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martes, 14 de enero de 2014

Un ático por Ley D´Hondt

Estuve en Rivas y me acordé de tí
El Partido Comunista de España, que opera bajo la marca electoral de Izquierda Unida, siempre ha llevado a gala no tener -o tener pocos- casos de corrupción en sus filas. Queda para otra cita qué tipo de corrupción es que dos de sus cabecillas más visibles como López Garrido o Rosa Aguilar acabasen en el PSOE.

Una de las razones es que hay corrupción allí donde se toca poder, y de ese el Partido Comunista siempre ha tenido muy poco en el régimen de 1978. Es fácil alardear de integridad cuando únicamente se gobierna o se ha gobernado el archifamoso ayuntamiento de Córdoba, San Fernando de Henares, Rivas-Vaciamadrid o Mieres del Camino. Aquí hay una lista reciente, y ya saben que si no rascan más poder es por la malvada y pérfida Ley D´Hondt, esa bendición que nos permite al resto de ciudadanos tenerlos confinados en sus cotos.

El caso de Rivas es paradigmático. Aunque los comunistas llevan en el poder desde 1991, no hay nada en el municipio que lo diferencie del resto de la espantosa periferia de Madrid a base de ladrillo visto, vías de tren, centros comerciales y líneas de alta tensión. Debe ser que su manera diferente de gobernar no se ha trasladado al urbanismo, o a intentar hacer las cosas un poco mejor, sino plasmar su credo igualitario en hacer un sitio exactamente igual que los demás, con una única excepción: la advocación de los centros públicos, que ora van dedicados a Pilar Bardem, ora van dedicados al Che Guevara.

Situado al lado de la carretera de Valencia, y con fuertes desniveles dentro del término municipal, el terreno es de un yeso quebradizo que no deja crecer más que cardos. A partir de los ochenta creció a golpe de cooperativas de los sindicatos, y después de viviendas unifamiliares, porque era en Rivas donde se iba a desarrolar la utopía del obrero con su chalet independiente o adosado. Con el olor del mayor basurero de Europa al lado.

Deleznable urbanismo en Rivas. Chalets obreros. Con pisci, tío
Eso es Rivas, y se equivoca el que crea que es algo diferente. Es un sitio como otro cualquiera, si acaso todavía más feo de lo normal. El gobierno ininterrumpido de los comunistas no ha traído mejora alguna, ni estética ni ética, porque recientemente se ha sabido que un concejal había legislado a su favor en un caso en el que merece la pena detenerse.

Había unido dos áticos (de protección oficial, una redundancia en Rivas) para formar una única vivienda de más de 200 metros cuadrados, porque la utopía requiere espacio libre.  Se lee como una novela de picaresca española que hasta cinco miembros de su familia requiriesen viviendas de protección oficial. Seguramente vivían en chabolas.

Al contrario. Como el propio concejal aficionado a las obras menores explica con desparpajo, provienen de la cercana Vallecas Villa , siendo su padre empleado de Telefónica y su madre funcionaria de Sanidad. Hipoteca por un chalet y, quien sabe, a lo mejor eran vecinos de los Ortiz Rocasolano, que por esas fechas también vivían en el soviet de Rivas, aunque como explicó su malidicente primo, "no tenían ni para encender la calefacción". ¡Pobres!

Les conmino a que lean la carta del anterior enlace, porque es de una vergüenza absoluta. Funcionario con 22 años, y dando lecciones. Un buen comunista. La abuela en Torrevieja, el padre prejubilado de Telefónica, la madre que no se puede jubilar "por el PP". Vamos, que unió los dos áticos por el bien de la Humanidad, y de la suya en particular.

El caso es que Del Cura había caído en desgracia poco antes de acabar el año, cuando el regidor de Rivas lo destituyó. El problema es que el uneáticos (por necesidad familiar) era el coordinador del Partido Comunista en Rivas, y ya saben lo que es ese cargo en las organizaciones de impronta soviética: es el que manda, aunque no sea el alcalde. De hecho, en la información ya se dice que tiene a 7 concejales de su lado, frente a solo 4 respaldando al alcalde.

¿Filtró el alcalde en minoría dentro del partido la información del ático a La Razón, el periódico que publicó en exclusiva lo del ático? ¡Pero como pueden ustedes pensar eso! ¡En el Partido Comunista nunca hay purgas ni puñaladas barriobajeras! Eso, como mucho, en la cercana Cañada Real, que pasa por el municipio sin que se haya visto muy beneficiada por las políticas redistributivas y sociales que se presuponen a los comunistas.

Iglesia de Santa Mónica, digna de la IV internacional
El caso es que Del Cura, al día siguiente de la carta en la que admitía haber unido los dos áticos de protección oficial, decía que "ya no estaban unidos". Se debió pasar la noche con la piqueta, el pobre.  La puerta que comunicaba ambas viviendas "ha desaparecido", y nadie sabe donde está. Total, ya tiene experiencia en el gremio, a pesar de ser funcionario desde los 22 años.

Verán: siendo alcalde en funciones durante los tórridos meses de verano de 2011, autorizó la obra. Eso es legislar para el bien común y no el particular. Tardó cinco días en darse la licencia de obra, ilegal ante cualquier instancia que no sea el soviet de Rivas -es ilegal tener más de una vivienda de protección oficial-, y lo hizo un agostísimo 4 de agosto. Eso sí, fue cuidadoso: la licencia de obra la pidió "su pareja", a su vez también agraciada con otro piso de protección oficial. Y pagando el mínimo posible. Por el bien común, una vez más.

A ver en qué acaba la enésima guerra civil de los comunistas. Aquí tienen un buen resumen de lo cognoscible sin entrar en la dialéctica histórica, la acumulación primitiva de capital (o áticos) y otra parafernalia de la secta soviética. Seguramente algún lector crea que estaría bien hablar del ático pagado por Gürtel del presidende de la Comunidad de Madrid, y seguramente sea así en cuanto a cuantía, relevancia e implicaciones, pero ¿qué quieren que les diga? Estoy hasta las narices de estos apóstoles del "no todos los políticos son iguales", y sí que lo son. Insisto: Rivas no se diferencia en nada de cualquier otro municipio de semejantes características gobernado por el PP o el PSOE.
***
Sin comentarios. Grandonismo y paletismo, todo en uno. 

martes, 19 de abril de 2011

Esta es la Transición cubana

50 años de dictadura de la familia Castro, and goes on...
Reapareció Fidel en la última jornada del VI Congreso del Partido Comunista (y Único) Cubano, entre vítores de las multitudes ahí reunidas y que en pleno año 2011 del siglo XXI siguen exactamente como hace cincuenta años. Sí, sólo VI, no hacían falta más en tantos años. Son las ventajas de no tener rival.

El PC Cubano se fundó en 1965, unos años después de que el oportunista Fidel Castro se convirtiese a la religión política por excelencia del siglo XX, y lo hizo con la fe propia del converso. Cuando su revolución de 1959 triunfó se presentaba de manera apolítica, su única misión era acabar con la dictadura de Fulgencio Batista, algo que ya queda como anecdótico ante la extrema longevidad demostrada por este antihéroe.

¿Antihéroe? No para todos. Castro tiene un montón de amigos y simpatizantes. Fíjense que hoy mismo los medios nos bombardean con el populismo de derecha que dicen que existe en Europa, y pasan de puntillas sobre nuestro primo cubano, porque Gadafi y Sadam son malos malísimos, pero Castro es como un abuelo un poco severo, especialmente con los que no piensan como el y lo dicen.

Ahí esta ese incalificable libro de Ignacio Ramonet, compuesto en gran parte a través de discursos del propio Castro -aunque no se cita-, y cuyo balance no es en absoluto negativo. Que va, es positivo. El responsable de ese National Geographic de la izquierda mundial que es Le Monde Diplomatique no es capaz de llamar a las cosas por su nombre, quizás como efecto secundario de tantos años de intoxicación de materialismo dialéctico y acumulación primitiva de capital.Tampoco puede Mauricio Vicent, el corresponsal de El País en La Habana, preso de un auténtico síndrome de Estocolmo con la dictadura castrista. 

A la izquierda le gusta Castro y la dictadura de 50 años, ahora mismo hereditaria en su hermano. Es vergonzoso. El día anterior a la reaparición de Castro se hablaba de "renovación" y las típicas palabras huecas de dictadura, jaleadas desde España por nuestra "posición preferente" -lo dice Trini y lo decía Moratinos-, porque llevamos lustros creyendo que en Cuba va a haber una transición.

En Cuba no hay nada, sólo muerte lenta a través de una dictadura personalista y familiar, y aquí está la clave de su particular medida del tiempo, herededa de su padre y de un mundo rural del que emigró, y donde nunca cambiaba nada. Han dejado Cuba como un solar: al igual que en Alemania Oriental, pasarán varias generaciones hasta que la mayor de las Antillas pueda recuperar el tiempo perdido respecto a sus vecinos.

En Cuba hay escasez y pobreza. Racionamiento diario y perenne. Economía centralizada y planificada. Un país de trabajadores del Estado, que reparte limosnas porque las sociedades comunistas practican el esclavismo al prohibir la propiedad privada: todos trabajan para el Estado, que lo posee todo. ¿Y quien posee el Estado? El Partido Unico, el mismo que se acaba de renovar con Raúl Castro, segundo presidente desde su fundación, con la envidiable edad de 79 años, siempre propicia a los cambios y a los golpes de mano.

Esa es la realidad, pero intenten seguir el tratamiento informativo en los medios supuestamente de izquierdas y progresistas: es condescendiente, pacato, misericordioso. Por supuesto, ningún comentario de que entre los centenares de miembros del Comité Central del Partido Único no haya ni un negro ni un mulato, y escasísimas mujeres. El Comunismo predica una igualdad, pero la igualdad también empieza por la piel y la raza: a pesar de que los negros es el grupo más mayoritario en la isla, no gobiernan. Como en el Apartheid, aunque jamás lo verán representado así.

La palabra estrella en esta dictadura esclerotizada, incapaz de todo, es "reforma". Para esto han redactado un documento llamado "Lineamientos de la Política Económica y Social" compuesto por 300 puntos y algún Plan Quinquenal, porque es lo que toca. Los pueden leer aquí. Cojan cualquier punto al azar, y verán la vacuidad de contenido en una sociedad empobrecida. Algunos ejemplos:

* En "Política de precios" se dice:  "El sistema de precios deberá ser objeto de una revisión integral que posibilite medir correctamente los hechos económicos, estimular la eficiencia, el incremento de las exportaciones y la sustitución de importaciones, eliminar subsidios y gratuidades indebidas". Por supuesto, ni tocar el libre mercado, se sigue hablando de "sistema de precios", artificiales e impuestos por el Estado al margen de cualquier criterio económico.

* En "Ciencia" van directamente a la fantasía: "Se deberán sostener y desarrollar los resultados alcanzados en el campo de la biotecnología, la producción de equipos médicos de avanzada, la industria del software, las tecnologías educativas, los servicios científicos y tecnológicos de alto valor agregado; la bioinformática y la nanotecnología". Supongo que esto último es porque en Cuba todo es "nano", y lo es gracias a 50 años de dictadura comunista.

* En "Política Industrial", "Orientar el desarrollo industrial, como dirección fundamental, hacia el fomento de las exportaciones, reduciendo su componente importado", lo que resulta claramente imposible, porque Cuba, tras cinco décadas de brillante gestión económica, sólo puede exportar productos brutos como níquel y azúcar, exactamente igual que con Batista. Ah, también exporta ideología y médicos que la recetan, pero eso no cuenta como "industria".

Esto es la gran reforma cubana. El dictador sucede en su hermano, casi coetáneo. Cuba ha conseguido ser peor que todo lo que aseguraba combatir: es una dictadura hereditaria, no ha conseguido la igualdad sino mayor desigualdad,  y avanza con paso firme no en la derrota del capitalismo, sino en el suicidio colectivo.
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Todavía habrá alguien que se sorprenda: las petroleras británicas estaban sobre la pista de la invasión de Irak.
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Me parece muy bien, pero la cuestión no es esa. La cuestión es saber en qué se ha blanqueado el dinero de tres décadas de puerta de entrada de la cocaína a Europa, uno de los secretos de la Democracia Española, un secreto que cuenta con un periodismo cómplice.  Desde luego, ese dinero no se ha invertido en el territorio. Ah, la noticia pone que en este caso concreto ha sido en  "50 pisos". Uno de ellos en Asturias, el necesario recibidor que sigue a la puerta de entrada...

miércoles, 18 de febrero de 2009

En la nada

Aquí en España hay elecciones provinciales por duplicado en pocos días, un escándalo de espionaje y otro de corrupción mayúsculos, pero yo les voy a hablar de Italia. Disculpen si me parece más importante explicar el proceso de autodestrucción de la izquierda en ese país, debido a dos fenómenos: su propia capacidad y el signo de los tiempos.

Hace dos días dimitió de su cargo el líder del Partito Democratico Walter Veltroni. Los análisis en la prensa española han sido extremadamente defientes. No voy a hacer el discurso argentino de vos jamás entederás el peronismo, con el que cualquier austral te descalifica para hablar de su país, pero sorprende la estupidez, mayor de la habitual, en los análisis. Además de reconocer que no entiende el berlusconismo, Miguel Mora -el muy limitado corresponsal de El País- ha dejado frases como esta: "Con una izquierda normal enfrente, la nueva victoria de Berlusconi resultaría imposible de entender". Ah ya, el mito de la izquierda unida, el no pasarán, tralará. Sigh...En la Cadena Ser, donde Àngels Barcelò da mucha relevancia a las bufonadas de Berlusconi, el muy capaz corresponsal Joan Solès confeciona piezas lacrimógenas y llenas de tópicos. Siempre acaban hablando en tertulia de Italia, que si plin, que si plan.

Veltroni es un político mediocre. Se metió en el Partido Comunista de joven -en Italia siempre hay las mismas caras- y obtuvo puestos de relevancia inmediatamente. Su aldabonazo vino en 1996, cuando entró de vicepresidente en el primer gobierno Prodi. Era la primera vez que la izquierda ganaba unas elecciones en Italia. Después pasó a la alcaldía de Roma, donde impuso el modello Roma: una mierda de gaitas y humo, como crear bibliotecas, hacer una Festa del Cinema -es lo que estudió el, ya ven como está el patio- o llevar a los escolares de excursión a Austwitz, gastos pagados. El desarrollo a través de la cultura, entendida laxamente. La "x" está bien puesta. Como su techo era más alto, y lo había probado en 1996, ideó un fantasmagórico Partito Democratico y convocó unas primarias para minar el segundo gabinete Prodi. Caído el practicante de la ouija -cualquier día les cuento la historia-, Veltroni fue el candidato indiscutido de la izquierda en las elecciones de 2008. La victoria de Berlusconi fue tremenda.

Desde entonces, Veltroni ha sufrido su misma medicina. Su amigo Rutelli perdió la alcaldía de Roma, que se consideraba un bastión infranqueable gracias al modello Veltroni, y lo hizo de una manera humillante: parece que los romanos no opinaban lo mismo que su iluminado alcalde; en todas las elecciones regionales salía derrotado; su propio partido sacaba nuevos rivales -el último, la pesadilla Bersani-; y la gota que colmó el vaso fueron las elecciones de Cerdeña. El fundador de Tiscali estaba en el poder y ha perdido por ¡10 puntos de diferencia!, a pesar de su discurso criptoautomista. O quizás por eso.

Berlusconi, del que opino lo mismo que ustedes, no es culpable de la imbecilidad de sus rivales. La explicación más fácil es que controla las televisiones: controla las suyas, que son un ejemplo de pluralidad comparadas con TeleMadrid o TeleAsturias. En la RAI, el Partido Comunista y sus diferentes encarnaciones siguen al frente del tercer canal, por poner un ejemplo. El Corriere della Sera, el periódico de la clase dirigente, es furibundamente antiberlusconiano. Es curioso que en el caso del Grupo Prisa, que siempre ha negado -y con razón- su influencia real en los tres días que siguieron al 11-M se limite a explicar el fenómeno del berlusconismo de una manera tan primaria como que controla los medios de comunicación. Es un resabio de izquierdas.

La gente vota a Berlusconi -que a pesar de todo sólo tiene el 30% de los votos y requiere pactar con otras fuerzas de derecha- porque LE DA LA GANA. Y porque no hay alternativa. Fíjense lo que ha dicho el fracasado de Veltroni en su despedida: ya que me voy del convento, me cago dentro. ¡Qué típico y previsible!. Pero la crisis va más allá de los nombres: a Berlusconi le tocará el hecho biológico -ya tiene 73 años- y no tiene sucesor ni nada que se le parezca. No lo necesita. Italia es de derechas. A diferencia de España, a mayor número de votantes más posibilidades de que gane la derecha, un espectro ideológico que ha arrasado en la batalla de las ideas. La que perdura. La izquierda, cuando ha estado en el poder, no ha llevado adelante nada. Y cuando ha estado fuera ha impedido cualquier cosa.

En Italia pervive una izquierda revolucionaria -en letra pequeña- que plasma su pensamiento caduco en revistas de supuestos altos vuelos donde se defienden cosas que se debió llevar el viento, allá por 1989. La comparación con sus contrapartidas en la derecha es demoledora: han ganado la batalla de las ideas, y lo han hecho con argumentos donde la izquierda ha titubeado, hecho piruetas en el aire o se ha abstenido. En el caso italiano, la seguridad, pero también la sociedad multiétnica, el progreso entendido como desarrollo e infraestructuras, o el sistema social. La gente, la sociedad italiana, vota a la derecha y sabe por qué lo hace. Porque en ese país no hay nada al otro lado. Nada, creánme.