicitar como nacional mientras llegan aviones desde China cargados con equipamiento médico básico comprado a precio de oro.

Reparen en el detalle de que las autoridades, mientras oficialmente siguen vendiendo lo de que las mascarillas no son útiles para la población en general, la lucen incluso para visitar una fábrica. Y no ha sido el único. El Jefe del Estado, después de una semana recibiendo inútilmente a Ministros en la Zarzuela -consulten la cuenta de Twitter de la Casa Real, ánimo con ese Almax-, ha tenido a bien ponerse el traje militar de campaña y visitar el puesto de mando avanzado de la Operación Balmis. 

¿Adivinan que lucía Don Felipe de Borbón y Borbón? Mascarilla y guantes, además de los galones de mando, y tampoco estaba visitando un centro hospitalario. Compartía total look y distancia de seguridad con la Ministra de Defensa, que estaba como un jarrón chino para dar apariencia de que los militares están supeditados al poder político. Será por eso que se han suspendido las patrullas conjuntas con la Guardia Civil tras las protestas de estos, y será por eso que van por ahí montando hospitales de campaña -tenderetes con nada dentro- por todas partes, se pida o no, incluyendo un pabellón deportivo cubierto en Sabadell, algo así como abrir un paraguas dentro de un ascensor.

La Monarquía más barata de Europa
 Por supuesto, tras ver que el Jefe del Estado y el Jefe de Gobierno luciendo mascarilla y guantes en dos actos separados los medios de propaganda han empezado a soltar el globo-sonda de que, quizás ahora sí, las autoridades recomienden salir a la calle con mascarilla. Quizás. Porque ya saben que están agotadas, mientras otros países las distribuyen gratuitamente incluso en los supermercados, pero eso sí, la mejor sanidad del mundo y la segunda mayor esperanza de vida del mundo (datos susceptibles de ser actualizados en poco tiempo, a la baja)

Será glorioso cuando mañana Pdr Snchz, que se va a dirigir a la nación a las nueve de la noche por tercer sábado consecutivo, diga que hay que salir con máscaras a la calle y la inmensa mayoría de la población -al menos aquella sin contacto con la gente que la ha sisado en la Sanidad Pública y sin acceso a las FSE y aduaneros- no sepa de dónde van a salir. Su mensaje quedará sepultado, como en otras ocasiones, tras el más relevante de que vamos a la segunda prórroga del estado de alarma, y hacia los 45 días de confinamiento.

No hay otra salida, como demuestran las proyecciones matemáticas y lo aplicado en otras zonas del mundo. En Italia, que iba una semana por delante de nosotros y ahora ya no -¿a qué quieres que te gane?- ya se plantean alargar el confinamiento hasta el 1 de mayo y, a partir de ahí, levantarlo muy gradualmente, un tema ya planteado en este espacio y del que necesitamos saber cual es la línea roja de contagios al día para empezar a levantar restricciones. No lo sabremos nunca, claro.

Hay cosas que están bajo secreto de Estado. Los focos de Madrid, y el número total de muertos. Solo se pueden saber de manera inferencial. Ayer Díaz Ayuso dijo que los muertos en residencias de la región que Gobierna probablemente estén en torno a 3000 personas. Lo dijo así, como barruntando, en una entrevista en la SER. Advertida por vía interna que no podía decir alegremente esas cifras, aunque fuesen ciertas -ha demostrado en múltiples ocasiones su incapacidad para diferenciar lo que se puede decir en público o en privado-, hoy ya se ha corregido y dice que las oficiales son 1000.

Desde el principio se supo que para estar mínimamente informado en esta crisis múltiple (sanitaria, política, de concepción del Estado) había que leer medios regionales y medios extranjeros. En los primeros se encuentra el detalle del drama de las residencias de ancianos -cuyo recuento se está haciendo por familiares de los muertos, y por un puñado de CC.AA- y en los segundos el enfoque macro sobre el país, mucho más certero que la propaganda de todos juntos, somos soldados y esto lo ganamos juntos (a las ocho en el balcón con la Magefesa)

Por eso es tan útil este gráfico comparativo sacado de un medio internacional comparando Italia y España. Es impreciso porque los datos ofrecidos por nuestro país lo son, y por eso tiene que recurrir a una CC.AA muy extensa (Castilla-La Mancha, la tercera más afectada por razones ya expuestas aquí) y no a un pueblo, como en el caso italiano, que ofrece un resultado más preciso.

Clicar encima para ampliar y ver el detalle
 Lo importante es lo que señala. Tanto en España como en Italia (los dos países con más muertos por Covid-19 en todo el mundo) se ve claramente el brutal incremento de decesos. En el caso de Castilla-La Mancha, más de 200%.  El número muerto de muertes diarias es de 50, y ahora está estable en torno a 150. Al día. De manera nada paradójica, solo se atribuyen al Covid-19 la mitad del incremento de muertes.

En Italia, en el famoso pueblo de Nembro -famoso porque decretó el confinamiento absoluto y por eso presentan ahora datos tan alagüeños como los que se ven la tabla- el incremento de la mortalidad es muchísimo mayor: del 300% o más, pero atribuyen aún menos casos al Covid-19 que en Castilla-La Mancha.  ¿Qué significa todo esto? Pues teniendo en cuenta que por el confinamiento se han reducido las muertes por accidente de trabajo o en accidentes de circulación, y desechando la opción de que la mala dieta del confinamiento que llevan algunos haya llevado a una mayor mortalidad, la conclusión es clara: se están infrarrepresentando las cifras de muertes por Covid-19.

Es muy importante porque, al menos en España, el virus ya estaba con una letalidad del 9%-10%, muy lejos del 0´5% que nos vendían cuando estaba en Wuhan y "era como una gripe". Es muy probable que mucha gente haya pasado el virus de manera asintomática y eso rebajaría la brutal cifra de letalidad, y también hay que tener en cuenta que España e Italia son dos de los países de todo el mundo con mayor porcentaje de población mayor de 75 años. Sea como sea, no se puede esconder más el incremento de muertes coincidentes con la emergencia del Covid-19.

Este tipo de datos, al alcance de los periodistas y de los sanitarios, deberían ser los que abriesen los informativos, un poco como el titular de hoy. Sin embargo, se ha optado por la vía de contarnos el número de recuperados, y siniestros neologismos de propaganda como el sangrante de UCI expandida (equivalente a llamar Metro ligero a un tranvía) a un habitáculo que no cumple ni la mitad del equipamiento mínimo exigido a una UCI. Todo sea por salvar el titular de que algunas regiones han colapsado ya porque no hay UCI para todos, ni siquiera UCI expandida.

¿Quieren saber otro ejemplo de cómo se puede saber que una región ha colapsado? Madrid va a habilitar su tercer macromorgue de emergencia, esta vez en el Palacio de Hielo del municipio upper class de Majadahonda. No, ayer Díaz Ayuso no se equivocó al decir que había 3000 muertos en las residencias de Madrid. Los mismos que han dejado morir sin ni siquiera pasar por un centro hospitalario, porque sabían perfectamente cómo se iban a colapsar aún sin atender a esta parte importante de la población. Y queda una semana más de propaganda de hospitales al límite, cuando hace ya tiempo que lo han sobrepasado.

jueves, 2 de abril de 2020

Diario de la peste (XIX): un país que pide limosna

En las últimas horas en España han muerto 950 personas por el Covid-19. Solo hay un día en que Italia haya tenido más muertos (962), y lo fue porque no habían contabilizado 50 del día anterior. Hoy el soy español, ¿a qué quieres que te gane? ha marcado un nuevo e inmarcesible récord, mientras las cifras de letalidad respecto al total de contagios fehacientes se mantiene en un desasosegante 9% (110.000 infectados, 10.000 muertos).

¿Se creen que las grandes cabeceras llevan esto a portada? ¡Claro que no! En Madrid hay 1528 pacientes en la UCI, que en absoluto están desbordadas, siemplemente "al límite". Hace unos días se decía que el número de UCI era de 1500, pero gracias al esfuerzo de nuestro Ejército levantando carpas que llaman "hospitales de campaña" -no hay nada dentro, son carpas- y al de la propaganda ya hay más camas UCI. ¿De donde han salido los equipos? No se dice. Simplemente las hay, igual que hay test para todos los sanitarios, mascarillas para toda la población de riesgo, y millones para gastar.

Sobre este último punto me quería detener. A los tres días del confinamiento Pdr Snchz anunció el "escudo social", mientras se le escapaban sonrisas del teleñeco que es al decir "100.000 millones". Se gastó gran parte de la munición -disculpen la metáfora bélica, no son de mi gusto en este contexto- en un plan ideado para ayudar al Gran Capital y los empresarios, que lo han sabido aprovechar de manera magnífica.


¿Qué hay ahora? Nada, de ahí que ayer el Estado sorprendiese abriendo una cuenta en el Banco de España para "canalizar" todas las donaciones por el Covid-19. Es quizás el mayor símbolo del patetismo de este Desgobierno, superado por todos los lados ("frentes", dirían los de la rueda de prensa de cada mañana) y especialmente el económico, que corre parejo al sanitario.

El Estado por medio del Tesoro está pidiendo limosna a los grandes empresarios, que serán los que usen esa cuenta corriente para así desgravarse el 35% de lo donado, pero cuando envíen la nota de prensa al medio de comunicación del que son accionistas dirán el importen total. Una cosa como "el Santander dona 2 millones de euros para el Covid-19", de los que realmente serán 1´4 millones, y aún así saldrán los mongoles a pedir una cacerolada de apoyo a Amancio Ortega por el balcón.

Un Estado que tiene en la Constitución el artículo 128 que dice que toda la riqueza de la nación está supeditada al bien común, y que aún así no han incautado los recursos de la sanidad privada. Es el mismo sector del que los consejeros de Sanidad, a pesar de ser preguntados por el asunto, nunca dicen cuantas camas están dando para atender a los afectados por el Covid-19, y el mismo que también ha presentado ERTEs a mansalva, mientras el grueso del capital -el de los accionistas- sigue incólume, y así saldrá de la crisis.

En el fondo y la forma, lo que refleja la apertura de esta cuenta para ejercer la limosna al Estado -que cuenta con recursos legales de sobra para disponer de liquidez- es la desesperada situación de un país con un déficit estructural del 100% del PIB, que se acaba de poner en 3´5 millones de parados y que depende como ninguna otra gran economía del mundo del peso del turismo, que habrá que ver si vuelve con la imagen de zona cero de la peste que se va a quedar colgando, y por méritos propios.

No hay dinero, y no lo va a haber. De ahí el desesperado llamamiento por los "coronabonos", a los que seguirán otros aún más angustiosos para enjuagar la pesada carga de gasto público que va a quedar. Recordemos que hace tres semanas Pdr Snchz preconizaba, sin decirlo, una recuperación en forma de uve -"la recuperación llegará pronto y será intensa", creo que llegó a decir-, desconociendo u omitiendo de manera vergonzosa los efectos de una epidemia de este tipo.

Más o menos todo el mundo va siendo consciente que las medidas de confinamiento se van a extender todo el mes, y basta mirar a los casos de Hubei e Italia. La famosa "curva" que nunca sacan en El Parte no cae abruptamente como si fuese la bajada del Mortirolo, sino que lo hace de manera gradual, siempre y cuando se mantengan las medidas para evitar el contagio comunitario.


Vean si no el excelente gráfico del FT donde comparan las regiones-ciudad más afectadas por el Covid-19. El cierre total de Wuhan fue decretado el 23 de enero mientras aquí seguía el jiji-jaja, y se ha extendido durante 69 días hasta que se han empezado a levantar las restricciones. Dos meses y diez días. Oficialmente, y según el discurso de la propaganda gubernamental, el día 12 de abril todo vuelve a la normalidad, este es: solo con un mes de confinamiento. Ya no engañan a nadie, salvo quizás a su electorado, y en su rama die-hard, esos que van a mítines.

Noten también como, a pesar de los intensos esfuerzos de EE.UU y su Presidente, la pendiente de la curva de Madrid (hoy 310 muertos, se lo pongo por segunda vez porque no lo verán en su medio de propaganda) es la más acentuada, reflejo del tiempo perdido cuando ya se sabía que había contagio incontrolado en dos municipios de la periferia, y mientras seguían volando desde Italia más de 20 aviones al día.

En una metáfora leída al inicio de la crisis se comparaba una epidemia a la luz de las estrellas: los muertos que estamos viendo hoy -950 en un día, récord mundial: se lo pongo por segunda vez por los mismos motivos- se contagiaron en esos días de fiesta y jolgorio (¡los niños no tienen cole y hace 25º! ¡A la pradera como las majas y los chulos goyescos!) y ahora estamos viendo su luz que declina, tras pasar tres semanas en la UCI. La luz emitida en forma de contagio inadvertido hace varias semanas.

Es por eso que la cifra de contagiados se incrementa cada vez menos -pero se sigue incrementando- mientras que la de muertos se va mantener en niveles irrespirables durante un buen puñado de días, para después descender....muy lentamente, como se observa en Wuhan y todavía no se ha empezado a ver en Italia, donde ayer repuntaron a 850 después de algunos días seguidos incluso por debajo de 700.  Es el momento más critico para los hospitales, tenderetes de IFEMA y UCIs, pero ya nos han dicho que van a aguantar: al fin y al cabo, para eso se están dejando morir a los ancianos en las residencias.  Para que no quiebre el sistema sanitario, "el mejor del mundo".

Preparénse para semanas en que nos vendan como absoluta normalidad y buena noticia que se mueran 300 personas al día, porque "hace dos semanas se morían 950", de nuevo explotando el analfabetismo matemático de gran parte de la población española, un mal en el que hunde su origen la burbuja inmobiliaria. Ok, si tenemos durante una semana una cifra de muertos de entre 800 y 950, pero después tenemos tres semanas con 300-400 muertos al día, ¿en qué periodo habrá más muertos? Ahhh, pero habremos salvado del colapso la sanidad pública, mientras la privada se va de rositas y podrá volver a hacer pruebas inútiles a sus clientes.

Explico esto para enmarcar en su justa medida eso de "estos son los días más duros". No, no, y menos de un Estado que está actualmente pidiendo limosna. Los días más duros no llegamos ni a atisbarlos, y como decía Niels Böhr "predecir es muy difícil, especialmente predecir el futuro". No se podrán relajar las medidas de confinamiento hasta que el número de contagios diarios no baje de ¿100? ¿50? ¿10? porque si no podría haber un rebote, y hoy mismo ha habido 8500 nuevos contagios. Eso en cuanto a la enfermedad.

En cuanto a la economía, es muy fácil predecir. De hecho, todos los economistas son futurólogos en la línea de Octavio Aceves o Aramis Fuster, y no les digo los que juegan a economistas alquilando por AirB&B un piso hipotecado. Un país que ya está pidiendo limosna en varios frentes: en mascarillas con el Jefe del Estado presumiendo de traer unas cuantas por su buena relación con el magnate de Ali-Babá (esto sí que es medieval y no las comparaciones con la Peste Negra), en "coronabonos" a sus socios europeos, y en pura y simple mendicidad con esa cuenta en el Banco de España.

Ninguna de estas medidas suplicatorias bastará, y vayan preparándose para las medidas que han aplicado históricamente los Estados ante la falta de liquidez: incautaciones a cuenta de manera subrepticia, propaganda para consumir "español" -y pasar las vacaciones aquí, cuando muchas veces es más barato ir al extranjero que a Torrevieja-, y una posible vuelta del "diezmo", que ya se da por descontado entres los trabajadores públicos, como se hizo en 2012.  En breve lo filtrarán a la Cadena SER, como con los decretos de confinamiento, junto con más "escudos sociales", pero jamás dirán que estamos pidiendo limosna porque ya no hay más pólvora para esta "guerra".

miércoles, 1 de abril de 2020

Diario de la peste (XVIII): librarse de Díaz Ayuso, prioridad sanitaria

En postura de Fedra Llorente
Si la inmensa mayoría de la ciudadanía y la clase política puede digerir que día tras día mueran más de 850 españoles por una enfermedad contraída "hace tres o cuatro semanas" porque nadie tuvo el valor de tomar las medidas necesarias es que ha llegado el momento de dedicar tiempo a Isabel Díaz Ayuso.

El Partido Mafioso gobierna la Comunidad Autónoma de Madrid desde 1995:25 años del tirón, donde se han sucedido en el cargo Gallardón, Esperanza Aguirre -gracias al tamayazo, que explica más de lo que yo podré hacer en este post-, Ignacio González (actualmente en la cárcel por ladrón en el ejercicio de su cargo), Cifuentes (actualmente tertuliana en Tele5), Ángel Garrido -ahora en Ciudadanos, pero consejero de la Comunidad igulamente-, un interino del que nadie se acuerda, e Isabel Díaz Ayuso.

La presidente fue nominada candidata por su partido por...por...bueno, no se sabe muy bien por qué. Los posibles sucesores habían sido cercenados por la corrupción -casi diez consejeros han dimitido por casos diferentes tipo Gürtel y demás- y hace tiempo que el PP es incapaz de seleccionar a las posibles élites que puedan dirigir las instituciones políticas, una de las funciones clásicas que los politólogos atribuyen a los partidos políticos.

Ante ese erial, la opción Díaz Ayuso se impuso. Relativamente joven (clase 1978) y engrasada en la maquinaria del partido por posiciones de privilegio como haber sido la responsable de redes sociales de Esperanza Aguirre y Cifuentes, cumplía todo lo que se pide en una región donde el PP ganaría las elecciones aunque presentase de candidato un trozo de musgo. Su electorado va a votar a cualquier candidato, incluso uno presentado tres meses antes de las elecciones.

Thumb up
¿Y qué se pide? Arrogancia, ideología difusa presentada como ¡zascas!,  y escasa formación, no vaya a ser que tenga ideas propias en el ejercicio de su cargo, siempre delegado por el partido. En el caso que nos ocupa, Licenciada en Periodismo, que más que una carrera universitaria es una titulo superior de FP. Y aún así presenta graves dificultades para hablar en público, habiéndose caracterizado en la campaña electoral y en su breve mandato por meteduras de pata repetidas, constantes y graves, fruto de su impericia y de una capacidad mental justita para entender la trama de Star Wars (buenos contra malos, en su cabeza liberales contra comunistas), y poco más.

Con eso da para llevar una CC.AA, y si no vean los ejemplos de Sánchez Vara o el que está en Murcia. El problema es cuando el normal devenir de una región rica se ve alterado por sucesos imprevistos, como puede ser una crisis sanitaria que va camino de dejar 4000 muertos en la region, y sin haber alcanzado el pico de contagios. Ahí es cuando se rompen las costuras de esta desenfadada manera de ejercer el poder poniendo maniquiés y simulacros dotados de vida en vez de políticos.

Díaz Ayuso ha reventado por todos los lados. Hace semanas decía de manera chulesca que "desconocía" como cerrar Madrid (se negaba incluso a la insunuación), cerraba de manera unilateral los centros educativos de la región provocando un éxodo de estudiantes universitarios a sus regiones de origen, y emprendia una actitud de desafío chusco y gitano contra el Gobierno central, que en su mente enferma está dirigido por "comunistas", mientras Madrid es "una isla de libertad".

Ha sido una vergüenza de tracto continuo, amenazando a "Sánchez" con las consecuencias de incautar material sanitario encargado por el sistema de salud autonómico, cuando todos sabemos que si el Estado ha incautado algo ha sido para repartirlo precisamente por Madrid, el foco primigenio, el más importante, y el más peligroso de la enfermedad. Pero hay que presentarse como víctima, que no se si es muy del credo liberal, pero sí de otros recursos que maneja Díaz Ayuso, y que al parecer le sirvieron para medrar dentro del partido.

Pepi, Luci y Boom (y otras chicas del montón)
Confinada en su casa por una cuarentena que nunca acaba, ha convertido el hall de su piso en una improvisada sala de prensa a la que funcionarios públicos han tenido a bien llevar dos banderas institucionales  para que nadie la confundiese con una youtuber, dado el lenguaje y modales chabacanos que se gasta, y que han ido a más con la evolución de la emergencia sanitaria.

El último ejemplo es de hoy mismo. Con 260 madrileños muertos en las últimas 24 horas, infectados mientras prometía menus de TelePizza y Rodilla -cadena madrileña de sandwichs que harían vomitar a una cabra- y otras medidas de ese mantra que es la "colaboración público-privada" y que en Madrid es especialmente difícil delimitar donde acaba una y empieza la otra (especialmente en Sanidad, un día hablaremos de Capio y la Fundación Jiménez-Díaz), la presidenta regional ha robado algo de su precioso y muy limitado tiempo para esto.

Un comunicado donde carga de manera abyecta e hiriente contra El Parte, que si por algo se caracterizan es por presentarnos, día tras día, a Cataluña en una situación peor que Madrid. Hoy, por ejemplo, han dicho que en las UCIs de la Región Envidiada (con industria, mar, turistas, extranjeros cualificados que se quedan a vivir y formar familias) "ya no se van a entubar pacientes de más de 80 años", cosa que se lleva haciendo en Madrid desde hace un mes, pero de una forma más pragmática: dejar que se mueran en una residencia sin ni siquiera pasar por un hospital. En la madrileñísima Leganés hay una residencia con 56 muertos durante el mes de marzo, que a mí objetivamente me hubiese parecido la primera noticia para El Parte, pero no me hagan caso.

Hace falta tener mucho cuajo para escribir

Lamentablemente, su televisión se está especializando en tratar de hacer pasar activistas de la izquierda radical como testimonios técnico-sanitarios (...) Lo que eran sospechas hace dos semanas son hoy certidumbres. Se ha pervertido la vocación de servicio público de una televisión que debía ser de todos (...) exigirle que deje de usar la televisión pública como herramienta política (...) y que lo haga de inmediato, pues estamos en mitad de una pandemia donde se están perdiendo muchas vidas
El cuajo porque hace poco una compañera de partido y diputada autonómica exigió al director de TeleMadrid que se cuadrase y que empezase a difundir consignas de partido, como viene siendo tradiconal en las televisiones autonómicas, especialmente allí donde un mismo partido lleva 25 años al frente del Gobierno. Y recuerden que Díaz Ayuso estudio Periodismo.

Infectada y se tosía en la muñeca
El Parte es pura propaganda. Pasan de puntillas por los muertos -hay consigna nacional sobre esto, hoy Jabois nos habla de su abuela muerta en enero, será porque no ha encontrado ningún testimonio entr los 3800 fiambres que hay en Madrid, o los casi 10000 en toda España-  y no hay  ninguna crítica al Gobierno, ¿qué otra cosa esperar de un nido de funcionarios de la información que mantiene en su corresponsalía a Lorenzo El Marqués Milá, el de "es histeria, solo es una gripe"?

Es pura propaganda, y aún así no es suficiente propaganda para los de la libertad. Como se enfrentan a algo que no pueden combatir con las armas tradicionales, buscan enemigos en todas partes: reales o imaginados, y de ahí la reveladora frase de "lo que eran sospechas hace dos semanas son hoy certidumbres". ¿Oye voces en su cabeza Díaz Ayuso? Algunas fotos que la retratan con la mirada perdida, sus risas a destiempo y el hecho de haber llevado la cuenta de Twitter de un perro de la jefa así lo indican.

El Régimen del 78, igual que todas las estructuras de poder complejas, tiene sus planes de contigencia ante casos de gente que pierde el control de sus funciones, bien sea por una enfermedad, o porque se quiere salir del sistema win-win que es la Mafia implícita a un Régimen, empezando por la Jefatura del Estado. Lo sabe bien Corinna -que ejerció funciones de Estado, como concubina y testaferro-, lo sabe Bárcenas -que recibió la visita en casa de un "loco" que era un espía pagado por el PP con fondos del Estado para robar su domentación, lo sabe Rubalcaba -cuya súbita muerte se produjo cuando su fiel empleado Villarejo empezó a largar de verdad, y no con miguitas de pan-, lo llegó a intuir Eufemiano Fuentes y su relación profesional con el Real Madrid, y lo sabe perfectamente la antecesora de Díaz Ayuso a la que hubo que dar un empujón final de esos que sabe dar El Poder.

Como recordarán, la vulgar y barata aparatchnik del PP fue pillada luciendo un título falso de una Universidad ideada en los noventa como criadero del partido, y como repositorio para excombatientes de la política, igual que el Parlamento Europeo. Se llamaba Cristina Cifuentes y no habían pasado ni 24 horas desde la filtración a eldiario.es de su expediente académico de Anís del Mono y ya había enfangado a varias personas en crear un título falso para poder lucirlo en un vídeo youtubero de chulería agresiva. Y así durante semanas, en un enroque demencial que amenazaba con tambalear estructuras fundamentales de El Poder, especialmente en la joyita de Madrid.

Mirada de Gollum
Y así, con Cifuentes engarabitada en su pedestal de arrogancia y sinrazón, El Poder sacó la cinta de las cremas Olay que cayeron en su bolso de manera casual. Esa misma tarde dimitió, sabedora de que había perdido cualquier apoyo. Las mismas cloacas cooptativas que la habían llevado a su cargo habían recurrido al dossier que todo español relevante tiene para cuando se muestra desafecto con el Régimen.

Díaz Ayuso también tiene su dossier, por supuesto. Los negocios de su padre, un pobre buscavidas de La Adrada (Ávila), otro de los barrios de Madrid. Y otras cosas, con toda seguridad. O de su pareja. Ya saben cómo van estas cosas. Quizás sea hora de que el Estado active esos resortes que tiene para situaciones como la planteada por Díaz Ayuso. Más o menos hay un acuerdo tácito en que los políticos son teleñecos -y qué bien lo hizo durante cuatro años Ciudadanos, el partido creado por El Poder, que usaba criterios de casting de MHYV para sus cargos-, pero también en largarlos cuando llegan a niveles de humillación pública, incompetencia y viscosidad como el de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, desbordada por todos los lados y con 250 muertos al día mientras no llegan los aviones con 23 millones de euros del contribuyente. Es una medida sanitaria e higiénica para El Sistema. Para todos, sean o no de Madrid
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Este pobre hombre todavía no se ha enterado de que jamás dejarán escapar a ninguna región española del confinamiento antes de que lo pueda hacer Madrid. Este pobre hombre, en definitiva, no ha entendido el modelo territorial y estatal español. No tiene conocimiento que el 60% de Ministros desde que se implantó el actual Régimen son de Madrid. Que el Jefe del Estado lo será de todos los españoles, pero antes de nada es un madrileño.