miércoles, 18 de noviembre de 2020

Atentado terrorista-religioso en Madrid

El cruceiro y el barrendero

Vivimos un tiempo maravilloso para las noticias descacharrantes. Hace pocos días apareció destrozado un horrible cruceiro plantado en medio del centro de Madrid, porque era un "regalo" del Centro Gallego a la ciudad. No faltó el tiempo para que los responsables políticos apuntasen a la vía ideológica -por su significación cristiana, no gallega- para ese derribo, porque en el fondo están ansiando tener a su Samuel Paty, a tener de nuevo a la ETA, a poder sacar su ideología.

La presidenta regional habló de "se empieza por atacar lugares de culto (...) y se sigue así", quizás refiriéndose a que algunos de sus rivales políticos se dedicaban a asaltar iglesias en sus años universitarios, cuando ella estaba en una asociación del Opus llamada Altavoz, y el presidente gallego -región que exporta desde hace 400 años ingentes cantidades de población a la capital- amenazó con enviar un nuevo regalo, quizás aún más feo que el derribado. 

La ocasión es propicia para hablar del espantoso lugar donde está emplazado ese horrible símbolo de una civilización obsesionada con la muerte -la propia tipología del cruceiro es profundamente mortuoria- y el feísmo, y es que la plaza Jacinto Benavente es, en sí misma, un horror donde el símbolo derribado era un elemento más. 

Y si estaba ahí es porque el Centro Gallego está al lado, en un edificio horrible construido cuando el Desarrollismo, y que no desentonaría nada en Navalmoral de la Mata o Monzón como el típico edificio con gestorías, seguros agrarios y anuncios de Vía Dígital descoloridos. Es tan horrible y, en si mismo, tan gallego, que durante muchos años su primera planta estuvo sin ventanas, en una imagen más propia de Ankara o de Chantada que de la capital de España. Para afear aún más el conjunto, tiene una escalera de incendios exterior, como si esto fuese EE.UU.

El magnicidio

Toda la plaza en sí misma es un despropósito, y un perfecto resumen de lo que es Madrid. Está situada a medio camino entre la Puerta del Sol y  la Plaza Mayor, en un punto elevado que hace de nodo de caminos: ahí acaban o empiezan la calle Atocha, la calle Cruz, la calle de la Bolsa o la calle Carretas. Podría ser un sitio bonito, y es profundamente horrible. Un asco sin solución, por mucho que haya mejorado perceptiblemente en los últimos años. 

Al menos ya no hay putas callejeras que, en el sentido del reloj, se situaban justo en la acera de enfrente del Centro Gallego, sabiendo que no hay mejor cliente que los parientes de Tojeiro. Hace poco peatonalizaron el estrecho tramo de calle que separaba ambas orillas, ya demasiado tarde para facilitar las relaciones. 

Siguiendo ese sentido y orientación norte, en la esquina superior derecha de la plaza hay una librería de la cadena cristiana San Pablo, donde siempre merece la pena una ojeada al generoso escaparate, con su universo paralelo e invendible. En la misma acera hay una franquicia de churros, y todo ese lateral está separado de la plaza por la horrible boca de un aparcamiento y la salida de un túnel subterráneo que cercena todo el conjunto urbanístico, si lo hubiera o hubiese en algún momento. Es una muralla infranqueable, y un auténtico disparate.

En la parte sur de la plaza está el Teatro Calderón, volcado desde hace tiempo a los musicales, y famoso en su momento porque un día se cayó toda su marquesina de golpe, matando en el acto a varias personas. Es un edificio bonito, de estilo beaux-arts, y que no desentonaría en París o Bruselas, pero que aquí aparece sin conexión alguna con su entorno, y también ayuda mucho que se llame Teatro Haagen-Dazs, o que continuamente esté cubierto con cartelones horripilantes de espectáculos para gente que cree que un musical es un acto cultural. 

La mítica primera planta del Centro Gallego

Y da igual, porque entre la plaza y este edificio con cúpula pasa la calle Atocha que, aunque dulcificada en sus carriles y con las medidas de restriccion del tráfico en el centro, sigue siendo un atolladero donde se juntan taxis y buses en un embudo, porque también es estación terminus para bastantes líneas de la empresa municipal de transportes, una instalación que se come el 20% de la superficie de la plaza. 

En la parte oeste, por fin, se encuentra un edificio unitario de la administración de Justicia, parte del Registro Civil, y donde durante mucho tiempo se han juntado a su puerta locos y desesperados con sus pancartas de que les han robado hijos, no les reconocen derechos, y cualquier otra cosa, en una escena digna de ciudad estadounidense. El panorama un día normal es de cagadas y meados, mientras una terraza abusiva invade progresivamente más espacio, porque encima ahora tiene la legislación de su parte con lo del Covid-19. 

El conjunto se completa con una horrible estatua realista -esa moda de los noventa y dosmil- de un barrendero en posición de barrer, y que está puesta justo enmedio del eje norte-sur de la plaza, de tal manera que si quieres atravesar rápidamente el lugar -como hace todo el mundo, porque nada invita a quedarse- está justo en medio, produciéndose habitualmente escenas de confusión entre los viandantes, azuzadas porque en Madrid nadie deja pasar a nadie, en una muestra de civismo compatible con lo de ciudad abierta y acogedora. 

Muchos elementos urbanos=muchos obstáculos

No hay plaza. Todo el conjunto es un horror sin paliativos, y solo la reciente peatonalización de varias calles que van a dar a ese sumidero ha aliviado un poco la angustia del lugar. Como ven, el cruceiro no podria estar en mejor sitio: es un elemento tan horrible, tan fuera de lugar, y tan vinculado a un sitio y una cultura ajenas, que solo ahí podría pasar desapercibido, y ni siquiera, porque también estaba situado justo donde más puede molestar a un viandante. 

Ha adquirido un protagonismo que no le pertenece porque hay ganas de politizar todo. Desde un primer momento los comerciantes del lugar dijeron que lo había derribado uno de los muchos vagabundos y sin techo que prosperan día tras día en Madrid, sin que ninguna administración ataje el problema. Incluso el propio ABC, con lo que le hubiese gustado un derribo ideológico-religioso, ha tenido que reconocer que el iconoclasta es un músico callejero, y no un mena al grito de allahu akbar. 

Feijoo ya ha prometido reponer ese símbolo inmarcesible, esperemos que esta vez con el doble de tamaño. Al fin y al cabo, en Madrid está el mayor cruceiro del mundo, esa Cruz del Valle de los Caídos, erigida -y no es casual- como decoración para la tumba de un gallego, pero que solo le ha servido para menos de 50 años. Sic transit.  Qué menos que estar a la altura de las circunstancias y regalar una con mejor pedra, esa palabra y material totémico para esa cultura.

Será otro apaño circunstancial. Como explicado, no es el símbolo regionalista-religioso en sí, es el conjunto donde se ubica. Y, al igual que en el Valle de los Caídos, algunas cosas solo se solucionan con dinamita y volviendo a erigir todo de nuevo, intentando no repetir los errores del pasado.

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En su labor profesional, los militares ven vídeos pornos de pago y sacan parecidos con compañeras, a las que acosan y persiguen para expulsar de la carrera.  Todo tiene una lógica muy trazable.

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Las mamandurrias de este país no tienen fin. Además, la Cruz Roja es especialista en estas lides. Se lleva una subvención por la cara por su ayuda en la "Operación Paso del Estrecho", que este año no se ha hecho, como recoge el preámbulo. Entonces, ¿cómo logra chupar del bote si no ha habido prestación alguna de servicio? "Por ayudar en otras tareas", como informar, distribuir mascarillas....en una de las razones incluso se usa el condicional....

341.400 euros, otra patita más de la lluvia de dinero público -que pagaremos con deuda y déficit- sin control alguno.

 

martes, 17 de noviembre de 2020

¿De dónde sacas una persona de izquierdas en Ávila?

Digno de El Caso, el gran diario de Eugenio Suárez

Los orígenes de Podemos están muy claros desde hace tiempo: una secta de cama redonda a partir de un departamento de la Facultad de Ciencias Políticas de la Complutense de Madrid. Ese es el núcleo duro, en el que han ido purgando a desafectos como en todos los partidos de impronta comunista, hasta quedarse en lo que ya preconizaban desde el inicio: una secta, solo apta para iniciados. 

Muy bien. Eso vale para el aparato dirigente, donde siempre se ha premiado la fidelidad al Amado Líder -incluso en la cama, ya ven cómo ha caído en el partido Tania Iglesias- pero, ¿cómo rellenas el resto de listas en la inmensidad de España, que es mucho más que Madrid y el Congreso? Y es un problema común a todos estos partidos de nuevo cuño. 

Pues se arregla  malamente. Ya se conocen los problemas de Ciudagramos, donde pusieron a las típicas guapas de pueblo para rellenar listas -incluso al Parlamento, con muchos pillando cacho-, falangistas reconvertidos, oportunistas y vividores, y mejor no entramos en Vox, donde el líder en Andalucía va a ser juzgado por robar millones para emprendedores

En el fondo y la forma, representan a los ciudadanos que les votan. Con Podemos no iba a ser diferente. El partido que venía a cambiar el tablero político rellenó sus primeras listas con anticapitalistas y auténticos impresentables provenientes del movimiento okupa, como Celia Mayer o Rommy Arce, que objetivamente no valían ni para encender cerillas. Lo crean o no, una destreza básica en el mundo del que provienen. 

Eso en Madrid. En otros puntos de la geografía la lista de oportunistas y caídos del fracaso vital ha sido interminable. Seguro que usted, improbable lector, podrá poner algo del que le ha tocado en su zona. Desde condenados por apalizar a gente, a antiguos falangistas o, dependiendo del gusto del Líder Máximo, un JEMAD que apenas sabe leer y escribir. 

El caso más atroz fue en Ávila, y aquí hay que entender el contexto. Conseguir alguien de izquierdas -de esa izquierda vociferante, del discurso de castas y desfavorecidos, de la roña del primer Podemos- tiene que ser francamente difícil en un sitio así: ya ven como era Bermejo, el juez Ministro con el PSOE. Era tan de izquierdas que parecía de derechas, y seguramente lo fuese en su fuero interno, en su hábitos y en sus modos y costumbres. 

En Ávila, la ciudad-provincia anclada en la muralla y con un alcalde independiente, Podemos no encontró a nadie mejor que una mujer de 56 años que había huido a ese culo del mundo escapando de un asesinato, por el que fue condenada a  30 años de cárcel. La historia es truculenta, fue contada en su momento, y hoy ha vuelto a la actualidad. Con razón, además: cuando solo encuentras mierda, normal que te salpique la mierda. 

Aquí no estamos hablando de robo, haber tenido el carnet de Falange, recalificar, y otros delitos y faltas que pueden tener otros candidatos políticos. Estamos hablando de ASESINATO, cometido a sangre fría, con premeditación, y con motivos espúreos, porque se basaban en la declaración de una persona -la candidata de Podemos,- y no en un juicio. 

Leganés, 1985. Una ciudad-dormitorio (la expresión de entonces) donde vivían hacinadas 160.000 personas en colmenas verticales, sin bibliotecas, pabellones deportivos o cualquier otra escapatoria al combinado de heavy (porque es auténtico), drogas y aburrimiento vital. España en los años ochenta, y no me vengan con gilipolleces, especialmente los que lo vivieron. Las universidades y los equipos en Primera llegaron después. 

Pilar Baeza, 23 años por entonces, casi 60 años ahora y concejala en Ávila por Podemos, vivía de lo que rentaba la armería de sus padres. Un día dijo a su novio que el panadero la había violado. No lo dijo a la Policía, no, se lo dijo a su novio, y este a un amigo, de sólo 19 años, y al parecer con odio moruno al asesinado. Entre los tres urdieron una trama donde Pilar facilitó el arma (una que estaba reparándose en la tienda), la motivación, y es impulso que existe desde el rapto de las Sabinas. 

Se erigieron en juez, y parte. Ejecutaron al presunto violador, que fue encontrado en el fondo de un pozo tres meses después. Como la inteligencia no era su fuerte, antes habían salido de fiesta con él. No faltaron los testigos. La Policía, una vez encontrado el fiambre, cerró el círculo rápidamente. En el diario de ultraderecha El Español hicieron un relato truculento en base a la sentencia. Sentencia con hechos probados: la trama, el arma -que nunca se encontró- y las condenas de 30 años para cada uno de los asesinos. 

No deja de ser curioso que, para evitar el trullo, Pilar Baeza adujese ser "manipulable, con rasgos neuróticos y de escasa dotación intelectual", sin duda valores también útiles para ser concejala de Podemos. Solo cumplió siete años de condena, al parecer por "buen comportamiento", para que después hablen de cumplimiento íntegro y esas sandeces. Se desconoce que ha sido de los otros dos condenados, y se intuye que la relación amorosa con su novio concluyó. Cosas de la cárcel, o cometer un asesinato a instancias de otro. 

Cuando su caso salió a la luz -una condenada por asesinato, candidata por Podemos- Echenique y otro idiota de la Cúpula Central del partido salieron a defender a la poligonera, diciendo que había sido "víctima de una violación", aspecto que no fue confirmado en el juicio. Con buen tino, el hermano del asesinado se querelló contra esos dos atolondrados, y hoy ha salido la sentencia: 80.000 euros de multa a cada uno, y poco me parece. 

La reacción de estos dos desgraciados ("nuestro Stephen Hawking", me dijo un podemita una vez sobre Echenique) ha sido la de siempre: nos condenan por ser del partido que somos, y probablemente tengan razón, pero aquí el problema primigenio es llevar a una asesina en la listas,y encima defenderla, porque si haces caso a la teoría de la violación, es para justificar un asesinato

Ya nada sorprende en ese partido corrupto, donde el Líder Supremo se aparea -y compra mansión juntos- con la número dos, y donde presumen de una Ministra de Trabajo que saca pecho por gastar el dinero que no tiene en ERTEs inútiles, su forma de entender la sociedad. Una de las funciones clásicas de los partidos políticos, según Duverger y otros clásicos, es la selección de las élites que deben guiar la sociedad. En España ya ven que élites nos gobiernan, auténticos indocumentados -o documentados porque son Abogados del Estado, que es lo mismo- y, ahora, gracias a Podemos, una asesina rehabilitada. La dificultad de encontrar alguien de izquierdas en Ávila: han tenido que buscar alguien así, que cuando tenía 23 años -y siendo hija de un dueño de armería- debía tener de izquierda lo mismo que ustedes de armenios. 

A la Cúpula Madrileñita de Podemos le da absolutamente igual. Creen que una asesina representa a la sociedad. Creen que fue violada, porque les da igual todo. Por eso la condena de 80.000 euros es totalmente justa. La estupidez en la política tiene que tener penalización económica y, después, de votos.

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Muchos de los libros son recientes. Dicen que es una campaña de fomento de la lectura -y menuda manera más burda-, pero realmente es una campaña para vender esos libros de novedad.  

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(relacionado con lo anterior) Un sector cautivo y que vive de una Mafia organizada como son las editoriales de libros de texto se queja. Dicen que cerrarán el 70% de las librerías. Pues que lo hagan. Y que no tarden mucho, si tanto dependen de vender libros de texto.

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El Enano Cántabro confiesa: "nunca me he considerado un comediante". Es curioso, porque hace años intentó explorar los límites del humor en Twitter, mostrando su ideología Negacionista -un término gastado y desvirtualizado, pero que todavía se ajusta a este infraser-, sin considerarse a sí mismo "comediante". Será que estaba haciendo un ejercicio de antropología...

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Magnífico reportaje sobre cómo el Covid-19 ha dado el empujoncito final a gente que ya estaba en en límite de la locura: policías divorcidados de policías y que quiere vivir de la Policía sin ser policías; ecologistas; y pijos madrileños que viven sin trabajar.   

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La vida como un videojuego, y con su mismo valor: un soldado australiano ejecuta con tres tiros en la cabeza a un afgano desarmado. Todo, todo, todo conocido meses después, cuando se revisó las grabaciones de las cámaras que, a la manera de las GoPro, registra las hazañas bélicas. 

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Ok, dejemos de lado que un periódico dedique una noticia a la muerte de un camarero de clase alpha. Ok, dejemos aparte el tono lacrimógeno.

Quédense con lo de 52 años, y "viviendo en casa de sus padres". Lo de #MafiAsturias no tiene nombre, jamás lo tendrá.  

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Qué raro, ¿por qué querría un Guardia Civil facilitar un teléfono móvil a una persona recién detenida por narcotráfico? ¿Por qué dejó que su pareja sentimental, que no pertenecía al cuerpo, pudiese hablar con la detenida en el calabozo? ¿Por qué se puso a vigilar en la puerta para que no volviesen de repente sus compañeros uniformados -comiendo durante dos horas, ojo al dato-? 

No se, el Tribunal Supremo no entra a considerar que quizás también tenían intereses en el negocio de la droga. No se.

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"Obtener datos sobre la situación de Madrid es complicado. Esta comunidad no publica, por ejemplo, la tasa de positividad, es decir, cuántas pruebas PCR de las que se hacen dan positivo. Tampoco desglosa de dónde salen los más de 100 casos diarios que diagnostica y que comunica a Sanidad. Si tiene tan pocos brotes abiertos, ¿cómo se contagian esas personas?"

Jo, y todavía se lo pregunta. Cuanto panoli.

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España no es como Italia, y estas noticias lo demuestran claramente

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Interesante origen de la bandera extremeña. Como casi todo en el Estado de las Autonomías, inventado de la nada. 


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De manera nada casual, en la noticia no pone en ningún sitio que está prohibido bañarse en las fuentes. Fíjense en el color del agua. En fin.

 

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Fantástico resumen, impecable, de cómo se monta una mamandurria. El escenario. El momento. Los objetivos. El nombre. La persona responsable y su filiación. Pura y dura #MafiAsturias.

sábado, 25 de julio de 2020

Violencia, urbanismo y Madrid

Disfruta el Madrid subterráneo, underground
Pequeñas historias que reflejan el Madrid realmente existente, y los tiempos que nos ha tocado vivir. Sepan que la sección local del diario madrileño ABC es bastante completa, y ahora que Lo País se ha hecho de pago, pues habrá aumentado las visitas. Total, para leer propaganda y acuerdos municipales cumple la función cualquiera.

Está el sesgo mayoritario del ABC, un periódico muy venido a menos y que últimamente tiene una sección de revisionismo histórico donde únicamente les falta poner que Hitler fue un incomprendido. Ese sesgo queda muy bien plasmado en la noticia que propicia este post:  dos jóvenes estrangulan a una mujer para robar sus pertenencias, y el periódico aprovecha para poner su origen racial, y también para hablar de los menores no acompañados (menas), un caballo de batalla del partido franquista Vox.

¿Casualidad? En absoluto. La noticia en sí misma es un robo como otro cualquiera que se produce en una gran ciudad a diario, aupada a primera plana gracias al aderezo racista y de campaña política que aporta, de su propia cosecha, el redactor o el dircom de Vox. Noten que en la columna derecha aparecen otras tres noticias previas en la misma zona y con el mismo sesgo, por si dudan de la campaña.

Quien puso los centros de menores en el disparadero fue el partido ultra Vox, aprovechando el potencial que pueda dar la combinación de jóvenes+delincuencia+racismo. Después pasó lo de la granada "desactivada" que apareció en uno de esos centros, bastante alejado del que se cita en la noticia, el Richard Schirrmann de la Casa de Campo.


Dream on, Móstoles resiste
Concebido originalmente como el albergue juvenil central de Madrid, está en una zona prácticamente inaccesible, en la más pura tradición de la capital. Al lado del Parque de Atracciones, pero lejos de cualquier otra cosa, incluso de la ciudad en sí misma. Con los apuros crecientes que pasan las sociedades avanzadas en cuanto a pobreza y gestión de la diversidad, en los últimos tiempos -¿quien en su sano juicio va a Madrid a un albergue? Creo que hay otro en San Fermín, uno de los barrios más depauperados- se ha dedicado a cosas como albergue de indigentes y el actual uso como centro de menas

Por fuera parece un barracón militar, y el nombre germánico no ayuda en absoluto. Por dentro será un infierno social de esos que, cuando hay campaña en curso, nos sacan vídeos de cómo zurran a la gente, mientras la sociedad mira para otro lado, sin encontrar jamás solución a un asunto que tiene difícil solución.  Sin embargo, no es excusa para la campaña montada por el ABC y la ultraderecha.

Una campaña como tantas otras, que se extinguirá como tal en cuanto encuentren otro asunto al que hincar el diente periodístico. Ya saben: si gobierna la izquierda, las calles están sucias; si gobiernan los suyos, las noticias de la suciedad permanente e intrínseca de Madrid desaparecen, aunque la mierda siga en el mismo sitio. Como los habitantes, que son los que generan la mierda y, a veces, en lógica consecuencia, compran el ABC

Aquí lo interesante de la última noticia de la campaña emprendida por la ultraderecha y el ABC  es el lugar de la última fechoría, uno más de los bellísimos ejemplos que se encuentran por Madrid de un urbanismo absurdo y la propaganda política. El último atraco ha sido en uno de los pasadizos subterráneos que atraviesan el Paseo de Extremadura, convertido en la A-5 en la propia ciudad. 

Últimamente esta carretera genera más noticias de las que puede digerir. Primero fueron los coletazos del carmenismo, que en su último año de mandato decidió intentar paliar los efectos de tener una autopista al lado de las casas instalando semáforos, lo que ocasionó una revuelta de las ciudades-dormitorio que están en el área de influencia de la autopista, como Móstoles y Alcorcón.  


Maravillosa infografía tipo graphic desing is my passion
Claro, porque viven del mito falso de "a 10 minutos de Madrid" -en realidad es media hora-, y poner tres semáforos les iba a complicar muchísimo la vida, como pasar a estar a 35 minutos reales de la capital. El Partido Podrido convirtió el asunto de los semáforos en un eje de la campaña de las municipales de 2019, y nada más que ganaron retiraron la señalización viaria, en lo que fue el pistoletazo de salida para la descarmenización de todo lo que se había hecho en los últimos cuatro años.  

A cambio, el neoalcalde Martínez-Almeida propuso lo que su partido sabe hacer excelentemente: una megaobra para ayudar a las empresas, y al mismo tiempo cortar varias cintas inaugurales. Nada menos que otro macrotúnel -en Madrid se solucionan los problemas enterrándolos- para solucionar los problemas de un urbanismo demencial. Jugada perfecta, puesto que los coches podrían seguir entrando escopetados hasta el mismísimo centro de Madrid, y los vecinos de la zona poder hacer reales esos render de niños jugando con pelotitas y balones en un entorno verde. 

3´8 km. de túnel y la propaganda habitual de "suturar" y  "pasillo verde", a un coste de 180 millones de euros, minucias si se considera que enterrar la M-30 costó 3800 millones de euros en los papeles oficiales. Por supuesto, nadie en su sano juicio se lo creyó: para hacerse en el mandato se tenía que haber tramitado nada más llegar al poder, y de momento está todo atascado en la licitación, ¡oh casualidad! Y ya verán cómo, con la actual crisis, no sale de ahí. 

Por otra parte, para ajustarse a esos 180 millones -que por la forma de hacer las cosas en Madrid acabarán siendo el doble o el triple, como en la Caja Trágica o en el puente Corazón Partío- el proyecto sería en falso túnel, dejando una "caja" que sobresaldrá bastante sobre la rasante, por cierto muy cambiante porque es un terreno muy ondulado. ¡Da igual! ¡Ya han ganado las elecciones y quitado los semáforos!

Y ahí está el legado: esos túneles como los del atraco de ayer son una característica del urbanismo de los sesenta y setenta, y se pueden ver en Glasgow, Bratislava, Estocolmo o Nápoles. Todo para el coche, y los peatones por debajo para ir rápidamente a los cuatro puntos cardinales. El problema fue la degeneración rapídisima de todos esos espacios, una degradación común a todos los espacios subterráneos. 

Infografía del briefing propagandístico del PP
Ahí siguen los que pasan por debajo de la A-5 en los barrios de Batán y Campamento. Mal iluminados, grafiteados y ahora con atracos como en los ochenta, mientras la promesa electoral jamás va a llegar. De hecho, leyendo la noticia del ABC ni se menciona que, dentro de la zanahoria del túnel como reclamo electoral, se vendía precisamente suprimir esos pasos subterráneos, y no se menciona porque seguramente es mucho mejor poner lo de "magrebies". 

Tampoco se menciona que, justo al lado, está la residencia Monte Hermoso, que seguramente alguno de ustedes recuerdan de este otro post.  Al final murieron más de 60 personas en ese centro, que me parece que si hubiese sido a cargo de menas la campaña del ABC estaría más justificada, pero no: mejor hablar del discurso del partido ultra Vox camuflándolo de noticia que de promesas electorales incumplidas, o de decenas de muertos en un mismo lugar. En Madrid todo sucede en un dédalo de calles, pero solo se mira a lo que interesa.
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Lo País se inventa que en Portugal hay tres millones de confinados, y tiene que ser el propio Ministerio portugués el que desmienta la enésima bellaquería del diario de El Poder sobre lo que el Ibex-35 considera una colonia. 
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Muy buen reportaje, y extenso, sobre el urbanismo político en la Comunidad de Madrid. Y, vagamente relacionado, la letra del himno regional y su historia, ya conocida y ahora detallada.
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Me fascina la corrupción murciana, tan de agua robada y terrenos desérticos sobrevalorados.
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Sigo firmemente convencido de que estas medidas aumentarán los embarazos no deseados y todo tipo de vicios asociados a no poder salir de casa entre las 12:00 y las 20:00. Si hasta el nombre de la región lo dice todo...
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Santander, ciudad inteligente (Smart City, link by ferry with England), va a hacer un bypass para las mercancías que se mueven en el trazado de FEVE. Una actuación que se tenía que haber hecho hace décadas, y que se hace ahora cuando la línea languidece entre el olvido y el abandono generalizado. Eso es ser Smart.
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Gallegadas que aparecen en el BOE. ¿A quien se le puede haber ocurrido esta idea? 
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Según Lo País, la receta para que los jóvenes puedan comprar una casa pasa por estas dos medidas: el "alquiler con opción a compra" y las "hipotecas con el 95% avalado [por la casa de los padres, aunque citen el ICO para despistar]". Fantástico, ¿verdad? Periodismo de investigación, crítico y en el que confiar. Es tal la desfachatez que la segunda fórmula se explica así, sin acritud:

"Los jóvenes necesitan tener ahorrado el 20% del valor de tasación del piso para la entrada, más el 10% para pagar los impuestos. A veces, son 60.000 u 80.000 euros" [lo que significaría que la casa vale 300.000 euros, y una hipoteca para 25 años]

Exactamente igual que antes de 2008. En todo.
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Un organismo ultra realiza un estudio como el sale del nabo, y la puta mierda de Vocento se hace eco como si lo hubiese publicado el MIT o el INE. Eso se llama propaganda. Si les parece que pagan muchos impuestos, que lo relacionen con que solo trabaja un tercio del total de la población, y que es la región más subvencionada del mundo, y eso incluye la compra de su periódico por bibliotecas públicas en cantidades superiores a diez. Al día.
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(relacionado con lo anterior) En la #NarcoCiudad los antivacunas montan una acampada donde propagan sus ideas infecciosas. El magufismo como sustituto de la industria.No han conseguido mandarlos a otro sitio hasta un mes después.

domingo, 12 de julio de 2020

Vuelta a la política de la "primeras piedras" e inauguraciones


¿Quien cojones te crees? ¿Roy Orbison?
Vivimos en la época del rídiculo y el descaro absoluto. Ya nada sorprende, todo forma parte de un continuum en el que básicamente los que están al mando se rien a carcajadas del populacho, y vean como la pauta se repite desde la Jefatura del Estado hasta el policía más chusquero que se cree un catedrático (y tiene sueldo a la par). En este contexto, y no en otro, se enmarca el recital de Alejandro Sanz de hace una semana.

Es cierto que en Madrid toda corrupción y majadería se exacerba y alcanza tintes grotescos, y aún así no deja de sorprender. Qué cara más dura. Qué desfachatez. Hace una semana, sin previo aviso, el cantante Alejandro Sanz recitó tres canciones -hace décadas que no canta, con la voz agotada por el efecto Miami que se llevó por delante a Julio Iglesias o Camilo Sesto- en un puente anodino y cutre que hay en Madrid.

Como es sabido, el cantante tiene ascendencia gaditana -que saca a relucir cuando conviene-, pero realmente es de Moratalaz, una más de esas barriadas de 300.000 habitantes que conforman Madrid, y donde no hay nada, únicamente gente. Aunque jamás ha dedicado canción alguna a esos orígenes, resulta que al Ayuntamiento de la Gürtel, la aniquilación de los cuatro años de Más Madrid y las viviendas vendidas a fondos buitres ha decidido rebautizar un puente que comunica la barriada con Madrid (esto es: lo que queda dentro del perímetro de la M-30) como el puente "del Corazón Partío".

Es el nombre de una de las canciones más famosas de Alejandro Sanz, artista sin talento alguno que declama tarareando, y cuyo primer album se titulaba "Los chulos son para quererlos", donde posaba de manera inequívocamente queer, antes de que una multinacional se fijase en él y lo reconvirtiese en una primera fase en una copia mala de Eros Ramazotti -canciones para adolescentes- y después, merced a la mercadotecnia y el aturre a través de los medios de propaganda, en una especie de cantautor, o genio, o vaya usted a saber qué.

¿La canción se refiere al puente? No ¿El cantante ha mostrado algun vínculo especial con Madrid? No, salvo haber sido insufriblemente habitual durante el confinamiento, incluso más de lo normal en su colectivo de hacednos casito. Son méritos suficientes para que el Ayuntamiento o la Comunidad te haga una distinción especial, con ese ánimo de transcender que tan bien ha quedado plasmado en la estúpida historia de la escultura homenaje a las víctimas del Covid-19, o en la llama eterna de bombona de butano en Cibeles. El ridículo&cutrerío que caracteriza la mayor parte de las políticas públicas matritenses.

Si vienes de Miami te crees que es una pantalla táctil
¿Y el puente no tenía nombre? No, no tenía nombre porque es una mierda de infraestructura para salvar el muro efectivo que es la M-30. Un puente tan cutre que los coches pueden aparcar en él, dando una impresión de capital latinoamericana cuando se circula por la ronda de circunvalación conocida en toda España porque todo pasa dentro de la M-30, nada fuera de ella. Según Alejandro Sanz, cuando era joven ese puente simbolizaba muchas cosas, seguramente algún criptodiscurso sobre las oportunidades y las metas, lo que suponía cruzarlo y todas esas metáforas asociadas a la infraestructura del puente, al menos desde los romanos.

Ahora simboliza un caso más de corrupción. Como se conoció días después, el recital de Alejandro Sanz ataviado como un toxicómano mientras los coches zumbaban a 70 km/h por debajo costó a las arcas del Ayuntamiento 48.303´2 euros. Considerando que únicamente tocó tres canciones, y que no era un acto multitudinario, cada canción costó 16.000 euros.

Almeida dijo que había sido "un regalo del cantante a la ciudad", pero parece que tiene un concepto de regalo diferente al del resto de la población en general. Típico del Partido Corrupto, que hizo de las inauguraciones y las "primeras piedras" -esos actos propagandísticos de descubrir una placa- una pieza fundamental de su financiación ilegal vía Gürtel. Es la vuelta a las mismas prácticas, ya condenadas judicialmente, pero como en este país nunca se escarmienta, se vende como regalo lo que ha sido una dádiva injustifica, extemporánea y bizarra: un puto puente sobre una autovía.

Según la explicación oficial, el dispendio no es tal, sino una inversión en "promoción turística": deben pensar que los ajados fans de Alejandro Sanz irán en peregrinación a ese no-lugar canónico de Marc Augé como van a la tumba de Jim Morrison o a Penny Lane. O que Alejandro Sanz se va a dedicar a promocionar la marca Madrid (6000 ancianos muertos en residencias, uno de los focos mundiales de la peste) allí donde le pongan un micro.

Otro contratito para imprimir la foto en aluminio


El contrato se publicó el mismo día del concierto, para que así nadie pudiese reaccionar (era domingo, lo que también ayuda), y ni eso: es bien sabido que en Madrid no existe la oposición, que incluso ha firmado un acuerdo-marco con el Partido Podrido para facilitar la "reconstrucción",  lo que directamente es ponerse de cúbito supino ante este tipo de esperpentos. Como si no supiesen perfectamente que la "reconstrucción" para el Partido Podrido es repartir el dinero a amigos y afectos, y repartirlo con la misma alegría que un jeque árabe.

Además, ¿quien puede ir en contra de Alejandro Sanz? Como en tantas otras ocasiones con celebrities de por medio, eso como ir contra ¡España!. Es el Rafael Nadal de la música, siempre con las causas solidarias. Si acaso hay alguna culpa que dilucidar, será en todo caso del Ayuntamiento, no de este titiritero que estira el brazo para ingresar 48.303´2 euros para "sus músicos", porque el no ha cobrado nada. Bastante hace con pagar sus impuestos, y superar las investigaciones fiscales en las que han caído tantos compañeros de batallas y escenarios.


Añadir leyenda
Al día siguiente del concierto, la placa colocada aparecido pintarrajeada ("vandalizada" para los meapilas). A los cuatro días, el alcalde volvió a hacer un encuentro con el cantante, esta vez en la Caja Trágica. Supongo que estaría incluído en el acuerdo alcanzado. En el mismo le entregó una imagen del concierto, donde aparecen abrazado a un músico de acompañiento, puño en alto y de espaldas saludando ¿a los coches? ¿al cielo? ¿qué puta broma es esta?

Como en esos 48.303´2 euros hay parte de mis impuestos, cualquier día de estos me pasaré por ese horrible puente. Procurando no entrar en Moratalaz, dejaré mis respetos a la corrupción institucionalizada que gobierna Madrid, que no tiene recato alguno en montar circos de este tipo en cualquier ocasión ("que nos oiga Miguel Ángel", de Nacho Cano) y justificarlos de cualquier manera. Dentro de tres años, otra mayoría absoluta. Creo que en Google Maps ya aparece el puente como "el del Corazón Partío": deberían añadir debajo, en indicaciones, el costa de la enésima majadería del gobierno loco y demente de la capital de España.
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Brote en Ordizia, pequeña población vasca que forma una conurbanización con Beasaín y otras localidades que ocupan pequeños valles a la manera japonesa (todo lleno y horror vacui). El Diario Vasco señala un bar de inmigrantes y pone en el texto de la noticia "el africano Jon", con dos pares de narices. Que quede claro que no son de ahí, de los suyos. Que la peste viene de fuera. 
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¿En qué región española se puede plantear esta pregunta de titular de un artículo? Pues en #MafiAsturias, la región de la paguina institucionalizada y la región más subvencionada del mundo. Desde luego, conocen a sus lectores: sus preocupaciones, sus aspiraciones vitales, y lo que se respira en el ambiente.
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Maravillosas cosas que salen en el BOE de soslayo, y que suscitan tantas preguntas: ¿Qué se hacía hasta ahora? Hay claúsulas que llevan la sospecha añadida, como esa que pone "no podrán cobrar por sus servicios"...y tantas otras...un documento terrorífico. 
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Otro caso más de Guardia Civil corrupto en la zona del Estrecho. En este caso la noticia viene aderezada porque es lesbiana. Noten también cómo se traspasa el negocio (no el taller mecánico, sino el de acceso a la información) de un agente a otro, y el detalle típicamente andalujo de dar de alta a la mujer de un Guardia Civil en una empresa para que cotizase así a la Seguridad Social, y poder pedir después el paro o una pensión contributiva, sin haber levantado un brazo.
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(Relacionado con lo anterior) Condenados a once años de cárcel dos policias nacionales por urdir un montaje contra una mujer.  Seguro que era la primera vez que lo hacían.

viernes, 26 de junio de 2020

El método Bunbury (el método español)

 
Y nos bañamos en el mar la mar de bien
Mas allá hasta donde no alcanza la vista
Llegaban mis expectativas
El método Bunbury
es el nombre de un libro publicado por una editorial pequeña y por un autor desconocido, y que no voy a leer. Ha causado cierto revuelo bajo estos días porque afirma que Enrique Bunbury ha usado a lo largo de toda su trayectoria artística al menos 550 versos que ya habían sido publicados en otros sitios, y por otros autores. Autores que jamás cita, por supuesto.

La polémica es antigua. El mismo autor, a su vez poeta, ya había publicado en 2008 un artículo sobre el mismo tema en La Clave de Jose Luis Balbín, una revista efímera de esas que proliferaron por esos años, incapaces de darse cuenta de que Internet era para siempre. Revista pequeña equivale a polémica contenida en sus propios márgenes, aunque Bunbury emitió un comunicado donde se comparaba a gente como Dylan o Cohen, y decía que más o menos a ellos también se les habían caído estrofas de otra autoría en sus canciones.

Muy bien, ¿pero 550? ¿En 37 canciones diferentes?  No es casualidad. Es todo un método de trabajo, aunque el autor y los medios que van por ahí reproduciendo el asunto se cuidan muy mucho de usar la palabra en mente de todos. Miedo a llevarse mal con un artísta influyente, y miedo a levantar el avispero de un método de trabajo no exclusivo del narcicista, ahogante y patético artista aragonés.  Y se compara con Dylan o Cohen, y si le dejan con Horacio o con Boecio.

Me marcho y no pienso en la vuelta
Tampoco me apena lo que dejo atrás
Sólo sé que lo que me queda
En un solo bolsillo lo puedo llevar
Aquí se han producido una serie de circunstancias. El autor del libro, Fernando del Val, es a su vez poeta, y les aseguro que algunas de las personas con memoria más aguda que conozco son aficionados a la poesía, y poetas entre sus cuatro paredes. Como todos un poco, pero aquí azuzados por una afición que llega al amor y la locura.

Eso hace que se sepan de memoria cientos de versos, y los puedan recitar al albur. Además, en Fernando del Val se une la condición de ex-fan de Héroes del Silencio, la banda de rock que en los noventa consiguió merecida fama y está en un altar de la música patria -coleccionable para grandes masas en El País incluído- y donde Bunbury ejercía de cantante y letrista, que no compositor.

Ya ven, dos aficiones que se entrecruzan. Que al principio -allá por 1995- le pareció una coincidencia en plan "¡Oye, parece que a mi ídolo también le gusta Pedro Muchahambre, el poeta zamorano!", pero que después empezó a ver la pauta, se desengañó con el aragonés rufián, y al final se decidió a publicar el libro, todo, todo, todo de memoria.

Y me lo creo. Me creo la historia, me creo el método de trabajo -este sí, genuino- y me creo el desengaño con el personaje que es Bunbury, un payaso de sí mismo, ahostiable en el 100% de las ocasiones que aparece en público. El problema es que no hacía falta recurrir a esos mecanimos cerebrales -dicen los neurólogos que los poetas tienen una capacidad cerebral especial para conectar diferentes campos semánticos, y después está Luna Miguel- para demostrar esas cosas.

Me explico. Como saben perfectamente, desde hace unas décadas vivimos un proceso de digitalización y almacenamiento masivo de información, a escalas crecientes, y cuya complicada gestión para hacer accesible o utilizable se ha visto facilitada en gran medida por la introducción de la Inteligencia Artificial. Se forma así una triada magnífica para que, cosas que antes servían para hacer una Tesis Doctoral ("El uso del término maño asociado a terco en la prensa de la época", a base de peinarse hemerotecas enteras a base de microfilms) se puedan hacer con un simple clic.

Quiero que seas feliz
Aunque no sea conmigo
Solo hay que saber qué términos buscar o relacionar, claro, y ahí la intuición humana sigue siendo insustituible. Los programas de filtrado de conversaciones telefónicas -y autorizados legalmente en virtud de las normas antiterroristas que nunca fueron derogadas- se basan en eso: tenemos el big data (pongamos que cientos de millones de conversaciones telefónicas digitalizadas) y buscamos por "gas butano", "Alcanar" y "Mohamed" (o "rotuladores", "Ossa de Montiel" y "Telekom"), y ¡bingo!, siempre y cuando se sepa usar bien.

El problema en este caso es que es poesía, ya de por sí minoritaria, y poco susceptible a la digitalización, muchas veces publicadas por editoriales minúsculas en ediciones para amigos, pero tampoco se crean que Bunbury ha ido a buscar a ese seminal poeta de Talavera de la Reina que publicó en 1993 un opúsculo en "Cuadernos del Río Tajo": entre los poetas a los que ha sustraído su obra se encuentran Benedetti, Rulfo -poquísima obra publicada, poco mérito ahí- y Parra, y también un buen puñado de malditos, que es a la poesía como pertinaz es a sequía.

La poesía siempre ha sido un oficio de pobres, salvo que seas un carota como Luis García Montero -el candidato del Partido Comunista a la alcaldía de Madrid en 2015, obtuvo cero escaños- o Benjamín Prado, que hoy he escuchado en la SER que estaba en el Carrefour de Alcobendas haciendo promoción de algo. Pobres y vapuleados, porque carecen de los conocimientos, o están viejos y fiambres, para demandar a Bunbury y al resto de plagiadores.

Dentro de poco, ni eso. La misma inteligencia artificial parece capaz de hacer todas las combinaciones posibles en los lenguajes conocidos de poesías, imágenes, metáforas y sinestesias, de la misma forma que un suelto publicado recientemente por aquí sobre todas las melodías posibles. Ahí será el paraíso de los amantes de lo ajeno antes de poder crear algo que poder tener como propio, una tradición que en España tiene grandes adeptos.

Estas son mis credenciales
No hay males que duren más que yo
Y prefiero bailar charlestón
No me conviene estar parado
Se conoce el caso de Pérez Reverte, doblemente condenado judicialmente por plagiar, y también el de de Camilo José Cela, que habiendo ganado ya el Nobel concurrió al Planeta -bueno, le encargaron presentar un manuscrito para poder ganar el premio- y el escriba al cargo no se le ocurrió mejor cosa que usar de plantilla el manuscrito de otra persona que había concurrido de buena fe al galardón. Hace falta ser muerto de hambre, pero ahí está Marina Castaño para aseverar la afirmación.

Menos conocido es el caso de Vázquez Montalbán, seguramente por ser de izquierdas, también condenado por plagio, y que sigue teniendo reediciones periódicas de toda su obra, porque sus fans llevan el concepto de acérrimo a otra frontera. ¡Y qué decir del culto y amanerado a lo Bunbury que es Luis Alberto de Cuenca, que ante el desafío de escribir un prólogo para un libro de piratas sableó un libro del género! ¡Eso sí que es meterse dentro del papel de pirata!.

Y estos son autores que publican en tapa gruesa y con sus nombres bien grandes. Si entramos en la piara del periodismo, el plagio es diaria. De temas y contenidos de otros medios extranjeros -total, nadie lee lo de fuera-, de modismos y giros del vecino de al lado, y todo así para siempre, porque sus jefes antes han hecho lo mismo.  Da absolutamente igual que Internet haya hecho más fácil seguir la traza de la autoría de los textos o los temas: jamás les va a pasar nada, salvo un ascenso.

Por tanto lo que ahora se conoce de Bunbury, un artista "total", tiene su marco propio, y no es precisamente el de Dylan o Cohen. Un idiota de su mismo pueblo lo intenta justificar con unos constructos verbales propios de Ribbentrop,  y el consabido "es un gran lector", como dando a entender que se le han traspapelado versos ajenos en sus canciones de opereta y vodevil, mezcla mala de Weill (poco) y Liberace (mucho). De Sabina dicen los mismo -al parecer, tiene una de las mejores colecciones de poesía de España, otra cosa es que los haya leído alguien capaz de escribir "en la sucursal/del Banco Hispanoamericano"-, y ya ven que compositor de ripios está hecho.

A raíz de que en 2008 Fernando del Val publicase el apropiamiento de los versos de Pedro Casariego por parte de Bunbury, el por entonces en boga Muchachada Nui dedicó al transformista aragonés uno de sus famosos Celebrities,   donde ponían en boca del ladrón de ideas y versos esta certera conclusión, que funciona como una entrada de un diccionario:


 Mucha gente dice que yo plagio. Coger cosas de otra gente y hacerlas pasar por tuyas sin citar las fuentes no es plagio. Plagio es cuando le pillas manía a la gente que no es de tu país

Y quizás así entiendan el origen del grueso de los poetas a los que roba Bunbury, que Fangoria viese lo que estaban haciendo los Pet Shop Boys con Liza Minelli y lo intentasen aplicar a Sara Montiel (ya en 1989, después relanzado en 2009), y lo de los periodistas todos los días. El método Bunbury es el método español.
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Ah, que el Plan Waansee tiene hasta vídeo y todo. Y que ese vídeo ya circulaba desde el día justo en que se grabó, pero los periodistas no lo han podido sacar hasta ahora porque estaban "comprobando su veracidad", esto es: ayudando a que el Plan Waansee se consumase. Vamos a ir dejando claras las responsabilidades de cada uno, ¿de acuerdo?
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Extremadura en verano y sin piscina....Auguro un incremento de los embarazos no deseados. Y otro tipo de prácticas propias del aburrimiento intrínseco de no poder salir a la calle entre las 12:00 y las 21:00.
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De manera nada sorprendente, se conoce que el neofranquista intoso, vulgar y agreste que es Santiago Abascal es de origen gallego, y no vasco como le gusta decir: "Abascal se amparó en que tenía el "salvoconducto de su abueliña" materna, María Jesús Álvarez, de 91 y natural de Canaval, municipio lucense de Sober, a la que va a utilizar para ganarse la simpatía de los gallegos". Explica tantas cosas...incluyendo lo de haber montado un bar.
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Ramón Luis Valcárcel, ese gran estadista arrumbado en el Parlamento Europeo, dice desconocer la claúsula que daba en mano 600 millones de euros a Florentino Pérez por la desaladora no-nata de Escombreras.  Si quiere puede hablar con la Ministra Ribera, que firmó la declaración de impacto ambiental de la Plataforma Castor, la misma por la que el Estado deberá pagar al mismo empresario 1300 millones de euros.
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¡Buscando la paguita bien rápido! ¡Qué maravilla de cadena trófica! ¡El orgullo de la tradición!
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Encuentran 145 kilos de cocaína flotando entre Ibiza y Formentera, en estas fechas tan señaladas. 
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Así titula Lo País, el diario independiente de la mañana.  Lamiendo el culo a las empresas desde hace 45 años. Tal y como escribe De Barrón -que hizo un libro sobre la crisis que produce vergüenza- parece que PWC está haciendo un favor al juez....

sábado, 20 de junio de 2020

Diario de la falsa normalidad (y XV): 98 días de estado de alarma

Mañana se acaba la última prórroga del estado de alarma, totalizando 98 días en el que derechos básicos han estado suspendidos en aras de la sanidad pública y colectiva. Supondrá de facto el fin de la epidemia de Covid-19 tal y como la conocemos, al acabar el último escollo para la vida normal: el libre tránsito entre comunidades autónomas, y el pistoletazo de salida hacia la playa de mucha gente. Empieza el verano.

Este tipo de efemérides, que hace solo un mes serían celebradas con pompa y fanfarría, ya pasan prácticamente desapercibidas. En cuanto se estuvo en la Fase I en la mayor parte de España, la sensación generalizada -y potenciada por los medios de propaganda- es que lo peor ya había pasado ("la luz al final del túnel") y que se podía hacer básicamente lo mismo que se hacía hasta principios de marzo, y con pocas excepciones.

Entonces, ¿qué pasa con los muertos? Pues eso: que están muertos y han seguido muriéndose, pero al no informar de ellos -incluso menos que los muy laxos sistemas empleados durante la fase de expansión de la infección- se ha contribuido decivamente al impulso que ha tenido el living la vida loca de estas últimas semanas.

Ha sido todo tan evidente, y con un fin tan claro -abrir el mercado al turismo interno, y después al nacional- que el Ministerio de Sanidad no ha tenido óbice alguno en mantener congelada la cifra de muertos en 27.136 durante semanas, esas mismas semanas donde se han prodigado titulares falsos como "el primer día con ningún muerto en España", cuando realmente han seguido muriendo personas por Covid-19 todos los días, pero no se contabilizaban hasta días después.

Ayer, ya metidos en el plano inclinado que lleva a la gran fiesta de mañana, se comunicó que realmente la cifra de muertos diagnosticados con Covid-19 es de 28.135, esto es: casi 1200 muertos más durante estas semanas de la cifra oficial congelada, titulares grandilocuentes sobre lo bien que "lo estamos consiguiendo" e imagenes de terracitas y gente patinando.

Objetivo conseguido, puesto que ya nadie piensa en los muertos. Nadie puede interrumpir la fiesta, salvo esos molestos rebrotes, que sin duda se están produciendo porque la gente no sigue las recomendaciones de nuestras autoridades sanitarias, las mismas que desaconsejaban el uso de mascarillas porque sencillamente no había para todos. ¿Cómo desconfiar de alguien así, capaz incluso de ocultar durante semanas 1200 muertos que se han ido produciendo diariamente, para así poder contribuir a la Nueva Normalidad?

Bien arriba, como nos corresponde
Según la propaganda, actualmente uno corre más riesgo de contagiarse por alguien que venga de fuera -noten como están cubriendo los brotes en Alemania- que en España, que sigue siendo y será así para siempre uno de los países del mundo más afectados en función de su población: uno de cada 2000 españoles ha muerto por la enfermedad, uno de cada 1000 españoles si tenemos en cuenta la desviación respecto a la mortalidad típica en el mismo periodo del año 2019 . Y si no, ahí están las estadísticas internacionales, las mismas que no se fían de los datos aportados por España, por razones evidentes.

La realidad es que el virus conserva intacta su capacidad infecciosa, la misma que sorprendía a los expertos -los de verdad, no los que se estaban riendo como Antoni Trilla- allá por febrero, cuando se empezó a ver la trazabilidad del caso alemán que sigue constando como el inicio de la epidemia europea, por muchos estudios que vaya a haber ahora sobre si el virus ya estaba circulando en diciembre: algo que se contagia así no permanece "oculto" o camuflado con la gripe común, porque hubiese disparado los ingresos hospitalarios y la mortalidad ya en diciembre.

Sucedió en Stockdorf, un pueblo de Starnberg, la coqueta zona al sur de Munich donde empiezan los lagos alpinos. Una mujer china había acudido a un curso de formación que la multinacional Webasto -industria auxiliar del automóvil- y contagió a cinco trabajadores durante el curso, en una sala cerrada y con escasa ventilación, porque era enero y en Baviera hace frío. Esas cinco personas contagiaron a su vez a otras tres, entre ellos el turista alemán que fue el primer confinado en España, concretamente en La Gomera.

El virus sigue siendo el mismo, aunque su R0 haya bajado gracias a medidas de profilaxis básica como lavarse las manos, mantener la distancia y todo eso que nos dice la propaganda constantemente. El riesgo de rebrote masivo parece descartado porque la lección ha calado profundamente en la sociedad, pero habrá focos y núcleos de contagio mientras no haya vacuna -hoy por hoy demasiado lejos- o tratamiento efectivo, una opción que puede ser más viable.

Ahora, con el veranito y los habitantes del principal foco de España huyendo de la joyita -en Torrejón la tasa de prevalencia ha subido al 26%, y nadie va a pasar el verano en ese conjunto de bloques de pisos- reinará la calma porque así nos lo indican las autoridades y el relajamiento general de la época, y saldrán los expertos de palo diciendo que es "un virus estacional y en otoño habrá segunda ola, seguro".

Bueno, pues ni es estacional, ni la segunda ola está asegurada. Simplemente va a estar ahí, para siempre, por lo que este verano y la Nueva Normalidad van a ser claves para saber lo que nos espera el próximo curso. 98 días de estado de Alarma, y el anunciado acopio de suministros para evitar otro colapso del país como el vivido hace un par de meses, no van a servir de nada si a la vuelta de las vacaciones todos se han creído en demasía las campaña de propaganda y de los grandes y buenos que somos como país. Simplemente somos el país que más depende del turismo, y en otoño las preocupaciones van a ser otras, sin que haya desaparecido el origen de todas.

Bienvenidos a la Nueva Normalidad, a partir de mañana y sin fecha de fin.
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Fantástico. Otra noticia de "ni un día sin". El relato estremece al saber lo de ese grupo de ligoteo, y la profesión de los denunciados.  Y todo se ha sabido por un tremendo cúmulo de casualidades.
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Una central térmica que jamás se tuvo que construir. Formó parte del plan de emergencia que hizo el segundo gobierno Suárez tras la crisis el petróleo que hubo con el triunfo de los ayatollahs en Irán. Noten la fecha de inauguración, 1982.  Ha durado 36 años en estado operativo, y dos más como ruina industrial en una región abundante en esos vestigios.
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Cuando vas de gallito y no eres más que un gilipollas. Volverá a Bruselas como eurodiputado del Partido Podrido.
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En #MafiAsturias, cómo no, el sector turístico pide participar en las ayudas públicas a la ¡investigación!. Estos son los monstruos y subproductos que produce la cultura de la subvención, de la pagüina y del "ayudas para todo (y todos)".  En breve se verán los resultados, tipo "el escanciador automático logra un ahorro de 0´3 gramos de Co2 por culín", y cosas así.
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(Relacionado con lo anterior) 15 kilos de caballo incautados. 300.000 dosis. Los ceros están bien puestos.  Es una cantidad brutal cuando nos dicen que ya no hay yonkis de esos típicos del paisaje de una región de decadencia industrial, moral y vital. Fíjense si no en esta otra noticia de pocos días después: "como consecuencia de la declaración del estado de alarma en todo el territorio nacional, las detenciones de los presuntos autores del delito de blanqueo de capitales, no se pudieron llevar a cabo hasta el mes de mayo" [cuando ya habían podido esconder el grueso del capital]
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En el diario de ultraderecha El Confidencial una redactora se inventa de cabo a rabo un artículo, lleno de mentiras para adecuarse al relato principal, en sí mismo una mentira.  Si Leith no tiene "grandes monumentos o catedrales memorables" es porque la desindustrialización arrasó en gran parte la zona, como por ejemplo la magnífica estación de tren que tenía. Aún así, conserva más de una docena de edificios catalogados A en la lista de patrimonio británico, además del que cita. Recurre a un especialista para hablar de Le Corbusier porque sí, pero en ningún momento dice que el edificio en cuestión recibió el apodo popular de Banana Flats por su forma ondulante. ¿Para qué, si se nota que ha hecho el artículo de oídas y con el coño? ¿Para qué, si su medio es una puta mierda para influyentes?
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(Relacionado con lo anterior) Exclusiva, ponen. Hace al menos diez días que lo entrevistaron en La Ventana de Cadena SER, y donde este pobre pelele  ya dejó el acto fallido freudiano de decir que dedicaba su plaza a su padre "que lo intentó, y no pudo. La he sacado por los dos". Aquí repite básicamente lo mismo. Españita. 
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Muchas gracias a todos los que han participado en la iniciativa del anterior post. Gracias de veras. 

sábado, 13 de junio de 2020

Diario de la falsa normalidad (XV): el gran negocio de Torrejón

¡Así lo haré! ¡Gracias!
Ya que gran parte de la clase política y los ciudadanos han entrado en la fase de analizar qué se podía haber cambiado en la gestión de la epidemia Covid-19 (y lo hacen con intereses evidentes), viene a cuento recordar Torrejón, uno de los escasísimos focos identificados por las autoridades en aquellos tiempos en los que la mascarilla no era necesaria -el virus sigue siendo el mismo-, no se prohibían las reuniones, y teníamos la "mejor sanidad pública del mundo".

¡Qué tiempos, y fue hace solo tres meses! Noten que por entonces el virus circulaba a sus anchas, con gran despreocupación de la población española (¡han cancelado el MWC por paranoia!) y, muy importante, con mucha mayor incidencia que ahora, esto es: era más fácil caer contagiado que ahora mismo, aún cuando las medidas aplicadas vienen a ser las mismas, las que se conocen desde la Edad Media.

Si es un virus que se contagia socialmente, hay que restringir la vida social. Tan sencillo como eso, aunque todavía cueste entenderlo a mucha gente. Mientras en España se aplicó el confinamiento total -la parte más agresiva de esa restrinción social- a Haro e Igualada, en Madrid jamás se aplicó el confinamiento a ninguna parte concreta, y eso que fuimos algunos los que pensamos que desplegaban al Ejército para hacer efectiva esa medida, y no para limpiar con agua oxigenada residencias y cabinas telefónicas.

Mientras se pierde el tiempo en batallas inútiles, pero muy efectivas mediáticamente, se pasa de puntillas por la pésima gestión del foco de Madrid, que acabó siendo regional cuando se sabía perfectamente lo que pasaba en Torrejón de Ardoz: aquí se dice que tuvieron su primer paciente en la UCI ya el 15 de febrero.

Mendigando dinero a los ciudadanos, y regalándoselo a las empresas
No se supo entonces. Era la época de las coletillas de "con patologías previas" y "la edad media es de 81´5 años". Lo único que se supo antes del cierre completo del país es que en Torrejón había contagio comunitario incontrolado, supuestamente vinculado a una congregación religiosa "evangelista", algo que adquiere especial relevancia ahora que se sabe que Fernando Simón -objeto de un fenómeno fan propio de tarados- está vinculado al Opus Dei.

Después vinieron meses de silencio. Torrejón y Valdemoro no existían, e incluso había muchos que negaban tercamente que Madrid era el foco de infección para el resto de la España que lo circunda. Pero había indicios para suponer que las autoridades, una vez más, sabían mucho más de lo que decían.

De ahí que, cuando empezó a haber existencias de mascarillas, pero todavía no las suficientes para que su uso fuese obligatorio, en Torrejón se hiciese una campaña sin parangón en todo el país: el reparto de mascarillas buzón a buzón entre toda la población de la ciudad-dormitorio, nada menos que 140.000 habitantes.

¿Por qué en Torrejón y no en cualquier otro municipio? Pues porque sabían perfectamente que la tasa de incidencia de Covid-19 en ese municipio era mucho mayor que en otros equivalentes, o que en ningún otro de todo el país. Todo eso se ha ido confirmando con el tiempo, así como la sensación de que, por muchas manifestaciones del 8-M que haya habido (y aquí se señalaron igualmente), grandes errores de la gestión fueron no haber cerrado los focos conocidos a cal y canto, por muy fea que hubiese sido la medida.

De hecho, en Torrejón el 5 de marzo -una semana antes del confinamiento nacional- estaban infectados en el Ayuntamiento, no precisamente una Iglesia evangelista. No se tomó ninguna medida preventiva ni especial, precisamente lo que más abunda desde entonces en este anónimo y feo suburbio madrileño. Preventiva por el reparto masivo y gratuito de mascarillas cuando todavía no estaban recomendadas, y especial por lo que viene a continuación.

Quizás hayan oído que en Torrejón se ha hecho un test masivo de Covid-19 a toda la población. Mientras todavía escasea para muchos colectivos -como el de las cajeras de supermercados, por ejemplo-, en la ciudad madrileña se ha hecho para todos, exactamente igual que las mascarillas. Para todos, sin distinción. Seguro que es una casualidad, y no tiene nada que ver con que haya habido focos concretos que no se atajaron en su momento.

En unos años lo rebautizarán, como el aeropuerto de Barajas
El test masivo tiene su propia historia. Al hacerlo, provocó la envidia de los municipios colindantes -principalmente Alcalá de Henares-, donde sus habitantes pedían a las autoridades el mismo trato. Afortunadamente, en la ciudad complutense se han negado al espectáculo mediático y han dicho que esos recursos estarán mejor empleados en otras cosas, porque el dinero no sobra.

En las colindantes, y también en otras más alejadas, por eso del principio de igualdad y que todos los madrileños bla-bla-bla, como saben los que han muerto arrumbados en una residencia. Ante esa polémica, las autoridades regionales tuvieron que dar cobertura legal a la medida adoptada en Torrejón, teniendo que publicar un BOE regional extraordinario el 27 de mayo con los requisitos,  y el estudio fue autorizado en 24 horas por la sustituta de Yolanda Fuentes, mucho menos escrupulosa que su antecesora. Y mucho más obediente.

Había presión. De manera nada casual, el Hospital de Torrejón es un hospital público de gestión privada: lo gestiona una empresa llamada Ribera Salud, con fuerte implantación en la zona de Alicante, allí donde el PP empezó hace treinta años a privatizar la salud con el llamado "modelo Alzira". Para realizar el estudio de seroprevalencia, la empresa había desplazado a gran parte de su plantilla desde Elche hasta Madrid, y estaban "retenidos" en la capital a la espera de que se autorizase la prueba masiva. Eso es presión.

Este desplazamiento masivo de trabajadores provocó quejas en la Comunidad Valenciana -y un expediente que acabará donde Ximo Puig tiene el escroto-, que creían que sus hospitales público-privados iban a quedar desantendidos, y también una curiosa figura jurídica que haría las delicias de los abogados laboralistas, la CEOE y los esclavistas en general.

Según Ribera Salud, esos trabajadores desplazados desde Elche hasta Madrid lo hacían "voluntariamente" y en "sus días libres". Por favor, lean la noticia, porque es para no creersela. Al final todo se convirtió en una romería: los 140.000 habitantes desfilando en un macroaparcamiento para hacerse el test, gran cobertura mediática ("es por la salud") y una gran fiesta final modelo IFEMA, para vergüenza de todos.

¿Y quien paga todo esto? ¿Ribera Salud? Noooo, la administración. La misma que ha autorizado a una empresa privada a hacer un macrotest de 140.000 personas -más los invitados, porque también lo han hecho a población flotante y la que pasaba por ahí- que era desaconsejado por el Ministerio de Sanidad, principalmente por el efecto imitación que podría causar (Illa: "No podemos ir por libre. Solo si vamos coordinados seremos eficaces y hacer carreras para ver quién ha hecho más test no nos llevará a nada").

Todo esconde un fabuloso negocio, verán. Como siempre en Madrid y su sanidad, la que destina 500.000 euros a aparthoteles medicalizados para infectados, y que después usa la clase política porque le da la real gana. Como punta del iceberg. Resulta que Ribera Salud no solo tiene adjudicado el hospital de Torrejón en Madrid, sino que también ¡oh casualidad! el Laboratorio Clínico Central, una instalación situada en el Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes -quizás les suene porque es un hospital público privatizado que tuvo una planta entera de UCI cerrada durante la epidemia porque sus accionistas temían que se devaluase su bien- que centraliza los análisis clínicos de varias regiones sanitarias y seis hospitales públicos de gestión privada de Madrid.

Un negocio anual de 736 millones de euros, (setecientos-treinta-y-seis millones), y la palabra negocio es la más adecuada. Ribera Salud gestiona el Laboratorio Clínico Central -del que no depende el Hospital de Torrejón, pero donde se han analizado las muestras del macroestudio- a través de BR Salud, una sociedad conjunta con Unilabs. ¿Entienden ahora la urgencia de hacer 140.000 pruebas de Covid-19? ¿Especialmente en un año donde los análisis van a caer por el parón sanitario general? Porque había un interés evidente, así como un conflicto de intereses que nadie investigará.

Mientras en Madrid el cacareado estudio de seroprevalencia nacional ("el mejor del mundo", según el CSIC) arrojaba una tasa de un 11% de infectados, en Torrejón el estudio realizado por Ribera Salud de manera altruista (¡hasta se han traído trabajadores voluntarios!) sube la tasa al 20%, lo que cierra el círculo y confirma que en la anónima, fea y castigada ciudad-dormitorio ("la Marbella madrileña") hubo un foco de infección que nadie atajó, y probablemente fuese así por los mismos intereses de sanidad privada que han llevado a hacer un estudio masivo que, actualmente, no sirve para nada, salvo para engordar los bolsillos de los de siempre.
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 Hombre, además de una comunicación oficial ("borrador", según el firmante), también cuatro correos electrónicos de la Operación Waansee para que los ancianos no molestasen en los hospitales. Cuatro, por si alguien no se había enterado con el comunicado oficial, el primer correo, el segundo correo y el tercer correo. Que también prohibieron ir a las ambulancias a las residencias de ancianos.  Que hicieron lo mismo con los pacientes domiciliarios.  Lo que viene siendo un plan y una estrategia, vamos.

¿Se explica ahora también porque la Fiscalía miraba para otro lado cuando ya había residencias con más de veinte muertos? Y después acabaron siendo noventa en algunos recintos. Porque no vaya a ser que también hubiese comunicados y e-mails para la judicatura, eh, qué mal pensado es uno....
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Publicar un libro de mierda trae a cuenta si uno de los destinatarios es gallego. Primero lo "secuestran" y aumenta su popularidad, y después viene una indemnización. Negocio redondo y riesgo editorial cero, como es lógico en una editorial especializada en el deporte más burdo y el ego periodista.
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La campaña de Vocento para no perder el importante canal de venta que son los bares alcanza nuevas cotas, con un último párrafo digno de Mortadelo y Filemón: ojalá acaben repartiendo baterías cocina. Para salir al balcón a estrenarlas.
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Más o menos creo que podré escribir una media de entre uno y dos post los fines de semana de la Nueva Normalidad, que para este espacio será algo excepcional. Por la regularidad, y por el compromiso. Si quieren contribuir a esta periodicidad pueden hacerlo a través del mejor medio y más fácil que he encontrado, basta con poner en destinatario el e-mail ciclismosergio@hotmail.com, rellenar el campo abierto con la sugerencia que quieran, e incluso poner la fecha de entrega.Otra opción es esta, muy similar.