jueves, 2 de agosto de 2012

Cosas que no se creen (VI)

Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades


Al parecer, esta frase se está poniendo de moda, incluso para Enric González, que la desautoriza al meterla dentro de sus Cosas que no se creen. Ni el mismo se cree que no se la crea, considerando lo viajado e instruido que está.

Y si, fíjénse como aborda el problema: a partir de la deuda privada familiar. Debe considerar que el Estado -fuertemente endeudado- no ha proveído servicios durante este tiempo "vivido", o que las empresas privadas -aún más fuertemente endeudado- tampoco ha proveído servicio alguno a los ciudadanos durante este tiempo.

"Las familias españolas deben unos 80.000 millones de euros y la suma se reduce cada mes. Si dividimos los 80.000 millones por diez millones de familias, o por cinco millones, sale un endeudamiento medio muy discreto" Pobre hombre, o pobres sus lectores incautos: como lo supongo enterado de la hipoteca media de 150.000 euros, no se que endeudamiento privado le sale muy discreto. O medio.

Consciente de la debilidad de su argumento -ha sacado las hipotecas de ese endeudamiento privado, lo ha computado en los bancos- saca a colación el tema: "El gran problema son las hipotecas, pero no han sido los ciudadanos los que han creado la burbuja inmobiliaria ni los precios astronómicos de los pisos". ¡Toma ya! Es la famosa teoría que achaca toda la culpa a la banca y a los políticos: al parecer, los ciudadanos fueron encañoñados en las oficinas bancarias y obligados a firmar hipotecas a 30 años por un bien que no valía lo que costaba.

Yo creo que los ciudadanos crearon la burbuja inmobiliaria, porque eran la demanda. Si quieren otro día hablamos de la oferta, pero repito que está nunca encañoñó a nadie a firmar. Fue la demanda: de casa en propiedad, de segunda residencia, de no ser menos que el vecino, que con 23 años ya tenía casa, aunque le quedasen 30 para pagarla con su sueldo mileurista. Fue el ciudadano, y mientras no se comprenda esto poco va a cambiar.

Para el periodista González, el ciudadano no creo la burbuja "ni los precios astronómicos de los pisos". ¿Ah no? ¿Entonces quien fue? ¿Alguien que no era ciudadano? ¿Los mercados quizás? ¿Quien fija el precio de los bienes en una economía de libre mercado? La oferta y la demanda, ¿verdad? Si los precios de los pisos fueron creciendo exponencialmente era porque había compradores, y esos eran en gran medida ciudadanos ávidos de ver su inversión revalorizarse artificialmente, porque no adquirían la vivienda por necesidad.

Cualquiera lo puede comprobar: en España no hay chabolas en los alrededores de las grandes ciudades. No existía una demanda de vivienda asentada sobre causas objetivas de carestía de la misma. Lo que había era una demanda desproporcionada, como corresponde a una inversión especulativa en la que el ciudadano era el primer postor e interesado.

Como esto tampoco escapa a Enric González, y como la culpa no puede recaer nunca en el ciudadano, dice "tampoco son culpables los ciudadanos de que el mercado de vivienda en alquiler sea raquítico", pero no dice quien: seguramente los políticos. Son esos mismos ciudadanos que hacen una presión social agobiante si no tienes vivienda en propiedad, y los mismos que invierten los ahorros de una vida en cuatro paredes de ladrillo que después no ponen en alquiler porque piensan que es un bien que siempre se aprecia: una movilización de recursos fenomenal hacia un bien dificilmente convertible en dinero, y menos si lo tienes cerrado.

Sin embargo, la culpa es de la administración, que no ha regulado el mercado de alquiler. Disculpen, ¿pero que hay que regular? Un particular pone en alquiler un bien que es suyo, y el que considera que es justo su precio, lo alquila. Si existe una regulación anquilosada y cuyas culpas recaen en el Estado es la que protege al particular sobre el propietario, y que hace que muchas veces tenga más derechos el arrendatario que el arrendador. Nada de regulación sería lo adecuado, pero ya ha salido muchas veces a lo largo de esta serie lo del proteccionismo franquista que sobrevive en nuestra legislación.

González prosigue con populismo barato, atacando a las empresas: "Las empresas españolas deben aproximadamente el doble que las familias, y el grueso de esa deuda corresponde a los grupos de mayor tamaño: Telefónica, superconstructoras, etcétera". No son constructoras normales, son "super": deben a los bancos, a los que a su vez debe el ciudadano, salvo por el millón de casas sin vender. El resto se vendieron, y muy bien. Es deuda privada familiar, por mucho que se empeñe.

Sin embargo, ahí está la refutación de la gran verdad que es Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades: yo creo que cuando una casa de los años 50 en un barrio obrero de gran ciudad ha podido venderse a 220.000 euros, es que hemos vivido por encima de sus posibilidades. Felicidades al que vendió en su momento, pero toda esta riqueza artificial no se basaba sobre un aumento de la productividad o riqueza de un país, sino sobre una auténtica burbuja de la que todos eran conscientes, especialmente viendo los salarios.

El que se ha quedado atrapado estará pagando durante gran parte de su vida un bien depreciable y depreciado, pero en el que al menos puede vivir, al menos mientras las constantes subidas del IBI, las utilities -vía IVA o vía adecuación al coste del servicio, también subvencionado- o la degeneración de su barrio le deje. Estará viviendo en sus auténticas posibilidades, mientras echa la culpa a los políticos, en ese discurso populista donde es más pecamiso tener a disposición un coche oficial que un crédito de 150.000 euros para un bien que no vale ni la mitad de eso.

Termina así: "Los trabajadores hemos vivido según se podía vivir por las rentas y el crédito disponibles". ¡Jo!  Según las rentas propias y las insufladas por el Estado a través de una educación y sanidad gratuitas, porque la renta transferida de origen público es de órdago, incluyendo la deducción por compra de vivienda -de la que Enric González no dice nada, y que fomentó el boom especulativo de vivienda- que no era más que una subvención encubierta al promotor, que trasladaba su importe al precio final de la vivienda.

"Y el crédito disponibles" Crédito que, lamento repetir, era endosado a los ciudadanos pistola en mano en las oficinas bancarias. Se han dado casos de trabajadores de banco que han salido a la calle a amenazar a los viandantes con que entrasen en la oficina a suscribir un crédito -hipotecario o de consumo privado, esos del TAE al 14%-, tal era la disponibilidad del mismo. Lo daban sin ton ni son, pero alguien iba a pedirlo. Falta eso en el análisis de Enric González, y falta en sus diez puntos. Aquí la culpa es siempre de los demás, nunca del ciudadano, que al parecer ha vivido dentro de sus posiblidades.

Grado de acuerdo con el artículo: 0%. Aquí todo Dios ha vivido por encima de sus posibilidades.
***
Está claro que el mejor remedio contra la enfermedad es el copago. Apenas ha pasado un mes desde la introducción del mal llamado copago de la sanidad, y resulta que cae un 20% la receta de medicamentos. Imagino que el pensionista que pasaba por la consulta a ver que le daban y a charlar un rato ya no lo hace. Ahora estaría bien que en vez de cobrar un ridículo 10% del precio de las medicinas a los jubilados, se ponga al 50%, y ya verán como súbitamente sanan muchos más.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo siento pero tu contestación al artículo simplista de González peca de lo mismo que críticas, mucho tópico y frase fácil.

En primer lugar, la gran frase... 'hemos vivido por encima de nuestras posibilidades'. Pues no, lo siento pero no es verdad. El índice de morosidad de las familias se sitúa entre un 2% y un 3% (las estadísticas que he encontrado no especifican si interanual, acumulado, medio... pero en todo caso no es lo relevante), así que por ahora solo un 2% o 3% de las familias han vivido por encima de sus posibilidades. Y el resto...¿Fueron unos primos? Seguro, y están y estarán pagando por un inmueble muchísimo más de lo que cuesta actualmente (y en un futuro a medio plazo). ¿Quisieron hacerse ricos, ser los más listos, comprar algo por 2 y venderlo por 4?
Sí, sí y sí. Pero no han vivido por encima de sus posibilidades, porque siguen pagando la hipoteca, y el resto de deudas.

Los índices de morosidad más altos los encontrarás en créditos de actividades inmobiliarias, que están cerca del 20%. Promotoras que quedan en suspensión de pagos, mientras el resto de empresas del mismo grupo (dueño) siguen teniendo beneficios. El rico tiene pasta pero no paga, el pobre casi no tiene pero paga religiosamente.

'las empresas privadas han proveído servicio a los ciudadanos durante este tiempo'. ¿Servicio? Liberar de cierta responsabilidad a las empresas privadas porque proveen un servicio es de traca. Cualquier empresa provee servicio, incluso los que venden cobayas, pero lo pintas como si estuvieran como están por hacer un bien común... las empresas fueron a forrarse, y lo que deben es responsabilidad suya, y en todo caso del marco legal que las regulaba.
(sigue)

Anónimo dijo...

(continua del anterior)

Y es que si en un rally los organizadores hacen pasar a los participantes por una trayecto muy peligroso, mal asfaltado, en un día lluvioso y sin haberles dejado inspeccionar el camino, cuando el figura de turno se la pegue no puedes liberarte de responsabilidades diciendo que es que iba como un loco.

Hubo una ley del suelo en 1998 para favorecer el crecimiento del sector, se modificaron los plazos de devolución bancaria para que puedieras pagar no en 12 si no hasta en 40 años, se inyectó dinero a los bancos y cajas a tipos de interés ridículos, pese al vertiginoso aumento del precio se siguió manteniendo a la vivienda al margen del cálculo del IPC no fuera que a la gente no le pareciera tanto negocio, se utilizaron los medios de comunicación para alabar continuamente al gran motor de nuestra economía y el Banco de España relajó las condiciones que aplicaban los bancos a la hora de conceder hipotecas, no fuera a joder el chiringuito.

¿Y como ha evolucionado el reparto del IPC durante la burbuja? Pues las rentas del trabajo han crecido por debajo de la inflacción (IPC sin vivienda por supuesto, de otro modo nos daríamos cuenta que hemos perdido poder adquisitivo mientras el país crecía a toda máquina) y las rentas del capital han triplicado estas subidas.

Y ahora han subido el IRPF y los impuestos indirectos de todo tipo, dejando totalmente al margen a las rentas del capital, mientras abarataban el despido para que los que todavía tienen pasta no se queden sin ella para que sigan fomentando riqueza (infinita cursiva).

Socializar lás perdidas y privatizar los beneficios que lo han llamado toda la vida.

Pero es mejor deslizar el mantra de que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades para que luego no te quejes cuando te roben. Y que algunos todavía te digan que no te están meando, si no que es lluvia.

Por cierto, no sé de donde has sacado que el valor medio de las hipotecas en España sea de 150.000 laurelios, pero supongo que se trate de una mala interpretación. Aunque date del 2006, este artículo de Malaprensa es bastante aclarador (y sólo estamos hablando de hipotecas posteriores a 1995!), así que me parece imposible que las familias deban 150.000 euros de hipoteca media (estaríamos hablando de una hipoteca inicial media de 250.000 euros).

Sergio ciclismo dijo...

Bueno, la hipoteca es lo último que se deja de pagar. Considerando que antes del boom inmobiliario el indice de casa en propiedad en España ya estaba en torno al 80%, está por ver quien se metió a hipotecas: jóvenes que querían tener casa en propiedad -como aquel de 19 años que interpeló a ZP en "Tengo una pregunta para usted"- y que seguramente ahora y antes están afrontando los pagos con ayuda de sus padres, e inmigrantes.

Joder, la frase esa de "El rico tiene pasta pero no paga, el pobre casi no tiene pero paga religiosamente", ¿qué clase de tópico es?.

Paso al siguiente tópico: "las empresas fueron a forrarse" ¿pero que esperas? ¿que fueran a hacer amigos? Por supuesto que la responsabilidad es suya, y no me gusta el rescate a bancos, pero detrás del rescate a bancos está el rescate a ciudadanos endeudados con esos mismos bancos.

Me voy a meter en el ejemplo del rally: el que se la pega siempre tiene responsabilidad por haber ido rápido, que es como interpreto lo de "como un loco".

Tu párrafo de la ley del suelo es intachable, pero lo que indica es que hubo un fallo del regulador (el Banco de España) y no tanto de los bancos, que van a hacer negocio. Sin embargo, nadie pide responsabilidades a Caruana o MAFO, o si las pide es con la boca pequeña y para depurar las suyas propias.

Suerte que las rentas de trabajo (declaradas, ojo) han crecido por debajo de la inflacción, sino ahora ya estaríamos quebrados, ¿no?

Estoy de acuerdo en que las rentas de capital deberían ser fiscalizadas de algún modo, porque se está haciendo recaer todo en los asalariados -ni siquiera los pensionistas, que los hay en ocho millones- pero, ¿cómo se hace sin que parezca una incautación?

En el momento de escribir lo de hipoteca media sabía que había cierta discusión en torno a eso; no voy a entrar porque es un tema muy viejo y manido, y donde todo el mundo debería hablar de cuanto puso para el piso en dinero negro, mientras el notario salía a tomar un café.

Una cosa es la economía declarada -IRPF, morosidad, hipoteca media en el momento de la constitución- y otra la realmente existente.

Y la verdad, mirando el panorama por ahí, con la gente sin trabajar, prejubilaciones a los 52 años, estudiantes de universidad con 35 años, bajas laborales de un año y demás, ¿hay alguien que no piense que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades?

Se vive trabajando. No lo he inventado yo ni la Biblia, aunque aparezca ahí. Aquí mucha gente ha vivido, y muy bien, sin trabajar. Millones de personas. Eso es vivir por encima de las posibilidades.

Yo es que soy muy clásico en economía: si Adam Smith decía que la riqueza es la cantidad de trabajo ajeno que puedes contratar, para mí riqueza es vivir sin trabajar. Y ningún país como la España del boom para ejemplificar eso.

Anónimo dijo...

Jeje, lo reconozco, la frase de los ricos y pobres es un topicazo, pero no por eso deja de ser verdad. Un asalariado muy afortunado que gane 40, 50 o 60.000€ (y de esos quedarán pocos, porque son el objetivo de la reforma laboral) paga un 35% o 40% de IRPF (de media sobre su sueldo total), más la cotización a la seguridad social, más IVA, impuestos y tasas. Al final ¿cuanto paga al estado de su salario? ¿un 50% o 60%? Y si cobra menos, las tasas e impuestos repercuten más todavía sobre su salario...¿las rentas del capital cuánto pagan? ¿un 5% si llega? Y eso si tributan en España...

Las empresas van a forrarse, y hacen bien. Pero no están asumiendo su responsabilidad (ni les están juzgando por ello). SI te pones a prestar y luego no te pagan, es tu problema. Si ganas la concesión de una autopista pero no recaudas lo que esperabas, mala suerte. Si has comprado suelo rústico y no lo puedes urbanizar, qué le vamos a hacer.

El rescate no es a los ciudadanos, es a los prestamistas de los bankeros. Si Bankia no paga, quienes sufren son los grandes bancos europeos que les financiaron durante el frenesí, así que los estados nos están dejando dinero a un interés estupendo para asegurarse que pagamos a sus bancos (y para eso se modificó la constitución) religiosamente. ¿Rescate a los ciudadanos? De nuevo, el indice de morosidad es tan bajo en las hipotecas de particulares que ese dinero es el que más papeletas tiene para recuperarse... Además, gran parte de la mora corresponde a inmigrantes que visto el panorama y donde se metieron prefieren empezar de nuevo en su país (y no les culpo). ¿Prestaste dinero para ganar una pasta a costa de miles de personas que estaban comprando algo que no valía ese dinero? ¿Que además sabías que no valía ese dinero pero el premio era muy goloso (cientos de miles de hipotecas al 7%)? Pues si salió rana te deberías joder, que para eso te arriesgaste.

Puedo entender que sea un rescate a nuestra credibilidad como estado y que habrá que pagarlo si queremos jugar con el resto de niños en el patio, ¿Pero cómo va a ser un rescate a los ciudadanos? Los que no pagan, que son muy pocos, se quedan sin casa (y con deuda, que la dación en pago no existe) y los que pagan siguen con su casa. ¿DOnde está el rescate? Los ciudadanos tenemos que hacer el esfuerzo económico para salvar a los acreedores de nuestros bancos, porque se metieron en una inversión con la que han obtenido mucho suelo (el que compraron los promotores y ahora no pueden o quieren pagarlo) que no vale lo que financiaron. Los promotores con las empresas (que no ellos) en quiebra, los que los financiaron recuperando su dinero, y los ciudadanos a pagar.

(sigue)

Anónimo dijo...

(continua del anterior)


Ha habido personas que han gastado lo que no tenían y vivido como centroeuropeos, y muchos porque cobraban por su trabajo de albañiles lo que no cobra un ingeniero industrial. Bueno, pues buena suerte de aquella y ahora al paro y con una casa de ladrillos muy caros. Y su actitud, ni me gustó ni me hace especial gracia las consecuencias que ha traído, pero son (somos) un actor secundario con cuatro escenas en la película.

Caruana, MAFO y los politicuchos del tres al cuarto que dirigieron al abismo a las cajas. Las empresas que se han declarado en concurso de acreedores para que se repartieran las migajas mientras siguen teniendo otras empresas y mucho patrimonio. Empresas que han peleado duro para poder despedir casi gratis si tienen menos beneficios durantes tres trimestres (o cuarenta supuestos más).

Pero nadie asume reponsabilidades (ni se le piden, por lo visto)

Creo que todos tenemos más o menos asumido que hemos crecido por un sector que hizo trampas. Que si nos pusimos a la cabeza (o cerca) de Europa no fue por méritos propios, y que seguimos siendo un país cuyo sector más importante es el turismo. Habrá que replantearnos el modelo económico, y cómo queremos crecer. Y que vamos a perder poder adquisitivo (el tema es cuanto). Si yo creo que más o menos todo eso está asumido, pero por donde no paso es por el 'hemos vivido por encima de nuestras posibilidades' y que los responsables de todo esto escapen de rositas y con empresas que valen 10 o 20 veces lo que valían hace 10 años. O con cargos políticos en la sombra cobrando un dineral. O con comisiones de la risa que están amañadas de antemano. O con indultos de altos directivos bancarios. O sin responsabilidades penales a los directivos de empresas quebradas que alteron contabilidad, o engañaron con estrategias de colar preferentes a ancianos. O haciendo la vista gorda de cuentas en Suiza.

¿Y cómo repartir la carga impositiva al capital? Tienes mil pequeñas fórmulas, que ayudarían a impartir justicia. IBI incremental en función del número de inmuebles dedicados a vivienda, por ejemplo. Si eres un rentista y tienes 15 pisos a tu nombre, te crujo a impuestos. Eliminando las SICAVs, dado que quien quiere puede cotizar en Irlanda, Holanda o en Jersey. No es el debate, pero hay mil ejemplos que no se están llevando a cabo.

Y lo siento, pero sigues aferrándote a prejuicios que no se sostienen. En la mayor parte de países europeos tienen jornadas laborales más pequeñas que las nuestras, con jubilaciones a más pronta edad, con mayores bajas maternales, paternales o de enfermedad y sin la amenaza como aquí del despido. Que no, que trabajamos más que la media, pero en vez de diseñar coches, fabricar televisores y vendérselos a medio mundo, vendemos sol y playa, tomates y ropa de Zara.

Anónimo dijo...

Blogger debiera caerse cada vez que alguien osara escribir, en un mismo post, las palabras "economía de mercado libre" y España.
Desde que una mente despierta, allá por septiembre del 2008, escribiera esto:
http://politicamenor.blogspot.com.es/2008/09/en-espaa-no-hay-hipotecas-basura.html, se han firmado en este país 1923000 hipotecas - fuente: http://www.ine.es/prensa/h_tabla1.htm-.
No se puede hablar entonces ni de mercado libre ni, muchísimo menos, de ciudadanos.

jefe dijo...

Anónimo: ¿los pobres pagan religiosamente? O son pobres y no pueden pagar, o no son pobres. Si pagan religiosamente es que no son pobres.
Lo de librar al ciudadano de toda responsabilidad es incluso ofensivo. Es la típica cantinela española de echarle la culpa al vecino del quinto. Como está de moda echarle las culpas al PSOE "por meternos en la crisis" y al PP "por recortar y no sacarnos" (tienen su parte de culpa como legisladores y gobernantes, claro) bueno es tenerlos a ellos como pararayos y dejar nuestra culpa bien aparcada, no sea que tengamos que hacer examen de conciencia y nos salga "a deber" (me parece muy apropiada la gracieta). Un familiar cercano paga su alquiler en negro por deseo expreso del arrendador "porque con lo poco que gano en la tienda sólo falta que me quiten los 'los de Hacienda'". Y ahí está mi familiar (al que tampoco exculpo al 100%, claro) bajando a la tienda a dar en un sobre 500 euros cada mes para que "los pobres sigan pagando religiosamente". Y que levante la mano el que no conozca una historia similar de primera mano. Pero el problema son los bancos y los políticos, y nosotros no tenemos responsabilidad por nada.

El blogger ya lo apunta, también podríamos hablar de la oferta, pero la demanda siempre ha estado ahí, hasta que ha explotado. Hablas de que tendremos que perder poder adquisitivo, algo en lo que estoy de acuerdo. Pero, ¿estamos dispuestos a eso? Ya ves que no, sólo hace falta ver las noticias cada día. Decía un funcionario el otro día que "este año no podré irme de vacaciones". Tal cual. Le faltó decir lo de "¡y tengo que pagar una hipoteca!", como echándole las culpas al maestro armero de su responsabilidad hipotecaria. Por cierto, no estoy juzgando a nivel político los recortes del ejecutivo al funcionariado, por si a alguien le surge la tentación de llamarme neoliberal o yoqueséquécosas.

Y puestos a tópicos, te diré uno que puede invitar a la reflexión. Si la culpa es de los políticos, ¿quién los ha puesto donde están? Todos tenemos nuestra parte de culpa y ese negacionismo no hará más que hundirnos más en la crisis institucional y económica.

Sergio ciclismo dijo...

Gracias por vuestros extensos y razonados comentarios, que no puedo contestar en detalle -si quiero seguir con esta serie y no dejarla interrumpida-. Anónimo: hombre, gracias, leyendo ese post que tenía olvidado me doy cuenta que en este pequeño espacio quizás debería privilegiar escribir cinco-seis párrafos, en vez de escribir cada dos-tres meses muchos párrafos seguidos.

Jefe: llegaremos a ese último punto que apuntas en breve

Anónimo dijo...

Jefe, tu discurso no es incomptible con el mío. Hemos mirado a otro lado mientras el país se encaminaba al abismo, y nos dio igual que los políticos robaran, hiceran gestiones horrorosas o trapichearán con el empresariado porque estabamos montados en el euro. Y ahora que nos tocan el bolsillo nos quejamos... porque reconozcámoslo, lo que jode no es que el político robe, si no que robe cuando nos va mal.

Mal negocio que dice muy poco de nuestra cultura, pero insisto en lo mismo: los ciudadanos estamos asumiendo nuestra responsabilidad pagando cada mes por la hipoteca que creímos ganga, y con una pérdida de riqueza y calidad de vida. Pero quien más responsabilidad ha tenido no está asumiendo las consecuencias.

Ahora mismo hay más de un millón de pisos vacíos, y muchos más proyectados que nunca verán la luz... de verdad la oferta se adecuó a la demanda? O crearon la sensación de necesidad y oportunidad (en un país donde alquilar está mal visto, eso es cierto) para suscitar demanda? Decir que si se construyó tantísimo fue porque la gente reclamaba esas viviendas es muy arriegado... se incentivó un sector para crecer en torno a él, con unas medidas muy concretas para que la gente comprara cuanto más mejor. Por favor... si en pleno estallido salió la ministra de viviendo para intentar convencer al personal que era el momento de comprar...

Y para acabar, no puedo estar más de acuerdo contigo: el nivel de nuestros políticos es fiel reflejo de nuestra sociedad. Tal vez tengamos lo que nos merecemos.

jefe dijo...

Establecer los porcentajes de culpa me parece misión imposible. Eso sí, estoy de acuerdo en que lo que decimos ambos es perfectamente compatible. De hecho, estoy completamente de acuerdo contigo en el último comentario. La primera frase de tu primer párrafo es demoledora.

ramontxu dijo...

Yo creo que todo lo que decís es compatible. Una cosa es el porcentaje de culpa de cada agente implicado, cosa difícil de cuantificar y otra si se ha colaborado o no en la crisis. Cuando había gente que se compraba a crédito un piso con el objetivo de comprar un piso más caro unos meses más tarde vendiendo el primero, estaba colaborando en la burbuja. Las inmobiliarias no paraban de ofrecer este "chollo" al que llamaban piso puente y por vanidad y avaricia, la gente hacía este negocio sin cesar. El problema fue que vivían en un piso mejor pero no habían cambiado en nada el nivel de endeudamiento.

Lo que hay que reconocer a mucha gente del movimiento 15M es que realmente no vivieron por encima de sus posibilidades, porque tener una hipoteca era una forma de ser sistema, de ir contra los propios principios. Ahora muchos de ellos tienen razón al protestar cuando les dicen que han vivido por encima de sus posibilidades, unos ajustándose a sus posibilidades viviendo de alquiler, otros hipotecándose de manera razonable y unos pocos viviendo por debajo de sus posibilidades ocupando una propiedad ajena.

El problema es que se han autoadjudicado el rol de "Pueblo" que es un ente que reúne todas las virtudes y cualidades morales, exactamente antagónicas a las de los "Ricos". Con esta dualidad establecida, han elaborado su silogismo:

Premisa 1: Los quincemistas no han vivido por encima de sus posibilidades.

Premisa 2: Los quincemistas somos el Pueblo

Conclusión: el Pueblo no ha vivido por encima de sus posibilidades.

Solo hace falta apuntarse al Pueblo para quedar exculpado de tus pecados por los sacerdotes de la nueva religión.

Anónimo dijo...

Si no voy errado, la teoría política dice que cedemos parte de nuestra soberanía personal para que los políticos y estructuras del Estado nos protejan y velen por todos nosotros incluso contra nosotros mismos. A ellos se les debería suponer que son los mejores para gestionarnos y que no caeran en nuestra vileza. Así, es responsabilidad última de la clase dirigente el que las cosas se hagan bien a pesar de que TODOS (ciudadanos y empresas)nos empeñemos en defraudar, vivir por encima o por debajo de lo que se nos antoje.
Pero al final, los dirigentes son un reflejo de un país que da tumbos desde el s. XVI. Nada nos debería asombrar de quienes derrocharon el oro de las Indias, han sido gobernados por los peores delincuentes (pero, ojo, por voluntad propia) y un pais donde siempre que se ha estado a punto de hacer las cosas bien la ha pifiado ("Vivan las caenas", guerras civiles, burbujas...)

En cuanto al segundo párrafo:
de acuerdo con que no es normal el gasto farmacéutico en España pero es perverso igualar todo el consumo a fraude. Esperemos que nadie que realmente necesite medicamentos se esté quedando sin, por no poder pagarlos...

Lanzo el siguiente concepto: Atraso edad jubilación + peor asistencia médica + carestía de medicamentos = reducción esperanza de vida = reducción gasto en pensiones.

Peñita

Anónimo dijo...

"Considerando que antes del boom inmobiliario el indice de casa en propiedad en España ya estaba en torno al 80%, está por ver quien se metió a hipotecas".

Yo conozco a mucha gente que tenía piso en propiedad y lo vendieron por x y pidieron una hipoteca de x para comprarse una casa que valía 2x.

culogordo dijo...

Sergio, enhorabuena por esta serie de artículos. Has analizado muy bien los puntos en los que incide Enric y que, evidentemente, son un intento de ganarse al 15M y muchas de sus ideas.
La obsesión de Enric es Aznar y el franquismo. Por eso culpa a Europa (Aznar nos metió en el euro), a la burbuja provocada por el liberalismo (de Aznar,claro) y al sistema judicial anticuado. Y así no se puede escribir nada objetivo.
La culpa de la crisis endémica española no es de la transición, es de los que nos han gobernado después y de nosotros mismos.
Y eso es endémico, y no de Aznar, que tiene parte de culpa pero no toda.
Respecto a este último artículo (VI), completamente de acuerdo contigo. "Vivir sin trabajar" es lo que hemos pretendido poniendo inmigrantes en los bares y en las obras, y comprando pisos que no necesitabámos para venderlos por el doble de lo que nos costaron. Ahora hay que pagar el paro, la sanidad y la educación a los inmigrantes y la hipoteca al banco. SE ACABO LA FIESTA.

Joseoceano Oceano dijo...

Si esto fuese una economía de mercado y no hubiera regulaciones, ni leyes, ni bancos centrales que imponen el precio del dinero compraría su argumento. Lo que ocurre es que vivimos en una economía planificada por los bancos centrales y eso querido amigo deja poca libertad a la economía. Los ciudadanos tienen su responsabilidad, no obstante la responsabilidad máxima es de quien sostiene el precio del dinero de manera artificial que es quien tiene el poder y el monopolio de la violencia. Que yo sepa el ciudadano medio no goza de estas capacidades. El común de los mortales debe responder de sus decisiones particulares aunque no de las decisiones generales. Esa es responsabilidad de los políticos. Otra cosa es lo que el ciudadano debe hacer a partir de ahora con la información obtenida de estos años aunque querido amigo eso es harina de otro costal.
Un abrazo.

Joseoceano Oceano dijo...

Tres burbujas:
a)Financiera: creada por el BCE con la fijación del precio del dinero de manera artificial y a conveniencia de los países que lo manejan lo cual nos lleva a la segunda burbuja.
b)Inmobiliaria: creada por los bancos, por los gobernantes y en última instancia por los ciudadanos presa de un dinero artificiosamente abaratado por el BCE. Nuestros gobernantes ávidos de recaudar impuestos no quisieron o no supieron ver lo que se les venía encima así que llego la tercera de las burbujas.
c)Pública. Al pinchar la burbuja se recaudan menos impuestos y se aumentan los gastos (planes E, parados etc.) lo que hace insostenible nuestro estado.
Sostengo que el ciudadano es el eslabón más débil de esta cadena y normalmente es por donde suelen romper.

Anónimo dijo...

A mi me parece atroz que se cargue toda la culpa sobre el ciudadano y que los Bancos se les exculpe y pasen aquí, como meros intermediarios a los que les fuimos a pedir dinero y ellos simplemente se limitaron a dar lo que les pedían. Pero vamos a ver, ¿a quién le dieron un crédito sin antes hacerle un análisis finaciero en el que según tus ingresos, determinaban hasta cuanto dinero te podían prestar? Yo creo que a nadie. Tú entrabas dabas tus nóminas etc. y te decían ok, te doy el 120% de lo que vale el piso. ¿Me estáis diciendo que si luego resulta que yo no puedo pagar la letra, el banco no tiene ninguna culpa? ¿ dejar dinero a alguien insolvente es hacer las cosas muy bien para vosotros?

No hay que quitar culpas a aquel que se endeudó hasta el cuello sin darse cuenta que no iba a poder pagarlo, pero poner aquí como santos al sistema bancario español sin cuya participación directa hubiera sido imposible inflar la burbuja, me parece poco serio. Y hay una diferencia todavía mayor, si yo voy a un banco a que me asesoren porque no soy experto en la materia, lo hago con el convencimiento que voy a tratar con gente seria y honesta, pero resulta que de serios y de honestos no tienen nada y que los incautos que se fiaron de ellos lo estan pagando muy caro. En cambio todo el mundo en los bancos se ha embolsado sus buenas comisiones...

Ahora resulta que decir esto es populismo, pero decir que los banco simplemente hacían su trabajo no. ¡venga ya!

Yo soy de los que piensan que la culpa no es sólo de una parte, pero sí que hay sólo una parte que vivía y muy bien, de toda la burbuja que ellos mismos partipaban en hinchar.

Anónimo dijo...

Sergio, me ha gustado un montón esta serie de comentarios a Enric González, que comparto en gran medida. (A la vez que mi admiración por Enric y por tus textos sobre infraestructura). Lo mejor, el final.
"Aquí todo dios ha vivido por encima de sus posibilidades". Más razón que un santo. Pero, bueno, de eso se trata, ¿no? De eso va el capitalismo, para lo bueno y para lo malo. O dicho de otro modo: Tonto el último.

Es lo que tiene nuestra mala/falsa conciencia de izquierdas, que siempre se nos cuela Marx (Groucho) sin quererlo. Un abrazo de uno de Piedras por Washington.