Mostrando entradas con la etiqueta turismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta turismo. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de junio de 2011

Un chivo expiatorio perfecto

Me gusta la Fórmula Uno y Suiza
Menudos tiempos que nos han tocado vivir, y lo peor está por llegar. A la creciente ola de antipolítica, donde en las últimas semanas se ha añadido un Borbón espetando un "minuto de la fama" a una plebeya ciudadana (tanta educación, tanto Máster en Canadá, y se acaba así) y un desafio golpista en la constitución del Parlament catalán -uno de los sucesos singulares más graves en los treintaypico años de Constitución y Estado Autonómico-, se añaden las tensiones sobre la deuda española (que se paga al mismo nivel que en el año 2000, añadiendo lastre a la improbabilísima recuperación) y un Tribunal Constitucional donde los jueces hacen fronda, tienen adscripción política y tienen que dirimir asuntos de vital importancia paralizados desde hace años.

Es un panorama de crisis. Y no de crisis económica. Cuando salgamos de esta, a ver que queda, porque mejor no entramos en el sistema sanitario (con Feijoo incapaz de reconocer que tiene su sistema en quiebra, y pidiendo auxilio en cualquier parte), la rediviva pinza IU-PP (voto útil), los paupérrimos datos de evaluación educativa en la siempre excelsa y excelente Comunidad de Madrid (un 2´7 en Matemáticas. Sobre base diez) o el inicio del desprendimiento de la careta por parte de UPD, la marca blanca del PP.

En fin, todo esto les parecerá mucho más importante, y sin duda lo es, que lo que está pasando la famosa familia Botín, muy recordada recientemente en múltiples carteles que portaban los zarrapastrosos e ingeniosos idealistas programáticos  que poblaban las plazas, porque apellidarse Botín y dedicarte a banquero es dejar ya preparado el chiste.

Como ya tuve ocasión de contar en otro lugar, hace un par de años un traidor consiguió robar datos de clientes, cuentas y cantidades en territorio suizo, concretamente del poderosísimo HSBC. Los facilitó a las autoridades francesas y estas, en mor de la buena colaboración, transmitieron los datos de los contribuyentes españoles a sus homólogos al otro lado de los Pirineos. Se hace lo mismo con los terroristas, ¿por qué no con los defraudadores?

A pesar de los requerimientos de la ciudadanía, de lo goloso del caso y de los nombre implicados, jamás se supo nada sustancial de los 659 defraudadores que todavía tenían que regularizar su situación con el fisco español, qué les voy a decir de los otros 1.300 cuyos delitos fiscales ya habían prescrito. Hasta ayer. Al parecer, en junio de 2010 -miren en enlace de antes para seguir la cronología- Hacienda ya comunicó a la familia Botín que sabían lo de sus cuentas opacas en Suiza.

Un año. Con un requerimiento formal para ponerse al día sobre las declaraciones de IRPF e Impuesto sobre Patrimonio entre 2005 y 2009, porque todo lo anterior ya había prescrito. Y había mucho anterior. Mucho. Según la explicación de los Botín, el origen de ese dinero está nada menos que en 1936, cuando Emilio Botín Sanz de Sautuola (Emilio Botín II, o Emilio Botín padre, según con quien hable usted) había puesto a buen recaudo parte del capital del banco, que ya se sabe que fue año tumultuoso en España.

Este auténtico español (ni para los nacionales ni para los rojos: la tercera España de Ortega y Marañón) murió en 1993, por lo que sus herederos han estado la friolera de ¡17 años! sin declarar esos bienes a Hacienda. Diecisiete ejercicios fiscales. Y lo han hecho porque les han pillado de lleno. Conscientes de la gravedad de la situación, regularización su situación ¡al mes siguiente del requerimiento!, en julio de 2010. Un capítulo más de la atribulada herencia de Emilio Botín II, que quizás tenga que ser revisada.

Pero, ¿cúanta era la cantidad defraudada? No se ha facilitado, simplemente la cantidad regularizada: 200 millones de euros por cuatro ejercicios fiscales. Hagan sus cálculos, pero sale una cifra fabulosa, mucho más allá de los "ahorrillos del abuelo". También que llevase setenta años defraudando a Hacienda, el y toda su familia, cosa que ningún medio ha destacado porque el Santander es un formidable inversor en educación, deporte (¡cuanto forma la Fórmula Uno! Probablemente "la persona que descubra la vacuna del SIDA" no esté estudiando, sino viendo los autos locos) y, eccoli qua, los medios.

¿Y cómo se ha llegado a saber esto? Bueno, esta es la finalidad de este modestísimo post, que nadie leerá. Al parecer, la Agencia Tributaria comunicó a Anticorrupción que, debido a que no ha tenido tiempo para comprabar si las regularizaciones (¡pagaron en un mes!) estaban bien o si todavía se adeudaban cantidades, ha solicitado una denuncia "preventiva".

Al parecer, todavía se está en fase de "acopio y análisis de la diferente documentación", que a los afectados no les ha sido posible aportar "toda la documentación requerida" (¿¿¿¿????), y que está se mide por metros lineales de estantería, redactada al parecer en "inglés y francés", con "complejidad en las estructuras patrimoniales" y un "elevado número de investigados". Lo normal cuando estamos hablando de cosas que se remontan a 70 años. Figurénse si removiendo no aparece algún maletín de Botín Sanz de Sautuola con el águila del III Reich.

La familia Botín ha dicho que ya pagaron todo lo que tenían de pagar, mientras los técnicos del Ministerio de Hacienda han dicho que han recibido un "trato de favor", al tener una segunda oportunidad para pagar voluntariamente, algo que se escatima al ciudadano corriente. El que tiene una cuenta corriente en un banco, digamos como el Santander, y no en una oficina en Suiza de un banco radicado en Hong Kong.

La denuncia sigue así: el juez de Anticorrupción ha designado a dos peritos de la Delegación Central de Grandes Contribuyentes, que deberán dedicarse exclusivamente a investigar el expediente y, al parecer, su ingente cantidad de papeleo. Se supone que actuarán independientemente y no estarán sometidos a presiones de ningún tipo en su labor, como los jueces del Constitucional, por ejemplo.

En fin. La noticia va mucho más allá, evidentemente. Su impacto internacional ha sido tremendo: el auge del Santander es algo que descoloca en las plazas financieras tradicionales, que no se explican el poderío de este banco -y cualquiera que conozca Santander podrá compartir esta incredulidad-, particularmente en Londres. Allí el Santander colocó hace poco como máxima responsable a Ana Patricia Botín, también heredera del abuelito que colocó los ahorros en Suiza hace setenta años, y que exige a los presidentes de los bancos con actividad en la City una estricta honorabilidad. Por esa misma razón se quedó fuera el famoso Alfredo Saéz (consejero delegado, ya antes en Banesto de Mario Conde), que tiene pendiente un paso por la cárcel dada su condena por el caso Olabarría. Actualmente hay recurso en el Constitucional -tercera vez que sale en este post- y Botín ha pedido el indulto a Zapatero.

Pero no es ese el impacto que me interesa destacar. Hoy está siendo la Junta General de Accionistas, que no hace falta explicar lo que significa, que para eso estamos en una economía de mercado. Perdonen el chiste fácil ahora que estamos tan soliviantados con el "no nos representan". Hoy. La Agencia Tributaria pasó el expediente a Anticorrupción el 13 de mayo, y el 23 de mayo -un día después de las elecciones- el fiscal jefe Anticorrupción iniciaba las diligencias que se supieron ayer, seguramente movido por su independencia y sin hablar antes con el Fiscal General del Estado, Conde-Pumpido, el mismo que hablaba con la embajada de EE.UU por el caso Couso y que es designado por el Gobierno.

Esta es la sucesión temporal. Por tonterías como estas sacaron al siglo y medio de tradición vizcaína del BBVA, que ahora está regido por un gallego de una aldea de Lugo que tenía una agencia de inversión, ya ven ustedes la movilidad social que hay en España. No creo que Botín acabe en la cárcel (el juez aplicará el artículo 305.4 del Código Penal, que evita el paso por la cárcel), pero va a quedar como un defraudador justo en el peor momento, justo cuando la masa algarada quiere un pim-pam-pum al que darle. Un muñeco de trapo relleno de billetes, que no es un político, y que por lo tanto es perfecto para esta función. Ya ven que calendario más apropiado, y cómo ha transcendido su nombre y el de toda su familia.

España, año 2011
***
Camino de la anarquía. La noticia, en sí misma, es delirante, pero emparenta con esas de ganaderos gallegos que entran en un Lidl a volcar la leche francesa, y que tampoco son detenidos por la Policía. O simplemente molidos a palos.
***
"Tras el carbón, el futuro está en el turismo". No se queden únicamente en lo de las pérdidas, sino en el paupérrimo número de visitantes: 1.821 personas en cinco meses, lo que da una cifra de unos 12 visitantes por día, sin descontar los días de cierre por fiesta y por el descanso semanal. Doce al día. Apunte: es uno de los museos más visitados.
***
Y del otro atraso, ¿quien o qué os sacará? ¿por qué es secular?
***
Una salvajada, fruto de la ignorancia y pensar que "renovable" es algo así como "maravilloso". Esto es peor que una térmica.
***
Otra noticia para asustar viejas relativa a la capacidad militar China: un casco de portaaviones soviético con 20 años de antigüedad que jamás llegó a finalizarse. Además, EE.UU sabía perfectamente a dónde iba ese casco cuando permitió el Tránsito por los Dardanelos -hubo que hacer la vista gorda sobre el Tratado que regula el tráfico en el estrecho otomano- de esa chatarra soviética hace unos años. Uhhhhhhhhh, uhhhhhhhhhhh, China es una potencia militar........uhhhhhhhhhhhh, uhhhhhhhhhhhhh China va a superar a EE.UU...uhhhhhhhhhh

lunes, 23 de agosto de 2010

Palomares es plutonio

Una de las fotos más conocidas del franquismo y sus cuarenta años de cutrez y miseria es la que presenta a un tornasolado Fraga dándose un baño en Palomares (Almería). El tema de por qué conseguimos ver como entrañable una foto como esta daría para mucho, pero no es el caso de hoy. Ni siquiera lo es el contumaz político gallego.

Era 1966 y ocupaba la cartera de Ministro de Información y Turismo, lo que en cualquier dictadura se llama (fuera de sus fronteras, eso sí) Ministro de Propaganda. Y Turismo, que en el depauperado régimen franquista venía a ser lo mismo: las excelentes divisas en "moneda fuerte", como se decía por la época, vinieron muy bien a aquel régimen cavernoso y militar-católico, que hubiese durado quince años menos sin el soplo de aire forzado que supuso la llegada masiva de turistas a partir de 1962. Como Cuba.

Sin embargo, una pertinaz conjura judeo-masónica casi da al traste con aquel maná en forma de centroeuropeos que comenzaba a llegar a nuestras desoladas costas. Como es bien sabido, el regimen ultraespañol del general Franco se entregó de piernas abiertas a EE.UU con el acuerdo de 1953. Allí se contemplaba dejar el país para uso y disfrute de la nación del dólar dentro de su estrategia de contención del comunismo.

Se instalaron bases navales en Rota (ahí sigue, y cada vez más importante) y un sitio perdido de Galicia, se usó Barcelona como caladero y aliviadero de la Flota del Mediterráneo, se desplegaron escuadrones de cazas en Zaragoza y Torrejón, y la base sevillana de Morón sigue siendo clave en la estrategia global de EE.UU. El país sigue tapizado de extraños superadares para seguimiento de satélites que dejan los de Contact (Jodie Foster) a la altura de paraguas. Sí, ese acuerdo también permitió al franquismo dar una bocanada de aire en un momento muy angustioso, porque la auténtica ideología imperante era esa: sobrevivir, aunque hubiese que tragarse las consignas pronunciadas unos pocos años antes. Sobrevivir, y dejar todo atado y bien atado.

Dentro de las estrategias militares de la época y en el marco de la Guerra Fría, era costumbre tener siempre varios escuadrones de bombarderos en vuelo continuo para garantizar una respuesta inmediata y termonuclear en caso de ataque pérfido de la URSS: los misiles intercontinentales todavía se quedaban en poco más que continentales y los submarinos nucleares lanzamisiles (SSBN) no estaban muy evolucionados.

Claro, para mantener esa disuasión aérea había que hacer repostajes en vuelo, una técnica también reciente para la época, y que resultaba muy peligrosa. Bueno, esto es una forma bonita de decirlo: cuando se tienen volando permanentemente bombarderos con cabezas nucleares armadas, las posibilidades de que se produzca un accidente se incrementan exponencialmente, por lo menos mucho más que si están en un silo o en un hangar esperando a ser montadas. Sin embargo, era lo que permitía el nivel tecnológico de la época y no somos quien para juzgarlo. La URSS nunca atacó y su misión como armas de disuasión, que es lo que son las armas nucleares, funcionó.

El 17 de enero un B-52 chocó contra el avión cisterna con el que estaba efectuando maniobras de repostaje a 9.000 metros de altura sobre la vertical de Palomares, un pueblo de cabras y labradores no muy lejos de la costa almeriense. El avión viajaba con cuatro bombas de hidrógeno, mucho más potentes que las nucleares, a razón de 1´5 megatones cada una: baste decir que en Hiroshima (siempre se pone esta misma comparación, es como lo de hectárea=campo de fútbol) eran de 20 kilotones. Unas 75 veces más potentes. Cada una.

Dos bombas quedaron simplemente abolladas (aquí una foto). Las otras dos cayeron a tierra cerca del pueblo, detonando el explosivo convencional que inicia la reacción en cadena, pero como no llegaron a armarse no se produjo el fenómeno físico para el que fueron diseñadas, y que hubiese cambiado algo más que la historia de el inocente pueblo almeriense. Es algo más gordo que Málaga se hubiese quedado sin espetos o Almería sin tomates: ahora estaríamos hablando de un lugar de mourning, como dicen los yankis, al nivel de las dos conocidas ciudades japonesas.

De resultas de la detonación se diseminaron en el aire y en el campo alrededor de 20 kgs de plutonio, un elemento muy feo y malvado que tarda decenas de miles de años en perder su capacidad de matar y envenenar. El Ejército de EE.UU dedicó 80 millones de dólares de la época, o así nos dice la wikipedia, para limpiar el destrozo, dentro de las posibilidades de 1966. Empaquetaron todo y se lo llevaron para su país. O eso creíamos y eso nos hizo creer la propaganda de entonces (80 millones de dólares era una pasta gansísima y difícil de creer) y ahora.

En el año 2004 el CSIC y el CIEMAT, ante la presión inmobiliaria que ha arrasado todo el litoral español hasta el punto de que parece que las dos bombas-H hubiesen llegado a detonar, realizaron un informe donde alertaban de los peligros de mover las tierras que quedaron acordonadas -y siempre monitorizadas-, además de encontrar otros fotos de pestilencia plutónica, incluyendo uno con equipo que ¡oh!, casualidad-casualidad, EE.UU no se llevó a su país-continente.

Hasta entonces la rememoración del espantoso accidente había transcurrido en los términos establecidos por el Franquismo y la democracia: el bañador Meyba de Fraga y todos a reir la guasa gorda. Y cuando no, alguna cosa trágica y muy bien escrita de Pablo Ordaz, pero todo enmarcadito dentro de la tónica de ese franquismo-pop y noñería que tan bien se ha perfeccionado con ¡Cuéntame!, en vez de decir lo que realmente era: un cementerio nuclear. Y sí, también está Paco, el de la Bomba, igual que Pepe Isbert estaba en Calabuig de Berlanga, pero el plutonio es el plutonio.

Hoy hemos sabido que EE.UU, que durante estos 44 años ha ido pagando estudios ambientales y sanitarios en Palomares, dejó de hacerlo en 2009.  No es que esos estudios fuesen altruistas, sino que seguramente servían para hacer un buen estudio científico de la exposición prolongada de una población civil a la contaminación por plutonio (¡y qué buenas están las sardinitas en Almería!), de la misma forma que se enviaban soldados a Utah y Arizona a ver qué les pasaba tras ser irradiados por unos cuantos kilotones, pero al menos podían indicar si alguien necesitaba otro tipo de tratamiento médico que no fuese el placebo del Meyba y el tomate de invernadero.

Son 403.000 dólares anuales que EE.UU se ahorrará, una minucia bajo cualquier punto de vista, pero muy significativos. Desaparece el dinero y desaparece cualquier vínculo de EE.UU con la zona, pero la mierda radioactiva seguirá ahí. Unos cuantos miles de años más. El suceso, que en cualquier otro país que no fuese de pandereta provocaría una Marcha Verde (lo del color es por los inexistentes ecologistas, más preocupados en hablar de la gamba y los manglares, y no por el recuerdo marroquí) y una firme postura del Gobierno, aquí se trata como un problema administrativo.

Y con la voz muy bajita, no vaya a ser que algún turista sume 2+2 con eso de que turismo y plutonio no casan muy bien. Exactamente igual que en los tiempos de Fraga y su famoso baño.
***
Un experto en la materia de la que se trata. Y el que tenga alguna duda o contrarie al vate y sus aduladores, ya será diagnosticado con alguna de las enfermedades que recetan: independentista, partidista, rojo, no lector de sus libros, no participador de sus foros, no llevar gafas de maoísta despistado...simplemente, no ser uno de ellos. Una religión laica. Pero lo justo.
***
Una curiosa ayuda aparecida en el BOE.
***
Me costó comprender que era una noticia realmente ocurrida y no una invención.
***
Esto es Galicia y esto es Orense, la Bielorusia de España. El atractivo opositor, que habla como habla la gente del pueblo ("títulos", "carrera en Madrid") lo explica todo aquí.
***
Despierten. España es esto. Bueno, quizás habría que decir que Madrid es esto, tras el reciente caso del Parque Europa de Torrejón, pagado con dinero del Plan E, pero sabiendo que la idea será copiada por los alcaldes de otros municipios me quedo con la primera afirmación.