sábado, 28 de marzo de 2020

Diario de la peste (XV): del "escudo social" al "permiso retribuido recuperable".

Pasando revista vestido de sanitario
No han pasado ni diez días desde que Pdr Snchz se dirigiese a la nación hablando de un "escudo social" -contengan las risas, por favor- para paliar los efectos económicos de la pandemia del Covid-19.  Un "escudo social" que, detrás de las alharacas de 100.000 millones de euros movilizados ("más otros 100.000 del sector privado", aún por ver) escondían lo de siempre: ayuda vergonzante al empresario y patada en el culo al trabajador.

Medidas poco reflexionadas y fruto de tres días de confinamiento, que fueron aprovechadas inmediatamente por todas los grandes empleadores del país -al menos los que no son de alimentación- para realizar ERTEs masivos, aprovechando el regalo fiscal y laboral del Gobierno, que se dice de izquierdas y progresista pero que ha extendido un cheque en blanco a los empresarios. Ni siquiera tenían que justificar el ERTE, bastaba poner "Covid-19", y adiós indemnización.

¿Pensaron en algún momento que el empresariado español iba a comportarse de manera civilizada y patriotica? ¿En serio? Dice mucho de la gestión de la crisis, quizás lo que más. Diez después, ayer, han tenido que rectificar y ya no aceptan ERTEs -los estaban presentado empresas con beneficios millonarios- y la prensa bajo cuerda titulaba "prohibido el despedido", cuando sigue siendo válido, y con indemnización de únicamente 20 días por año trabajado.

Otra rectificación más de este Desgobierno desbordado por lo que ellos llaman "ejemplar respuesta ciudadana", y que se traduce en que la Policía y la Guardia Civil ha puesto el triple de multas por saltarse el confinamiento que en Italia. Quizás no ha sido tan "ejemplar", y forma parte de la estrategia de propaganda, porque dudo mucho que en los pueblos la gente esté respetando el confinamiento.

Se ha ido a remolque durante toda la crisis. Siempre. Les había dicho que, antes que confinar Madrid, confinarian toda España. Antes de aumentar las restricciones en Madrid -donde el 40% de la gente todavía acudía a trabajar-, las iban a aumentar para toda España, como efecticamente se acaba de anunciar. Y, de cara al futuro, ningún región de España relajará las medidas hasta que no se relajen en Madrid, donde la situación sigue completamente descontrolada, con una nueva morgue en un edificio con más historia que el Palacio Real.

Disculpen que insista en el tema, pero es que la comparación es muy gráfica. En Castilla-León publican mapas ejemplares sobre la incidencia del Covid-19 POR COMARCAS (esto es, focos), al igual que hacen en el País Vasco, o en Alemania, pero en Madrid es imposible. No existen de cara al público, pero den por seguro que existen a nivel interno.

Un buen atisbo es que, en la publicitada visita del Jefe del Estado al tenderete montado en IFEMA (eso no es un hospital, no caigan en la propaganda) le enseñaron un panel de la distribución interna de los pabellones medicalizados y se podía leer zonas llamadas así: "Navalcarnero", "Nuevo Baztan" o "La Cabrera", nombres de municipios de la Comunidad de Madrid.  No llegué a ver "Morata de Tajuña", pero seguro que está.

Lo puede comprobar cualquier que busque el vídeo de propaganda institucional de la visita del copartícipe de las cuentas secretas en Suiza, el mismo donde luce la mascarilla que "solo se tienen que poner sanitarios", quizás porque a sus cargos de Jefe del Estado Mayor y Jefe del Estado también ha añadido el de Médico por la Universidad de Miskatonic.

Sería lo más lógico: saber donde están los focos, como hacen en otras partes del injustamente denostado Estado Autonómico, para poder concentrarse en ellos con esos famosos "test" de Covid-19 que van a impedir que asintomáticos sigan contagiando a diestro y siniestro mientras acuden a esos trabajos que siguen abiertos. Quizás también en Navalcarnero, Nuevo Baztán y La Cabrera.

Oficialmente no existen, oficialmente estamos "llegando al pico" -así desde hace una semana-, pero la realidad es que el Gobierno ha tenido que endurecer las medidas de confinamiento, y lo ha hecho por la vía que le pedía Torra desde hace diez días: el cese de toda actividad no esencial. El cese del sangrante tráfico interno de aviones y trenes. El confinamiento como debe ser cuando hay transmisión comunitaria incontrolada.

En su recién acabada comparencencia pública, el Presidente Pdr Snchz se ha escudado de manera reiterada en "el criterio científico" para tomar esta medida ahora y no antes, pero al mismo tiempo decía que es "para aprovechar la cercanía a la Semana Santa", esto es: que lo tenían pensando desde el inicio -como por otra parte es lógico viendo el espejo ustorio italiano- y que, tras regalar decenas de miles de millones de euros al empresario, ahora toca el "permiso retribuido recuperable".

Traducido al lenguaje de lo realmente existente consiste en que las horas laborables de la próxima semana y de los tres primeros días de la siguiente serán como vacaciones -nadie no esencial tendrá que ir a trabajar o teletrabajar, en teoría- y después recuperará de manera grácil y virtuosa esas horas -(8x5) + (8x3)=64 horas- a lo largo del año hasta el 31 de diciembre.

Un cierre patronal-gubernamental que bien podía haber implementado al inicio de la crisis y ahorrarse ese aborrecible "escudo social" (no se podía esperar otra cosa del Gobierno de los "viernes sociales") porque, al fin y al cabo de cuentas, van a acabar pagando los asalariados de una u otra manera, bien por impuestos, bien por otro tipo de medidas más coercitivas.

En esa línea se enmarca que Pdr Snchz haya usado la retórica de "sacrificio, resistencia y moral de victoria" que bien podría haber dicho el JEMAD Villaroya, y con el mismo sentido del ridículo. Nos envía a todos de vacaciones a casa ("permiso retribuido recuperable") para salvar el beneficio empresarial, porque hasta el grupo de clínicas privadas Dexeus había presentado expediente de ERTE. Sí, una clínica sanitaria. Y hay más ejemplos, muchos más.

Es especialmente hiriente lo de "moral de victoria", por la caspa de la retórica militar, y porque parece que si no estás con los del jiji-jaja no tienes esa moral. Y eso dicho por alguien que en sus comparencias públicas nos llena de datos ("649 millones de mascarillas") y pasa por encima de los muertos -seis mil al acabar esta semana, como vaticinado por aquí- porque no vaya a ser que flojee esa "moral de victoria" de patriota de hojalata. El mismo que llamaba a "llenar las calles" disfrazado de violeta el 8 de marzo.

Y tan pronto como se ha olvidado de esa convocatoria, se ha olvidado del "escudo social". No debía estar fabricado en vibranium. El confinamiento total tan demandado por expertos -empezando por Oriol Mitja- se va a materializar en España después de haber dado quince días de coartada al gran empresario y al mediano para poner a recaudo sus beneficios. ¿Y saben por qué? Porque en su fuero interno Pdr Snchz sigue creyendo que habrá recuperación en forma de uve, cuando lo va a ser en forma de ele. Y sin más munición de dinero público para gastar, porque se fue toda en el "escudo social" para los empresarios, ahora convertido en "permiso retribuido recuperable".

¿Y si no baja el índice de contagios tras estos quince días? ¿Qué medidas aplicará el Gobierno? ¿Permitirá el retorno a la actividad en Madrid cuando todavía haya mil contagios diarios? ¿Realmente piensan que en 15 días va a bajar de 4500 al día a una cifra que no produzca un repunte, esto es, menos de cien diarios? Si en verdad usase ese "criterio científico" del que presumen no sería viable, pero como defiende los intereses de los empresarios será capaz. Al tiempo. El destino de Madrid, donde oficialmente no hay focos y no parece que no los va a haber, va a abocar a España una recesión aún más profunda, y no será por decisiones tomadas en Alemania o Países Bajos, sino aquí mismo.
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El medio de ultraderecha El Confidencial, varios días después de titular "el virus romper el cerco de Madrid", tiene el cuajo de poner un artículo sobre el éxito de Austria en la lucha contra el Covid-19. Austria, el país que aisló Tirol -la región fronteriza con Italia- del resto del territorio, y que semanas antes había restringido el paso por el Brennero -como el túnel de Guadarrama, pero a lo bestia- al mínimo.

Hipocresía es poco con la casta madrileña. Por supuesto, el mismo día publican también esto, porque son un medio de ultraderecha y así titulan. Las diferentes formas de usar la palabra "cerco", según te salga del orto.
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(Relacionado con lo anterior) El rufián que posee Henneo -los de 20 minutos, medio que intenta vender y nadie quiere porque es basura- se dedica a pontificar desde una de las muchas instituciones que preside porque ha pagado dinero a cambio. Ojo a las siglas del chiringuito. En medios periodísticos se oyen carcajadas cuando se recuerda como invitó, con gran lujo y boato, a los editores del NYT y WaPo a Zaragoza, su pueblo. Se quedaron flipando. 
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"Quieren ser queridos"
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Nuevo éxito de los fascistas de balcón: "Es como si fuera la guerra, que te denuncian anónimamente"

viernes, 27 de marzo de 2020

Diario de la peste (XIV): Operación Balmis (quieren ser queridos)


40 años de democracia tutelada
A punto de cumplir dos semanas de cuarentena impuesta al conjunto del país, es el momento de reparar en la Operación Balmis, el nombre del operativo militar que ha venido de regalo con el estado de alarma y con la nefasta gestión de la crisis por parte de las autoridades.

Al anuncio de la aplicación constitucional del estado de alarma le siguió la primera comparecencia pública del comité encargado de gestionar la crisis. En la comparecencia pública del Presidente del Gobierno -noqueado porque le acaban de comunicar el positivo de su mujer, y su cuarentena obligatoria que no iba a cumplir- explicó que tales competencias iban a Interior, tales cuales a Sanidad, otras más a Obras Públicas y no se qué más, pero no nos dijo nada de que durante dos semanas -y las que seguirán- ibamos a tener a uniformados en la sobremesa.

El panorama es este: cada mañana, cuando aparece Fernando Simón -la cara de la crisis-, lo hace flanqueado a su izquierda por una pareja de Hernández&Fernández de Guardia Civil y Policía, y a su derecha por la Secretaria de Estado en la que ha delegado Ábalos -el es un hombre de acción, por eso está oculto en su vehemencia-, y más a su derecha por el JEMAD militar.

Así día tras día, dando la misma impresión que ha dado siempre el Régimen establecido en 1978 y fundado en la herencia directa del franquismo, a su vez un régimen impuesto por las armas y perpetuado por las armas y por las ventanas abiertas de las que se caían estudiantes. El mismo Régimen cuya jefatura de Estado pasó de un militar africanista a un Rey nacido en el exilio con penurias económicas -su padre sableando a la nobleza para mantener su ritmo de vida- y que, desde entonces, se ha dedicado a incrementar su patrimonio FAMILIAR -por eso incluye al hijo y las nietas en sus fundaciones offshore- porque nos dicen los sociólogos que la pobreza infantil marca mucho.

En ningún otro país de los de nuestro entorno (mi frase favorita de estos 40 años de propaganda institucional continuadora del desarrollismo) presenta día tras día a tres uniformados a hablar como si fuesen políticos elegidos, como si estuviesen al mismo nivel de un Ministro. Ninguno, y eso incluye a Italia, donde durante muchísimos años el parte meteorológico lo daba un militar, y donde actualmente los uniformados se dedican a llevar decenas de ataudes de un cementario a otro.

Parece ser que, con el decreto de alarma, iba aparejado el despliegue de los militares. Normal en un instrumento legal ideado durante la Transición, que fue tutelada por los militares y, al mismo tiempo, continuamente azotada por el terrorismo. Aunque los casos supuestos en el estado de alarma incluían la palabra "epidemia", los supuestos reales que estaban en la cabeza del constituyente que redactó esa parte estaban lisa y llanamente orientados a un despliegue militar por el eterno problema de las Españas dentro de España.

Un estado de alarma en la denominada por entonces Zona Especial Norte, y que incluían la suspensión no ya de garantías constitucionales, sino de lo que nos hace personas. Menos la inviolabilidad del domicilio incluye prácticamente todo en combinación con normas posteriores como Ley Mordaza, además del muy visible confinamiento en casas.

Ruega por ella, Goya, Los desastres de la guerra
¿Y qué aportan esos militares? ¿Qué aportan después de 40 años de propaganda de su supuesta modernización -metáfora para no poner alfabetización-, democratización e integración en estructuras internacionales de Defensa, donde se hablan otras lenguas más allá de nuestro imperial "español"? NADA. Es imposible engañar a la opinión pública. La imagen es inequívoca: tres señoros de uniforme a cada cual más incapaz para su tarea y para las tareas encomendadas.

Laurentino Ceña representa a la Guardia Civil. De dicción confusa y aplomo aldeano, se recrea día tras día en anéctodas sobre gitanas que se saltan el confinamiento -no dice la etnia, algo ha aprendido en los cursos en los que eligen a los más presentables a la opinión pública-, y otro tipo de golosinas para los medios de propaganda. Actualmente de baja tras haber contraído el Covid-19, algo que dejó bien claro tras estornudar en plena comparecencia.

El Polícia. Ni me acuerdo del nombre. Hace exactamente lo mismo que su homólogo del instituto armado, con algo más de profesionalidad, pero básicamente dice lo que ya se da por hecho en su cuerpo. Si saliese una vez por semana en vez de cada día el cambio sería inexistente, pero tienen que salir todos los días porque vivimos en un Estado policial, como saben los que fueron apaleados en Cataluña por ir a votar (¡a votar!), y estas ocasiones son ideales para presentarse así: la disposición en la rueda de prensa hace pensar que los políticos están tutelados.

De los numerosos vídeos -y que son solo una pequeña parte de lo realmente sucedido- de agentes a su cargo excediéndose en sus funciones e insultando y apaleando a ciudadanos solo ha dicho que "son incidentes aislados", como si no supiese perfectamente que en estados de alarma (o de sitio, o de emergencia) sus huestes, como lleva pasando desde la Antigüedad, pierden todo el decoro y se muestran tal y como son. 

El JEMAD Villarroya. 40 años de sacar del asilvestramiento a los militares para esto. O para Julio Arroyo (el paracaidista orensano de Pablo Iglesias, o más bien jarrón chino), que le antecedió hace años en el cargo. Se presenta cada día con un "sin novedad en el frente" que provoca las risas de la Secretaria de Estado a su lado, y sigue con una retahíla de tópicos hirientes sobre su condición, adquirida por eso que llaman carrera militar, y que ha llevado a que tengamos 225 generales para solo diez o veinte plazas.

Insiste en que "estamos en una guerra" contra un "enemigo no convencional" y más muestras de lenguaje del CESEDEM, esa excelencia académica. El cénit de su espíritu castrense llegó cuando dijo en reiteradas ocasiones que "todos somos soldados" -un acto fallido freudiano- y que "esta guerra la vamos a ganar", no como las que ha entablado España en los últimos 200 años, incluyendo el derby de la Guerra Civil.

El despligue militar ha sido con la UME, que es como Tragsa. Militares limpiando cabinas de teléfonos y estaciones que deberían estar cerradas. Solo al tercer o cuarto día se fueron a las residencias, donde muchas veces se presentan sin avisar porque ya saben de qué va el rollo en esos pudrideros institucionalizados desde mucho antes del Covid-19. Militares que, según la propaganda, montan el hospital del IFEMA, pero que en la realidad han sido las propias subcontratas del recinto ferial, al fin y al cabo especializadas en paneles y perfiles, que es lo que es ese "hospital".

No voy a decir que la presencia del Ejército en las calles sea inútil. Por ejemplo, ha venido muy bien que la Casa Real soltase el fardo de una de sus múltiples cuentas en el exterior -y de la que se ha conocido su existencia porque se acabó el amor con la testaferro- durante el despliegue por el Estado de emergencia, no vaya a ser que la ciudadanía saliese a manifestarse espontáneamente coreando lo mismo por lo que el rapero Valtonyc está en el exilio. Casualidad, claro.

La presencia omnipresente del Ejército -y de las otras FSE-, en los medios de propaganda, muchas veces atribuyéndose o atribuyéndoles méritos que se dan por descontado y otros que son directamente inventados responde a su auténtica necesidad vital: quieren ser queridos. Quieren hacer ver que son más necesarios que los médicos, profesores o cajeras de supermercados, y es importante lo de "más que...", porque para eso ocupan el 20% de la propaganda en El Ente.

La Operación Balmis es otra lucha más dentro de la infatigable batalla que tienen desde hace décadas: pura propaganda para vender como una ONG y unas Hermanitas de la Caridad a lo que siempre ha sido y será el Ejército y los uniformados en España, gente ajena a la sociedad -por eso viven en cuarteles y eso que llaman casas cuartel- que necesita ser querida para sentirse algo. Y que por hacer su trabajo se creen especiales.
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Wansee. Se puede escribir más claro y mejor, pero ahí está. Lo que se viene diciendo aquí desde hace bastantes días.
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Oye, qué generoso. Qué gran servidor. Un español ejemplar. "Se ofrece", dicen los palanganeros.
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"Calvo acudió a la clínica privada Ruber de Madrid, opción a la que puede acceder por el seguro de Muface que le corresponde por su condición de funcionaria de carrera". La casta, y una excusatio non petita por parte de la otra casta, la de los periodistas. Con la amenaza del ERTE que será un ERE, están todos de lo más sumisos. Añiñados. Pídeme lo que quieras. Como siempre.

Por cierto, cuando accedes a la condición de funcionario te dan la opción de elegir entre la cobertura de MUFACE o la de la Sanidad Pública. Se ve que la Catedrática de Derecho Constitucional con treintaypocos años por la prestigiosa Universidad de Córdoba lo tuvo muy claro.
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(Relacionado con lo anterior) Todavía no han sacado nada ni siquiera remotamente parecido con las víctimas del Covid-19 -y mira que tienen miles de familias donde escoger- pero ya hay un reportaje de gente que lisa y llanamente está haciendo su trabajo.  La propaganda institucional donde los muertos no existen, son solo un número.
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"La estrategia holandesa", titulan en el diario de ultraderecha El Confidencial. ¿Cual se creen que es la estrategia decidida en España de dejar morir a los ancianos en las residencias, mientras todos miran para otro lado? La ultraderecha sin complejos. En breve, un reportaje sobre las oportunidades inmobiliarias que se abren con las residencias de ancianos, muchas en ubicación prime y con equity funds internacionales al acecho, por usar su terminología.
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El epicentro de la peste en Madrid ya tiene excusa: un ataque informático. Noten el tufo a propaganda contra judeomasones que siempre están buscando poner a España -la nación más antigua del mundo- de rodillas. La manonegra....
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Interesante. Ya entraba cualquier tipo de gentuza, y ahora más. Al respecto, recuerden que uno de los integrantes de La Manada también era Guardia Civil "en prácticas".
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(Relacionado con lo anterior) El otro día decíamos en comentarios que en la Policía ya se estarían repartiendo medallitas pensionadas porque, como esto es una "guerra", hay que rascar. Y eccoliqua.
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Seguramente ha llegado a sus oídos que el Gobierno Descentral ha declarado que hay 370 hoteles en España "esenciales" que no pueden cerrar porque prestan servicios al operativo para combatir el Covid-19. Se publicó la lista en el BOE y resulta que pasa esto, perfectamente compatible con los kits de detección comprados en China y sin homologar.
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Debido al megacontagio que hubo en Madrid, y que después se exportó a toda España y parte del mundo, vamos a tener estado de alarma durante un buen tiempo, con toda seguridad más allá del 12 de abril. Por eso a los propietarios de negocios o segundas residencias les puede interesar esta interesante iniciativa de una empresa dedicada a racionalizar el consumo de energía. Otra cosa es que las eléctricas hagan caso, porque ya saben que las operadoras de telecomunicaciones no hacen ninguna portabilidad durante este estado de alarma...

miércoles, 25 de marzo de 2020

Diario de la peste (XIII): el fracaso de la compra centralizada

Una de las medidas más visibles del estado de alarma fue aquello de poner al Ministerio de Sanidad al frente de la crisis y para coordinar los 17 sistemas de salud diferentes que operan en el Estado español. La propaganda oficialistas decía una y otra vez que "el virus no entiende de territorios" y que hacía falta una mando común, especialmente para las compras centralizadas de material médico.

El mismo tipo de compras centralizadas que no se efectuaron cuando el virus estaba ya en Europa e Italia practicaba las primeras medidas de confinamiento. Semanas perdidas sabiendo que no había stock alguno de mascarillas, respiradores, equipos de protección individual, guantes y ni siquiera los reactivos para hacer una simple PCR. Creían que el virus sí entendía de fronteras y que jamás iba a llegar a España.

De ahí que en esa primera comparencia pública del Ministro de Sanidad también hubiese un llamamiento para que aquellos organismos públicos con acceso a ese material hiciesen un inventario de su disponibilidad, y también otro llamamiento a que la Policía y la Guardia Civil podría incautar aquellas existencias no declaradas.

Parecía que el Ministerio de Sanidad iba a ejercer de nodo redistribuidor de los equipos que hubiese en el ámbito ampliado de su competencia, y al mismo tiempo iba a comprar a marchas forzadas todo aquello que no compró cuando era el tiempo de prepararse. No se hizo nada, salvo las típicas operaciones de propaganda para que los fascistas de balcón (o de la televisión) celebrasen que los uniformados sacasen cajas de mascarillas de una empresa de Jaén, que legalmente las había vendido a un comprador más previsor. El agente centralizador no ha servido de nada, y quizás haya sido mejor así.

Estos días se recomienda el magnífico libro de Jared Diamond Armas, gérmenes y acero por su evidente actualidad. Hace poco tiempo ha cumplido 20 años y desde su publicación es un clásico. Escrito con la pluma de los mejores -premio Pulitzer-, el conocido antropólogo que pasó 20 años de su vida en las selvas de Papua-Nueva Guinea estudiando algunas de las tribus más primitivas del planeta -primitivas bajo nuestros estándares, pero que sobrevivirían a un Colapso de la civilización, como demuestra en su otro libro más conocido- explica ahí un caso histórico muy pertinente con estos 17 sistemas sanitarios autonómicos.

Cristobal Colón era un marino que llamó a las cortes más importantes de la Europa de su tiempo con un plan bastante loco consistente en llegar a las Indias por una vía diferente a la practicada por los portugueses. En vez de bordear África y llegar así al Índico, quería ir en dirección a Poniente, donde no se conocía tierra emergida más allá de las Canarias.

Llamó a todas y cada una de las cortes, y en todas y cada una rechazaron su plan. Por último, llegó a la joven reina de Castilla Isabel I que, de manera impredecible, financió su empresa y permitió que una expedición comercial a bordo de tres carabelas zarpase de Huelva. Como explica Jared Diamond, de existir en la Europa de la época un poder centralizado al estilo carolingio probablemente la historia de la Humanidad hubiese sido muy diferente.

Es un buen ejemplo histórico de cómo, a pesar de las continuas apelaciones a la unidad de acción y de pensamiento en casi todos los ámbitos de la vida, el hecho de que existan alternativas y otros centros de decisión suele ser una buena opción. La unidad, en todo caso, tiene que ser en valores -en aquellos tiempos, los de la religión pre-cisma luterano-, pero en actuaciones es mejor dejar un grado bastante amplio de libertad.

Es lo que ha pasado en España, ante el rotundo fracaso recentralizador en torno al Ministerio de Sanidad. Desde el primer momento se vió como las diferentes Consejerías de Sanidad de las CC.AA seguían realizando sus compras y sus envíos, e incluso la inoperante e inútil Jefatura del Estado presume de haber comprado directamente nosecuantas mascarillas a un multimillonario chino, propietario del conocido marketplace Alibabá, sin duda en un homenaje a Juan Carlos I y los 39 ladrones.

¡Y qué decir de los plutócratas nacionales! Con el Ministro Illa presumiendo de central de compras y Pdr Snchz de kilómetros de fibra óptica, nuestros medios de propaganda nos inoculaban con esas noticias de nosecuantas mascarillas traídas directamente "por la hija de Amancio Ortega", que la dueña del Santander donaba un 0´004% de su fortuna personal para comprar aparatuquis, y algunas noticias más de gente de la misma extracción económica y moral.

¿Compra centralizada? En absoluto. Ha sido, como pronosticado, un sálvese quien pueda. Me imagino a los conseguidores -un trabajo que practicaba Correa- autónomicos pisando contratos ya firmados por otras autonomías para llevarse cajas de material médico o kits reactivos. Pagando millonadas, también. Todo el mundo cree que aporta, y quizás haya sido mejor así.

Noten que, más de diez días después, hoy el Ministro de Sanidad ha anunciado con gran boato que vamos a comprar a China nada menos que 432 millones de euros en material sanitario que llegará "en las próximas semanas", muy lejos del pico previsto. Una gran planificación, como ven. Como suele ser normal en las planificaciones centralizadas, incluso los que sobrevivieron a 1989. De hecho, hay uno que está presumiendo de haber contenido el Covid-19 después de haber dejado morir al médico que alertó del caso tras ver que eso no era una neumonía común.

El fracaso de la compra centralizada hasta aquí expuesto deja todavía más evidencia la demencial medida del confinamiento de todo el país cuando el mayor problema está y sigue estando en Madrid, incluso habiendo llegado a la terrible cota de 750 muertos al día, y con España abriendo los informativos de todo el mundo como "la nueva Italia". España, el país que saca el 15% de su PIB del turismo.

Afortunadamente para las regiones agraciadas, esas tomas de decisión centralizadas no han llegado a estipular medidas comunes de prácticas para todas las autonomías, y por eso en Galicia fueron pioneros en implantar la toma de muestras sin bajarse del coche -en un Burguer King al lado del hospital central coruñés, es Galicia al fin y al cabo- mientras desde Moncloa se seguía debatiendo sobre la efectividad de la medida, porque aquí se usan los parkings de los hospitales para otro tipo de cosas. Y como este hay cientos de ejemplos de buenas prácticas al margen de las decisiones recentralizadoras de Madrid, todas fracasadas.

Y, mientras tanto, siguen los llamamientos ante la escasez de material. Es una constante que se repite;. cuando hay un incendio forestal, "falta medios". Cuando hay una inundación, "faltan medios". Cuando hay cifras de fracaso escolar dignas de Zambia, "faltan medios" (ya son doce años desde que en Andalucía diesen portátiles gratis a los alumnos). Esta vez va en serio: faltan medios porque en un brote epidemiológico se consume material en cantidades ingentes, simplemente porque no es reutilizable. Usar y tirar. Hubo tiempo para tenerlos, y aún hoy nos bombardean con que vamos a pagar 432 millones de euros a China para que el material llegue "dentro de unas semanas", en fiera competencia con otros países. Y si llega, como en el conocido caso de la incautación checa a material en tránsito hacia Italia. Yo no culpo a las CC.AA de haberse buscado los materiales por su cuenta: han hecho bien, y bien está que haya competencias descentralizadas ante el desastre del centralismo madrileñita.


martes, 24 de marzo de 2020

Diario de la peste (XII): España, el timo de los pocos casos críticos pero muchos fallecidos


La gráfica del FT por regiones
Siempre es un buen momento para recordar que, de los 2636 fallecidos en España por el Covid-19, nada menos que 1535 han muerto en Madrid, y seguramente un buen puñado más en los sitios donde tenían segunda residencia. Es el 60% de los muertos en España, y lo lleva siendo desde hace muchos días. ¿Solución? Mientras el alcalde clama por paralizar las obras de construcción, la actividad sigue, incluyendo a trabajadores de Glovo, conductores de Metro -hoy por fin anuncian que adelantan el cierre diario a medianoche- y telefonistas.

La solución era el cierre total de Madrid, y disculpen si insisto en el asunto, porque en los medios de propaganda que yo consumo no lo dicen. No dicen ni los números de Madrid respecto al total nacional, ni dicen ninguna solución que se podría tomar. Es más, en el diario gubernamental El País titulan sin ningún descaro que "crecen las presiones para tomar medidas más duras",  como si todas las curvas epidemiológicas no apuntasen a que Comunidad de Madrid va a superar a Lombardía dentro de unos días.

Fíjense en la tabla del Financial Times -un medio que está dedicando una cobertura fabulosa a la crisis-, y que no engaña en cuanto a la pendiente de la curva, ni tampoco en cuanto a su horizonte temporal. Se podría aplanar, pero no va a ser así porque no se ha parado la actividad en Madrid. Al nivel que va a alcanzar -y que se intuye con la macromorgue del Palacio de Hielo y lo que han montado en IFEMA- hay que sumar que, cuando se aplane, lo hará todavía a niveles altísimos.

La situación no es mucho mejor en Cataluña, la segunda CC.AA más afectada, y aún así a la sideral distancia de 1300 muertos menos que en Madrid. Sin embargo, la misma gráfica apunta a un crecimiento muy grande en los últimos días, que anuncia una situación catastrófica dentro de diez días. Las peticiones del presidente Torra de cerrar completamente el territorio no han sido oídas, y cuando lo sean dirán que no valían para nada o que "no tenía derechos". Al fin y al cabo, lo teníamos que decidir entre todos los españoles.


La tabla oficial del Ministerio

Como tanto Madrid como Cataluña tienen sus buenos bardos para cantar sus virtudes, ya habrá tiempo para seguir insistiendo sobre estas dos regiones. Hoy me quiero centrar en la sorprendente tercera CC.AA con mayor número de muertos por el Covid-19, que no es la tercera, ni la cuarta, ni la quinta más poblada de España, al contrario. Es un caso paradigmático de cómo se ha gestionado esta crisis en España.

Castilla-La Mancha es una región subsidaria de Madrid, el gran agujero negro que atrae todos los recursos en 300 km. a su alrededor. Incluso Manzanares, una ciudad de decenas de miles de habitantes a dos horas en autovía de la capital de España, pero a 20´ de la frontera cultural y física de Sierra Morena, envía diariamente trabajadores a la Villa y Corte, bien sea en forma de productos de alimentación, industriales con un nivel bajísimo de transformación o de servicios, en forma de fontaneros, chapistas, carpinteros y encofradores.

Eso por poner un punto muy alejado, pero bien comunicado, de la región. Lo mismo se podría decir de Cuenca -a una 1:20´ en autovía-, Talavera -una hora- o los conocidos casos de Ciudad Real o Toledo -AVE directo, ideado directamente como una lanzadera- o Guadalajara, la prolongación hacia la estepa deshabitada de lo que se conoce como el Corredor del Henares. Un flujo diario y constante de miles de personas que van y vienen.

Verán, según la tabla facilitada por el Ministerio de Salud, en Castilla-La Mancha hay a día de hoy 216 fallecidos por Covid-19, lo que les situa más cerca de Cataluña que del País Vasco, cuarta CC.AA más afectada con 133 muertos, e individualizada desde el principio como uno de los focos activos. ¿Cómo se explica esa altísima mortalidad si jamás nos han hablado en nuestros medios de propaganda de Castilla-La Mancha, en línea con lo que hacen normalmente con una comunidad invisible y que solo sale cuando hay elecciones?

Se explica como todo con este virus: por la chapuza y las peculiares características del conocido por los palanganeros como el Estado más descentralizado del mundo, y que sin embargo hace que gire todo en torno a Madrid. El caso castellano-manchego, además, permite ver claramente cúal ha sido la estrategia de las autoridades ante la saturación de las UCIs hospitalarias.

Todos los días el desgastadísimo Fernando Simón -no puede seguir siendo portavoz oficioso de una crisis el mismo que la negaba y ninguneaba- nos repite como un mantra que en España hay relativamente pocos casos críticos, y si esto es así es porque los casos críticos de verdad los están dejando morir en las residencias, en una estrategia consesuada no muy diferente de lo acordado en Wansee. Jamás habrá un documento, pero la decisión ha tenido que ser tomada por alguien.

Según se lee en el medio local y digital de Albacete, la ciudad más poblada de Castilla-La Mancha, hay seis residencias de ancianos infectadas en la provincia homónima. Entre ellas destaca la Nuñez de Balboa, con nombre de twittero facha, que cuenta con nada menos que 25 muertos en su haber. 25, como en el último recuendo de la madrileña Monte Hermoso.

¿Les sorprende la cifra? ¿Se sienten mal con ustedes mismos porque, a pesar de la aparente hiperinformación, no han sabido hasta ahora de este caso? ¿Cómo se pueden morir 25 personas en un mismo sitio y que la Fiscalía no investigue de oficio? ¿No hay ningún responsable? Este trágico hecho se une al un poco más conocido caso -al menos salió en El Parte, para después desaparecer- de la residencia de Tomelloso con al menos 18 muertos, y según en enlace anterior, hay al menos otro buen puñado de residencias con cinco o más fiambres en su haber.

Eso ayuda a explicar la sorprendente cifra de 216 fallecidos en Castilla-La Mancha, una CC.AA en donde Dolores de Cospedal se ufanaba de haber recortado la Sanidad -incluyendo el cierre de consultorios en comarcas como Los Yebenes, lejos de cualquier sitio- en su legislatura presidencial, mientras acariciaba un gato negro en su cigarral de Toledo. Muchas residencias, mucho mirar para otro lado (por parte de las autoridades y de la justicia), y muchos muertos.

Sin embargo, no es ese el foco principal de la peste en Castilla-La Mancha. Desde el principio se supo el foco de Torrejón ("un grupo evangelista", según Fernando Simón), y desde entonces no se ha sabido nada salvo lo que se puede ir rascando por ahí en informaciones secundarias y al fondo del periódico. Torrejón forma parte del Corredor del Henares, donde sería la cabecera y Guadalajara capital la cola, o viceversa.

Es uno de los sitios más feos y desoladores de España. Una ciudad continua donde se alternan los polígonos industriales con las ciudades-dormitorio que mejor ejemplifican eso que se denomina "periferia", aunque cuando sus habitantes se desperdigan por España no dudan en decir que son "de Madrid". Un sitio de distopia con colmenas horizontales de chalets adosados que se ponen a 45º en verano en el bajocubierta, barrios enteros desertados por españoles porque "hay mucho inmigrante", y donde la ultraderecha y la corrupción campan a sus anchas. En los 60 km que hay entre Madrid y Guadalajara ("a 30´ de la Puerta del Sol" en un Delorean) el único alivio a la vista es la gran finca agropecuaria del Ministerio de Agricultura, precisamente porque no está construida.

Se sabe que el Hospital de Alcalá de Henares (la población más importante del Corredor) es uno de esos que están "al límite" y derivando pacientes a otros sitios. Casualidad, eh, aunque Torrejón tenga su propio hospital. Ayer se supo que el nuevo tanatorio de Guadalajara, una obra acabada hace dos años y sin inaugurar -algo muy típico de la zona de Valdeluz- está siendo acondicionado a marchas forzadas para funcionar como morgue.

Guadalajara es Castilla-La Mancha, aunque a todos los efectos sea un barrio más de Madrid. La Comunidad Autónoma de García-Page ("alguno quiere 15 días de vacaciones", refiriéndose a los profesores) publica datos muy desglosados, incluyendo por hospitales -terrible que haya contagiados en el de Parapléjicos de Toledo-, pero muy sorprendentes, o no tanto si usted ha tenido la paciencia de llegar hasta este punto y seguir la argumentación.

Si es así, no le sorprenderá en absoluto esta noticia: "Los muertos por coronavirus en Guadalajara pasan de repente de  4 a 36" La negrita es mía. ¿Qué significa de repente? ¿Un nuevo criterio estadístico? ¿Un brote virulento? ¿El descubrimiento por la UME de otra morgue-residencia? Noooo, simplemente un medio local se ha ido al tanatorio a contar los muertos (periodismo, que no es creerse los datos oficiales) y ahora las autoridades dicen que todo se debía a "un error".

En la noticia se pone esto:

Si el lector se toma la molestia, observará que la suma resultante es mayor que la cifra facilitada este lunes por la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha, sin que eso suponga dar por buena o definitiva ninguna de las dos cifras. En cualquier caso, quedan muy lejos de los apenas 4 fallecimientos en la provincia de Guadalajara por coronavirus, la penúltima cifra oficial hasta este lunes, el del reconocimiento de “un error”.
Ahora, si el lector de este blog tiene a bien cotejar con la cifra oficial publicada por el Ministerio en la tabla adjunta de más arriba, verá que efectivamente hay 36 muertos en Guadalajara. En el corredor del Henares aledaño a Madrid.  Quizás el titular de hoy no debería ser sobre la propaganda de los pocos casos críticos -porque los críticos de verdad los dejan morir en la residencia-, y si sobre la dudosas estadísticas oficiales, donde están ocultando muertos al menos en este caso concreto. ¿Y por qué? Porque es Madrid, no tengan ninguna duda de esto.
***
A un lector desde hace muchos años de mis blogs le ha pasado esto, una más de las escenas protagonizadas por uniformados en estos días. Se creen tan necesarios que recriminan a alguien "ir en bici", cuando es otro medio de transporte. No se saben ni el estado de Alarma que les ha permitido campar a sus anchas intimidando y golpeando impunente a la gente, cuando su trabajo se vería muy reducido si las autoridades a las que obedecen decretasen lo que cualquiera pide: el cierre total. No hay otra solución. Mientras tanto, mejor no acercarse a esa gente. Como siempre, por otra parte.

Un fuerte abrazo, Iñaki. Lo mejor es no dejarse amedrentar, llevar el papel de la empresa o del decreto -confiando en que sepan leer, algo dudoso- y mantener la calma. Igual que cuando te encuentras a conductores borrachos y drogados.

lunes, 23 de marzo de 2020

Diario de la peste (XI): en la semana de los 6000 muertos

La morgue, de cuando estaba en Tecnocasa por 1´3 millones
Dentro de siete días en España habrá no menos de 6000 muertos con el coronavirus. En las últimas 24 horas ha habido 462 decesos confirmados por el Covid-19, al mismo tiempo que Italia -donde están con una semana de adelanto en la epidemia- llevan dos días seguidos de descensos en la cifra de muertos, desde unos 800 al día hasta los actuales 600, que serán el siguiente techo de España. Mañana mismo.

El "lo peor está por llegar" está llegando, la semana en la que cientos de cadáveres se acumulen en las morgues improvisadas que están realizando en el foco de la peste, Madrid. Si actualmente el 60% de los muertos en todo el país provienen de la región de la capital, no hay visos de que el porcentaje se altere en modo alguno, especialmente ahora que están entrando en la UCI los que disfrutaron de la espléndida jornada de sol que recibió el primer día no lectivo.

De ahí que hayan habilitado el Palacio de Hielo como morgue. ¿Por qué esta instalación privada, teniendo recintos públicos bien comunicados como el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo, el Wizink Center -antiguo Palacio de los Deportes- y la Caja Trágica? Al margen del posible negocio acordado con amiguetes, por una razón bien pragmática: se puede refrigerar hasta el punto de crear hielo en el suelo, perfecto para acumular cientos de cadáveres.

Curioso destino para una instalación ubicada en el anodino y perfectamente prescindible barrio de Moratalaz. Madrid es la gran capital europea cuya periferia resulta más anónima, fea y carente de atractivo alguno. En Moratalaz únicamente hay personas -300.000-, y se puede estar décadas en Madrid sin tener que haber ido nunca, honor compartido con Aluche, Vallecas, Fuencarral, Carabanchel y tantos otros sitios.

De hecho, el único elemento diferenciador de Moratalaz es el Palacio de Hielo, equipamiento de la década de los noventa vendido como un imán para el turismo y que lo único que ha hecho es que a la gente que le guste patinar sobre hielo tenga que ir a ese sitio -al lado de una loma donde estaba el núcleo original de la barriada, con una iglesia a la que llamarla obrera es piropearla- aposta, porque de otra manera no iría nadie.

Les cuento esto porque contando los fiambres por centenares el gobierno regional de la corrupción -25 años con el Partido Mafioso al cargo- ha rascado dinero para una campaña publicitaria con el viscoso objetivo de lavar la imagen labrada a pulso como foco de la peste en España. Campaña pagada espléndidamente: a los creativos, a la agencia de publicidad y a los medios que la van a difundir, que ya se estaban quejando que son "fundamentales" y están "sufriendo mucho". En breve, pedirán la categoría de héroes por estar informando en "situaciones tan difíciles". Al fin y al cabo, ¿no estamos en una guerra? Pues eso.

El propio vídeo produce asco -no se pierdan la alusión al monotema del terrorismo, el etarra por supuesto- , pero no es mayor que el hecho de sacar algo así cuando todavía no se ha alcanzado el pico de contagios e ingresados en la UCI, y la imborrable imagen de que gran parte de los contagiados en otras provincias que no son Madrid son por haber cerrado unilateralmente los colegios y universidades, sin otra medida de acompañamiento -de restricción- adicional.

Así la gente se podrá dar cuenta de cual es el nivel de los malgobernantes de "la locomotora de España", como si no quedase claro con Ayuso y sus antecesoras en el cargo. Se dedica a pedir mascarillas y material médico por Twitter, desafiando al Gobierno central -"espero que no nos incaute"- y, a pesar de que desde hace 24 horas el comité del Estado de Alarma ha dado a las CC.AA competencias directas sobre las residencias de mayores privadas, no se ha hecho nada más que "inspecciones".

Inspecciones que no han encontrado nada raro en que en el ya tratado caso de la Residencia Monte Hermoso ya vayan por 25 muertos, y que la investigación en curso por la Fiscalía haya sido por la denuncia del Defensor del Paciente. Y tantas otras Monte Hermoso que se han dado en Madrid, con decenas de muertos confirmados y muchos otros de los que jamás se va a saber nada, para eso se ha agilizado en el BOE el enterramiento y el hacer desaparecer los cadáveres.

Imaginense como estará el asunto que la UME, después de unos primeros días de exhibición propagandisticas fumigando cabinas de teléfono y estaciones que deberían estar cerradas, ha dado un giro a su "contribución fundamental" y ha ido a residencias de ancianos, encontrándose con cadáveres que llevaban varios días en la cama porque los trabajadores de esas residencias habían dejado de acudir al trabajo. O simplemente querían mantener el chiringuito, que debe ser mala fama eso de transcienda que ha habido 10, 15 o 20 muertos en tres semanas en el mismo sitio.

Seguro que no ha sido el caso de Madrid (14 de las 72 residencias visitadas por la UME son de aquí), al fin y al cabo hay dinero para hacer casposas campañas de propaganda pero no para hacer las funciones atribuidas por el decreto de Estado de Alarma. Que haga el Ejército el trabajo sucio, en uno de los negocios más sucios que hay.

Es el tiempo de explicar el fenomenal timo piramidal que es el ciclo del dinero público montado en torno a la asistencia a los mayores. En España hay muchas personas mayores, y en Madrid más (esperanza de vida por encima de los 85 años, la segunda más alta de Europa), de ahí que haya proliferado el lucrativo negocio de las residencias de ancianos, con auténticos conglomerados empresariales -algunos de multinacionales- en torno a un principio básico: esquilmar hasta la nada la pensión pública del cliente a cambio de ofrecer los servicios de una pensión de mala muerte.

¿Y donde está el ciclo, si eso parece una relación lineal? El ciclo está en que en esos negocios contratan a lo más bajo del mercado laboral, que jamás tendrían otra empleabilidad fuera de los que no se pueden quejar y de familias que aceptan con un encogimiento de hombros lo que haya. El Estado ingresa la pensión al anciano, la residencia la cobra integramente y la diferencia respecto al precio de listín sale de sus ahorros o de la contribuición de los familiares (se anuncian como chollos precios de 1800 euros) y parte de ese dinero se va en contratar a inempleables, reduciendo así las listas del paro con dinero...público.

Por supuesto, en el camino se pierden una parte importante del dinero público, que va a parar en parte a los "gestores" de esas residencias, pero como es un negocio en el que todo el mundo hace la vista gorda (la Administración, la familia, los beneficiados, por este orden) todos contentos y a presumir de "nuestros mayores", en su mayor parte arrumbados en chalets reconvertidos en moteles para el fin de la vida.

La decrepitud e inmoralidad de este negocio ha quedado bien patente en cómo se han convertido en morgues con la connivencia de la administración, que prefería a los fiambres en esas pensiones que en los hospitales. De nuevo, la misma administración que ha favorecido el surgimiento de un negocio así -algunos centros incluso están concertados y funcionan como Centros de Día- ha seguido tirando de la palanca consistente en "si no se ve, no existe". Y no hay nada más invisible que un mayor en una residencia: no puede salir, y nadie sabe si está dentro o no.

Si les suena el modelo es porque es el mismo que están aplicando ahora mismo a nivel nacional, y que se acentuará en la semana en la que nos pondremos en 6000 muertos. 500 o 600 muertos al día de los que apenas sabremos el número agregado, porque no nos dirán si vienen de residencias en concreto, no vaya a ser que se le fastidie el negocio a algunos. Pero eso sí, la administración animándonos a salir a tomar cañitas cuando pase este incoveniente de cientos de cadáveres anonimizados. Propongo que Ayuso se pague una ronda de cañitas en el Palacio de Hielo de Moratalaz, así saldrán bien fresquitas, como gustan por aquí. Y, al levantarlas para brindar, decir ¡Salud!.

domingo, 22 de marzo de 2020

Diario de la peste (X): Madrid sigue sin focos, pero con una letalidad del 10%

Un sacrificio programado
Estamos de celebración. Por primera vez desde el inicio de la peste, el Ministerio de Sanidad responsable de "uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo" ha tenido a bien publicar los datos de infectados y fallecidos por rango de edades. Aunque les parezca increíble, era información confidencial hasta ayer, y solo se atistaba la punta del iceberg gracias a que algunas CC.AA como Cataluña, Castilla-León y País Vasco ya lo hacían.

¿Y a qué se debe este ocultismo, uno más de este demencial gestión de una crisis que empezó con lo de "es como una gripe"? No son datos díficiles de recopilar ni de sistematizar, habida cuenta de que lo primero que te piden cuando ingresas en el sistema sanitario es la edad. Quizás el problema sea que, durante las primeras semanas de la peste, también se decía bastante eso de "la edad media de los fallecidos es de 81 años", para que suspirases de alivio en casa porque a tí eso nunca te iba a pillar.

Ahora, con todo el país confinado por lo que los escépticos llamaban el monotema, y con cualquiera dándose cuenta de que la sintomatología sí, será como la de una gripe, pero si la contrae todo el mundo al mismo tiempo el 5% de los infectados se va a morir por un cuello de botella de medios humanos y médicos, era de decencia publicar los datos desglosados por edad.

Hasta hoy así, reclamándolos. Los datos entran dentro del rango de lo ya conocido en países y regiones que publicaban regularmente la incidencia del Covid-19: mortalidad en torno al 18% para mayores de 80 años, y del 5% para mayores de 70 años, con unas cifras totales de infectados y hospitalizados muy similares en ambas cohortes de edad.

Entonces, ¿cómo puede haber una diferencia de 13 puntos entre unos y otros? Pues solo se explica por "esas difíciles decisiones éticas" que se están tomando en un contexto de UCIs atestadas mientras la propaganda atrona con pabellones deportivos y recintos feriales preparados, cuando no es ahí donde está el núcleo de esta plaga, sino donde se salvan vidas. No hay material, ni equipos, ni tampoco decencia para hablar a la ciudadanía de una manera abierta y directa.

Por eso ayer Pedro Sánchez estuvo una hora a la hora de máxima atención diciendo básicamente nada ("ha descendido el consumo de keroseno", por ejemplo), en vez de presentar la realidad como es: se está sacrificando (sa-cri-fi-can-do) a un grupo de población muy concreto para salvar a otros que se creían inmunes por la propaganda gubernamental -ver la tabla adjunta- y que seguramente se infectaron hace dos semanas cuando todo era vino y rosas, y "una enfermedad de viejos".

Tampoco se puede pedir otro cosa, dado que el mismo Presidente del Gobierno ha solicitado ampliar el estado de alarma hasta el 12 de abril (un mes en total), una medida que ya todos dábamos por descontada cuando se decretó el anterior estado de alarma. Huelga decir que el principal foco de la peste sigue sin ser nombrado abiertamente, y que El Parte de TVE dedica la misma atención a Cataluña -el 15% de los muertos en España- que a Madrid -el 60%-, será por eso de la solidaridad entre territorios y que "el virus no entiende no fronteras".

Skyrocketing to Lombardy
Poco a poco va quedando claro que el decreto de alarma con el que se unificaba el sistema sanitario español era para submisumir el agujero negro de Madrid en el total nacional y, especialmente, para que no se vea claramente que en otros sistemas sanitarios se han aplicado medidas más afectivas, y más efectivas serían aún si se dejase confinar totalmente Cataluña. En la Vall d´Hebron, uno de los hospitales de referencia de Cataluña, el número de muertos es mínimo, ¿lo han podido ver por ahí? Seguro que no.

Ahhhh, pero "el brote de Igualada", ¡ellos tienen el brote de Igualada! ¡Mucho peor que lo de Madrid! ¡Donde vamos a parar, hombre! Sí, un brote de una población a 70 km. de Barcelona -Torrejón está a 12 km. de la Puerta del Sol, Valdemoro a 25 km- y producido porque al menos ocho pymes de marroquinería viajaron a la feria de peletería de Milán una semana antes de que se hiciese público este foco de la peste.

Un brote que fue tratado, dentro de las competencias estaturias de Cataluña, con un confinamiento total de la población 48 horas antes de que se decretase lo mismo para el conjunto del Estado, sin distingo alguno entre Arroyo de la Luz y Luanco, entre Haro y Tuy, o entre Torrejón y Alcalá de Guadaira. Café para todos, porque había que madrileñizar España. Pero ya saben que los catalanes son los malos.

¿Para cuando algo así con Madrid? ¿Para cuando?
A día de hoy, y a pesar de la celebración de abrir el post con la buena noticia de los datos por edades en España, sigue sin haber focos en Madrid. Noten el contraste con el mapa adjunto que pongo, sacado de Il Corriere della Sera, donde se pueden ver perfectamente los muertos en la provincia de Milán, y ver claramente donde están los focos.

De Madrid, al mes de declararse la peste en la capital, no existe nada ni siquiera semejante. Nada. Es imposible saber si hay el doble de casos en Torrelodones que en Algete, o si solo hay diez casos en Ajalvir por cincuenta de Tres de Cantos. Imposible, pero seguro que las autoridades los manejan, pero ¿para qué? ¿para qué, si toda la región sigue oficialmente abierta con los transportes públicos operativos, el aeropuerto operando y el AVE con doce servicios al día a Barcelona, que pide justamente que no llegue ni  uno?

En teoría, la UME y los militares se habían desplegado para hacer efectivo el confinamiento de focos concretos, como se hizo en los primeros compases en Haro. Llevamos una semana con los militares en las calles para verlos limpiando -y mal, se ve que no es su función, por no mencionar el ridículo de la famosa imagen limpiando una cabina telefónica- pero ningún confinamiento efectivo en los focos que hay, un confinamiento de esos donde los suministros tengan que llegar por convoy, y no donde cada uno salga a hacer la compra o pillar tabaco cuando le da la gana.

Y mientras tanto, la peste sigue.  ¿Hace cuanto que Pedro Sánchez dice "lo peor está por llegar"? Las gráficas que nunca enseña así lo indican. Dentro de una semana, seguirá diciendo "lo peor está por llegar", porque todavía estarán dando los primeros síntomas los infectados por la Gran Evasión de Madrid de hace diez días. Y lo peor ya está aquí.

Hoy, entre la hecatombe de que en España ya hay cientos de muertos al día -noten que, al unísono, El País y el medio de ultraderecha El Confidencial empiezan a publicar "historias humanas" de víctimas, parece que ya es el momento- las cifras que arroja Madrid, sin desglose alguno, son estas: 9702 infectados y 1021 muertos. Es una letalidad superior al 10%, muy superior a la de la media del resto de regiones de España. Y es una letalidad uniforme, un 10% para todo Madrid porque aquí no hay foco individualizado alguno fuera de las residencias de ancianos, esas morgues improvisadas.

La semana que entra se adoptarán medidas más duras, y las aplicarán a toda España por el miedo a cerrar su joyita, la "locomotora de España".
***
Un lector de mis blogs desde hace mucho tiempo y persona de capacidades Renacentistas trabaja en un reconocido centro de innovación, donde tienen esta iniciativa relacionada con el Covid-19. Como esto de Internet es como lanzar un mensaje en un botella, seguro que llega a buenos destinatarios tarde o temprano. Participen y difundan en la medida de lo posible.

sábado, 21 de marzo de 2020

Diario de la peste (IX): el virus sí entiende de territorios


Tabla del Financial Times, propaganda extranjera
Son épocas de hiperinformación. La hiperconectividad forzosa por estar confinados como país por los desmanes de una región en concreto ha hecho que haya un epidemiólogo en cada casa, igual que antes había un economista ("los pisos nunca bajan"), un seleccionador de fútbol y un entendido de vinos, que antes lo era de pescados y ahora lo es de Glovo o Deliveroo.  Pero la propaganda que no cese, eh.

Es tal la posibilidad de acceder a datos e informaciones de otros países -por lo general, con mucha mejor información que España- que al final, en una especie de bloqueo mental que seguro que Freud tipificó, la inmensa mayoría de la población se refugia en la propaganda pura y dura. Propaganda centralista y de atizar al otro, por muchos llamamientos que haya a la unidad nacional, que apenas veladamente esconden que, las críticas, para después.

Así se explica la campaña que muchos periodistas han emprendido contra el corresponsal de NYT en España, reo de decir la verdad, contra un epidemiólogo joven cuyo principal pecado es ser catalán y decir cosas incómodas que muchos pensamos (y haberlas dicho hace tiempo), y contra el President de la Generalitat, el primero que decretó dentro de sus competencias el confinamiento total de una población como Igualada (70.000 habitantes).

Como saben, Torra ha pedido el cierre total de la región donde tiene competencias otorgadas por la Constitución Española y por el Estatuto de Autonomía. Cierre total que incluye competencias no transferidas como fronteras exteriores, puertos, aeropuertos y estaciones de tren, que durante estas semanas han seguido bombeando madrileños asintomáticos. El Estado se ha negado y ha preferido un confinamiento total del país, sin entender que no es lo mismo un foco de la peste como el que hay en Madrid o en torno a Alava que el que pueda haber en Badajoz, León o Jaén. Café para todos, como cuando se implantó el modelo autonómico, que nos decían que era casi "federal" y no lo es.

Comparen Madrid con Lombardía
Han seguido consignas de unidad nacional, incluso proclamadas por un general ridículo que nos ha dicho que "todos somos soldados", y aquí lo que hace falta de nuevo son medidas valientes, las mismas que se llevan pidiendo desde hace semanas y que son muy sencillas: cerrar Madrid. Todos los transportes interiores y exteriores, prohibir cualquier trabajo no básico, y aguantar. No se ha hecho por motivos de nuestras constitución como Estado, mientras la propaganda atrona con el Rey Felipe VI haciendo gestiones personales para conseguir medio millón de mascarillas.

Las consecuencias ya están aquí. Es ya una semana de confinamiento que el presidente habla de "aplanar la curva" -la misma que jamás enseña- y la situación está desbocada. En Italia se vive una situación dramática con 670 muertos al día e imágenes terribles de camiones del Ejército llevando los ataudes a sagrarios construidos por la Grande Guerra. El epicentro, tres semanas después, siguen estando en Lombardía, con poblaciones como Bérgamo a punto de perder a la inmensa mayoría de sus habitantes nacidos antes de 1950.

¿Hay otras Lombardía en Europa? Me refiero a regiones núcleo irradiador de la peste, identificadas desde hace tiempo. Vaya sí que las hay. Por mucho que insista la propaganda, el virus si entiende de territorios, igual que si entiende de clases en sus efectos a largo plazo. Por poner un par de ejemplos, Austria ha decretado el bloqueo total con el Tirol -la región fronteriza con Italia, días atrás había cerrado el paso del Brennero- y Baviera, dentro de las competencias federales de Alemania, se acaba de aislar al entender que son uno de los focos de la peste en Alemania.

Madrid no, por supuesto. Es más, la actitud chulesca y desquiciada de la presidente regional es mucho peor que la de Torra, acusando al Gobierno central de robar mascarillas que ya han pagado (¡imaginénse lo que dirían si fuese Torra vomitando eso! ¡Solo por un momento!), intentando crear fisuras elogiando a la Ministra de Defensa por encima del Presidente del Gobierno y todo tipo de tácticas ya pensando en el panorama que va a quedar a posteriori, donde usarán los muertos de la misma manera que han usado los del terrorismo. Y sobre esto no tengo la más mínima duda, a pesar de las evidencias de que el problema ha sido Madrid.

El megacontangio, gráficamente
Y lo va a seguir siendo en una magnitud que ahora se empieza a atisbar. Como hemos comentado por aquí, cuando hay contagio comunitario, hay que suspender la vida comunitaria. Aislarse y renunciar a gran parte de los atractivos que ofrece Madrid como ciudad, que jamás serán monumentales o singulares. No se hizo, e incluso se potenció con irresponsables llamamientos como el del 8-M, el mismo día que abría el Rastro, el Mercado de Motores y toda la ciudad, no en vano Esperanza Aguirre decretó, con la ayuda de Percival Manglano, la apertura de los comercios 24/7/365.

Y la vida comunitaria en Madrid no es la misma que en Lombardía. Aquí la gente vive más hacinada, un bar español no tiene nada que ver con uno italiano -solo la costumbre del café es diametralmente opuesta-, la red de metro es infinitamente más capilar y, además, los fines de semana los madrileñitas escapan a todas partes para, una vez que llegan, decir "esta todo petao". Por tí.

Calcando la evolución, hasta el desmarque
Aquí hubo un megacontagio que empiezan a mostrar las gráficas, las mismas que jamás enseña Pedro Sánchez, ni López Ayuso, ni nadie. Gráficas que apuntan a que el crecimiento de casos en Madrid es mucho más acusado que en la región más rica de Italia, y la que tenía mejor sistema sanitario dentro de la precariedad de todo lo italiano. Y aún así está desbordada. Son datos y shienshia, pero todavía no hay ningún responsable político que lo ponga crudamente. Como son.

Son datos y proyecciones que manejan a nivel interno, de ahí el despligue de hospitales de campaña y convertir, una vez más, IFEMA en una morgue, como pasó durante el 11-M.  Los medios empiezan a hablar veladamente de que van a sacrificar a los menos aptos -no usan el lenguaje nietzcheano, que sería el más apropiado- y, aún así, Madrid sigue abierto, con el metro cerrando a la 01:30 de la mañana. El virus sí entiende de territorios, pero jamás lo reconocerán, ni con miles de muertos en la mesa.



viernes, 20 de marzo de 2020

Diario de la peste (VIII): el modelo japonés

Japón fue uno de los primeros países infectados por el coronavirus. La cercanía al foco primigenio de la enfermedad hizo que ya a principios de febrero contabilizase su primera víctima y, de seguir la progresión del virus que estamos viendo en otros países, ahora mismo el archipiélago estaría contando decenas de miles de casos y miles de víctimas. De manera nada sorprendente, Japón se mantiene como el país con el menor ratio por habitante de infectados, con solo 917 casos confirmados.

Bah, seguro que es porque no se hacen análisis. Mentira, porque llegan a hacer hasta 8000 al día. Bah, seguro que es porque adulteran las estadísticas. Mentira, porque si damos por ciertas las de una dictadura comunista opresora como China no tenemos porque dudar de las de Japón. Bah, seguro que viven todos acojonados en casa, ¿no vienen de ahí los hikokomori? Mentira, porque seguramente hay más jóvenes autorecluidos en casa en España -y votantes de Vox- que en Japón, y no les digo ahora que hay PornHub Premium gratis.

Japón es el país del mundo mejor preparado contra cualquier tipo de catástrofes. De hecho, es susceptible de sufrir todas y cada una de ellas, a veces incluso de forma combinada, como cuando un maremoto histórico como el de 2011 provocó una emergencia nuclear en Fukushima. Salvo un incendio forestal, en Japón puede haber un ataque químico -de una secta o de su vecino Corea del Norte-, inundaciones, erupciones volcánicas, olas de calor o temporales asesinos, corrimientos de tierras que sepulten pueblos enteros -todo la población vive en llanuras aluviales, colmatadas hasta el extremo-, tifones, además de los conocidos y frecuentes terremotos,

Si se une a su inmensa riqueza -a veces se olvida que ha sido durante 40 años la segunda economía del mundo- ha hecho que el país esté preparado para todo, habiendo pagado un coste brutal por eso. En lo económico, y en lo sentimental. En muchas zonas costeras puedes estar al lado del mar y no verlo, porque han erigido barreras de hormigon de ocho o diez metros de altura en previsión de tsunamis, y las ciudades japonesas son horriblemente feas. Grises y de hormigón, el material más resistente y accesible para hacer que la población sea lo que ahora los horteras llamas resilente a las frecuentes y muy variadas catástrofes naturales que azotan el país.

Eso en lo material, porque después viene la organización del país. Comités locales e incluso por bloques de vivienda para organizarse con una catástrofe, mecanismos de reacción rápidos y una conciencia colectiva de nación-Estado que les hace estar muy preparados como sociedad. En Japón es normal que el 15% de la población vaya con mascarilla por la calle, haya Covid-19 o no, porque saben que muchos virus se contagian así, y son ciudades y conurbanizaciones atestadas de gente. Con el actual virus en auge, seguro que el 99% de la población va con mascarilla, la misma que aquí se desaconseja porque sencillamente no hay suficientes para los sanitarios.

Es cierto que los transportes públicos van hasta los topes, pero está todo organizado. Las líneas de separación que ahora han puesto en los supermercados españoles para mantener la distancia de un metro se aplican en Japón para acceder al transporte público, donde la gente no se queda agolpada en la entrada, sino que se distribuye por el medio de transporte según vaya a ser de largo su viaje. Nadie te toca, tu no tocas a nadie. En el maremagnun de las grandes estaciones de tren todo es un caos organizado, sin apretones ni gente empujando.

Es una extensión de la distancia personal que aplican a las relaciones sociales. La famosa inclinación de cabeza como saludo en vez de los besos que se extiende hasta absurdos como que restaurantes de comida rápida en zonas universitarias tengan como modelo de mesa preferente los cubículos para comer en solitario, con separadores de medio metro de altura que no veas a los comensales de al lado, ni ellos te vean a tí. Se supone que es la zona de mayor ligoteo, y solo se ven caras iluminadas por pantallas.

Japón también es conocido por ser un país con una población muy envejecida, incluyendo un gran número de centenarios. En teoría, las víctimas predilectas del Covid-19.  ¿Por qué no están muriendo a miles? Por todo lo ya expuesto, y porque los ancianos no se exponen. Es prácticamente imposible ver ancianos en solitario o en pareja en las grandes aglomeraciones urbanas japonesas, y si muy frecuente en grupos y fuera de las ciudades, donde se protegen de manera social y son más fáciles de ser localizados e informados por las autoridades. Por último, aunque la lista es susceptible de ampliarse, en Japón no existe el concepto urbanístico de plaza como lugar de encuentro, salvo algunas excepciones muy recientes más en la línea de los fumaderos al aire libre que hay en los modernos complejos de oficinas o en centros comerciales.

Es muy probable que muchas de las soluciones adoptadas como sociedad por Japón sean exportables a Occidente, al menos durante un brote epidémico. La distancia de seguridad, la apertura automática de puertas, el uso preferente del acero inoxidable en todos los asideros de transporte público, taxistas con guantes y mampara y, especialmente, vivir preparados para todo lo que pueda pasar, y que incluye tener reservas de material sanitario y controlar la epidemia en sus inicios. Otras, especialmente las que incluyen cambios culturales, son mucho más difíciles de implementar. 

miércoles, 18 de marzo de 2020

Diario de la peste (VII): triaje de guerra

Durante la Guerra Civil el bando nacional jamás consiguió cruzar el río Manzanares. El discreto río conforma un llamativo balcón fluvial donde estaba la antigua muralla árabe, y donde después se pusieron el Palacio Real, el Seminario de Nobles, San Francisco el Grande y la Almudena. La amplia vaguada se inicia más allá de la Dehesa de la Villa y sirvió como defensa natural, porque el que defiende desde arriba siempre tiene más opciones de ganar.

Que no consiguiese entrar no significa que no se ensañase a fondo. El ejército golpista arrasó la Casa de Campo, la Ciudad Universitaria y la carretera de Extremadura, desde donde tomó posiciones para el asalto, que nunca se produjo. En la larga posguerra la zona fue campo de experimentación de Regiones Devastadas, el organismo público encargado de reconstruir las zonas más arrasadas por la contienda.

Ahí nace la actual zona del Paseo de Extremadura, que desde la cota cero del río va subiendo con una pendiente considerable hasta el Alto de Extremadura. Ahí, en un no-lugar de libro -en 50 metros están los restos de la Feria de Campo de la dictadura, la Escuela de la Vid, un centro de salud, un nudo de carreteras digno de Tokyo y la Casa de Campo- está la residencia Monte Hermoso, pegada a una gasolinera y el incesante tráfico de la A-5, no muy lejos de la donde estaba la pasarela que cruzaba la Avenida de Portugal, y que aparece en Pepi, Luci y Boom.

En el último post decíamos que era muy raro que no se hablase de focos concretos en Madrid, cuando en los inicios de la peste sí se ponía claramente. Ayer se publicó que la residencia Monte Hermoso cuenta ya con 19 muertos por Covid-19 en su haber, y más de 50 personas contagiadas. ¿Se ha sabido por una investigación periodística? ¿Se ha sabido por que lo hayan dicho las autoridades locales o regionales? ¿Las nacionales, las mismas que diluyen que el 43% de los muertos son de Madrid en "el 56% del total nacional junto con Cataluña" Diluir, diluir, diluir.

Se ha sabido porque Rosa Castillo es una mujer anónima que tiene a su madre con alzheimer en la residencia Monte Hermoso. Preocupada por ella, la dirección le ha confesado que tienen a 19 fiambres en su haber y claro, lo ha contado. En su barrio primero, y después ha llegado a oídos de El País, obligado por fuerza mayor de la evidencia a centrarse en los focos. 

Por la noche fue entrevistada en Hora 25 -que dicen que desde la Conserjería afirman tener únicamente constancia de 17 muertos-, pero ¿no hay acaso otras Rosa Castillo en Arroyo de la Luz? ¿En Torrejón? ¿O en Álava, con otro caso muy similar? Han reducido todo el asunto a un marcador de corte futbolero que hoy se ha puesto por encima de 630 muertos, tras alcanzar la cota de 150 muertos en un mismo día, susceptible de estabilizarse en torno a 200 muertos/día durante esta semana.

¿Por qué hay tan pocos testimonios como el de Rosa Castillo? ¿Cómo es posible que una residencia tenga 19 muertos y nadie se entere? ¿No tenían familia? ¿A qué responde esto? Hoy ya se informa de una residencia en Tomelloso que tiene siete muertos confirmados, que podrían ser el doble según otras informaciones. Casos similares en Alcoy, y por descontado en otros sitios, porque se supo que iban a medicalizar el Gran Hotel Colón de Madrid, una cápsula del tiempo setentera enfrente de la residencia de mayores del Gregorio Marañón.

Hoy los periodistas se agolpaban en la entrada de la residencia Monte Hermoso, igual que durante los 15 años del Despilfarro iban a Seseña, cuando había un seseña en todas la ciudades de España. Ya tienen un referente, cuando los hay a decenas en todo el país. ¿Por qué se ceba el Covid-19 en residencias de mayores? Ah, que tienen "patologías previas". Entonces, ¿por qué no están esos mayores en un hospital? ¿Los han dejado morir en la residencia?

La duda es legítima. En las imágenes mostradas en televisión se veía a trabajadores de una funeraria saliendo con el coche fúnebre de una residencia. La persona que llevaban dentro no había pasado por ninguna UCI, y probablemente esto haya sido una decisión consciente, pero nadie lo va a reconocer. En Italia están aplicando el triaje de guerra, y va siendo hora de explicar lo que es.

Cualquiera que haya pasado por urgencias lo conoce. Te piden explicar tu problema y después te pasan al triaje, donde un profesional médico valora tu estado. Si es grave y requiere hospitalización -solo el 10% de la gente que usa urgencias pasa este cribado- pues se sigue adelante, sino esperas en una sala y te dan el alta en unas horas. El triaje normal y necesario en un país donde las urgencias se han usado frecuentemente para saltarse los periodos normales de espera.

¿Y cómo funciona el triaje en un pandemia que se ceba en las personas mayores, y que actualmente tiene en España a 1700 personas en cuidados intensivos y a un país entero en cuarentena forzosa? La consigna es no colapsar el sistema, porque el pico todavía no ha llegado, al revés que en Italia. Ahí ya están aplicando el conocido como triaje de guerra, y aún así no bajan de los 350 muertos al día. Al día.

En un tiempo en que muchas gente recurre a las metáforas militares -el Guardia Civil que sale en la tele dice que "vamos a derrotar a este enemigo", no especifica si con fuego artillero o metralleta- el triaje de guerra no es una metáfora, es un método de cribado pragmático y cruel, pero dificilmente explicable ante la opinión pública por los mismo que hace diez días animaban a "llenar las calles" vestido de violeta.

El nombre no engaña. En un guerra, con los servicios médicos al límite, hay que escoger a quien se salva o no. Entre un ingresado que necesite ventilación mecánica con tres miembros amputados y uno que necesite ventilación mecánica con un solo miembro amputado van a escoger salvar al segundo, porque todavía podría servir para la guerra. Entre un ingresado que vaya perder un ojo y otro con la vista perfecta lo mismo. Creo que se entiende bien. Ante la escasez de recursos, la elección ya está hecha.

Eso explicaría lo que está sucediendo con las residencias de ancianos, convertidas en morgues improvisadas. No es casual que algunos médicos en privado y algún politíco en público hayan pedido que las autoridades sanitarias les den una directrices éticas ante las decisiones que ya están tomando estos días: ¿mantener una UCI ocupada durante diez para una persona que ya supera los 80 años y tiene "patologías previas, o dejarla disponible para un menos de 40 años con "patologías previas"? Triaje de guerra puro y duro, pero tampoco lo explicarán en los medios de propaganda, ni mucho menos a los familiares de las víctimas.

Mucho me temo que lo sucedido en la residencia Monte Hermoso sea la única directriz ética aplicada: convertir las residencias en pudrideros, pero sin que colapsen el sistema sanitario. No es explicable que puedan morir 19 personas en un mismo sitio y nadie investigue, o que  se haya llegado a una cifra tan escandalosa -por sí misma sería la mayor matanza única en un lustro en toda España- sin que nadie se entere, o sin que nadie haya querido informar.

Ahí quedará la residencia Monte Hermoso, en un sitio muy visible de Madrid, al ser estar en una de las mayores entradas a la ciudad, por la que pasan en un día normal decenas de miles de coches.  En lo más alto de la zona del Alto de Extremadura, una vez más convertida en lugar de Regiones Devastadas.


lunes, 16 de marzo de 2020

Diario de la peste (VI): diluir los focos en el total regional y nacional

Diluir, diluir y diluir. Esa es la consigna de la propaganda cerrada en torno al Covid-19 en España.  ¿Aumento exponencial de infectados en 24 horas? Pues se pone al lado la cifra de infectados en todo el mundo pero, eh, sin porcentaje, no vaya a ser que comparemos ¿Que España ya es el cuarto país del mundo por número total de infectados declarados, superando a históricos como Corea del Sur? ¡Porque aquí se hacen más análisis, mira la clase política, toda contaminada!

Hoy han sido Díaz Ayuso y Torra, precisamente los presidentes autonómicos que más cara habían plantado a la demencial estrategia del Gobierno central: la primera declarando de motu proprio el cierre del sistema educativo en contra de los estrategas de la infección masiva (inmunidad comunitaria en su lenguaje) y el segundo pidiendo el aislamiento de Cataluña, porque entre sus competencias no están las de cerrar estaciones, puertos y aeropuertos, esos que siguen abiertos a pesar del "estado de alarma" y del #quedateencasa. Ojalá las tuviese.

Por supuesto, hoy no ha aparecido Pdr Snchz, seguramente porque está en cuarentena dado el positivo de su mujer. Ningún medio especula siquiera con la posiblidad de que esté infectado, y de ahí que innovase tanto con la rueda de prensa a distancia -y con M.A Oliver, el jefe de prensa monclovita, muy alejado- y estuviese bien alejado en el Consejo de Ministros de decretó el estado de alarma. De nuevo, la imagen de España: la de Jefatura del Estado corrupta hasta la médula (del abuelo a las nietas herederas) y la de la Presidencia del Gobierno infectada con el Covid-19, único caso en el mundo tras haber fallado el tiro con Trump y Bolsonaro.

Diluir, diluir y diluir. Los datos autonómicos en los totales nacionales -Madrid representa la mitad de los casi 10.000 contagiados, pero ningún gráfico oficialista representa esa goleada de manera proporcional-, los datos nacionales en los datos mundiales y, por supuesto, en España seguimos sin focos concretos. Y los que había, han desaparecido.

Consulten sus medios de propaganda favoritos. ¿Alguien ha visto algo siquiera remotamente parecido en las últimas horas a "Torrelodones", "Valdemoro" o "Residencia de Mayores del Gregorio Marañón"? Esos eran los focos identificados como tales hace una semana, y a partir de los cuales se contaminó toda la región y después todo el país. Hoy ya no existen, y no porque los infectados en la primera ola, en la segunda ola y en la tercera ola hayan sanado, al contrario.

Ante la imposiblidad de obtener ninguna información de esos casos concretos -hay miedo a estigmatizar una zona,y por eso se ha diluido el problema madrileño en un total nacional- lo mejor es acudir a la información reginal. Está el caso de Haro y el de Igualada, muy bien cubiertos por los respectivos diarios regionales -¿existe la prensa local madrileña? Ah no, que informan de todo el país-, pero hoy quiero traer el caso de Arroyo de la Luz (Cáceres).

Extremadura fue de las CC.AA que más tardíamente se subieron al carro del Covid-19, recuerden que saludaban el retorno de sus universitario hace solo seis días, reaccionando ese mismo martes con una cuarentena. Poco después empezó a subir en el ránking autonómico de infectados, en gran parte por una historia de esas tan típicas del Covid-19.

Un grupo de 50 jubilados y gente de trabajo informal de Arroyo de la Luz, pequeña población saliendo de Cáceres capital en dirección a Portugal, habían ido de excursión a Sevilla para ver el Circo del Sol, aprovechando la Vía de la Plata. Allí se habían infectado uno o varios excursionistas, y a los pocos días había 20 positivos en el pueblo. Por supuesto, la inmensa mayoría gente de edad muy avanzada -son los que hacen excursiones en esta época del año-, y seguramente con esas "patologías previas" con las que se cura la conciencia los mismos que han conducido al país a este desastre.

El viernes a las tres de la tarde -hace 48 horas- la Guardia Civil confinaba a los 5800 habitantes de Arroyo de la Luz en su pueblo, una medida que no aplicaron en Valdemoro o en Torrejón. ¿Por que eran más grandes? ¿No sería ese un motivo a favor del cierre, dado que el potencial de infección era mayor, especialmente por la cercanía a Madrid? Pues no, mejor hacer ese tipo de medidas en Haro (de la provincia más intranscendente de España) o en un pueblo olvidado de Cáceres.

Lo anunció el garbancero presidente regional Fernández Vara, con invocación a la Virgen incluída en el tweet. Es médico de profesión, pero parece que donde no llega la medician si llega la Fe.  Les juro que no he visto ni una referencia a este foco en El Parte ni en los medios de comunicación análogos, que se han cuadrado militarmente ante las consignas gubernamentales y, si había algún desafecto, ahora está el estado de alarma, que autoriza a las FSE a ejercer la censura sobre noticias de cualquier tipo, sin orden judicial.

Les digo esto porque hoy he ido a ver la versión digital del Hoy, el periódico del Grupo El Correo en Extremadura, y la noticia de portada era de 70 infectados en el pueblo, 20 ellos hospitalizados.  Al ir a buscar la noticia a posteriori, había desaparecido: ni rastro en las ediciones digitales. Contrastaba esa noticia con el último parte oficialista a nivel regional, que cifraba en 55 los infectados en Cáceres, 27 de ellos del foco de Arroyo de la Luz, caso único en que se especifica cuantos corresponden a un foco singular.

Pero ya ven, la noticia ha desaparecido. Seguro que alguien más ducho que yo puede rescatar del archivo web que realmente apareció hoy por la mañana, para después desaparecer. Después ya queda a cada uno explicarse por qué ha desaparecido cuando era información objetiva con datos, supongo que por la misma razón que ningún medio publica fotos de pasillos con camillas, como si hacen cuando hay un brote de gripe o eleccines regionales. O por qué los medios han dejado de seguir los focos de Torrelodones, Valdemoro y el centro de mayores del Gregorio Marañon, vaya usted a saber por qué. Ha quedado todo diluido en el total nacional.