viernes, 17 de enero de 2014

Un puerto con un futuro negro (y VII)

El primer Musel, antes de los tráficos siderúrgicos
¿Es posible que haya sido tan mal diseñado e ideado el superpuerto soviético de Gijón? ¿Cómo se pueden haber cometido tantos desastres, apenas parcialmente esbozados en esta larga serie? La respuesta es sí, parcialmente. Lo hecho hasta ahora tiene difícil solución, lo que se trata es de lograr encauzarlo para que la mole y su presencia en el mar y en la tierra sea lo menos sangrante posible. Arreglar el daño hecho.

No será así en la playa de Gijón. Se trata de un inusual arenal por lo grande -en términos cantábricos- y, especialmente, por lo urbano. Ya en los proyectos previos a la construcción del nuevo dique de cuatro km. se contempló una propuesta que sencillamente dejaba la playa convertida en una piscina, y se descartó finalmente. En el proyecto construido, el arenal se ha convertido en una piscina, pero no por la ausencia de olas, sino porque en pleamar queda completamente sumergido.

Pasó este verano en plena temporada turística -Gijón combina de una manera extraña y bizarra tener industria pesada con un turismo de masas concentrado en dos meses de verano- y causó gran conmoción. A lo mejor los lugareños pensaban que la macrobra portuaria, con ayuda de la Virgen de Covadonga, no iba a tener incidencia el único icono genuino de la ciudad. Como se lee aquí, alguna todavía lo relaciona todo en un melting pot que ríase usted de la fabada y sus pesadas digestiones.

Carta de navegación de Gijón, antes de  El Musel
Lo peor, como siempre en estos casos, ha sido la propaganda interesada. Desde las autoridades se dice que es "un fenómeno natural" -tanto que no se conocía desde que se tiene memoria, archivos o registros- e incluso un comité de sabios (para la ocasión, reunidos con fotógrafo) son capaces de afirmar sin rubor que la obra portuaria ha sido beneficiosa para la playa. Me pregunto con qué habrán untado a esos mentirosos.

Este es uno más de los ejemplos -quizás el más visible para la masa- del "daño hecho". Sin embargo, queda mitigar el daño económico de la obra de El Musel, que va camino de los 4500 millones de euros devorados -incluyendo el nuevo trazado ferroviario a la meseta- sin que se haya movido ninguna mercancía nueva, más allá de la arena de la playa de Gijón.

Esperen. No todo es negativo. En los últimos meses se han autorizado los primeros trabajos (de manera urgente, yo creo que para que la vergüenza no salte a nivel nacional) para unir la regasificadora a la red general, distante 30 km, y a ver si desde ahí se enchufa al decadente mapa de ciclo combinado español; se ha avanzado un poco en el proyecto de estación intermodal (contenedores+tren+transporte por carretera) en la ZALIA; se han abierto nuevas lineas regulares de ferries a Inglaterra e Irlanda: subvencionados, sí; y esta curiosa noticia, sin duda de propaganda -el propio redactor muestra su extrañeza- sobre un aumento espectacular del tráfico de graneles a última hora,  para cerrar el balance del año un poco mejor,  pero lejos de las mejores cifras registradas. Antes de la ampliación, claro. 

Me gusta esta imagen de la ZALIA como un cráter
Hasta tal punto circula el Prozac por El Musel que, la propia y enchufada presidenta del puerto, deja este titular para la historia de una infraestructura endeudada hasta lo imposible, a la que le salen problemas por todas partes y preguntas pertinentes ("¿Es la ZALIA algo estratégico?") que se tenían que haber hecho antes, pero que aterra que se planteen ahora, especialmente por si la respuesta es negativa.

La realidad, obviada por las instituciones, la dice claramente este especialista tal cual es: "no creo que antes de 15 años esté terminado todo el puerto". Si bien es cierto lo que dice, que una infraestructura así se planifica a años vista, no es menos cierto que Castilla nunca será Alemania, y que este puerto ideado para competir con Rotterdam (se lo juro, y si no lean íntegro este interesantísimo enlace) jamás operará a ese nivel, sencillamente porque no hay hinterland, y que aquí lo que ha habido es exceso de grandonismo, ambición, insensatez, y despilfarro puro y duro.

Qué asco de placa. De todo.
No hay hinterland en Castilla, y ni siquiera en Asturias. La región y la ciudad (miren esta espeluznante noticia) pierden habitantes en una continúa sangría que sólo se acentuará con el paso de los años, bien sean esos quince aventurados por el experto, o esos veinte o treinta que se comerá el ajuste de la Gran Recesión, en acertada definición de Vidal-Foch. Mientras tanto, el puerto soviético seguirá ahí, con toda probabilidad vacío e infrautilizado.

Respondiendo a la pregunta del inicio, una ampliación del puerto, más una zona logística, más una nueva conexión con la meseta, tenían su atractivo y su viabilidad, pero no el macrodique construido, la macroZALIA y el doble túnel de 22 km. bajo la montaña ideado para AVE. Sin uso alguno. Ni por territorio, ni por evolución demográfica, ni por simple escala el Puerto de Gijón, "diseñado para competir con Rotterdam", será nunca viable. Sin embargo, seguirá estando ahí. Y la playa sin arena. Un puerto con un futuro negro.
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[Actualización del 30/01/2014] Autorizan construir el gasoducto que tiene que unir la inútil regasificadora de El Musel porque "hay riesgo de colapso de la red en Asturias". El informe lo ha hecho Enagás, la misma empresa que posee la planta del puerto de Gijón.Yo creo que no hay que explicar nada más, ¿verdad? [Actualización del 03/03/2014] Unos días después, ya está hecha la información de propaganda. ¡Es todo tan bonito!
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En Japón piensan en un tren de levitación magnética que unirá Tokio con Osaka en ¡una hora!.  Eso sí, sería para 2045 (dentro de 32 años), a un coste descomunal y en un contexto de pérdida de población. Al menos se plantean estas cuestiones, no como en España.
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Interesante artículo sobre la situación de los cinco aeropuertos andaluces.
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El terrorista y líder sandinista Daniel Ortega -que varias veces ha intentado perpetuarse en el poder, y al final lo ha logrado- dijo esto cuando vendió su país a los chinos: "¡Llegó el día, la hora de alcanzar la tierra prometida!". La capacidad de corrupción del comunismo no tiene límites. Me dice gente familiarizada con el país que por las calles de sus ciudades y pueblos penden efigies enormes de Chávez y del propio Ortega.
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A pesar del tono catastrófico de la noticia -muy propio del inframedio donde sale-, a mí me parece bien.  21% del IVA al cine, y que así por lo menos que vuelva al Estado algo del dinero que se gasta en mantener a Maribel Verdulera y sus correligionarios.
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Muy interesante artículo sobre cómo las restricciones presupuestarias han modificado -para mejor- la estrategia militar global de EE.UU. De eso saben mucho en Irán y el reciente e histórico acuerdo.
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"La casa natal de Picasso, en Málaga, añadirá a su colección soldaditos de plomo, un zapato de piel marrón y un alfiler que pertenecieron al artistas cuando era niño, donados por Maya, su hija mayor". Es la misma ciudad donde se va a instalar una franquicia del Pompidou (el Malaguidú) y que se quiere vender como polo cultural....
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Estaría bien que los días tuviesen 36 horas, o vivir dos vidas seguidas para poder leer todo esto, o siquiera estar al tanto. Cada vez es más imposible. 

martes, 14 de enero de 2014

Un ático por Ley D´Hondt

Estuve en Rivas y me acordé de tí
El Partido Comunista de España, que opera bajo la marca electoral de Izquierda Unida, siempre ha llevado a gala no tener -o tener pocos- casos de corrupción en sus filas. Queda para otra cita qué tipo de corrupción es que dos de sus cabecillas más visibles como López Garrido o Rosa Aguilar acabasen en el PSOE.

Una de las razones es que hay corrupción allí donde se toca poder, y de ese el Partido Comunista siempre ha tenido muy poco en el régimen de 1978. Es fácil alardear de integridad cuando únicamente se gobierna o se ha gobernado el archifamoso ayuntamiento de Córdoba, San Fernando de Henares, Rivas-Vaciamadrid o Mieres del Camino. Aquí hay una lista reciente, y ya saben que si no rascan más poder es por la malvada y pérfida Ley D´Hondt, esa bendición que nos permite al resto de ciudadanos tenerlos confinados en sus cotos.

El caso de Rivas es paradigmático. Aunque los comunistas llevan en el poder desde 1991, no hay nada en el municipio que lo diferencie del resto de la espantosa periferia de Madrid a base de ladrillo visto, vías de tren, centros comerciales y líneas de alta tensión. Debe ser que su manera diferente de gobernar no se ha trasladado al urbanismo, o a intentar hacer las cosas un poco mejor, sino plasmar su credo igualitario en hacer un sitio exactamente igual que los demás, con una única excepción: la advocación de los centros públicos, que ora van dedicados a Pilar Bardem, ora van dedicados al Che Guevara.

Situado al lado de la carretera de Valencia, y con fuertes desniveles dentro del término municipal, el terreno es de un yeso quebradizo que no deja crecer más que cardos. A partir de los ochenta creció a golpe de cooperativas de los sindicatos, y después de viviendas unifamiliares, porque era en Rivas donde se iba a desarrolar la utopía del obrero con su chalet independiente o adosado. Con el olor del mayor basurero de Europa al lado.

Deleznable urbanismo en Rivas. Chalets obreros. Con pisci, tío
Eso es Rivas, y se equivoca el que crea que es algo diferente. Es un sitio como otro cualquiera, si acaso todavía más feo de lo normal. El gobierno ininterrumpido de los comunistas no ha traído mejora alguna, ni estética ni ética, porque recientemente se ha sabido que un concejal había legislado a su favor en un caso en el que merece la pena detenerse.

Había unido dos áticos (de protección oficial, una redundancia en Rivas) para formar una única vivienda de más de 200 metros cuadrados, porque la utopía requiere espacio libre.  Se lee como una novela de picaresca española que hasta cinco miembros de su familia requiriesen viviendas de protección oficial. Seguramente vivían en chabolas.

Al contrario. Como el propio concejal aficionado a las obras menores explica con desparpajo, provienen de la cercana Vallecas Villa , siendo su padre empleado de Telefónica y su madre funcionaria de Sanidad. Hipoteca por un chalet y, quien sabe, a lo mejor eran vecinos de los Ortiz Rocasolano, que por esas fechas también vivían en el soviet de Rivas, aunque como explicó su malidicente primo, "no tenían ni para encender la calefacción". ¡Pobres!

Les conmino a que lean la carta del anterior enlace, porque es de una vergüenza absoluta. Funcionario con 22 años, y dando lecciones. Un buen comunista. La abuela en Torrevieja, el padre prejubilado de Telefónica, la madre que no se puede jubilar "por el PP". Vamos, que unió los dos áticos por el bien de la Humanidad, y de la suya en particular.

El caso es que Del Cura había caído en desgracia poco antes de acabar el año, cuando el regidor de Rivas lo destituyó. El problema es que el uneáticos (por necesidad familiar) era el coordinador del Partido Comunista en Rivas, y ya saben lo que es ese cargo en las organizaciones de impronta soviética: es el que manda, aunque no sea el alcalde. De hecho, en la información ya se dice que tiene a 7 concejales de su lado, frente a solo 4 respaldando al alcalde.

¿Filtró el alcalde en minoría dentro del partido la información del ático a La Razón, el periódico que publicó en exclusiva lo del ático? ¡Pero como pueden ustedes pensar eso! ¡En el Partido Comunista nunca hay purgas ni puñaladas barriobajeras! Eso, como mucho, en la cercana Cañada Real, que pasa por el municipio sin que se haya visto muy beneficiada por las políticas redistributivas y sociales que se presuponen a los comunistas.

Iglesia de Santa Mónica, digna de la IV internacional
El caso es que Del Cura, al día siguiente de la carta en la que admitía haber unido los dos áticos de protección oficial, decía que "ya no estaban unidos". Se debió pasar la noche con la piqueta, el pobre.  La puerta que comunicaba ambas viviendas "ha desaparecido", y nadie sabe donde está. Total, ya tiene experiencia en el gremio, a pesar de ser funcionario desde los 22 años.

Verán: siendo alcalde en funciones durante los tórridos meses de verano de 2011, autorizó la obra. Eso es legislar para el bien común y no el particular. Tardó cinco días en darse la licencia de obra, ilegal ante cualquier instancia que no sea el soviet de Rivas -es ilegal tener más de una vivienda de protección oficial-, y lo hizo un agostísimo 4 de agosto. Eso sí, fue cuidadoso: la licencia de obra la pidió "su pareja", a su vez también agraciada con otro piso de protección oficial. Y pagando el mínimo posible. Por el bien común, una vez más.

A ver en qué acaba la enésima guerra civil de los comunistas. Aquí tienen un buen resumen de lo cognoscible sin entrar en la dialéctica histórica, la acumulación primitiva de capital (o áticos) y otra parafernalia de la secta soviética. Seguramente algún lector crea que estaría bien hablar del ático pagado por Gürtel del presidende de la Comunidad de Madrid, y seguramente sea así en cuanto a cuantía, relevancia e implicaciones, pero ¿qué quieren que les diga? Estoy hasta las narices de estos apóstoles del "no todos los políticos son iguales", y sí que lo son. Insisto: Rivas no se diferencia en nada de cualquier otro municipio de semejantes características gobernado por el PP o el PSOE.
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Sin comentarios. Grandonismo y paletismo, todo en uno. 

domingo, 12 de enero de 2014

Masa y urbanismo

Avda. de Vitoria, Burgos. La general
La noticia de unos improbables disturbios en Burgos me tiene bastante sorprendido estos días, aún siendo un género que me gusta en particular cuando se produce en sitios insospechados. Ya van tres días seguidos de algaradas nocturnas en la capital del bando nacional durante la Guerra Civil, la ciudad de las dos estaciones (la de tren, y el invierno) y triple Patrimonio de la Humanidad (por el camino de Santiago, por la Catedral, y por Atapuerca), algo así como si se congelase el trópico.

Es Burgos una ciudad muy bonita, incluso bajo los estándares internacionales. No les digo ya los nacionales. Con un casco histórico muy delimitado, varios ríos, castillo enrocado e impresionante monasterio de la Huelgas un poco a desmano, combina esa belleza monumental y geográfica -extensible a toda la provincia- con las características propias de ser una ciudad moderna, la segunda más poblada de Castilla La Vieja: campus universitario inútil, industria pesada y contaminante (¡fábrica de neumáticos!) y, nuestra característica más hispana, la de las casas construidas sin previsión alguna.

Sepan ustedes que en Burgos se llegó a alcanzar, durante los Quince Años de Despilfarro, uno de los precios de vivienda más caros de España. Burgos, rodeada de páramo en tres de sus cuatro vertientes. Burgos, que sin embargo tiene un urbanismo bastante decente. Había y hay industria, eso de lo que tanto adolece Castilla, y servía de polo de atracción para palentinos, sorianos y demás hermanos de la estepa castellana mucho más desfavorecidos.

Mirando hacia el norte sube una loma por donde va la carretera a Cantabria: por ahí creció la ciudad durante el primer franquismo no desarrolista, a golpe de cuartel y hospital ubicado horriblemente. Mirando hacia el este, iba la carretera de Vitoria, donde pegado a la ciudad se encontraba el pequeño núcleo de Gamonal, pueblo independiente (también Vivar, donde el Cid, está muy cerca) que tuvo su protagonismo en la Guerra de la Independencia, y que en el franquismo desarrollista cambió por completo su fisionomía.

A lo largo de la antigua general (como se denomina a las carreteras nacionales que atraviesan poblaciones de relieve, dando a entender que hay otro tipo de carreteras secundarias) se desarrolló un modelo urbanístico digno de mención, por ser horrible de principio a fin. Un gran muro continuo de bloques de diez y más alturas, separados por cuatro carriles de circulación, y sin plazas de aparcamiento, porque nunca se creyó que el obrero medio que iba a habitar esos productos de los sesenta y los setenta llegase a tener uno o dos vehículos en propiedad.

Render del bulevar propuesto
Es una densidad de población que espantaría a cualquier urbanista, similar a la del Barrio del Pilar en Madrid, otro delirio de la misma época y con las mismas funestas consecuencias. Sin embargo, tiene densidad, eso que tanto se evita con el urbanismo moderno de cuatro plantas y los edificios separados, para que nunca conozcas al vecino, y que tanto se ha aplicado en España con despilfarro de suelo y recursos. De esa densidad y de esa planificación vienen los problemas.

El alcalde de Burgos (recuerden que también lo fue el ex-ministro aznariano Juan Carlos Aparicio, y que fue candidato Álvaro Baeza, ese Jesus Cacho que no llegó a triunfar con sus libros "ETA nació en un seminario" y demás), un Ayuntamiento bastante endeudado, se le ocurrió la idea de mejorar Gamonal por el otro medio existente una vez que se descarta la dinamita: hacer aparcamientos subterráneos y convertir lo que es una de las calles más feas de España en un bulevar, limitando la circulación a dos carriles e instalando un bulevar central para bicicletas.

Hay bastantes ejemplos cercanos donde, un buen uso del urbanismo, mejora la herencia del pasado: la supresión de la "barrera ferroviaria" en Logroño -lo crean o no, atravesaba toda la ciudad en sentido horizontal- o la sangrante cercanía de Vitoria, tantas veces ejemplo en este sentido. E insisto en que Burgos está muy bien, pero Gamonal no: el que defienda lo contrario no sabe de lo que está hablando. O defendiendo.

Como tantas veces en este país, el tema se ha convertido en un asunto de buenos contra malos. Los primeros, como siempre, los inocentes vecinos que defienden su derecho a seguir viviendo en una calle digna de otras latitudes más tropicales y otra época; los segundos, un pérfido alcalde que es manipulado como una marioneta por los constructores, ese poder real a nivel municipal, autonómico y nacional en este país. Y hay verdad en todas las partes.

La obra, presupuestada en nueve millones de euros, se pretende financiar con la venta de plazas de garaje a residentes a 20.000 euros, el precio estandar para este tipo de producto en cualquier ciudad media. Estos estarían situados bajo el nuevo bulevar, que disfrutarían todos los vecinos independientemente de que tengan coche o no, porque en eso consiste la ciudad. Los vecinos, por su parte, alegan que la obra destruirá "cientos" de plazas de aparcamiento en superficie, gratuitas por otra parte, parte que jamás indican. Estando como estamos en Burgos, espero que enmarquen el problema dentro de las cuitas medievales de impuestos y diezmos.

Hoy por hoy, lo único racional en Gamonal
Son operaciones que se han hecho en muchos otros sitios, que causan las molestias propias de una obra, pero que dejan una ciudad objetivamente mejor, y que mejoran un entorno muy desfavorecido. Si tienen la ocasión de pasar por Gamonal, no se pierdan su antigua iglesia, rodeada por todos los lados de carreteras como una isla de religiosidad cercada por el falso Dios del automóvil, que en Burgos da tantos empleos -es líder mundial en fabricante de componentes de automoción- y quebraderos de cabeza.

Sin embargo, los intereses del Ayuntamiento no son meramente altruistas, aunque tampoco son pérfidos en su totalidad, como acabo de intentar explicar. La obra la ejecutará el conocido constructor local Méndez Pozo, que en 1994 fue a la cárcel por un escándalo de corrupción y que posee, cómo no, el Diario de Burgos.

En este buen blog -debería haber uno similar, o más, por cada ciudad o pueblo español- se olían algo desde hace dos años. Pasa igual en todas partes, pero es que aquí incluso ha pasado por la cárcel. Y está en tratos con Ulibarri, el constructor ponferradino de la Gürtel. Es un buen blog, pero que solo ve los defectos a la obra y habla de "élites" y "vecinos", en un lenguaje criptomarxista que deja la crónica de la fosa séptica de Diagonal en un dechado de buen periodismo ("problema crónico de aparcamiento derivado de la planificación de la zona").

Yo creo que el problema existente y las posiciones de cada uno (si las plazas de aparcamiento subterráneo fuesen gratis, seguro que no protestaban) están muy claras tras lo expuesto. Lo que deja perplejo son los tres días seguidos de kale borroka en un sitio como Burgos.

viernes, 10 de enero de 2014

Si todo ingreso es declarable, todo remuneración también tiene que serlo

Por fin estarán gravados los petromortadelos
Al grano: entre la propaganda de la cacareada recuperación económica, lo cierto es que la situación de la Seguridad Social sigue siendo calamitosa. En el año recientemente finalizado ha habido que recurrir al  tesoretto para pagar la extra de Navidad a los pensionistas, que ya tiene cojones que tengan extra cuando probablemente muchos de ellos no la tuvieron durante su vida laboral (esto es: de aportaciones), y actualmente en España hay 16 millones de trabajadores por 9 millones de pensionistas, una proporción de 2:1 que pone en serio riesgo el sistema piramidal (sí, es así) de la Seguridad Social.

El año no ha empezado mejor, aunque la noticia viene de antes. El sábado 21 de diciembre se publicó en el BOE lo aprobado en el último Congreso de Ministros del año, pero a pesar de que esta país nutre una clase ociosa que puede dedicar esfuerzos y juventud a escrutar diariamente el BOE para ponerlo a parir -les juro que hay cuentas especializadas en twitter y páginas web- nadie se dio cuenta: ni medios generalistas, ni especializados, ni los bochornosos sindicatos, como se verá más abajo. Nadie. Eso es España.

Evidentemente, acostumbrados a que la propaganda venga directamente en vena y suministrada por el poder, cuesta leer y entender. Sin embargo, con esta medida el Gobierno -que se vende como "reformista"- era normal que estuviese callado, al menos desde la óptica del cálculo político-electoral, aunque es de las pocas en las que puede sacar pecho.

¿De qué se trata? Pues nada menos que de hacer que las empresas tributen de una maldita vez por eso que se conoce como "retribuciones en especie", y que era una triquiñuela por la que se retribuía el trabajo de un empleado pero no se cotizaba por esa cuantía, constituyendo un agujero negro libre de recaudación directa por impuestos.

"Retribuciones en especie" populares son el cheque-restaurante, sanidad privada,  el transporte y aportaciones que la empresa haga a planes de pensiones privados. Puede que a usted este tipo de prebendas le suene a ciencia-ficción, pero existen y constituyen una parte importante de la negociación de algunos empleados. Sin querer hacer un ejemplo maniqueo, esos planes de pensiones incluyen esos tan famosos de los banqueros, que en el 100% de los casos superan a la retribución por su trabajo.

Como era esperable en un país con el debate político infantilizado (¡un saludo a los quincemistas!), el asunto se ha planteado bajo la óptica del plañiderismo -baste ver el enlace de más arriba- y de lo mal que lo pasan las empresas, que ahora deberán declarar esas retribuciones o -lo que parece más probable- anularlas, aunque estén registradas en convenios colectivos. Ya lo verán, ya, y con la anuencia de su sindicato. Que siempre es mayoritario, aunque no pase de un 5% de afiliados en una empresa.

De lo mal que lo pasan las empresas, y de lo mal que lo pasan sus empleados, que en eso consiste el auténtico plañiderismo. Sí, esos mismos empleados con retribuciones en especie. A mí esta medida me parece necesaria y justa: aportará a las arcas de la Seguridad Social unos 1000 millones de euros. Dado que el tema de reformar un sistema tan injusto es intocable, qué menos que reforzarlo. Se vende como redistributivo, y simplemente es incautador de la población virtuosa y que cumple hacia las clases ociosas y marginales que pueblan nuestra sociedad. Pues que lo siga siendo. Pero a todos y bajo todas las partidas.

Es mucho esperar. Como siempre pasa en este Gobierno que legisla para sus intereses, la Ley viene con trampa. Quedan excluídos de la medida aquellos que ya cotizaban a base máxima (3.425,7 euros al mes), esto es: el suelo electoral del Partido Popular. En plata: perderán prebendas y alhajas el becario con el talón de cupones, el pequeño empresario y el asalariado de una compañia de seguros con póliza dental, pero el banquero referido más arriba no.

Y aún así estará bien. Está socialmente aceptado que esas regalías y prebendas son remuneración no metálica, y así la lucen los afortunados poseedores. Que el empresario pague por eso es de justicia, porque en muchos casos es una parte importante del contrato que tiene con el trabajador. Con suerte, acabaremos con esa plaga del currito medio que, saliendo un jueves, quiere pagar los gintonics con toque de regaliz con los Sodexho u otra mierda de papelitos.

Pero lean de nuevo el enlace a la noticia de El País, y especialmente esto:

Una de las cosas que más ha indignado a sindicatos y empresarios de la medida es que no la han conocido hasta que se publicó en el BOE el 21 de diciembre y, de hecho, ha sido esta semana cuando la han analizado con calma y han calibrado su impacto
Es porque estaban de vacaciones. Porque este país es así, y los defensores del trabajo son únicamente defensores del trabajador que tiene trabajo.  Por cierto, brillante capote del periodista a su propio trabajo. Qué asco de país.
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(relacionado con el texto principal) Esta empresa de papelitos a cambio de comida quebró hace año y medio dejando un buen pufo, típicamente ibérico. Alardeaba de "seis millones de transacciones anuales". Pues eso. Gravar este sector y su base de negocio es algo necesario. Ah, y también un útil Q&A sobre el asunto.