jueves, 17 de mayo de 2018

Asaltar los cielos desde un chalet

Noten que linda con descampados, donde irán los vecinos a cagar
Este post es la continuación de este y este, que se podrían agrupar bajo el denominador común de cómo gastan los políticos su dinero. Cómo gestionan su patrimonio aquellos que aspiran a gestionar el patrimonio de los demás, y que tantas y tantas pistas da sobre su desempeño, el país que representan, y los tiempos que nos ha tocado vivir.

En las elecciones europeas de 2014 eclosionó un partido sin filiación previa, montado en apenas un mes y que llegó a alcanzar un 7% de los votos emitidos. Sin ningún respaldo mediático, rápidamente emergió la figura visible de Pablo Iglesias, un brillante Doctor en Ciencia Política y protegido de Juan Carlos Monedero, el intelectual más relevante de la formación, y que veía en su joven delfín el candidato perfecto para lo que no habían podido conseguir en Izquierda Unida, de donde habían salido rebotados.

Poco a poco se fue reconstruyendo la biografía de Pablo Iglesias, con destacadas aportaciones por su parte. Hijo de uno de los escasos militantes reales del Partido Comunista durante la dictadura de Franco -y verán que la figura del padre volverá a aparecer-, había logrado las mejores becas que otorga España para los estudiantes brillantes, para a continuación emprender la carrera académica al mismo tiempo que la militancia política.

La segunda se impuso a la primera, como es bien sabido. El Iglesias joven que se iba a las tertulias de ultraderecha a llevar la contraria a la caverna se fue haciendo, de manera acelerada, en un político profesional: así no extrañaba que se dejase entrevistar por Ana Rosa Quintana en la casa en la que vivía en Puente de Vallecas (Madrid), que era la de su abuela.

De ese momento queda una de sus mejores frases. La señora pija líder de las mañanas catódicas, espantada ante el entorno cotidiano de una casa no reformada -pero tampoco cochambrosa, ojo- preguntó al político que por qué no cambiaba las puertas, aunque en el fondo preguntaba que por qué no tiraba abajo todo: "yo soy partidario de que, si una cosa funciona, no hay por qué cambiarla". O algo así.

Era el año 2015, y tres años después Pablo Iglesias, con una nueva pareja con la que ya convivía en una casa de alquiler, firmaba una hipoteca por una casa escriturada en 600.000 euros de vellón,  una cifra inalcanzable para la inmensa mayoría del electorado que aspiran a cazar, que no es otro que los perdedores de la crisis.

Materialismo dialéctico a la vera de la piscina
El bastante perspicaz político español ha caído en la trampa del nido. Espera hijos con su pareja, y al parecer es un fenómeno bastante común: desde los posters que siempre han estado colgados con chinchetas que, de repente, tienen que estar enmarcados, a comprar una casa "para que en el futuro los hijos tengan algo". Un chantaje emocional que hunde sus raíces en procesos biológicos de amplio calado en los que es mejor no abundar, porque a nadie le gusta ver expuesta la naturaleza animal de nuestro ser, aparentemente racional.

Aparentemente. Es prácticamente inconcebible que un político de un partido como el que representa Podemos, que empezó con lo de la "casta" y la "deuda ilegítima" o las "auditorías ciudadanas", haya pasado en tan breve periodo de tiempo a comprarse una casa de esa cuantía, y cayendo en las mismas trampas ya indicadas en los posts enlazados al principio.

La aspiración legítima de tener algo en propiedad -un valor innato al ser humano, y basta ver como los recién nacidos lo tienen muy marcado-, así como la de gastarse el dinero en lo que le de la gana a cada uno, chirría sobremanera en este santón, que ofrecía un modelo de vida alternativo (no olviden lo de las camisas compradas en Alcampo) en una época de materialismo y consumo desaforado como centro de la existencia de tanta gente.

¿Había casas más baratas? Sin duda, y también que cumplían las características que, al parecer, buscaban. Eso sí, sin tanto jardín -nada menos que 2352 metros cuadrados de propiedad, de los que solo 268 están edificados- y probablemente sin piscina. Recientemente se ha sabido que Susana Díaz evita comer marisco en público, algo que entre la población del Gran Sur se asocia a vicio y corrupción, pero parece que Pablo Iglesias no vió su propio reflejo en la piscina de la nueva casa.

La pareja va a pagar 540.000 de hipoteca a 30 años, unas cifras que están muy por encima de la media que ofrece el Colegio de Registradores de la Propiedad (121.000 euros) y no tanto en duración (23 años y 8 meses), dejando la belleza de 1700 euros al mes a pagar durante tres décadas. Como suele pasar en estos casos, y está en la base de la burbuja inmobiliaria española, la gente no es muy consciente de lo que significa ni estas cifras, ni estas fechas: hace 30 años, por ejemplo, existía el Muro de Berlín.

360 meses pagando el sueldo medio español (cifrado en 1800 euros, más o menos) por la casa, que en teoría se acabará de pagar cuando Pablo Iglesias tenga 70 años, su pareja 60 años, y sus hijos 30 años. Una puta locura, para entendernos. Como tantos y tantos estafados en la aspiración de tener una casa, estos tolais han alargado el crédito para pagar menos, en vez de buscar una casa más pequeña y asequible, de resultas que la casa que no tienen en propiedad -es del banco hasta que acaben de pagar, otra cosa que se olvida fácilmente- ya cueste, en el momento de firmar la hipoteca, 800.000 euros, porque 200.000 euros adicionales son para la amortización del crédito.

Yo no tengo ninguna duda de que la joven familia podrá asumir el crédito. Como demuestran con esta compra, son políticos profesionales, y de eso van a vivir. A pesar del propagandista y populista "sueldo limitado a 3 veces el Salario Mínimo Interprofesional" -unos 2200 euros por cabeza, equivalente a lo que cobra un profesor universitario sin complemento alguno-, es una buena cifra de ingresos mensuales, y que significa que destinarán a la vivienda en torno al 30% de sus ingresos.

No hay toldo para una piscina tan irregular. Hay que cambiar el agua cada año
El problema es que estos no están asegurados. O sí, porque se ven de políticos hasta dentro de 30 años, que en el caso de Pablo Iglesias será con 70 años cumplidos. Solo así se explica que hayan asumido un crédito hipotecario tan prolongado, concedido por la Caja de Ingenieros, una entidad que sobrevivió a la gran quema de cajas por ser una cosa sectorial, limitada y enclenque, y que seguro que ha sido escogida por la joven pareja para no tener vínculos con bancos de los conocidos, y que alguien les reproche algo.

La casa adquirida se puede ver aquí, en el mismo medio que pagó los 15.000 euros que pedían por la exclusiva. Está decorada de manera horrible, en un rústico de pega donde destaca el baño-tinaja en la zona de jardín, en esa tendencia a lo kitsch tan propia de Madrid y de la zona donde está, en la periferia norte de la capital. Lo que se conoce como "la sierra".

Lo cierto es que Madrid tiene sierra por tres de los cuatro puntos cardinales, pero cuando uno de Madrid se refiere a "la sierra" esta es la norte, donde pueblos sin ningún interés o arrasados en la Guerra Civil -y reconstruidos por el programa de Regiones Devastadas y el Instituto de Colonización- empezaron, a partir de los años 60 y la liberalización de la economía, a experimentar el fenómeno de la suburbanización, un urban sprawl a la americana sin parangón en Europa.

Así es Galapagar, el municipio donde está la casa de los 600.000 euros. Una calle central que era y es el camino entre dos pueblos, una estación de tren donde antes paraban los trenes al Norte y que ahora solo es de Cercanías, un "casco histórico" con una iglesia sin valía en una plaza de granito gris, y una serie de urbanizaciones que son cinco o seis veces más grandes que "el pueblo", denominación mitológica con las que los madrileños se refieren a sitios como Móstoles (210.000 habitantes) o Las Rozas (90.000 habitantes), cuando de pueblo no tienen nada, ni las gallinas.

Son metástasis de Madrid, sin mayor valor añadido. El supuesto "contacto con la naturaleza" es mayor que en una torre de viviendas, pero en absoluto se vayan a creer que eso es Inglaterra, Francia, Suiza o Alemania, donde se puede salir de las grandes ciudades andando y entrando directamente en la naturaleza. Es una pesadilla distópica de calles anónimas, de vallas cerradas, de viviendas unifamiliares encerradas en sí mismas, y de dependencia del transporte privado.

Ese ambiente es el que han escogido la pareja de Iglesias y Montero para sus futuros vástagos, y en un sitio como Galapagar, con un porcentaje de blanquitos al 98%, dice mucho de sus aspiraciones vitales. Un ambiente muy distinto, formado por wannabes, al de Puente de Vallecas o el de Rivas, lugar en donde vivían de alquiler y también con muchos aspirantes a medrar, pero de menor nivel que en Galapagar.

Pasado un día desde que se conociese el asunto, que en principio no tendría mayor interés si no fuese por lo que supone para uno que se vendía como un santón y modelo de vida, la diputada Irene Montero ha decidido explicar las razones en un comunicado en Facebook, redactado con un nivel de bachillerato malo, mezclando género y número. El escrito abunda en el desasosiego que ya dejaba la noticia de por sí misma, y es muy ejemplificativo del país que tenemos, y de la despreciable clase política.

Montero destaca que la casa "está a 40 km de Madrid", como si eso fuese en demérito de la misma, cuando lo único que va en demérito es de su propia calidad de vida, porque siempre van a tener que ir a trabajar a Madrid capital. A 40 km. de Madrid está Fuentidueña del Tajo, un sitio de gallinas y gitanos, pero ahí no se han ido a vivir, no. Se han ido a Galapagar, a una urba -en otro momento estaría bien hablar del ambiente de las urbas, especialmente el juvenil- de las de setos cortados, farolas con las bombillas puestas y rodeados de gente bien, no esa chusma que se encuentra en las casas okupas que fueron el germen primigenio de Podemos.

Pero lo más repelente llega después, tras haber apelado a los hijos y demás ñoñerías como "proyecto de vida".  Resulta que, aunque el comunicado aparece en el Facebook de la diputada Montero, lo ha redactado una tercera persona, si no se explican estas frases: "Irene ha necesitado para ello pedir un préstamo a su padre. El padre de Irene ha trabajado toda su vida como mozo de mudanza y su madre es profesora de educación infantil. Los padres de Pablo han ganado más. Su padre es inspector de trabajo (jubilado) y su madre abogada laboralista (jubilada). Tenían buen sueldo, sobre todo su padre, y le dejarán una herencia que nos ayudará."

¿El Notario? ¿Monedero? A saber. Lo importante es lo que dice: que han sableado a los padres para comprar una casa que no se podrían permitir, además de por decencia y por vinculación a su electorado y lo que decían en el pasado. Así es España: gran parte de la burbuja inmobiliaria viene inflada por esos padres avalistas, o que venden la casa en el pueblo para pagar las cuatro paredes en un arrabal de gran ciudad. Los promotores lo saben perfectamente, y añaden un sobreprecio a un producto ya inflado de origen, porque saben que la familia siempre estará ahí, y sus ahorros.

Lo de pedir un préstamo a los padres para pagar la casa es relativamente habitual. Por ejemplo, ya lo hizo la Infanta Cristina con el Rey Juan Carlos, aunque todos sospechamos que fue un ardid urdido a posteriori para rebajar ante la Fiscalía lo robado con el Instituto Noos. Pedirlo a alguien que ha sido mozo de almacén ya es ponerle ya es ponerle mucha cara. Peor es lo que se dice de los padres de Iglesias, a los que ya dan por amortizado (jubilados), pero que "dejarán una herencia que nos ayudará".

Es terrible. Si yo fuese su padre, incluso siendo un comunista de vieja impronta, me fundía todo para no dejar nada a esa nuera e hijo que cuentan con el dinero que no han trabajado para pagar sus lujos. La frase es tan desoladora que deja entrever que sí, que la hipoteca a 30 años, pero que en esos 30 años se van a morir los padres y van a usar la herencia para rebajar la duración de la hipoteca. Pero de renunciar a los 2000 metros cuadrados de terrenito y la piscina, nada de nada. Amortizados en vida. Los padres, me refiero.

No acaba aquí. El comunicado concluye con amenazas ("No deseamos que les ocurra lo mismo a otros líderes políticos ni a creadores de opinión o propietarios de medios de comunicación.", todo un aviso a los periodistas) y un espectacular "asumimos que con nosotros funcionan reglas diferentes que con los demás. Sabemos por qué es. También por eso queremos vivir más cerca del campo", que apunta a una mano negra sin identificar.

Las reglas son las mismas para todos, pero si vosotros mismos os habeis puesto un listón con lo de la decencia, la casta, el salario mínimo interprofesional x 3, hay que asumir que lo de comprar una casa así, pretender que no se iba a saber cuando todos los grupos de comunicación se dedican a bombardearos y encima pretender que aquí no ha pasado es de muy cara dura. Lo que son, y sin ningún atisbo de duda. Querían asaltar los cielos pero no les valía desde un adosado, querían un casoplón. Ya lo tienen. Por el camino se van a quedar un buen número de votantes, porque el asunto de la casa lo van a sacar recurrentemente los enemigos, y esperemos que también alguno de los amigos con algo de decencia propia.
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Espectacular reportaje sobre cómo se ha alterado la fauna de los lagos Michigan y Huron, y todo por buscar que el agua fuese más clara
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En esta noticia sobre la inauguración de una línea de tren en Grecia se condensa toda la historia reciente del país
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Funcionarios de día, empresarios por la tarde: cada vez más, y cada vez más en Asturias, donde la #MafiAsturias. 
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Había que abrir la piscina como fuese, a pesar de que la población de 50.000 habitantes ya tenía otras dos en servicio. Se abrió, y este es el resultado.
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Brillante artículo sobre la educación concertada en España
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El tranvía de Madrid, otra de las locuras de esos "expertos gestores" que eran y son una cleptocracia, costará un total de 2500 millones de euros hasta el 2036, en la previsión más optimista. Apenas tiene ocupación y fue diseñado con los criterios de un mono con un lápiz.
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Maravilloso artículo de mi admirada Anne Applebaum sobre cómo Stalin consiguió ocultar la gran hambruna ucraniana.
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Interesante: un documental sobre los Chicago boys que transformaron la economía chilena.
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Cuando se pregunta a la ciudadanía por megaproyectos arquitectónicos, esta no tiene duda: los 131 millones que Ginebra iba a gasta en ampliar su museo de "arte e historia", y para el que ya tenía apalabrado a Jean Nouvel, se quedarán en casa.
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¿La mejor compra de la Historia?  Por ahí estará...

jueves, 11 de enero de 2018

Esta droga está muy viva


La noticia, por su combinación de estrambótica y ecos religiosos sobre la parábola de Lázaro, ha circulado por toda España: un preso dado por muerto iba a ser diseccionado para la autopsia cuando uno de los médicos notó que se movía, después de que tres de sus colegas hubiesen certificado que era un fiambre.

El jiji-jaja con el que este país suele solventar los problemas hará que el caso se olvide rápidamente -incluso la familia, perteneciente a la minoría racial más importante de España, incluso más que los vascos, ha aprovechado la ocasión para pedir la conmutación de la pena-, sepultado por la vorágine de noticias que, sin ser similares, si lo son en el espacio que ocupan en los medios de propaganda: los sucesos. El entretenimiento. El "uy, ese está peor que yo, me tengo que contentar con lo que tengo".

Sin embargo, la ocasión es más que propicia para plantearse unas preguntas muy pertinentes. La primera de ellas es cómo tres "profesionales" pueden certificar la muerte de una persona, y que esta les lleve la contraria insistiendo en estar vivo. Es algo tan grave que da que pensar que esos médicos eran simples figurantes -exactamente igual que los presentes en el Madrid Arena- que con una mano firman partes de defunción, y con la otra cobran la minuta.

Si el primero de los "compañeros" ha certificado que está muerto, ¿cómo le voy a llevar la contraria? ¡Entre compañeros nos defendemos! Además, tendría que tocar un cadáver. Ojo que el protocolo para certificar una defunción, por muy colocado que estuviese el reo, es bastante estricto y consiste en certificar que no hay pulso, que no hay aliento, la dilatación pupilar, y todo eso que seguramente ya conocen todos ustedes de las teleseries de criminología barata. Todo eso falló, o directamente no se hizo, en tres ocasiones. Una por cada médico.

Es bastante plausible que la etnia de Gonzalo Montoya ayudase en la agilidad del proceso, igual que otros compañeros forenses se dieron prisa en las montañas de Trebisonda (Turquía) allá por 2003 para certificar la identidad de los cadáveres del Yak-42. Por supuestísimo, nadie será expedientado, ni el colegio de médicos emitirá ningún comunicado. El preso, bien asesorado, ni siquiera les pondrá una demanda, y sí contra el Estado que todo lo paga.

Es un episodio más de la chapuza continua que asoma en este país orgulloso de tantas cosas, y que de manera muy frecuente muestra su auténtica catadura de zona a caballo entre Europa y África, ya sea en forma de accidentes de aviación, de ferrocarril o de cualquier otra cosa sensible y supuestamente puntera donde, a la hora de la verdad, se descubre que no era para tanto. España, el segundo país con mayor esperanza de vida del mundo, a punto de matar a un muerto que estaba vivo. El de la sanidad de "no hace falta ir a Houston". El de las cárceles mostradas con orgullo por el Ministro de Interior sevillano, como si estuviese enseñando un hotel, y en ese caso eran para un preso político.

Sin embargo, el tema principal de este escrito no es eso.  ¿Cómo es posible que alguien confinado pueda estar colocado por hasta cinco sustancias diferentes? Porque es Villabona, la cárcel ubicada en el municipio homónimo asturiano, y que cuenta con el espantoso registro de 17 muertes por sobredosis en los últimos 10 años. Fíjense bien: un recinto ideado para que no entre ni salga nadie, y parece que la droga circula a sus anchas. Cinco sustancias diferentes, cinco, de las que tres de ellas (cocaína, hachís y heroína) no tienen justificación alguna en un recinto de esas características.

Ese es el registro de muertos, pero el de sobredosis es muchísimo mayor. ¡Cómo no va a serlo si seis de las 17 muertes han sido en el año y medio comprendido entre 2015 y mitad de 2016! En esa fecha, el asunto era ya tan gordo que incluso familiares de fallecidos pidieron que se investigase tan elevada mortandad, y noten por favor la etnia a la que pertenecen: por eso les hicieron algo más de caso.

"No hay una investigación ni te dicen nada. Es como pegarse contra un muro. Cada muerto es sólo uno más, un número". Exacto: el mismo protocolo que estaban aplicando a Gonzalo Montoya, apenas año y medio después de la denuncia. Tampoco habrá investigación en este caso, porque la investigación podría amenazar el negocio. 

"Venía de otra prisión, de Monterroso (Lugo), donde se encontraba perfectamente y no consumía drogas. Él venía para comparecer en un juicio que se debía celebrar de viernes. Ingresó de jueves por la mañana y por la tarde apareció muerto a la hora de la siesta. La autopsia no ha llegado todavía, pero la explicación fue que murió por sobredosis de heroína y pastillas. No es lógico. Para ser consumidor necesitas un nivel de dinero bastante elevado que él no tenía y si llegas de otra prisión se supone que vienes de traslado y que tienes que estar controlado. Algo pasó ahí que no sabemos. La información que nos dan es cero". 

La droga entra en Villabona, está claro. La pregunta es ¿quien la introduce? Los presos no pueden, por su propia condición, y achacar todo a familiares, especialmente cuando hay alguno de los finados que contaba con una familia que realmente los quería sacar de su adicción, tampoco.  ¿Quien entra y sale de la prisión todos los días? Los funcionarios, y esto no es acusar a nadie. Entran y salen todos los días, porque si no también serían reclusos. Lo son bajo cualquier punto de vista, pero para eso opositaron. 

Se defienden, porque lo contrario sería la noticia: dicen que todo entra por el "empetao", palabra de esa gran factoría de términos que siempre ha sido el maco, y que sirve para explicar en su solo término, aséptico y breve, la introducción de droga en el ano, la boca o la vagina, para su posterior consumo. Fíjense cómo deben ser los orificios naturales de según qué personas, que un preso tenía 400 gramos de hachís en su celda.

Alguien, o un colectivo, trata de esconder algo muy a la vista de cualquiera con un poco de sentido común, no precisamente los periodistas que, con cubrir el expediente de informar del goteo continuo de muertes y algún pellizco en forma de denuncia, ya dan por cumplido, incluyendo líneas de propaganda que provocan carcajadas, como "el preso fallecido el pasado abril se había fumado un "chino" de heroína que presumiblemente ya llevaba consigo cuando fue trasladado a la prisión de Villabona desde Teixeiro (La Coruña)" (en el enlace anterior)

¿El presumiblemente lo ha facilitado directamente la dirección de la cárcel, verdad? ¡Porque es incocebible que se procurase la droga en la misma cárcel donde murió, por supuesto! Visto que ya son años y años así, estaría bien que asuntos internos de lo que sea investigase el patrimonio y los movimientos de alguno de esos ímprobos funcionarios de prisiones, que no investigan orificios naturales, que certifican muertos que están vivos, y que dan por normal que alguien muera por sobredosis al día siguiente de ingresar en la prisión. 

Pero eso jamás pasará 
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La mitad de los accidentes laborales se deben al consumo de alcohol y drogas. Sin embargo, jamás he visto ninguna campaña de los sindicatos al respecto. La culpa es siempre del empresario, que debe ser el que les facilita los lingotazos y las lonchas. Con la nómina.
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La noticia no lo dice, pero se saca por el contexto: Galicia, atraso secular, abortos y la objeción de conciencia no mentada de esos profesionales médicos. Es todo, como siempre, medieval.
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Energía solar para calentar agua y....extraer petróleo. A más de un ecologísta le va a estallar la cabeza. 
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Cayetana Álvarez de Toledo, vieja conocida de este modesto espacio desde hace muchos años, demuestra su estulticia y tontuna sin ayuda ninguna. Un comentario que le sobrevivirá como persona, y que se ha convertido ya en expresión popular imperecedera.
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La Universidad de Oviedo, que pierde alumnos en una sangría continua, gasta 7 de cada 10 euros de su presupuesto en...nóminas.  En total, 133 millones de euros. Al año.
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Fantástica entrevista a Robert Caro, autor de aquel magnífico libro sobre el überalcalde de Chicago en los setenta.
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A ver si van a tener razón los franceses con todos sus tópicos sobre los belgas...
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Los delitos más indultados...

lunes, 9 de octubre de 2017

¿Quién será el próximo Ángel Berrueta?

El dominó ha seguido su curso y la estrategia de tensión preconizada por Felipe VI El Incendario en su bochornoso discurso grabado a la Nación es ya bien visible, incluso para los "equidistantes". Las calles están llenas de lo peor de la Hezpañolez, esa que nos decían que se había evaporado con los fastos de 1992, y que simplemente seguía donde siempre: agazapada en los bares, en las tiendas, en los colegios, en las familias. En la sociedad española.

En España nunca ha habido, ni lo habrá, ese patriotismo constitucional del que hablaba Habermas porque, a diferencia de la Alemania natal del filósofo, aquí jamás se han tomado ajustes con el pasado nazi-fascista-clerical que está en la base de la legitimidad del actual Régimen: Constitucional en la forma jurídica, pero realmente impuesto con las armas de 1939 y la posguerra que duró una década más, hasta la última cartilla de racionamiento.

Para ese patriotismo constitucional se necesita un pueblo que, por ejemplo, no requiera que todos los años les expliquen el funcionamiento de las campanadas. La falsa modernidad española se asentaba en un indudable progreso económico, pero jamás lo ha hecho en un cambio político-cultural: de ahí vienen todos los males que están aflorando estos días, impulsados de manera plenamente conscientes por la clase política, que piensa que llenando las calles con lo peor de la sociedad van a ganar legitimidad.

Está en cuestión la Sagrada Unidad de la Patria, un tema que escuece a los educados en ese dogma de fe como algo inquebrantable e incuestionable.  El patriotismo español realmente existente no es Constitucional, es la expresión rancia y primaria que consiste en perseguir al que no piensa como uno, y al que se identifica invariableme como la Anti-España, con todo un ramillete de conceptos adheridos como "rojo", "débil" o "diferente".

A lo largo de estos cuarenta años de II Restauración se había conseguido mantener más o menos embotellada a la fiera del nacionalismo español. A base de pan, circo -incluyendo el dopaje de Estado- y libertad sexual, amén de la derrota espectacular del 23-F, ese porcentaje nada desdeñable de la sociedad española ha estado callado o encauzado en el gran catch-all party que es el PP, el partido de la derecha unificada, único ejemplo en Europa occidental, incluso con su nodriza Ciudadanos.

Con la Gran Crisis empezaron a saltar las costuras, especialmente por la vía del pan, y ni siquiera los redoblados esfuerzos para fortalecer los otros dos divertimentos de La Masa han conseguido tener a la fiera domada. Ahora, aprovechando la crisis separatista catalana, tienen vía libre para demostrar su pleno arraigo social, porque ni la Policía les molesta. No son los malos, simplemente son sus nacionalistas.

Es realmente lamentable que en la manifestación unionista de Barcelona ("con 25 grupos políticos adheridos", entre ellos Falange) las imágenes aéreas las tomase la Policía, que no puede tomar bando por ninguna de las partes, pero que lo hace sin que nadie les repruebe.  Recuerden esto cuando todo se desboque aún más, y cuando vayan por ahí buscando las causas del desastre.

Es momento de recordar a Ángel Berrueta. El nombre quizás no le diga nada a nadie, pero merece su pequeño lugar en la Historia de España, al menos la que nos construimos cada uno, en nuestro fuero interno, a base de hechos significativos y detalles fuera del foco. Porque hay fotos que valen mucho más de lo que muestran, y también nombres que traen aparejados situaciones que jamás se deberían olvidar.

El 11 de marzo de 2004 un grupo terrorista islámico atacó en el eslabón más débil de la débil cadena de aliados que se había procurado EE.UU en la guerra de agresión a Irak. Fue un ataque perfectamente planificado contra población civil que usaba medios de transporte público, en absoluto un objetivo militar: buscaban una carnicería, y la lograron en gran medida, porque es muy fácil hacer algo así cuando te mueve el odio religioso.

El Gobierno, que había hecho de su participación en esa guerra una seña de identidad, interpretó rápidamente las consecuencias de haber sido golpeados de esa manera, y en vísperas de unas elecciones generales donde defendía una mayoría absoluta: se enrocó en la explicación más favorable a sus intereses, aunque esa significase enfrentar con mentiras y falsos testimonios a españoles contra españoles. Como ahora.

Insistió tercamente en que el atentado había sido obra de la banda terrorista asentada en el país, cuando jamás habían hecho algo ni siquiera parecido, porque lo más fácil es poner bombas en trenes. Lo hizo hasta tal punto que dictaba los editoriales y portadas de los periódicos, que accedían gustosos a las sugerencias gubernamentales, exactamente como ahora, con la jefa de prensa de Rajoy agradeciendo la Unidad Nacional y Unidad Editorial en torno al desgraciado presidente del Gobierno.

La historia posterior es bien conocida: toda la clase política responsable de aquel desastre acabó quemada y expulsada en el arco de cuatro años, tras una legislatura vergonzosa con insinuaciones ultras sobre los que habían ganado las elecciones. Todos, menos el gallego Rajoy, capaz de sobrevivir aplicando su estrategia de siempre: quedarse quieto, que pase el tiempo. Que ya lo arreglará todo.

Lo que no es tan conocido es lo que pasó en Navarra aquellos días. Dentro de la estrategia de tensión azuzada por los pirómanos de entonces había que "significarse", lo que tarde o temprano nos pedirán también con el actual separatismo catalán. Te empiezan pidiendo que te pongas un pin o un lacito, y después que cuelgues trapos de colores de las fachadas, o que guardes cinco minutos de silencio en la puerta de tu trabajo, so pena de ser señalado como "diferente", "colaboracionista" o "proetarra", la frase favorita de la ultraderecha a lo largo de estos años.

Te empiezan diciendo eso, o directamente pasan por tu comercio para que pongas un cartel con el lema del momento, en aquel 14 de marzo de 2004 era "No al terrorismo, ETA no", hoy podría ser "No al separatismo, Cataluña es España".  Eso le pasó a Ángel Berroeta: la mujer de un Policía había pasado por su panadería para que colgase el trapo votivo, y se negó. Discutió con la mujer. A los pocos minutos, se presentó el marido y le descerrajó cuatro tiros, mientras era jaleado por el hijo común, que lo había acuchillado previamente Vivían en el piso contiguo.

Se conocían, y seguro que conocían las simpatías de cada uno. Lo que le estaban pidiendo al asesinado era que se significase. Se negó, y lo pagó con su vida.  Para mí, otra víctima más del 11-M, pero con la particularidad que se puede considerar perfectamente una víctima de la estrategia de tensión desatada por el partido que azuza el Hezpañolismo llegada la ocasión, y con estos fines.

Se dictó sentencia en un año. Al asesino le cayeron 20 años, al hijo 15 y a la mujer otros 10, como autora ideológica, aunque todos sabemos que la autoría intelectual del asesinato estaba en Madrid. Todos ya están sueltos, porque en este Estado de Derecho con el que algunos se llenan la boca esta gentuza puede campar a sus anchas, en vez de pudrirse de por vida en la cárcel. Porque saben que el Estado de Derecho siempre tendrá un cariñito especial hacia los patriotas comprometidos, cuando debería combatir a todos por igual. A los separatistas, a los terroristas y los ultranacionalistas españoles, que en el fondo son el mismo enemigo.

Ahora, trece años después, estamos en la misma situación. Las hienas que azuzan el Hezpañolismo están enardecidas con las rojigualdas por doquier, y piensan que suman más que los votos depositados en cifras millonarias por los habitantes del territorio desafecto con España. Está al caer un nuevo Ángel Berrueta, y no se sabe si volverá a ser en Pamplona, Valencia o Barcelona. Dirán que fue un accidente o una riña enquistada de hace tiempo. Que no ha sido política. El problema es que la mecha acabará prendiendo, y lo que se presentará como caso aislado puede traer muchos más casos aislados, en la tradición cainita de este país. Ya sabemos quienes llevan las pistolas. Y gran parte del odio.

jueves, 5 de octubre de 2017

"El referendum no ha existido"


Ninguna frase -ninguna- resume el excepcional momento político que se vive en España, donde se están entremezclando problemas muy antiguos con otros que, igual de antiguos, se creían resueltos o aletargados para siempre, y que resulta que están latentes e interaccionando con el detonante de todo: la enésima crisis en la relación del Estado con Cataluña, su región más importante, y donde está la ciudad más importante de la Península Ibérica.

Por tanto, la frase del titular es simplemente un anzuelo para abordar estos días de vértigo absoluto, donde se tambalea el suelo que pisamos y esas libertades y prosperidad que la inmensa mayoría daba por descontando, como si España hubiese abandonado para siempre su historia trágica y su gusto por lo doliente, trucado en mala hora por esa imagen artificial de alegría y palmas. Estamos en la España de siempre, y el tiempo dirá cuanto de espejismo ha habido en estas últimas décadas.

El Gobierno Central interpretó el desafío del referendum del 1 de octubre desde la esclorisis de una Constitución elevada a rango de Texto Sagrado -no se puede tocar, no se puede alterar, hay que adolararla como es, "nosotros los Constitucionalistas"- y desde la mentalidad de siempre de la derecha española: esto es una finca, y los jornaleros vuelven a recoger el algodón después de una buena somanta de palos.


Solo desde la Ley iban a responder a un problema político como el catalán, donde un bloque de fuerzas dispares y con la mayoría en el Parlamento regional fue a las elecciones con un programa muy claro:  se decía todo lo explícitamente que permite la Ley que iban a hacer un referendum de autodeterminación. Consiguieron formar Gobierno, y aplicaron su programa electoral.

A pesar de todas las trabas legales y la persecución jurídico-policial, una admirable red social consiguió perpetrar lo que era una soberana bofetada al Estado central: una consulta popular libre, con todas las garantías legales y plena de Derecho, convocada por un Gobierno legítimo a la totalidad de su población. Un acto de desobediencia masiva, que ojalá se hubiese visto en otras ocasiones y con otros temas. De ese día quedan las páginas más honrosas de toda esta triste historia: una sociedad civil que ideó sistemas de todo tipo para poder organizar la consulta, y que burló el aparato estatal en cifras millonarias.

No se podía haber hecho peor por parte de las autoridades centrales. Enrocadas en la solución legal a un conflicto político, solo han llovido amenazas de empapelamientos, y un despliegue policial comparable a un cuerpo expedicionario con ganas de dar un escarmiento.  Se llegaron a organizar sesiones de palmas espontáneas cuando las fuerzas represoras salían de sus acuartelamientos hacia la región desafecta, y aupadas a gritos de "A por ellos" que no fueron reprobados por mando alguno. Cuando iban a combatir a otros españoles.

El clima ideal para el ambiente del 1 de octubre, día de la consulta. Como no pudieron impedir su organización -el Ministerio del Interior no capturó ninguna urna en los días previos, reflejo de su poca implantanción en el terreno- e iban presentando como éxito cerrar webs de colegios electorales o la incautación de las tarjetas censales, lo que pasó ese día se puede resumir en una palabra: sabotaje.

Superados en número y misiones encargadas, y traicionados de manera previsible por los Mossos, los comandos de Policía y Guardia Civil desplegados en Cataluña se dedicaron desde primera hora de apertura de los colegios electorales a esa misión: el sabotaje, por vía de llevarse las urnas de las sedes electorales. No identificaban a nadie -eso tenía que haber sido cosa de los Mossos en las horas previas-, e iban con toda la prisa que les dejaba la multitud agolpada para defender su voto, y su derecho a decidir.

Así fueron las primeras horas, que dejaron las imágenes más dramáticas e icónicas. Cuando naufragó todo definitivamente. Con el desastre ya consumado, se dio la orden de ir más tranquilos y la tarde se dedicó a hacer razzias en peligrosísimos pueblos de hasta 200 habitantes, donde las urnas se habían cerrado a primera hora. Eso sí, al caer la noche hubo una foto colectiva y conmemorativa del cuerpo expedicionario acantonado en el ya famoso barco, una foto para la Historia de España, y que hubiese podido tomar Gutiérrez Solana de haber sido fotógrafo. De haber vivido nuestros tiempos, que son los suyos.

¿Qué había que celebrar? ¿Para qué esa foto ignomiosa, después de reprimir de manera desproporcionada una multitud que, de manera milagrosa, no se alteró y no se revolvió contra comandos que en muchos casos superaban en proporción de 100 a 1?  ¿Quien está al mando de esa gente, de sobras sabido que son lo más bajo de la sociedad, pero que ni siquiera parecían tener control de sus responsables jerárquicos? ¿Cómo se puede haber permitido algo así?

Cumplían ordenes, ya. ¿Cuales eran las órdenes? Impedir un referendum "ilegal", un referendum que tanto la Vicepresidente del Gobierno tildó como "inexistente" a las 14:00 -tenía el discurso ya preparado, pasase lo que pasase, independientemente del fracaso del sabotaje encargado- y que el Presidente del Gobierno ratificó con los mismos términos a las 22:00. "Inexistente".

Esa era la consigna, transmitida por las bien engrasadas correas de transmisión del Poder Central a sus órganos de propaganda, porque saben perfectamente lo que es un referendum de autodeterminación. Desde aquella cosa llamada Revolución Francesa, todo el poder político -todo- y su autoridad emana del pueblo, de ahí la redundancia de usar la palabra "referendum vinculante": todo referendum es vinculante, porque emana de la única fuente de poder, y cuando este se pronuncia es con una única finalidad. No la de formar Gobierno, no la de dilatar la toma de decisiones en otras instituciones políticas: se vota para decidir sobre un asunto concreto, y se votó todo lo libremente que dejó la labor de sabotaje y hostigamiento de las Autoridades Centrales, perfectamente conocedoras de las implicaciones de una votación de este tipo.

El resultado no podía sorprender a nadie, y en todo caso es "inexistente" para los que se han enrocado en su Texto Sagrado Intocable, ese mismo que proclama la Unidad de la Nación Española como algo eterno, como si fuese una Ley Física. Los promotores del legítimo referendum, siguiendo el plan establecido, aprovecharon los dramáticos acontecimientos para su habitual victimismo -el nacionalismo catalán y sus llantos de fossares, borns y demás camafeos de derrotas- y para convocar una huelga general que ya estaba dentro del plan inicial, pero ahora adornada con "para protestar por la violencia policial". Cuando el Gobierno te llama a la huelga, desconfía, pero ya está lejos la época de cuestionar.

Incluso entonces se podía haber reconducido mínimamente la situación, en mi opinión. Entonces, después de la jornada de huelga, se produjo el acabóse:

Un Rey pirómano

A las seis de la tarde se anunció que el Rey de España, que tiene como funciones establecidas la de garante de la unidad del Estado, iba a dirigirse a la nación. Su padre, en casi cuarenta años de reinado, solo lo hizo en una ocasión fuera del foclkore de la Nochebuena. Hasta entonces, no se había sabido nada suyo, siguiendo la estrategia de "inexistente".

El discurso no pudo ser más desasosegante. Consiguió en diez minutos avivar los rescoldos atávicos de este país, y de una manera inequívoca, y lo hizo con un discurso que podría haber firmado Milosevic o Ratko Mladic veinte años antes. Pasando por encima la brutalidad de la represión, se dirigió a sus leales:

Sé muy bien que en Cataluña también hay mucha preocupación y gran inquietud con la conducta de las autoridades autonómicas. A quienes así lo sienten, les digo que no están solos, ni lo estarán; que tienen todo el apoyo y la solidaridad del resto de los españoles, y la garantía absoluta de nuestro Estado de Derecho en la defensa de su libertad y de sus derechos
A quienes así lo sienten. Los sentimientos, eh, y eso que estos eran los legalistas. Los sentimientos: las banderas. Parece que se esté dirigiendo a una minoría que, embolsada en Vukovar, aguarda que lleguen sus correligionarios a salvarles. Sabido es que el Rey en una Monarquía Parlamentaria es un guiñol en manos del Gobierno, y por tanto este editorial de Estado que es un discurso real, lleva la firma del PP.

Podría haber sido un desliz, pero no. Era todo un mensaje a futuro, a la peor de las situaciones. La de españoles enfrentados contra españoles, como tantas veces a lo largo de nuestra historia -esa que los historiadores nos dicen que es perfectamente equiparable a la de otras naciones europeas, como si todas hubiesen tenido cinco guerras civiles en los últimos 200 años-, un discurso repugnante por sus implicaciones.

Así lo supieron interpretar las otras naciones que hay en España, y también el representante de un partido con cinco millones de votos. Lo que empezó como una crisis regional ha derivado a una crisis democrática -la brutalidad policial, la indignidad de celebrar una represión- y ahora es, sencillamente, una crisis de modelo de Estado: el de una Monarquía que no tiende puentes, y el de un Estado incapaz de dar cauce dentro de su Inviolable Texto Sagrado a las naciones que alberga.

Por supuesto, los cortesanos desplegaron la artillería habitual de "se ha ganado la Corona" y demás, pero la impresión generalizada fue de preocupación. No cabía otra cosa diferente que mano dura cuando te quieren segregar una parte de la hacienda, pero el mensaje implícito de dirigirse a minorías españolas acosadas, que era el discurso del PP con los Policías y Guardias Civiles hostigados....

La línea ha seguido hasta hoy, donde la Ministra de Defensa, siguiendo la línea yugoslava, ha dicho que "el Estado de Derecho tiene la obligación de defender a sus ciudadanos", como si estos estuviesen amenazados o acosados por alguien más que no sean las propias fuerzas expedicionarias que se emplearon en el sabotaje del 1-0.  Es como si estuviesen hablando a un escenario futuro donde habrá "minorías españolas" en Cataluña. Como si estas no hubiesen podido votar en el referendum "inexistente", o careciesen de los mismo derechos que el resto de ciudadanos.

Un Presidente del Gobierno inexistente



La inacción política del Gobierno Central es lacerante: han recurrido al Aranzadi para frenar un movimiento político, y así estamos. Con la peor crisis democrática en décadas -al margen de la de tracto continuo de la cleptocracia, de la que se han nutrido todas las autoridades ahora enfrentadas-, y sigue en su rol de gallego que no hace nada, que deja correr el tiempo a ver si este vuelve a jugar a su favor. El que se mueve, pierde la oportunidad de volver al lugar donde estaba, o como quieran metaforizar la desesperante manera de concebir el tiempo y el espacio que tienen los gallegos. Si te mueves, no sales en la foto.

Mientras el Parlamento Europeo y el Parlamento Francés han discutido ya la grave crisis catalana, el pontevedrés ha aplazado hasta la semana que viene comparecer en el Congreso español: es la típica manera de concebir el parlamentarismo de la derecha española, que apela a la "unidad de los partidos" pero desprecia el órgano deliberador por excelencia, donde estamos representados todos.  La crisis ha servido para mostrar, de manera todavía más evidente, los resortes autoritarios de la derecha: porrazo y escarmiento, persecución judicial, Rey títere, desprecio absoluto por el Parlamento.

Incluso hoy, sometido a una entrevista-masaje de EFE, lo ha llegado a decir explícitamente: "haré lo que tenga que hacer cuando lo tenga que hacer". Como si no se hubiese perdido ya un tiempo vital. Es una persona incapacitada para tantas cosas que entre estas se incluyen el diálogo, o desenrocarse de su postura de ignorar las cosas, como si fuesen a desaparecer por sí solas. Solo ha movido lo del corredor mediterráneo ferroviario, de súbita importancia repentinamente, como si esto se arreglase con caramelitos.

Seguro que está actuando en la sombra, y hablamos sin saber. Baste recordar que cuando Puigdemont fue elegido presidente de la Generalitat, ni siquiera habló con el. Tuvo que ser una broma radiofónica -donde picó, y de donde se deduce que se moría de ganas por hablar- la que revelase esto: siempre se ha negado a hablar, y ahí sigue. Como buen gallego, seguro de que el tiempo le dará la razón. Siempre se la dan, porque viven pensando en la muerte, que es el final del tiempo. Y el que se quede en el mundo, que resuelva los problemas que dejan sin solucionar. Por eso es una de las regiones más atrasadas de Europa occidental.

A futuro



El mandato recibido por la Generalitat es claro: declaración de independencia de Cataluña, bajo la forma de República. Es la misión de las autoridades catalanas, y todos los escenarios que se están manejando, después de haber perdido tanto tiempo, apuntan a que será así. Por eso los discursos desde Madrid hablando a minorías embolsadas. Por eso esa sombra balcánica que es todavía más angustiosa. En este escenario de independencia -que sería cumplir lo que el pueblo ha expresado- se abren múltiples posibilidades.

Cataluña, en contra de toda la propaganda centralista, es viable como Estado independiente. Recibiría el apoyo en el plazo de meses de las otras pequeñas naciones europeas desgajadas en los últimos años, mientras desde Madrid se reirán de ellas, igual que se reían de las "urnas chinas", y todos los escenarios agoreros económicos serían más bien para el conjunto de España, dado que Cataluña es un territorio del que extrae anualmente 16.000 millones de euros.

El problema es lo que quedaría aquí. Quedaría la Hezpañolez que, en efecto rebote del nacionalismo separatista catalán, ha retoñado por el resto del país. Quedaría un Rey que no ha podido impedir la secesión de un territorio y que, como "garante de la Unidad Nacional" no tendría sentido alguno. Ni el, ni su institución. Y quedaría un Gobierno de derechas permanente, galvanizado por tener un enemigo exterior, al menos algo más tangible que la francmasonería.

En cuanto a la izquierda, ni se la ve, ni se la espera. Recuerden que el PP gobierna en minoría, pero nadie se ha planteado derribar a este Gobierno que ha empleado la porra y la represión para un conflicto político. Como para plantearse una reforma Constitucional. Qué digo, si la Constitución no se puede cambiar, es Sagrada y Pluscuamperfecta.

Soluciones


Si se pudiese reconducir la situación, que lo dudo porque son muchos los sentimientos tocados, España debería caminar hacia un modelo federal real, y no el café para todos de la España de las Autonomías, donde La Rioja tiene un parlamento regional. Una Constitución de nuevo cuño, donde se reconozca la especifidad de Cataluña y su derecho a un trato fiscal preferente, como mayor contribuyente del Reino que es.

Que cada autonomía se pague sus vicios con lo que ella misma produce, con un fondo común que no pueda ser una caja opaca de la que hasta hace poco nos ocultaban su contenido -las famosas balanzas fiscales- y donde las instituciones federales-supraautonómicas estén repartidas por toda la geografía, y no solo en Madrid, la capital de un estado centralista.

Pero ya es demasiado tarde. Cataluña se ha ido. Siempre ha mostrado gran desafección por todo lo que afecta al resto del Estado: proclamó la independencia el mismo 14 de abril de 1931, y ahí se tuvo que desplazar parte del Gobierno provisional republicano a calmar los ánimos. Tras aprobar el Estatut, que consumió gran parte de los esfuerzos de la joven República, Azaña dijo el 25 de abril de 1932 en Barcelona: "¡Ya no hay reyes que te declaren la guerra, Cataluña!"

El Rey pasó a llamarse República, y le declaró la guerra en 1934. El Rey pasó a llamarse Caudillo, y retiró las instituciones de autogobierno. El Rey recibió los poderes del Caudillo, y devolvió el autogobierno incluso antes de que hubiese Constitución en España. Nada ha servido, porque en esta historia de sentimientos las cosas estaban rotas desde hace tiempo. Ahora su hijo ha quemado todos los puentes con Cataluña, aporreada y humillada ("el referendum no ha existido"), y que se dispone a irse sola. No encontrarán ninguna otra libertad de las que ya disfrutaban en España, pero nadie puede negar que no tengan razón en intentarlo. No con esta España, que no es la única posible.

domingo, 29 de enero de 2017

Rafa Nadal, empresario inmobiliario

Nadal, con la primera piedra: de ahí esos brazacos
Sabido es que en España se idolatra a ciertos personajes hasta el punto de considerarlos ejemplo de valores, mejor deportistas de la historia y ciudadano ejemplar, aun cuando haya defraudado fiscalmente,   esté vinculado a prácticas médicas que en cualquier deporte se calificarían de dudosas,  tenga un TUE -certificado para doparse legalmente- del tamaño de un camión, 
y cobre dinero público tanto por dejarse entrevistar (¿te creías que lo hacía gratis porque es español?) como por promocionar el jamoncito y el aceite por esos mundos de Dios.

Ahí está, en un estatus de deidad a pesar de todo este largo historial, y en gran parte lo es por la impresión generalizada de que es una buena persona. Que, como mucho, lo manipulan y zarandean desde el entorno para comportarse de esta manera. Que no sabía lo que firmaba, en popular expresión usada últimamente en los juicios por esposas y, ¿por qué no?, por deportistas representados-simbiotizados por su representante o tío.

El miércoles 19 de octubre de 2016 Rafa Nadal, famoso tenista comprometido, inauguraba la improbable Rafa Nadal Academy  y el Centro Internacional de Tenis Rafa Nadal, construidas ambas en Manacor, municipio mallorquín de donde es oriundo. "Es un proyecto muy especial y doblemente especial porque está en mi casa. Es un sueño hecho realidad".

El "sueño hecho realidad" tiene esta memoria de calidades: 26 pistas de tenis, 10 de pádel, dos piscinas, un área de fitness, un campo de fútbol 7 y una pista adicional polivalente. Además, también hay un Museo sobre adivinan quien (nutrido con fondos de la Fundación Rafa Nadal), un bar-restaurante que sirve comida healthy, una clínica (¡que no falte nunca!) y el Rafa Nadal Sports Residence, un hotelazo con 65 habitaciones de 130 euros la noche.

Mallorca y hoteles, ajá. La isla que ha forjado las dinastías de los Matutes, Meliá, Riu y tantas otras no podía quedarse atrás en esta ocasión en que su hijo más ilustre a nivel mundial (lo siento, Ramón Llull no es conocido en China), y que menos que apoyarle con otra cosa muy mallorquina, la tierra de Canellas, Munar o Jaume Matas, el primer ministro del Régimen de la II Restauración que ha pasado por la cárcel por corrupción.

El apoyo administrativo ha sido la tramitación de un Plan Urbanístico especial que ha permitido cementar 24000 metros cuadrados fuera del anillo -la part forana, en lengua local: Manacor es un pueblo concéntrico, con un núcleo urbano muy concentrado- a mayor gloria de Rafa Nadal, porque así se llaman todas las instalaciones del complejo. Aunque se comenzó a edificar en 2014, el proyecto recibe la calificación de "interés general" por parte del Consell ya en 2011 y una tramitación de "puesta en marcha urgente", no vaya a ser que no hubiese pistas de tenis donde la ciudadanía se explayase imitando a su ídolo.

Un momento: 24000 metros cuadrados de colada en una isla con serios problemas de masificación urbanística, con un fuerte movimiento popular del tipo "Salvemos nuestra tierra" (pero yo soy rico gracias a todo lo que se ha hecho, sino seguiría en el campo) y en plenos años de la supuesta crisis...¿cómo se logra eso?

Pues muy fácil: el nombre de Rafa Nadal abre puertas. Lo hace en España y en parte del extranjero, no lo va a hacer en Mallorca y Manacor. Hasta ahí podríamos llegar: hasta el pueblo primigenio, y en forma de un Plan Especial que supone una modificación radical del PGOU y que requirió la aprobación de una Ley Especial en el Parlamento Autonómico, rendido ante los encantos del campeón de las raquetas.

De extra en El Libro de la Selva
Todo especial, a la altura del excepcional campeón: tan especial que reducía el porcentaje que terreno destinado a uso público que contiene toda operación inmobiliaria, saltarse los controles previos municipales y, cómo no, la evaluación de impacto ambiental, que tantos buenos proyectos inmobiliarios ha tirado al traste en España, y todo por salvar unos vencejos, unas jaras y algún lince. Donde esté el nombre del famosete de turno, que se quite la naturaleza. Ya crecerá de nuevo.

Ha sido tal la claudicación del poder político, que en teoría vela por los intereses de la mayoría y no por los de un particular, por muchas lesiones, TUE y Roland Garros que tenga, que ni siquiera se ha pagado la licencia de obras municipal, estimada en torno a 700.000 euros, como si el famoso deportista no tuviese liquidez o, peor aún, no quisiese contribuir al desarrollo de su pueblo de una vía directa, y solo lo haga indirectamente: con los empleos generados, la fama, la promoción y toda esa retahíla de cosas que se dicen cuando hay proyectos de este tipo.

Al parecer, el clan Nadal negoció esas ventajosísimas condiciones de la mejor manera mediterránea, con continuas amenazas de llevarse el proyecto "a la península" -con el descrédito que eso supondría para Mallorca y su perfil de votantes, cuando debería ser orgullo ante el chantaje al que se veían sometidos los políticos- y que, en cuanto les decían que la Ley era así, decían que todo eran trabas o pegas y se levantaban de la mesa.

Cuando algún técnico municipal cualificado exigía cumplir la Ley, como por ejemplo ceder el 15% del terreno usado para uso público, los Nadal directamente tocaban el botón político, hasta el punto de crearse la Ley ad-hoc citada más arriba, aprobada por Jose Ramón Bauzá (el farmaceútico presidente del PP) con apoyo del PSOE, una grosse koalition balear más grosse que el brazo del manacorí. Al fin y al cabo, la isla es casi un Land alemán y es normal que tengan parte de sus usos políticos. Los otros vienen de Sicilia.

Así fue la creación, y ahora lleva unos meses en uso. En un uso muy distinto del que se aprobó el pelotazo urbanístico, lo que lo convierte en doble pelotazo: si el trámite especial era porque era una "instalación de interés general" o cualquier otra tontería similar, resulta que el interés general ha acabado convertido en que la "residencia con escuela para los futuros tenistas" (al estilo Masia o similar), ahora es la AIS American International School, una escuela privada de élite, donde se dan clases con ese nivel de exigencia que ustedes esperan. Y las 65 habitaciones funcionan como las de un hotel. Repito: como las de un hotel, falta el Trip Advisor con sus estrellitas. De explotación privada.

Un negocio redondo. Bajo el marchamo el inmaculado nombre de Rafael Nadal (véase el primer párrafo) se ha construido en seis hectáreas de suelo rústico sin pagar un duro al Ayuntamiento y ahora se recogen los beneficios de un hotel que oferta sus plazas a 130 euros la noche. Y el curso anual en la Academy de pelota-raqueta -también conocido con el anglicismo de tenis- a 56.000 euros.

Uno pensaría que los Nadal estarían agradecidos a la Ilustre y (Hasta ahora) Invicta Villa de Manacor, pero no es así. Nunca es así con esta gente, nunca, al contrario: el clan se ha querellado contra el Ayuntamiento por expropiarles un terreno adyacente a la "Academy" que habían comprado años antes por el módico precio de un millón de euros y ahora piden ¡14 millones de euros! por estar, cómo no, pegado a su pelotazo. Tan pegado que lo usaron para acumular materiales de obra, bloqueando un camino público. Porque lo público se hace privado en todo este asunto, muy bien explicado en este vídeo, con el delicioso acento mallorquín.

La suma aproximada de la Operación Manacor para los Nadal debe ser así: 56.000 euros por cada pringado que paga un año de tenis, el fortísimo cánon anual que debe pagar la AIS por usar las instalaciones, el uso hotelero de las habitaciones y la cafetería y el posible pelotazo adicional de 14 millones de euros, que nadie duda que saldrá adelante. Y todo bajo el nombre de alguien que parece no saber lo que firma, que simplemente se tumba en la camilla y dice "lo que usted quiera, doctor", o que coge la pluma y dice "firmo donde quieras, Toni".

Antes todo esto era campo
El complejo edificado es horrible, huelga decirlo. Como denuncia el colectivo mallorquín Terraferida, destroza 6 hectáreas con "un impacto visual y paisajístico desmesurado", en el entorno histórico de la pedanía de Sa Torre dels Enagistes. Por otra parte, no tardará en presentar vicios de construcción, porque se ha levantado en solo año y medio, al parecer por las prisas de tener la obra terminada, no vaya a ser que la Ley ad-hoc acabase en el Supremo, como tenía que haber sido y no ha sido por...bueno, Rafa Nadal tiene muchos amigos. Todos quieren ser amigos de Nadal. Hasta el Rey de España.

Todos, incluso Telefónica, la empresa más poderosa de España -que tiene tanto dinero que puede fichar a Zaplana para no hacer nada, o a cualquiera que le pidan desde el poder político en justa retribución por mantener la cuota fija telefónica, 24 euros todos los meses que pagamos al antiguo monopolio-, desde hace años vinculada a Nadal y que es el  patrocinador de todo el complejo, cuyo nombre oficial es Rafa Nadal Academy by Movistar.  Una gran decisión empresarial, como todas las de esta empresa.

En el acto de inauguración, presentado por el profesor de inglés Michael Robinson (también trabaja el lado humano del deporte, como por ejemplo construir por la cara y la fuerza del nombre una aberración como la Rafa Nadal Academy) el interesado promotor urbanístico y tenista local afirmó: "es un sueño hecho realidad". Sí, gracias a cambios en la Ley, favores y la sensación de que en este país se puede hacer de todo con total impunidad si alcanzas la condición de intocable.
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Bartolín y la larga saga que inició 
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Fantástico artículo sobre el Nobel de Economía a Schiller, la estupidez de comprarse una casa en propiedad y, en fin, el buen periodismo cuando es breve, declarativo y muy directo. 
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Fomento, muy interesado en el futuro de la ZALIA. Al mismo tiempo, salen trapos sucios sobre el asunto.Todo es sucio: fíjese que proceloso cauce ha tenido que seguir todo esto para que se oiga en el Parlamento.
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Sobre el cambio de huso horario en España, artículo en el NYT. 
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Sorprendentemente, o no tanto, todavía se ve a gente por la calle con camisetas o sudaderas donde pone DDR.  
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Me he reído muchísimo con esto. Molaría ver el informe completo, o incluso tener una copia. A saber cuanto han pagado por esa sarta de tonterías y mentiras.
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Mamandurria andaluza en su pura esencia: Sevilla programa nueve exposiciones sobre Murillo entre 2017 y 2018, aprovechando un aniversario.  ¿No se podía hacer una o dos exposiciones en vez de nueve? Nooooo, porque en eso consiste la mamandurria: según el alcalde, será «el acontecimiento más importante desde la Expo 92» en la ciudad. Pues eso.
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El Estado regala 150 mil euros de nuestro dinero a librerías...ojo al detalle de los proyectos subvencionados. 

sábado, 10 de diciembre de 2016

Boicot a los débiles, sumisos con el fútbol

Folcklore asturiano
Esta es una historia asquerosa que está a punto de estallar, cuando se tenía que haber pinchado hace ya mucho tiempo, tanto como el que el existe. Ahora está el fútbol de por medio y las cosas van a empeorar muchísimo a nivel mediático, de imagen y de exponer la realidad de una izquierda trasnochada y caduca en sus preceptos y en sus intimidaciones.

Si entrasemos en la mente enferma que está detrás de todo, seguro que aparecerían referencias al Nuevo Testamento, que son deicidas, la Revolución de octubre y que grande yes, Pachín, pero no hace falta ir tan lejos, al contrario. Es una historia que pasa en España, pasa en fechas recientes, y avergüenza a cualquiera que no sea un fanático.

En febrero de 2009 la cantante israelí Noa estaba de gira por España cuando se topó con un boicot instigado desde la ultraizquierda y "grupos propalestinos". El boicot podría haber sido no ir a sus conciertos, pero como son activistas no se podían conformar con eso, no: en San Sebastián, cuatro energúmenos se subieron al escenario a los pocos segundos de empezar la actuación, y desplegaron una pancarta donde se podía leer "Israel, no gracias", aunque en los anteriores conciertos en Sevilla y Barcelona no pasó nada.

¿Por qué el boicot? Por ser israelí. Tan simple como eso. Por ser embajadora cultural. Por pronunciarse en contra de Hamas, claro, algo gravísimo al parecer. Porque la ultraizquierda en España siempre está buscando enemigos, reales o imaginados, y es mucho más fácil atacar a una artista de gira que ir con una flotilla -un crucero- a las costas de Israel, con las consecuencias previstas.

En Gijón, Asturias, la cosa fue mucho peor que en San Sebastián. Los organizadores del boicot convocaron una concentración a las puertas del teatro municipal donde iba a actuar Noa. ¿Quien organizaba? El conocido como Comité de Solidaridad con la Causa Árabe y la Plataforma Asturiana con Palestina, al parecer no satisfechas con traer a saharauis a la metrópoli cuarenta años después de romper vínculos, y muy ofendidas con estas palabras irreprochables de Noa:

"Esa bestia llamada Hamas que los ha aterrorizado y asesinado, que ha convertido a Gaza en un basural lleno de pobreza, enfermedad y miseria. Sólo puedo desearles que Israel haga el trabajo que todos necesitamos que haga (...) Hamas no llama a la liberación de Palestina, sino a la destrucción de Israel, es decir, de mí, de mis hijos y de mi familia".

Se juntaron unas cien personas con pancartas como "Sionismo, bestia exterminadora", una décima parte de las que hubo dentro del Teatro Municipal, ajenas al llamamiento al boicot. Una décima parte.  Siempre son menos, pero como se hacen notar, como recurren a la intimidación y el hostigamiento, pues siempre parecen más. También los medios ayudan a su difusión.

Fue un incidente vergonzoso, que tuvo réplica aún peor en 2014. En el mismo escenario que Noa actuaba esta vez el grupo israelí Sheketak, culpable exactamente de lo mismo: de ser israelí. Basta con eso para esa gentuza. Esta vez no se conformaron con cantar consignas y exhibir pancartas repugnantes a las puertas, sino que quisieron acceder al recinto, para hacer el boicot efectivo. 

La Policía tuvo que cargar -Europa occidental, en el año 2014-, dejando un reguero de golpes y alguna cabeza ensangrentada, entre ellas la de un conocido sindicalista -¡Asturias! ¡En Sicilia se llaman de otra manera!-, siempre tan preocupados por lo que pasa fuera y no por lo que pasa dentro. Según los convocantes, "esta es la segunda vez que el Ayuntamiento colabora con Israel, la primera fue en el Festival de Cine. No estamos en contra de los cantantes sino lo que ellos representan, que es el estado de Israel" ¿Queda claro? 

Esta vez fueron más que en 2009. Según los del boicot, eran 500, cifra difícilmente creíble, pero según las crónicas consiguieron su objetivo: dentro no había casi público para ver la actuación de Sheketak, que seguramente se llevaron una inmejorable imagen de la ciudad de Gijón. Desde luego, muy ajustada a la realidad. 

Después hubo un juicio por el intento de asalto al teatro, un juicio en el que la Fiscal fue hostigada e intimidada incluso en su ámbito privado (¡Asturias! ¡En Calabria los llaman de otra manera!), con toda la parafernalia que la ultraizquierda suele adornar sus excesos, en este caso calificando a los agresores de "los nueve del Jovellanos" -por el nombre del Teatro-, en la más pura tradición sindicalista-victimista, cuando en esa región detentan todo el poder y jamás son víctimas. Por supuesto, salieron absueltos. 

Pero no es el tema, no. Como a esta gentuza no se la pueda parar en su superioridad moral (recuerden: el boicot no era contra los artistas, sino por "representar al Estado de Israel", como si fuesen con uniforme y banderas) y tampoco parece que se le puede parar con la justicia, han seguido adelante, para bochorno de la gente normal, la que ellos no representan. 

El 13 de enero de este año el Pleno del Ayuntamiento de Gijón, ciudad de casi 300.000 habitantes, aprobó una moción con los votos a favor del PSOE, Podemos e Izquierda Unida, donde se declara el boicot contra el"Apartheid y la ocupación israelí", además de reconocer "el Estado de Palestina" y de declarar el concejo de Gijón como "Espacio Libre de Apartheid Israelí", destacando la adopción de "medidas legales oportunas para no realizar actividades comerciales con empresas cómplices de violaciones del Derecho Internacional". En el primer Pleno del año. Pueden leer completa la podedumbre aquí. Produce escalofríos. Produce aún más escalofrío cómo trató el periódico local el asunto, y no se pueden perder el enlace.

Por esas fechas el Ayuntamiento de Langreo, otra ciudad de la zona, también hacía lo propio, algo que la Justicia ya ha conculcado. En Gijón la Justicia dice que no puede hacer nada, porque (mucha atención) "el acuerdo del Pleno carece de efectos jurídicos frente a los administrados, ya que no estamos ante un acto administrativo en sentido técnico y estricto como declaración de voluntad o resolución que produzca efectos jurídicos en la esfera o ámbito jurídico de los administrados"

O sea, que la Justicia no es la misma en una ciudad que en otra, y eso que la sentencia conculcadora es el Tribunal Superior de Justicia. O que al juez al que le ha caido el caso le hace tilín la moción, donde sí que hay efectos jurídicos, dado el acuerdo del Pleno gijonés se remitió a las empresas municipales, entre ellas la que organiza los festejos y eventos, por lo que ya no irán más Noas ni Sheketaks, ni ningún otro representante del "Apartheid israelí", usando su lenguaje enfermo. 

A punto de acabar el año, sigue vigente el execrable acuerdo plenario -el único en España que sigue así, porque los otros similares aprobados han sido tumbados por los jueces en Cataluña, Andalucía y Madrid-, y con un añadido que le va a dar una relevancia mediática realmente dañina para la ciudad. Por alguna razón que no creo que esté dentro de la esfera de la casualidad, la Federación Española de Fútbol que preside desde hace décadas Angel María Villar ha decretado que el partido España-Israel de balompié que clasifica para el Mundial de Rusia 2018 se dispute en Gijón. Un partido oficial. El próximo 24 de marzo.

Ya saben la caja de resonancia que es el fútbol. En Israel, por razones históricas que no hace falta comentar aquí, están muy informados de lo que pasa en Gijón, porque siempre tienen que estar alerta. Es su sino histórico. La persona que les informa ya ha dejado caer que les molesta lo de tener que ir a jugar a una ciudad que les discrimina -sí, así es el término- y deja caer veladamente la posibilidad de ir a mayores. 

"No nos queda claro por qué entre todos los lugares de España se ha tenido que elegir a esta ciudad" A mí tampoco, pero estoy seguro que no es casualidad. De aquí no va a salir nada bueno, como nada bueno se lleva viviendo desde 2009, y esta vez con cariz de escándalo internacional con caja de resonancia muy mediática incluída ("es ya un tema de debate en los periódicos de Israel"), no precisamente lo mejor para una ciudad que intenta vivir del turismo, además de las subvenciones.

"Hay no sé cuantos estados musulmanes en el mundo y ninguno cumple estándares de derechos humanos. Y el único al que señalan es la única democracia de Oriente Medio. Es una declaración antisemita. Esto se tenía que romper por alguna parte y ha salido en el fútbol", dice Ángel Mas, presidente de ACOM, la asociación que lleva la batalla por el sentido común en este caso.  Ya, pero es que vosotros sois culpalbles. Deicidas. O lo que toque achacar a cada generación. 

¿Y qué dice la izquierda caduca y trasnochada -perdón por la redundancia- que padece Gijón y, por extensión, Asturias? Están "resignados". No por el indecente boicot, sino  porque "la decisión viene de arriba y no podemos hacer nada". Sí, de la todopoderosa Federación de Fútbol. Es más fácil hacer el boicot a Noa y un grupo de folk que a miles y miles de potenciales votantes yendo con sus camisetas de tribu a un estadio. Porque no tienen lo que hay que tener, nunca lo han tenido. Por eso está su ciudad y su región como está. En el fondo, a lo mejor lo del partido de fútbol está bien por poner negro sobre blanco en las incongruencias sangrantes de la izquierda, pero el desastre va a ser tremendo. Al tiempo.
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"Para nosotros Fidel Castro no ha muerto, es un gallego más" Muy freudiano, sí. Esto, en cambio, es más de realismo doloroso gallego.
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Una pequeña ventana a lo que fue la espléndida época de entreguerras para el neonato estado checoslovaco.
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Fin al seguro médico privado, pero pagado con dinero público, de la Asociación de la Prensa Madrileña. Era el gran reclamo para que se afiliasen jóvenes lisensiados: conozco un caso de una que se hizo una colonoscopia con 25 años simplemente porque era gratis y le apetecía.
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Mina de hierro en Australia, o una colonia china. 
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Sucinto y muy comprensivo artículo sobre la subida de precio en España desde la llegada del PP al poder.
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Se ha hablado poco de esta idea de C´s, que solo serviría para apartar de la educación pública a profesores con sentido crítico. Porque esa es su finalidad. 

lunes, 5 de diciembre de 2016

"El periodismo tiene que emocionar"

Coach Fernando Drake
Como previsto, el caso Pedro Simón -y tiene que ser así, no caso Nadia- ha seguido el derrotero esperado hace solo unos días, cuando se publicó la anterior entrada. Al padre que usaba a su hija como los productores usaban a Joselito o Marisol le ha salido, a la manera de Gowex o Pescanova, un pasado bastante oscuro, y lo que queda por salir.

De momento, además de admitir que jamás ha estado en Houston o en Afganistán, se conoce que estuvo en el talego por robar a su empresa al menos 20 millones de pesetas, bastante más que el frío equivalente a 120.000 euros que puedan leer por ahí, porque fue hace 20 años, e ingresó en el maco en el año 2001, tras ser condenado a cuatro años de trullo.

La "importante multinacional" en la que trabajaba, siempre según la versión de Pedro Simón, no era más que una embotelladora y distribuidora de bebidas, en donde ejercía de responsable para la isla de Menorca. El problema de esas islas es que lo tienen que importar todo, y ahí debió ver un filón el conocido como Fernando Blanco Botana, aunque guste de llamarse Fernando Drake, incluso en el artículo firmado por su amigo el periodista.

Su esquema era muy sencillo, según la sentencia que lo condenaba: "fue suministrando productos de la empresa a espaldas y sin conocimiento de ésta, quedándose para sí lo que cobraba”. El cliente recibía el producto, y la empresa suministradora no recibía nada, porque lo apuntaba todo a pérdida o impagos. En un sitio tan pequeño como Menorca, y durante tres años: ahora se entiende porque prefería ser llamado Fernando "Drake", en vez de sus apellidos gallegoides.

Leyendo la sentencia, se saca que nació en 1964 y empezó a trabajar en esa empresa cuando ya tenía 30 años: queda para los periodistas esclarecer todo ese periodo inicial de su vida, donde seguro que también salen bastantes pufos y estafas. De lo que no queda ninguna duda es que es un profesional de la mala mentira, porque en la sentencia, a pesar de pedir la absolución en su defensa, admite que creo una cartera de clientes ficticios, pero que lo hizo porque vio que faltaban existencias en el almacén y "tenía miedo de que lo despidiesen". Como el actual miedo a que "me quitasen mi hija", o modo de sustento.

Sin embargo, el protagonista no este buscavidas, padre a los 40 años, sino Pedro Simón. Porque es el caso Pedro Simón. El periodista de El Mundo es el que ha sido el gran bregador de la historia e, involuntariamente, el que ha puesto en manos de la Fiscalía a su amigo, porque así se trataban entre los dos. Como ya había indicado, durmió en la casa de la familia que mercadeaba con su hija (no olvidemos el rol de la madre, que dice no haber notado nada raro, porque debe ser que es ciega), algo muy de praxis de Gay Talese o Norman Mailer, o sencillamente de Pedro Simón.

En La Sexta, esa cadena televisiva que no ha cambiado nada desde que escribí esto hace muchos años (apenas el bozal entre Roures y Planeta), entrevistaron a Pedro Simón durante los éxitosos días posteriores a su artículo-fantasía en estos términos, que se pueden leer en la cartela superior: DIO A CONOCER LA LUCHA DE LOS PADRES DE NADIA. Por eso es el caso Pedro Simón. Que nadie le quite su protagonismo, porque él mismo no lo hizo cuando podía, aunque no se descarta que lo haga en el futuro, cuando salga de la madriguera donde está refugiado.

Con Ana Rosa Quintana, madre a los 51 años
Merece la pena transcribir lo que dice el periodista Simón, no vaya a ver que el vídeo se pierda, igual que se puede ver que La Sexta ya ha retirado un vídeo de su web ("El vídeo ha sido despublicado", curioso verbo), para que quede constancia de la catadura del personaje incluso cuando ya no se puedan ver sus mohínes, sus ojos entreabiertos, su parsimonia cuando bromean sobre si "es el novio de Nadia".

"Fernando es una persona muy especial. Cuando yo le conocí era una persona que te transmitía una fuerza sobrehumana, ¿no? Hay que tener en cuenta que cuando Nadia nace pesaba 700 gramos. Ellos tardan en tener un diagnóstico, hasta que no tiene año y medio no se lo dan...a partir de entonces empieza una apasionada historia de amor, de amor loco, loco y hermoso, en la que todo consiste en tratar de salvar a la hija. Eso supone que venden todo. Venden el piso de Valladolid, el piso de Mallorca, el piso de Madrid, el Porsche amarillo del que siempre habla Fernando, venden todos los objetos de la casa, incluída la cama, y van durmiendo en el suelo de casa".

"Todo para recaudar fondos, para intentar investigar algo que no tiene cura, pero Fernando no se resigna y sigue buscando. Yo tengo hijos pequeños y no se si hubiese tenido la capacidad de lucha que tienen Fernando y Marga. Ellos ante un "no" pues...un "no" porque usted lo dice [ojito a la consideración de la profesión médica de este impresentable], yo voy a comprar tiempo. Es lo que ellos han hecho. De algún modo cada operación era como si hablasemos de las máquinas recreativas, ellos ganaban varios bonus de vida, pues hasta cuatro o cinco años de vida cada operación de Nadia".

"Entonces Nadia tenía un problema ahora un problema crucial, y era ahora [el periodista Simón se golpea las palmas, como apremiando] porque se operaba o entraba de forma irreversible en una decadencia que le llevaría a la muerte en un año o por ahí. Entonces lo que van a intentar con esta operación es comprar otros cuatro años de vida [está permanentemente sobreimpresionado el número de la cuenta corriente, como en la teletienda] porque Fernando y Marga lo que quieren es tiempo"

Es curioso, pero pedían dinero. Con Pedro Simón de gancho. Y la hija, claro, pero con Pedro Simón de gancho, entregado de manera lasciva a la causa. Si ven el vídeo, podrán ver a la presentadora Mamen Mendizabal -que antes presentaba noticieros poniendo caretos cuando algo no le gustaba- en arrumacos y escenas dignas del sátrapa de Corea del Norte con sus súbditos, al menos cuando hay una cámara grabando. Auténtica telebasura con baby explotation, sin que la Fiscalía actuase de oficio.

En las islas se sabe todo
Después Hilario Pino, superviviente de un cáncer en el que supongo que no le ofrecieron Bio-Bac porque la Fiscalía actuó a tiempo, le pregunta a nuestro protagonista algo clave "Pedro, contar esta historia, contar todas las interioridades, me imagino que es algo más que periodismo" La cursiva es mía, por supuesto. El haberse quedado en la casa de la familia Blanco es de Pedro Simón. Prestarse a esta baby-explotation, un mojón más en su carrera de rebuscar en los mismos sitios que los carroñeros, también, así como la respuesta:

"Sí, además hay un riesgo porque Fernando es un caos, tiene la cabeza en otras cosas, pero si que creo que el periodismo tiene que informar, tiene que entretener y sí que creo que tiene que emocionar y si que creo que sirve de algún modo para tratar de cambiar algunas cosas. No vamos a cambiar el mundo, pero si transformamos una pequeña realidad...preguntales a Fernando y a Marga para ellos que es el mundo [una cuenta corriente bien nutrida] Yo no tengo nada que ver en esto, evidentemente [La Fiscalía lo debería investigar de oficio] pero es la gente que ha leído la historia...que siempre hablamos de lo malo [especialmente los carroñeros como tú], pero hay gente cojonuda...y da gustazo ser de España"

Olé. El espectáculo de telebasura, 25 años de la polémica con ¿Quien sabe donde?, Confesiones y Código Uno  se cierra con el estafador condenado por robar en su propia empresa llorando, un clásico del género y de la actuación. Un clásico de Pedro Simón, que aquí condensa su deontología profesional en un vídeo inenarrable. "Todo el mundo se cree periodista, hay que volver a la esencia" A los lloros, a la explotación de niños, a inventarse historias. A eso.

El periodismo no tiene que "emocionar", simplemente informar, igual que las sentencias judiciales no tienen que ser "ejemplificantes", sino justas. Es increíble que haya que recordar esto a alguien que va por ahí -ver el último link- pontificando pomposamente sobre una profesión que deshonra continuamente, y donde tendría muy difícil ganarse el sustento de ahora en adelante de no ser porque es una Mafia interna.

A este respecto es muy significativo lo que cuenta Salvador Sostres, que no necesita presentación en su condición de polemólogo y agente de la provocación, de lo que vive. Por eso medró y prosperó en El Mundo, la misma cabecera que la de Simón, la misma de siempre, hasta que lo echaron porque un nuevo director quería hacer un gesto de cara a la galería, el único que hizo en el año en el que duró en el cargo.

Sostres se metió en un lío por bocazas -y las tiene mucho peores, pero ya les digo que le pagan por eso- y ahora nos cuenta que Pedro Simón hizo una recogida de firmas por la redacción para que lo echaran del periódico, es más: para que "no pudiera volver a trabajar jamás “ni en El Mundo ni en cualquier otro medio de Unidad Editorial”". Todo un héroe, Pedro Simón, muy bien retratado en su catadura moral.

Sin embargo, lo que cuenta del pequeño artículo de Sostres es que deja caer que  habría que "investigar todas las historias que nos ha contado este chico, para comprobar qué más hay de falso en ellas" (iniciativa a la que me sumo, y para la que pido la colaboración del que pueda), y si lo dice es porque algo sabe o se huele y, especialmente, esto:

"Por cínico que sea tu portentoso negocio lastimero con que exprimes el dolor ajeno buscando sólo tu lucimiento, yo nunca abuso del débil, comprendo la imperfección y mi mejor don es perdonar". Como son de la famiglia periodística, le perdona, a pesar de la canallada que instigó contra él. Pedro Simón tenía razón: el periodismo realmente tiene que "emocionar",  de la misma forma que emociana El Padrino o Uno de los nuestros. De los suyos, como siempre. 
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Completo resumen de las intervenciones televisivas del timador condenado Fernando Blanco y su negocio.