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jueves, 6 de mayo de 2021

Sobre los globos-sonda de los peajes

Estadísticas

 ¡No hay otro tema en cualquier tertulia que se precie! El Gobierno de España está lanzando globos-sonda sobre la posibilidad de implantar peajes directos en las autovías y autopistas de su competencia. Al parecer, así se lo ha hecho saber a las autoridades europeas, siempre preocupadas por la mejorable capacidad recaudatoria de nuestro país. 

Noten que no hay nada concreto, igual que no hay nada firme sobre la documentación enviada a Bruselas, y que el Gobierno se empeña en mantener bajo siete llaves, más o menos igual que el plan ese con el que se van a gastar los 70.000 millones de euros a fondo perdido, y del que solo se conocen generalidades y propaganda. En el fondo, todo forma parte del mismo plan. 

Un plan consistente en meter en un batiburrillo ecología, cambio climático, impuestos, a la loca de Teresa Ribera y, de soslayo, otro respaldo al coche eléctrico, que seguro que no tendría que pagar en este nuevo plan. Ya sabe, "para dar respaldo", y camuflar todo con mensajes cruzados, buenas intenciones, tontería a nivel muy intenso, y lo que nos ha tocado vivir con esta izquierda posmoderna que camina con paso firme hacia la irrelevancia. Lean:

 Con una red estatal que supera los 26.466 km de extensión, de los que unos 12.000 son de carreteras de alta capacidad, lo que hace que tengamos la más extensa de Europa, los costes de conservación son crecientes y no es posible que sean asumidos de manera directa por los recursos presupuestarios. Esto está generando un déficit acumulado de mantenimiento de la red, con una pérdida de su valor, así como con el consiguiente deterioro de la calidad del servicio y consecuencias en la seguridad vial.

Noten el lenguaje criptofranquista, consiste en decir cúanto tenemos -como cuando en plena epidemia Pdr Snchz decía que teníamos miles de kilómetros de fibra óptica- y el remache habitual de "los primeros de Europa" (o del mundo), como con lo de la Sanidad pública. No se a ustedes, pero a mí eso me parece lo peor en todos estos casos, porque son tan tontos que inmediatamente surge la pregunta adecuada. 

¿Por qué tantos km? Primero, porque somos un país muy extenso para lo que es la escala europea. Esto es así, y es incontrovertible. También que gran parte de la población vive cerca de la costa, mientras el interior está vacio desde hace siglos, con la excepción del gran agujero negro que es Madrid, donde no por casualidad se han centrado gran parte de las infraestructuras -o las que se han hecho con mayor celeridad-, y ese modelo de "las radiales", que estamos pagando todos vía Presupuestos Generales del Estado.

Adivinen la región de España
Jamás reconocerán que ha habido una mala planificación de infraestructuras también en las carreteras, igual que lo que ha pasado con el AVE. A la vista esta: carreteras nacionales desdobladas con gran esfuerzo presupuestario en los años ochenta y que, con los fastos de los noventa, se vieron arrinconadas por una autopista de nuevo cuño apenas una década después. A veces vas viajando por Españita y de repente ves la nacional paralela a la autopista, perfectamente desdoblada para camiones, y que ahora no la usa nadie, pero tiene que estar en perfecto estado de revista. 

¡Y que decir de esas vías logradas por acuerdo políticos inconfensables, como la "Autovía del Mudéjar" (sic), o esa otra que une Valladolid con Segovia, y que tiene un tráfico digno de Laponia, precisamente la zona por la que discurre! Ahora, de sopetón, descubrimos que tenemos muchas carreteras, que son caras, y que hay que pagarlas de manera directa. Y todo en plan ideológico del que no se concreta nada, solo un año (2024, veremos), y ni siquiera la forma en la que se va a recaudar ese dinero. 

Un dinero que, en otro globo-sonda de libro, se estima en un céntimo por kilómetro, con los típicos cálculos para anormales que hacen los medios de propaganda: "ir de Madrid a Barcelona saldría por 6´21€", como si fuese un trayecto de lo más común,  y no uno de los más estúpidos que se pueden hacer en este país. ¿Van a pagar por usar las circunvalaciones de grandes ciudades? ¿Por usar la inconclusa SE-30? ¿O la estúpida VA-30, que solo sirve para ver promociones inacabadas? Si finalmente se aplica la medida anunciada con globo-sonda, seguramente ese tipo de vías queden excluidas, porque en muchos casos son ya vías urbanas. 

Si realmente ese es el plan, es imposible saber qué tipo de aparato de medida usarán. Descartado por completo las cabinas de cobro como en las autopistas de pago, está el método portugués, consistente en instalar pórticos por todas las entradas y salidas, para así poder cobrar por vía telemática a cualquier vehículo que use las vías de alta capacidad. El país vecino instaló el sistema tras la crisis del 2008 y, aunque parecía que iba a ser imposible de llevar a cabo -por el despliegue, por la falta de costumbre- se ha consolidado y ya no lo van a quitar jamás, y eso que se anunció como una medida temporal. 

Con las tecnologías actuales sería fácil de implementar, otra cosa es si realmente sería efectivo. Estamos hablando de España, un país donde se reconoce abiertamente que un 8% del parque de vehículos circula sin el seguro obligatorio, causando al año más de 20.000 accidentes. ¿Esos van a pagar el peaje obligatorio? No se lo cree nadie; ni esos, ni los de la etnia. Eso ya lo damos todos por descontado con el Gobierno de "no dejaremos a nadie atrás", incluyendo transportistas y cadena de logística, porque dispararía el IPC y hay algunas cadenas de suministro que ya miran el céntimo de euro en la gasolina para ser rentables, como las macrogranjas de porcino en Aragón y Lleida. 

Como el chocolate y el queso Gruyere

Existe otra método para incrementar la recaudación menos lesivo e insultante para los votantes, que por supuesto se han llevado el globo-sonda como una cornada, porque muchas personas viven el coche como una extensión de su personalidad y de su mismísima vida. A mí me parece increíble que no se haya aplicado ya en España, un país por el que tienen que transitar obligatoriamente todos los vehículos que vayan o vengan de Portugal (un país con dos millones de emigrantes en Europa, y no vean como les gusta el coche), todos los que van al Magreb en la Operación Paso del Estrecho, y millones de turistas que vienen todos los años en su propio vehículo a nuestro país. 

Es el sistema de pago por viñeta, que se aplica en Austria o en Suiza. Es fácil, cómodo, no requiere el despligue de parafernalia añadida, es universal para todos, y no es nada complicado. Es mejor, en definitiva, para un país como España. Consiste en que a principios de año los residentes de ese país comprar un distintivo (la viñeta, del vignette francés) similar al que se pone por la ITV, y que permite el uso de la red de alta capacidad. Si te pillan circulando sin él, multón. 

Para asegurarse de que los vehículos de no residentes que entran en el país lo pagan, en todos los controles fronterizos se vigila y se pone, y también se puede comprar anticipadamente para no hacer cola. Es un sistema que favorece a los usuarios frecuentes -pagas una vez, y puedes usar las autopistas todo el año- y penaliza al usuario esporádico, como un turista o un vehículo en tránsito hacia otro país, y que en el caso de nuestro país es muy notable, como atestiguan los carteles en árabe en el País Vasco y Burgos. 

¿Y cúanto cuesta? En Austria, en 2021, para diez días consecutivos 9´5 euros, para dos meses 27´80€, y para todo el año 92´50€; en Suiza no hay tanta parcelación: un pago único de 40 CHF, vayas a usar las autopistas un día o 365 días. Actualmente en España hay 32 millones de vehículos -¡suerte en el PAU y en la unifamiliar de la periferia, con dos o tres vehículos por familia!-, lo que aplicando una viñeta de 70 euros porque nuestro país es mucho más extenso que los ejemplos alpinos, daría unos ingresos fiscales limpios de 2240 millones, en el mejor de los casos.

Eso únicamente con los vehículos de residentes, a los que habría que sumar todos los de los vehículos con matrícula extranjera. Antes de que un representante de la patronal del turismo se queje, dudo mucho que un turista que elige España por lo barato que le resulta, deje de venir por tener que pagar 70 euros -el precio de un depósito lleno-, igual que este verano van a pagar todos contentos 80 o 100 euros por ir con la PCR. En todo caso, no dudo que este sector lanzará el grito al cielo, como lo hizo con la tasa ecológica que iba a acabar con el turismo en Baleares (risas).

Como cualquiera puede ver, es una medida fácil de aplicar, y que podría servir a los objetivos de propaganda del Gobierno, porque aquel que no vaya a usar la autopista siempre puede dejar su vehiculo sin la pegatina. De hecho, creo que se debería haber implantado hace mucho tiempo, y si no se ha hecho es porque el coche es un animal totémico y el objeto de muchos intereses cruzados, incluyendo los de vertebración nacional. Entonces, ¿por qué se explica todo tan mal? ¿Por qué se ha perdido ya irremediablemente la iniciativa al hacer una comunicación tan desastrosa? Eso ya es algo fuera del alcance del conocimiento tangible.

***

Atentos al nuevo caso de #MafiAsturias. Un diputado regional de Podemos -ojo a la foto y las pintas: para cambiarse de acera si te lo encuentras de noche-  denuncia un desalojo a una "persona vulnerable". La autoridad regional replica que no ha pagado jamás el alquiler de la vivienda social de la que disfruta, realquila habitaciones, vive de la paguina de 400 euros by-the-face, y está denunciada por sus vecinos por violencia. 

***

Buen artículo-resumen sobre el sistema electoral que se aplica y el que se ha querido aplicar en la Comunidad de Madrid.

viernes, 26 de junio de 2020

El método Bunbury (el método español)

 
Y nos bañamos en el mar la mar de bien
Mas allá hasta donde no alcanza la vista
Llegaban mis expectativas
El método Bunbury
es el nombre de un libro publicado por una editorial pequeña y por un autor desconocido, y que no voy a leer. Ha causado cierto revuelo bajo estos días porque afirma que Enrique Bunbury ha usado a lo largo de toda su trayectoria artística al menos 550 versos que ya habían sido publicados en otros sitios, y por otros autores. Autores que jamás cita, por supuesto.

La polémica es antigua. El mismo autor, a su vez poeta, ya había publicado en 2008 un artículo sobre el mismo tema en La Clave de Jose Luis Balbín, una revista efímera de esas que proliferaron por esos años, incapaces de darse cuenta de que Internet era para siempre. Revista pequeña equivale a polémica contenida en sus propios márgenes, aunque Bunbury emitió un comunicado donde se comparaba a gente como Dylan o Cohen, y decía que más o menos a ellos también se les habían caído estrofas de otra autoría en sus canciones.

Muy bien, ¿pero 550? ¿En 37 canciones diferentes?  No es casualidad. Es todo un método de trabajo, aunque el autor y los medios que van por ahí reproduciendo el asunto se cuidan muy mucho de usar la palabra en mente de todos. Miedo a llevarse mal con un artísta influyente, y miedo a levantar el avispero de un método de trabajo no exclusivo del narcicista, ahogante y patético artista aragonés.  Y se compara con Dylan o Cohen, y si le dejan con Horacio o con Boecio.

Me marcho y no pienso en la vuelta
Tampoco me apena lo que dejo atrás
Sólo sé que lo que me queda
En un solo bolsillo lo puedo llevar
Aquí se han producido una serie de circunstancias. El autor del libro, Fernando del Val, es a su vez poeta, y les aseguro que algunas de las personas con memoria más aguda que conozco son aficionados a la poesía, y poetas entre sus cuatro paredes. Como todos un poco, pero aquí azuzados por una afición que llega al amor y la locura.

Eso hace que se sepan de memoria cientos de versos, y los puedan recitar al albur. Además, en Fernando del Val se une la condición de ex-fan de Héroes del Silencio, la banda de rock que en los noventa consiguió merecida fama y está en un altar de la música patria -coleccionable para grandes masas en El País incluído- y donde Bunbury ejercía de cantante y letrista, que no compositor.

Ya ven, dos aficiones que se entrecruzan. Que al principio -allá por 1995- le pareció una coincidencia en plan "¡Oye, parece que a mi ídolo también le gusta Pedro Muchahambre, el poeta zamorano!", pero que después empezó a ver la pauta, se desengañó con el aragonés rufián, y al final se decidió a publicar el libro, todo, todo, todo de memoria.

Y me lo creo. Me creo la historia, me creo el método de trabajo -este sí, genuino- y me creo el desengaño con el personaje que es Bunbury, un payaso de sí mismo, ahostiable en el 100% de las ocasiones que aparece en público. El problema es que no hacía falta recurrir a esos mecanimos cerebrales -dicen los neurólogos que los poetas tienen una capacidad cerebral especial para conectar diferentes campos semánticos, y después está Luna Miguel- para demostrar esas cosas.

Me explico. Como saben perfectamente, desde hace unas décadas vivimos un proceso de digitalización y almacenamiento masivo de información, a escalas crecientes, y cuya complicada gestión para hacer accesible o utilizable se ha visto facilitada en gran medida por la introducción de la Inteligencia Artificial. Se forma así una triada magnífica para que, cosas que antes servían para hacer una Tesis Doctoral ("El uso del término maño asociado a terco en la prensa de la época", a base de peinarse hemerotecas enteras a base de microfilms) se puedan hacer con un simple clic.

Quiero que seas feliz
Aunque no sea conmigo
Solo hay que saber qué términos buscar o relacionar, claro, y ahí la intuición humana sigue siendo insustituible. Los programas de filtrado de conversaciones telefónicas -y autorizados legalmente en virtud de las normas antiterroristas que nunca fueron derogadas- se basan en eso: tenemos el big data (pongamos que cientos de millones de conversaciones telefónicas digitalizadas) y buscamos por "gas butano", "Alcanar" y "Mohamed" (o "rotuladores", "Ossa de Montiel" y "Telekom"), y ¡bingo!, siempre y cuando se sepa usar bien.

El problema en este caso es que es poesía, ya de por sí minoritaria, y poco susceptible a la digitalización, muchas veces publicadas por editoriales minúsculas en ediciones para amigos, pero tampoco se crean que Bunbury ha ido a buscar a ese seminal poeta de Talavera de la Reina que publicó en 1993 un opúsculo en "Cuadernos del Río Tajo": entre los poetas a los que ha sustraído su obra se encuentran Benedetti, Rulfo -poquísima obra publicada, poco mérito ahí- y Parra, y también un buen puñado de malditos, que es a la poesía como pertinaz es a sequía.

La poesía siempre ha sido un oficio de pobres, salvo que seas un carota como Luis García Montero -el candidato del Partido Comunista a la alcaldía de Madrid en 2015, obtuvo cero escaños- o Benjamín Prado, que hoy he escuchado en la SER que estaba en el Carrefour de Alcobendas haciendo promoción de algo. Pobres y vapuleados, porque carecen de los conocimientos, o están viejos y fiambres, para demandar a Bunbury y al resto de plagiadores.

Dentro de poco, ni eso. La misma inteligencia artificial parece capaz de hacer todas las combinaciones posibles en los lenguajes conocidos de poesías, imágenes, metáforas y sinestesias, de la misma forma que un suelto publicado recientemente por aquí sobre todas las melodías posibles. Ahí será el paraíso de los amantes de lo ajeno antes de poder crear algo que poder tener como propio, una tradición que en España tiene grandes adeptos.

Estas son mis credenciales
No hay males que duren más que yo
Y prefiero bailar charlestón
No me conviene estar parado
Se conoce el caso de Pérez Reverte, doblemente condenado judicialmente por plagiar, y también el de de Camilo José Cela, que habiendo ganado ya el Nobel concurrió al Planeta -bueno, le encargaron presentar un manuscrito para poder ganar el premio- y el escriba al cargo no se le ocurrió mejor cosa que usar de plantilla el manuscrito de otra persona que había concurrido de buena fe al galardón. Hace falta ser muerto de hambre, pero ahí está Marina Castaño para aseverar la afirmación.

Menos conocido es el caso de Vázquez Montalbán, seguramente por ser de izquierdas, también condenado por plagio, y que sigue teniendo reediciones periódicas de toda su obra, porque sus fans llevan el concepto de acérrimo a otra frontera. ¡Y qué decir del culto y amanerado a lo Bunbury que es Luis Alberto de Cuenca, que ante el desafío de escribir un prólogo para un libro de piratas sableó un libro del género! ¡Eso sí que es meterse dentro del papel de pirata!.

Y estos son autores que publican en tapa gruesa y con sus nombres bien grandes. Si entramos en la piara del periodismo, el plagio es diaria. De temas y contenidos de otros medios extranjeros -total, nadie lee lo de fuera-, de modismos y giros del vecino de al lado, y todo así para siempre, porque sus jefes antes han hecho lo mismo.  Da absolutamente igual que Internet haya hecho más fácil seguir la traza de la autoría de los textos o los temas: jamás les va a pasar nada, salvo un ascenso.

Por tanto lo que ahora se conoce de Bunbury, un artista "total", tiene su marco propio, y no es precisamente el de Dylan o Cohen. Un idiota de su mismo pueblo lo intenta justificar con unos constructos verbales propios de Ribbentrop,  y el consabido "es un gran lector", como dando a entender que se le han traspapelado versos ajenos en sus canciones de opereta y vodevil, mezcla mala de Weill (poco) y Liberace (mucho). De Sabina dicen los mismo -al parecer, tiene una de las mejores colecciones de poesía de España, otra cosa es que los haya leído alguien capaz de escribir "en la sucursal/del Banco Hispanoamericano"-, y ya ven que compositor de ripios está hecho.

A raíz de que en 2008 Fernando del Val publicase el apropiamiento de los versos de Pedro Casariego por parte de Bunbury, el por entonces en boga Muchachada Nui dedicó al transformista aragonés uno de sus famosos Celebrities,   donde ponían en boca del ladrón de ideas y versos esta certera conclusión, que funciona como una entrada de un diccionario:


 Mucha gente dice que yo plagio. Coger cosas de otra gente y hacerlas pasar por tuyas sin citar las fuentes no es plagio. Plagio es cuando le pillas manía a la gente que no es de tu país

Y quizás así entiendan el origen del grueso de los poetas a los que roba Bunbury, que Fangoria viese lo que estaban haciendo los Pet Shop Boys con Liza Minelli y lo intentasen aplicar a Sara Montiel (ya en 1989, después relanzado en 2009), y lo de los periodistas todos los días. El método Bunbury es el método español.
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Ah, que el Plan Waansee tiene hasta vídeo y todo. Y que ese vídeo ya circulaba desde el día justo en que se grabó, pero los periodistas no lo han podido sacar hasta ahora porque estaban "comprobando su veracidad", esto es: ayudando a que el Plan Waansee se consumase. Vamos a ir dejando claras las responsabilidades de cada uno, ¿de acuerdo?
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Extremadura en verano y sin piscina....Auguro un incremento de los embarazos no deseados. Y otro tipo de prácticas propias del aburrimiento intrínseco de no poder salir a la calle entre las 12:00 y las 21:00.
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De manera nada sorprendente, se conoce que el neofranquista intoso, vulgar y agreste que es Santiago Abascal es de origen gallego, y no vasco como le gusta decir: "Abascal se amparó en que tenía el "salvoconducto de su abueliña" materna, María Jesús Álvarez, de 91 y natural de Canaval, municipio lucense de Sober, a la que va a utilizar para ganarse la simpatía de los gallegos". Explica tantas cosas...incluyendo lo de haber montado un bar.
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Ramón Luis Valcárcel, ese gran estadista arrumbado en el Parlamento Europeo, dice desconocer la claúsula que daba en mano 600 millones de euros a Florentino Pérez por la desaladora no-nata de Escombreras.  Si quiere puede hablar con la Ministra Ribera, que firmó la declaración de impacto ambiental de la Plataforma Castor, la misma por la que el Estado deberá pagar al mismo empresario 1300 millones de euros.
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¡Buscando la paguita bien rápido! ¡Qué maravilla de cadena trófica! ¡El orgullo de la tradición!
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Encuentran 145 kilos de cocaína flotando entre Ibiza y Formentera, en estas fechas tan señaladas. 
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Así titula Lo País, el diario independiente de la mañana.  Lamiendo el culo a las empresas desde hace 45 años. Tal y como escribe De Barrón -que hizo un libro sobre la crisis que produce vergüenza- parece que PWC está haciendo un favor al juez....

sábado, 18 de enero de 2020

Pin neandertal

La ultraderecha sigue marcando el debate político de este país, a veces con temas de gran calado, y otra con auténticas estupideces alzadas a primer plano porque sencillamente...¿no hay otros temas más relevantes? ¿O es todo una estrategia consensuada para que ellos parezcan cavernarios y los otros seres de luz? ¿De qué va todo esto?

La última polémica es el veto paternal que la caverna quiere implantar en Murcia, una región enriquecida súbitamente, pero poblada en su gran mayoría por gañañes: de ahí han salido Zaplana y Trillo, padres de una escuela de entender la vida pública de gran calado. No es casual que Vox haya ganado por escaños en las últimas generales, y que inmediatamente después la ejecutiva regional haya dimitido porque "no dábamos abasto" (había mucho trabajo).

Digo veto paternal para no caer en operación de mercadotecnia política por la que la ultraderecha pretende pasar por un servicio de telefonía lo que es un veto, un veto ideológico a la programación escolar. Básicamente consiste en que los padres, si alguna actividad o contenido curricular les parece que no es de recibo (guiño, guiño a la vergüenza de la concertada), pueden vetar esa actividad para su prole.

La ultraderecha ha acotado el debate en torno a las charlas de sexualidad que, al parecer, reciben adolescentes en colegios, y donde les enseñan, en edad crítica, que la naturaleza no es binaria, y que en vez de distribuirnos cual campana de Gauss entre hombres y mujeres heterosexuales, hay un porcentaje muy significativo -pero que siempre será minoría- de personas que no se etiquetan en ese binarismo.

Ha sido un tema recurrente del pensamiento ultra en los últimos lustros. Conociendo la caverna de donde salen -algunos incluso de colegios que segregan por género- es normal que crean que lo que recibe su prole es propaganda para que, con complejas técnicas de hipnotismo, su Marcos o su Inés acaben adorando falos y vulvas, respectivamente. Como si fuese así de fácil.

Y esto por no entrar cuando sale el tema de las minorías de la minorías (creo que se corresponden con el resto de siglas de LGTB), que es entonces cuando cortocircuitan por completo. En vez de enfocar el tema por la vía de que tanto a la izquierda como a la derecha les iría mucho mejor ocupándose de las mayorías y sus problemas -una vez que esas minorías de las minorías ya tienen un grado de tutela efectiva de sus derechos reales muy amplio- se ceban en lo más grotesco del asunto.

Si tienen el estómago de echar un vistazo por encima de alguna cuenta de Twitter del facherío repugnante verán que están llenas de vídeos de locas que dan cursos de sexualidad, no necesariamente en colegios, pero para ellos es lo de menos. Lo importante es que se vea a un travelo hablando con fichas escolares, o una lesbiana de cúbito supino explicando donde están las diferentes partes que la talladora de la Venus de Willendorf intentó ubicar.

Será que es mucho mejor que un torero vaya a dar clases a colegios -visualicen por un momento cómo se viste un torero, y si difiere mucho de una drag-queen- o que la Policía vaya a centros escolares, cuando no van científicos ni panaderos. Y las horas perdidas de trabajo efectivo en la calle les computan como horas laborales efectuadas: en propaganda de lo buenos que son.

Ese debería ser el debate, en cuantas horas efectivas de enseñanza realmente útil reciben los escolares, una vez descontadas presentaciones chorras y vídeos que ponen en clase para ahorrarse la lección. Como eso afecta a una gran masa de votantes que son los profesores -750.000, hay que cagarse para creerlo- y sí que sería una revolución en el sistema, mejor levantar la polémica sobre un tema que es...una estupidez.

El veto parental no puede existir, y el Gobierno hace bien poniéndose firme en el asunto. Es ilegal, y es un retroceso propio de una edad en que desde el bando ultra se les llena la boca con lo de "libertad para elegir" (el médico, el banco, ahora dicen que también la compañía de tren), cuando hay cosas que son comunes para todos, y es el Estado central el que lo fija, no una autonomía surgida con el  régimen del 78, otra autonomía artificial.

A la polémica no le ha venido nada bien que la bocazas y gagá Celaá haya dicho que los hijos no pertenecen a los padres, en otra frase desafortunada de esta millonaria vasca. Lo explicaban mucho mejor los que sí que hicieron el gran esfuerzo para la educación en España con el babyboom y la generación que vino con el desarrollismo y el piso en propiedad -o pagadero en cómodas letras- y que se puso a procrear nada más llegar a las ciudades.

Colegios colapsados, clases en barracones, autobuses escolares para llevar a alumnos a distritos más alejados y donde había plazas libres. De esa época quedan los razonamientos de esos padres que agradecian la escolaridad pública, universal y gratuita que hacía a todos los que pasaban por el sistema porque, y esta es el núcleo del asunto, no querían que fuesen como ellos.

No querían que fuesen pobres e ignorantes, y si el hijo/a les salia estudioso por el camino, mucho mejor. Ahora hemos vuelto cuarenta años atrás, donde los padres quieren que sus hijos sean como ellos, y que en esta polémica artificialmente inducida por la ultraderecha significa que quieren que sean ignorantes (solo hay papá y mamá, chicho y chica) y  brutos -lo que no te gusta lo puedes vetar-, perpetuando así la herencia generacional de incultura y entrecejo poblado que siempre tendrá Murcia, por muy ricos que ahora sean.

Como el clima político está atrincherado entre los de la libertad y el resto, es fácil intuir que Madrid -la región de la arrogancia, si no tenemos algo lo compramos- se sumará a esto del veto parental, y solo por menoscabar al Gobierno, cuando el auténtico tema no son las chorraditas de una clase de una hora sobre sexualidad u otros contenidos que los ultras puedan considerar polémicos, sino sobre las horas efectivas de educación que reciben los escolares. Como es un tema mucho más serio, jamás tendrá relevancia alguna, mucho mejor la mongolada azuzada por la ultraderecha para reafirmar la autoridad del "cabeza de familia", por usar su terminología.
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Qué vergüenza ha dado desde el inicio el caso de este italiano. Por lo menos la noticia de su última fechoría indica que ha sido despedido de todos los sitios: porque lo que hace no es física, es política. Acabará de Ministro de Educación de Salvini.
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Valdecaballeros, el Lemóniz extremeño, revertirá a la Comunidad Autónoma: los planes que tienen para la instalación te sorprenderán por su imaginación y vanguardismo
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Oposiciones que no se cubren, precisamente las que requieren mayor capacitación. ¿Casualidad? No, es el modelo de país.
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Oviedo eterna e invicta. El Oviedín de siempre. 
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Pongan a una enferma mental a hacer la reseña de un disco en la era del #MeToo y saldrá esto. Será que no se ha dado cuenta del nombre del grupo. Por cierto, es un dis-ca-zo.
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Está muy bien y documentado todo el artículo, pero yo lo enmarcaría más bien en el contexto de unos tipos de interés tan bajos, y tan mal rendimiento de las inversiones, que muchos grandes capitales están inviertiendo en productos que antes despreciaban simplemente para especular con ellos.
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¡Otro caso parecido al de Enric Marco! ¡Todavía más morboso!
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"Su música me daba igual. Su estilismo... Sí. Yo quería ser como David Bowie". Por lo descrito, como el Bowie del Low. Por las fotos, no lo consiguió.
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Breaking news sobre la generación mejor formada de la Historia: hasta para volver les tienen que ayudar. Se relata el caso de una secretaria a la que han pagado 1600 euros por "el billete, la mudanza de algunos muebles, y el viaje de su perra".

jueves, 13 de diciembre de 2018

Primero hay que tener algo que contar

Allá por los días de vino y rosas del primer zapaterismo, y dentro de su visión näif del mundo, se creó el Premio Nacional de Comic. Se podía haber seguido viviendo perfectamente sin él, pero ya saben cuáles eran las batallas culturales y sociales de entonces. Mientras otros premios nacionales se reservan a carcamales y vacas sagradas de su áerea, este del cómic es un premio reservado al compromiso, la tontuna y cualquier cosa que esté de moda.

No es de extrañar que en su última edición haya ido a parar una ilustradora, que es al cómic como un fotógrafo al cine, o como un cono de carretera a la circulación víal. La galardonada es la valenciana Ana Penyas con la obra Estamos todas bien, el primer comic que hace en su vida. Sí, con el primer comic que hace en su vida se lleva el Premio Nacional.

¡Pues seguro que es una obra maestra! Todo lo contrario. La obra carece de cualquier interés y es una burla mayúscula a este género, tanto en la forma como en el fondo. La historia no puede ser más simple y ramplona: es la historia de las dos abuelas de la autora y sus vicisitudes de la vida en la posguerra española, donde no hay nada ni especial, ni destacado, ni que merezca la pena.

Todo esto del cómic -ahora llamado novela gráfica de manera amplia, por eso de lo complejitos- tiene una pequeña burbuja desde hace unos años, cuando las editoriales tradicionales que siempre habían despreciado el medio viraron tímidamente para intentar copar todos lo nichos de mercado. Y no todos los géneros del cómic, no.

Concretamente, ha sido el comic femenino. De autoras, de sus (ego)temas y de chorradas, con varios elementos en común: historias absolutamente romas, y un nivel gráfico deleznable, porque lo importante es transmitir. Hay sellos que editan varios títulos al año imposibles de diferenciar entre sí, por mucho que las autoras y las portadas sean distintas.

Estamos todas bien está publicado por Salamandra Graphic que, según leo en su web, es un sello de la editorial homónima que "nace con la vocación de publicar los títulos más interesantes y representativos de una especialidad que, dentro del mundo del cómic, aglutina los autores que aúnan una gran creatividad plástica con una auténtica proyección literaria de sus textos"

Ajá. Seguro que es el caso de la obra que nos interesa, donde esa "proyección literaria" brilla por su ausencia.  La obra son encadenados de estampitas (recuerden: la autora es ilustradora) sin ningún nexo común salvo el aburrimiento de la vida normal de una persona de esa edad, que se resume así: boda, hijos, ver la tele.

Una página completa de diálogos
Aquí no hay una epopeya de lo cotidiano, ni nada que se le parezca. Son los mismos tópicos sobre las mujeres aderazados de chismes de pueblo -con toques almodovarianos a lo Volver, no en vano una de la abuelas es de Honrubia- y esos hombres que siempre son distantes, o fríos, o tendentes a la violencia. Todos y cada uno de los tópicos son recorridos con absoluta inadidad, la palabra que mejor define toda la obra.

Es bastante evidente que este comic ha sido galardonado con el Premio Nacional por el simple hecho de que tocaba dárselo a la obra de una mujer, la primera galardonada en once años desde su creación. El problema es que no basta con ser mujer para que algo sea bueno, ni tampoco ser un autor reconocido para que todo lo que salga de su pluma sea bueno.

El primer requisito para publicar,  y no digo para galardonar, es tener algo que contar. Así ha sido desde siempre, al menos cuando existía la figura del editor. Contar algo nuevo, diferente o innovador, o quizás lo mismo de siempre pero con un enfoque distinto, que no se haya visto, que sugiera algo. Tener algo que contar, no es tan difícil.

En Estamos todas bien se tira seis páginas para una historieta absolutamente intranscendente sobre un plato de lentejas, y las últimas diez páginas sobre "la vida es aburrida, ¿eh?". Una absoluta tomadura de pelo, otra más de esta ola de cómic escrito por autoras y no se para qué publico, aunque me lo imagino: el mismo que es incapaz de abrir un solo libro, incurriendo en los tópicos más aceptados sobre el medio.
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Muy buen análisis de la función que tuvo Podemos en el éxito de la moción de censura a Rajoy
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Uno de los muchos timos que hay en la minería de carbón es lo de las "explotaciones privadas". Toda la  minería es pública por medio de las subvenciones -a la explotación, al consumo, a las prejubilaciones- y, encima, cuando la empresa quiebra o cierra, el Estado tiene que asumir la recuperación de las zonas afectadas. Aquí un buen y vergonzoso ejemplo. Por supuesto, jamás persigue a los responsables del "negocio".
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Fascinante artículo sobre Samotlor, el yacimiento de petróleo más importante de la Unión Soviética, y todavía hoy un auténtico gigante en su categoría.
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Interesante reportaje sobre la realidad subvencionada del plátano canario.  La mejor subvención es la que no existe: si el plátano canario fuese tan diferente y sabroso, la gente se pelearía por comerlo.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Vivir de vender libros en un agujero del mundo

En el fondo y la forma el libro es uno de más de esa enraizada tradición británica de vida de pueblo. Si han visto cualquier sitcom o leído cualquier libro del género están todos los tópicos: un personaje central, una ubicación muy circunscrita y una plétora de personajes que pululan, a cada cual más estrafalario o exagerado.

La diferencia de este libro (Diario de un librero, Shaun Bytell) es que es un diario, y está basado en experiencias reales. Se estructura sin ningún tipo de añadido: a cada mes sigue una cita del maravilloso librito de Orwell de sus propias experiencias como librero, y cada entrada de los días viene con el esquema de "Pedidos por Internet-Libros encontrados" seguido al final por un "Recaudacion-clientes".

El interés está en las reflexiones que pone el autor, que adquirió una librería de viejo en 2001, por explicar cómo se desarrolla su negocio, y los problemas que afronta. Evidentemente, con eso no es suficiente para lograr un best seller (género que detesta, por cierto), y me imagino que el éxito se deba más bien a sus destempladas opiniones sobre los clientes y su descripción de la country life en lo que es "la zona más abandonada de Escocia".

Wigtown y la comarca de Galloway están más cerca de Irlanda que de Glasgow o Edimburgo, y demasiado alejados de las vías de comunicación entre Inglaterra y Escocia. Ni siquiera en la Edad del Oro del tren, que tapizó todo el país, ninguna línea se trazó por la zona occidental. Es en muchos sentidos un paraíso, como toda la región.

De manera bastante improbable, y copiando el modelo de Hay-on-Wine, se nombró a Wigtown "ciudad del libro", una iniciativa que en España se ha reservado para Urueña, un pueblo de mala muerte en Valladolid y donde no merece la pena detenerse jamás. Lo que era un pueblo renqueante desde los años ochenta se convirtió en un sitio con un festival literario, un puñado de librerías de viejo y cierta "presencia".

El libro-diario trata de eso: de la dificultad de sacar adelante un negocio así en un sitio así en plena era de Internet, Amazon y el comercio online. Muchas reflexiones son punzantes, y ninguna se enreda demasiado: el estilo es conciso y va directo al centro del problema, y esa es su mayor virtud. Al margen de lugares comunes al alcance de todos (la falta de relevo generacional, cómo la gente cree que tiene tesoros y sólo tiene basura) son especialmente interesantes sus apuntes sobre las tiradas, la valoración de un libro y las historias que puede tener detras.

La impresión general que deja el autor, que empezó en 2010 en Facebook a criticar a sus clientes, es que es el típico librero amargado, una figura casi legendaria. Es un poco un Narciso ante el espejo, porque aunque se entiende que le mosquee que le intenten regatear en el precio, no se entienden tanto esas apreciaciones sobre la indumentaria, la forma de hablar o el olor de la gente que,al fin y al cabo, se acercan a ese culo del mundo a mirar libros. 

Mención aparte merece la edición española, a cargo de Malpaso y con traducción de un tal Antonio Lozano. Apenas pilla los abundantes juegos de palabras y significados que usa el autor, a veces pone notas para explicar una bebida inglesa pero deja sin explicar que es el Irn Bru o da por hecho que todos los lectores saben que es Holyrood, y otras cosas más horripilantes como cuando, al hablar de los libros de los que se deshacen las bibliotecas usa la palabra "Descartado" -del inglés Discarted- en vez del correcto "Expurgo".

Es un mal muy extendido en el edición española -también hay erratas, por supuesto-, donde son abundantes los libros traducidos por dos o más personas, a cada cual más inculta y donde es fácil encontrar errores de personas poco familiarizadas con el tema o que directamente han olvidado lo que han traducido un puñado de páginas antes. Y no es cuestión de una editorial u otra: es un mal extendido.

Es un libro muy recomendable para cualquiera que sea aficionado a los papeles viejos, donde se verá reflejado en bastantes ocasiones. Por otra parte, aprovechen para ir Galloway y todos los pueblos que aparecen en el libro: me lo agradecerán.
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Maravillosa entrevista a los Bakic.
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Quieren recuperar la mayor laguna desecada de España. En su época se convirtieron en tierras de cultivo para evitar el paludismo, ahora no tiene sentido que sigan así.
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A pesar de ser millonaria a niveles de New York, recoge latas reciclabes cada día -y las convierte en dinero, unos 30 dólares- para "mantenerse en forma".
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¡Cuantas veces nos venden la patraña de que la frontera entre España y Portugal es la más antigua de Europa! ¡Un saludo a Olivenza! Pues resulta que hace nada han delimitado la frontera fluvial...
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"Asturias es la autonomía con mayor tasa de engaño a las aseguradoras"  
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Andalucía presumiendo de ser la única CC.AA donde el transporte escolar es totalmente gratuito. Presumiendo, sí.
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Un raro ejemplo de arquitectura contemporánea que alcanza un alto grado de protección, al menos en este país.
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En Suiza han hecho un túnel para AVE por donde no va a pasar ningún AVE. Ningún problema: ofrecerá un buen servicio, y solo mide 2 km....

miércoles, 6 de junio de 2018

El primer Gobierno Instagram-Twitter-Facebook

Zombie-party (Cornetto trilogy)
Por si alguien no se había dado cuenta de la jugada, en este país que se vende como "asimilable a los de su entorno" el cambio de Gobierno ha coincidido casualmente con el cambio de dirección en el conocido como intelectual orgánico de la democracia, el diario El País. Es una sucesión de relevos semejante a la que pasó con la subida al trono -a destiempo y en otra operación de urgencia- de Felipe VI, y que demuestra lo enhebrado del Estado.

El periódico había virado en los últimos tiempos a unas posiciones ideológicas donde no se reconocían sus lectores más fieles. De ser liberal en lo económico y progresista en lo social era ahora un panfleto infecto con competiciones a ver quien insultaba más a los catalanes, con redactores que huían porque no podían informar extensamente de la corrupción del PP, gente ágrafa -un mal endémico de la prensa española- y un hooliganismo explícito por Ciudadanos. Y cotilleos, claro.

Ahora, por arte de magia, han nombrado directora a una fósil de la Transición, la transnochada Gallego-Díaz, elogiada por todo su gremio sectario (para ser periodista el mejor talento es ser hijo de periodista) y de la que nadie podría citar un solo artículo, de lo romos y prescindibles que son. Yo solo citaré uno, escrito desde una rabia de españolaza derrotada, y con fuertes componentes de locura, conspiración y maguferia trasnochada de los años 70, cuando era joven.

Es fácil intuir que, en breve plazo, El País volverá a la senda que tantos éxitos dio al actual régimen del turnismo, pero no olviden nunca la siniestra coincidencia en el espacio y en el tiempo con el último cambio de sillas entre los dos únicos culos que ocupan el Gobierno de España. El Régimen busca perpetuarse para sobrevivir a la actual temporada alta de juicios -está pendiente la exoneración del cuñado del Rey, y el PP tiene juicios pendientes hasta el 2020, por lo menos- y la solución pasaba por intentar reflotar al PSOE.

Para eso, se necesitaba el apoyo de Podemos, que lo había negado muchas veces. La sucesión de acontecimientos de las últimas semanas, que empiezan por la filtracion del casoplón del Líder Supremo de la secta de ultraizquierda y siguen por el goteo de corrupción del PP, recuperando casos antiguos como Zaplana o el Yak-42, han creado el clima adecuado antes de la sentencia de la Gürtel. 

Ahora el PSOE está en el poder, cuando hace tres años los teóricos de Podemos vaticinaban su pasokización. No van a desaprovechar esa oportunidad y han presentado un Gobierno para recabar los votos de los caladeros perdidos, en una operación de mercadotecnia, asco y hartazgo con la clase política que solo puede ser exitosa, porque la mayor parte de la población es así. Instagram-Twitter-Facebook. Es más fácil identificarse con un famoso de la tele o un astronauta -que es a la ciencia como un futbolista es al deporte- que con un desharrapado que solo recuerda lo mal que estamos. Cuando el está muy bien en su piscinita y en sus 2000 metros cuadrados de "parcela" (finca)

Nombrar Ministros es una prerrogativa exclusiva del Presidente del Gobierno, pero todo el mundo intuye que los ¡17! que ha investido con el poder obedecen al bling-bling y menoscabar a los partidos que les habían robado sus votantes tradicionales, incluyendo ese gran partido llamado abstención. No es el Gobierno de los mejores, como ya está vendiendo la propaganda, ni es el Gobierno de la España real, es el Gobierno de lo peor del PSOE, incapaz de encontrar en su militancia gente adecuada porque hace mucho tiempo que los mejores no se dedican a la política, y mucho menos en un partido así.

Además, muchos de los nuevos ministros vienen con un pesado fardo al empezar su desempeño, y que les hará blanco fácil de suspicacias y control político. Ninguno es joven -no me hagan definir lo que es joven, por favor- a diferencia de la cúpula de Podemos, porque al PSOE ya solo le votan carcamales, homosexuales y otros colectivos definidos por cleaveages muy alejados de la clase social  que supuestamente está en la letra o de Obrero (Español).

Ahora les votará más gente. De los 84 diputados y el sorpasso salvado porque los comunistas de IU se quedaron en casa en la votación de 2016, hasta el más tonto de la COPE sabe que con el nuevo Gobierno el PSOE volverán hasta unos 110-120 con facilidad, porque es mucho más fácil arrastrar votantes desde el ejercicio del Gobierno que desde una oposición inexistente, tan inexistente que ni el propio Pedro Sánchez era diputado en el Congreso.

El Gobierno apunta a agotar la legislatura, porque no hay fronda en la oposición -noqueada y descolocada-, incluso aunque durante el primer año estos neoministros apenas puedan hacer nada, porque los presupuestos están aprobados, condición indispensable que puso el PNV (y la UE por lo bajini) para apoyar la moción de censura.

Lo que sigue es una galería de personajes y personajas aupados por birbililoque, oportunismo y mucho andamiaje al poder, para salvar un régimen devorado por la corrupción, un concepto de Estado-nación desfasado, una Monarquía que es un insulto porque encarna la "unidad de la nación española" y que no iba a resistir una crisis económica semejante a la iniciada en 2008, cuando el turnismo estaba garantizado.

Carmen Calvo: la única que repite de los gabinetes de Zapatero, lo que dice mucho del material que rodeaba al leonés. Como Ministra de Cultura mostró un catetismo digno de su Andalucía natal, y ahora llega a Vicepresidenta, "Relaciones con las Cortes e Igualdad" como premio a haber sido la interlocutora del partido durante la aplicación del 155 a la provincia más rica y próspera de España. Arrogante y de esas que se llena la boca con palabras como "dignidad" y "honradez", supone un paso atrás respecto a su homóloga Saenz de Santamaría, no por casualidad la encargada de aplicar el humillante 155 en el bando de Cánovas del Castillo.

Nadia Calviño: Otra gallega en Economía, como la infausta Elena Salgado. Hija de Jose María Calviño, uno de los directores más sectarios que jamás haya tenido RTVE, es un buen ejemplo de lo que es La Casta. Alta funcionaria de la UE -igual que la hija de Fraga, para que se den cuenta de la pauta- sus pelotillas la han cubierto de elogios, cuando no de babas. Sustituye a Román Escolano, del que nadie se acordará jamás.

Meritxell Batet: la única  mujer del otrora poderoso PSC en el Gobierno. Durante el golpe de partido del Gran Sur se alineó con el incapaz de Patxi López, tras haber sido de la cuerda de Pedro Sánchez en los primeros años. Es una habitual de los medios de comunicación, muy tranquila, pero va a tener que lidiar con sus paisanos y los 2´5 millones de funcionarios como Ministra de Política Territorial y Función Pública.

Borrell: este ya no es que venga del zapaterismo, viene directamente del felipismo. Un gran político, capaz de dimitir por la corrupción de dos de su colaboradores más estrechos, y capaz de ganar unas primarias al aparato del partido, que fue lo que realmente le costó su carrera política en España. Va a Exteriores, a intentar arreglar el varapalo a la imagen de España de los policías cargando como en un cuadro de Ramón Casas contra otros españoles.

Maria Jesús Montero: ¿pues no va Sánchez y encarga Hacienda a la Consejera del ramo en Andalucía? Hace falta ser idiota. La región española extractiva por excelencia, a niveles incluso superiores a Madrid, y donde recientemente han acordado con Ciudadanos considerar que si heredas un millón de euros no eres rico y no tienes que tributar. Actua y parece como medio lela, y hará algo que parecía imposible: que añoremos a Montoro.

Grande-Marlaska: un juez estrella para Interior. Un juez estrella que solo concede entrevistas a Shangay y revistas de ciclismo, porque es un practicante de la bici urbana. Ha hecho de su orientación sexual un eje de su vida, como Donald Trump, pero nadie se lo reprochará. Como juez ha reprimido la libertad de expresión y otros derechos fundamentales, hasta tal punto que forma parte del CGPJ a petición del PP. Sustituye a Zoido, un personaje inenarrable digno de unos entremeses de Cervantes.

Tendrá bajo su mando a la corrupta Policía y Guardia Civil, y ni en dos legislaturas podrá limpiar toda las capas de corrupción que acumulan los dos cuerpos. Eso sí, para la foto va a quedar muy bien. Que es lo que cuenta.

Margarita Robles: otra juez independiente que pasa a un Ministerio, siguiendo la estela del de más arriba, Garzón o aquel abulense loco que duró poco con Zapatero, y que tenía un odio pueblerino (Ávila marca) con su paisano Acebes. "Somos un país como los de nuestro entorno", pero aquí los jueces militan en partidos políticos camuflados como asociaciones sectoriales. Esta ya era Secretario de Estado con González, y ahora pasa a Defensa, sustituyendo a Cospedal. Un Ministerio feminizado, inoperante y desactivado.

Ábalos: el secretario de Organización del PSOE obtiene Fomento, exactamente igual que Pepiño Blanco. Y con los mismos fines: si el hombre-topo gallego llevó la locura del AVE a remota región, este valenciano tirará por el corredor mediterráneo, ese invento que trajeron los americanos cuando redactaron el Plan de Estabilización de 1959, que incluía un capítulo específico para la autopista que vertebra la zona. 60 años después quieren el tren. Sustituye a Iñigo Promesas, que se había pasado los dos últimos años en un non-stop Tour por España prometiendo obras imposibles con dinero que no tenía, y que ahora deja como herencia a este "colega". Además del presupuesto para 2019 comprometido.

Teresa Ribera: solo España tiene un "Ministerio para la Transición Ecológica", y lo tiene para intentar robar a Podemos los votos de Equo, valorados en 300k votantes, 500k si son elecciones europeas. Es puro postureo y vacuidad, por eso fue el primer Ministerio anunciado. Al frente han puesto a una persona de la que la propaganda dice que es muy formada, muy maja y siempre saluda en los ascensores, pero que aceptó Castor -una magufada ecologista de tres pares de narices- sin declaración de impacto ambiental, lo que debería acabar con su carrera política desde ya mismo, sin menoscabo de las responsabilidades penales. Es impresentable.

Carmen Montón: resistió la locura de Gusana Díaz y era consejera de Sanidad en Valencia, donde había revertido el modelo Alzira, básicamente el intento de la rama local de la Mafia pepera de sacar tajada con la Sanidad, el mayor negocio de España. Al parecer, es abierta militante contra la locuara de las pseudoterapias y la homeopatía. Si es así, ya era hora de que hubiese una Ministra de Sanidad y no las dos últimas marionetas de Ana Mato y Dolores Montserrat.

Pedro Duque: astronauta porque España pagó dinero para que estuviese 9 días en el espacio allá por 1998 -dolía el acento de López-Alegría, el primer astronauta español-, obtiene a cartera de Ciencia, Innovación y Universidades, que se desgaja de Educación. Ha recibido elogios porque es una celebrity, quizás la más conocida de este Gobierno ideado para Instagram. Fracasará en todas sus misiones, para las que, a diferencia de 1998, no cuenta con presupuesto alguno.

Magdalena Valerio: Viene de Castilla-La Mancha a tomar el Ministerio de Trabajo y no se qué del Pacto de Toledo. No tiene lo que hay que tener para decir que las pensiones son un sistema piramidal y el mayor pufo de nuestra generación. Pero da igual, porque su Ministerio no vale una mierda. Por cierto, la Reforma Laboral del 2012 ni la van a tocar, salvo lo crematístico.

Isabel Celaa: desde el País Vasco llega para Educación, y además será la portavoz del Gobierno (la que habla los viernes tras el Consejo de Ministros, donde sustituye al aristócrata e inútil de Méndez de Vigo). En las ya redimidas provincias del norte no tienen muy buen recuerdo suyo, como tampoco lo tienen de Patxi López. Veremos a ver.

Dolores Delgado: fiscal, pero con familia política. No suegros y cuñados, sino partido. El PSOE. Al parecer, afín a Garzón. Ministra de Justicia. Una fiscal especializada en yihadismo. Yo no entiendo nada, en un país con presos políticos y una aberración como la Ley Mordaza, poner de Ministra de Justicia a alguien así. Es el reflejo de lo que es este Gobierno.

Luis Planas: para Agricultura nos llega desde el Profundo Sur el que fue Consejero del ramo durante 20 años, según los usos temporales habituales de la región más grande de España. 20 años de consejero, y el campo andaluz sigue como sigue, ahora con mano de obra esclava sin pasaporte español. Otro Ministerio que no cuenta una mierda.

Reyes Maroto: el PSOE recupera el Ministerio de Industria, vacante desde que el clon canario de Aznar se tuvo que ir por corrupción, mientras el gallego hacía como no se enteraba de nada y que se iba porque añoraba las islas. Dicen que España es un país industrial, como puede observar cualquiera que viaje en tren entre las grandes capitales. Ala, a mamarla a Parla, que para eso es madrileña.

Maxim Huerta: cumpliendo con todos los tópicos de los que van a museos de arte contemporáneo a decir "eso lo hago yo", el PSOE de la ceja coloca al frente de un Ministerio recuperado a un colaborador de Ana Rosa Quintana. Hemos salvado a Jorge Javier Vázquez (de San Roque, Badalona) por los pelos. Escribe libros que harían vomitar a una cabra, luce su orientación sexual como solo el esterotipo haría -varios tweets con la palabra follar, imaginenselo en un hetero ministrable- y desprecia el deporte, del que dice no saber nada. Será parte de sus competencias, lo que es un perfecto epígono de este Gobierno.

Es el más joven de esta banda, y tiene 47 añazos, porque la portavoz parlamentaria Adriana Lastra no es Gobierno. El cambio era esto, ¿verdad? Gerontocracia, maquillaje y tontería. Iba a poner "disfruten lo votado", pero no representan ni una cuarta parte del electorado.
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Al parecer, hubo un tiempo en que Los Angeles no daba asco. Ligeramente relacionado con esto, pueden ver esta gráfica interactiva sobre lo que era próspero en 1980 y como está ahora, siempre dentro del contexto estadounidense. Sería curioso ver algo así a nivel europeo o español.
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Fantástico mapa inédito -y contextualización de ese genio que es Carlos Sambricio- sobre el Madrid de 1939.
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¡Qué interesante! Afeitarse se puso de moda en la I G.M para poder encajar en las máscaras de gas....
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El origen del himno del PP
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Grandonismo asturiano en estado puro.
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Interesantísimo artículo -todos los de la autora lo son, al margen de que se esté de acuerdo o no abruma con la preparación y los datos- sobre el coste de las exposiciones de arte
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Una noticia muy grave. El Estado debería hacer algo.

jueves, 5 de octubre de 2017

"El referendum no ha existido"


Ninguna frase -ninguna- resume el excepcional momento político que se vive en España, donde se están entremezclando problemas muy antiguos con otros que, igual de antiguos, se creían resueltos o aletargados para siempre, y que resulta que están latentes e interaccionando con el detonante de todo: la enésima crisis en la relación del Estado con Cataluña, su región más importante, y donde está la ciudad más importante de la Península Ibérica.

Por tanto, la frase del titular es simplemente un anzuelo para abordar estos días de vértigo absoluto, donde se tambalea el suelo que pisamos y esas libertades y prosperidad que la inmensa mayoría daba por descontando, como si España hubiese abandonado para siempre su historia trágica y su gusto por lo doliente, trucado en mala hora por esa imagen artificial de alegría y palmas. Estamos en la España de siempre, y el tiempo dirá cuanto de espejismo ha habido en estas últimas décadas.

El Gobierno Central interpretó el desafío del referendum del 1 de octubre desde la esclorisis de una Constitución elevada a rango de Texto Sagrado -no se puede tocar, no se puede alterar, hay que adolararla como es, "nosotros los Constitucionalistas"- y desde la mentalidad de siempre de la derecha española: esto es una finca, y los jornaleros vuelven a recoger el algodón después de una buena somanta de palos.


Solo desde la Ley iban a responder a un problema político como el catalán, donde un bloque de fuerzas dispares y con la mayoría en el Parlamento regional fue a las elecciones con un programa muy claro:  se decía todo lo explícitamente que permite la Ley que iban a hacer un referendum de autodeterminación. Consiguieron formar Gobierno, y aplicaron su programa electoral.

A pesar de todas las trabas legales y la persecución jurídico-policial, una admirable red social consiguió perpetrar lo que era una soberana bofetada al Estado central: una consulta popular libre, con todas las garantías legales y plena de Derecho, convocada por un Gobierno legítimo a la totalidad de su población. Un acto de desobediencia masiva, que ojalá se hubiese visto en otras ocasiones y con otros temas. De ese día quedan las páginas más honrosas de toda esta triste historia: una sociedad civil que ideó sistemas de todo tipo para poder organizar la consulta, y que burló el aparato estatal en cifras millonarias.

No se podía haber hecho peor por parte de las autoridades centrales. Enrocadas en la solución legal a un conflicto político, solo han llovido amenazas de empapelamientos, y un despliegue policial comparable a un cuerpo expedicionario con ganas de dar un escarmiento.  Se llegaron a organizar sesiones de palmas espontáneas cuando las fuerzas represoras salían de sus acuartelamientos hacia la región desafecta, y aupadas a gritos de "A por ellos" que no fueron reprobados por mando alguno. Cuando iban a combatir a otros españoles.

El clima ideal para el ambiente del 1 de octubre, día de la consulta. Como no pudieron impedir su organización -el Ministerio del Interior no capturó ninguna urna en los días previos, reflejo de su poca implantanción en el terreno- e iban presentando como éxito cerrar webs de colegios electorales o la incautación de las tarjetas censales, lo que pasó ese día se puede resumir en una palabra: sabotaje.

Superados en número y misiones encargadas, y traicionados de manera previsible por los Mossos, los comandos de Policía y Guardia Civil desplegados en Cataluña se dedicaron desde primera hora de apertura de los colegios electorales a esa misión: el sabotaje, por vía de llevarse las urnas de las sedes electorales. No identificaban a nadie -eso tenía que haber sido cosa de los Mossos en las horas previas-, e iban con toda la prisa que les dejaba la multitud agolpada para defender su voto, y su derecho a decidir.

Así fueron las primeras horas, que dejaron las imágenes más dramáticas e icónicas. Cuando naufragó todo definitivamente. Con el desastre ya consumado, se dio la orden de ir más tranquilos y la tarde se dedicó a hacer razzias en peligrosísimos pueblos de hasta 200 habitantes, donde las urnas se habían cerrado a primera hora. Eso sí, al caer la noche hubo una foto colectiva y conmemorativa del cuerpo expedicionario acantonado en el ya famoso barco, una foto para la Historia de España, y que hubiese podido tomar Gutiérrez Solana de haber sido fotógrafo. De haber vivido nuestros tiempos, que son los suyos.

¿Qué había que celebrar? ¿Para qué esa foto ignomiosa, después de reprimir de manera desproporcionada una multitud que, de manera milagrosa, no se alteró y no se revolvió contra comandos que en muchos casos superaban en proporción de 100 a 1?  ¿Quien está al mando de esa gente, de sobras sabido que son lo más bajo de la sociedad, pero que ni siquiera parecían tener control de sus responsables jerárquicos? ¿Cómo se puede haber permitido algo así?

Cumplían ordenes, ya. ¿Cuales eran las órdenes? Impedir un referendum "ilegal", un referendum que tanto la Vicepresidente del Gobierno tildó como "inexistente" a las 14:00 -tenía el discurso ya preparado, pasase lo que pasase, independientemente del fracaso del sabotaje encargado- y que el Presidente del Gobierno ratificó con los mismos términos a las 22:00. "Inexistente".

Esa era la consigna, transmitida por las bien engrasadas correas de transmisión del Poder Central a sus órganos de propaganda, porque saben perfectamente lo que es un referendum de autodeterminación. Desde aquella cosa llamada Revolución Francesa, todo el poder político -todo- y su autoridad emana del pueblo, de ahí la redundancia de usar la palabra "referendum vinculante": todo referendum es vinculante, porque emana de la única fuente de poder, y cuando este se pronuncia es con una única finalidad. No la de formar Gobierno, no la de dilatar la toma de decisiones en otras instituciones políticas: se vota para decidir sobre un asunto concreto, y se votó todo lo libremente que dejó la labor de sabotaje y hostigamiento de las Autoridades Centrales, perfectamente conocedoras de las implicaciones de una votación de este tipo.

El resultado no podía sorprender a nadie, y en todo caso es "inexistente" para los que se han enrocado en su Texto Sagrado Intocable, ese mismo que proclama la Unidad de la Nación Española como algo eterno, como si fuese una Ley Física. Los promotores del legítimo referendum, siguiendo el plan establecido, aprovecharon los dramáticos acontecimientos para su habitual victimismo -el nacionalismo catalán y sus llantos de fossares, borns y demás camafeos de derrotas- y para convocar una huelga general que ya estaba dentro del plan inicial, pero ahora adornada con "para protestar por la violencia policial". Cuando el Gobierno te llama a la huelga, desconfía, pero ya está lejos la época de cuestionar.

Incluso entonces se podía haber reconducido mínimamente la situación, en mi opinión. Entonces, después de la jornada de huelga, se produjo el acabóse:

Un Rey pirómano

A las seis de la tarde se anunció que el Rey de España, que tiene como funciones establecidas la de garante de la unidad del Estado, iba a dirigirse a la nación. Su padre, en casi cuarenta años de reinado, solo lo hizo en una ocasión fuera del foclkore de la Nochebuena. Hasta entonces, no se había sabido nada suyo, siguiendo la estrategia de "inexistente".

El discurso no pudo ser más desasosegante. Consiguió en diez minutos avivar los rescoldos atávicos de este país, y de una manera inequívoca, y lo hizo con un discurso que podría haber firmado Milosevic o Ratko Mladic veinte años antes. Pasando por encima la brutalidad de la represión, se dirigió a sus leales:

Sé muy bien que en Cataluña también hay mucha preocupación y gran inquietud con la conducta de las autoridades autonómicas. A quienes así lo sienten, les digo que no están solos, ni lo estarán; que tienen todo el apoyo y la solidaridad del resto de los españoles, y la garantía absoluta de nuestro Estado de Derecho en la defensa de su libertad y de sus derechos
A quienes así lo sienten. Los sentimientos, eh, y eso que estos eran los legalistas. Los sentimientos: las banderas. Parece que se esté dirigiendo a una minoría que, embolsada en Vukovar, aguarda que lleguen sus correligionarios a salvarles. Sabido es que el Rey en una Monarquía Parlamentaria es un guiñol en manos del Gobierno, y por tanto este editorial de Estado que es un discurso real, lleva la firma del PP.

Podría haber sido un desliz, pero no. Era todo un mensaje a futuro, a la peor de las situaciones. La de españoles enfrentados contra españoles, como tantas veces a lo largo de nuestra historia -esa que los historiadores nos dicen que es perfectamente equiparable a la de otras naciones europeas, como si todas hubiesen tenido cinco guerras civiles en los últimos 200 años-, un discurso repugnante por sus implicaciones.

Así lo supieron interpretar las otras naciones que hay en España, y también el representante de un partido con cinco millones de votos. Lo que empezó como una crisis regional ha derivado a una crisis democrática -la brutalidad policial, la indignidad de celebrar una represión- y ahora es, sencillamente, una crisis de modelo de Estado: el de una Monarquía que no tiende puentes, y el de un Estado incapaz de dar cauce dentro de su Inviolable Texto Sagrado a las naciones que alberga.

Por supuesto, los cortesanos desplegaron la artillería habitual de "se ha ganado la Corona" y demás, pero la impresión generalizada fue de preocupación. No cabía otra cosa diferente que mano dura cuando te quieren segregar una parte de la hacienda, pero el mensaje implícito de dirigirse a minorías españolas acosadas, que era el discurso del PP con los Policías y Guardias Civiles hostigados....

La línea ha seguido hasta hoy, donde la Ministra de Defensa, siguiendo la línea yugoslava, ha dicho que "el Estado de Derecho tiene la obligación de defender a sus ciudadanos", como si estos estuviesen amenazados o acosados por alguien más que no sean las propias fuerzas expedicionarias que se emplearon en el sabotaje del 1-0.  Es como si estuviesen hablando a un escenario futuro donde habrá "minorías españolas" en Cataluña. Como si estas no hubiesen podido votar en el referendum "inexistente", o careciesen de los mismo derechos que el resto de ciudadanos.

Un Presidente del Gobierno inexistente



La inacción política del Gobierno Central es lacerante: han recurrido al Aranzadi para frenar un movimiento político, y así estamos. Con la peor crisis democrática en décadas -al margen de la de tracto continuo de la cleptocracia, de la que se han nutrido todas las autoridades ahora enfrentadas-, y sigue en su rol de gallego que no hace nada, que deja correr el tiempo a ver si este vuelve a jugar a su favor. El que se mueve, pierde la oportunidad de volver al lugar donde estaba, o como quieran metaforizar la desesperante manera de concebir el tiempo y el espacio que tienen los gallegos. Si te mueves, no sales en la foto.

Mientras el Parlamento Europeo y el Parlamento Francés han discutido ya la grave crisis catalana, el pontevedrés ha aplazado hasta la semana que viene comparecer en el Congreso español: es la típica manera de concebir el parlamentarismo de la derecha española, que apela a la "unidad de los partidos" pero desprecia el órgano deliberador por excelencia, donde estamos representados todos.  La crisis ha servido para mostrar, de manera todavía más evidente, los resortes autoritarios de la derecha: porrazo y escarmiento, persecución judicial, Rey títere, desprecio absoluto por el Parlamento.

Incluso hoy, sometido a una entrevista-masaje de EFE, lo ha llegado a decir explícitamente: "haré lo que tenga que hacer cuando lo tenga que hacer". Como si no se hubiese perdido ya un tiempo vital. Es una persona incapacitada para tantas cosas que entre estas se incluyen el diálogo, o desenrocarse de su postura de ignorar las cosas, como si fuesen a desaparecer por sí solas. Solo ha movido lo del corredor mediterráneo ferroviario, de súbita importancia repentinamente, como si esto se arreglase con caramelitos.

Seguro que está actuando en la sombra, y hablamos sin saber. Baste recordar que cuando Puigdemont fue elegido presidente de la Generalitat, ni siquiera habló con el. Tuvo que ser una broma radiofónica -donde picó, y de donde se deduce que se moría de ganas por hablar- la que revelase esto: siempre se ha negado a hablar, y ahí sigue. Como buen gallego, seguro de que el tiempo le dará la razón. Siempre se la dan, porque viven pensando en la muerte, que es el final del tiempo. Y el que se quede en el mundo, que resuelva los problemas que dejan sin solucionar. Por eso es una de las regiones más atrasadas de Europa occidental.

A futuro



El mandato recibido por la Generalitat es claro: declaración de independencia de Cataluña, bajo la forma de República. Es la misión de las autoridades catalanas, y todos los escenarios que se están manejando, después de haber perdido tanto tiempo, apuntan a que será así. Por eso los discursos desde Madrid hablando a minorías embolsadas. Por eso esa sombra balcánica que es todavía más angustiosa. En este escenario de independencia -que sería cumplir lo que el pueblo ha expresado- se abren múltiples posibilidades.

Cataluña, en contra de toda la propaganda centralista, es viable como Estado independiente. Recibiría el apoyo en el plazo de meses de las otras pequeñas naciones europeas desgajadas en los últimos años, mientras desde Madrid se reirán de ellas, igual que se reían de las "urnas chinas", y todos los escenarios agoreros económicos serían más bien para el conjunto de España, dado que Cataluña es un territorio del que extrae anualmente 16.000 millones de euros.

El problema es lo que quedaría aquí. Quedaría la Hezpañolez que, en efecto rebote del nacionalismo separatista catalán, ha retoñado por el resto del país. Quedaría un Rey que no ha podido impedir la secesión de un territorio y que, como "garante de la Unidad Nacional" no tendría sentido alguno. Ni el, ni su institución. Y quedaría un Gobierno de derechas permanente, galvanizado por tener un enemigo exterior, al menos algo más tangible que la francmasonería.

En cuanto a la izquierda, ni se la ve, ni se la espera. Recuerden que el PP gobierna en minoría, pero nadie se ha planteado derribar a este Gobierno que ha empleado la porra y la represión para un conflicto político. Como para plantearse una reforma Constitucional. Qué digo, si la Constitución no se puede cambiar, es Sagrada y Pluscuamperfecta.

Soluciones


Si se pudiese reconducir la situación, que lo dudo porque son muchos los sentimientos tocados, España debería caminar hacia un modelo federal real, y no el café para todos de la España de las Autonomías, donde La Rioja tiene un parlamento regional. Una Constitución de nuevo cuño, donde se reconozca la especifidad de Cataluña y su derecho a un trato fiscal preferente, como mayor contribuyente del Reino que es.

Que cada autonomía se pague sus vicios con lo que ella misma produce, con un fondo común que no pueda ser una caja opaca de la que hasta hace poco nos ocultaban su contenido -las famosas balanzas fiscales- y donde las instituciones federales-supraautonómicas estén repartidas por toda la geografía, y no solo en Madrid, la capital de un estado centralista.

Pero ya es demasiado tarde. Cataluña se ha ido. Siempre ha mostrado gran desafección por todo lo que afecta al resto del Estado: proclamó la independencia el mismo 14 de abril de 1931, y ahí se tuvo que desplazar parte del Gobierno provisional republicano a calmar los ánimos. Tras aprobar el Estatut, que consumió gran parte de los esfuerzos de la joven República, Azaña dijo el 25 de abril de 1932 en Barcelona: "¡Ya no hay reyes que te declaren la guerra, Cataluña!"

El Rey pasó a llamarse República, y le declaró la guerra en 1934. El Rey pasó a llamarse Caudillo, y retiró las instituciones de autogobierno. El Rey recibió los poderes del Caudillo, y devolvió el autogobierno incluso antes de que hubiese Constitución en España. Nada ha servido, porque en esta historia de sentimientos las cosas estaban rotas desde hace tiempo. Ahora su hijo ha quemado todos los puentes con Cataluña, aporreada y humillada ("el referendum no ha existido"), y que se dispone a irse sola. No encontrarán ninguna otra libertad de las que ya disfrutaban en España, pero nadie puede negar que no tengan razón en intentarlo. No con esta España, que no es la única posible.

lunes, 5 de diciembre de 2016

"El periodismo tiene que emocionar"

Coach Fernando Drake
Como previsto, el caso Pedro Simón -y tiene que ser así, no caso Nadia- ha seguido el derrotero esperado hace solo unos días, cuando se publicó la anterior entrada. Al padre que usaba a su hija como los productores usaban a Joselito o Marisol le ha salido, a la manera de Gowex o Pescanova, un pasado bastante oscuro, y lo que queda por salir.

De momento, además de admitir que jamás ha estado en Houston o en Afganistán, se conoce que estuvo en el talego por robar a su empresa al menos 20 millones de pesetas, bastante más que el frío equivalente a 120.000 euros que puedan leer por ahí, porque fue hace 20 años, e ingresó en el maco en el año 2001, tras ser condenado a cuatro años de trullo.

La "importante multinacional" en la que trabajaba, siempre según la versión de Pedro Simón, no era más que una embotelladora y distribuidora de bebidas, en donde ejercía de responsable para la isla de Menorca. El problema de esas islas es que lo tienen que importar todo, y ahí debió ver un filón el conocido como Fernando Blanco Botana, aunque guste de llamarse Fernando Drake, incluso en el artículo firmado por su amigo el periodista.

Su esquema era muy sencillo, según la sentencia que lo condenaba: "fue suministrando productos de la empresa a espaldas y sin conocimiento de ésta, quedándose para sí lo que cobraba”. El cliente recibía el producto, y la empresa suministradora no recibía nada, porque lo apuntaba todo a pérdida o impagos. En un sitio tan pequeño como Menorca, y durante tres años: ahora se entiende porque prefería ser llamado Fernando "Drake", en vez de sus apellidos gallegoides.

Leyendo la sentencia, se saca que nació en 1964 y empezó a trabajar en esa empresa cuando ya tenía 30 años: queda para los periodistas esclarecer todo ese periodo inicial de su vida, donde seguro que también salen bastantes pufos y estafas. De lo que no queda ninguna duda es que es un profesional de la mala mentira, porque en la sentencia, a pesar de pedir la absolución en su defensa, admite que creo una cartera de clientes ficticios, pero que lo hizo porque vio que faltaban existencias en el almacén y "tenía miedo de que lo despidiesen". Como el actual miedo a que "me quitasen mi hija", o modo de sustento.

Sin embargo, el protagonista no este buscavidas, padre a los 40 años, sino Pedro Simón. Porque es el caso Pedro Simón. El periodista de El Mundo es el que ha sido el gran bregador de la historia e, involuntariamente, el que ha puesto en manos de la Fiscalía a su amigo, porque así se trataban entre los dos. Como ya había indicado, durmió en la casa de la familia que mercadeaba con su hija (no olvidemos el rol de la madre, que dice no haber notado nada raro, porque debe ser que es ciega), algo muy de praxis de Gay Talese o Norman Mailer, o sencillamente de Pedro Simón.

En La Sexta, esa cadena televisiva que no ha cambiado nada desde que escribí esto hace muchos años (apenas el bozal entre Roures y Planeta), entrevistaron a Pedro Simón durante los éxitosos días posteriores a su artículo-fantasía en estos términos, que se pueden leer en la cartela superior: DIO A CONOCER LA LUCHA DE LOS PADRES DE NADIA. Por eso es el caso Pedro Simón. Que nadie le quite su protagonismo, porque él mismo no lo hizo cuando podía, aunque no se descarta que lo haga en el futuro, cuando salga de la madriguera donde está refugiado.

Con Ana Rosa Quintana, madre a los 51 años
Merece la pena transcribir lo que dice el periodista Simón, no vaya a ver que el vídeo se pierda, igual que se puede ver que La Sexta ya ha retirado un vídeo de su web ("El vídeo ha sido despublicado", curioso verbo), para que quede constancia de la catadura del personaje incluso cuando ya no se puedan ver sus mohínes, sus ojos entreabiertos, su parsimonia cuando bromean sobre si "es el novio de Nadia".

"Fernando es una persona muy especial. Cuando yo le conocí era una persona que te transmitía una fuerza sobrehumana, ¿no? Hay que tener en cuenta que cuando Nadia nace pesaba 700 gramos. Ellos tardan en tener un diagnóstico, hasta que no tiene año y medio no se lo dan...a partir de entonces empieza una apasionada historia de amor, de amor loco, loco y hermoso, en la que todo consiste en tratar de salvar a la hija. Eso supone que venden todo. Venden el piso de Valladolid, el piso de Mallorca, el piso de Madrid, el Porsche amarillo del que siempre habla Fernando, venden todos los objetos de la casa, incluída la cama, y van durmiendo en el suelo de casa".

"Todo para recaudar fondos, para intentar investigar algo que no tiene cura, pero Fernando no se resigna y sigue buscando. Yo tengo hijos pequeños y no se si hubiese tenido la capacidad de lucha que tienen Fernando y Marga. Ellos ante un "no" pues...un "no" porque usted lo dice [ojito a la consideración de la profesión médica de este impresentable], yo voy a comprar tiempo. Es lo que ellos han hecho. De algún modo cada operación era como si hablasemos de las máquinas recreativas, ellos ganaban varios bonus de vida, pues hasta cuatro o cinco años de vida cada operación de Nadia".

"Entonces Nadia tenía un problema ahora un problema crucial, y era ahora [el periodista Simón se golpea las palmas, como apremiando] porque se operaba o entraba de forma irreversible en una decadencia que le llevaría a la muerte en un año o por ahí. Entonces lo que van a intentar con esta operación es comprar otros cuatro años de vida [está permanentemente sobreimpresionado el número de la cuenta corriente, como en la teletienda] porque Fernando y Marga lo que quieren es tiempo"

Es curioso, pero pedían dinero. Con Pedro Simón de gancho. Y la hija, claro, pero con Pedro Simón de gancho, entregado de manera lasciva a la causa. Si ven el vídeo, podrán ver a la presentadora Mamen Mendizabal -que antes presentaba noticieros poniendo caretos cuando algo no le gustaba- en arrumacos y escenas dignas del sátrapa de Corea del Norte con sus súbditos, al menos cuando hay una cámara grabando. Auténtica telebasura con baby explotation, sin que la Fiscalía actuase de oficio.

En las islas se sabe todo
Después Hilario Pino, superviviente de un cáncer en el que supongo que no le ofrecieron Bio-Bac porque la Fiscalía actuó a tiempo, le pregunta a nuestro protagonista algo clave "Pedro, contar esta historia, contar todas las interioridades, me imagino que es algo más que periodismo" La cursiva es mía, por supuesto. El haberse quedado en la casa de la familia Blanco es de Pedro Simón. Prestarse a esta baby-explotation, un mojón más en su carrera de rebuscar en los mismos sitios que los carroñeros, también, así como la respuesta:

"Sí, además hay un riesgo porque Fernando es un caos, tiene la cabeza en otras cosas, pero si que creo que el periodismo tiene que informar, tiene que entretener y sí que creo que tiene que emocionar y si que creo que sirve de algún modo para tratar de cambiar algunas cosas. No vamos a cambiar el mundo, pero si transformamos una pequeña realidad...preguntales a Fernando y a Marga para ellos que es el mundo [una cuenta corriente bien nutrida] Yo no tengo nada que ver en esto, evidentemente [La Fiscalía lo debería investigar de oficio] pero es la gente que ha leído la historia...que siempre hablamos de lo malo [especialmente los carroñeros como tú], pero hay gente cojonuda...y da gustazo ser de España"

Olé. El espectáculo de telebasura, 25 años de la polémica con ¿Quien sabe donde?, Confesiones y Código Uno  se cierra con el estafador condenado por robar en su propia empresa llorando, un clásico del género y de la actuación. Un clásico de Pedro Simón, que aquí condensa su deontología profesional en un vídeo inenarrable. "Todo el mundo se cree periodista, hay que volver a la esencia" A los lloros, a la explotación de niños, a inventarse historias. A eso.

El periodismo no tiene que "emocionar", simplemente informar, igual que las sentencias judiciales no tienen que ser "ejemplificantes", sino justas. Es increíble que haya que recordar esto a alguien que va por ahí -ver el último link- pontificando pomposamente sobre una profesión que deshonra continuamente, y donde tendría muy difícil ganarse el sustento de ahora en adelante de no ser porque es una Mafia interna.

A este respecto es muy significativo lo que cuenta Salvador Sostres, que no necesita presentación en su condición de polemólogo y agente de la provocación, de lo que vive. Por eso medró y prosperó en El Mundo, la misma cabecera que la de Simón, la misma de siempre, hasta que lo echaron porque un nuevo director quería hacer un gesto de cara a la galería, el único que hizo en el año en el que duró en el cargo.

Sostres se metió en un lío por bocazas -y las tiene mucho peores, pero ya les digo que le pagan por eso- y ahora nos cuenta que Pedro Simón hizo una recogida de firmas por la redacción para que lo echaran del periódico, es más: para que "no pudiera volver a trabajar jamás “ni en El Mundo ni en cualquier otro medio de Unidad Editorial”". Todo un héroe, Pedro Simón, muy bien retratado en su catadura moral.

Sin embargo, lo que cuenta del pequeño artículo de Sostres es que deja caer que  habría que "investigar todas las historias que nos ha contado este chico, para comprobar qué más hay de falso en ellas" (iniciativa a la que me sumo, y para la que pido la colaboración del que pueda), y si lo dice es porque algo sabe o se huele y, especialmente, esto:

"Por cínico que sea tu portentoso negocio lastimero con que exprimes el dolor ajeno buscando sólo tu lucimiento, yo nunca abuso del débil, comprendo la imperfección y mi mejor don es perdonar". Como son de la famiglia periodística, le perdona, a pesar de la canallada que instigó contra él. Pedro Simón tenía razón: el periodismo realmente tiene que "emocionar",  de la misma forma que emociana El Padrino o Uno de los nuestros. De los suyos, como siempre. 
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Completo resumen de las intervenciones televisivas del timador condenado Fernando Blanco y su negocio.