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sábado, 13 de diciembre de 2014

El efecto Guggenheim en La Mancha

La Torre del Vino, Socuéllamos (Ciudad Real)
Ha vuelto a pasar. El aviso lo dejó el lector @pedromalone en el anterior post dedicado a estos temas, y yo no daba crédito a lo que he ido viendo desde entonces. El pasado 10 de diciembre se inauguró el enésimo adefesio arquitectónico en un poblachón que quiere ser ciudad, y que difícilmente lo conseguirá por ideas como esta.

Es Socuéllamos un poblachón manchego de 13000 habitantes, compuesto principalmente de casas bajas. Junto con localidades vecinas como Tomelloso -que hace de capital comarcal- es conocido, si lo es por algo, por su vino, ese vino manchego que se mide por cientos de miles de hectolitros y rara vez en términos de calidad.

Ahí, en medio del paisaje plano de La Mancha, han levantado una torre de 40 metros de altura (once plantas) que se ve desde toda la comarca. Una torre que ha costado 4´5 millones de euros y cuyos costes de mantenimiento e incluso su viabilidad se antojan imposibles desde el mismo día de la inauguración, cuando el mal ya está hecho. Entonces la pregunta es ¿cómo se ha llegado a construir algo así?

Un diseño muy cuidado
La locura comenzó en 2008, no por casualidad el primer año de la crisis, ese donde algunos todavía negaban su existencia, minimizaban su impacto y duración o apostaban por políticas keynesianas de estimulación de la demanda con dinero público. Ese en el que la clase dirigente seguía como esos borrachos que siguen en una fiesta en un piso que no es suyo cuando ya han quitado la música y ha pasado la Policía a desalojar.

La idea vino del Plan de Dinamización Turística "Rutas del Vino", que en sí mismo parece una idea equivalente a la que hay en otras zonas vinícolas: el problema es que en Borgoña, Napa o Le Langhe jamás harían una torre de 40 metros de altura. Estamos hablando, una vez más, de una especifidad española. O excepcion cultural, si la quieren llamar así. 

Leyendo la noticia del proyecto inicial, es imposible no reparar en la propaganda habitual del conchabeo entre arquitectos y políticos, trufada en esta ocasión (¡quien sabe!) con la verborrea habitual del mundo del vino: 

La Torre -Mirador, es una apuesta rotunda y decidida por el turismo de la comarca: un auténtico regalo para los sentidos. De unas características arquitectónicas totalmente innovadoras y con un carácter moderno y funcional sus 32 metros de altura, ofrecerán una visión única de los viñedos de La Mancha, la inmensidad de la llanura manchega es un espectáculo por sí misma: mares de vides a los pies del viajero, combinados con interminables puestas de sol, el horizonte enrojecido sobre un manto verde y un cielo tan hermoso que es difícil de calificar
Si leen el anterior enlace, auténticamente descacharrante, verán los primeros renders del proyecto, y más o menos lo que se ha acabado materializando: la torre-mirador, y dos edificios anexos -aún por acabar- donde estarán los fundamentales "Museo Etnográfico de Socuellamos" -vean el pliego de condiciones, increíble- y la Oficina de Información Turística, que "no será un mero centro de acogida de visitantes, expendedor de folletos, sino que en permanente colaboración con el Museo será una poderosa herramienta para dinamizar el turismo y sensibilizar a la población local".

Difícil creerlo a la vista del resultado. Como pueden apreciar, el proyecto inicial preveía un color carmesí (¡ese vino! ¡viva el vino!) que ha desaparecido en el engendro final resultante, una especie de torre de vigilancia de institución penitenciaria, con hormigón y acero visto. No es que el color hubiese evitado esa asociación de ideas, pero al menos la habría disimulado algo más. 

Vista desde la Torre a la antigua playa de vías férreas. El "mar de viñas"
Pero ¿de que estoy hablando al usar la palabra "disimular" con una torre de 40 metros en medio de una planicie? Aquí la pretensión es que se vea y no tanto ser ese cacareado mirador. Estaría bien saber hasta qué punto han ejercido poder las querellas pueblerinas con los otros poblachones de la zona. En Italia se usa la palabra campanilismo (de campanile, la torre de la iglesia) para este tipo de disputas ridículas, siempre basada en "la mía es más grande".

Vean cuanto de eso hay en la inauguración, a la que acudió la presidente autonómica María Dolores de Cospedal, que en la gran mayoría de las ocasiones ha privilegiado este cargo sobre el de Secretaria General de su partido. Y, en todo caso, jamás ha tenido problemas en compatibilizar ambas cosas, porque la que vale, vale. ¿Vale?

"Somos el mayor viñedo del mundo y tenemos el mejor vino del mundo" Campanilismo puro y duro. Por supuesto, cuando uno atraviesa La Mancha tiene esa sensación: la de un sitio bendecido como Burdeos, las terrazas del Rhin o la Borgoña. Un territorio donde se conjuga el patrimonio histórico con una cuidada sensibilidad hacia el entorno, por parafrasear un hipotético folleto turístico. 

La estructura de inspiración carcelaria (¡un saludo a Foucault y su panopticon!) tendrá unos costes de mantenimiento de 410.000 euros anuales, por solo ¡6.000 en ingresos! No son las cuentas de esos enemigos de España que siempre aprovechan estos magnos acontecimientos para cargar contra nuestro bello país, sino las del propio interventor municipal. Por tanto, susceptibles de ser peores. 

Según se lee, el ayuntamiento de Socuéllamos ya tiene una abultada deuda de 11 millones de euros (recuerden: 13000 habitantes, salen a 800 euros cada uno), pero eso no es óbice para que las corporaciones municipales se hayan embarcado en lo que, en palabras del actual alcalde, "es la intención de crear un símbolo, un buque insignia dinamizador del turismo" 

El conocido como efecto Guggenheim adquiere en La Mancha la condición de una torre de penitenciaria, gris y con forma de periscopio. Todos quieren ser capital. Si los vascos han podido, ¿por qué no nosotros? Al final y al cabo, se trata de “un museo único en el mundo. Posee unas instalaciones extraordinarias que no existen en otros museos". Ajá.
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Notable fotogalería con los contenidos de la Torre del Vino. Ojo al panel con la pregunta ¿Qué es el vino? O ese otro con Refranero popular.  
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(Actualización dos días después) Me informan desde la zona que el alcalde de Socuéllamos (Sebastián García, PP) lleva múltiples legislaturas en el cargo, tantas como ayuntamientos democráticos se han constituido. Y que su hijo, mira que casualidad, es el gerente de la Torre del Vino. 
 

lunes, 6 de junio de 2011

No estará en quiebra, pero...

Auditoría de las cuentas en Castilla-La Mancha
La marejada política de estos días consiste en que el Partido Popular, que se ha cobrado la ambicionada pieza de Castilla-La Mancha por primera vez en treinta años de gobierno monocolor socialista, ha comenzado a propagar rumores sobre la quiebra de las finanzas públicas en esta CC. AA, a pesar de que todavía no han accedido a ningún cargo, y no lo harán hasta que se constituyan las corporaciones locales y regionales el próximo día 11 de junio.

Todo comenzó cuando, hace unos días, Mariano Rajoy dijo que iba a ordenar una auditoría de las cuentas públicas en todos los sitios en donde accediesen al poder. Este hombre llega a un incendio fumando y con una lata de gasolina: en un contexto internacional donde se miran con lupa todos los gastos públicos de nuestro país -y ahí está el ejemplo de Grecia y Portugal-, anuncia esta medida, como si el Tribunal de Cuentas no lo hiciese ya de manera periódica y bastante taxativa.

Es muy de cara a la galería, y ya hicieron algo parecido en 1996, cuando Rato dijo aquello de los "300.000 millones de pesetas de amnistía fiscal a los amigos del PSOE", que después no pudo demostrar jamás. Así acabó: dirigiendo el FMI durante dos años -uno de los mandatos más cortos de la historia-, donde la institución no vio o no quiso ver la fenomenal burbuja financiera, y ahora en un banco en quiebra llamado Bankia, antes Caja Madrid.

Por lo menos en aquella ocasión esperaron a llegar al poder. Ahora ni eso. Ha sido en plena operación de traspaso de poderes, que se ha interrumpido. El coordinador económico del PP ha dicho que la Junta de Castilla-La Mancha tiene "150.000 facturas sin pagar" -que parecerán muchas, pero lo importante son los 2.000 millones de euros que representan-, que se "están destruyendo algunas" (¿pagadas o no pagadas?), y que cerrarán "hasta el 75% de las empresas públicas regionales", en las que al parecer "hay 3.000 colocados sólo por tener el carnet del PSOE".

En la interesante entrevista enlazada arriba, afirma que todo eso es "oficioso", que el único dato real es que la Junta de Castilla-La Mancha debía ya a cierre del mes de abril nada menos que 640 millones de euros, cuatro veces más para el total anual de déficit, cifrado en no más del 1´4% de su presupuesto. Este si es un dato objetivo, pero no lo que se infiere a partir de el. La entrevista es delirante, así como los datos que aporta, todos basados en suposiciones. Para remachar el alarmismo, dice que "están en peligro las nóminas de los funcionarios", nada menos que 250 millones de euros al mes.

Bueno, el tiempo a breve plazo dirá. El dato de la deuda contraída en los cuatro primeros meses del año es muy preocupante, pero aún más preocupante es el discurso apocalíptico, que excede en lo habitual a uno de los mensajes políticos más habituales cuando hay traspaso de poderes: esto está fatal, hay un agujero oculto, nos costará mucho ponernos en marcha cuando hayamos pagado lo que han dejado debiendo, etc...

Lo que si es cierto es que Castilla-La Mancha no está muy bien. Les pongo algunos ejemplos muy recientes. El más famoso es el de la quiebra de la caja regional, la CCM, de la que salieron escándalos realmente vergonzosos, el último un viaje a Egipto a todo trapo con dinero público; el pinchazo inmobiliario, donde Seseña está en Castilla-La Mancha, así como todo el tercer cinturón inmobilario construido alrededor de Madrid bajo el desenfreno, y ahora la desocupación; y el famoso aeropuerto quebrado, construido sin ningún estudio de viabilidad, y cuya deuda ha sido asumida por la finanzas públicas, a pesar de ser privado. Creo que nada menos de 160 millones de euros.

El imbécil del presidente regional saliente, el muy ladino de Jose Antonio Barreda, heredó el cargo de otro manchego de esos emparentados con Sancho Panza, Jose Bono. Limitado por naturaleza -es de linaje aristócrata, aunque nunca lo dirá-, no se le ocurrió otra cosa que vetar a Zapatero en los mítines de campaña de cara al 22-M, porque alguien le debió decir que su presencia restaba votos. ¿Y la tuya propia, felón?.

Ahora está en silencio, pero su mentor con peluquín ya habla por el. Al fin y al cabo, gran parte del desatino castellano-manchego se debe a su hégira. Con gran magnanimidad, dejó el cargo casi vitalicio sólo un año después de salir reelegido por quinta vez consecutiva, en 2004, para colmar su ambición de ser Ministro de Defensa (chusquero). Durante sus veintipico años en la poltrona hubo momentos señeros como su oposición a Borrell en 1994 por la autovía de Valencia por las hoces del Rio Cabriel -diez años después se plegaría a que el AVE pasase por ahí, debe ser que habían perdido el valor ecológico- o su perruna insistencia en instalar una fábrica de helicópteros en Albacete, que no ha hecho ningún contrato desde entonces. Y el aeropuerto. Y Seseña, donde dicen las malas lenguas que hizo fortuna.

En fin. Si finalmente la C.A de Castilla-La Mancha quiebra, me gustaría saber cúanto costó la edición del libro "Jose Bono se presenta", estupenda hagiografía electoral-propagandística de 1999 pagada con dinero de la Junta, llena de fotografías besando niños, aunque yo siempre he sido más de "Bono con todos", de 2003, por tener un contenido más comedido. Y no se dejen engañar por lo de editoriales privadas: es una mera tapadera.
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Realmente, no se sí Público sabe la labor de promoción que está haciendo del afamado Diccionario Biográfico de la RAH. Al margen de estas escogidas biográfias, análizadas periodísticamente como tienen que ser tratadas -con sorna y cachondeo-, lo terriblemente relevante de todo esos ejemplos es lo profundamente ahistóricos e irrelevantes que son.
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"Lo que sale es una hélice". Mentira: lo que sale es un zurullo. Por cierto, que a nadie se le escape que lo que están intentando montar es una "larga marcha", tal y como enseña Mao. Después dicen que veo comunistas por todas partes, pero es que ya no disimulan nada de nada. Por cierto, lo de manifestarse el día de la constitución de las corporaciones municipales, ¿no es parecido a un golpe de Estado? ¿Estas no han sido elegidas por métodos democráticos? Por cierto, ya no son espías, son trolls...

lunes, 30 de marzo de 2009

Un queso manchego con agujeros

Lo ideal sería comenzar esta entrada recordando las frases de ese gran tahur -pesimamente asesorado- que es Zapatero, el de "tenemos el sistema financiero más sólido del mundo". Pero bueno, como la frase es autoexplicativa del personaje -¿conoce los demás? ¿sí?- vayamos a la noticia del domingo: Caja de Castilla-La Mancha (CCM) ha sido intervenida por el Banco de España ante el pésimo estado de todos sus balances, empezando por el del sentido común.

En los últimos días el Gobierno había intentado salvarla con una fusión con la andaluza Unicaja, pero el viernes esta entidad no quiso saber nada del asunto, y prefirió exponerse a las represalias políticas que asumir el pasivo desconocido -ahora se empezará a saber- de CCM. Imagínense como debieron ver la situación. La noticia de la mala salud de la caja más jóven -1992, fusión de las cajas locales manchegas menos la de Guadalajara- ya circulaba desde hace tiempo, y en la última semana el PP la sacó varias veces en el Parlamento: nada de preguntas formales, eso son rémoras del siglo XIX, sino con insidias y dentro de una batería de ataques que van desde Kosovo hasta el aborto, pasando rumores de dimisión. Lo que sea, prietas las filas.

Las primeras reacciones explicativas de los medios están en la línea de "la crisis internacional": no se las crean. En CCM no hay ni el más mínimo pelagatos que sepa quienes son Lehman Brothers, un swap default o la convertibilidad de bonos. La crisis de CCM es una crisis genuina española, y la crisis española es inmobiliaria. El ladrillo. Aquí la cosa está clara: Castilla-La Mancha, comunidad de una belleza increíble e inmensa para su escasa población -hay más hijos de manchegos en Madrid que en toda la Comunidad Autónoma- había apostado en los últimos años por una locura cementificadora auspiciada en su cercanía a la capital de España.

Se ideó -sin plasmarlo en ningún documento, porque eso de la planificación urbanística en grandes áreas no es de esta tierra- un llamado "tercer cinturón" metropolitano de Madrid, más allá de los límites de la región. No es casual que la famosa ciudad de El Pocero -Seseña- esté en Toledo, pero bien pegadita al límite provincial con Madrid, o que la famosa parada del AVE en Yebes -vendida como si fuese Guadalara, de la que dista 8 kms.-, donde se iba a edificar una barriada faraónica -dense una vuelta por Google Maps y después me cuentan- se situase en ese espantoso páramo, perdido de la mano de Dios, porque los terrenos pertenecían al ajuar familiar del esposo de Esperanza Aguirre, noble de rancia alcurnia, tierras baldías y escaso cash, como la mayoría de los de su estirpe.

Y bueno, esos son los ejemplos más notorios, pero dense una vuelta virtual -la tecnología lo permite- por Illescas, Numancia de la Sagra y tantos otros poblachones toledanos y pasa lo mismo: construir y construir, muchas veces sin una demanda real. Cuando los orondos y rellenos suplementos inmobiliarios de los periódicos (¡ay!) la mayor parte de la abundante publicidad era para promocionar fantasmagóricas promociones en pueblos citados en El Quijote bajo el gancho de "a 50 minutos de Móstoles". Y pisando bien el acelerador. Todo eso que se ha construido y se ha vendido -pero no habitado ni pagado- se acabará convirtiendo en nuestras banllieus: ghettos aislados, sin ningún tipo de servicios o comunicaciones pero con la sacrosanta propiedad barata -de saldo-, caldo de cultivo para el asentamiento del colectivo de trabajadores que más está notando la crisis y el paro. Y mira, por fin se cumplirá el sueño zapateriano de parecernos a Francia. En lo peor.

Otro hecho paradójico de estos años en Castilla-La Mancha ha sido la fantochada del aeropuerto. A pesar de que las zonas con densidad demográfica están relativamente cerca de los aeropuertos de Madrid y Valencia, hubo un golpe en la mesa de la clase política para dotarse de un aeropuerto, una infraestructura de altísimo coste y dudosa rentabilidad. También muy propagadística, por eso el esfuerzo de la clase política manchega, la de los 20 años de Bono y el cabeza de lista del PP cambiando cada cuatro años. En España la magnífica gestión central de AENA -hasta que el Gobierno de turno decida trocearla y dar competencias a las comunidades, creo que ya lo han hecho en Cataluña- compensa los aeropuertos deficitarios -la inmensa mayoría- con los rentables, conocidos por todos. Es un sistema público. Un monopolio estatal, pero de los necesarios.

En Castilla-La Mancha decidieron hacer el primer aeropuerto privado de España. Tardó mucho, pero ahí estaba su potencial para los inversores. Para el resto de la gente, de natural más escéptica, ese potencial nunca se vió. Ciudad Real. Lo colocaron al ladito del AVE, para después suplicar la parada correspondiente. No se cedió a esta reivindicación. Lo intentaron llamar "Madrid Sur" -y tan sur- pero tampoco coló. Después Don Quijote, y quijotesca fue la idea, por eso se llama así. Mientras tanto, se anunciaban esperpénticos planes de casinos, de inversores millonarios y todo para sacar adelante la idea de Sancho Panza. El aeropuerto despegó hace unos meses, saltándose el área de protección de aves, todo en aras del progreso. Opera Air Nostrum con sus aviones de hélices -todo un homenaje a los molinos de la Mancha- y Air Berlin, para llevarte a Mallorca, donde tiene su hub: vamos, que mejor vas a Madrid. ¿Cúanto apuestan a que esta ruinosa inversión acabará siendo asumida por el Estado?.

Al margen de si CCM está en estas operaciones o no, lo que me interesa es plasmar los 15 años de crecimiento económico en España, que en Castilla-La Mancha se han plasmado de esta manera: quiebra la caja. Y mejor no les hablo de la implantación que tenía Afinsa en el territorio. Pero bueno, pasemos a la traca final. Hace unos días salió esta noticia: "Castilla-La Mancha, primera autonomía en rondar la deflacción". Si, un -0´1% de precios en 2008. La explicación del Ministerio de Economía es increíble: el precio del petróleo. Vale, pero el petróleo en la comunidad es el mismo que en el resto de España, ya no están las arenas bituminosas de Puertollano para dar alegrías locales. Ah no, la explicación es esta: "es la comunidad en la que se destina más parte del presupuesto familiar a carburantes y combustibles (128 euros por persona, frente a los 38 de media nacional), lo que los expertos del INE relacionan con un mayor gasto en calefacción".

¡¡¡¡¡¡OHHHHHH!!!!! ¡Qué grandes cifras! ¡Unas decenas de euros! ¿Y no será que la deflacción es por culpa del peso del ladrillo en la región? ¿No? ¿Cuanto vale una de esas casuchas que se construyeron en el "tercer cinturón"? ¿200.000 euros por cuatro ladrillos? ¿ese producto no ha sufrido deflacción? ¿no costará ahora 120.000, y eso si encuentra comprador? ¿Es comparable a llenar un depósito menos de gasolina, a ahorrarse 50 euros en la factura de calefacción? ¡Qué verguenza de explicación cuando está bien claro la auténtica causa! Y lo peor de todo es que la explicación viene de los que manejan las estadísticas oficiales. Ya ni eso nos queda. Como en los regímenes comunistas, con las cifras de producción falseadas.

Castilla-La Mancha y su caja oficial y pública se embarcaron en un proceso contranatura de edificar y de vender su mayor patrimonio, en lo que realmente es abundante además de en buenas gentes: su territorio. Todo el mundo en chalet, todo el mundo cerca de Madrid, aunque cerca sea un concepto elástico e implique 100 kms. Ahora, de todo eso queda la hipoteca -por cierto: no se extinguen si desaparece la entidad que las concedió, la anarquía os vende mundos que no existen-, inmensos desatinos urbanísticos que no se van a arreglar en generaciones y un excelente caldo de cultivo para la marginalización y el pauperismo. Mientras el Emmenthal y el Gouda me dan confianza, y así también los sistemas bancarios suizo y holandés respectivamente, un queso manchego con agujeros produce desconfianza. Aquí falta algo.

Y mañana, atentos a las imágenes de la gente haciendo cola ante las oficinas de CCM. Darán la vuelta al mundo, para descrédito de "el mejor sistema bancario", el mismo donde existen esas entidades paternalistas y alcanforadas que son las Cajas de Ahorro.