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martes, 26 de noviembre de 2013

Un puerto con un futuro negro (V)

Planta de ENCE en Navia. Es más grande que el pueblo
El problema sigue siendo el mismo: dar uso al puerto soviético de El Musel. Que haya movimiento. Tráficos marítimos. Carga y descarga. Y que se haga como sea.El post de hoy es un pequeño excurso -o, dado el contenido, ramal- donde se mezclan como por arte de magia el tema de las conexiones ferroviarias y la búsqueda desesperada de uso para la tremenda infraestructura ejecutada en Gijón.

A 100 km. del puerto sin uso opera desde hace décadas una planta de celulosa, una de las industrias que nadie quiere tener cerca, pero que siempre se instalan cerca de un nucleo habitado. En el caso de la papelera (pocas veces una actividad industrial tiene una denominación tan polisémica) el Gordo cayó en Navia, capital comarcal de la zona occidental de Asturias.

Gracias al nauseabundo olor de la instalación, el pueblo de 10.000 habitantes no ha crecido en las dos últimas décadas, a pesar de su ubicación costera, su mejora de comunicaciones con la autopista Transcantábrica y el boom del ladrillo común a todo el país. Su primacía regional ha ido a Ribadeo, al otro lado de la ría del Eo y ya en Galicia.

Carga de celulosa en el puerto de Ribadeo. Al fondo, Castropol
No sólo. La gran mayoría de los tráficos portuarios que genera la planta se van por el mismo puerto, especialmente los de exportación de los derivados de celulosa que producen, aunque la importación de madera si que se hace parcialmente por los puertos de Avilés y Gijón. La producción local de madera, a pesar de la gran superficie destinada al eucalipto, no da abasto, lo que provoca asombrosas peticiones. No es el tema de hoy.

Bien, pues en 2008, y con la obra de El Musel ya muy avanzada, al entonces presidente de Asturias se le ocurrió la idea de, aprovechando la línea de tren de vía estrecha que pasa cerca de la planta (la Gijón-Ferrol que tardó 40 años en hacerse), hacer un ramal para que la celulosa se llevase al puerto gijonés o, en clave regional, que la actividad económica repercutiese en la región donde se produce y, aunque ningún sitio lo ponga explícitamente, donde se padecen las consecuencia de esa producción: desde eucaliptos hasta malos olores y contaminación.

Según las siempre infladas previsiones, sería el 15% del tráfico del puerto. Dos convoyes diarios con 20 contenedores, 1600 toneladas diarias en total. Medio millón de toneladas al año, sólo en salida.No faltaban en las previsiones las apelaciones a la ecología -quitar camiones de la carretera- y la propaganda pura y dura, como "dar facilidades a la población para que utilicen el tren para su movilidad", cuando acaban de poner una autopista a la puerta.

Para el proyecto se ideó un ramal de 2´4 km al coste de 9 millones de euros, porque también incluía una playa de cuatro vías dentro de la factoría y mejorar los viales internos una vez en el puerto, además de una cubierta para que la carga y descarga se pueda realizar en todo tipo de condiciones climatológicas, algo especialmente importante cuando se está hablando de papel y un sitio donde llueve bastante. Ah, y también 62 expropiaciones para tan corta distancia. Cosas del minifundismo.

Punto exacto de empalme del ramal con la vía existente
Una inversión pública considerable para una empresa privada, un poco en la línea de Adam Smith (eso de que los gobiernos en la economía sólo tienen que asegurar las carreteras y la seguridad, lo demás lo pone la mano invisible) y el precendente de la autopista hasta la puerta que Lerma y Felipe González pusieron a Ford en Almusaffes.

Inversión pública estúpida, puesto que la planta operaba perfectamente -de hecho, en 2010 inauguró una ampliación tras una inversión de 300 millones que permite incrementar la producción en 20% anual, hasta el medio millón de toneladas- a través de los puertos ya existentes, y que sobre todo demuestra una falta vergonzosa de planificación a nivel estatal de infraestructuras básicas como son las autopistas, líneas de tren y puertos. Todo mezclado aquí.

El puerto de Ribadeo, conocido como Mirasol, es un puerto de ría con los conocidos problemas que tienen, que aquí se acentuan por ser un espacio natural protegido. Eso no ha sido óbice, como no lo es nunca en la zona, para que se hiciese un dragado a las bravas para poder maniobrar con todo tipo de condiciones de la mar, o una dársena flotante para poder traer barcos más grandes. Barcos para la papelera, que genera el 70% de los tráficos del puerto.

Ante la noticia del ramal robatráficos, reaccionaron a la manera gallega, la misma por la que -por poner un único ejemplo- su sector agroalimentario se abre paso, y que no tiene nada que ver con la calidad: una rebaja de precios por debajo del coste del servicio, nada menos que un 54%. Y un contrato de cinco años para mover al menos un millón de toneladas hasta 2015. Por supuesto, en Ribadeo no hay terminal específica allweather, pero no parece que la papelera la reclame. "El puerto con los mejores precios para esta actividad de toda Europa".

Además, en el mismo contraataque de 2010 se dejó caer que "el tren también pasa por Ribadeo", como dando a entender que el ramal también podría servir para llevar celulosa a Galicia y no a Gijón. Es ridículo, puesto que lo hace muy lejos del puerto, adonde se llega tras un desnivel considerable desde la rasa costera. En todo caso, desde Asturias reaccionaron con un "contrato de exclusividad" para que el ramal sólo sirviese para ser usado desde los puertos asturianos. Como taifas, o peor.

Otra cosa inútil: cambió el gobierno regional asturiano y el nuevo presidente, el impresentable (por ser por todos conocido y por lo otro) Álvarez-Cascos paralizó la obra del ramal. Según sus propagandistas, faltaban "permisos" e incluso se aduce a el "límite de transmisión de vibraciones", como si en la zona viviese el urogallo o el oso pardo cantábrico.

La realidad es que Álvarez-Cascos prometió paralizar la obra a los transportistas de la zona, que se benefician opíparamente (1600 toneladas al día, recuerden) del tráfico Navia-Ribadeo. Todos esos transportistas son votantes del partido político del antiguo Ministro de Fomento. Y todas sus familias, porque por esas zonas con el sueldo de un camionero vive una familia extensa. O dos.

Caído en desgracia el antiguo secretario general del PP, la administración socialista ha recuperado el proyecto, pero ha seguido con problemas muy curiosos. Ya ven que 2´4 km. de vía ferrea estrecha dan para mucho, incluso para ramificaciones -no en vano estamos hablando de un ramal- hacia la conocida Operación Pokemon, esa que lleva años en marcha en Galicia, y que básicamente viene a sacar a la luz las relaciones sicilianas entre droga, política, cuerpos y fuerzas de seguridad, corrupción, prostitución y tráfico de esclavas sexuales de esa región. Planean hacer 50 juicios desgajados de la parte principal.

Al parecer, un pequeño tramo de la obra ferroviaria dentro de la propia instalación portuaria de El Musel fue a parar a Javier Anchelergues Martínez, un tío que tiene una empresa donde está el solo, pero que obtiene contratos públicos de cuantía millonaria. Algo tendrá, además de su implicación en Pokemon. Por cierto, la obra ya ha pasado de los 9 millones de euros presupuestados en 2008 a los 14 millones de euros de 2013, y sigue sin estar acabada. Es una desviación del 55%.

En ese período la empresa pública de trenes de vía estrecha FEVE ha desaparecido, subsumida en RENFE tras arrojar 199 millones de euros (como los filetes que cuestan 9´99€/kg en el super) de pérdidas en su último años, el 2012. Con la obra sin hacer y el superpuerto soviético, sin uso. Otra historia más de este país, pero donde confluyen de manera mágica los elementos comunes a todas.