jueves, 16 de mayo de 2013

De aquella noche en Bengazi

Con esta cara se quedó cuando salió el asunto en debate TV
Les aseguro que en su momento los medios españoles apenas dieron relevancia al increíble lío originado a partir del ya de por sí gravísimo hecho del asesinato del embajador estadounidense en Libia; ahora parece que, replicando lo que está pasando al otro lado del Atlántico, y que es ni más ni menos que un momento especialmente humillante para un país que no sólo tiene el deber de parecer el más justo del mundo -aunque no lo sea-, es que tiene que serlo, hay un súbito interés.

Aquella noche en Bengazi es un post de cuando escribía regularmente por aquí -bueno, no mucho, como siempre- y que quizás convenga revisitar antes de exponer los últimos acontencimientos en torno al caso que, evidentemente, no se había desactivado. Los procesos democráticos y de transparencia que rigen en gran medida en EE.UU han seguido su curso, hasta el punto que la Casa Blanca se ha visto obligada -por presión de la oposición republicana- a hacer públicos los correos que se cruzaron entre las diferentes agencias gubernamentales en torno al asalto a la legación diplomática estadounidense en la liberada Libia.

¿Donde lo habíamos dejado? Ah si: "Obama se enfada mucho con este asunto". El pasado lunes lo volvió a hacer en la rueda de prensa posterior a la visita oficial del Primer Ministro del Estado número 51 de la Unión, David Cameron. Preguntado al respecto de la investigación, Obama calificó de muy mala manera que todo era un sideshow, lo que viene siendo una patraña o asunto secundario. Y miren que modales.

Obama estaba negando de nuevo lo evidente: que desde un primer momento se supo que era un ataque terrorista (¡pero si hasta era el 11 de septiembre!) y que después se fue edulcorando la versión por diferentes motivos, todos enredados entre sí, aunque el principal fuese que, a dos meses vista de las elecciones presidenciales, EE.UU volviese a presentar debilidad ante el terrorismo o, peor aún, que transcendiese que el ataque buscaba liberar a los presos ilegales que estaban dentro del recinto diplomático, sometidos a torturas.

Ambas son razones bastante evidentes que justificarían la pésima gestión del ataque. Para, una vez más, neutralizar lo que está muy claro, Obama ha recurrido a una estrategia que ya empleó cuando Donald Trump le acusaba, en las elecciones de 2004, de no haber nacido en EE.UU y, por tanto, no poder candidarse a la presidencia de la nación. Bastó con hacer pública su partida de nacimiento, donde pone Hawai y su segundo nombre, Hussein, ese que nunca aparece en los medios de comunicación.

Ahora ha puesto a disposición de cualquiera interesado en el asunto  cien páginas de e-mails que se intercambiaron responsables secundarios de las agencias de inteligencia de EE.UU entre el 14 y el 17 de septiembre posteriores al ataque, pero con un efecto bumerang: lo que se deduce es que hubo un encubrimiento chapucero y miserable. No dejen de observar que la prácticamente retrasada mental corresponsal de El País en Washington califica todo el asunto de "falso debate" días antes de que se hagan públicos los correos. Su otra compañera, no mucho mejor dotada, ofrece un titular romo y la palabra "discrepancias". 

Este es el nivel. Ni siquiera hay una pregunta a por qué no se han hecho públicos los e-mail entre el 11 de septiembre y el 13 de septiembre, que hubiesen sido muchísimo más interesantes y, estoy convencido de ellos, con múltiples insultos. No, no busquen en el listado: no hay ninguno de Petraeus. Desde luego, a Obama la jugada no le está saliendo igual que con Trump.

Los correos tienen un aire siniestro Son instrucciones bajo un esquema pautado que recuerdan mucho a las veline (otro invento de la Italia fascista) con las que Mussolini aconsejaba y orientaba lo que se podía y debía publicar en los periódicos: son el argumentario a aplicar en las comparecencias públicas, igual que hacen los partidos de por aquí cuando, oh casualidad, salen todos en tromba comparando a un movimiento ciudadano repelente con los nazis. Como si todo fuese válido.

En las páginas 6 y 7 queda clara la autoría terrorista; en la página 15, después de un llamamiento a la coordinación, ya desaparece la palabra "Al-Qaeda" y queda "extremistas islámicos entre los manifestantes", y así, a través de drafts y más drafts que tienen que ser revisados se ven maquillajes y edulcoraciones progresivas, siendo mi preferida la de la página 25, con CAIRO escrito así, en negrita y en mayúsculas, para poder decirlo con énfasis en la rueda de prensa. Seguramente porque Bengazi seguía siendo bastante ignoto para el americano medio.

Hacía la pág 35 (y tras haber pasado el draft básico por no menos de diez revisiones) alguien se da cuenta que dejando eso de "extremistas islámicos", tarde o temprado "nos vendrá rebotado cuando estemos en la comparecencia". Muy sagaz, pero fíjense que ninguna de las mentes pensantes de la inteligencia americana se había dado cuenta. Hacia la pág 39 ya piensan en quitar el nombre propio del cabeza de turco (malo, malvadísimo) que ya había buscado para solaz de la opinión pública americana.

Merece la pena leerlo todo, y recordar esa maravilla que es Quemar después de leer de los hermanos Coen.  "Discrepancias", dice la corresponsal de El País. Chapuza, porque había una realidad que entraba en conflicto con lo que querían vender, una chapuza de tal tamaño que, nueve meses después, todavía socaba a Obama, por mucho que vendan que es un "falso debate".

Como es muy improbable que el presidente reelecto tenga el cuajo de salir algún día a decir la verdad -la que supimos gracias a la buscona que estaba con Petraeus-, porque le va el cargo en ello, habrá que esperar a la siguiente evolución de los acontecimientos. Alguno de ellos ya se ha producido, y en nuestro país, aunque no por la vía de atajar las injustificables lagunas de coordinación y comunicación que el caso demuestra.

Hace unos días se sabía que una de esas colonias americanas que hay en suelo español, que cedió la dictadura franquista en los años 50 porque gestionaba el país como si fuese una finca privada, albergará una "fuerza de reacción rápida de EE.UU" de quinientos soldados permanentemente acantonados. Quinientos. Prueben a contarlos uno a uno, por si les parecen pocos.

Dicen que tal cifra entra dentro de lo acordado en los acuerdos conjuntos -ampliados por Zapatero poco antes de largarse, y vendidos como una oportunidad de empleo- que rigen tanto Rota como la inmensa base de Morón de la Frontera, diseñada para albergar C-5 Galaxy y B-52, además de transbordadores espaciales -ya no aterrizarán, empero- y bombarderos de los llamados invisibles: una pista de aterrizaje de 4´5 km, donde pueden estar operando continuamente cientos de aviones al día. 

Ahora tendrán 500 soldados permanentemente. Ya verán como serán unos poquitos más, porque en estos acuerdos "bilaterales" con EE.UU siempre salen sorpresas: en Bélgica acaban de descubrir -y han puesto cara de sorpresa, cuando ya había salido en Wikileaks- que los yankis almacenaban armas nucleares en su territorio. En Morón no hará falta, porque ya les ha quedado claro que las bases andaluzas no son estratégicas, como tampoco lo ha sido nunca Gibraltar para los ingleses.

Esos 500 soldados son, en teoría, para evitar chapuzas como la de Bengazi. Una fuerza de reacción rápida en una zona del mundo que camina hacia una sucesión de Estados fallidos -como ha demostrado la guerra neocolonial de Francia en el Chad- y donde EE.UU se ha dejado asesinar a un embajador. En dos horas son capaces de poner a esa cantidad de personal en cualquier punto al norte del ecuador, y siempre dando por descontado que no están ahí para intervenir en Europa.

No dejen de reparar en que EE.UU va a solventar la lección del embajador muerto con lo que es, sin ninguna duda, más mano dura. Preventiva, pero mano dura. El contingente, por supuesto, tiene "caracter humanitario", como pueden leer en el último enlace a la propaganda. Como los presos que estaban siendo torturados en los sótanos de la embajada americana en Bengazi. Alguien bautizó en su momento al presidente como Barack Kissinger Obama. No estaba muy equivocado.
***
Es una pena que los días no tengan más horas para comentar lo que va a ser el mayor cerrojado al ferrocarril desde 1985, pero esto es lo que hay. Y todo viene de la absoluta carencia de una planificación estratégica: autovía, tren, AVE, todos querían todo y, por encima de todo, el español con su hábito del coche. Para algo fabricamos tantos, y de gama medio-baja.

7 comentarios:

Alberto García dijo...

Una gran innovación esto de recortar en los trenes. En transporte hay mucho sesudo, así que seguro que sale bien. Máxime teniendo en cuenta que el mapa de transporte español sigue el mapa de postas de los reyes católicos...

Un saludo Sergio. Me he alegrado mucho de tu vuelta.

Anónimo dijo...

Buenísima entrada. El post previo a éste sobre Benghazi es de altísima calidad periodística, ya te lo dijimos muchos.

Muy bueno el apunte de que Obama pudo ganar las elecciones por ocultar lo de Bengazi, añádele la parefernalia que montó en Nueva York los días previos a las elecciones. A todo eso súmale la camisa blanca remangada...Y eso que no tengo máster de nada en inglés con nombres rimbombantes.


El tren...pufff...me hierve la sangre...espero que no se quejen mucho los afectados por esos recortes de líneas, seguro que exigían un paso del AVE por su provincia. El AVE va a ser EL PROBLEMA en los próximos años. El AVE a Galicia es el mayor despropósito de infraestructuras de España, lo del aeropuerto de Castellón son migajillas comparado con lo otro.

El AVE es uno de los emblemas de la marca España, esa marca comparable a Kelme o Paredes, para entendernos, que yo no soy muy de marcas...

Aquí las infraestructuras se han diseñado una y otra vez pensando en la foto, en la pancarta, en el populismo, en intereses no generales, en el "si mi vecino tiene yo también"...

En Cuenca se ven pancartas en los balcones exigiendo la estación del AVE en el centro...pufff...se deben creer que es fácil. Las líneas de AVE de Valencia y el eje Alicante-Murcia (se inaugura con retraso pero este junio para que esté para San Juan en plan paleto) van a parar en Cuenca, ciudad dinámica en lo cultural y empresarial donde las haya, ¿tiene algún sentido? José Bono.

El sistema ferroviario español es otra de esas mafias privilegiadas: unos derechos adquiridos que alucinas, promociones internas, enchufes familiares, etc...


Empresas públicas como Adif, Ineco, Tifsa. Empresa sobredimensionadas y de buenos sueldos. Como funcionarios pero sin oposición...para una auditoría técnica boba van 4 ingenieros. He visto ingenieros de Adif visitando obras con coche oficial y chófer, con estos ojitos.

Sistemas de descuentos: los militares tienen 66% de descuento en trayectos de media-larga distancia (se podía llegar a entender, siendo una profesión de mucho cambio de destino), la Policía también tiene algún descuento, los mayores de 65 el correspondiente descuento, los familiares de primer grado de trabajadores de RENFE NO PAGAN NADA, en alguna estaciones ni el parking, y así.


Las cuentas no salen, no salen ni de muy muy muy lejos. Lo pagamos todos. Pero como es este un país de tibiezas pues para que las cuentas medio cuadren en vez de tocar la plantilla de RENFE, tocar el entramado de empresas públicas chupópteras, vetar líneas de AVE a ciertas CC.AA pues quitamos líneas y ya está.


Ya digo que me hierve la sangre. En fin, si a alguien le afecta realmente -no para cogerlo una vez al año- eso recortes pues que sepa lo que hay.

saludos, Germán.

jefe dijo...

Siento no poder aportar nada al tema principal, últimamente estoy bastante desconectado de la actualidad, y más aún de la internacional. Muy bien escrito y expuesto, como es costumbre.

Sobre los trenes lo explica muy bien Germán. Eso se podría extrapolar a casi todas las infraestructuras, como los aeropuertos (Castellón no es el único, incluso pueda ser menos ridículo que el de Ciudad Real), las universidades, algo que me enerva especialmente (pondría como ejemplo también Castellón, por conocimiento de causa, pero hay infinidad) y que nos emparenta con Italia, donde, por ejemplo, puedes encontrar universidades distintas en Pescara, Teramo y L'Aquila en un radio de 100 km. También se podría hablar de las autopistas, aunque en este caso creo que, aun siendo a muy largo plazo, se acaba justificando la inversión en reducción de tiempos y de siniestralidad.

Volviendo a los trenes, yo tengo un moderado optimismo con la liberalización del sector. Quizá se puedan (se deberían, creo yo) optimizar infraestructuras que tengan poco tráfico o de las que vayan a ser eliminadas ahora. No se podrá con el AVE, claro, un sumidero de fondos públicos costosísimo y que tiene muy poco retorno por estar mal planificado. Lo cojo pocas veces, pero cada vez que paro en Cuenca desde Valencia me entra la risa. Suben cuatro gatos, claro, y la estación es desangelada. Y pensar que quitaron el trayecto de Ryanair por la competencia del AVE. ¡Ese es el mayor logro de Cuenca en este proyecto!

Anónimo dijo...

¿Que Gibraltar no es estratégico para Reino Unido?

Anónimo dijo...

Va a haber que indicar con una señal cuando se hable en modo irónico, que no todo el mundo se cosca...

olhado_lh dijo...

Tiene pinta que tus post "El ejemplo ferroviario ..." no van a perder vigencia en muuuuuuuucho tiempo

Anónimo dijo...

Socaba no,socava.